SANTANDER EN EUROPA 1829-1832

Tomo I, II, III y IV (Obra parcial)

ISBN: 958-643-000-6 (Obra completa)

Nota de la Edición: Tomado de la Edición de la Fundación para la Conmemoración del Bicentenario del Natalicio y el Sesquicentenario de la Muerte del General Francisco de Paula Santander. Biblioteca Presidencia de la República. Administración Virgilio Barco. Bogotá, 1989.

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TOMO I

Santander en Europa, por Virgilio Barco (pág, XV)
Santander en en destierro, un viajero con los ojos abiertos, por Mario Germán Romero (pág, XIX)
Nota metodológica (pág, XXV)
Itinerario de Santander en Europa 1829-1830 (pág, XXVII)
Introducción al diario del general Santander, por Rafael Martinez Briceño (Prólogo de la primera edición) (pág, 1)
Índice Onomástico (pág, 285)
Índice Toponímico (pág, 303)
Índice Temático (pág, 313)
Lugares Destacados (pág, 331)
Hoteles y Alojamientos (pág, 340)
Embarcaciones (pág, 342)
Cronología (pág, 343)
Notas del Editor a pie de página

TOMO II

Santander en Europa, por Virgilio Barco (pág, XIX)
Santander en en destierro, un viajero con los ojos abiertos, por Mario Germán Romero (pág, XXIII)
Nota metodológica (pág, XXIX)
Itinerario de Santander en Europa 1830-1832 (pág, XXXI)
Introducción al diario del general Santander, por Rafael Martinez Briceño (Prólogo de la primera edición) (pág, XXXVII)
Índice Onomástico (pág, 215)
Índice Toponímico (pág, 228)
Índice Temático (pág, 237)
Lugares Destacados (pág, 254)
Hoteles y Alojamientos (pág, 266)
Embarcaciones (pág, 267)
Cronología (pág, 269)
Notas del Editor a pie de página

TOMO III

Santander en Europa, por Virgilio Barco (pág, XVII)
Prólogo, por Alfonso Pinilla Cote (pág, XXI)
Nota metodológica (pág, XXXIII)
Índice Onomástico (pág, 363)
Índice Toponímico (pág, 380)
Índice Temático (pág, 390)
Sitios visitados (pág, 405)
Cronología (pág, 407)
Notas del Editor a pie de página

TOMO IV

Santander en Europa, por Virgilio Barco (pág, XVII)
Prólogo, por Alfonso Pinilla Cote (pág, XXI)
Nota metodológica (pág, XXXIII)
Índice Onomástico (pág, 405)
Índice Toponímico (pág, 427)
Índice Temático (pág, 437)
Cronología (pág, 453)
Notas del Editor a pie de página

TOMO V. Directorio de personajes y lugares visitados

Advertencia: El siguiente documento respeta la ortografía y tipografía original del texto.


TABLA DE CONTENIDO


DIARIO DE VIAJE

TOMO I

Diario de navegación de Puerto Cabello a Hamburgo
Llegada a Hamburgo (15 de octubre de 1829)
Salida de Hamburgo (14 de diciembre de 1829)
Hannover
Gottinga
Cassel
Marburg
Francfort del Mein
Darmstadt
Maguncia
Coblenza
Bonn
Colonia
Aquisgrán

FRANCIA-PARIS

París (febrero 17)

El Louvre
Academia de Ciencias
Biblioteca Real
Conservatorio de Artes y Oficios
Escuela de Comercio
El obispo Grégoire
La Sorbona
Cámara de diputados –Sociedad de Educación Elemental
Academia Real de Música y Declamación
Palacio de Justicia
Escuela Central de Artes y Oficios
Sociedad de Geografía
Cámara de los pares
Los Inválidos
Escuela politécnica
Biblioteca de Santa Genoveva
Fábrica de porcelana de Sèvres
Gabinete de Historia Natural del Jardín del Rey
Visita al observatorio
Manufactura de los gobelinos
Revista en el campo de Marte
Sesión de las cuatro academias del instituto
Soirée del general Lafayette
Salida de París en viaje a Inglaterra (4 de junio de 1830)

INGLATERRA

Londres

Los docks de Londres
El túnel bajo el Támesis
El Museo Británico
Jardines de Vauxhall
Muerte de Jorge IV de Inglaterra
Visita al doctor Madrid, ex presidente de las Provincias Unidas de la Nueva Granada
Muerte de Madrid (28 de junio de 1830)
Las salas de armas y las joyas de la corona
El servicio de correos inglés
Visita a Jeremías Bentham
La fábica de gas
Salida de Londres el 10 de julio, para los Países Bajos
Brujas
Breda
Rotterdam
La Haya
Leyden
Haarlem
Amsterdam
Apreciaciones sobre Holanda y los holandeses
Llegada a Hamburgo el 27 de julio de 1830
Salida de Hamburgo el 14 de agosto

PRUSIA-BERLIN

Berlín

Descripción de la ciudad
Visita al museo
Encuentro con Humboldt
Visita de Humboldt a Santander
Visita al museo y al arsenal
La ópera de Berlín
Las casas de moneda
La universidad de Berlín
Representación del Fidelio, de Beethoven
Fábrica real de porcelanas
Almuerzo con Humboldt
Parque de Charlottenburg
La librería real
Otros establecimientos culturales de Berlín
Visita a la escuela de cadetes
Gabinete de artes del Gran Palacio
Escuela politécnica
Recuerdos de Federico el Grande (el Palacio Viejo, el Palacio de Mármol, Sanssouci
El palacio Nuevo
Apreciaciones sobre Prusia
La galería de pinturas
Exposición de las academias de dibujo y pintura del reino –Colección de armas antiguas y modernas
La cámara verde
El museo de la porcelana de Sajonia
La Biblioteca Real
El gabinete de historia natural

BAVIERA

Nuremberg

Encuentro con el doctor Campe. La historia de Martín Behaim y el descubrimiento de América
Forster y su gabinete de curiosidades

Ratisbona

Munich

La gliptoteca; la iglesia de los jesuítas
El museo brasiliense; el palacio del rey; la Sociedad Literaria
La Biblioteca Real
Visita al cuartel de infantería
Galería de pinturas del príncipe Eugenio

TIROL ALEMAN

Innsbruck

TOMO II

TIROL ITALIANO

Trento

ITALIA-REINO LOMBARDO-VENETO

Verona

Mantua

Venecia

La basílica de San Marcos
El palacio ducal y sus dependencias
El Consejo de los Diez –Las prisiones
El palacio Grimani
Descripción del arsenal
El convento de los armenianos
El palacio Barbarigo y sus colecciones
La Academia de Bellas Artes

Padua

ESTADOS PONTIFICIOS

Ferrara

Bolonia

TOSCANA-FLORENCIA

La galería real
La pérgola; la catedral; la Academia de Bellas Artes
Nueva visita a la galería; el gabinete literario de Vieusseux
La iglesia de Santa Cruz
El Museo de Física e Historia Natural; el gabinete zoológico y el de botánica y mineralogía
Visita al palacio Borghese; la iglesia de San Lorenzo
El palacio Corsini
La manufactura de piedras duras; soirée del príncipe Borghese
Baile del gran duque
Soirée del príncipe Borghese
El jardín Boboli
Las colecciones del palacio Pitti
El gabinete de física

ROMA Y ESTADOS PONTIFICIOS

Roma

La basílica de San Pedro
Palacios y templos de Roma
La columna de Marco Aurelio
La columna trajana; el Capitolio moderno; la estatua ecuestre de Marco Aurelio; la prisión mamertina; monumentos de la antigua Roma
Empiezan los funerales del papa Pío VIII; las iglesias de San Carlos, de San Ignacio y el colegio romano; la iglesia de la Rotonda
La Vía Sagrada y Forum romanum
Basílica de Santa María la Mayor
Observaciones sobre Roma
El monte Citorio y sus monumentos
El seminario romano y la iglesia de San Andrés del Valle; el museo del Capitolio y la Protometheca
La basílica de San Juan de Letrán
La Santa Escalera y la basílica de Santa Cruz en Jerusalén
La iglesia de San Pedro ad vincula y la estatua de Moisés; noticia sobre la asistencia de Santander a la corte de Toscana
El gran circo y varios puentes y monumentos
Las termas de Diocleciano
Cuarta visita a la basilica de San Pedro; recorrido del Vaticano y sus principales dependencias (corredor de las inscripciones, Museo Chiaramonte)
Museo Pío Clementino y sus diferentes secciones
Salas de Rafael y sus obras de arte
La iglesia de Santa Constanza; el columbario y sus inscripciones latinas
La Vía Appia; el sepulcro de Cecilia Metella
Excursión al monte Palatino; las colecciones etruscas del arqueólogo Gherard; la casa de oro de Nerón; segunda visita al Museo del Capitolio
Termas de Caracalla; la pirámide de Cayo Cestio; visita nocturna al Museo del Vaticano 
Colección de objetos de la China del señor Martucci
Excursión al monte Esquilino; soirée de la princesa Colonna; visita a la Biblioteca del Vaticano
Presentación al príncipe de Montfort, Jerónimo Bonaparte; excursión al Foro
Segunda visita a la Villa Borghese
El estudio del pintor Camuccini y visita al palacio Rospigliosi
Los subterráneos de San Pedro y segunda visita a la Biblioteca del Vaticano con el bibliotecario Angelo Mai; los palimpsestos y la República de Cicerón
La elección del papa Gregorio XVI; ceremonias de la procesión papal
El carnaval romano; la consagración del papa
Iluminación de la basílica de San Pedro; revolución en los Estados pontificios; prohibición del carnaval
Visita a Túsculo y a las ruinas de la Academia de Cicerón
Visita al palacio Fesch Falconieri; salida de Roma

Noticia de la muerte de Bolívar (Florencia, marzo de 1831)

Pisa

Liorna

Lucca

PIAMONTE O REINO DE CERDEÑA

Génova

La iglesia metropolitana o de San Lorenzo; otras iglesias de Génova
El teatro Carlos Félix; el palacio real; la universidad y su biblioteca
Otros establecimientos públicos de Génova; el palacio Brignoli y sus colecciones artísticas; otros palacios y colecciones

LOMBARDIA

Pavía 

Milán

El teatro Cárcamo; la catedral; capilla de San Carlos Borromeo; la biblioteca ambrosiana 
El teatro de la Scala; varias iglesias de la ciudad; la inscripción del sepulcro de Juan Jacobo Trivulzio
La Academia de Ciencias y Artes; la instrucción pública en Milán; manufacturas de la ciudad
Los cuarteles y la plaza de armas; el circo y su descripción; la iglesia de Nuestra Señora de las Gracias y el fresco de la Cena de Leonardo; la iglesia de San Ambrosio
Otras iglesias de Milán; el sepulcro de los Reyes Magos, etc.
La fundición de las estatuas del Arco de la Paz; el paseo de la Puerta Oriental
Salida de Milán; el Lago Mayor; las islas Borromeas; subida de los Alpes y obras de ingeniería del Simplón; los padres de San Bernardo

SUIZA

Lausana

Datos generales sobre la Confederación Helvética

Ginebra

Personajes eminentes de esa ciudad; visita al historiador Sismondi, al Museo de Historia Natural y Museo de Artes

FRANCIA

Dijon

PARIS

Comida en la Sociedad de la Revista Enciclopédica
Visita al general Lafayette
Visita a Alejandro de Humboldt
Recepción en el instituto de los académicos Cousin y Viennet
Revista del rey a la guardia nacional en el campo de Marte; visita al palacio de Versalles
Nueva salida para Inglaterra (27 de mayo de 1831)

INGLATERRA

Londres

Soirée en casa del doctor Bowring
Carreras de caballos en Hampton; la Sociedad Real Asiática y sus curiosidades; visita al Museo Británico y a la biblioteca
Visita a la casa de moneda y a varias fábricas
Visita a la British Institution; comida con Jeremías Bentham
La refinación de azúcar y la fábrica de cerveza; descripción de la casa de moneda y amonedación
Cambridge: descripción de la universidad, la biblioteca y el museo

York

La catedral
Minas de carbón mineral de Northumberland

Edimburgo

La universidad; visita al profesor Jameson; la prisión de María Estuardo; el museo de la universidad
La institución real
La high school; la biblioteca de la universidad; la alta corte
Biblioteca de los abogados; establecimientos científicos de Edimburgo
La escuela y asilo de ciegos
La universidad de Edimburgo

Glasgow

Manufacturas de Glasgow; la catedral y la bolsa

IRLANDA

Dublín

La universidad y otros establecimientos científicos y educativos

Bangor

El puente suspendido entre Inglaterra y la isla de Anglesey

Liverpool

El ferrocarril a Manchester
Manchester

Birmingham

Manufacturas

Oxford

LONDRES

Observaciones generales sobre Inglaterra
Visita a la fábrica de telas estampadas

PARIS-1831

Recibe Santander la gaceta de Colombia con el decreto del poder ejecutivo en que se le restituyen todos los derechos de que le había privado la sentencia del 7 de noviembre de 1828
Santander es presentado al rey de Francia en el palacio de Neuilly

ESTADOS UNIDOS

Nueva York

Recibe Santander comunicaciones de notables personajes americanos (Hone, Bloodhood, Morton, general Scott, Livingston, etc.)
Visita a la casa municipal, y a Tarry Town; revista de las tropas por el general Morton, acompañado de Santander
Visita a las escuelas de niños de uno y otro sexos, a la casa de refugio y a la de alienados
Visita al arsenal
Visita a las escuelas dominicales
Notables personalidades invitan a Santander a un banquete en City Hotel
Convite a Santander presidido por el mayor general Morgan Lewis
Celebración del centenario del nacimiento de Washington; descripción de las ceremonias
Es presentado Santander a José Bonaparte, ex rey de España

FILADELFIA

Descripción de la ciudad
Visita a la penitenciaría y a las obras hidráulicas
La casa de moneda y el arsenal
La Academia de Bellas Artes y otros museos de la ciudad; visita a la escuela pública y a la casa de refugio
Alms house; la Sociedad Filosófica Americana; el acta de independencia de Norte América
Baltimore

WASHINGTON

Personajes con quienes se relacionó Santander en Washington (Henry Clay, Daniel Webster, Calhoum); visita a la cámara de representantes
Visita al secretario de Estado, Livingston; Santander es presentado al presidente Jackson; comida en casa de Mr. Clay; anécdota referente a Bolívar;
Visita a la tumba de Washington en Monte Vernon; comida en casa del presidente con los miembros del gabinete
Visita de Santander al conde de Survilliers, José Bonaparte, en su casa de Borden Town
Santander recibe la noticia de su nombramiento para presidente de la Nueva Granada y el gobierno de los Estados Unidos le congratula por la elección
Visita a varios establecimientos de Long Island; asiste Santander al convite público en honor de Washington Irving; recepción hecha a Santander en West Point por el coronel Thayer, director del establecimiento
Visita a las cárceles de Sing-Sing y a las minas de oro; salida de Santander de New York para la Nueva Granada (23 de junio de 1832)

OBSERVACIONES SOBRE LOS ESTADOS UNIDOS

Datos estadísticos de la Unión americana
Observaciones políticas y sociológicas sobre los Estados Unidos

NEW YORK

Características de la ciudad, la educación pública, las religiones y establecimientos varios del Estado de New York

PENSILVANIA

Lista de las personas a quienes he merecido en Europa diferentes consideraciones de benevolencia durante mi proscripción de la república de Colombia, mi patria, en 1829-1830 y 1831.

CARTAS DE VIAJE

TOMO III

1.De Santander, 1829 (10/11), Hamburgo
2.De Santander, 1829 (10/11), Hamburgo
3.De Santander, 1829 (12/11), Hamburgo
4.De Santander, 1829 (13/11), Hamburgo
5.De Santander, 1829 (21/11), Hamburgo
6.De Santander, 1829 (21/11), Hamburgo
7.De Santander, 1830 (8/2), Bruselas
8.De Santander, 1830 (24/2), París
9.De Santander, 1830 (20/3), París
10.De Santander, 1830 (27/3), París
11.De Santander, 1830 (2/4), París
12.De Santander, 1830 (10/4), París
13.De Santander, 1830 (13/4), París
14.De Santander, 1830 (28/6), Londres
15.De Santander, 1830 (1/7), Londres
16.De Santander, 1830 (3/7), Londres
17.De Santander, 1830 (4/7), París
18.De Santander, 1830 (28/7), Hamburgo
19.De Santander, 1830 (7/8), Hamburgo
20.De Santander, 1830 (12/11), sin lugar
21.De Santander, 1830 (12/12), Roma
22.De Santander, sin fecha y sin lugar
23.De Santander, 1831 (2/4), París
24.De Santander, 1831 (13/4), París
25.De Santander, 1831 (15/4), París
26.De Santander, 1831 (21/4), París
27.De Santander, 1831 (20/5), París
28.De Santander, 1831 (20/5), París
29.De Santander, 1831 (26/5), París
30.De Santander, 1831 (4/6), Londres
31.De Santander, 1831 (18/6), Londres
32.De Santander, 1831 (5/7), Londres
33.De Santander, 1831 (3/8), Londres
34.De Santander, 1831 (4/9), París
35.De Santander, 1831 (4/9), París
36.De Santander, 1831 (4/9), París
37.De Santander, 1831 (4/9), París
38.De Santander, 1831 (6/9), París
39.De Santander, 1831 (14/9), París
40.De Santander, 1831 (20/9), El Havre
41.De Santander, 1831 (13/11), Nueva York
42.De Santander, 1831 (14/11), Nueva York
43.De Santander, 1831 (14/11), Nueva York
44.De Santander, 1831 (14/11), Nueva York
45.De Santander, 1831 (14/11), Nueva York
46.De Santander, 1831 (15/11), Nueva York
47.De Santander, 1831 (15/11), Nueva York
48.De Santander, 1831 (15/11), Nueva York
49.De Santander, 1831 (19/11), Nueva York
50.De Santander, 1831 (19/11), Nueva York
51.De Santander, 1831 (20/11), Nueva York
52.De Santander, 1831 (25/11), Nueva York
53.De Santander, 1831 (30/11), Nueva York
54.De Santander, 1831 (30/11), Nueva York
55.De Santander, 1831 (1/12), Nueva York
56.De Santander, 1831 (9/12), Nueva York
57.De Santander, 1831 (20/12), Nueva York
58.De Santander, 1831 (–/12), sin lugar
59.De Santander, 1831 (30/12), Nueva York
60.De Santander, 1832 (7/1), Nueva York
61.De Santander, 1832 (7/1), Nueva York
62.De Santander, 1832 (19/1), Nueva York
63.De Santander, 1832 (30/1), Nueva York
64.De Santander, 1832 (1/2), Nueva York
65.De Santander, 1832 (1/3), Nueva York
66.De Santander, 1832 (16/3), Filadelfia
67.Firma ilegible, 1832 (7/5), Filadelfia
68.De Santander, 1832 (15/5), Nueva York
69.De Santander, 1832 (15/5), Nueva York
70.De Santander, 1832 (22/5), Nueva York
71.De Santander, 1832 (30/5), Nueva York
72.De Santander, 1832 (31/5), Nueva York
73.De Santander, 1832 (1/6), Nueva York
74.De Santander, 1832 (1/6), Nueva York
75.De Charles Reston, 1832 (4/6), Paterson
76.De Santander, 1832 (16/7), Santa Marta
77.De Santander, 1832 (16/7), Santa Marta
78.De Santander, 1832 (16/7), Santa Marta
79.De Santander, 1832 (17/7), Santa Marta
80.De Santander, 1832 (28/7), Cartagena
81.De Santander, 1832 (30/7), Cartagena
82.De Santander, 1832 (10/8), Mompós
83.De Santander, 1832 (10/8), Mompós
84.De Santander, 1832 (17/8), Ocaña
85.De Santander, 1832 (17/8), Ocaña
86.De Santander, 1832 (7/9), San José
87.De Santander, 1832 (7/9), sin lugar
88.De Santander, 1832 (13/9), Pamplona
89.De Santander, 1832 (29/9), Vélez
90.De Santander, 1832 (29/9), Puente Nacional
91.De José Antonio Páez, 1829 (20/8), Puerto Cabello
92.De Toly, 1829 (21/8), Puerto Cabello
93.De Vicente Azuero, 1829 (16/10), Kingston
94.Firma ilegible, 1829, sin lugar
95.De Klieve King, 1829 (28/10), Hamburgo
96.De Klieve King, 1829 (28/10), Hamburgo (traducción)
97.De Francisco Soto, 1829 (26/11), Caracas
98.De Vicente Azuero, 1829 (21/12), Kingston
99.De José de San Martín, 1830 (19/1), Bruselas
100.De Ramón, arzobispo de Caracas, 1830 (20/1), Caracas
101.De M. E. de Gorostiza, 1830 (29/1), Londres
102.De Desfontaines, 1830 (13/2), Valenciennes
103.De J. de D. de Aranzazu, 1830 (21/2), Bogotá
104.De Julián Bowring, 1830 (25/2), Londres
105.De Lucas Alamán, 1830 (26/2), palacio federal de Méjico
106.De M. M. Núñez, 1830 (1/3), Cartagena
107.De A. Vélez, 1830 (4/3), Bogotá
108.De Manuel Cortés y Campomanes, 1830 (8/3), Bruselas
109.De Mariano Garro, 1830 (10/3), La Haya
110.De M. M. Núñez, 1830 (11/3), Cartagena
111.De Joaquín Mosquera, 1830 (13/3), Popayán
112.De José A. Torrens, 1830 (16/3), Nueva York
113.De M. G. Vidaurre, 1830 (16/3), París
114.De Joaquín Mosquera, 1830 (17/3), París
115.De Lord Stuart de Rothesay, 1830 (20/3), sin lugar
116.De Rousino, 1830 (27/3), Londres
117.De J. G. Baur, 1830 (3/4), Altona
118.De Jullien, 1830 (10/4), París
119.De Cushing, 1830 (12/4), sin lugar
120.De M. E. de Gorostiza, 1830 (–/5), Londres
121.De Grégoire, obispo de Blois, 1830 (8/5), París
122.De Appert, 1830 (1/6), París
123.De Bentham, 1830 (9/7), Londres
124.De Ezequiel Rojas, 1830 (3/8), París
125.De Humboldt, 1830 (–/–), Berlín
126.De Le Prince Puckler Muskan, 1830 (24/8), Berlín
127.De M. M. Núñez, 1830 (5/9), Cartagena
128.De M. M. Núñez, 1830 (29/12), Cartagena
129.De M. M. Núñez, 1831 (5/1), Cartagena
130.De P. Visconti, 1831 (8/1); Casa
131.De Juan Manuel Arrubla, 1831 (12/1), Antioquia
132.De M. M. Núñez, 1831 (1/2), Cartagena
133.De Elie Mathieu, 1831 (2/2), Santa Marta
134.De Meinel, 1831 (25/2), Munich
135.Del barón de Malzen, 1831 (8/13), Roma
136.De Tomás Lener, 1831 (31/3), Nueva York
137.De Manuel María Mosquera, 1831 (7/4), Pisa
138.De Ernestine Tenze, 1831 (30/4), S. Andrea
139.De Geo H. Enet, 1831 (4/5), Hamburgo
140.De Juan Manuel Arrubla, 1831 (22/5), Antioquia
141.De María de Santander, 1831 (22/5), San José
142.De Pedro Alcántara Herrán, 1831 (1/6), París
143.De Joaquín Mosquera, 1831 (1/6), Nueva York
144.De Florentino González, 1831 (8/6), Valencia

TOMO IV

145.De Vicente Azuero, 1831 (14/6), Bogotá
146.De Domingo Caycedo, 1831 (14/6), Bogotá
147.De José María Obando, 1831 (14/6), Bogotá
148.De Domingo Ciprián Cuenca, 1831 (19/6), Bogotá
149.De Azuero y otros, 1831 (24/6), Soatá
150.De José Tiberio Pérez y otros, 1831 (1/7), San José de Cúcuta
151.De M. M. Núñez, 1831 (2/7), Cartagena
152.De Francisco Soto, 1831 (2/7), San José de Cúcuta
153.De Raimundo Santamaría, 1831 (14/7), Bogotá
154.De Orbegozo y otros, 1831 (27/7), Pamplona
155.De Agustín Leland, 1831 (28/7), Bogotá
156.De Juan A. Toscano, 1831 (28/7), Pamplona
157.De Joaquín Mosquera, 1831 (1/8), Nueva York
158.De Francisco Soto, 1831 (5/8), San José de Cúcuta
159.De J. de D. Aranzazu, 1831 (6/8), Maracaibo
160.De Juan Manuel Arrubla, 1831 (14/8), Bogotá
161.De José J. Suárez, 1831 (14/8), Bogotá
162.De Vicente Azuero, 1831 (18/8), Bogotá
163.De José Ignacio Díaz Granados, 1831 (22/8), Santa Marta
164.De Juan B. Quintana, 1831 (23/8), Santa Marta
165.De Cubet, 1831 (29/8), París
166.De Joaquín Mosquera, 1831 (31/8), Nueva York
167.De James Henderson, 1831 (13/9), Boulogne
168.De A. Vélez, 1831 (28/9), Bogotá
169.De M. M. Núñez, 1831 (29/9), Cartagena
170.De Pedro Alcántara Herrán, 1831 (1/10), París
171.De Francisco de P. Vélez, 1831 (5/10), Bogotá
172.De Segismond Leidesdorf, 1831 (18/10), París
173.De Francisco Soto, 1831 (19/10), Bogotá
174.De A. Vélez, 1831 (24/10), Bogotá
175.De José María Obando, 1831 (31/10), Bogotá
176.De Francisco Soto, 1831 (1/11), Bogotá
177.De Joaquín Mosquera, 1831 (8/11), París
178.De Florentino González, 1831 (10/11), Bogotá
179.De Mathieu Frie, 1831 (12/11), Santa Marta
180.De José Alfonso, 1831 (14/11), Nápoles de Romaña
181.De Raimundo Santamaría, 1831 (14/11), Bogotá
182.De Arganil, 1831 (20/11), La Guaira
183.De Darthey y Compañía, 1831 (25/11), Londres
184.De M. M. Núñez, 1831 (1/12), Cartagena
185.De Juan Manuel Montoya, 1831 (6/12), Cartagena
186.De Arganil, 1831 (7/12), La Guaira
187.De Vicente Michelena, 1831 (12/12), Caracas
188.De José María Obando, 1831 (14/12), Bogotá
189.De J. B. Dalla Costa, 1831 (14/12), Baltimore
190.De Manuel Muñoz, 1831 (15/12), Caracas
191.De Joaquín Mosquera, 1831 (18/12), París
192.De J. Rafael Mosquera, 1831 (20/12), Popayán
193.De Manuel Muñoz, 1831 (20/12), Caracas
194.De Osorio, 1831 (22/12), Bogotá
195.De Guyet, 1831 (27/12), París
196.De Juan Manuel Arrubla, 1831 (28/12), Bogotá
197.De José María Obando, 1831 (28/12), Bogotá
198.De J. J. París, 1831 (28/12), Bogotá
199.De José I. Suárez S., 1831 (28/12), Bogotá
200.De Miguel S. Uribe, 1831 (28/12), Bogotá
201.De Francisco Soto, 1831 (29/12), Bogotá
202.De Florentino González, 1831 (31/12), Bogotá
203.De José Ignacio de Márquez, sin fecha y sin lugar
204.De Domingo Acosta, 1832 (5/1), Washington
205.De Juan Manuel Arrubla, 1832 (7/1), Bogotá
206.De Vicente Azuero, 1832 (7/1), Bogotá
207.De José María Obando, 1832 (7/1), Bogotá
208.De Francisco Soto, 1832 (7/1), Bogotá
209.De Joaquín Mosquera, 1832 (8/1), sin lugar
210.De Josefa Ricaurte de Portocarrero, 1831 (8/1), Bogotá
211.Firma ilegible, 1832 (–/l), Roma
212.De Arganil, 1832 (11/1), Caracas
213.De M. M. Núñez, 1832 (11/1), Cartagena
214.De J. Madiedo, 1832 (12/1), Cartagena
215.De Juan J. Romero, 1832 (12/1), Caracas
216.De J. M. Troncoso, 1832 (14/1), Bogotá
217.De Manuel Santamaría, 1832 (18/1), Méjico
218.De Tomás Cipriano de Mosquera, 1832 (18/1), Méjico
219.De Pablo de Alcázar, 1832 (19/1), Cartagena
220.De M. M. Núñez, 1832 (20/1), Cartagena
221.De José María Obando, 1832 (21/1), Bogotá
222.De A. Obando, 1832 (21/1), Bogotá
223.De A. Vélez, 1832 (21/1), Bogotá
224.De Francisco Soto, 1832 (22/1), Bogotá
225.De Ramón, arzobispo de Caracas, 1832 (23/1), Curazao
226.De Morgan Lewis y otros, 1832 (24/1), Nueva York
227.De Domingo Acosta, 1832 (24/1), Filadelfia
228.De José Antonio Páez, 1832 (26/1), Hato de San José de los Laureles
229.De Ch. Augt. Davis, 1832 (27/1), sin lugar
230.De Juan Manuel Arrubla, 1832 (28/1), Bogotá
231.De Ezequiel Rojas, 1832 (1/2), San Fernando
232.De Nathan S. F. Moore, 1832 (4/2), sin lugar
233.De Vicente Azuero, 1832 (7/2), Bogotá
234.De Joaquín Mosquera, 1832 (8/2), París
235.De J. M. Cancino, 1832 (15/2), Bogotá
236.De Joaquín Mosquera, 1832 (18/2), París
237.De Tomás Herrera, 1832 (19/2), Panamá
238.De Juan José Cabarcas, 1832 (20/2), Panamá
239.De Valentín Espinel, 1832 (20/2), Caracas
240.De M. M. Núñez, 1832 (20/2), Cartagena
241.De J. N. Moreno, 1832 (21/2), Bogotá
242.De Arganil, 1832 (22/2), Caracas
243.De Juan Manuel Arrubla, 1832 (27/2), Medellín
244.De Gabriel Sánchez, 1832 (1/3), Bogotá
245.De Francisco Soto, 1832 (1/3), Bogotá
246.De Luis M. Azuola, 1832 (4/3), Bogotá
247.De Francisco Montoya, 1832 (7/3), Bogotá
248.De J. Manuel Montoya, 1832 (7/3), Bogotá
249.De José María, obispo de Santa Marta, 1832 (9/3), Bogotá
250.De José F. Merizalde, 1832 (9/3), Bogotá
251.De frailes dominicos, 1832 (9/3), Bogotá
252.De J. F. Pereira, 1832 (10/3), Bogotá
253.De Andrés M. Rosillo, 1832 (10/3), Santa Fe de Bogotá
254.De Domingo Ciprián Cuenca, 1832 (10/3), Bogotá
255.De José María, obispo de Santa Marta, 1832 (10/3), Bogotá
256.De José Ignacio de Márquez, 1832 (10/3), Bogotá
257.De Juan J. Molina, 1832 (10/3), Bogotá
258.De Gerónimo Montebrune, 1832 (10/3), Bogotá
259.De A. Obando, 1832 (10/3), Bogotá
260.De José María Obando, 1832 (10/3), Bogotá
261.De José María Obando, 1832 (10/3), Bogotá
262.De Antonio María Santamaría, 1832 (10/3), Bogotá
263.De Antonio Viana, 1832 (10/3), Honda
264.De J. de D. Aranzazu, 1832 (11/3), Bogotá
265.De F. M. Layton, 1832 (12/3), Bogotá
266.De José Ignacio de Márquez, 1832 (12/3), Bogotá
267.De Josefa Ricaurte, 1832 (12/3), Bogotá
268.De A. Vélez, 1832 (12/3), Bogotá
269.De J. M. Gaitán, 1832 (13/3), Bogotá
270.De Francisco Soto, 1832 (13/3), Bogotá
271.De J. M. Escobar, 1832 (14/3), Bogotá
272.De Raimundo Santamaría, 1832 (14/3), Bogotá
273.De Arganil, 1832 (16/3), Caracas
274.De Arganil, 1832 (19/3), Caracas
275.De José Domingo Zizero, 1832 (20/3), Honda
276.De Vicente Gutiérrez de Piñeres, 1832 (21/3), Mompós
277.De Miguel Martínez y Carranque, 1832 (21/3), Mompós
278.De José M. Pino, 1832 (21/3), Mompós
279.De José María Piñeres, 1832 (21/3), Mompós
280.De Ramón, arzobispo de Caracas, 1832 (24/3), Curazao
281.De F. Luque, 1832 (26/3), Cartagena
282.De M. M. Núñez, 1832 (26/3), Cartagena
283.De Arganil, 1832 (28/3), Caracas
284.De J. M. Gómez, 1832 (31/3), Nueva York
285.De M. Arosemena, 1832 (1/4), Panamá
286.De Juan José Argote, 1832 (5/4), Panamá
287.De Arganil, 1832 (7/4), Caracas
288.De Joaquín Mosquera, 1832 (8/4), París
289.De H. Clay, 1832 (11/4), Washington
290.De Lorenzo M. Lleras, 1832 (11/4), Kingston
291.De Antonio M. Ayarza, 1832 (12/4), Portobelo
292.De Ayarza y otros, 1832 (12/4), Portobelo
293.De Thomas Boysen, 1832 (14/4), Portobelo
294.De Robert F. Wuislow, 1832 (9/5), sin lugar
295.De Pilas E. Burrow, 1832 (11/5), Filadelfia
296.De Santiago Arroyo, 1832 (14/5), Popayán
297.De Juan José Argote, 1832 (17/5), Panamá
298.De B. Chew, 1832 (17/5), Filadelfia
299.De Edward Livingston, 1832 (19/5), Washington
300.De Arganil, 1832 (22/5), La Guaira
301.De J. R. Mosquera, 1832 (22/5), Popayán
302.De G. N. Featherstonhough, 1832 (23/5), Filadelfia
303.De Carmen Rodríguez, 1832 (1/6), sin lugar
304.De José Antonio Páez, 1832 (6/6), Valencia
305.De Manuel Pedraza, 1832(8/6), Filadelfia
306.De José María, obispo de Santa Marta, 1832 (13/6), Ibarra
307.De José Bonaparte, 1832 (17/7), Pointe Bregi
308.De J. F. Blanco, 1832 (19/7), La Grita
309.De Jerónimo Torres, 1832 (27/7), París
310.De P. Rodríguez, 1832 (29/7), Cartagena
311.De Lafayette, 1832 (29/7), Lagrange
312.De Joaquín Mosquera, 1832 (30/7), París
313.De Tomás Cipriano de Mosquera, 1832 (30/7), París
314.De Pedro Alcántara Herrán, 1832 (1/8), Londres
315.De J. M. Cataño y J. M. López Sierra, 1832 (2/8), Riohacha
316.De Rufino Cuervo, 1832 (7/8), Bogotá
317.De José Manuel Montoya, 1832 (7/8), Bogotá
318.De Bonifacio Rodríguez, 1832 (7/8), Bogotá
319.De Francisco Martínez y otros, 1832 (9/8), Mompós
320.De Francisco Gómez, 1832 (10/8), Maracaibo
321.De José Manuel Restrepo, 1832 (22/8), Quito
322.De Juan Nepomuceno Toscano y otros, 1832 (23/8), Socorro
323.De Pedro Gómez y otros, 1832 (27/8), San Gil
324.De Ramón Villoría, 1832 (29/8), Neiva
325.De José Orbegozo, 1832 (1/9), Piedecuesta
326.De Nepomuceno Vargas y otros, 1832 (2/9), Moniquirá
327.De Pedro Alcántara Herrán, 1832 (4/9), Kingston
328.De J. Rafael Mosquera, 1832 (6/9), Popayán
329.De Vargas y otros, 1832 (12/9), Charalá
330.De José Félix Solano, 1832 (12/9), Mérida
331.De Vicente Gutiérrez de Piñeres, 1832 (17/19), Mompós
332.De Juan Nepomuceno Toscano, 1832 (19/9), Socorro
333.De Francisco Angulo y otros, 1832 (20/9), sin lugar
334.De Tomás Serrano y otros, 1832 (20/9), Zapatoca
335.De Francisco Soto, 1832 (24/9), Bogotá
336.De Salvador Camacho, 1832 (24/9), Tunja
337.De José Ignacio de Márquez, 1832 (–/–), sin lugar
338.De Vicente Azuero, 1832 (2/10), Bogotá
339.De Vicente Azuero, 1832 (6/10), Bogotá
340.De Antonio Toledo y otros, 1832 (6/10), Tocaima
341.De Antonio José Benítez, 1832 (15/10), Pore
342.De Constantino Guarnizo y otros, 1832 (18/10), La Mesa
343.De Agustín Alvarez y otros, 1832 (20/10), Neiva
344.De Manuel del Castillo y otros, 1832 (20/10), Tunja
345.De Rafael Solano, 1832 (21/10), Tunja
346.De Mariano Urrutia, 1832(22/10), Popayán
347.De Manuel José Mosquera, 1832 (22/10), Popayán
348.De José de Medina y otros, 1832 (–/10), Purificación
349.De Juan Antonio del Castillo y otros, 1832 (23/10), La Plata
350.De José María Grueso, 1832 (6/11), Popayán



DIARIOS DE VIAJE

TOMO I

   El día 15 de noviembre de 1828, salí de Bogotá para embarcarme en Cartagena: el día 4 de diciembre fui conducido al Castillo de San Fernando de Bocachica, de donde se me trasladó al de San José el día 19 y permanecí en él rigurosamente tratado hasta el 16 de junio de 1829 que se me condujo a bordo de la fragata de guerra nacional Cundinamarca, al mando del coronel Jolly. El 18 siguiente dio la vela dicho buque de Cartagena para Puerto Cabello, donde echó el ancla el 19 de agosto. Permanecí a bordo en bahía hasta el 27 de agosto en que felizmente fui trasbordado al bergantín mercante María bajo el pabellón de Hamburgo, en virtud de que el gobierno de Colombia me permitía salir del territorio de la República para Europa. El bergantín dio la vela el mismo día 27 y después de un viaje bastante feliz, no obstante dos tempestades que sufrimos en el océano y en el Canal de Inglaterra, llegamos a Hamburgo el día 15 de octubre por la mañana.

F. P. Santander
[Firmado]


NOTA:
En este viaje me han acompañado el doctor Ezequiel Rojas, el ciudadano Francisco Evangelista González y mis criados Juan, Cruz y José Caballero.

DIARIO DE NAVEGACION

De Puerto Cabello a Hamburgo en el bergantín María.
F. P. Santander, Ezequiel Rojas, F. Evangelista González.

1829. Agosto 27.

    El día dicho nos embarcamos a las 3 y media de la tarde habiéndome acompañado desde la fragata de guerra Cundinamarca su comandante el coronel Jolly, el comandante de la plaza coronel P. Celis y un ayudante. Una hora después de habernos embarcado dio el buque la vela.

1829. Agosto 28.

    Amanecimos a la vista de Puerto Cabello. Anocheció teniendo tierra a la vista. Sin novedad.

1829. Agosto 29.

    Amaneció habiendo perdido de vista la tierra. A las 10 vimos a barlovento las Islas Pájaros o Aves y a las 5 de la tarde dejamos la de Bonaire a sotavento. Sin novedad.

1829. Agosto 30.

    No se vio más a Bonaire. Sin novedad.

1829. Agosto 31.

    Tuvimos tempestad al NE y aguacero por la noche, sin más novedad.

1829. Septiembre 1°.

    Martes: A las 2 de la tarde se descubrió la isla de Puerto Rico por estribor. A las 6 de la tarde se vio por babor la isla de Mona. Sin novedad.

1829. Septiembre 2.

    Al amanecer quedó por la popa la isla Zacheo aún a nuestra izquierda. A las 10 se vio una vela por barlovento y, por la bandera que puso, se reconoció que era un bergantín inglés que parecía navegar hacia Santo Domingo o La Habana. Todo el día estuvo nublado y por la tarde cayó bastante lluvia. El mar empollado y viento achubascado.

1829. Septiembre 3.

    Amaneció el día nublado y lluvioso. Mar muy empollado. Llovió todo el día y la noche con viento fuerte achubascado.

1829. Septiembre 4.

    Lo mismo que el anterior. Según las observaciones, hoy hemos pasado el Trópico (Cáncer).

1829. Septiembre 5.

    Amaneció y siguió todo este día y la mayor parte de la noche peor que los anteriores. El buque quedó solo con las dos gavias para temporales, las vergas de juanetes y sobres se echaron abajo. El mar se embraveció horriblemente. Por la mañana pasó una goleta americana de norte al este. No hubo avería ninguna.

1829. Septiembre 6.

    Domingo: Viento fresco. Viramos hacia el NE. El mar más tranquilo. Después del medio día vino calma absoluta (28° de lat.). A la altura de las Canarias.

1829. Septiembre 7.

    Amaneció con calma absoluta, que duró todo el día y toda la noche.

1829. Septiembre 8.

    Amaneció con poco viento, de modo que el buque sólo anda 2 y media millas por hora. A las ocho del día aumentó el viento. A las 12 pasó por sotavento un bergantín goleta que no izó su pabellón; indicaba venir de los Estados Unidos para las islas de Santo Domingo o La Habana. Por la tarde, calma que duró toda la noche.

1829. Septiembre 9.

    Poco viento por la mañana; pero refrescó en el curso del día y por la noche.

1829. Septiembre 10.

    Viento frescachón todo el día y algunos chubascos. Hallándonos en los 32° de latitud estamos a la altura de las Bermudas y de Madera.

1829. Septiembre 11.

    Viento frescachón que duró poco. Toda la tarde y toda la noche tuvimos calma.

1829. Septiembre 12.

    Amaneció todavía la calma. A las 7 entró viento fresquito. A las 4 se vio un barco al NO, que después se dejó conocer que era bergantín goleta; no izó pabellón. Se infiere que era americano y su ruta indicaba ser hacia Madera o las Azores (36°).

1829. Septiembre 13.

    Domingo: Amaneció calma que duró todo el día y toda la noche.

1829. Septiembre 14.

    Viento contrario y lluvia todo el día y toda la noche.

1829. Septiembre 15.

    Calma. Después hubo viento fresquito.

1829. Septiembre 16.

   Viento frescachón en popa. Estando hoy (12 del día) a los 38° 8' de latitud N nos hallamos a la altura de las islas Azores. Lluvia bastante.

1829. Septiembre 17.

   Viento igual al anterior. Lluvia. Después viento fresco.

1829. Septiembre 18.

   Viento fresco que por la tarde quedó muy disminuido.

1829. Septiembre 19.

   Viento norte bastante fuerte (42° 4' lat. y 44° 23' long. a las 12 del día). Se ha sentido hoy mucho frío. Este viento ha sido contrario.

1829. Septiembre 20.

    Domingo: El mismo viento aunque más fuerte y más frío. Hemos quedado en la misma latitud.

1829. Septiembre 21.

    El mismo viento aunque menos violento (a las 12 del día tenemos 41° 44' lat. y 40° 46' long.). Bastante calma, de modo que el buque anda dos millas; por la tarde, más completa.

1829. Septiembre 22.

    Ha cambiado el viento en favor de la navegación, aunque es muy poco el que sopla (40° 11' long. .42° 1' lat.). Por la tarde aumentó algo.

1829. Septiembre 23.

    Viento fresco excelente (hoy es el equinoccio). Tenemos a las 12 del día 43° 20' lat. y 37° 32' long. Estamos a la altura del banco de Terranova. Cerca de las 6 de la tarde pasó por babor un bergantín goleta que indicaba venir de Europa para los Estados Unidos. No izó pabellón.

1829. Septiembre 24.

    Viento como ayer. Pasó un bergantín por babor que indicaba venir de Europa (12 del día, 44° 41' latitud y 33° 40' longitud). Pasó otro bergantín goleta a las 5 de la tarde por la popa de N a S como de Estados Unidos a Europa.

1829. Septiembre 25.

    Aniversario de la conjuración de Bogotá. Viento como los días anteriores (12 del día 46° 7' lat. y 29° 34' long.). Cerca de las 6 de la tarde pasó por el lado de babor un barco que por estar nublado el oriente, no se conoció su porte ni su ruta.

1829. Septiembre 26.

    Viento norte y calma (12 del día 47° 6' lat. y 26° 27' long.). A las dos de la tarde pasó un bergantín por babor bastante lejos e indicaba su marcha proceder de Europa para América. Toda la tarde y toda la noche calma.

1829. Septiembre 27.

    Domingo: Viento contrario de ENE (12 del día 47° 30' lat. y 25° 19' long.). De las 3 a las 4 de la tarde se vieron cuatro barcos, uno que navegaba en nuestra dirección y los otros tres de Europa para América: de éstos, dos eran ingleses.

1829. Septiembre 28.

    Viento SSE bastante regular (12 del día 48° 36' lat. y 22° 30' long.).

1829. Septiembre 29.

    Viento SSE bastante flojo. A las 7 de la mañana se descubrieron dos barcos que navegaban a una misma dirección, el uno bergantín, el otro corbeta (12 del día 49° 16' lat. y 19° 25' long.). Calma hasta las 3 de la tarde. Después aumentó un poco el viento.

1829. Septiembre 30.

    Viento contrario. Los dos barcos que ayer se vieron continúan navegando a nuestra vista (12 del día 49° 48' lat. y 18° 20' long.). A las 3 de la tarde se descubrieron por estribor 4 barcos bastante distantes que parecían navegar en nuestra misma dirección.

1829. Octubre 1°.

    Jueves: Viento SSE flojo. Dos barcos más se han descubierto en la misma dirección de los cuatro del día de ayer. Uno de ellos es corbeta (12 del día 49° 57' lat. y 16° 44' long.). Toda la tarde y la noche calma.

1829. Octubre 2.

    Viento NNE regular. Sólo dos barcos han quedado a la vista (12 del día 49° 49' lat. y 15° 11' long.). A las 9 se descubrió un barco navegando de Europa, a las 12 se acercó a nosotros y habló con el capitán: era una corbeta americana que venía de Liverpool para New York. Mostró llevar 18° de long.

1829. Octubre 3.

    Viento norte fresco. Dos barcos se han descubierto por popa navegando en nuestra dirección (12 del día 49° 41' lat. y 11° 23' long.).

1829. Octubre 4.

    Domingo: Viento ONO un poco flojo. Los buques que llevábamos a la vista ayer se han quedado atrás. Un bergantín ha aparecido por estribor en nuestra misma dirección (12 del día 49° 34' lat.; y 8° 12' long.).

1829. Octubre 5.

    Viento N achubascado. Todos los barcos que estaban a la vista han quedado atrasados y ya no se ven (12 del día 49° 12' lat. y 4° 22" long.). Resulta de las observaciones hechas sobre la longitud que se ha errado en tres grados y que la verdadera longitud hoy es 7° y algunos minutos. Todo el día y toda la noche el viento ha sido muy fuerte. Una balandra pasó por estribor procedente de Inglaterra. A las 6 de la tarde estuvimos en la misma longitud que las islas de July, que están cerca de la punta occidental de la Gran Bretaña.

1829. Octubre 6.

    Viento N fresco. Se ha descubierto la costa británica desde el tope y de las 12 del día en adelante se ha visto desde cubierta. Por la tarde pasó una corbeta hacia el océano y un bergantín por babor navegaba en nuestra misma dirección. A las 7 de la noche estábamos frente a la punta Port Land, cuyos fanales vimos bien; por consiguiente hemos dejado atrás el cabo Lizard, el cabo Start y las ciudades principales de Falmouth y Plymouth.

1829. Octubre 7.

    Viento SO bastante regular. Hemos pasado ya la isla Wight desde esta madrugada. Diez barcos de todo porte han pasado de las 7 a las 9 del día, cinco hacia el océano y cinco hacia Inglaterra (12 del día 50° 32' lat. y 20' long.). Han pasado hasta las 12 del día más de 40 barcos. Ya es más fácil apuntar la hora en que no se ven embarcaciones. A las 3 de la tarde empezó un horrible temporal con viento contrario NE.

1829. Octubre 8.

    Toda la noche hemos corrido el temporal y ha continuado en el día hasta por la tarde.

1829. Octubre 9.

    El mismo viento contrario aunque no tan fuerte. Esta mañana se ha visto el cabo Bonne Fleur de la costa de Francia (12 del día 50° 14' lat. y 30' long.).

1829. Octubre 10.

    Viento muy flojo. A las 9 del día estuvimos muy cerca a la punta Beuches Lead de Inglaterra y se descubrían bien algunos castillos, sembrados, casas y poblaciones, molinos de viento, etc. A las 12 estuvimos frente a Hastings, donde Guillermo el Conquistador ganó la batalla a los sajones que le dio la corona de Inglaterra (12 del día 50° 41' lat. y 36' E). Ayer y hoy se han arrimado al buque diversas embarcaciones menores inglesas y holandesas a preguntar el destino que llevaba. A las 8 de la noche estuvimos frente a Douvres. Por toda la costa hay fanales en las puntas y bancos.

1829. Octubre 11.

    Domingo: Viento bastante bueno. Desde que pasamos el estrecho de Douvres a Calais, entramos en el Mar del Norte o de Alemania. A las 12 de la noche pasamos por las bocas del Támesis. Ya se ven menor número de barcos que en el Canal de la Mancha (12 del día 50° 34' lat. y 2° 55' long.). Estamos al frente del brazo del mar de Holanda llamado Zuidersee y hemos ya dejado atrás las bocas del Rhin y a La Haya y Amsterdam. Hemos visto multitud de barcas holandesas pescando en los bancos de que abunda este mar.

1829. Octubre 12.

    Viento norte muy fuerte. Muy raro ha sido el barco que se ha visto hoy. Estamos cerca a los 55° de lat.

1829. Octubre 13.

    Ningún viento. Anoche hemos pasado a Heligoland, isla inglesa situada frente a la embocadura del Elba.

    Un práctico para la entrada del río ha venido a bordo. Se han visto algunos barcos de vapor. A las 11 del día hemos entrado en las bocas del Elba donde está la isla de Neu Werk. Desde la entrada de este río se ven a todos los lados las balizas que señalan los bajíos: negras al lado de estribor, blancas al de babor. Ha entrado viento contrario. A la entrada del Elba hemos encontrado multitud de barcos saliendo al mar y entre ellos, dos paquetes correos ingleses. Como el día ha estado tan lluvioso no se han descubierto las costas hasta haber estado pegado a ellas. A las tres y cuarto de la tarde dimos fondo en frente de Cuxhaven, ciudad perteneciente a Hamburgo, donde es preciso tener alguna cuarentena. Al cabo de dos horas vinieron a bordo el capitán del puerto, el médico y un abogado, y se ha permitido al buque seguir su marcha mañana en atención a que no tiene a bordo enfermo ninguno, ni que ha salido ni tocado en puerto contagiado. El capitán del puerto nos dio la noticia de que los españoles en número de 4 o 5.000 hombres habían desembarcado en Tampico, República de Méjico. De la ciudad nos hemos provisto de víveres frescos y de frutas, a saber: manzanas, peras y ciruelas. Inmediatamente a Cuxhaven está el pueblo de Ritsbuter, que es de Hamburgo. Todos los pueblos que siguen a la orilla izquierda del Elba, vistas sus corrientes, pertenecen a Hannover y los de la orilla derecha a Dinamarca.

1829. Octubre 14.

    Viento SE. A las 5 de la mañana empezó a levarse el ancla y a las 7 estuvo el buque a la vela.

    El día ha estado muy lluvioso y nublado para poder registrar perfectamente las riberas, sin embargo se ven muy pobladas. A trechos muy cortos hay pueblos y multitud de casas y arboledas. El terreno es tan bajo de ambos lados, que no se descubre la más pequeña colina. El río no es muy ancho. Hemos encontrado algunos buques fondeados en el río pasando seguramente el gran temporal de hoy. A las 12 pasamos por frente a la plaza danesa de Glückstadt, que antes era plaza fuerte. A las 3 pasamos frente a la playa de Stade, hannoveriana. Aquí mandó el capitán los manifiestos en un bote y pagó el pasaje para nuestro equipaje. A las 5 ha fondeado el barco en Altona, según la orden de su dueño, y el capitán ha ido a tierra.

DIARIO E ITINERARIO


Durante la permanencia en Europa de Francisco de P. Santander, el cual contendrá muchos pormenores que otros podrán estimar superfluos, pero que yo me propongo anotar por curiosidad y porque en Colombia no se conoce lo que es Europa

HAMBURGO

1829. Octubre 15.

    Llegamos al puerto de Hamburgo a las 8 de la mañana y a las 12 desembarcamos con el capitán del buque J. J. Nein. Al pasar por la aduana, que es un edificio levantado sobre el agua por medio de pilastras y el primero que se encuentra antes de llegar al muelle, tomaron razón de nuestras personas, pero se omitió registrar mis baúles y no se me pidió el pasaporte. En esta oficina hay una guardia de soldados pagados permanentemente. Al llegar al muelle se nos preguntaron nuestros nombres que fueron apuntados y seguimos al Hôtel de Russie, a donde se me había dirigido desde Puerto Cabello por la casa de Augusto Geller y Cía. Llegamos, y una señorita hija del dueño de la casa nos alojó en dos cámaras y a los criados en otra: las nuestras eran números 22 y 23. A poco rato vino el dueño del establecimiento y arregló el precio del alojamiento, a saber: 6 marcos por día por las tres cámaras, otros 6 marcos diarios por tres personas por sola la comida fuera del almuerzo y 36 chelines hamburgueses por los 3 criados.

    La moneda del país se calcula con respecto a la española del siguiente modo: un peso fuerte tiene 56 chelines, por consiguiente 1 peso tiene tres y medio marcos. A las cuatro de la tarde se nos llamó a comer en mesa común, que estuvo abundantemente servida hasta las seis. Allí comieron cinco personas más, las cuales hablaron en francés conmigo con motivo de leer la gaceta que anunciaba la comedia del día y sobre el cambio de la moneda. A las seis estuvo en el alojamiento un tal Antonio Rubio, español y semicorredor de la ciudad, que me ofreció sus servicios y un maestro de idiomas. A las seis y media fuimos al teatro conducidos por un sirviente de la casa y tomamos asiento en el patio. Se representaron dos piezas cómicas en alemán y, por los aplausos que se hicieron, entendimos que el papel de barba y el gracioso fueron bien desempeñados. El teatro es pequeño en extensión, pero tiene cuatro altos u órdenes de palcos, las decoraciones se redujeron a presentar el interior de una casa y un bosque; nos parecieron bastante buenas. Hubo poca gente; no se fuma allí y durante la escena se mantienen los hombres sin sombrero. La música era de cuerda y la desempeñaban veinte músicos. A las nueve concluyó la función.

1829. Octubre 16.

    Hemos almorzado en la cámara té con leche, pan y manteca, lo cual hemos pagado aparte a razón de doce chelines por persona. Las personas somos tres, a saber: el doctor Ezequiel Rojas, el joven Francisco González y yo. A las nueve vino un portugués, Oliveira, a ofrecerme sus servicios y todo se redujo a que me presentaría a una familia portuguesa emigrada de las islas Azores por afecta al partido constitucional. Poco después llegó el maestro de idiomas, el señor Frasche, suizo, hombre viejo, quien prometió darnos lecciones para hablar francés, supuesto que sabíamos traducirlo y aun hablamos algo esta lengua. El hizo venir un sastre que nos tomó medidas para hacer las pocas piezas que nos hacen falta, y también hizo traer la gaceta del día, donde se ha anunciado mi llegada y mi designio de seguir a París. Este señor me ha ofrecido llevarme a las casas respetables a donde me recomendaron la casa de Geller y la de Passow de Puerto Cabello, los billetes en que debo avisarles ser portador de dichas cartas, y hablar él mismo con las de Altona, el próximo domingo que irá allá. Después vino un joven, H. G. Mensing, de la casa de Bibanco, a visitarme en razón de que había tenido casa establecida en Caracas por los años de 1825, 26 y 27; me habló en español y me ofreció presentarme a la casa si yo no tenía inconveniente por ser ella española; le respondí que aceptaba su oferta, pues los españoles que no mostraban odio ni enemistad a mi país no eran mis enemigos. Hoy he escrito a mi hermana y a Arrubla por el bergantín Cupido que parte para La Guaira, y la carta ha ido dirigida al señor Méndez, arzobispo de Caracas; el capitán Nein me ha hecho el favor de llevar la carta al que manda el Cupido. He sabido después por el señor Frasche, que el tal Bibanco es el cónsul general de España, por consiguiente no tengo ya gana de verlo. Todo el equipaje se ha desembarcado hoy. Ha hecho mucha impresión en el pueblo mi criado Cruz por ser negro muy retinto. He remitido los billetes a las casas antes anunciadas. El día de nuestra llegada se me presentó en el hotel un libro en el cual debíamos poner nuestros nombres, estado, procedencia y dirección. En la mesa he visto que el diario anunciaba mi llegada a esta ciudad. Recibí respuesta de las casas Merck y Cía. (senador) y de la de Gorrissen y Lutre, a quienes me recomendaron los señores Aug. Geller de Puerto Cabello y E. Passow, ofreciéndome visita al día siguiente.

    A las seis fuimos al teatro, donde se representó la ópera titulada La flûte enchantée (música de Mozart). Había un inmenso concurso. Nos ha parecido admirable la ópera por las decoraciones, la música y las cantadoras. Hemos quedado profundamente satisfechos de esta diversión.

1829. Octubre 17.

    El señor Merck estuvo a las diez del día y en vista de la carta, me hizo mil protestas y ofrecimientos de todo género y me convidó a comer junto con mis compañeros para el lunes inmediato a las 5 de la tarde. Estuvo a las once el señor Gorrissen y me preguntó en qué era lo que yo quería ocuparlo; leyó el diario de la ciudad y supe por él el desembarco de la expedición de Barradas en Cabo Rojo y las disposiciones del gobierno mejicano para resistirla, poniendo un ejército a las órdenes del general Santana. A las 12 fui presentado a una familia emigrada de Madera por constitucional, la familia se compone de cuatro hombres y de tres señoras. Vuelto a la posada encontré que me esperaba un joven Arrieta, español, que me dijo deseaba conocerme, y el señor J. Pardo, negociante, a quien yo conocí en Guayana en 1817.

    Este señor me instruyó bastante sobre el modo de manejarme aquí, sobre mi viaje a París y algunas otras cosas particulares. Después vino el señor Riveiro, encargado de negocios del Brasil, a visitarme y un coronel portugués constitucional que fue diputado en cortes; el señor Riveiro reside en Altona, ciudad de Dinamarca situada a la vista de Hamburgo, y me convidó a comer para el miércoles próximo. El maestro de francés ha venido frecuentemente. Recibí una esquela de convite para comer del señor Merck y una carta del señor Gorrissen transcribiéndome un artículo del diario de la ciudad en que habla de mí con excesiva honra.

1829. Octubre 18.

    Un joven colombiano de Cumaná llamado Alcalá, vino a mi alojamiento a presentarse y pedirme órdenes para nuestro país. A las doce he ido al campo donde se reunió la milicia nacional para celebrar el aniversario de la batalla de Leipzig: se juntaron como 5 o 6.000 hombres de infantería y caballería bastante bien vestidos, se hicieron salvas de artillería, tocó la música militar y se cantó un aire nacional. Me ha parecido esta función muy semejante a las de Bogotá para celebrar el aniversario de Boyacá. La ciudad casi entera se trasladó al campo a ver la función. Yo pasé por el jardín botánico y por los cementerios, con cuyo motivo vi una parte de las alamedas y paseos públicos. En la mesa hoy ha habido diferentes personas a las de otros días: tres de ellas procuraron introducirse en conversación conmigo y se habló del estado político de Europa, de América, de la expedición española contra Méjico y de los caminos que hay de aquí a París; con este motivo yo hablé de la situación de algunas ciudades europeas, del estado a que pertenecían y de otros conocimientos geográficos que había adquirido en los libros. Todos parecieron admirados de que yo supiera estas cosas y un anciano que parece instruido, me dijo que yo conocía bien la geografía de la Alemania cuando le hice la distinción de los dos Francfort, el uno sobre el Oder y el otro sobre el Mein. Observé que les agradó mucho mi respuesta a la observación que me hicieron de que había hallado mucha diferencia entre este país y Colombia, lo cual se redujo a que siendo este continente el mundo antiguo, era antigua también su civilización, su industria, etc., etc., y que allá en el nuevo mundo todo se hallaba en la infancia. Una de las susodichas personas que había sido militar en el ejército confederado contra Napoleón, tuvo la bondad de escribir inmediatamente un itinerario de los tres caminos que conducen a París y me lo entregó (después supe que este señor era el ministro de Hannover). El mismo sacó su cigarrera y nos ofreció tabacos que todos tomamos y fumamos. Hoy he estado bastante arromadizado, con cuyo motivo no he salido por la noche no obstante que en el teatro se representó el Guillermo Tell.

1829. Octubre 19.

    Hoy a las diez he salido con un dependiente de la casa del señor Merck a visitar el hospital de la ciudad situado fuera de ella. Es un gran edificio y nuevo. Visité todas las oficinas, a saber: cocinas, despensas, botica, sala de operaciones quirúrgicas, salas de enfermos, baños de vapor, de recepción de enfermos, etc., etc., conducido por el que administra la casa y por tres doctores. Las salas son pequeñas y bien asistidas, cada enfermedad tiene la suya. El edificio tiene paseos interiores para los convalecientes, famosas cajas de cirugía, y en la sala hay cuadros pintados de las operaciones que se han hecho. En un libro me hicieron escribir mi nombre y en la caja que hay en la puerta puse dos pesos en oro. Vimos un loco de edad como de cincuenta a sesenta años que tiene la idea que es rey de las dos Indias: habla francés, inglés y pruso. Tenía sobre su mesa multitud de papeles escritos porque esa es su ocupación. A todas las personas las llama altezas. Yo me acerqué a él y le hablé y me dio un papel que decía así: "20 fois les sommes pour chaque des 20 grandes dignités". Para ir al hospital se pasa por un puente bastante bueno, por alamedas de álamos. De allí pasamos al edificio donde se reúnen los comerciantes o la bolsa y presentado que fui al director o dueño de la casa, él tuvo la bondad de mostrarme todas sus oficinas. Vi la sala de reunión donde están todos los diarios de toda la Europa y muy particularmente los de comercio. Se me hizo escribir mi nombre en un gran libro y se me dio una tarjeta con la cual he quedado abonado a la casa, porque allí sólo entran los abonados. Había mil o dos mil personas a quienes llamó mucho la atención mi entrada y conversación con el director de la casa. Allí encontré a M. Gorrissen, que me acompañó un rato, y a dos de las personas que comieron ayer en la mesa redonda del hotel. Se me mostró la sala de lectura en verano y las piezas en donde estuvo alojado el general Blücher prusiano. En una de ellas estaba su retrato. Todo me pareció excelente. El hospital puede recibir 1.400 personas, en el día hay 1.200. La dirección corre a cargo de tres o cuatro comerciantes que hacen gratis este servicio, las cuentas son examinadas por la cámara popular de que hablaré cuando escriba sobre el gobierno de esta ciudad. Hay otros dos hospitales particulares que costea la sociedad francmasónica, uno para hombres y otro para mujeres. Todo este paseo lo he hecho en un coche con dos lacayos que me envió el señor Merck. A la una y media del día regresé a mi alojamiento junto con el doctor Rojas, que me acompañó en el paseo y también inscribió su nombre en el libro del comercio. En el hospital vimos la iglesia, que es luterana; se me hizo observar que en el hospital se admitían de todas las religiones y se cuidaban sin diferencia alguna. Yo respondí al doctor que me hizo la observación, que si se hiciera lo contrario el establecimiento no debería llamarse de caridad ni convendría tampoco a una ciudad como Hamburgo. Esto agradó a los concurrentes.

   El director de la Posta de Inglaterra estuvo a tomar informes sobre la suerte del general barón de Even; los di y aun en un papel puse el nombre del señor J. M. Arrubla, a quien podía dirigirse una carta de su familia para dicho general. Poco después recibía carta del señor Juan Federico Schnetter preguntándome por el mismo general, cuya mujer reside en Bremen muy pobre. Ofrecí la respuesta para el día siguiente.

    El padre de la familia portuguesa a quien fui presentado estuvo a pagarme la visita.

    A las cinco fui en mi coche a la casa del señor Merck a comer y lo hice vestido de rigurosa etiqueta. Fui presentado en ella a la compañía que estaba formada de personas muy distinguidas, a saber: el señor Bartels, burgomaestre presidente de la ciudad, anciano muy respetable a cuya izquierda fui colocado; dos síndicos o secretarios de Estado, los señores Sieveking y Amsink, el primero estuvo en el Brasil en calidad de ministro de Hamburgo para celebrar un tratado; los senadores Benecke, Pehmöller y Dammert, este último es actualmente el ministro de la policía; el señor Von Duve, ministro de Hannover y el señor Parish, cónsul de Hannover; dos doctores en medicina, cuyos nombres no me dio el señor Enet, dependiente de la casa del señor Merck, con quien visité el hospital. El servicio de la mesa es absolutamente diferente del servicio inglés: primero nos sirvieron ostras crudas y otras asadas en la concha con naranja o limón y vino de champaña; después los criados nos fueron dando los platos; se sirvió carne cocida con papas fritas, luego sopa, carne ahumada, ganso o pavo, vino de Málaga, legumbres, pato, vino del Rhin, pan, manteca y queso, vino tinto, pasando la botella de mano en mano, frutas delicadas y unas pasticas de dulce. El café nos lo sirvieron en otra sala estando de pie. Los platos principales los ponen sobre la mesa de uno en uno, para que los vean y luego los criados los sirvan en mesas separadas.

    El vino se sirve por los criados en copitas, a excepción del tinto, que hay una botella en frente del convidado.

    La casa del señor Merck es grande y magnífica: en una de las salas hay plantas de diferentes países al lado de los espejos y hermosos candeleros. El señor Merck se esmeró en obsequiarme; mi conversación fue en francés con el burgomaestre, el senador Dammert, el señor Sieveking, un doctor y el ministro de Hannover. Por casualidad se tocó de monedas y les mostré los pesos de oro colombianos que no habían visto. El señor burgomaestre nos mostró una medalla de oro con los bustos de Napoleón, de María Luisa y de su hijo el rey de Roma. Nuestra conversación rodó principalmente sobre el estado mercantil de la América, la expedición española a Méjico, la geografía europea y algo de política. Me pareció que el señor Sieveking era un hombre muy ilustrado y que tenía bastantes noticias de Colombia. He de observar que este señor cuando uno de los senadores contó que un loco de los que había en el hospital tenía la idea de que era rey de Birman y que no quería ratificar no sé que tratado de paz, volvió hacia mí y dijo: "Il y a beaucoup de gens qui ont la même idée et ne sont pas encore renfermés".

    Hoy por la primera vez hice uso de la caja de oro que me regaló el comisionado Hamilton en nombre de su majestad británica. A las nueve salí del convite y me dirigí a casa.

1829. Octubre 20.

   Salí a pagar visita al señor Gorrissen y al señor Pardo y después di un pequeño paseo a pie por la alameda del frente del hotel. Estuvo el portugués Barreto Feio, diputado en cortes que vino con el encargado de negocios del Brasil y por cierto que me aburrió con tres horas de conversación contándome las diversas revoluciones de Portugal. También estuvo uno de los socios de la casa de Guttrech & Ursinns de Altona para la cual traje cartas de introducción: este señor habló en castellano. Entregué la respuesta que había ofrecido para Bremen acerca de la suerte del general Even. El sastre nos trajo algunas piezas de ropa que verdaderamente nos han parecido muy caras.

    Hemos ido al teatro donde se representan diariamente dos piezas cuando no hay ópera. Hemos oído un concierto de violín ejecutado por el primer violín de Berlín que fue grandemente aplaudido: una de las piezas me agradó infinitamente y debió de haberse ejecutado perfectamente puesto que la primera dama fue palmoteada a cada paso; esta representación ha sido nueva para mí porque una de las actrices, la principal, no hablaba ni cantaba sino que con ademanes y gestos al compás de la música, expresaba sus sentimientos y, a mi entender, lo hizo con la más grande propiedad. (Melodrama).

    De vuelta del teatro recibí carta del señor Gorrissen transcribiéndome las últimas noticias de Méjico hasta el 15 de agosto y del Perú, Chile y Colombia hasta después de mi partida de Puerto Cabello, y otra carta del señor Enet ofreciéndome venir mañana a hacerme ver algunos establecimientos públicos. Observé en el teatro que agradó mucho a las personas que estaban cerca de mí, el que yo ayudara con palmadas a aplaudir la pieza de que he hecho mención. Hoy en la mesa he entrado en conversación con el ministro de Hannover. Recibí por el señor Pardo gacetas de Caracas.

1829. Octubre 21.

    Poco después del almuerzo llegó a visitarme el doctor en filosofía E. Röding, autor de un diario sobre América, y me presentó ocho números de su obra escritos en alemán. Me ha parecido un hombre muy amable. El me ha suplicado le permita hacerme retratar. Salí luego con el señor Enet a visitar la casa de los huérfanos, que es un establecimiento fundado por los particulares donde se recogen los huérfanos desde la edad de siete años; se les enseña a leer, escribir, geografía y oficios mecánicos, junto con los principios de la religión. También se admiten niños expósitos. Vimos las oficinas de cocinar, de guardar los alimentos, de comer, de dormir, etc. Había 410 jóvenes de ambos sexos, unos leyendo y otros cosiendo su ropa. Hay un jardín para el recreo de la juventud, baños y toda comodidad. Los niños huérfanos menores de siete años se crían en el campo hasta que tienen la edad de venir al establecimiento. Vimos la estatua de un cerero que donó 80.000 pesos y el retrato de una señora que donó 30.000 pesos. Todo nos pareció muy arreglado y económico, pues allí mismo están el amasijo, las gallinas, patos y gansos, lavanderas, etc. Al salir eché un peso en la caja de caridad. Pasamos a un establecimiento litográfico bastante bueno: vimos diferentes retratos de literatos, generales, etc., y el del general Bolívar.

    El dueño, que es el señor Speckter, me suplicó permitiera sacar mi retrato en los días que permaneciera aquí y consentí en ello. Seguimos al museo y estaba cerrado. Dimos un paseo por la muralla que ahora es una regular alameda y vimos la estatua de piedra levantada por los ciudadanos a un hombre que se dedicó a enseñar la ciencia del comercio a la juventud de la ciudad. Registramos toda la máquina de un molino de viento. Entramos a una librería y nada compramos. Al llegar al hotel encontré la respuesta del señor Baur para quien traje carta de introducción, y una esquela, por lo cual supe que había estado a visitarme; su respuesta fue muy atenta y amable. A las 3 de la tarde fui a Altona a comer en casa del señor Riveiro junto con Pacho González. El señor Riveiro vive en una casa de campo muy bella y nos trató admirablemente bien. Seis personas más estuvieron en la mesa, de ellas dos holandeses. La mesa se sirvió a estilo portugués, que participa algo de las costumbres inglesas. El señor Riveiro me hizo el favor de brindar a mi salud, y me ha ofrecido cartas de recomendación o de introducción para Londres.

    Altona es una ciudad bastante regular (30.000 almas) y pertenece al rey de Dinamarca: está en el ducado Holstein. Salí de la casa a las ocho y al entrar por la puerta llamada de Altona en Hamburgo, pagué 12 chelines, que es menos de una peseta. Fuimos al teatro inmediatamente, donde se representaba la ópera titulada El barbero de Sevilla, de la cual sólo alcanzamos a la última escena. Glückstadt, situada a la derecha del Elba, es una ciudad del ducado de Holstein.

1829. Octubre 22.

   Hoy hace ocho días que llegamos aquí. Al pasar ayer para ir a la casa de huérfanos, vimos el establecimiento de caridad formado por particulares para recoger y mantener los ancianos pobres. A las nueve ha venido hoy el pintor de la casa de litografía y ha sacado dos retratos. Se me vino a decir de parte del señor Merck que podía ir a las doce a la cárcel a visitarla, pero no pude porque estaba obligado a ir a Altona. Di 50 pesos en escuditos de a peso al señor Enet para cambiarlos con motivo de que anoche en el teatro no me recibieron uno, y pude entrar porque casualmente un señor que vio lo que pasaba se ofreció voluntariamente a cambiarme uno.

    A las once tomé coche para ir a Altona en casa del señor Riveiro y visitarlo, y lo hice con Rojas y Pacho. Después pasé a la casa del señor Baur y nos recibió de la manera más afable y más atenta que pueda esperarse: nos sirvió chocolate de Caracas con crema, uvas muy delicadas, vino pajarete y torta muy fina. El me ha ofrecido voluntariamente cartas de introducción para la casa de Rothschild. Regresé a Hamburgo y entré a la bolsa, donde hablé con el señor Gorrissen y el señor Lange. El señor Gorrissen me ha convidado a un jardín al campo, el domingo venidero. De regreso al hotel entré a la casa del senado y vi el exterior de la del banco. El señor Dammert, a quien escribí suplicándole me permitiera visitarlo, me ha mandado un dependiente suyo a decirme que a las once del día estaría a mi disposición. El señor burgomaestre Bartels me ha respondido que puedo ir el sábado, pero yo me excusaré para otro día por estar convidado a una cacería. Estos señores son los que conocí en casa del señor Merck y pienso pedir a los demás el permiso de visitarlos. Ayer vino el pintor ofrecido por el señor Röding y no me encontró en el alojamiento.

1829. Octubre 23.

    A las nueve hice una visita al señor Merck y me convidó para comer con su familia el domingo, a lo que no puedo prestarme por estar convidado ya por el señor Gorrissen. Vinieron los pintores del señor Speckter y del señor Röding; el pintor de Röding se admiró grandemente de verme tan joven y cuando a la pregunta que me hizo sobre si se me ponía de uniforme militar, le respondí que no, me alargó la mano y me dijo: Liberté!, Liberté!, este mismo me dijo en alemán "que algún día Bolívar pagaría en Santa Elena su conducta actual". Ciertamente que yo no le deseo semejante suerte. Pasé a las once del día a la casa de la policía a visitar al señor senador Dammert, que me recibió atentamente. Me dijo entre otras cosas que había visto con gusto uno de mis mensajes al congreso. Me ofreció que el miércoles próximo me haría mostrar el puerto, los buques de vapor, etc., y que me daría las instituciones de la ciudad. De allí regresé a la posada y, habiendo llegado el señor Pardo, fuimos a casa de un joyero a venderle mi plata labrada para lo cual llevamos algunas piezas para hacerlas ensayar; la dimos en efecto y le dejamos tres piezas. Allí he visto ricas joyas, piedras preciosas y alhajas de plata. He escrito al señor Sieveking que me permita hacerle una visita y he suplicado al señor burgomaestre Bartels que me destine otro día para visitarle que no sea el domingo. He cambiado cincuenta pesos en escuditos de oro con pérdida de 4%. Recibí una carta del señor Sieveking muy atenta ofreciéndome que un día tendría el gusto de comer conmigo en su casa. El encargado de negocios del Brasil ha estado a las cinco de la tarde a buscarme para ir a su quinta a dormir y de allí partir a la caza. Me he excusado de ir esta noche hasta las nueve o diez, porque tengo que acabar de escribir cartas para mi familia.

    Fuimos al teatro, donde se ejecutó la ópera de Rossini intitulada Otelo. Después de la función me dirigí a Altona a dormir en casa del señor Riveiro. En Altona manda como presidente un sobrino del general Blücher.

1829. Octubre 24.

   Muy temprano nos dirigimos por el interior al pueblo de Rellingen, donde tomamos té y después continuamos a Quickborn, una casa de campo que por muerte del conde Schauenberg pasó a la corona de Dinamarca. En este terreno se hizo la cacería de liebres y perdices en la cual estuve muy poco tiempo porque el piso estaba excesivamente húmedo; me retiré a la casa principal del señorío, donde hallamos un viejo que es el arrendatario y nos obsequió con frutas y panecillos de dulce. Este viejo sabía latín y la geografía americana. A las cuatro regresamos a Rellingen, donde comimos y dormimos. Eramos de la partida de la caza el señor Riveiro, el coronel Barreto, el secretario de Riveiro, dos daneses (de Roy) y yo.

1829. Octubre 25.

   Temiendo a la humedad yo regresé a la quinta del señor Riveiro por el pueblo de Hettbeck y por Blanquenesse: éste es el más bello terreno de los alrededores de Hamburgo, aquí están situadas las casas de campo más bellas, tal como la del señor Baur, negociante de Altona, la cual visité. Lo que más me agradó fue el jardín de las plantas: allí encontré café, tuno, naranjo, fique o cocuisa, plátano, sagú, etc., menos cacao, añil, maíz, ni yuca. Vi una torre por el estilo chinesco y una balaustrada de mármol llamada el "templo de Venus". Al salir nos pidieron ocho chelines: con esta exacción se socorre cada año a los pobres, pues el dueño de la quinta es millonario. El camino de allí a Hamburgo es muy agradable: se viene por la orilla del Elba, viendo los buques que suben y bajan el río, por debajo de famosas alamedas y al lado de bellísimas quintas. El camino estaba muy concurrido de gentes que pasaban a pie y en coche.

    Después de haber comido en casa de Riveiro, que ya había vuelto de la cacería, regresé a Hamburgo a las diez de la noche.

    En la mesa conocí a una sobrina del general Blücher y a una portuguesa emigrada de Madera que me gustó mucho. En la posada encontré una tarjeta de visita del senador Dammert y una esquela de convite de parte del señor Baur y su señora para comer en su casa de Altona el sábado próximo 31 de octubre.

1829. Octubre 26.

   He respondido al señor Baur aceptando su convite. Vino el pintor de casa del señor Speckter y concluyó el retrato. Le di mi facsímil con este letrero: Paz y prosperidad para Hamburgo bajo leyes benéficas y protectoras. Vino el platero que ofreció comprarme la vajilla de plata que me ha quedado y la pesó toda. Vino también un caballero a proponerme me suscribiese al Atlas general de Europa y lo hice por decencia, en vista de que no sólo es una obra útil, sino que el catálogo de los suscriptores comprende los soberanos y las personas más distinguidos de la Europa. El señor Bartels me ha fijado el día de mañana para visitarlo.

    He visitado con los señores Enet y un oficial de la policía las dos cárceles de corrección. En la una se recogen aquellas personas de ambos sexos que merecen alguna corrección por pequeñas faltas o que estando vagando en la ciudad necesitan reclusión. Hay allí viejos y viejas, muchachos y muchachas en diferentes salas, donde cada uno trabaja en hilar, tejer, etc., según sus fuerzas. Para mantener a los hombres robustos en algún ejercicio, se les pone de cuatro en cuatro por horas a dar vueltas con los pies a una rueda que corresponde a la máquina de batanar el paño; los reclusos que gozan de salud no reciben carne para comer, sino sopa de cebada y papas hechas en caldo de puerco y pan moreno o de centeno. Los enfermos y la gente anciana reciben mejor alimento. La juventud recibe aquí lecciones de leer, escribir y contar, además de estar entretenida en oficios mecánicos.

    La otra casa es donde se aprisionan los criminales: están divididos de día en salas muy seguras donde trabajan y de noche se encierran en pequeños cuartos muy seguros donde tienen la comodidad correspondiente para sus necesidades. Esta clase de presos tiene una cadena al pie y nunca salen de sus piezas; por la puerta recibe cada uno su comida y por claraboyas el aire y la luz. Todo está limpio, arreglado y seguro. Vimos una mujer que hace 19 años que está reclusa y debe estarlo por 20.

    Pasamos a un edificio inmediato donde hay baños para pobres, sala de partos, de anatomía, y de jóvenes de uno y otro sexos que han cometido faltas y no deben mezclarse con los que sólo están recogidos para que no contraigan vicio. Estos establecimientos me han gustado mucho. En un libro dejamos nuestros nombres el doctor Rojas y yo. Pasamos a un café para leer los papeles de París.

   Por la noche recibí un convite de parte del señor Gorrissen para comer mañana en su casa. Lo acepté. No salí a ninguna parte.

1829. Octubre 27.

    Después de las 9 hice una visita al señor burgomaestre Bartels. De allí pasé a la casa del señor Sieveking, secretario de relaciones exteriores. Hablamos mucho de Colombia, de sus rentas, de su gobierno, leyes de comercio y de lo que será de ella. Me dijo que actualmente se trataba de entrar en relaciones mercantiles con Colombia. Luego me dirigí a la casa del señor Röding y le presenté una copia del oficio con que Bolívar me felicitó por mi reelección a la vicepresidencia y otra de la representación que dirigí desde Bocachica al consejo de gobierno pidiéndole mi libertad. Mostró grande emoción por este regalo. Me sacó mi biografía publicada en su Columbus y me tomé la libertad de hacerle las correcciones de fechas y lugares, errores con que frecuentemente escriben los extranjeros nuestra historia. A las 2 vino un inglés llamado Guillermo Mathiessen a decirme que él estaba recomendado a la casa del señor Baur, de parte de la casa de comercio de que dependía, y que estando pronto para irse para Londres el sábado inmediato, deseaba saber si yo le ocupaba en algo. Le di las gracias y a poco de haber hablado del viaje que acaba de hacer por Viena, se despidió.

    Por la tarde fui a la ópera. Era la intitulada La muette de Portici, de Auber, francesa, me pareció bien ejecutada y con famosas decoraciones. A las 12 de la noche se prendió fuego a la casa contigua a nuestro hotel y salimos a la calle, donde se reunió multitud de gente, tropa, bombas y todas las dependencias de las compañías de seguros. La tropa conservó el orden público y los sirvientes de los seguros, que son innumerables, acudieron a cortar el fuego y a hacer uso de las bombas. En una hora todo estuvo concluido y fuera de riesgo, a pesar de que el fuego se había apoderado de todo el piso alto de la casa.

1829. Octubre 28.

    El hombre que me hizo suscribir al Atlas general de Europa ha traído la primera livraison reducida a cuatro cartas que comprenden la Turquía europea hasta la Morea. Es obra de Vaelen Maener, dedicada al príncipe de Orange. Pagué por consiguiente 18 francos. Además de las compañías de seguros hay compañías de salvadores que paga la ciudad. Los dependientes de las compañías de seguros tienen vestido blanco, seguramente para hacerse conocer y que se les permita entrar a la casa incendiada. La primera bomba que llega recibe de la compañía 20 pesos de premio; la segunda 10 y la tercera 5. La compañía de salvadores ocurre con escaleras para trepar y salvar a cualquiera que esté en peligro. Mejor informado sobre los seguros, he hallado que las compañías de seguros sólo aseguran los muebles y mercancías y una caja de la ciudad asegura las casas.

    A las 12 fui a ver el puerto con el capitán, que habla español. Vimos el buque de vapor Bolsa de Amsterdam que hace su viaje de aquí a Amsterdam en 36 hasta 48 horas; examinamos las cámaras, la máquina, etc. Recibe hasta 70 pasajeros y cada uno paga 60 o 70 florines por el pasaje, siendo obligación del capitán dar de almorzar y comer. Los criados valen de 30 a 40 florines. Para este viaje de aquí a Amsterdam y viceversa hay dos buques de vapor que parten todos los domingos. También los hay de aquí a Inglaterra y de Lübeck hay uno para Copenhague y otro para San Petersburgo. De allí pasamos a una fragata americana muy hermosa y luego a un café en la orilla del río en Altona, que se llama Buenavista, porque desde allí se ve la orilla opuesta del Elba y la ciudad de Harbourg hannoveriana. De regreso al puerto, el administrador de los buques de vapor nos mostró en su oficina todas las direcciones de dichos buques. Después de haber regresado al hotel, fui a un pabellón o café y leí en El Constitucional de París del 22 de octubre, la noticia de mi embarque en Puerto Cabello: el periódico me llama vicepresidente de Colombia y al general Bolívar lo llama dictador.

    A las cuatro de la tarde vino el señor Gorrissen para llevarme a Nienstadten, adonde me había convidado. Allí fui presentado a cuatro doctores en derecho, al señor Grutner, negociante de Bremen, para quien he traído carta de introducción y al señor Hudwalcker, hermano de un senador. Todo estuvo muy en regla. El señor Grutner me ha ofrecido cartas de introducción para París, Burdeos y Londres. Regresé a las 10 y media de la noche. La quinta de Nienstadten está cerca de Blanquenesse. En la mesa oí hablar de Leidersdorf muy ventajosamente.

1829. Octubre 29.

   Fui a casa del platero, donde quedó arreglada la venta de las piezas de mi vajilla y recibí por ellas 221 pesos, inclusos 60 pesos de un alfiler de diamantes. Luego pasé a contratar un coche para el viaje y nada quedó decidido. Después fui al café con el coronel portugués Barreto Feio y leímos los papeles de Francia. En el paseo que se llama Paseo de las señoritas, vi entre varios turcos a un griego que hablaba español. Recibí una carta de la mujer del barón de Even, general colombiano, pidiéndome una limosna.

    Fui a la ópera titulada La encantadora y quedé eminentemente complacido, quizá más que en todas las otras anteriores.

1829. Octubre 30.

    El caballero Mensing (casa Setzer & Mensing-Hamburgo) ha venido y me ha traído tres cartas de introducción, una para Francfort y dos para París. He sido convidado a comer hoy a las 5 por el señor Joachim David Hinsch, vicecónsul del emperador del Brasil en Hamburgo. Yo le he visitado hoy a las 12 del día y fui presentado a su señora que es hija de un senador. De regreso he entrado a un pabellón y he leído El Constitucional del 24 de octubre. El coronel Barreto Feio, portugués de quien he dicho fue elegido en las cortes, me ha regalado su traducción del Salustio, en portugués.

    Fui al convite con Pacho y estuvo excelente. La señora hizo los honores de la mesa. Concurrieron a ella el cónsul del Brasil en Hamburgo, el encargado de negocios del Brasil en Dinamarca y tres ingleses. A las siete y media regresamos a la posada; no salimos hoy. Hoy se me ha dado traducido un diario de Hamburgo que habla muy favorablemente de mí.

1829. Octubre 31.

    Volví a ver el coche y me decidí a tomar uno por 240 pesos, garantizando el vendedor todos los daños de aquí a París. Pasé a visitar al señor Grunner y al señor Hudwalcker. Recibí esquela de convite de parte del senador Dammert para comer en su casa el próximo martes. Por primera vez he visto caer nieve hoy. No ha llegado la posta de París.

    A las 4 fuimos, Rojas, Pacho y yo para Altona a cumplir con el convite del señor Baur: el señor Grunner vino en su coche a sacarme de la posada. La compañía en casa de Baur era de hombres y señoras: allí estaban el presidente de Altona, conde Blücher, que me trató con mucha afabilidad y su señora; el general danés Suntel, cuyo hijo está de encargado de negocios de Dinamarca en Madrid; el senador Merck y su señora y otras personas de distinción: la señora Baur y sus hijas, que son regulares. Fui por consiguiente presentado a toda la sociedad. Yo llevé a la señora Merck a la mesa y me puse a su izquierda; ella ocupaba la del señor Baur, presidente de la mesa. Es inexplicable cuál fue la magnificencia, finura y gusto del convite, ya por el servicio, ya por los manjares exquisitos y ya por la sala y sus adornos. Es de lo único que yo he visto. No es posible acordarse del orden con que se sirvieron los platos ni los vinos, ni cuáles eran los primeros. Me fijé solo en varias clases de pescados y de mariscos servidos y sazonados de diferentes modos y de las trece clases de vinos exquisitos que nos dieron, a saber: Lafitte, Châteaux-Margaux, Madera, Jerez, Málaga, Rhin, Alicante, Malvasía, dos de Borgoña, de los cuales el uno era tinto, champaña y constanza del cabo de Buena Esperanza. Es de advertir que todos estos vinos eran puros y sin mezcla alguna. Concluida la mesa, pasamos a otra sala donde se sirvió el café; luego se nos condujo a otra a fumar ricos cigarros a los que sabíamos fumar. Después tocó su música un famosísimo órgano de nueva invención y único en su clase hasta ahora. El órgano tiene fortepiano, flautas y flautines. El general danés bailó vals con todas las señoritas, y por cierto que bailan velozmente y por alto. En seguida se nos sirvió té preparado por una de las hijas del señor Baur. Todo estuvo con el último gusto, fino, brillante y magnífico. El señor Baur se esmeró en obsequiarnos. A las 10 y media nos retiramos a Hamburgo. El señor Merck me convidó para mañana a su casa de campo y para el miércoles a comer con su familia.

HAMBURGO

1829. Noviembre 1°.

   A las 10 salí para Altona a visitar al señor Glotcher y me recibió afablemente. Regresé a las 12 y encontré al señor Merck que me esperaba en su coche. Entré en él con Rojas y fuimos a su casa de campo 2 millas de la ciudad, por un excelente camino que tiene su alameda muy regular y es el mismo para ir a Berlín. En la casa estaban su señora, una hija y dos niños suyos; visitamos su jardín botánico, que es muy bello, y parte de la campiña; se nos sirvió luego un almuerzo muy fino. Regresamos a visitar el jardín botánico que pertenece a la ciudad. Es un establecimiento nuevo y abundante en plantas. Hay un espacio de terreno donde se encuentran ordenadas las plantas por géneros y especies según el sistema de Linneo. Volvimos a la posada a las 3 y media de la tarde y aunque había prometido al señor Santos ir a comer con él, no lo he verificado porque hace mucho frío y estoy malo hace ocho días de resultas de la humedad en la cacería de Quickborn.

   Por la noche fuimos a un panorama y vimos allí además famosas pinturas al óleo, fuera de los cuadros del panorama. La luz, el modo de pintar y los lentes hacen toda la ilusión aquí.

    Recibí una carta del señor A. H. Heit Meyer incluyéndome dos números de un diario que él publica, en los cuales habla de mí con mucha honra. Su carta es muy fina y atenta, está en francés.

1829. Noviembre 2.

    Contesté al editor de los diarios del modo mejor que pude, dándole las gracias. Dirigí tres cartas a los senadores Pehmöller y Benecke y al síndico Amsinck a quienes conocí en casa del senador Merck, pidiéndoles permiso para visitarles el jueves próximo. Recibí esquelas de visita de parte del cónsul general del Brasil en esta ciudad, el señor Caldeira y de su compañero el señor Rocha. Estuvo también aquí a verme el señor Santos.

    El señor Enet me ha hablado para que sea padrino de una niña suya: he aceptado este honor.

    A las 10 del día se ha hecho una procesión por las principales calles que no se había visto hacía 54 años. Todos los carpinteros o mejor los ebanistas han salido en hileras llevando levantada en un bastón, una insignia de los instrumentos de su profesión. Esta insignia era de palo dorado con lazos de cintas de diversos colores y una corona de flores y ramas verdes; cada compañía llevaba un estandarte con las armas de la ciudad, el cual era hecho de madera y un trozo de música de viento que tocaba frecuentemente. Después se reunieron en una casa donde presentaban las muestras de sus trabajos. El número de los ebanistas que formaban la procesión sería de 5 a 600 hombres, sin contar con los aprendices que los seguían sin insignia alguna. Esta función atrajo sobre las calles que debían pasear, un concurso numerosísimo. Me pareció todo muy lucido.

    Fui a la ópera La flûte enchantée que se representó por tercera vez después de nuestra llegada aquí.

1829. Noviembre 3.

    El senador Benecke me ha hecho una visita y me convidó a comer el sábado próximo. El senador Pehmöller me ha respondido muy atentamente que recibirá mi visita el jueves.

    Fui con Rojas a comer en casa del señor Dammert. La compañía era de 14 personas muy respetables, a saber: el senador Schwarz, el secretario de estado Von Sienen, el rico negociante Syllem, el ministro de Hannover Von Duve, el senador Merck, el de Dinamarca Bockelmann y el cónsul general de Inglaterra Canning, sobrino del difunto ministro Canning. A todos fui presentado por Dammert y me tocó sentarme a la derecha de dicho señor y a la izquierda del ministro danés, que habla regularmente español y es muy amable. La comida se sirvió con gusto y finura hasta las 8, que pasamos a tomar el café a otra sala. Aquí conversé largamente con el cónsul Canning y tuve ocasión de decirle que todos los colombianos pronunciamos el nombre del difunto ministro con respeto y reconocimiento. Antes de la mesa se me mostró la gran sala donde se celebra el 29 de septiembre (de cada año) la libertad política y religiosa de Hamburgo. El señor Dammert es un hombre extremadamente amable y la misma idea formé del senador y del secretario arriba mencionados. Nos retiramos cerca de las 9. He tenido que llamar un médico para curarme de una inflamación.

1829. Noviembre 4.

    El médico vino temprano y nada recetó de nuevo. He recibido esquela de convite de parte del señor Sieveking para comer en su casa en famille el viernes próximo. Me ha visitado el ministro de Dinamarca, Bockelmann, y me ha convidado a comer el lunes próximo.

    Fui con Pacho a comer en famille a casa del señor Merck: se nos atendió bien, hice conocimiento con tres negociantes y la hija del señor Merck tocó en el piano la obertura de la ópera La muette de Portici. Observé que todas las señoras durante la tertulia y después de la comida se entretuvieron o en tejer medias o en bordar, hacer bolsillos, etc. Nos retiramos a las 7 y media muy complacidos. Las señoras son las que cuidan de mantener fuego en las chimeneas o estufas (poêles) y lo hacen delante de todos sus huéspedes.

1829. Noviembre 5.

    Hoy es un día de gran festividad para la iglesia de Hamburgo: todos los padres de familia asisten a oficios divinos desde las 9 hasta las 11 del día. Visité al medio día a los señores síndico Amsinck, senadores Pehmöller y Benecke. No pude ir a Altona. A las 3 de la tarde recibí una visita del senador Pehmöller. No salí esta noche. El primer jueves de noviembre es el día de la fiesta.

1829. Noviembre 6.

    A las 10 vino el doctor Röding a visitarme. Pagué su visita al señor Meissing. Compré una rica medalla de oro para regalar a mi futura ahijada, que me costó 24 pesos. En el café hice conocimiento con un señor Rosenstein que se brindó a introducirme al editor de El Correspondiente, quien me facilitará leer todas las gacetas de los Estados Unidos.

    A las 5 fui (solo) a cumplir con el convite del señor síndico Sieveking. La sociedad se compuso de la madre y mujer de dicho señor y de cuatro damas más, del barón de Vogt, del consejero danés y de otros tres señores cuyos nombres no pude conservar, uno de ellos es profesor y catedrático en el colegio (Meyer). La mesa estuvo servida con gusto y yo fui colocado al lado izquierdo de la señora Sieveking. Todos los convidados hablaban francés. Después se nos sirvió el café. El señor Sieveking nos mostró algunos libros ricamente encuadernados que trataban de Colombia; la historia de Guatemala, la obra de Ward sobre Méjico y la nueva obra de don Antonio Ulloa que acaba de publicarse en español en Londres acerca de sus observaciones hechas en América y el informe secreto que dio al rey. También nos mostró los excelentes mapas de Colombia, de Humboldt, y uno por uno los fuimos reconociendo él y yo. Todo esto me ha confirmado que ese señor es uno de los hombres más ilustrados de Hamburgo.

    Salí de la casa a las 8 y media y fui al teatro, donde alcancé a ver dos actos de la ópera titulada Le Macon. Hoy se nos ha molestado el maestro de francés porque es un poco impertinente, de cuenta de mayor de edad, y yo no recibí bien cierto modo que tuvo de corregirme la pronunciación de la palabra poison. Es probable que no vuelva, sin embargo de que nada se le dijo que pudiera ofenderle.

1829. Noviembre 7.

   Hoy hace un año que Urdaneta dictó mi sentencia de muerte violando todos los derechos y todas las leyes de la justicia. Vino el señor Rosenstein a visitarme y me dijo que el señor Runckel, editor de El Correspondiente, vendría a verme a las 10 y cuarto si yo se lo permitía. Quedé de acuerdo. Ha estado también el médico y previno que continuase con el mismo régimen. Me visitó el señor Runckel, editor de El Correspondiente. Un hijo del señor Baur estuvo a verme de parte de su padre. Recibí esquela de convite de parte del síndico Von Sienen para el miércoles a las 5 de la tarde. Pagué visita al señor cónsul brasilero Caldeira y al ministro de Dinamarca Bockelmann, que me habló de la buena impresión que yo había hecho por mi moderación en el ministro de Francia, señor Roux de la Rochelle. Hoy se ha dado en este hotel en un gran salón una comida de 84 cubiertos. No ha sido exigida por ningún motivo público sino por gusto. Los convidados pagan su escote. A las 5 fui con Pacho a cumplir con el convite del senador Benecke; estuvo bastante fino. Se reunieron conmigo 14 personas, entre ellas estaban el cónsul general inglés Canning; el gobernador de Altona, conde de Blücher; el ministro de Dinamarca; el negociante Syllem, de la casa Hope y Cía. de Amsterdam; un ruso negociante de San Petersburgo y otros cuyos nombres no he retenido. Se sirvió todo como en las otras mesas y yo fui colocado a la izquierda del dueño de la casa. Conversé con los señores Canning, Blücher y Bockelmann y también con el ruso que habla francés y me hizo la observación de que nos habíamos reunido dos hombres de los dos extremos del mundo. Me pareció este señor bastante instruido. Me retiré cerca de las 8.

    Hoy he tomado una cámara mejor en el hotel en virtud del nuevo arreglo hecho con el propietario, reducido a pagarle 2 y medio marcos por día, por dicha cámara y un marco sólo por la que tiene Pacho y otro por la de los criados. Cambié ocho marcos por un ducado de Holanda de oro para regalarle a la ama de la niña que será mañana mi ahijada.

1829. Noviembre 8.

   Domingo: Fui a la una con Rojas y Pacho a la casa de Enet al bautismo. Allí estaban varias señoras de la familia y el sacerdote, que es un viejo de 75 años. La ceremonia se redujo a hacer varias oraciones y luego, estando la criatura boca arriba, metió el sacerdote la mano en una taza de agua y mojó la cabeza de la niña profiriendo la fórmula. Después hizo un pequeño discurso que, se me dijo, fue relativo a la educación cristiana que debía dársele a la niña, concluido todo se felicitó a los padres de la niña y las señoras besaron en la boca a la madre, que estuvo presente a la ceremonia. Se nos sirvió un poco de vino y de bizcochos y echamos luego en una caja, que se dijo era para pobres, algunos chelines. A las dos volví a la casa. El señor Runckel me ha mandado una porción de gacetas de los Estados Unidos del Norte. Fui al teatro, donde se representó la ópera La muette de Portici, por segunda vez.

1829. Noviembre 9.

    Vino el maestro de francés D. Frasche y me cobró 36 pesos fuertes por haber estado conversando en francés algunas horas en nuestro alojamiento; por desmedida que me haya parecido esta demanda he pagado el dinero, advirtiéndole antes que lo hacía por generosidad, no porque podían estimarse en tan alto precio sus lecciones en 22 días. No me sucederá segunda vez.

    A las 5 hemos ido Rojas, Pacho y yo a comer en casa del señor Bockelmann, ministro de Dinamarca en esta ciudad. Su señora presidió la mesa, en la cual estábamos el señor Canning, el senador Merck, el señor Sieveking, un consejero danés, el ministro de Francia, Roux de la Rochelle y un inglés, Bowring, hombre que ha viajado por toda Europa, que conoce todas las lenguas y parece muy instruido. Yo hablé bastante con el ministro de Francia, que me hizo cumplimientos muy finos y me ofreció visar mi pasaporte. También conversé en castellano con el inglés, que ofreció visitarme y darme las señales de su casa en Londres; yo lo traje en mi coche al hotel de Londres cuando nos retiramos de la casa del señor Bockelmann cerca de las 9.

   El señor Canning me ha convidado a comer el viernes próximo a las 5 de la tarde; yo le pedí permiso para visitarle y lo mismo al ministro de Francia.

1829. Noviembre 10.

    Recibí esquela de convite del señor Canning y una tarjeta de visita; visité al inglés Bowring pero no estaba en su alojamiento.

    También hemos visitado al señor síndico Von Sienen y al señor Canning; este último no estaba en su casa. El doctor ha continuado recetándome con suceso. Hoy he escrito un memorial para el gobierno de Méjico ofreciéndole mis servicios en las presentes circunstancias en que está invadido el territorio por los españoles; irá este pliego por conducto del encargado de negocios en Londres. Comimos en la posada. Por la noche fui al teatro, donde se representó la ópera Don Juan cuya música es de Mozart.

1829. Noviembre 11.

    Al medio día me hizo una visita el doctor Bowring y me convidó a almorzar mañana a las 9. A la 1 vino el señor Baur a visitarme y me dio una carta de recomendación para los señores Rothschild de París. Poco después recibí una esquela del señor Bowring suplicándome que le escribiese algunos renglones en un libro en que ha recogido las firmas de una porción de literatos de muchas ciudades de Europa. Lo complací escribiendo lo siguiente: "Entre los muchos motivos que tengo para congratularme de haber venido a Hamburgo, es uno de los principales, el haber tenido la fortuna de conocer al amigo de las ciencias y de la humanidad, doctor J. Bowring. F. P. Santander", la fecha de hoy. Este libro se llama "álbum".

    Fui con Rojas al convite del síndico Von Sienen, que estuvo brillantísimo. Hubo cuarenta personas, de las cuales eran 18 señoras. Yo me senté a la derecha de la mujer del ministro de Francia, señora de bastante talento, y a la izquierda de la mujer de un consejero de la legación de Prusia. Fui introducido al ministro de Prusia, conde Gothe, y a otros señores y al ministro de Austria, señor Binder. El ministro de Francia me presentó a la señora Binder, mujer del ministro de Austria, señora finísima y amable. Nos retiramos a las 9 y media perfectamente complacidos de la atención que merecimos y de lo brillante de la sociedad.

1829. Noviembre 12.

    He girado una letra contra el arzobispo de Caracas por 281 pesos en favor de los señores Obermann, Oppenheimer & Gramlich de La Guaira y la he entregado al señor Enet de la casa del señor Merck. También he escrito hoy para Bogotá.

    He almorzado con el doctor Bowring y hemos hablado mucho de Colombia. Me ha ofrecido algunas cartas de introducción para París y algunos otros servicios particulares en Londres. Fui al teatro, a la ópera Belmonte y Constanza, que estuvo muy bien ejecutada.

1829. Noviembre 13.

    Hoy he entregado al doctor Bowring una copia de mi representación a Bolívar refutando mi sentencia, una lista de los diputados de la convención premiados y desterrados y una carta para el encargado de negocios de Méjico en Londres. He pagado visita al señor Runckel, editor de El Correspondiente, (He comprado una cartera en 10 marcos).

    A las 5 fuimos Pacho, Rojas y yo al convite del señor Canning, cónsul general de Inglaterra. Allí estaban muchas de las personas que yo he conocido. Fuimos presentados a la señora Canning, que sólo habla inglés. Mi caja de polvo con el retrato del rey de Inglaterra anduvo por toda la mesa. Se nos mostraron muchas caricaturas de ingleses muy ridículas y los retratos de los generales griegos más afamados, como Colocotroni, Maurocordato, Miaulis, el escocés Gordon, etc. Nos retiramos a las 8 y media.

    Rojas recibió carta de Puerto Cabello y de su casa del mes de julio.

1829. Noviembre 14.

   Hoy he sido convidado a comer en Altona en casa del presidente conde Blücher y ha quedado el ministro danés Bockelmann de ir conmigo. Salí a las 8 y media a ver la máquina de una imprenta en la cual se imprimen 3.000 ejemplares cada hora; me aseguran que en Europa sólo hay 8 o 10 máquinas semejantes.

   Vi otra vez al doctor Bowring y hablamos largamente sobre las cosas de Colombia relativas a mí. El señor Merck, el señor Santos y un portugués, Riveiro, me han visitado. El señor Bockelmann me ha mandado a decir que él iba a pie a Altona para hacer ejercicio, por consiguiente yo me fui solo en coche. El convite en casa del gobernador, conde Blücher, estuvo magnífico: había 20 personas de las cuales ya conocía al señor Canning, al señor Bockelmann, al señor Von Duve, al senador Schwarz y otros dos negociantes. El conde Blücher me hizo el honor de sentarme a su derecha. Salí de la casa a las 9 y media. El señor Donner, rico negociante de Altona, consejero de estado de Dinamarca, me ha hecho el favor de convidarme a comer el jueves venidero en Altona, a las 5 de la tarde.

1829. Noviembre 15.

   Domingo: Hoy hace un año que salí de Bogotá para Cartagena; hoy me despedí de mis amigos, de mi familia, de mi idolatrada Nica y de mi querida Bogotá, quién sabe hasta cuándo.

    Me ha visitado el señor John Peter de Roy, de Altona y me ha convidado a comer el viernes próximo a las 5 de la tarde. También han estado 2 portugueses. Se representó la ópera La flûte enchantée y no fui porque la he visto dos veces. Fuimos Rojas, Pacho y yo al baile "del domingo" a ver, observar y estudiar. Es un baile bien republicano respecto de la igualdad.

1829. Noviembre 16.

   Estuvo el día muy frío, por lo cual no salí. He tomado algunas lecciones de leer italiano y portugués con el coronel Barreto Feio. Por la noche fui a ver una joven marsellesa de 16 años que no tiene absolutamente muslos. Su fisonomía es agradable, su voz la de un niño de 7 u 8 años; puede andar en las manos, de las cuales la derecha tiene 4 dedos y la izquierda 6. Escribe regularmente y toca un poco el violín. La entrada cuesta 12 chelines de Hamburgo. Hay también un hombre de Africa que tiene los cabellos tiesos como cerdas y que cuando se los recortan demasiado o le crecen mucho, sufre dolores fuertes de cabeza. Yo todavía no lo he visto. Estuvimos después Rojas, Pacho y yo en un colegio de educandas hasta las 10.

1829. Noviembre 17.

    Vino el ministro de Dinamarca, Bockelmann, a visitarme y me pidió que le permitiese presentarme un amigo suyo mañana a las 3 de la tarde. Consentí con mucho gusto. También me dejó la seña de la casa del señor Donner, donde debo ir a comer el jueves. Fuimos a la ópera Oberón, representada por segunda vez.

1829. Noviembre 18.

    Visité al señor Pardo. A la 1 fui a Altona con Rojas y visitamos al señor Baur. Yo visité al presidente, conde Blücher. Pacho está hoy bastante malo. A las 3 vino el señor Bockelmann con el señor Rumohr, que es la persona que deseaba conocerme. Por la noche fui con Rojas al meteorama.

1829. Noviembre 19.

    Pacho está mejor. Fui a Altona a cumplir con el convite del señor Donner, estuvimos reunidos doce convidados, entre ellos el presidente, conde Blücher, un hermano del señor Donner, el director general de la policía, el superintendente de puentes y calzadas, dos camaristas y un médico. El convite estuvo muy elegante y como de un negociante rico, que es banquero del rey de Dinamarca. Me pareció el señor Donner hombre instruido en materias de rentas; entre las cosas que hablamos fue una el estado de la hacienda de Colombia, de la renta del tabaco y de la deuda exterior. Me retiré a las 10 de la noche muy satisfecho de la reunión.

1829. Noviembre 20.

   Pacho sigue bien malo. He escrito para Bogotá a mi familia por vía de La Guaira poniendo la fecha de mañana 21 de noviembre y he dado la carta al señor Enet. Hoy he confiado algunos papeles importantes al señor Bockelmann, que me manifestó sus deseos de conocer las cosas de Colombia. A las 4 fui para Altona a comer en casa del señor de Roy (solo) porque Rojas quedó acompañando a Pacho, que está excesivamente triste. La comida estuvo buena y el dueño de la casa se esmeró en obsequiarme; habíamos 8 convidados, entre ellos el señor Riveiro de los Santos y el coronel Barreto Feio y un comerciante llamado Knaur que tiene manufacturas de cigarros y de algodón. Regresé a las 9 y entré al teatro, donde se representaba por cuarta vez La muette de Portici, sólo alcancé a dos actos. Hoy me dijo el ministro de Hannover que las gacetas anunciaban la muerte del doctor Francia, dictador del Paraguay. El médico vino, vio a Pacho y aseguró que la enfermedad no ofrecía cuidado; así es que esta noche a las 10 y media lo he encontrado más alegre.

1829. Noviembre 21.

    Esta mañana han estado en mi cuarto el señor Runckel, a quien he hecho varias preguntas sobre la administración de justicia de esta ciudad, y el coronel Barreto Feio, que me ha dado segunda lección de italiano. Quedé de ir mañana a casa del primero. Pacho sigue lo mismo. El cónsul del rey de Prusia, M. Hasperg, me ha visitado y convidado a comer el martes próximo 24 a las 4 y media. Por la noche fui al teatro por ver tres pasajes que debían exponerse: primero, Masaniello en la Muda de Portici, segundo, el Robo de una casa; tercero, un Vivaque en Austerlitz. Me agradó mucho todo esto. Después fui con Rojas al meteorama.

1829. Noviembre 22.

    Domingo: Almorcé con el doctor Runckel y su hermana. Allí conocí al negociante de Altona, Hesse, que ex profeso fue citado por Runckel para que me conociera. Este señor me ha convidado a tomar chocolate con su señora el miércoles próximo a la 1 del día y a comer el jueves siguiente a las 5 de la tarde. Runckel irá conmigo el miércoles. Pacho está mejor. Fui al teatro, donde se representó la ópera El cazador libre; escribí hoy a mi hermana y a Nicolasita.

1829. Noviembre 23.

    Lunes: Visité al doctor Frick, que me ha medicinado, y lo hice con las dos hijas del señor Wiedemann, dueño de la posada en que vivo. Después pagué una visita al señor Rumohr, que me ha ofrecido algunas cartas de introducción para Florencia. Por la noche fui al teatro, donde se expusieron cuatro cuadros. Estos cuadros se forman con personas vivas en actitud inmóvil, y durante su exposición se toca y algunas veces se cantan retazos de una ópera. Antes estuve en el meteorama.

1829. Noviembre 24.

    Pacho continúa en el mismo estado. Hoy ha hecho un frío terrible por el viento del este. Comí en casa del señor Hasperg, cónsul de Prusia. Estaban en la mesa su señora, una señora viuda, la hija del ministro de Rusia y otra señora. El ministro de Prusia, conde Gothe (Sigue Nota del Editor...) y otro caballero. Después fui al teatro, donde se representó el melodrama La preciosa. Después al hotel Roma y meteorama.

1829. Noviembre 25.

    Pacho está mejor. A la 1 fui a Altona con Runckel a visitar al señor Hesse, a cuya señora fui presentado. Me recibieron con grande amabilidad y nos dieron chocolate, uvas y vino. Allí estaba el célebre Kessels (relojero), discípulo de Bréguet, del cual (Kessels) vi que una gaceta de Odesa (en Rusia) hablaba con distinción con motivo de haberse colocado en el observatorio Nicolaita un soberbio cronómetro trabajado por él. Después de haber visto el jardín del señor Hesse, pasamos a la casa del relojero y nos hizo el favor de mostrarnos varios cronómetros que estaban concluyendo. Entre ellos vimos el que el rey de Dinamarca ha mandado hacer para regalar al célebre viajero Alejandro Humboldt y el del almirante ruso Greys. A las 3 regresé a mi posada. El señor Bockelmann me ha visitado esta tarde y también un rico negociante propietario de la imprenta de Runckel, de cuyo nombre no me acuerdo ahora —(es Carlos Schroder)—. Por la noche fui con Rojas al salón de meteorama.

1829. Noviembre 26.

    Pacho continúa bien. He visitado al doctor Röding y me ha dado un ejemplar de mi representación dirigida desde Bocachica al gobierno pidiendo mi libertad, la cual está publicada en alemán y español.

    Ha venido un francés. Lamiraux, a pedirme me suscribiera a varios cuadros históricos que publica y para interesarme me ha mostrado el libro en donde están las suscripciones de varios personajes ilustres por su representación o por sus talentos. Allí he visto las firmas originales de una porción de ellos. Yo me suscribí al cuadro histórico de Alemania y de Francia por quince marcos, que es decir cuatro pesos fuertes. Fui a una librería y compré una gramática italiana y francesa por seis marcos. A las cuatro y media vino el señor Hesse a llevarme para Altona a comer. Los convidados eramos 12, entre ellos el señor Santos, un senador y varios negociantes; se sirvió la mesa con gusto y abundancia, presidida por la señora Hesse a cuya derecha fui colocado. El señor Hesse me regaló una moneda de platina de valor de tres rublos, la cual se ha acuñado en Rusia. Me retiré a las 10, viniendo en el coche del mismo Hesse.

1829. Noviembre 27.

    Pacho continúa bien. Hoy he andado a pie una parte de la ciudad por hacer ejercicio. He recibido la segunda entrega del Atlas general de Europa y he pagado 12 marcos. Un negociante de Bremen, Fischer, me ha dado una nota de las posadas principales de aquí a París y de las curiosidades que hay que ver en Hannover, Gottinga, Cassel, Francfort, Bruselas, etc. El cónsul general del Brasil, señor Caldeira, me ha visitado. Fui al teatro y se representó la comedia El rey de los Alpes y El misántropo, que tiene algo de canto y regular música, decoraciones caprichosas y otras magníficas. Después visitamos Rojas y yo a Mme. Jullienne.

1829. Noviembre 28.

   Esta mañana ha estado Runckel a decirme que en una gaceta de la ciudad se anunciaba que yo había ya regresado de París y Londres y me propuso que desmintiera la noticia; yo me denegué porque no quiero enviar a la imprenta nada relativo a mí. El, entonces, dijo que lo desmentiría. Se me ha traído el cuadro de la Alemania y el de Francia a los cuales me suscribí el otro día; su valor es 15 marcos 10 chelines, que hacen 4 pesos y 2 reales y medio de la moneda colombiana.

    Visité al señor Rumohr, que es un hombre muy instruido en artes y ciencias naturales. Hemos hablado de la Edad Media con motivo de la historia que Sismondi ha publicado de las Repúblicas italianas. Quedé con Runckel de ir a la biblioteca pública a visitar al señor Carlos Schroder, que fue el sujeto que me presentó el 25. Recibí una esquela de convite de parte del señor Baur de Altona para comer el día 5 del mes entrante con Rojas y Pacho. Acepté con expresiones de grande aprecio. Hoy he comido con Rojas en otra fonda muy concurrida. Por la noche fui al meteorama solo.

1829. Noviembre 29.

    Domingo: A la 1 fui a Altona a visitar al señor Santos y me quedé a comer allí. Dos familias portuguesas eran de la sociedad. Me retiré a las 8 y fui al teatro, a la ópera titulada Cendrillon, música de Isouard de Malta. Me pareció bien el canto, la música y la decoración.

1829. Noviembre 30.

    Lunes: Pacho está bueno ya y el médico me ha dicho que podemos irnos dentro de 2 semanas. Por la noche fui al teatro, donde se representó El rey de los Alpes y El misántropo.

HAMBURGO

1829. Diciembre 1°.

    El diario El Correspondiente ha desmentido hoy la noticia de que yo estaba de regreso de París y Londres. Fui al teatro, a la ópera La flûte enchantée, con Pacho. Después fui con Rojas al georama.

1829. Diciembre 2.

    Se me han traído nuevos cuadros históricos y la carta topográfica de París para que los compre. No he querido tomar más nada.

    A la una fuimos con Runckel a visitar la biblioteca pública que está a cargo del señor Lehmann, doctor en filosofía y en medicina, primer bibliotecario y director del Jardín Botánico, quien nos recibió con la mayor afabilidad y nos mostró todo el edificio y algunos libros curiosos y raros.

    La biblioteca tiene 200 mil volúmenes en todos los idiomas, en parte en pergamino y a la rústica, distribuidos en diferentes salas y estantes según las materias. Nos mostró entre varios manuscritos uno muy antiguo en griego de La Odisea y otro en latín de Virgilio. Una famosa edición de Los Lusiadas de Camoens; un Alcorán escrito en arábigo, encontrado en el bolsillo de un pachá; un oficio eclesiástico escrito sobre otro manuscrito que fue raspado para poder escribirse dicho oficio y que se puede leer con ayuda de una operación química; otro libro de rezo eclesiástico romano, con figuras de cálices y hostias dentro de las cuales están escritas algunas oraciones en caracteres tan pequeños que apenas se divisan con un lente, y un canto a los reyes aliados que entraron a París en 1815, que está escrito en 30 idiomas, tanto de las lenguas vivas como de las muertas. Allí vimos los caracteres chinos, los persas, caldeo, siriaco, groenlando, ruso, lituano, español, etc. Habiéndome mostrado algunas plantas dibujadas, yo le propuse entrar en comunicaciones con el doctor Céspedes, botánico de Bogotá, y habiéndolo aceptado con gusto, le dejé una simple carta de introducción. En este edificio hay una porción de retratos de personas que han auxiliado el establecimiento con donaciones en dinero o libros, o han brillado por esos conocimientos en algún ramo científico. Al despedirnos dimos, según costumbre, una gratificación al portero (está pagada la cuenta de la posada hasta el 25 inclusive, que costó 57 pesos 3 reales).

    Por la noche fui al salón de Apolo, donde se dio un famoso concierto por cuarenta músicos: todos ellos tocaron dos oberturas de Schmidt y de Spohr; después un concierto de fagot ejecutado magníficamente por Preumeyer; luego variaciones de violín ejecutadas por Rudersdorf, variaciones de piano ejecutadas divinamente por Schmidt; un aire cantado por Krars Franesky; un dúo cantado por la misma y por la señorita Furst; y otro dúo cantado por Albert y Wolteret, de la ópera de la ciudad.

1829. Diciembre 3.

    Nada particular. El señor Merck me ha convidado para comer el domingo próximo; yo he estado hoy a visitarlo. Un español llamado White ha venido a visitarme y darme memorias del general Cortés Campomanes, que vive en Bruselas. He quedado con el señor Enet de arreglar el lunes próximo la compra de coche para el viaje, pasaportes, etc. No salí esta noche sino al georama.

1829. Diciembre 4.

    Almorcé en otra fonda en donde cuesta más barata la comida. Fui a ella por casualidad. No salimos.

1829. Diciembre 5.

   Me despedí del señor Canning y visité al señor White, que me presentó a su señora y a su hermana. A las cuatro vino el señor Rumohr en su coche a llevarnos a Altona a casa de Baur, donde comimos. La sociedad se compuso de todos los parientes y parientas de Baur y la mesa fue servida con delicadeza y gusto. En ella estaban dos futuros novios a cuyo frente sobre el mantel estaba colocada una guirnalda de flores. El señor Baur brindó por ellos y en el instante tocó un instrumento de trompas y clarines (único en su especie), varias piezas marciales. Después brindó por la libertad de Colombia y repitió el instrumento las sonatas. Acabada la mesa, tocó el otro famoso instrumento de que ya he hablado en este diario, varias graciosas piezas y luego un profesor de piano tocó divinamente varias cosas. Nos retiramos a las 10 altamente complacidos del convite y del esmero del señor Baur en obsequiarnos. Allí fui convidado a comer por el señor Sieveking, sobrino del señor Baur y primo del síndico Sieveking. Por la noche fui al georama.

1829. Diciembre 6.

    Domingo: El doctor Rojas ha recibido cartas de Puerto Cabello del 12 de septiembre y de su casa de Bogotá del 10 de agosto. Sabemos por la primera que Carujo ha sido aprehendido. Fui a comer donde Merck: el convite se me hizo con motivo de haber llegado de París el día anterior su yerno Ruperti, con su mujer, hija del señor Merck. Ruperti ha estado 6 años en Méjico como uno de los primeros negociantes extranjeros; sentado a su lado en la mesa, toda nuestra conversación fue en español sobre las cosas de Méjico, las personas notables, etc. El me ha ofrecido varias cartas de introducción para algunos distinguidos mejicanos residentes en París. A las 9 volví a la posada y no salí a parte alguna.

1829. Diciembre 7.

    Sacamos hoy nuestros pasaportes para París por Francfort y Bruselas que nos costaron 8 marcos, es decir, 2 pesos 4 reales. Compré después una pelliza en 75 marcos. Cambié 3 onzas de oro a razón de 54 marcos la onza. Estando en el café se acercó un militar y por medio de Oliveira me ofreció dos carteles para ir al salón de Apolo el jueves próximo a oír un concierto de la música de la guarnición de Hamburgo. Su nombre es Willms, subteniente. Hoy he sabido en la mesa que la expedición española desembarcada en Cabo Rojo había capitulado y evacuado a Tampico, quedando el país mejicano sin ningún enemigo. En el café leí la gaceta de Londres que ha publicado la capitulación de Barradas, celebrada el 11 de septiembre con el general Santana.

1829. Diciembre 8.

    He arreglado el ajuste del coche. Me he despedido de varias personas que me han visitado o me han convidado a comer (he cambiado 3 onzas de oro colombianas por 54 marcos cada una, después de haber visto varios cambiadores). He visto tirar arrastradores por caballos sobre el Elba helado. Hace seis días que delante de nuestra posada se patina en el Alster: es una diversión a que ocurre innumerable gentío. He hecho conocimiento con el señor Voss, chambelán de Mecklemburgo, que me ha prometido introducirme al ministro de Rusia y a una sociedad diaria (tertulia) en casa de la señora hija del ministro de Holanda en Washington. Fui al teatro, donde se representó la ópera La muette de Portici.

1829. Diciembre 9.

    He continuado despidiéndome por medio de billetes. Por la noche fui a un concierto dado en beneficio del Sr. Grund, maestro de música de muchas familias principales de la ciudad. Tocaron varias piezas y después 18 señoritas principales cantaron en coro y cada una sola. Esto parece un examen de esta parte de su educación. No sali después a ninguna parte. El señor Bockelmann ha estado a visitarme. El señor Runckel estuvo después. Fui al concierto con el señor Voss. Allí estaban muchas de las primeras personas y empleados de la ciudad.

1829. Diciembre 10.

    A las 12 fui al concierto de los militares, único que no cuesta dinero. La música tocó varias piezas y luego cantaron también militares. Duró la función 2 horas largas. He mandado billetes de despedida a algunos señores de Altona. Recibí una carta de introducción del señor Gorrissen para París. Fui al teatro a la representación de La huérfana de Rusia, que es el melodrama de que hablé ya en este diario. Recibí otra carta de introducción para París del señor Ruperti, yerno de Merck.

1829. Diciembre 11.

    He visto la Quotidienne de París que habla de mí con atención, aunque con equivocaciones. Es la de cuatro de diciembre. He leído en gacetas de Veracruz que me ha prestado el señor Ruperti, algunos artículos honrosos para mí, relativos a la causa de mis padecimientos. También he leído en ellas traducciones de papeles de New York, contra la dictadura de Bolívar. Hoy he hablado a Enet para el arreglo de las letras de cambio contra París por 3.000 pesos y para ajustar el viaje hasta Bruselas con un cochero particular que tiene dos coches para este objeto. Fuimos al teatro, donde se ejecutó la ópera titulada Fausto, y lo hice con un negociante de Varsovia que se aloja en la posada y va para Calcuta; habla español. Un inglés que también está aquí alojado me ha prometido darme las señas de su casa en Londres para que lo visite cuando yo vaya a aquella capital (Harris).

1829. Diciembre 12.

    He recibido del señor Merck cartas de introducción para Hannover, Francfort, Anvers, Bruselas, París, Bordeaux y Londres. He entregado a dicha casa de Merck 3.000 pesos para tomar letras sobre París a razón de 5 francos, 1 y medio céntimos de peso fuerte. He arreglado ya mi conducción hasta Francfort en dos coches particulares con mucha comodidad, aunque un poco caro. Por dichos dos coches con dos caballos cada uno, sin tener que pagar nada más, daré 26 luises de oro, que es decir 104 pesos de nuestra moneda; en un coche iremos Pacho, Rojas y yo, y en el otro mis tres criados y nuestro equipaje. He regalado al señor Merck 3 dijes de oro de los que se sacan de la laguna de Guatavita, que la tradición dice eran sacrificios que los indios ofrecían allí a sus dioses. He mandado 16 pesos de limosna a la mujer de Even. A las 7 de la noche fuimos a Altona a casa de Mme. Sieveking a la tertulia (soirée); se reunió allí una numerosa y brillante sociedad de señoras y caballeros respetables; se bailó hasta cerca de las doce, otros jugaron y los más conversamos. El baile es el vals, pero se ejecuta con mucha velocidad y con muy poco compás, y hay raras costumbres para invitar a los hombres a bailar. Así fue que nosotros fuimos obligados dos o tres veces a dar algunas vueltas. Durante la función se repartió té, caldo, sagú, gelatina, bizcochos y pedazos de pan con carne, pescado o huevo. Todo nos pareció muy agradable. Allí vimos muchas de las personas que hemos conocido, como el señor Canning y su señora, el señor Baur y su familia, el señor Hesse y la suya, el señor Hasperg, el señor Blücher, etc., y fui introducido por el señor Canning al burgomaestre Syllem de Hamburgo. Todas las personas con quienes hablé me tocaron el artículo de la Cotidiana sobre mi llegada a París, mi fortuna, etc.

1829. Diciembre 13.

    Acabé de despedirme en Hamburgo y Altona. El señor Hesse y el señor Pardo me enviaron cartas de introducción para París, etc. Por la noche estuvimos en casa de Wiber, cuya familia habla español. El señor Bockelmann me ha devuelto los papeles que le confié y una gaceta que habla de las memorias del general Bolívar publicadas por Ducoudray.

WELLE

1829. Diciembre 14.

    El señor Merck estuvo en la posada a las 10. El señor Enet me entregó las libranzas o letras de cambio sobre París, valor de quince mil francos. A las 10 y media salimos de Hamburgo en dos coches y llegamos a Harburg (Hannover) a las once y media; allí tomamos té y seguimos hasta Welle, donde comimos y dormimos. Cuatro millas alemanas hay de Harburg a Welle, el camino es bueno, mucha parte empedrado y poblado, el terreno es quebrado aunque las colinas son muy suaves. De trecho en trecho se paga un derecho de peaje. Apenas se conoce el cultivo de la tierra, pues siendo la estación presente la de invierno, nada hay verde ni hay sementeras. En las casas de posta están fijadas las tarifas y reglamentos del gobierno en el particular. Donde se cobra el peaje hay una gran viga que se atraviesa en el camino y se levanta para dar el paso.

CELLE

1829. Diciembre 15.

    Salimos a las seis de la mañana. El alojamiento y la comida nos costó muy caro. A las 11 llegamos al pueblo de Soltau y nos desayunamos con té, leche y pan; para pedir esto fue preciso ocurrir al manual del viajero y mostrarle al dueño de la casa la parte escrita en alemán en los diálogos. A las 3 llegamos al pueblo de Berge, donde comimos regularmente y barato. Continuamos y descansamos a las 7 y media en Celle, lugar más grande que los anteriores, en la Posada de Hannover. El camino es más quebrado que ayer y con alamedas, fácil y cómodo para andar. De Harburg aquí hay 14 millas alemanas, que son 28 leguas nuestras. En Celle hay de guarnición dos regimientos.

HANNOVER

1829. Diciembre 16.

    Salimos a las 6 de la mañana y nos desayunamos a las 9 en el pueblo de Schlosserslags. A la 1 llegamos a Hannover. En la puerta una guardia de soldados preguntó quiénes eramos, uno leyó mi pasaporte y pasamos a la posada Strelitz Hotel, donde nos alojamos. Esta es la capital del reino de Hannover y lo gobierna el rey de Inglaterra por medio de un gobernador que es el duque de Cambridge, su hermano; tiene 25.000 almas y no parece mala. Hoy no hay teatro porque es día de fiesta eclesiástica. Hay aquí un gran café donde se leen todos los papeles extranjeros y por consiguiente se reúne mucha gente. Este reino de Hannover tiene cerca de un millón y medio de almas y fue formado por el tratado de Viena en 1815. Fue del Hannover del electorado de Cassel y del de Brunswick, que Napoleón hizo el reino de Westfalia para su hermano Jerónimo. Bruswick está a 9 millas de aquí. Está alojado en esta misma posada el príncipe sobrino del elector de Hesse-Cassel. Esta ciudad tiene lonja, bellos paseos y la famosa Casa del Rey, en francés Château. Fuimos Pacho y yo a un café donde servían dos muchachas bonitas y se leen papeles públicos en alemán.

BRUGGE

1829. Diciembre 17.

    No hemos podido salir porque se rompió una rueda del coche y se está componiendo. Almorzamos a las 11 del día, por fin salimos a la 1 y anduvimos 6 millas para dormir en Brugge, pequeña población. Nos costó barata la comida y alojamiento.

GOTTINGA

1829. Diciembre 18.

    Salimos a las 6 de la mañana. El terreno es más quebrado de aquí en adelante hasta cerca de Gottinga; el día ha estado nublado y nevando. A las 9 almorzamos en el pueblito de Fiedenewie, a las 12 y media comimos poco en Eisenbach, lugar bastante grande; a las cuatro estuvimos en Northein, también lugar grande, y a las 7 llegamos a Gottinga, ciudad de alguna consideración. Posamos en el Hôtel La Couronne; he observado ahora que casi no hay posada en el tránsito donde no se encuentren las gacetas alemanas del contorno, ni hay pueblo que no tenga alumbrado por la noche y cementerio regular.

CASSEL

1829. Diciembre 19.

    Por la mañana salimos a pie a dar vuelta por la ciudad y nos pareció regular. Hay aquí una buena biblioteca y la universidad famosa de Alemania. A las 9 montamos para continuar nuestro viaje. A las 12 llegamos al pueblo de Dransfeld y almorzamos. Este es un lugar bastante grande. De aquí partimos y llegamos a las 3 a Munden, última población de Hannover y mucho más grande que Dransfeld; está situado entre colinas de bosque y a la orilla de un río navegable, lo que nos pareció hacer su situación muy linda; luego, después de haber seguido, llegamos a las 7 a Cassel, capital del electorado de Hesse-Cassel, y posamos en el hotel L'Empereur Romain. Al llegar a la frontera nos pidieron por primera vez los pasaportes, los cuales vistos, continuamos el camino. El terreno de hoy ha sido bastante quebrado, los campos todos están cubiertos de nieve y ha nevado todo el día. Hoy he leído en el diario de Francfort referente al Courier de Londres, que ha habido en Colombia un movimiento revolucionario intentado por el general Córdova y que en la costa de México en el Pacífico, en la provincia de Oaxaca, habían desembarcado 2 mil españoles procedentes de Filipinas.

1829. Diciembre 20.

    Domingo: Hemos hecho hoy alto en esta capital. Después de haber almorzado salimos a dar una vuelta, pasamos por una plaza redonda (plaza del rey) y llegamos a la gran plaza Federico, donde se repartía la parada, con cuyo motivo estaba reunido allí un gran número de oficiales y toda la música. En esta plaza está el bello palacio del gran duque (Guillermo II), el museo, el teatro, y en medio una gran estatua de piedra de Federico II de Prusia rodeada de rejas de hierro. En la calle de la posada a dicha gran plaza, está el Liceo Federico. Hay en la ciudad famosos baños de mármol y a una legua cascadas hermosas. La ciudad nos ha parecido hermosa aunque no de gran extensión; tiene de población 21 mil almas y muy bellos edificios con azoteas. Todo el electorado tiene 1 millón de almas.

    La moneda de Hannover y de Cassel es la siguiente: un luis de oro, o un federico, vale 4 pesos de nuestra moneda, tiene 5 y medio thalers, cada thaler 24 bons grotscher, que es una moneda de plata y cobre que sirve para el menudeo. Hay monedas de plata casi tan grandes como nuestros fuertes, aunque de menos peso, que son los thalers, y hay monedas de 8,4, 2 y un grotscher. Un escudo es lo mismo que un thaler; un florín de Hannover son 16 bons grotscher o dos tercios de thaler. Las cuentas para alquileres de coches, posadas, etc., se hacen por thaler y grotscher, así como nosotros las hacemos por pesos y reales. En Hamburgo se hacen por marcos courants y chelines, a excepción del comercio, que los hace por marcos de banco, moneda imaginaría.

    El gobierno no es constitucional. El gran duque tiene toda la autoridad. La religión más extendida es la protestante. Hay una iglesia católica que se llama francesa. Hay un príncipe heredero que hoy está de paseo en Francfort.

    A la hora de comer vino a hablarme el señor Federico Braun, hermano del general colombiano Felipe Braun, para tomar noticias de él. Me mostró las memorias publicadas por el general Miller y me hizo el ofrecimiento de llevarme en su coche a ver las cascadas y alrededores de Cassel. En el teatro se ha representado La flûte enchantée, ópera de Mozart, y hemos ido a ella para poder juzgar de los únicos teatros europeos que conocemos hasta ahora. Me pareció la ópera bien ejecutada, muy regulares las decoraciones y no malo el canto. El teatro es pequeño pero bonito; la música excelente. El palco del gran duque está adornado con lujo y su alteza real estuvo en la función. Al entrar él al palco, no se hace demostración ninguna; entonces comienza la música a tocar. Los concurrentes permanecen destocados durante toda la representación y entreactos. En un intermedio bailaron divinamente un hombre y dos damas. Creo que la ejecución de la citada ópera respecto a las decoraciones es mejor en Hamburgo y en cuanto a los cantores y cantarInas en el uno y en el otro teatro hay superiores y medianos. Pero para una ciudad como Cassel me parece el teatro magnífico bajo todos los respectos. A las 9 regresamos a la posada.

    Cassel es ciudad fortificada. Ofrece ella a los viajeros curiosos las siguientes vistas: el palacio del elector, el museo, la sala de pinturas, el arsenal, la fundición, el teatro. En sus alrededores los baños de mármol, la casa de campo Wilhelmsloche, que tiene un chorro de agua que se eleva 200 pies; la cascada, donde hay una estatua de Hércules, el palacio Loewenburg, el puente del diablo, el acueducto, el jardín de plantas exóticas y el palacio Wilhelmsthal.

HOLSDORF

1829. Diciembre 21.

    Salimos a las 7 y media y en la puerta de la ciudad el oficial de la guardia tomó razón de quiénes éramos. Almorzamos en el pueblo de Fritzlar, tomamos té en el de Herberg y dormimos en el de Holsdorf. El camino es bastante quebrado y se encuentran muchas poblaciones a pocas distancias.

GIESSEN

1829. Diciembre 22.

    Salimos a las 7, almorzamos en Marburg, ciudad que antiguamente fue fortificada y donde hay un batallón de guarnición. Aquí visitamos la iglesia protestante llamada Santa Isabel, que es toda de piedra de sillería desde los cimientos hasta las bóvedas. Tiene tres naves y toda ella es verdaderamente hermosa. Vimos muchos sepulcros de personas notables, como uno de los Conrados, Enrique, landgrave de Hesse, sobre los cuales se hallan sus bustos de piedra vestidos según el uso de la antigua caballería. Uno solo de estos relieves es de mármol. También vimos el sepulcro de bronce de Santa Isabel, reina de Hungría, landgrave de Hesse. Continuamos nuestra marcha por un camino tan quebrado y tan poblado como el de ayer y dormimos en Giessen, ciudad bastante grande, en la posada El Caballo Negro. De Cassel aquí hay 14 millas y cuarto de posta y faltan hasta Francfort del Mein 7 millas, que ya se sabe que son mucho más grandes que una legua nuestra (como que una hace dos de nuestras leguas).

FRANCFORT DEL MEIN

1829. Diciembre 23.

    Salimos temprano y tomamos té en el pueblo de Butzbach y almorzamos en el de Friedberg, a donde yo llegué bastante malo de resfriado. El día fue excesivamente frío, aunque por la primera vez alumbró el sol y el terreno ha sido menos quebrado. A las 5 llegamos a Francfort del Mein, ciudad libre donde se reúne la dieta germánica, y posamos en L'Empereur Romain. El electorado de Hesse se acaba en Giessen; Butzbach y Friedberg pertenecen al gran ducado de Hesse-Darmstadt. En Friedberg estaban comiendo en mesa redonda varias personas, y un oficial alemán me dirigió la palabra en español, lo que me proporcionó tomar varias noticias acerca del país. Como llegué enfermo a Francfort, hice llamar un médico, que vino inmediatamente y sus recetas me aliviaron bastante. Luis I es el nombre del gran duque de Darmstadt.

1829. Diciembre 24.

   He amanecido mejor; el médico vino a la 1 y nada me recetó de nuevo. Aquí hay ya otra moneda; se cuenta por florines (que es moneda imaginaria) y por kreuzers, que son monedas de cobre barnizadas de plata, desde uno hasta 17 kreuzers. Un florín tiene 60 kreuzers. Un escudo de Prusia 105 (es un thaler). Un federico de oro, que vienen a ser 4 pesos de nuestra moneda, tiene 9 florines, 47 kreuzers, más o menos según el curso del cambio. Un real nuestro viene a ser 18 kreuzers y un peso 142 (Sigue Nota del Editor...). Hoy no he salido; el médico me hizo dos visitas.

    Había olvidado anotar que en el teatro de Cassel vimos al príncipe real de Baviera, muy joven, que es uno de los 2.646 estudiantes que tiene la universidad de Gottinga. De estos estudiantes, la mayor parte son juristas, la que le sigue es de teólogos, después de medicina, y la menos numerosa la de filosofía. También están escritos en el arco principal del teatro de Cassel los nombres de los más célebres compositores de Alemania, entre quienes ocupa el lugar preferente Mozart.

1829. Diciembre 25.

    He amanecido mucho mejor; el médico me ha visitado y me asegura que el mal ha hecho crisis. He recibido por Hamburgo y por conducto del señor Enet una carta de P. Alcázar del 4 de septiembre en que, entre otras cosas, me dice que hasta fines de agosto estaba buena mi familia y mi amigo J. M. Arrubla, de quienes había recibido cartas el 2 de dicho mes. También me dice haber entregado al comandante Franco la obra de ataque de plazas que yo le había ofrecido cuando estuvo de comandante de Bocachica, custodiándome con mucho decoro.

    Esta noche hubo en el teatro un famoso concierto en beneficio de Gubr, maestro de capilla de esta ciudad; se tocaron varias composiciones del célebre violinista Paganini, un dúo de piano y otras piezas selectas, y hubo también canto ejecutado por algunos de los cantores y cantarinas de la ópera de la ciudad. Yo he asistido, pagando por un billete de entrada para un palco, un florín y 12 kreuzers. He quedado bien satisfecho porque he oído una excelente orquesta de 50 músicos y han cantado tres famosas cantarinas, una de ellas italiana, la señora Cornezza. Una señorita de 15 años ha tocado divinamente el piano y el director del teatro, Gubr, ha tocado el violín con una sola cuerda a la imitación de Paganini, violinista italiano que cabalmente estaba presente oyendo el concierto y tuve el gusto de conocerlo.

1829. Diciembre 26.

   Sigo mejor. Han estado a visitarme el señor Schultze y el señor Meyer, para quienes traigo cartas de introducción. El primero nos ha convidado a su palco esta noche para ver la ópera y a una soirée mañana a las 7 de la tarde. También ha ofrecido inscribirnos en el gabinete de lectura, donde se encuentran todos los papeles públicos europeos y americanos.

    Después del medio día se ha comunicado que no se puede representar la ópera prometida, que era La muette de Portici, porque se ha enfermado una cantatriz, y que en su lugar se representará un drama cómico. Por consiguiente no iremos nosotros que no entendemos el idioma alemán. En la mesa hoy hemos hablado con los sujetos que comieron allí, los cuales se introdujeron conmigo fácilmente.

    A las 7 vino el señor Schultze a llevarnos al casino o gabinete de lectura y fuimos inmediatamente. Son grandes salas; en una se baila cada 15 días, en otra se juega al whist, en otra hay cuatro lindas mesas de billar y en otras dos están todos los papeles ingleses, franceses y alemanes.

    Aquí leí yo ligeramente El Constitucional, El Times y El Courier, y vi en éste que la insurrección de Córdova había comenzado en la provincia de Antioquia el 12 de septiembre y que no ofrecía ningún cuidado al gobierno. En el casino (así se llama en Francfort) fuimos presentados Rojas y yo a varias personas que nos dijo el señor Schubert que eran respetables. No pude retener sus nombres. Pacho no fue porque está mal de humor.

1829. Diciembre 27.

    Domingo: Continúo bien. El señor Meyer me ha enviado dos billetes con los cuales puedo ir con uno de mis compañeros al casino o gabinete de lectura. Le he dado las gracias. A las 11 estuvo a visitarme el señor Mc-Kerrell, respetable negociante de esta ciudad y cuñado del señor Schuktze. El es escocés y grande amigo de la causa americana; tendrá 70 años de edad. Hoy señala el termómetro de Reaumur 14° de frío debajo del cero. Salimos a visitar al señor Schubert y desgraciadamente no lo encontramos, pero habiendo seguido a dar vueltas por la ciudad lo hallamos en la calle y nos dio tres billetes con los cuales hemos quedado suscritos al casino hasta el 24 de enero próximo. Nos dijo también que representándose en el teatro esta noche La muette de Portici, vendría a la 6 en su coche a llevarnos a él y que después pasaríamos a la soirée o tertulia de que nos había hablado ayer, la cual se da en casa de su asociado, el señor Grubner. Aceptamos como era natural.

    Rojas y González han recibido dos memorias de cuadros y libros de parte de un famoso librero, lo cual se hace para excitar la gana de que compren algo. Es muy común en estas ciudades principales aparecerse a un extranjero hombres especuladores ofreciendo sus cuadros, sus libros, sus obras, etc., y para obligarle le presentan un gran libro donde verdadera o falsamente se leen muchas firmas respetables o célebres de otras tantas personas que se han suscrito a las dichas obras. Para cubrir sólo este gasto y el de gratificar porteros y cocheros se necesita para viajar en Europa algún dinero.

    La ciudad de Francfort del Mein es bastante grande, los edificios tienen buena vista, hay bastantes calles anchas y en lo general parece hermosa. Durante el imperio de Bonaparte fue un gran ducado y he oído recordar al gran duque de Francfort con honra, como que además de ser hombre muy instruido, se esmeró en hermosear la ciudad y sus contornos. Los muchos y frecuentes negocios mercantiles que se hacen aquí se pagan con vales de fondos públicos. En esto se hacen muchas especulaciones. Hoy Francfort, por el congreso de Viena de 1815, es ciudad anseática y se gobierna casi como Hamburgo, aunque no tiene cámara popular sino sólo burgomaestres y senado.

    Fuimos al teatro conforme se nos ofreció y creemos que la ejecución de La muette se hizo con más propiedad que lo que tenemos visto, las decoraciones son más hermosas y la música excelente. El papel de la muda y el de Pietro fueron admirables. Yo creo que en Hamburgo hace Cornet mucho mejor el papel de Masaniello. En el teatro hay a la vista de todos un reloj iluminado que ahorra el sacar cada uno el suyo para saber la hora. A las 9 y media salimos y se nos condujo a la casa del socio del señor Schubert, donde se tenía la tertulia; habiendo ya hablado de esta diversión (soirée) nada hay que añadir porque sólo se diferencia una de otra en ser más o menos numerosa. Allí fui presentado a varios señores y señoras de cuyos nombres sólo he retenido el de la condesa Ségur, mujer del ministro de Francia, residente aquí (hoy en comisión en Cassel), cerca de la dieta germánica. Uno de los señores me dijo que aunque yo no había visto nunca la Alemania, mi nombre era muy conocido.

    Una de las personas que comen en la mesa redonda y que por primera vez vi en el palco donde estuve anoche, es el señor Fahrbach, secretario de la legación de Baviera; es muy amigo de conversar y muy curioso de saber noticias. A las 12 de la noche volvimos a la posada. En la tertulia fui convidado a comer el miércoles por el señor Koch, cónsul de Inglaterra en Francfort, por medio del señor Mc-Kerrell.

1829. Diciembre 28.

    Estoy ya bueno pero todavía padezco una inflamación. A las 12 fuimos al casino a leer los papeles públicos y estuvimos allí hasta las 2. Conversé más de una hora sobre la revolución americana y las instituciones de Colombia con algunas otras particularidades geográficas, con dos señores en la mesa de lectura de los papeles ingleses. Uno de ellos, que era un viejo como de 70 años, se despidió; el otro, a quien yo había conocido el día anterior, me dijo que aquel viejo era el landgrave de Cambridge, hermano del rey de Inglaterra y hoy gobernador de Hannover.

    Recibimos Rojas, González y yo esquelas de convite del dicho señor Koch para comer el día de que ya he hecho mención. He hablado con un cochero para proseguir el viaje.

1829. Diciembre 29.

    Contestamos aceptando el convite. Nada de particular. El frío ha sido tan riguroso que todo el día y por la noche no hemos salido. He dado a cambiar 8 onzas de oro por valor de 128 pesos fuertes nuestros. En la mesa me ha hablado un inglés de O'Leary, y me ha dicho que su familia está miserable en un lugar de Irlanda. En el cambio perdí uno por ciento.

1829. Diciembre 30.

   El médico me ha dicho que me convendría permanecer todavía aquí para evitar que se aumente la inflamación con el movimiento del coche.

   He escrito al señor Enet de Hamburgo. Fuimos a visitar al señor Mc-Kerrell y estaba en su casa con su señora y una hija. De allí pasamos al museo, atravesando antes algunos de los bellos paseos de la ciudad; vimos multitud de esqueletos rellenos de paja de animales cuadrúpedos, de aves y anfibios. Entre la variedad de animales raros y para nosotros nuevos que allí había, fueron el caballo del Nilo (el hipopótamo), la jirafa, el oso de Rusia y otros. Vimos la parte mineralógica y algo de reptiles. El establecimiento es interesante y abundante relativamente a esta ciudad y a que es sostenido por una compañía. De regreso del museo a nuestra casa vimos dos centinelas en una puerta de regular fachada y pregunté al señor Schubert lo que era; supe por él que aquel era el palacio donde se reúne la dieta germánica compuesta de los diputados, de los miembros de la confederación que preside la Austria. Hay diputados diplomáticos para los negocios políticos de la confederación y diputados militares que forman una comisión para los negocios militares de la dicha confederación. El congreso de Viena de 1815 reguló todo esto. A las 3 y cuarto vino el señor Mc-Kerrell en su coche a llevarnos a casa del señor Koch, donde encontramos reunida una selecta sociedad compuesta de 24 personas. El señor Koch nos presentó a su señora y a su hija ya casada; yo conduje a la hija a la mesa, a cuyo lado izquierdo me senté; en la mesa estaban, entre otros, un burgomaestre, el director general de la posta de Alemania, barón Freind, el ministro de Dinamarca, el de Baden, algunos senadores y el rico negociante Rothschild. La mesa fue de lo fino, abundante y delicado que he visto. Para mí hubo de nuevo un plato ruso compuesto de huevos de pescado, el célebre vino de Hungría llamado de Tokay y el servicio de oro para los postres. Yo tuve el gusto de conversar antes y después de la mesa con todos estos señores, de los cuales el ministro de Baden me pareció muy amable. Quedamos altamente satisfechos de la afabilidad y atenciones del señor Koch y de sus demás convidados.

1829. Diciembre 31.

   Fui al casino a leer los papeles públicos y me impuse algo más de la insurrección del general Córdova en Antioquia. He ajustado el viaje de aquí a Bruselas en dos coches, lo mismo que de Hamburgo aquí, por 25 napoleones, que es decir 100 pesos de nuestra moneda. Un coche es para Rojas, Pacho y yo, y el otro para los criados y el equipaje.

1830. Enero l°.

    Viernes: Anoche desde las 8 han recorrido las calles pelotones de gentes cantando, tocando y gritando hasta la madrugada. Es una cosa parecida a nuestras nochebuenas. De esta manera se celebra la inmediata entrada del año nuevo. Esta noche hay teatro. Dos o tres días en la semana no se dan representaciones. El médico dice que puedo continuar mi viaje con algunas precauciones; seguiré su consejo.

1830. Enero 2.

   Pagué visita al señor Meyer. Fui a la orilla del Mein, en donde estaban patinando, y vi un magnífico puente de piedra de nueve arcos que hace comunicar la ciudad. De allí entré en el casino. El médico me ha aconsejado que aguarde un día más a ver mi entera reposición. El señor Koch nos ha enviado tres billetes para ir al teatro esta noche a ver la ópera El conde Ory; los recibimos y hemos ido en efecto al palco número 5, donde tuvimos el gusto de ver dicha ópera, que es interesante por el canto y nos ha parecido excelente. En el teatro vimos al príncipe heredero del gran duque de Hesse-Cassel que conversaba con una señora; se nos dijo que ésta era su querida, la cual es mujer de un oficial prusiano que parece ha vendido por dos mil florines el derecho de usar de ella. Me desagradó mucho oír esto y ver al heredero de un estado en tal situación. En el palco inmediato al mío estaba el señor Goll para quien traje carta de introducción del señor Hesse; me habló de él y se excusó con sus enfermedades de no haber ido a visitarme. Poco me importa y nada he perdido con que haya omitido esta fórmula de etiqueta. Se nos ha dicho que para atravesar por algunas ciudades prusianas de aquí a Bruselas no es menester que los pasaportes estén visados por el ministro de Prusia, según lo habíamos pensado nosotros.

1830. Enero 3.

   Domingo: Me ha visitado el señor Mc-Kerrell, y el señor Schultze me trajo al director del museo, con quien hablamos largamente. Habiéndome dicho que estaba pronto el señor Bayrhoffer a hacer un viaje a América con el objeto de hacer algunos descubrimientos importantes a las ciencias naturales, yo le he ofrecido una carta de introducción para Bogotá, y en efecto la he escrito, a los señores Arrublas. El médico ha sido de opinión que no me ponga todavía en marcha. Esta noche temprano se ha pegado fuego a una casa.

1830. Enero 4.

   Nos hemos despedido de los señores Koch, Mc-Kerrell y Grubner; estos dos últimos me dieron cartas de introducción para Bruselas y París. He estado en el casino y allí se ha acercado a hablarme el landgrave de Hesse, de quien ya he hecho mención. El inglés que ha comido en la mesa común, me ha dado las señas de su casa en Londres; se llama William West Jones (William Club House, Saint James Square).

DARMSTADT

1830. Enero 5.

   Pagué 55 florines por la posada y 10 florines al médico. Salimos a las 11 del día y pasando por diversos pueblos llegamos a Darmstadt, capital del ducado del mismo nombre, a la una y media del día. Nos alojamos en la posada Les Raisins y comimos en mesa común después de las 2. Fuimos en seguida al palacio del gran duque Luis I (de edad de 76 años) donde están las galerías de pinturas y el museo, los cuales vimos despacio. La primera tiene 6 salas con pinturas alemanas, flamencas, francesas e italianas; entre éstas vimos algunos originales de Rafael y de Tiziano. Una sala de éstas contiene varias pinturas de la pasión de Nuestro Señor Jesucristo del tiempo antiguo en que las artes estaban en la infancia. Se conservan para mejor conocer los progresos del arte y como antigüedades. El museo es bastante abundante, o por lo menos más que el de Francfort, bien que éste de Darmstadt así como las galerías de pinturas, son establecimientos pertenecientes al gobierno. La ciudad tiene 23 mil almas y el gran ducado de 6 a 700 mil almas; es un estado constitucional y actualmente están reunidas las dos cámaras: la primera es de pares nombrados por el gran duque y la segunda es de diputados nombrados por los ciudadanos. La ciudad es bastante hermosa y tiene calles anchas. El teatro al cual asistimos por verlo solamente, pues la representación se hizo en alemán, es más pequeño que el de Hamburgo; la orquesta es excelente y las decoraciones muy buenas.

    Hay en el centro un palco de lujo para el gran duque, pero es menos brillante que el de Cassel. Observé que casi todas las señoras tenían luto y atribuyo esto a que se está de medio luto por la muerte de la gran duquesa. El gran duque tiene varios hijos; el príncipe heredero vive en una gran casa cerca de nuestra posada. Al entrar en la frontera se me pidió el pasaporte.

MAGUNCIA

1830. Enero 6.

   Salimos a las 6 y media y almorzamos en Grossgerau. A las 11 llegamos a la orilla del Rhin y, habiéndose embarcado el coche y los caballos sin salir nosotros de él en un barco chato, comenzó a navegar muy lentamente; como el río en parte estaba helado y las aguas bajaban algunos pedazos de hielo, la barca los atravesaba unas veces a remo y otras apoyando largas latas en el hielo. El pasaje lo hicimos frente a los pueblos de Oppenheim y Nienstein. Continuamos por la orilla izquierda del río.

    En Maguncia (francés Mayence, alemán Mainz), a donde llegamos a las 3 y media a la posada Les trois couronnes de l'Empire, al entrar me pidieron el pasaporte y lo llevaron a la policía. Esta es una ciudad antigua que en otro tiempo fue electorado eclesiástico y es donde se dice que Gutenberg descubrió el arte de la imprenta; pertenece al gran duque de Hesse-Darmstadt, pero las fortalezas son de la confederación y están guarnecidas por tropas prusianas y austriacas. Lo mismo sucede con Luxemburg, perteneciente al rey de los Países Bajos, y con Landau, del rey de Baviera.

    Maguncia tiene un arzobispo católico y la religión dominante es la católica, aunque hay iglesias protestantes. El teatro se abre cuatro veces a la semana y hoy cabalmente no hay ninguna función en él.

1830. Enero 7.

   A las 9 fuimos a visitar la catedral, que es católica. Es un edificio de piedra bastante alto y de cinco naves. El altar mayor no tiene imagen ninguna sino un crucifijo; las imágenes de los altares son o de piedra o de estuco, o de bronce como una Concepción de vara y media de alto. Se ven allí los sepulcros de los antiguos arzobispos electores y por el cuerpo de la iglesia están colocadas sus efigies de piedra. Hay un portero con su sombrero ajustado, que lo conserva puesto dentro de la iglesia, un bastón grande y una banda, el cual cuida de la iglesia y precede al sacerdote que sale a decir misa, haciendo ruido con el bastón sobre el suelo. Estando nosotros en la iglesia salió un sacerdote a celebrar acompañado de un monacillo; el sacerdote no tiene corona ni llevaba bonete. El pueblo se coloca de perfil arrodillado en unas bancas que tienen recostaderos; los oyentes no dan por consiguiente el frente al altar mayor. Hay un coro como de canónigos muy hermoso, de piedra, y en él un altar que parece ser el donde celebra el arzobispo. Los altares casi todos tienen pasajes de la pasión de Nuestro Señor Jesucristo. Concluida nuestra visita, salimos en continuación de nuestro viaje y al pasar por una especie de plaza estaban formados como mil hombres de la excelente tropa prusiana y me parecieron estar puestos de parada.

    En el pueblo de Bingen concluye el estado de Darmstadt y empieza el ducado del Bajo Rhin perteneciente al rey de Prusia; cerca se pasa el río Nahe por un gran puente de piedra de 7 arcos. A las 6 llegamos a St. Goar, donde nos alojamos en la posada La Flor de Lis. Hay aquí otra moneda llamada silbergrotscher: treinta de ellos hacen un thaler, y cinco thalers tres cuartos de luis de oro.

    Maguncia es una ciudad bastante grande, aunque la mayor parte de sus calles son angostas. El camino desde aquí sigue por toda la orilla izquierda del Rhin, por una calzada excelente que se dice hecha en tiempo de Napoleón. El río corre por entre dos cordilleras poco elevadas y bien cultivadas, particularmente de viñas. Al pie de ellas de uno y otro lado hay una gran porción de poblaciones.

COBLENZA

1830. Enero 8.

   Salimos a las 6 de la mañana y a las nueve almorzamos en la villa de Popart, de donde continuamos a las 10 y media del día, y llegamos a Coblenza o Coblenz a las 12 y media. Esta ciudad de 13 mil almas es plaza fortificada con una ciudadela y, como está en el ducado del Bajo Rhin, pertenece también al rey de Prusia. El camino es como ayer aunque las colinas van disminuyendo su elevación. Nos alojamos en la posada La Cour de Tréveris. Aquí hay teatro pero no actores en la actualidad. Esta fue la ciudad donde se reunieron los emigrados realistas de Francia en tiempo de la revolución de 1790 y de donde salieron con un ejército de emigrados y de 70 mil prusianos bajo las órdenes del duque de Brunswick a restablecer el gobierno real de Francia, pero retrocedieron inmediatamente escarmentados por las tropas republicanas en Valmy al mando de Dumouriez. Hemos dado una vuelta por la ciudad y nos ha parecido bastante hermosa y acaso mejor que Maguncia. Entramos a una iglesia católica llamada de San Castor que tiene tres naves; nada tiene de notable, pero pudiera pasar por un excelente templo en Colombia. Lo que me agradó más fue el aseo. De allí vimos las fortificaciones de la ciudadela sobre un cerro escarpado que domina el río y la ciudad.

    Cerca entra en el Rhin el río Mosela.

    Los dominios del rey de Prusia comienzan después de la ciudad de Bingen; el río Nahe es la línea divisoria entre él y Darmstadt

BIESLING

1830. Enero 9.

   Había olvidado decir que llegando a Maguncia se deja a la izquierda el gran ducado de Baden, que es también de la confederación; Carlsruhe es la capital, y el gran duque se llama Luis I. Tiene posesiones a un lado y otro del Rhin. Es de observarse que no se nos ha pedido el pasaporte en los dominios prusianos.

    Salimos de Coblenza a las 6 y media y almorzamos en el pueblo de Andernach, lugar que existe desde el tiempo de los romanos, como que una de sus puertas se dice que es edificada por ellos. Comimos en la villa de Remagen y dormimos en el pueblo de Biesling, habiendo andado 17 leguas. Desde Coblenza hasta Andernach el camino se separa de la orilla del Rhin por una llanura, después vuelve a seguir por la ribera izquierda hasta la ciudad de Bonn. El cultivo es el mismo y las poblaciones a uno y otro lado de dicho río son muchas y regulares, de tal suerte que se encuentran 3 y 4 en una extensión de un cuarto de milla.

    Bonn es una ciudad bastante regular, fue antiguamente la residencia del arzobispo de Colonia cuando este prelado tenía el título y la autoridad soberana de elector en la confederación. Esta autoridad le fue conferida por Carlomagno. Hoy, extinguido el electorado, lo mismo que el de Maguncia y el de Tréveris, el arzobispo reside en Colonia. Hay aquí, en Biesling, la epidemia del sarampión que ha causado mucha mortandad en los niños. El gobernador de Colonia ha enviado cuatro médicos a remediar este mal.

BERGAIN

1830. Enero 10.

   Domingo: Salimos a las 6 muy disgustados con la posadera, que nos pidió por el alojamiento muy caro, y tanto que en ninguna parte lo hemos pagado tan excesivo. Esta ocurrencia me ha ratificado en la sospecha de que en algunas posadas, particularmente en los lugares pequeños, suelen pedir más caro a los extranjeros que por primera vez viajan por ahí.

    A las 8 y media llegamos a Colonia (o Cologne, o Köln). Esta es una ciudad grande, de 50 a 60 mil almas de población aunque poco ordenadas las calles y poco anchas. Aquí hay fortificaciones y una guarnición prusiana de 3 a 4 mil hombres. Está aquí la fábrica del agua llamada de Colonia, cuyo fabricante se llama Farina. Posamos en el hotel Mayence, donde almorzamos. Fuimos a ver la catedral católica, que nos pareció magnífica, no obstante que no está concluida. Tiene cinco naves de piedra de sillería y noventa pies del suelo al embovedado. Se comenzó en el siglo XIII y hace cuatrocientos años que no se ha continuado, así es que sólo está concluida la parte correspondiente al altar mayor y las dos naves de la izquierda. No puedo explicar su arquitectura sino asimilándola a la filigrana que se trabaja con el oro, pues toda se compone de obras de piedra muy finas. Estando en la iglesia, entró el obispo coadjutor del arzobispo, vestido como nuestros obispos; a las nueve empezaron a cantar en el coro los canónigos y los capellanes, los primeros vestidos con roquetes y una especie de muceta negra encima; los segundos también con roquetes en lugar de pellices. Dos pertigueros vestidos de colorado conducen a los canónigos al coro. Las gentes están en misa con mucha devoción, las señoras con sus gorras puestas y las demás mujeres o con la cabeza descubierta, o con una especie de capote de saraza, con una capucha que se echan sobre la cabeza. Los sacerdotes tienen corona y los seminaristas andan vestidos con hábitos talares negros y sombrero al tres. Se nos mostró el lugar donde estaba encerrada una caja de oro guarnecida de topacios de cuatro pies de ancho y ocho de largo que contiene los huesos de tres reyes. Vimos dos eclesiásticos que estaban confesando teniendo puesta la estola. Los hombres se confiesan a los lados del confesionario como las mujeres. Repito que el edificio material me ha parecido de lo más magnífico que puede haber. Fuimos también a la iglesia de San Pedro, donde todavía había gente (a las once), oyendo el sermón y dando gracias. Todos los concurrentes cantaban. Vimos un famoso cuadro de Rubens que representa la crucifixión de San Pedro; a mí me pareció excelente pintura por la finura del pincel, la propiedad y la naturalidad de las personas.

    Rubens nació en Colonia mismo en 1577. Su familia, noble, era originaria de Anvers.

    Salimos a las doce del día y a las cuatro llegamos a la ciudad de Bergain, que es bonita, y posamos en la posada El Duque de Wellington, donde se han alojado el rey de Prusia, los emperadores de Rusia y de Austria, Alejo y Francisco I, y también Napoleón. Llegando a las posadas en las ciudades grandes, se presenta regularmente alguna persona ofreciendo conducir a los viajeros a pasear la ciudad y a visitar las casas. Colonia fue considerada como ciudad libre en tiempo del electorado, por lo cual residía el arzobispo en Bonn (cuando el arzobispo era soberano, como elector, no podía dormir en Colonia, la cual era considerada como ciudad libre). En la iglesia catedral un hombre recorría por entre la gente con una vara larga en cuya punta estaba pendiente una bolsa con una campanilla para recoger limosna para los pobres.

AQUISGRÁN

1830. Enero 11.

    Salimos a las seis y media y almorzamos en Julliers; ésta es una plaza fuerte. Vimos alguna caballería formada que parecía entrar de hacer ejercicio. Los soldados prusianos que hemos visto de guarnición en Maguncia, Coblenz, Colonia y Julliers, son jóvenes muy robustos. A las 2 llegamos a Aix-la-Chapelle o Aquisgrán, y nos alojamos en el hotel Le Grand Monarque. Para llegar a esta ciudad se baja una pendiente desde la cual se ve toda la parte baja muy poblada y cubierta de árboles, y a un costado la cordillera del Rhin, lo cual hace su vista muy hermosa. Esta es una grande y antigua ciudad de 30 a 40 mil almas de población. Fue la corte de Carlomagno y aquí está su sepulcro. Aquí se celebraron en la guerra de 1672 los tratados de paz de Luis XIV con la Holanda, Suecia e Inglaterra, bajo la mediación de Clemente IX, que formaron la triple alianza en el siglo XVII, y el de Luis XV en el siglo XVIII, en que tuvo parte la España. Aquí se reunió en 1818 un congreso de soberanos, el emperador de Rusia, el de Austria, el rey de Prusia, los ministros de Inglaterra y de Francia. Hemos visto la sala donde se reunió dicho congreso y se celebraron algunos tratados; es bastante grande y enladrillada de jaspe, y sin adorno ninguno. En ella hay cuadros que representan dichos sucesos; está en la casa del ayuntamiento, que es bien grande.

    Visitamos la catedral, donde hallamos al sacristán que nos dio todas las noticias que diré. Es un edificio redondo con una nave que da vuelta alrededor de la principal, la cual fue la capilla de Carlomagno. En el medio está la losa que cubre su sepulcro; pero sus huesos han sido exhumados y están depositados con otras reliquias en cajas que se guardan en la sacristía, en un armario que también vimos. El altar mayor y el coro de los canónigos es una capilla bastante regular que se ha añadido a la iglesia principal. Se nos dijo que una gran lámpara de bronce que está colgada en medio del embovedado, fue regalada por el emperador Federico Barba Roja; que la capilla de Santa Ana y de la Virgen fue comenzada a edificar por el emperador Luis I y concluida por María Teresa de Hungría; que un gran candelero de bronce representado por un águila, fue regalado por el emperador Othon III, cuyos huesos se conservan debajo del altar mayor en un sepulcro de mármol, y que cuatro columnas, dos de pórfido y dos de granito, fueron traídas de Roma por Carlomagno.

    La corona y el cetro de una imagen de la Virgen y del Niño Jesús, fueron regaladas por María Stuart, reina de Escocia, decapitada por la reina Isabel de Inglaterra.

    La iglesia tiene muchos mosaicos. Vimos un cuadro de Rubens representando el Nacimiento de Jesús; este cuadro, lo mismo que el de Colonia de la iglesia de San Pedro, fueron llevados a París en tiempo de Napoleón y restituidos a sus antiguos lugares después de la entrada de los aliados en 1814. Al lado del altar mayor, hay dos grandes cuadros que parecen pintados en lienzo y que son tejidos como el paño, en Francia: llámanse gobelinos. Vimos la silla donde Carlomagno y treinta emperadores o sucesores han sido coronados; es de piedra mármol y estaba guarnecida de planchas de oro. Colocada en una de las famosas galerías de la iglesia frente al altar mayor, se descendía de allí por una larga escalera de la cual se conservan algunas gradas, también de mármol. El cetro, la corona, la espada y el acta de la coronación de Carlomagno están hoy en Viena. Los revolucionarios de Francia después de 1790 hicieron mucho daño a esta iglesia, llevándose el oro y el plomo de ella.

    El gran órgano fue regalado por Josefina, emperatriz de Francia algún tiempo.

    Esta ciudad tiene a media legua de distancia aguas minerales y baños excelentes; en la ciudad hay una fuente de agua caliente. Tiene muchas fábricas de paños; los edificios son regulares y presentan una apariencia mejor que los de Colonia. Aquí terminan los dominios del rey de Prusia; a dos leguas de la ciudad comienza Bélgica, que forma parte del reino de los Países Bajos. Federico III es el nombre del rey de Prusia.

    Estuve en el teatro, donde se representó un drama en alemán y una especie de ópera cómica. El teatro es grande aunque más pequeño que el de Hamburgo, la orquesta no era numerosa ni mejor que las que hemos oído; la colocación de los órdenes de palcos en forma de anfiteatro es singular, al menos respecto de los teatros de que he hablado.

BELGICA, PAISES BAJOS

MAESTRICH

1830. Enero 12.

   Salimos a las 6 y media y a poco rato entramos en los dominios del rey de los Países Bajos, llamados Bélgica. Un hombre que se dijo empleado del gobierno nos pidió el pasaporte y me preguntó si llevaba cosas de que debiera hacer declaración en la aduana; entregué el pasaporte y respondí que nada llevaba que no fuera de mi uso, pero que sin embargo podían registrarse mis baúles. Me devolvió el pasaporte y me repuso que no era menester hacer el registro que deseaba. Continuamos y al entrar a Maestrich otro empleado me volvió a hacer la misma pregunta, a quien habiéndole respondido lo que al anterior, me dijo que siguiera mi camino libremente.

    Llegamos cerca de la una a Maestrich y almorzamos en el Hôtel du Lévrier. Allí vi el cartel anunciando que esta noche había dos óperas en el teatro y resolví quedarme. Hemos dado una vuelta por la ciudad y nos ha parecido bastante regular; es plaza fuerte guarnecida por 4 o 5 mil hombres y tiene 20 mil habitantes. En tiempo de la convención nacional de Francia mandó el sitio contra esta plaza el general colombiano Francisco Miranda. Maestrich es de la provincia de Limburgo; hay una ciudad de este nombre. El río Meuse pasa por la mitad de la ciudad y tiene un gran puente de piedra. A la izquierda queda la ciudad de Lieja, donde hay fundición de cañones y fábrica de fusiles. El terreno es bastante llano, regularmente poblado y cubierto de muchos bosques que parecen plantados más bien que producidos naturalmente. Fuimos al teatro a las 6; este es un establecimiento de poca notabilidad; una antigua iglesia de jesuitas se ha convertido en coliseo y por eso es que conserva la figura de una elipse, las decoraciones son viejas y la obra de los palcos poco o nada hermosa. Es el menos bueno que hemos visto hasta ahora. La ejecución de las dos óperas estuvo regular; la orquesta es mediocre. La segunda ópera se llama La tante Aurora, la primera José en Egipto. En Bélgica como en el ducado del Bajo Rhin la religión más extendida es la católica. La plebe usa muy generalmente unos zapatos de palo parecidos a nuestros estribos de baúl. Se habla el francés con claridad, las óperas fueron representadas en francés y es la segunda vez que hemos oído en el teatro este idioma. De Aix-la-Chapelle a Maestrich hay 6 leguas.

1830. Enero 13.

    Salimos a las 6 y media y almorzamos en la villa de Torngren, que es bastante regular (tres leguas), tomamos unos bizcochos en la de Saint Trond, también regular (cuatro leguas) y dormimos en la de Tirlemont, más grande que las otras (tres leguas). Aquí posamos en el Hôtel de la planète. El dueño de la posada después de dos horas de estar en el comedor me dijo que si alguna persona me había hecho la observación de que yo tenía alguna semejanza a Napoleón, le contesté que sí, que una señora en Altona me había dicho lo mismo. El entonces repuso que ciertamente tenía bastante semejanza, a lo cual dije que aunque Napoleón había sido un hombre desgraciado, me honraba de tener alguna semejanza en la figura, a quien bajo muchos respectos había merecido el título de grande.

    Debo hacer mención que mi pelliza de cuero de oso blanco y mis botas de pieles han dado motivo de curiosidad en todo el camino de Hamburgo hasta aquí, lo mismo que mi negro Cruz.

    El terreno y el país en todo como ayer. Desde Aix-la-Chapelle se anda lejos del Rhin.

BRUSELAS

1830. Enero 14.

   Salimos a las 7 de la mañana y almorzamos en Louvain, que es una villa más grande que las anteriores, por donde pasamos ayer. A las dos de la tarde llegamos a Bruselas y nos alojamos en el Hotel de Flandes. Nos pidieron en la posada nuestros pasaportes para enviarlos a la policía.

    La moneda en este reino es la siguiente: de oro hay piezas de 10 florines y de 5, que se llaman ducados y que equivalen poco más o menos, la primera a cuatro pesos, y la segunda a dos; de plata, hay florines, los cuales se dividen en cent: 100 cent son un florín; hay cent de a uno y son todos de cobre y los hay de 10, 20, 25 y 50 y son monedas de plata ligada.

   También se usan las monedas de Francia, de francos, etc. Un franco son 47 céntimos.

    Hoy he leído en Louvain en un diario la noticia de la muerte del general Córdova y de su derrota el 17 de octubre. También dice el diario que el tratado de paz con el Perú estaba ya firmado en Guayaquil.

    Esta noche se ha representado en el teatro Real la comedia La fille d'honneur y el baile titulado Psyché et l'Amour. Las decoraciones son buenas, el teatro grande aunque viejo, tiene cuatro órdenes de palcos, fuera de la galería. Hay dos palcos adornados con poco lujo que son para el rey y el príncipe real. La representación de Psyché nos agradó mucho. Es una pantomima con música en la cual se baila muy bien, se presentan decoraciones excelentes y se engalanan bien los actores. El pueblo aplaudió la pieza. Lo poco que hasta ahora hemos visto de Bruselas nos parece magnífico respecto de las ciudades que tenemos visitadas. La mesa de la posada es abundante y fina; es a mi parecer lo mejor que nos han servido en las posadas desde nuestro arribo a Europa. Vale 3 francos por cada uno fuera del vino. Cada cámara con una cama, vale dos francos, fuera de la leña para la chimenea y las luces.

1830. Enero 15.

   Escribí al señor Schultze y al señor Grubner a Francfort. He pagado al cochero los 25 napoleones en que estábamos ajustados, que es decir 100 pesos.

    Bruselas es la capital de Bélgica, que en 1814 se unió a Holanda bajo el pacto expreso de un gobernador según la constitución holandesa y bajo la autoridad del rey actual, Guillermo I y su descendencia, de conservar la religión católica aunque tolerando todas las otras, la lengua francesa y no sé qué otros privilegios. Fue Bruselas antiguamente la corte de los duques de Borgoña y de Brabante y después la de Carlos V y de Felipe II, su hijo; aquí fue donde el primero abdicó sus vastos dominios en su dicho hijo en 1555 y tomó la resolución de ir a morir en un convento de la provincia de Extremadura en España. En tiempo de la revolución de Holanda y de parte de Bélgica contra Felipe II, el principal teatro de las crueldades del duque de Alba y donde fueron decapitados los condes de Egmont y de Horn. En 1815 estaba aquí el cuartel general del ejército del duque de Wellington a tiempo que Napoleón batió el ejército primero en Ligny, bajo las órdenes del general Blücher (julio de 1815). Wellington salió de esta ciudad precipitadamente a recoger copiosos y brillantes laureles en Waterloo. Actualmente es Bruselas la residencia de la corte, aunque cada año alterna la ciudad de La Haya en esta prerrogativa como un medio de conservar la unión de Bélgica y Holanda. Esta es la época en que el rey y toda la corte están en La Haya, donde residen un año.

    El exterior del palacio del príncipe de Orange, Guillermo, es hermosísimo. El del rey es excelente. Ambos están situados frente a un gran bosque de alamedas que sirve de paseo. Está en uno de los costados y es lo que llaman los franceses parc.

    En tiempo de José II, emperador de Alemania, se sublevaron los belgas por causa de las reformas religiosas dictadas por aquél y de algunas medidas arbitrarias en otros ramos; al fin se formó de toda Bélgica una confederación, que se llamó Estados Unidos de Bélgica. Muerto José II, Bélgica volvió al poder de Leopoldo II, emperador en 1790, y 3 años después la revolución de Francia la desprendió de Austria por motivo de la campaña de Jemappes. Algún tiempo estuvieron los belgas gobernados por un gobierno republicano, hasta que apoyados de los prusianos volvió la casa de Orange a gobernarlos (aquí fue inventada la peluca, con motivo de que un duque de Borgoña perdió el pelo por una enfermedad).

   Esta noche fui al teatro, donde se representó un drama y la ópera cómica titulada La fausse Agnès. No me parece que han valido gran cosa estas representaciones.

1830. Enero 16.

   Hemos dado una vuelta por la mitad de la ciudad y me confirmo en que es hermosa. Sus calles en lo general son anchas, los edificios excelentes y aseados, se ilumina de noche con gas y tiene bastantes establecimientos públicos. Fuimos a una iglesia en donde estaban celebrando una misa de difuntos con mucha solemnidad; los hombres y las mujeres se arrodillan sobre una especie de taburete, seguramente por la frialdad del suelo, que está enladrillado de mármol o jaspe. Durante la misa el portero armado de una lanza muy engalanada recorrió la iglesia diferentes veces, y cuatro hombres pedían limosnas mezclándose entre los concurrentes, las cuales eran para los pobres de la parroquia y para las cofradías.

    Entramos al parc, que es hermosísimo; es un bosque de alamedas, lleno de asientos y de estatuas; cerca está el teatro que se llama del parc, donde se dan los sábados representaciones jocosas y aun óperas. Pasamos a la gran casa donde se reúnen las cámaras de los pares y de los diputados; todos los corredores y las grandes escaleras son de jaspe de diferentes colores. La sala de los pares es muy sencilla, regular en magnitud y adornada seriamente; los asientos están colocados en forma de elipse y no hay galerías para el pueblo. Aquí están dos grandísimos cuadros pintados, el uno representando la batalla de Waterloo y al príncipe real de Orange herido, el otro la batalla de Nieuport en 1601 ganada por el príncipe Mauricio sobre los españoles que sostenían la causa del rey de España. La cámara de los diputados es mejor que la otra; su forma es circular, los asientos de los diputados colocados en forma de anfiteatro; tiene dos órdenes de galerías para el público. El solio del rey, de terciopelo carmesí sembrado de leones de oro, está mirando a los diputados y un poco adelante está la silla del presidente de la cámara. La silla del rey es bordada de oro en terciopelo carmesí y dorados su espaldar y brazos. Las oficinas de la secretaría son muy buenas; en una está un cuadro bastante grande representando la coronación del primer duque de la casa de Nassau y de Orange, por Carlomagno.

    Continuamos nuestro paseo y pasamos por frente de la casa de moneda, a cuyo costado derecho está la lonja y en frente el teatro real. Además de los dos teatros de que he hablado hay una compañía o sociedad dramática que da representaciones, y una sociedad dirigida por el director de la música del rey, que da conciertos. También hay una academia de ciencias y bellas letras y un museo de ciencias y arte.

    Durante este paseo nos pidieron limosna muchos pobres que se lamentaban del rigor del frío.

    A poco rato fuimos a ver el palacio del rey; empezamos por la galería de pinturas que nada contiene de particular. Vimos diferentes piezas amobladas con gusto, en cada pieza los muebles son de diferente color; vimos la sala de recibo de la primera mujer del príncipe Federico, está toda colgada de azul y la mesa donde está su tocador contiene muchas alhajas de plata dorada muy bien trabajadas, así como los útiles de ella; estuvimos en el comedor, en la sala de baile y en la pieza donde reside la dicha princesa. Las salas no están alfombradas, están entabladas con embutidos bonitos. Para hablar con verdad nada encontré que me admirara en un palacio real donde por ser el primero que he visto, esperaba hallar objetos de mucho lujo y admirables.

    El señor Grellet de la casa de Bouvet, para la cual me dio carta de introducción el señor Schultze y Grubner, me ha visitado y me trajo un billete para poder entrar en el gabinete o casa de lectura que se llama sociedad de comercio, o más bien la lonja (el señor Grellet es cónsul de Suiza). Después mandó dos para Rojas y Pacho.

    Bruselas tiene 70 a 100 mil habitantes, gustan mucho los habitantes de los arrastradores (traîneaux) y engalanan los caballos bastante. El clero católico tiene mucha influencia. Los belgas son rivales de los holandeses.

    La gaceta ha anunciado mi llegada a la ciudad. El príncipe hereditario se llama Guillermo y está casado con una hermana del emperador de Rusia; el segundo hijo del rey, Federico, lo está con una hija del rey de Prusia, y su tercera hija, Mariana, va a casarse con un hijo del mismo rey de Prusia.

1830. Enero 17.

   Domingo: Observaré que todas las cosas curiosas o notables que se ven en las ciudades europeas cuestan algunos reales, porque hay que gratificar al conductor que lo lleva a uno, y al que muestra dichas cosas y refiere su historia. El señor Hennessy, jefe de la casa de Dennot Fils, para la cual traje carta de introducción del señor Merck, me ha visitado hoy a las 10 y me ha hecho los ofrecimientos de costumbre.

    Vino uno de los españoles emigrados de España a pedirme una limosna, lo cual interesó haciendo la más triste pintura de las miserias que pasaban él, su mujer y tres niños tiernos. Ciertamente que me conmovió oírle su lastimosa relación.

    Fui con el señor Grellet a visitar al general San Martín y desgraciadamente no estaba en su casa. Pasamos a la sociedad de lectura o casino que está en el mismo edificio de la lonja y leí diferentes gacetas. En una vi que estaba al reventar en Venezuela una revolución, igual a la de Córdova, cuando se supo el suceso de la derrota de Córdova en Antioquia, y en otra una carta del general Bolívar a O'Leary, de fecha 6 de agosto de Guayaquil, en que le suplica que se interese en que no le nombren presidente, sino que le hagan generalísimo del ejército, con otras majaderías de uso y costumbre en él, para acreditar que no tiene ambición de mando perpetuo y absoluto.

    Pasamos por la casa donde está el banco. He llamado un médico porque me sigue la irritación inflamatoria.

    Fui al teatro, donde se representó la ópera La muette de Portici, me pareció bien ejecutada y las decoraciones excelentes, los vestidos propios y magníficos, mejor que en ninguna otra parte, y el baile muy bueno, pero todavía me parece que Cornet, actor de Hamburgo, hace con más propiedad el papel de Masaniello, aunque canta mejor el que lo hizo aquí. La orquesta de 80 músicos es muy buena, el teatro estaba lleno de gente como yo no había visto en ningún otro. El público aplaudió mucho la representación. Fui al teatro con un señor de Munich (capital de Baviera) que está alojado en la misma posada y que sigue a La Haya donde está la corte de los Países Bajos. Ha servido en el estado mayor del ejército que Napoleón mandó a Santo Domingo con el general Lecreze. En esta misma posada está alojado el conde Charpentier, teniente general del rey de Francia, con su familia; la condesa come en la mesa con los demás alojados.

1830. Enero 18.

    Lunes: Estuvo a visitarme el señor Mariano Garro, mejicano, encargado de negocios ad-interim del gobierno mejicano cerca del de los Países Bajos. También estuvo el célebre general San Martín, de Buenos Aires, y con ambos pasaron cerca de dos horas de larga conversación sobre las cosas de América. El general me ofreció una gaceta de París (El Constitucional), en la cual hay una circular reservada del ministro de policía mandando se supervigile atentamente mi conducta en Francia. El médico me ha visitado y estuvo hablándome largo rato de la batalla de Waterloo como testigo presencial de ella; estaba presente el bávaro de quien hablé ayer. El general Cortés Campomanes, que ha servido en Venezuela y en Cartagena, ha estado a visitarme y un señor Mancebo, de Caracas, que está unido a la legación mejicana.

   Fui al teatro, donde se representó una zarzuela y la comedia titulada Le Tartuffe des moeurs. El deseo de aprender el francés junto con la necesidad de tener alguna distracción por la noche, me impelen a ir frecuentemente al teatro cuando no hay piezas interesantes como La muette de Portici, etc.

1830. Enero 19.

    Martes: Pagué visita a los señores Grellet, cónsul de Suiza, Hennessy y Garro. Este me ha tratado con mucha confianza y me ha entretenido largo tiempo de sus cosas en España y en Méjico. Recibí carta del general San Martín enviándome El Constitucional, de París, en que se encuentra el siguiente artículo:

    ARTICULO DE EL CONSTITUCIONAL DE PARIS

       "Nous lisons dans le Journal de la Meuse, qu'une circulaire confidentielle été adressée aux moines d'un arrondissement pour les mettre en garde contra l'arrivée prochaine du général américain Santander pour appeler leur surveillance sur toutes les auberges oú il pourra descendre et sur les rassemblements séditieux aux-quels pourrait donner lieu sa présence dans le pays. Les habitants de nos campagnes, dit le même journal ne connaissent pas même le nom du personnage qui imprime une si ridicule terreur au ministère. Les lecteurs des jounaux savent seulement qu'il est à ce moment a Hambourg mais ont peine à se figurer ce qu'il peut avoir d'alarmant pour la tranquilité de la France...".

   Enero 20 de 1830.

    Estuve en el teatro, donde se representó la comedia en un acto L'Original y la ópera Le chaperon rouge.

1830. Enero 20.

    Miércoles: El Constitucional de Paris transcribe el artículo de la gaceta de Bruselas que avisa mi llegada aquí. Es el de 18 del corriente. El señor Garro me ha enviado las cartas de Gorostiza sobre la expedición de Tampico y un folleto que se dice impreso en Panamá en 1828, titulado Las angustias de Colombia, el cual declama fuertemente contra la conducta del general Bolívar. Ayer he enviado mi pasaporte a Anvers por medio del señor Garro para que lo vise el cónsul de Francia.

1830. Enero 21.

    Jueves: Ayer al medio día caí en cama con un fuerte resfriado. Vino inmediatamente un médico. El señor Garro y Mancebo me visitaron.

1830. Enero 22.

    Estoy ya mejor y me he levantado hoy. El señor Garro repitió la visita. Un francés de Bordeaux, llamado Congot, estuvo a ofrecerme vino de Lafitte; quién sabe cuál sería su verdadero objeto.

1830. Enero 23.

   Continúa la mejoría. El señor Grellet me ha visitado; también lo han hecho los señores Garro y Cortés Campomanes.

1830. Enero 24.

    Domingo: Estoy bueno del ataque de fiebre y la irritación comienza a ceder. El señor Garro me ha traído los pasaportes ya visados por el cónsul de Francia en Anvers el día 20 del corriente; él mismo me comunicó que acababa de llegar el señor Mercado, que ha de ejercer la legación de Méjico cerca de la corte de los Países Bajos. Las noticias de Méjico son favorables pues todo el país está tranquilo.

1830. Enero 25.

   Lunes: Sigo mejor de la irritación. He escrito a mi familia con fecha de 28 de éste, por quinta vez. A Arrubla le he dicho que me escriba bajo cubierta de la casa de Burdeos a que me recomendó el señor Merck, que es la de Focke et Brandenburg. Escribí al doctor Soto y a Vallarino con fecha de mañana. Esta carta o paquete irá por los Estados Unidos a Cartagena rotulado a P. Alcázar, por conducto del norteamericano Coit que me ha ofrecido enviarla inmediatamente y con seguridad. Recibí del señor Garro el Teatro Escogido de Gorostiza, que me regaló.

1830. Enero 26.

    Martes: Salí por primera vez a visitar a Garro y en su casa me encontré al señor Mercado, que debe ser el ministro de Méjico en este país. Pasé a visitar al general San Martín. Estuve en el teatro, donde se representó Le complot de famille, que fue grandemente aplaudida, así como el primer galán M. Charles; y la ópera Alcibíades en la cual cantó La Feuillade, primer cantor, que en efecto tiene una voz sonora, elegante y agradable.

1830. Enero 27.

    Miércoles: No salí en todo el día. El señor Mercado me ha visitado junto con el señor Garro. Por la noche fui al teatro de jóvenes o escuela dramática, donde se representaron las tres piezas siguientes: El sonámbulo, Enrique IV con su familia y El marido de cinco años; los actores son jóvenes hasta 13 años, que también cantan y bailan. Me pareció admirable este teatro respecto a la edad de los actores. El concurso fue numeroso.

1830. Enero 28.

    Jueves: Vi el palacio del príncipe de Orange, que sin duda alguna está adornado con más lujo y más gusto que el del rey. Cada pieza tiene colgaduras distintas, mesas de mármol o de pórfido, grandes vasos, hermosas lámparas, muebles dorados con mucho gusto, cuadros excelentes, etc. Hay piezas colgadas de raso azul y de raso encarnado, una colgada de terciopelo carmesí con grandes blondas de oro y otras con las paredes de mármol azul, morado o blanco. Todas están con el suelo embutido de madera. Vi las mesas y los vasos de mármol de Siberia y lapislázuli que regaló el emperador Alejandro, cuya hermana es la mujer del príncipe. Allí están los dos retratos de cuerpo entero de dicho emperador y del actual, Nicolás. Las escaleras son de mármol blanquísimo. El gran comedor es magnífico, en vez de colgaduras tiene paredes de mármol goteado. La sala de baile es hermosísima y perfectamente adornada. Al jardín de la princesa no se le conoce su mérito por causa de la estación. Se me dijo que éste era el mejor palacio de Europa por el gusto con que está hecho; en una sala hay un espejo entero de doce pies de largo y dos y medio de ancho y una especie de fuente de lapislázuli color azul turquí que parece de acero. Todo lo que he visto me ha parecido alegre y magnífico.

    Estuvimos en el teatro, donde se representó una comedia en un acto, la ópera Les petits appartements y la pantomima La bella dormida, con gran baile. Las decoraciones de la pantomima fueron magníficas.

1830. Enero 29.

    Viernes: Visité al general Campomanes y me convidó a comer mañana. Después visité al señor Mercado. El general San Martín estuvo a visitarme y no me encontró. Campomanes me dijo que había leído en las gacetas inglesas no sé qué cosas relativas a Páez y a un proyecto de separar a Venezuela. En la plaza de Orange está la escuela de comercio e industria. Estuve en el teatro, donde se presentó Claudine de Florian, y la gran ópera Benionski o Los desterrados de Kamchatka.

1830. Enero 30.

    Sábado: Comí en casa de Cortés, donde concurrieron los señores Mercado, Garro, un diputado de las cortes de España, llamado Peñafiel, y un oficial español también emigrado llamado Minusi. Se nos convidó a almorzar mañana en la misma casa.

1830. Enero 31.

    Domingo: Almorzamos en casa de Cortés, Garro, Mercado y yo, y un médico español llamado Ordaz. Por la noche fui al salón de San Jorge, donde un titiritero hizo muy hábilmente varias suertes divertidas y usó del ventriloquio.

1830. Febrero 1°.

    Lunes: Recibí una carta del señor Gorostiza de 29 de enero de Londres, en que me avisa haber remitido a Méjico como ministro de aquel gobierno el pliego que le envié de Hamburgo con Bowring. Esta carta es demasiado honrosa y lisonjera para mí. Por medio del señor Garro he cambiado 200 pesos de escudos colombianos a razón de 80 francos la onza de oro. He ajustado mi viaje a París en coche particular, por 400 francos, es decir 80 pesos colombianos; deseo ir por Anvers, Gand, Lila, etc., hasta París. El general Cortés vino a decirme que había leído en los diarios ingleses que en Caracas había habido el 26 de noviembre no sé qué acto público, que olía a separación de Colombia por miedo de que se erigiese un gobierno monárquico. La Gaceta habla del destierro de Leidersdorf y de mi señora Nicolasita.

1830. Febrero 2.

    Martes: Escribí al señor Gorostiza dándole las gracias por su carta y remití la mía por el señor Garro. También escribí a Bowring sobre la pretendida carta de Garabulla que ha publicado el Courier Français, remitida por el general Montilla para desacreditarme para con los europeos amigos de la verdadera y racional libertad. El general francés Charpentier, alojado en este mismo hotel, me ha mandado los diarios franceses para leerlos después de que nos hemos conocido. En El Nacional de Bruselas he leído las noticias de Venezuela sobre lo que ha sucedido el 26 de noviembre, en orden a separarse de Colombia de miedo a que se corone el general Bolívar; el diario se refiere a papeles ingleses en que hay cartas de Caracas y La Guaira del 28 de noviembre. Leí los papeles ingleses que publican estas novedades: es el Courier de 27, 28 y 29 de enero.

    En el teatro se representó la comedia El marido y el amante, y la ópera Eufrosina o El tirano corregido, música de Méhul. Asistí a todo.

1830. Febrero 3.

    Miércoles: Recibí tres cartas de introducción del doctor Garro para los señores Gorostiza de Londres, general Pedraza y Gordoa en París. En el teatro se representó por segunda vez la ópera Les petits appartements y la pantomima La Somnambule. Estuve en la función.

1830. Febrero 4.

    Jueves: Estuvo en mi cuarto el general Cortés a verme. En el teatro se representó la ópera La Dame Blanche, que me pareció excelente, y la comedia Une journée à Versailles. El señor Garro estuvo por la noche en mi cuarto.

1830. Febrero 5.

    Viernes: El general Charpentier me ha mandado un billete de visita y yo le he pedido permiso de visitarlo. Me visitó el señor Grellet y me ofreció llevarme mañana a un baile de la sociedad de la armonía. Me trajo una carta de Francfort del señor Mc-Kerrell, en la cual me incluye otra de introducción para París. He contestado como es debido. El general Charpentier me ha enviado a decir que en cualquiera hora del día me recibiría. Teatro: Molière chez Ninon, y la ópera Jeannot et Collin, música de Nicolo. Es graciosa aunque sin decoraciones.

1830. Febrero 6.

    Sábado: Estuve donde Garro y le dejé unas cartas. Pasé donde el general San Martín y no lo encontré en casa. El baile se difirió para otro día.

1830. Febrero 7.

    Domingo: La cuenta de la casa hasta hoy vale 518 francos, que son 103 pesos y 4 reales colombianos por 25 días, a cuya cantidad debe agregarse el médico, 45 francos, las medicinas y la composición de mi reloj. Fui al teatro con un mejicano alojado en esta posada y se representó la ópera Le Maçon, música de Auber, y el baile La Belle au bois dormant. Después de comer fui convidado a tomar una taza de café al cuarto del general Charpentier.

1830. Febrero 8.

    Lunes: Me despedí de Cortés Campomanes y no encontré en sus casas al general San Martín, ni al señor Grellet. También me despedí ayer del señor Mercado. A San Martín y Grellet he escrito despidiéndome. He pagado al cochero Esteban Rougiet 200 francos a cuenta del viaje. Remití a París por el correo la carta del señor Sargenton, que me dio en Hamburgo, Pardo. El señor Coit me ha dado una carta de introducción para Londres y otra para New York. El señor Grellet una para Anvers y otra para Lila. En el teatro han hecho admirables pruebas de fuerza y de destreza de cuerpo dos hombres anunciados bajo el nombre de nuevos Alcides; verdaderamente es prodigioso lo que hacen.

AMBERES

1830. Febrero 9.

    Martes: Después de haberme despedido del señor Coit, del mejicano Blanco y Gómez, de Garro y del general Charpentier y su señora (que me dio una carta para su yerno el barón D'Aubigny en París), salimos de Bruselas a las once del día. A la una pasamos por Malinas y a las seis llegamos a Amberes y posamos en el Hôtel d'Angleterre. El camino está muy poblado y el terreno es llano. Supimos que no era permitido todavía que pasasen coches el río Escalda para seguir a Francia, por causa del deshielo, y resolví regresar a Bruselas para tomar el camino derecho para París. No vi el teatro porque no era día de dar representaciones.

1830. Febrero 10.

    Miércoles: Amberes. Salimos a pasear la ciudad, que es bastante buena aunque las calles son puercas. Tiene Anvers 80 mil habitantes y ha figurado mucho en la guerra de la independencia de los Países Bajos, de la corona de España. Vimos el puerto, el Escalda, los canales fabricados para que entren pequeños buques a las calles y los dos magníficos bassins donde anclan los buques mayores. Estos estanques son trabajados artificialmente y merecen el nombre de magníficos. Hay un puente de hierro que se abre para dar paso a los buques y diques para llenar de agua el canal. Todo el trabajo es de mampostería y ladrillo. Vimos la iglesia que fue de los jesuitas, que es bonita, de tres naves y de dos hermosas galerías. Pasamos luego a la catedral, que es hermosa; su torre y el interior de la media naranja, se asemeja algo a la catedral de Colonia; es de tres grandes naves y de columnas, y al lado tiene dos más, de paredes. Allí están los cuadros de Rubens, el uno de la Crucifixión de Jesús y el otro del Descendimiento, los cuales fueron devueltos de París, después de la entrada del ejército aliado en 1815. Saliendo de allí pasamos por la casa donde está la galería de pinturas y después por la lonja, que es un gran claustro con hermosos corredores y columnas de piedra labrada. Anvers es uno de los primeros puertos de este país. Se refiere que un comerciante de aquí, acreedor a grandes sumas, convidó a comer al emperador Carlos V y, habiendo aceptado, quemó en su presencia todos los vales de su deuda, creyéndose bien pagado con dicha aceptación. Aquí levantó el feroz duque de Alba una estatua suya con una inscripción orgullosa, y poco tiempo después fue derribada esta estatua. No quise presentar las cartas de introducción por haber resuelto partir inmediatamente y, en efecto, salimos a la una del día, pagando la posada demasiado caro y como en ninguna otra parte nos habían pedido. A las cuatro y media llegamos a Malinas y posamos en el hotel La Cour Impériale. Aquí reside el arzobispo primado; no hay teatro. La ciudad es grande, pero me pareció triste. La torre de la catedral se dice que tiene 348 pies de altura. El número de almas que tiene la ciudad es de 22 mil. De Bruselas a Anvers hay 8 leguas.

HALLE

1830. Febrero 11.

    Jueves: Salimos a las seis y media y almorzamos en las Cuatro fuentes, a las diez. A las doce entramos en Bruselas y pasamos derecho a dormir en Halle, lugar pequeño, a tres leguas de Bruselas. El camino es llano y poblado de caseríos. Aquí, como en las ciudades católicas de los Países Bajos, se encuentra en los caminos, calles y plazas, imágenes de los santos y de la Virgen, y crucifijos.

   En Halle posamos en el hotel Le Duc de Brabant. En esta villa hay una imagen de la Virgen que se llama Nuestra Señora de Halle, que se cree muy milagrosa. Esta imagen es de color enteramente negro. Visitamos la iglesia que tiene tres naves, los altares son de mármol. Al lado de las naves se ven cuadros de los milagros de la Virgen que se dice estar aprobados desde ahora dos siglos por el arzobispo de Cambray. Un montón de gruesas balas de cañón se conservan en memoria del milagro de haber salvado la Virgen el lugar de los daños que hubieran podido ellas causar.

MONS

1830. Febrero 12.

    Viernes: Salimos a las siete de la mañana y almorzamos de viernes en la orilla de Brain-le-Comte (tres leguas) desde donde hay 5 a 6 leguas a la ciudad de Mons, capital de la provincia de Hainaut, plaza muy fuerte. Aquí posamos en el Hôtel Royal a las 3 de la tarde. Al entrar por las puertas de la ciudad preguntaron si tenía efectos que declarar y habiendo respondido que no, seguimos a la posada. Esta ciudad es grande, tiene 22 mil almas, buena casa municipal, algunos establecimientos científicos y excelentes fortificaciones. Esta noche hubo la diversión de maroma y corrida de caballos; en la cuerda tensa bailaron una niña de 13 años, otra de 18 sin balanza y un joven también sin balanza que bailó por alto muy bien. Los caballos los corrieron la misma joven de 18 años, otra niña de dieciocho y tres hombres que hicieron primores con la mayor destreza y agilidad. Ultimamente un caballo adiestrado hizo una porción de cosas graciosas a la voz de su amo.


FRANCIA - PARIS

VALENCIENNES

1830. Febrero 13.

   Sábado: Salimos a las siete y a las cuatro leguas de distancia entramos en Francia. En esta frontera está situada la aduana, en el sitio de Blanc Misseron y tomaron mi pasaporte y me lo devolvieron inmediatamente. Registraron escrupulosamente los baúles, las maletas, envoltorios, etc., y el coche por todas partes, agujereándolo con leznas para cerciorarse que nada llevaba prohibido por las leyes. Concluido el registro, pasamos a almorzar a una posada que ciertamente es cara. Seguimos adelante y a tres leguas llegamos a Valenciennes, plaza fuerte. Antes de entrar hay otra aduana donde me preguntaron si tenía algo que declarar y, respondido negativamente, entramos a la ciudad y nos alojamos en la casa de la posta, que pide excesivamente caro por el alojamiento y comida. El pasaporte lo recogieron en la puerta de la fortaleza. A un rato recibí una carta del corregidor del distrito (maire) en que me decía que fuera a la casa de la ciudad, que tenía que comunicarme una cosa importante; fui con un ministro de la policía y encontré al corregidor con dos señores más. Habiéndome sentado, me leyó aquél una orden del gobierno en la cual me prevenía que me daría asilo en Francia siempre que por mi conducta me hiciera acreedor a él, reduciéndome a no mezclarme en los partidos que agitaban al país y a rehusar toda demostración pública como triunfos, ovaciones, etc., que pudieran dárseme; en caso contrario, se vería obligado a echarme fuera. Yo respondí que era justa la alternativa del gobierno, que esperaba no dar lugar a semejante medida, pues me conduciría como me había conducido en los dominios de Dinamarca, de Prusia, de los Países Bajos, donde las autoridades no se habían metido conmigo, y que cualquiera que hubiera sido mi conducta y mis opiniones políticas en mi país, yo sabía bien qué era lo que me tocaba hacer, así en Francia como en cualquier otro país extranjero. Me pareció que quedaron contentos con mi respuesta. Después me dijeron que me enviarían el pasaporte y que enviase los pasaportes de Rojas y González con los nombres de mis criados para hacer igual cambio. Habiendo vuelto a la posada, cumplí con dicho envío, pagando dos francos por cada pasaporte, y poco después me trajeron los que expidió el corregidor hasta París. En la mesa comió conmigo un francés, que después supe se llamaba el caballero Jeannert; concluida la comida me convidó a tomar el café en un café público, lo acepté. Fuimos a la casa, y aunque yo no tomé nada, me entretuve leyendo los diarios y conversando con algunas personas que se acercaron a nosotros a hablar. El tal señor Jeannert se empeñó en que me quedara hasta el lunes para introducirme mañana a dos casas amigas y llevarme a un baile que está preparado para el lunes. A las nueve regresamos a la posada y me despedí de dicho señor con expresiones de reconocimiento.

   El camino de Mons a Valenciennes es muy poblado y bastante igual. Entre estas dos ciudades está el campo de batalla de Jemappes.

PÉRONNE

1830. Febrero 14.

   Domingo: Salimos a las siete, y a las tres leguas encontramos otra aduana donde exigieron mi pasaporte y no registraron los baúles. Almorzamos a las once en el lugar de Torn y continuamos a la una. A las dos llegamos a Cambray, ciudad grande y fortificada por la cual atravesamos sin detenernos, y a las seis y media posamos en el Hôtel d'Angleterre en la ciudad de Péronne, que también es grande y tiene fortificaciones aunque descuidadas y abandonadas. Al entrar en esta ciudad y a la de Cambray nos pidieron los pasaportes. El camino de hoy no está sembrado de alamedas como el de Alemania; el terreno presenta bastantes desigualdades y pocas poblaciones, es decir, no tantas como en otras partes. Se conoce sin embargo que se cultiva mucho la tierra.

   En el distrito de Valenciennes se fabrican batistas, tela muy fina conocida.

GOURNAY

1830. Febrero 15.

   Lunes: Salimos después de las siete y almorzamos en la villa de Roye, donde fue menester permanecer 3 horas para componer el coche. Después continuamos y a las seis y media posamos en el Hôtel Au Grand Cerf, en el lugar de Gournay. El país es muy llano y el camino con alamedas. La gente del pueblo usa por aquí también el zapato de palo. Las poblaciones presentan un aspecto triste porque parecen viejas.

DOUVRES

1830. Febrero 16.

   Martes: Salimos a las seis y media habiendo pagado la comida más caro que en ninguna otra parte, quizá porque éramos extranjeros. A las doce almorzamos en Senlis, pueblo mediano, y a las cinco posamos en Douvres, en el hotel Le Cheval Rouge. De aquí a París hay tres leguas ordinarias. El camino hoy es quebrado y el país presenta muchas colinas, las alamedas están bien cuidadas y desde un poco más acá de Gournay no hay trechos sin ellas. Ayer y hoy hemos visto en el camino Santos Cristos.

PARÍS

1830. Febrero 17.

   Miércoles: Salimos después de las siete, pagando carísimo la posada y comida, y a las 10 y media llegamos a los arrabales de París, por un camino poblado de alamedas y de pueblos y lleno de carruajes que iban y venían de esta capital. La entrada es por el arrabal San Martín, el cual pasado, se llega a una puerta donde se registran los carruajes; a mí me preguntó uno si tenía que declarar algo y, respondido negativamente, pasamos inmediatamente. Tomamos el boulevard de los italianos y atravesamos por junto a la bolsa de los mercaderes y llegamos al Hôtel Boston, calle Vivienne, el cual había salido en suerte de cinco que tiramos para saber a dónde nos alojaríamos. Me dieron un salón decente y dos cámaras por diez francos diarios, y los tomé sólo por una semana. La leña es cara y la comida a la carta no es barata. Yo hice buscar un alojamiento más barato y nada se realizó.

   Por la noche fuimos a la Academia Real, vulgarmente la ópera, donde se representó Guillermo Tell. El teatro es magnífico por su magnitud y adorno y por sus decoraciones; también es cara la entrada, pues el precio menor es de dos francos y medio y el mayor de diez francos. El palco del rey está bien engalanado; hay otros palcos que indican ser de la familia real. En la ópera hubo danza y bailó divinamente la célebre Taglioni y también Mme. Le Gallois. A las doce acabó la función. El danzarín es Paul, excelente. En la posada nos pidieron los pasaportes provisionales que nos dieron en Valenciennes. Yo no he salido en el día.

1830. Febrero 18.

   Jueves: Estuvo a verme el señor Pío Rengifo, colombiano a quien yo conocí en Bogotá; me hizo muchos ofrecimientos y entre ellos dinero. Se encargó de buscarme un alojamiento. Salí a dar un paseo y lo hice por el famoso edificio llamado Palais Royal, que merece ser llamado famoso. Allí se encuentran tiendas de ropa, cafés, restaurantes, joyerías, etc. El patio está cubierto de alamedas y a un lado hay una fuente que tiene varios chorros de agua bastante altos. En este palacio vive el duque de Orleans. De aquí pasé a ver el Hôtel de Berlín y el de Cumberland para examinar los alojamientos para mí, Rojas y Pacho, y los criados; por el primero me pidieron 180 francos por mes y en el segundo 160, pero las piezas del primero están más aseadas y más cómodas; luego di vueltas por la bolsa de los mercaderes, que es un edificio cuadrilongo de piedras de sillería muy hermoso. Tiene grandes columnas corintias en redondo, que forman unos corredores muy anchos y están circunvalados de rejas de hierro y en parte de alamedas. Me ha parecido un soberbio edificio, digno de esta gran ciudad. En los diarios he leído que continúa la insurrección de Venezuela y que se ha ofrecido al presidente de los Estados Unidos de América la medalla emitida para perpetuar la memoria de la salvación de Bolívar, la noche del 25 de septiembre de 1828. Volvió Rengifo con la noticia de haber encontrado un alojamiento caro. Delgado, colombiano, ha estado a visitarme. Fui a la ópera italiana, donde se representó El barbero de Sevilla, música de Rossini. Me pareció divinamente ejecutada y estuve tanto más contento cuanto que oí cantar a Mme. Malibran-García, que tiene una voz angelical y es de las primeras cantarinas de Europa. Fue aplaudida de un modo extraordinario y entusiasta.

1830. Febrero 19.

   Viernes: Joaquín Acosta, oficial colombiano, me ha visitado esta mañana. Vive en Rue de l'Ouest N° 9. Estuvieron Domingo Acosta y Vicente Concha, mi pariente. Un maestro de inglés ha estado a ofrecerme sus servicios y los admití, quedando de pagarle 3 francos por día. Recibí una carta de la casa de Darthez de Londres, ofreciéndome su casa en Londres y sus servicios. Fui a casa de Lafitte y de Rougemont a presentar las letras de cambio y fueron aceptadas. Paseé por frente al magnífico edificio del Louvre; estuve en el Carrousel, donde vi el hermoso palacio de las Tullerías y los jardines. Pasé al puente del rey sobre el Sena, y desde allí descubrí los Campos Elíseos. Comí con Concha en una restauración del palacio real. Fui a la ópera cómica, donde se presentó la ópera Fra-Diávolo, música de Auber, que estuvo perfectamente ejecutada; cantaron admirablemente Collet, Mme. Boulanger y Mlle. Prévost. Mientras estaba en la ópera vino a visitarme Miguel Santamaría, antiguo ministro de Colombia en Méjico. Los diarios han anunciado mi llegada a Valenciennes en términos lisonjeros.

1830. Febrero 20.

    Sábado: Estuvo Cazar de Molina a verme. También me presentó Concha en mi casa al señor Chevalier, en cuya casa vive él, y que está empleado en las oficinas de la secretaría de guerra. Este señor ofreció presentarme al señor Jullien, principal redactor de la Revue Encyclopédique, que desea conocerme. El miércoles venidero debo pasar a vivir al Hôtel de Berlín, Rue des Frondeurs, donde pagaré por todas las piezas que tomo, 6 francos diarios y no 10 como en éste de Boston. Estuve en la oficina del sello, a sellar las letras de cambio; por cada mil francos se pagan 10 céntimos y en una oficina cobran y en otra sellan, llevando a ésta una nota de la primera. Luego fui a la plaza Vendôme, donde está la famosa columna de bronce hecha con los cañones tomados a los rusos y austríacos. La plaza es excelente y todos sus edificios simétricos. Aquí estuvo una estatua de Luis XIV que derribaron en tiempo de la revolución. Pasamos a la plaza de Victoria, que es pequeña, de forma circular; en ella está la gran estatua ecuestre de Luis XIV reparada por Luis XVIII, por haber despedazado la antigua los revolucionarios de Francia en 1792. Fui a visitar al doctor y a Mme. Salazar y no encontré la casa. Estuve en la ópera italiana, donde se representó Les Noces de Fígaro, música de Mozart, y cantó la siempre digna de alabanza Mme. Malibran-García y otras cantatrices excelentes.

1830. Febrero 21.

   Domingo: Domingo de Carnestolendas. Han venido a visitarme don Jerónimo Torres; Roche, hijo de Pepa Domínguez, de Bogotá; el cuñado de Hurtado; Santamaría, que estuvo de ministro en Méjico; el señor Cooper, inglés rico establecido aquí; el señor Sargenton, a quien me recomendó Pardo de Hamburgo y un profesor de lengua inglesa, Mr. Albites. Recibí una carta de Clímaco Ordóñez, colombiano, escrita en El Havre en vía para Cartagena, y otra de Mr. Burckle de New York, a quien conocí en Bogotá, en la cual me comunica las novedades de Colombia y Venezuela. Salí a pasear con el señor Cooper por los boulevards, donde por ser domingo de carnestolendas se reunió casi toda la población de París, unos a pie, otros en coche y otros a caballo. Era inmenso el gentío. Había máscaras, diversión propia de estos días, y los carniceros pasean un buey muy gordo y muy engalanado, del cual reparten carne el martes al rey y a las personas de rango. Comí en casa del mismo Cooper, donde estuvieron un inglés marino que va para la China, un médico francés muy joven y una señora viuda natural de Gand. Después me paseé por el palacio real, donde había un gran número de gentes paseándose en los corredores y galerías.

   Los diarios han comunicado mi llegada aquí, añadiendo que pensaba establecerme en esta capital.

   He contestado a la casa de Darthez de Londres y a mi antiguo edecán Carlos Wilthew. Antes de ir a comer me paseé con Cooper en los jardines hermosísimos de las Tullerías. Allí vi bien despacio las estatuas de bronce, las de mármol y los grandes vasos también de mármol que las adornan. A las 5 se cierran al toque de las cajas de guerra, lo mismo que el palacio real a las 10 de la noche.

   En los boulevards y en las calles contiguas, la gendarmería a pie y a caballo conserva el orden público.

1830. Febrero 22.

   Lunes: Murió el doctor Salazar. Visité el museo Colbert donde vi infinitos cuadros bellísimos de la escuela francesa por autores que viven. Esta es una exposición que se hace para poner en venta las pinturas. Recibí carta del doctor Azuero (Vicente), de Jamaica, del 21 de diciembre, en que me detalla todas las ocurrencias de Caracas del 25 de noviembre, relativas a desconocer la autoridad del general Bolívar y proclamar la federación. Supe por esta carta de mi familia, de mis amigos y amigas. He procurado hacer publicar aquí las deliberaciones de la junta de Caracas.

   He escrito con fecha de mañana a Garro a Bruselas, a Enet y al doctor Runckel a Hamburgo. El doctor Madrid, que está en Londres, me ha mandado visitar por medio de Roche, según me dijo Acosta que éste le había asegurado. Después Roche mismo me dio el recado.

   Fui al teatro de Nouveautés, que es nuevo y bastante bonito.

1830. Febrero 23.

   Martes: Asistí al entierro del doctor Salazar. En su casa conocí a Palacios y fui presentado a M. Jullien, principal redactor de la Revue Encyclopédique, al general Lafayette y al señor Suberville, a quien me recomendó Ruperti. Jullien y el general Lafayette me invitaron a que los visitase. Vi también al doctor Santiago Rodríguez, diputado a la convención de Ocaña, que me dejó ayer un billete de visita. La misa se celebró en la iglesia de San Roque; aquí vi las tumbas de Maupertuis y de Corneille, un cuadro de la resurrección de la hija de Jairo por Jesucristo, que es muy celebrado, y un Santo Cristo de mármol también afamado. Pasamos después a enterrar el cadáver en el famoso cementerio del padre Lachaise y de paso vi el sepulcro de Eloísa y Abelardo, una fuente hermosa que tiene 8 leones echando el agua por la boca y los dos arcos triunfales de Luis XIV en las puertas de San Dionisio (estos monumentos no están en el cementerio). Regresé a la posada a las 3 de la tarde y recibí carta de Altona del señor Riveiro de los Santos. Supe hoy que Vidaurre, de Lima, se halla en la capital. También conocí al comerciante Chanviteau. Por la noche no salí.

1830. Febrero 24.

   Miércoles: Me trasladé al Hôtel de Berlín, Rue des Frondeurs, en donde pago seis francos diarios; compré leña por junto y velas. Recibí carta de Pardo, de Hamburgo, en que me participa las mismas noticias de Venezuela que ya sabíamos. El señor Palacios me ha visitado. Por la noche estuve en el teatro de la academia, donde se representó por 96 vez La muette de Portici, que ejecutaron perfectamente bien. Vourrit hizo el papel de Masaniello, mademoiselle Noblet el de Fenella, su hermana; Mme. Cinti Damoreaux, el de Elvira; Dabadie, el de Pietro, todos los cuales me parece que cantaron y ejecutaron con propiedad. La música y las decoraciones fueron magníficas. Danzó Mad Croisette, que empieza a aparecer en el teatro con aplausos. Escribí hoy al doctor Azuero a Jamaica, por conducto de Bonnis, mandando la carta a Wilthew a Londres.

1830. Febrero 25.

   Jueves: He recibido visita del señor J. J. Chanviteau y del inglés Cooper. Un italiano, Raggi, escultor, me ha traído una carta de New York de Juan Madiedo, fecha 31 de diciembre, en la cual remite otra de Arrubla, y de mi señora Nicolasita con fecha de ayer, mandando la carta por conducto de don Jerónimo Torres. He contestado a Pardo a Hamburgo y he escrito al coronel Barreto Feio a Altona.

   Estuve con Joaquín Acosta en el palacio del Louvre; en el primer patio está una disforme esfinge de granito traída de Egipto. Vi la galería de pinturas, en donde hay cuadros magníficos de la escuela italiana, flamenca y francesa. Los de David y de Gérard me gustaron mucho. Pasamos luego a la sala de estatuas, en donde vi un número considerable de ellas; las hay de tiempos remotos y de los modernos. Muchos emperadores romanos, dioses fabulosos de la mitología, algunas romanas célebres, esfinges, leones, la loba de Rómulo y Remo, la diosa Isis y varias otras estatuas adornan estos salones. Un gladiador llama la atención entre esta famosa colección. Al salir del palacio pasamos por el hermoso patio y después vimos la famosa columnata de orden corintio de Perrault. Entré a la iglesia de San Germain L'Auxerrois, que es una de las más antiguas; es un edificio de cinco naves y que nada tiene de admirable sino su antigüedad (es del tiempo de Childeberto, del siglo VI). Al entrar al Louvre se presenta el parquete. Todos los que quieren copiar los cuadros y las estatuas son admitidos a trabajar. Ayer estuvo a verme el general Manuel Gómez Quesada, mejicano, que fue electo presidente de aquella República en 1828, y tuvo que dejar el país por consecuencia de la revolución que colocó al general Guerrero en la presidencia.

   El Louvre fue alojamiento de los emperadores Manuel de Constantinopla y Segismundo en tiempo de Carlos VI, y de Carlos V en el de Francisco I. Este palacio fue ensangrentado en el día de San Barthélemy. Todo el mundo puede entrar los domingos sin formalidad ninguna. Los lunes no se abre.

   Al pasar por el Carroussel, plaza de las Tullerías, salió en su coche escoltado, el duque de Bordeaux, jovencito nieto del rey; iba acompañado de su gobernador, el barón de Damas, y detrás seguía el coche de su preceptor. Por la noche estuvimos en el teatro de M. Comte, donde representan jóvenes desde la edad de 11 a 12 años; es un teatro bastante bonito y con decoraciones regulares.

1830. Febrero 26.

   Viernes: He escrito a Madiedo a New York, calle de Broadway. Ayer han estado a visitarme el mejicano Gordoa (L. G.) y el barón D'Aubigny, yerno del conde Charpentier.

   Hoy ha comenzado el maestro a darme lecciones de inglés. Visité al inglés Cooper y me convidó a comer el domingo venidero, a ir una noche a la ópera, a la capilla del rey y a la del embajador inglés.

   Paseamos Rojas y yo por los boulevards. Por la noche fui al teatro Vaudeville, donde se dio una función en beneficio del autor Le Peintre, reducida a representar tres piezas dramáticas bastante graciosas y a diversos conciertos; hubo un dúo de piano y de gaita, un aire cantado al piano por un cantor, y un dúo cantado por la inalabable Mme. Malibran García y Chollet, y una canción tirolesa cantada por la dicha Malibran. Todo fue grandemente aplaudido. En estas representaciones de beneficio se reúnen los mejores actores de los teatros. El teatro es más pequeño que el de Nouveautés, que también es bonito. Esta noche se ha pasado Rojas a vivir con Concha para tener ocasión de aprender el francés.

1830. Febrero 27.

   Sábado: Envié a Rothschild y a Rougemont de Löwemberg las cartas de introducción que me dio para el primero el señor Baur, y para el segundo el señor Merck.

   La duquesa de Berry (Madame), estuvo en el teatro; es una señora de edad como de 40 a 45 años, un poco flaca pero hermosa y con aire amable. Su presencia en el teatro no cambia en nada las costumbres de los espectadores; la misma bulla cuando los intermedios son largos, los mismos silbidos cuando algún actor lo hace mal y el mismo uso de ponerse el sombrero cuando está caído el telón. La duquesa de Berry es la madre del duque de Bordeaux, nieto del actual rey de Francia, hija del rey de Nápoles y recientemente cuñada del rey de España. Visité al general Pedraza y al señor Suberville. Recibí respuesta muy atenta de Rothschild.

   Estuve en la ópera italiana a la representación de La italiana en Argel, música de Rossini, y de Romeo y Juliette; en la primera cantó Mme. Pisaroni, celebrada por su talento y su voz, y en la segunda la imponderable Malibran.

1830. Febrero 28.

   Domingo: Me visitó el general Pedraza y yo lo hice al mejicano Gordoa, que está próximo a irse para Méjico. Pasé a ver a don Jerónimo y los Acostas y aunque llegué a la calle, olvidé el número de la casa y no pude acertarla. De regreso me fui a ver el puente de Luis XVI frente al jardín de las Tullerías, en el cual hay doce estatuas de mármol de grande dimensión representando a Bayard; Du Quesne, célebre marino; Colbert, Condé, Turenne, Suger, religioso; Du Guesclin, Tourville, Richelieu, Sully, Dugay-Trouin, marino, y Suffren, almirante; desde allí, el puente de hierro que da frente a los Campos Elíseos, seguí por la plaza de Luis XV en cuyo medio estaba su estatua ecuestre, que fue derribada en la revolución para colocar la de la libertad, a cuyos pies fue decapitado Luis XVI. Se llamó plaza de la Revolución, después de la Concordia, y ahora de Luis XV.

   Hay una capilla donde mismo fue ejecutado el rey, el 21 de enero de 1793. Frente al puente de Luis XVI está la cámara de los diputados. Entré al jardín de las Tullerías, donde estarían reunidos en paseo más de cien mil almas de todo sexo.

   Me ha visitado el señor Varaigne, amigo de Alejandro Vélez.

1830. Marzo 1°.

   Lunes: Anoche estuve en la diversión de títeres y sombras chinescas, en el Palacio Real, por no tener qué hacer. Vino Acosta (Joaquín) para ir a casa del general Lafayette, lo encontramos y me hizo una acogida muy amable. Hablamos de las cosas de Colombia y de Bolívar. Quedé de concurrir a las soirées de los martes. De allí fuimos a casa del señor Jullien, luego entramos al magnífico jardín del Luxemburgo, mucho más grande que el de las Tullerías, y pasamos al Instituto, donde presencié una sesión de la Academia de Ciencias, presidida por Girard, físico. En ella vi a los siguientes miembros: La Croix, autor de una obra muy conocida de matemáticas (es cojo); a Fourier, matemático y secretario de la academia; Cuvier, también secretario, el primer naturalista de Europa; Wardem, autor de la estadística de los Estados Unidos; Thénard, y Chapsal, ex ministro del interior del tiempo de Napoleón, ambos químicos afamados; Arago, astrónomo director del observatorio; Freycinet, marino que ha dado vuelta al mundo; Puissant, coronel geógrafo: Virey, naturalista; Desfontaines, botánico; Mathieu, astrónomo; Moreau de Jonnes, estadístico; Brongniart, naturalista director de la fábrica de porcelana de Sèvres; Biot, físico; el barón Portal, anatómico y Legendre, geómetra. Yo fui presentado a Wardem, a Arago, a Puissant, a Brongniart; Wardem me llevó a la biblioteca donde está la estatua de Voltaire desnudo y sentado y los bustos de Franklin, Malesherbes, La Grange, Berthollet, Volney. Después de dos horas salimos y pasamos por la rotunda, donde se reúnen las cuatro secciones que forman el instituto y a su frente está la Biblioteca Mazarina. Llegamos al grande edificio de la casa de moneda y al Puente Nuevo, donde está la estatua ecuestre de Enrique IV. Vi la isla que fue la corte de los reyes de la primera raza, de los condes de la segunda y de los doce primeros reyes de la tercera, donde estuvo el emperador Juliano, donde fueron quemados los Templarios y donde existe hoy el Palacio de Justicia. Esto fue lo que se llamó Lutecia. He visto la casa donde vivió Voltaire y el Café Procopio, que es el más antiguo de París y en el cual se han reunido muchos hombres célebres, como Voltaire, Delille, etc.

   El señor Arago quiso hacerme sentar en las sillas destinadas a los extranjeros ilustres que visitan la Academia; me negué a ello. La sala de la Academia es grande; los académicos se sientan formando elipse y en medio de ella; cada uno tiene tintero y papel por delante. La sesión se abrió dando cuenta de la correspondencia dirigida a la Academia y luego leyó una memoria un miembro, para sostener el sistema nuevo que había presentado, al cual se había referido Cuvier.

   He escrito a Gorrissen, Pardo, Merck y Enet de Hamburgo, al coronel Barreto Feio de Altona, y a Garro, Grellet, Campomanes de Bruselas.

   Recibí carta de Londres del doctor Bowring, muy satisfactoria. He escrito a Arrubla, Josefita y a mi señora Nicolasa, enviando la carta por conducto del señor Gavoty.

1830. Marzo 2.

   Martes: El general Pedraza me ha traído las cartas de Benjamín Constant contra la conducta de Bolívar. Hoy se han abierto las cámaras de Francia. El coronel Lanz me ha visitado. Recibí convite del señor Chanviteau para comer el jueves próximo y no pude aceptarlo, porque estoy comprometido con el señor Chevalier, dueño de la casa donde está alojado Concha. Salí con Domingo Acosta a ver la Biblioteca del Rey y ya estaba cerrada. Fuimos a casa de Mme. Victoria Jacotot a ver sus pinturas en porcelana a que me invitó Mr. Jullien, y en efecto nos parecieron admirables por su finura, por el dibujo, los coloridos y su naturalidad. Ahí encontré a Jullien, que me dio un billete para asistir hoy a las cuatro, a la apertura del curso de cefalología por Fossatti, pero no fui porque era tarde. Dimos un paseo por el jardín de las Tullerías y nos separamos. Estuve en la ópera italiana Semíramis, música de Rossini, en la cual desempeñaron a satisfacción general los dos principales papeles la Pisaroni y Malibran.

1830. Marzo 3.

   Miércoles: Visité a Palacios y a Santamaría. También a don S. Rodríguez y no lo encontré en su alojamiento. Estuvo a verme el señor Baumann, a quien me introdujo Schultze de Francfort. Estuve en la Academia Real a la representación de la ópera Moisés, música de Rossini y al baile La fille mal gardée. Bailaron divinamente la Taglioni, la Montesus y Paul.

1830. Marzo 4.

   Jueves: Recibí carta de Wilthew de 28 de febrero muy satisfactoria (de Londres). Me incluyó un artículo del Morning Herald relativo a mi causa en Bogotá, que me hace justicia.

   Visité al barón D'Aubigny, que no estaba en su casa, y a Chanviteau, Gavoty, Sargenton, y Rengifo.

   Fui a comer a casa de Chevalier con su familia solamente y dos asiáticos turcos que aprenden aquí las artes de orden de su gobierno. Conversé con ellos sobre el Corán y el gobierno turco. En el camino está la tumba de Luis XVIII, bastante interesante, y la Magdalena, que es un soberbio edificio empezado por Napoleón, para depositar los cadáveres de los hombres ilustres. Aquí comienzan los boulevards, tan concurridos todos los días. De regreso vi un hombre que en el boulevard observaba la luna con un telescopio; ésta es una de las mil especulaciones que hay aquí. El dueño del instrumento gana algunos sueldos permitiendo a todo el mundo que vea los planetas. Aquí más que en otras partes de lo que he andado, hay cuantas proporciones se deseen para vivir; se encuentran en las calles hombres con cepillos y bola para limpiar las botas que uno lleva puestas y para limpiar el vestido, diarios que se leen por un sueldo, diligencias o coches de barrio a barrio de la ciudad todas las horas del día por seis sueldos por persona, etc. Es muy digno de observar que en Europa son las mujeres las que se ocupan enteramente de casi todos los oficios y ejercicios de especulación.

   Estuvimos en la sala llamada Idalia, donde se baila, se hacen juegos de manos y se tira al blanco. Esta es una reunión de mujeres públicas, a semejanza de los salones de Hamburgo. A la media hora dejamos la sala porque la sociedad es poco digna. Cuesta un franco y medio la entrada la noche de baile y doce sueldos las otras noches.

1830. Marzo 5.

   Viernes: Fui a comer con los Acostas y don Jerónimo. Pasé por el puente del Louvre y de las Artes, que es de hierro, y pagué un sueldo que es la tarifa por cada pasajero. No pasan carruajes. Visitamos los Acostas, Santamaría, el general Morán y yo el taller del famoso escultor David, miembro del Instituto; estaba concluyendo la estatua de cuerpo entero del general Foy; vimos las del obispo Grégoire, de Fenelón, de Lafayette, de Gohier, de Rossini y otras. El trabajo estatuario empieza en barro, luego en yeso y después en mármol. David me hizo mil cumplimientos, diciéndome que haría mi estatua porque se complacía en trabajar las de los grandes hombres.

1830. Marzo 6.

   Sábado: Escribí a Bowring a Londres con fecha del 5. Nos juntamos en el Luxemburgo don Jerónimo, Acosta y yo para ir donde M. Jullien, para visitar dos establecimientos de beneficencia, la casa completa de educación para jóvenes desde dos hasta 7 años y la de refugio para extinguir la mendicidad. Al frente de la primera está una señora que visitó la Inglaterra para imponerse del método que allí se practica. Vimos trabajar a los jóvenes de ambos sexos por un sistema muy semejante al de Lancaster. Hay tres salas; en la una están los jóvenes de la dicha edad, en otra los varones mayores de 7 años, donde se trabaja en la música y canto, y en la otra las niñas, que estaban en las horas de la costura. En la casa hay proporción para los juegos de la juventud, sin mezclarse los varones y las hembras. La casa de refugio fue fundada por dos particulares; allí se admiten solamente las personas capaces de trabajar y que hayan residido dos años por lo menos en el departamento del Sena. Todo está muy arreglado y muy limpio. Vimos los talleres de tejidos y la pieza donde los que saben algún oficio se ocupan de pulverizar el ladrillo y la teja. De paso vimos el jardín del rey o jardín botánico y la iglesia de Santa Genoveva, que es un panteón. Yo vi en el carnaval la parada compuesta de infantería y caballería muy elegante. Recibí una carta muy atenta del barón D'Aubigny emplazándome para ser presentado a su familia. El señor Wardem, miembro de la Academia Real de Ciencias del Instituto, me ha visitado. Jullien nos presentó al conde Berruel, par de Francia. Estuve en la ópera cómica para la representación de Les deux nuits, música de Boïeldieu, y a la de Monsieur Deschalumeaux, música de Gaveaux.

1830. Marzo 7.

   Domingo: Fui con Cooper a la capilla del embajador inglés lord Stuart Rothsay, donde permanecimos hora y media en oración y sermón. La función se reduce a rezar algunos salmos, leer algunas lecciones del Antiguo Testamento, colectas, la epístola y el evangelio del día, el credo y padrenuestro, y después un sermón. Luego paseamos por las Tullerías y los Campos Elíseos y fuimos a comer con Cooper. Hoy me han visitado los señores Suberville y el peruano Vidaurre. Rojas ha recibido cartas de Puerto Cabello del 31 de diciembre y de Bogotá hasta noviembre.

1830. Marzo 8.

   Lunes: Vino a visitarme un señor Corroy, francés, a quien conocí en casa de M. Jullien, y habiéndome convidado a ver una colección de pinturas, fui por complacerlo. Las pinturas de la escuela francesa representaban algunos de los principales rasgos de la vida de Napoleón y sobre todo de su indulgencia y clemencia. El cuadro que más me interesó es el de su muerte en Santa Elena, rodeado de la comitiva que le había seguido a su destierro. Fui después a visitar a Vidaurre y no lo encontré. En mi posada estuvieron a verme Lanz y M. Jullien. Estuvimos Pacho y yo en la ópera cómica a la representación de La Vieille (música de Fétis), La Dilettante d'Avignon, música de Halévy, y a la de Chaperon rouge, música de Boïeldieu.

1830. Marzo 9.

   Martes: Vidaurre me ha visitado, me ha regalado su proyecto de código eclesiástico para el Perú y me ha hablado largamente de sus obras y de sus trabajos físicos. He recibido una invitación para juntarnos el día once en la sala de Bossange con objeto de tratar acerca de la oportunidad y conveniencia de discurrir sobre cuáles pueden ser los medios más practicables de promover el aumento de las relaciones de trato social y de comercio entre la Europa y la América, de nombrar una comisión que se ocupe del examen de los arbitrios que se juzguen más aparentes a efecto de facilitar el logro del expresado objeto, y de procurar desvanecer la prevención y los errores que se padecen generalmente en Europa respecto al estado, situación y recursos de las diferentes naciones de aquel continente.

   Don Jerónimo me ha mandado avisar que mañana entre once y doce vendrá a visitarme con el señor Ouvrard, negociante de esta capital, muy conocido como tal. Por la noche fui con Joaquín Acosta a la soirée del general Lafayette, que es muy concurrida de damas y señoras. El general me presentó a Mme. Lafayette e hijas, al señor Constant (con quien hablé un poco sobre Colombia), y al ministro de los Estados Unidos del Norte. M. Jullien me presentó a innumerables personas y al diputado barón Ternaux, rico banquero que ha tenido la bondad de convidarme a sus soirées del jueves inmediato. También fui presentado por Constant a Mme. Constant y por Acosta a Mme. Destutt de Tracy y a su marido, hijo del conde, par de Francia. Todo el mundo se ocupaba de los trabajos de la cámara a lo que pude observar. Noté mucha curiosidad hacia mí, como que varios señores me rodeaban a oírme y verme sin hablarme nada.

1830. Marzo 10.

   Miércoles: He escrito a Darthez y Cía. a Londres para que no soliciten el cambio de letras contra Colombia. Estuvimos en el teatro del circo olímpico, donde se hicieron excelentes ejercicios de caballos y se representaron tres piezas dramáticas bastante graciosas. En una de ellas hizo su papel un perro, y en todas, las decoraciones y los pasajes eran muy propios y naturales. Las piezas eran Le chien du Régiment, La diligence attaquée, ou L'auberge de Vincennes y Le marchand forain.

1830. Marzo 11.

   Jueves: He escrito a mi casa a Bogotá, enviando las cartas por Puerto Cabello a Landaeta, amigo de Rojas.

   Por la noche fui a la soirée del diputado barón Ternaux, un poco tarde por haber estado en la asamblea de americanos a que había sido invitado. La casa del diputado y la tertulia me parecieron excelentes; allí fui introducido a otras personas y entre ellas a Mme. Suberville, habanera, bastante joven, muy afable, graciosa y regular moza. Conocí al abate De Pradt, aunque no le hablé porque él salía cuando yo entraba. Suberville me introdujo al señor Coste, principal redactor del Temps, que me convidó a asistir a las tertulias los martes y viernes, de Mme. O'Reilly.

   En la asamblea de americanos nos reunimos pocos y se resolvió renovar la invitación de un modo más claro. Yo me informé que siendo la casa de Bossange la mejor garantía para el gobierno francés, no había ningún peligro de reunirse a tratar negocios mercantiles. Allí vi al señor Varaigne. Vine a mi casa en el coche de Suberville con su señora.

1830. Marzo 12.

   Viernes: Los diarios hablan de la representación dirigida al general Bolívar por el general Páez y las autoridades de Venezuela sobre el proyecto de disolver la unión central. Varaigne estuvo por tercera vez a verme y me entretuvo largo tiempo de los negocios de Buenos Aires y de su gran amigo Rivadavia, hoy residente en París. El general Pedraza también estuvo en casa y me dio a leer una carta de seis de enero de Méjico, en que detalla los últimos acontecimientos y pinta las cosas como muy favorables a la tranquilidad y a la causa pública.

   Salí con Domingo Acosta a visitar la Biblioteca del Rey, que tiene cerca de quinientos mil volúmenes distribuidos en grandes salones y ordenados como en nuestra biblioteca de Bogotá. Empezó esta biblioteca en tiempo de Carlos V llamado el Sabio, en la cual el rey Juan tenía sólo veinte volúmenes que su sucesor aumentó hasta novecientos en el Louvre. Colbert la puso donde está. La supresión de los conventos en tiempo de la revolución ha aumentado los volúmenes. Mazarino habitó el edificio de la biblioteca. En las salas se ve el Parnaso Francés de Titon du Tillet, obra de bronce en donde los poetas Boileau, Moliere, Racine, Corneille, La Fontaine, etc., hacen de musas. Un relieve trabajado en piedra representando las pirámides de Egipto; un vaso de pórfido en donde se dice que fue bautizado Clovis; los globos de Coronelli, que tiene cada uno doce pies de diámetro, el uno es el terrestre y el otro el celeste; el sistema planetario de Copérnico en bronce, y la estatua de Voltaire por Houdon, también de bronce. Muchas personas estaban alrededor de las mesas colocadas en medio de las salas, leyendo o sacando extractos de los libros. Pasamos al gabinete de medallas, en el cual se necesita un año para examinar despacio todo lo que hay que ver; vimos muchos vasos etruscos, y multitud de antigüedades romanas, egipcias y persas, innumerables medallas antiguas y modernas, piedras grabadas, pedazos de momias, las verdaderas o supuestas armaduras de Escipión y Aníbal, la famosa agatha onix de la Santa Capilla, traída a Francia por Baudoin II, que vino a pedir auxilios a San Luis para recobrar el imperio de Constantino; ella representa el apoteosis de Augusto. Se ve también la silla de bronce de Dagoberto, el escudo, casco y espada de Francisco I, la espada de Enrique IV, el hacha de Childerico, un gran vaso del diente de un elefante y mil otros objetos curiosos y admirables. En esta sala están la estatua de Barthélemy, de Boze, y los retratos de Luis XIV y Luis XVIII. Seguimos al gabinete de estampas, que tiene cerca de seis mil volúmenes y en donde puede irse libremente a copiar y dibujar. Las estampas son antiguas y modernas, representando objetos piadosos y profanos, retratos, fiestas públicas, torneos, artes, romances, historia natural, etc. Allí se ve una copia del famoso cuadro La Transfiguración de Rafael y una cronología de los soberanos de Baviera, desde los más remotos tiempos, representados con sus vestiduras tales cuales las usaron. Siendo ya tarde nos entramos a las salas donde están depositados los manuscritos, cuyo número es de más de cien mil. Se ve allí un estado de las rentas y gastos del tiempo de Felipe el Hermoso escrito sobre tablas enceradas, los manuscritos de Galileo, un Virgilio con notas de Petrarca, cartas de Enrique IV a Gabriela, el manuscrito de Fenelón del Telémaco, y las memorias autógrafas de Luis XIV.

   Fuimos a la alhóndiga del trigo, Halle-aux-blés, que es un gran edificio redondo de ciento veinte pies de ámbito, con cuarenta y cinco columnas interiores, veinticinco arcos compuestos, en los cuales hay seis que dan a otras tantas calles. Exteriormente se ve la columna de noventa y cinco pies de orden dórico que Catalina de Médicis hizo construir para observaciones astronómicas, una esfera armilar, un meridiano de Pingré y una fuente al pie de la dicha columna. Pasamos por el mercado de pescado, de legumbres, de frutas, mantequilla, etc., que se tiene en edificios de madera hechos a propósito. Continuamos nuestro paseo hasta el Conservatorio de Artes y Oficios fundado en 1795 a instancias del señor Grégoire, obispo de Blois. En este edificio, que en otro tiempo fue un convento de benedictinos, se depositan todos los modelos de fábricas para las manufacturas y artes y los instrumentos de agricultura, todo lo cual está distribuido con método en diversos salones. Obra de largo tiempo sería examinar todas las cosas depositadas aquí. El establecimiento parece sin igual en Europa. En él hay cuatro cursos gratuitos, uno de dibujo y geometría descriptiva todos los días a las cinco de la tarde, otro de mecánica los martes y viernes a las dos, otro de química aplicada a las artes, los lunes y jueves a las 2, y otro de economía industrial, los miércoles y sábados a la misma hora. Todas las invenciones aprobadas que obtienen Bréveté se depositan en este establecimiento.

   Por la noche fui con Suberville y Santamaría a la casa de madame O'Reilly, donde los martes y viernes hay reuniones o soirées. La señora es muy amable e ilustrada. Allí fui presentado a los señores Dupinainé y Gauthier, diputados a la cámara; el primero es un célebre abogado. También conocí al conde Laborde, al filósofo Guizot, y al señor..., célebre viajero a quien fui presentado. Vi también a un sobrino del general Charpentier. La señora O'Reilly al despedirme me invitó a asistir a sus soirées en los días expresados. El señor Coste, a quien fui presentado anoche en casa del diputado Ternaux, fue el que me convidó a la reunión de esta noche.

1830. Marzo 13.

   Sábado: Hoy pagaron las letras en casa de Lafitte y de Rougemont de Löwemberg, habiendo confrontado mi firma con la del pasaporte y pedídome la dirección del alojamiento. Recibí tres mil francos en dinero blanco y el resto en billetes del banco. He aquí un modelo de estos billetes que pongo por curiosidad. Recibí carta de La Haya, de Garro. El negociante Ouvrard vino a visitarme con don Jerónimo y se ocupó mucho de hablar de rentas.

   Salí a casa de M. Jullien para ir a visitar la escuela especial de comercio con algunos ingleses. Pasamos por el Jardín del Rey o Jardín Botánico y fui presentado al naturalista Geoffrey St. Hilaire, miembro de la Academia Real de Ciencias, el cual habló de la memoria que trabajaba contra la opinión de M. Cuvier sobre la analogía de la organización animal. El mismo señor nos dio billetes para entrar en la Ménagerie, y fuimos en efecto. Vi multitud de animales volátiles y entre ellos el avestruz, una especie de gallos y gallinas con un famoso copete de plumas como paujil, muchos cuadrúpedos, la llama peruviana, la cierva del Canadá, más grande que una ternera, el elefante, el dromedario, la jirafa, la bella cebra, el bisonte, especie mezclada de buey y dromedario y otros cuyos nombres en francés ignoro en castellano. Los animales no estaban visibles, a excepción de cuatro grandes osos. Los jardines manifiestan ser bellos. Los árboles tienen unas tarjetas para dar a conocer sus nombres, lo mismo sucede con los animales raros. El público puede libremente recorrer este establecimiento, y ver los animales en las horas que los hacen pasear fuera de sus casas, pero para entrar a ellas es menester un billete.

   Salimos del jardín, atravesamos el puente de hierro llamado de Austerlitz, por el cual pueden pasar coches y en donde se exige un peaje como en el Puente de las Artes, caminamos por un famoso muelle, vimos uno de los canales que atraviesan el barrio, trabajado magníficamente, el grande edificio donde está el almacén de granos llamado de reserva (d'abondance) que la ciudad debe mantener para un caso de necesidad; uno de los cuarteles de la guardia real, la plaza donde estuvo la famosa prisión de la Bastilla, de la cual no quedan ni señales, y llegamos a la escuela de comercio. Este establecimiento, fundado por los duques de Orleans y de Rochefoucauld, está en el hotel donde vivió Sully, calle de San Antonio, en el barrio del mismo nombre que tanto influjo ejerció en la revolución. En esta escuela a manera de colegio, se enseñan teórica y prácticamente todos los ramos científicos y necesarios para el comercio. El director, el señor Blanqui, tuvo la bondad de mostrarnos y explicarnos todo lo que podíamos desear. Los jóvenes aprenden aritmética, geografía, correspondencia epistolar, cambios, conocimiento de las monedas y sus ligaciones, el modo de llevar los libros, el estudio práctico de las mercaderías, tanto de las materias primas como de las manufacturas, la historia del comercio, la geografía comercial, todas las lenguas vivas, la legislación y jurisprudencia comercial, etc. Para todo esto hay un museo de muestras dotado de toda clase de mercaderías, un laboratorio químico para enseñar la aplicación de los colores a las telas, a cuyo efecto hay millares de muestras; una sala donde cada educando tiene su escritorio para trabajar, figurándose ya negociante, y en otra sala cada uno de ellos se figura que vive en una plaza de comercio y que empieza sus negocios con una o más casas de comercio. Allí se ven los nombres de las principales plazas comerciales del mundo sobre el escritorio del fingido negociante, una caja de correos para poner y recibir la correspondencia, los diarios para proceder conforme al precio corriente del mercado y del cambio, y una gran cantidad de billetes de banco imaginarios para transar los negocios. De este bosquejo se deduce que un educando sale de allí completamente formado un buen economista. Los jóvenes o viven dentro de la casa, o fuera; en el primer caso no pagan al año más de 1.500 francos de pensión y tienen un mes de vacaciones si lo quieren usar. El director nos regaló el reglamento y los discursos pronunciados por algunos presidentes del consejo de administración, conde Chaptal y senador Lafitte. Después de haber dejado esta interesante casa fuimos a la plaza real, hecha en tiempo de Enrique IV; es cuadrada, rodeada de una alta reja de hierro, sembrada de árboles y adornada con la estatua de mármol de Luis XIII, que ha reemplazado la de bronce que rompieron en la revolución en 1792. Todos los edificios que rodean esta plaza son de arcos, lo cual forma una bella vista. Siendo tarde, tomamos un ómnibus y nos separamos en la plaza de la Victoria. Yo comí en la Restauración de Périgord (Palais-Royal) con Domingo Acosta. Ayer habíamos comido en la Vefour. El ómnibus son diligencias que a toda hora atraviesan de un punto a otro de la ciudad para conducir a los que no quieran fatigarse caminando a pie; estábamos en el ómnibus quince personas y cada una paga seis sueldos. Este establecimiento es muy útil.

   Por la noche fui a la ópera italiana, a la representación del Otelo, música de Rossini. La famosísima Malibran no sólo cantó divinamente, sino que ejecutó su papel de Desdémona tan bien, que el público además de los repetidos aplausos que le prodigaba con justicia a cada paso, la hizo salir al fin de la pieza para colmarla de otros nuevos.

1830. Marzo 14.

   Domingo: Ayer olvidé decir que habíamos pasado frente a la isla de Louviers (del Sena), que sirve para depositar inmensos almacenes de leña. Oí misa en la iglesia de San Roque. Fui a casa de Acosta (Joaquín) para salir con él y salimos a visitar al señor Grégoire, antiguo obispo de Blois a quien Acosta escribió anunciándoselo, y su respuesta me fue muy satisfactoria porque entre otras cosas dice que "yo soy acreedor de la historia". Conservo este papel de letra del autor.

   El señor Grégoire es un anciano de 84 años extremadamente amable, de una memoria prodigiosa y de una conversación muy instructiva. Se puede decir que su conversación es una historia. Durante ella se expresó como el más decidido amigo de la libertad y como un sacerdote piadoso sin preocupaciones por la Iglesia romana; recordó aquella especie tan sabida que produjo en la asamblea constituyente "de que la historia de los reyes era el martirologio de las naciones"; habló mal de la constitución religiosa de Llorente, dijo que sus observaciones sobre el progreso de las luces le habían hecho crear la opinión "de que el entendimiento había avanzado a pasos agigantados, y el corazón del hombre había retrogradado, de manera que no iban en paralelo para que la sociedad sacara ventajas"; habló de la América y de Colombia con bastante exactitud y conocimiento. Allí conocí al ex convencional Dulaure, autor de la historia de París y de la revolución francesa, y al presidente de una de las Repúblicas italianas, M. Pontelli. Quedé muy pagado del obispo de Blois.

   Paseamos luego por el jardín de Luxemburgo y fuimos al observatorio astronómico a ver al señor Arago y no lo encontramos. Pasamos a visitar la iglesia de Val-de-Grâce, en el hospital militar, edificio del siglo XVII; fue una abadía que se transformó en hospital militar en la revolución. Sus columnas son de orden corintio, el altar mayor tiene seis columnas en torso debajo de las cuales están el altar y el sagrario. El hospital puede recibir 1.500 enfermos. Visitamos después la iglesia de Santa Genoveva llamada Panthéon antes de la restauración. La iglesia fue construida en tiempo de Luis XV por el plan de Soufflot; ella tiene la forma de una cruz griega, igual en brazos y largo. La media naranja tiene un orden de columnas famoso. Todas las columnas del pórtico del templo y del interior son de orden corintio y acanaladas. El edificio es de lo mejor que tiene París. La asamblea nacional decretó que se hiciera un panteón para sepultar los grandes hombres, y M. Pastoret hizo esta inscripción: "A los grandes hombres la patria reconocida". En 1822 se destruyó todo esto y la iglesia fue dedicada a Santa Genoveva, sustituyéndose una inscripción latina análoga al objeto. En la media naranja o cúpula, el pintor Gros ha pintado el apoteosis de esta santa, patrona de París. La Francia está representada por una matrona y al frente otra tiene un papel que dice La Charte. Frente a esta iglesia está la escuela de derecho. Es una circunstancia feliz que esta escuela tuviese al frente la inscripción de Pastoret que estaría continuamente diciendo a los estudiantes: "En vuestra mano está ser sepultados en este panteón".

   Continuamos nuestro paseo y pasamos por la escuela de sordomudos. Llegamos a la iglesia de la Sorbona, a la sazón estaban en vísperas. El canto ejecutado por jóvenes inteligentes me inspiró un respetuoso placer y contento. La iglesia es sencilla y muy aseada. Al lado derecho está el sepulcro del cardenal Richelieu; él está representado en mármol en su cama próximo a morir, a la cabecera está la religión sosteniéndolo en sus brazos y a los pies la Francia llorando. Frente está un cuadro que representa al fundador de la célebre universidad de la Sorbona, Robert Sorbon, presentándole a San Luis, rey de Francia, sus discípulos. Entramos al colegio y vimos fijados en las puertas los carteles que señalan los cursos que se dan allí y son de teología dogmática, de sagrada escritura, de disciplina eclesiástica, de ciencias exactas y de literatura. Fuimos al palacio de Thermes, que contiene las salas de baños del emperador Juliano; ellas demuestran su antigüedad. Yo tomé un pedazo de sus paredes como una curiosidad antigua. Pasamos por el hermoso edificio donde está la escuela de medicina y, volviendo para casa por el Louvre, se me mostró la ventana desde donde Carlos IX hizo fuego en los asesinatos del San Barthélemy. Estuve en la soirée del conde Destutt de Tracy, par de Francia, donde fui presentado por su hijo y por Acosta. Allí conocí al general Castelan y a una hija del dicho conde. Conversé largamente con él sobre Colombia, con el general Lafayette y su hijo, y con M. Varaigne.

1830. Marzo 15.

   Lunes: Pagué visita al general Morán, mexicano, y al señor Baumann, que me pareció un hombre de bastante conocimiento del mundo. Por la noche fui a la Academia Real, a la representación de la nueva ópera François I à Chambord, que por la primera vez se presentaba. El público se manifestó muy satisfecho de la pieza, de la música y de las decoraciones. Se pidió al autor y se respondió que no deseaba ser publicado. Después se ejecutó el baile La fille mal gardée.

1830. Marzo 16.

   Martes: Recibí una carta de un joven Ruiz de la Bastida que se dice hijo de un antiguo oficial real de Santa Fe de Bogotá, en la cual me pide una limosna desde Caén donde está preso por calavera.

   Anoche vi en el teatro a la mujer del duque de Orleans, y a sus dos hijos, el duque de Chartres y el duque de Nemours; el primero joven de 20 a 25 años, alto y regular mozo; el segundo joven de 15 años. Visité al señor Varaigne. M. Jullien estuvo en mi posada a convidarme para ser presentado mañana a algunos señores y en dos sociedades. Fui a la soirée del general Lafayette, donde había un concurso innumerable con motivo de haber pasado en la cámara de diputados la respuesta y discurso del rey, presentado por la comisión. Allí fui presentado a diferentes señores cuyos nombres no he retenido, y entre ellos al señor Sismondi, que se ocupó de informarse menudamente del estado de Colombia. Me dijo que el duque de Montebello, que acababa de llegar de Bogotá, hablaba mal del estado de Colombia, que el gobierno estaba en poder de cinco o seis personas, y la oposición también era pequeña, que la masa de la población era inerte y que no podía tener el país un gobierno republicano. Estuve hablando con la señora hija de Destutt de Tracy un rato, y con Vidaurre. Hace tres días que siento una irritación en el oído, por lo cual me bañé hoy.

1830. Marzo 17.

   Miércoles: Salí con Vidaurre a presentarlo a M. Jullien. De allí fuimos a ser presentados al conde St. Aulaire, par de Francia, que me recibió con el más grande agasajo. Tanto él como M. Sismondi (que vive en la casa) y dos diputados de la cámara, se ocuparon de tomar noticias sobre Colombia y el Perú. Uno de los dos diputados nos convidó a ver el edificio de la cámara de diputados y aceptamos. Cada diputado tiene un cajón para guardar el uniforme con que debe presentarse en la sala. La sala es un rectángulo, colocados los asientos en anfiteatro; los asientos son bancas divididas en seis secciones que es lo que se llama los centros del lado izquierdo y derecho, la derecha e izquierda de dichos lados. Cada diputado tiene por delante tintero y plumas en una tabla que corre paralela al asiento, y allí está su nombre en una tarjeta. Recorrimos todos los nombres. La tribuna es una especie de cátedra formando un rectángulo, colocada delante y un poco más abajo de la silla del presidente. Al lado del presidente pero más abajo están a una y otra mano los cuatro asientos de los secretarios. Detrás está el busto del rey en una especie de camarín. Hay tribunas para los diaristas, para los embajadores, para las señoras y para muy pocas personas del público. El salón está colgado de paño verde, y las bancas están forradas en lo mismo. Las bancas de los ministros están al frente del presidente y son las primeras del anfiteatro. A un lado está el salón llamado de conferencias y aunque no entramos, porque allí había varios diputados, lo vimos muy bien. En la sala de la cámara pudimos subir a la tribuna y al asiento del presidente porque no era hoy día de sesión. Para llegar a este edificio pasamos por el palacio de la Legión de Honor.

   Separados M. Jullien y Vidaurre, yo me fui a visitar a la señora Suberville, que me pareció más amable que el primer día. Después fui a visitar a Rothschild, que me recibió con mucha atención y me hizo aquellos ofrecimientos indispensables en vista de la carta de introducción del señor Baur de Altona. Salí a las 8 a casa de M. Jullien para ir a la Sociedad de Educación Elemental, y fuimos en efecto. Había reunidos ocho o diez miembros y la parte de la sesión que presencié se redujo a leer el acta de la sesión anterior, la correspondencia con la sociedad, dos informes de una comisión sobre dos escuelas, y a fijar el día de la sesión general para adjudicar el premio al programa propuesto sobre el método más fácil de enseñanza primaria. Jullien, miembro de dicha sociedad, me invitó a que yo diera cuenta del estado de las escuelas en Colombia y lo rehusé porque no estaba preparado ni sé cuál es su verdadero estado en la actualidad. Reparé que no se guardaba el orden parlamentario en las discusiones. De allí pasamos a la soirée de literatos de M. Andrieux, secretario perpetuo de la Academia Francesa y antiguo miembro del tribunado; es un viejo muy amable, me hizo mil atenciones y me dijo mil cosas lisonjeras. Allí fui presentado a otras personas de cuyos nombres no me acuerdo. Ponderando M. Andrieux la facilidad con que yo hablaba francés, le dije que por mucha que fuera realmente yo tenía miedo de hablarlo delante del secretario de la Academia Francesa; esto le pareció très joli, según su respuesta. De aquí pasamos a la soirée de Mme. la princesa de Salm (princesa alemana que pasa en París una parte del año gastando su renta), literata, donde había una porción de señoras y de sujetos distinguidos. Se ocuparon de hablar conmigo sobre Colombia y de su disposición a tener un gobierno republicano. La princesa habló un poco en nuestro corrillo sobre si las guerras interiores facilitaban el desarrollo del espíritu para las ciencias. De allí fuimos ya tarde a la soirée de M. Jomard, conservador de la Biblioteca del Rey y célebre geógrafo del instituto; también se trató de Colombia y aquí como en todas las demás sociedades la conversación principal recaía sobre el estado actual de la Francia, la cámara, el ministerio y l'Adresse. A las doce volví a casa.

   He escrito al señor Baur a Altona, al señor Ruperti a Hamburgo y a los señores Schultze y Grunner a Francfort del Mein.

1830. Marzo 18.

   Jueves: Hemos estado en el museo de artillería; allí están depositadas en cuatro grandes salas, las armas antiguas y modernas de casi todas las naciones, los modelos de las máquinas antiguas, los de las de los siglos posteriores y una porción de cosas curiosas en el particular, como la armadura de Luis XIV, de Carlos IX, de Carlos VIII, de Bayard, de Condé, de Francisco I, la espada de Enrique IV y una parte de su armadura, un casco regalado a San Luis por el emperador de oriente, fusiles y pistolas ricamente guarnecidos; sables y puñales turcos y persas, espadas y cornetas de honor, y otra multitud de preciosidades de que da larga cuenta el catálogo que se compra para visitar este establecimiento.

   Hoy debí haber comido en casa del diputado barón Ternaux si Suberville, a quien él recomendó de decírmelo, no se hubiera encaprichado en creer que me lo había dicho. Estuve en la soirée de dicho señor hasta las 11 y me disculpé de la falta de no haber ido al convite. A las 11 fui al baile dado por los ingleses en favor de los pobres, cuya suscripción era de 25 francos. Cooper me hizo suscribir y a las 6 un lacayo del embajador inglés, lord Stuart de Rothsay, me entregó el billete. El baile se dio en el gran salón llamado de Menus Plaisirs du Roi, que es donde está la Academia Real de Música y Declamación; estaba brillantemente iluminado y había mil quinientas a dos mil personas de todo sexo, ninguna niña menor de 15 años. Las señoras tanto viejas como jóvenes estaban todas vestidas con elegancia y algunas con lujo, pero sin pedrería de diamantes, y, o con gorros o con plumas, con flores, o turbantes. El baile es valse y contradanza, todo bailado de carrera. No hay ambigú ni carne, sino refrescos servidos por criados, helados, gelatinas, jaleas, aguas frescas, ponche, etc. Las escaleras entapizadas y a los lados cajones con arbustos y de trecho en trecho comisionados para recibir los billetes de entrada. Los embajadores extranjeros estaban allí. El duque de Brunswick, el hijo del príncipe de Schwartzenberg. Es notable que sólo hay asientos para la tercera parte de las personas concurrentes. Me retiré a la una, a dicha hora todavía entraba gente.

1830. Marzo 19.

   Viernes: A las 10 fui al palacio de justicia, gran edificio situado en la isla de la ciudad y donde despachan el tribunal de policía correccional, el de casación, la corte real y la cámara de cuentas. Tiene una pequeña plaza rodeada de una hermosa reja de hierro. En el primer piso hay un gran salón llamado de pas perdus, donde se reúnen los abogados y espectadores. Yo fui a la sala del tribunal de policía correccional donde se ventilaba la causa del editor de El Globo, acusado de haber provocado en dos números del periódico la insurrección contra el rey y su dinastía y contra los derechos de la corona. El tribunal se componía de cinco jueces, el acusador Mr. Levavasseur, un procurador del rey estaba colocado a su izquierda en una especie de cátedra y los acusados se presentan del lado derecho de una tribuna donde hay tres gendarmes. Se empezó por examinar cinco acusados de pequeños delitos, dos de ellos de haber pedido limosna. Después de haber sido preguntados por el presidente, por su nombre, estado y profesión, el abogado del rey hizo la acusación y fueron oídos los acusados y sus defensores. El tribunal descansó 20 minutos y en la sala empezó el juicio del redactor de El Globo por la cuestión propuesta por su abogado, sobre si estaban o no calificados los capítulos de acusación; una hora después los jueces se reunieron de pie en el mismo tribunal, conferenciaron en círculo, deliberaron y luego el presidente leyó la determinación, declarando que estaban calificados. Siguió el acusador de pie a proponer la acusación y empleó hora y media; habló de memoria, consultó su memorándum y me pareció haberlo hecho con facilidad y energía. El acusado tomó la palabra y explicó el sentido de los artículos denunciados en términos patéticos; de modo que el público espectador manifestaba el interés que tomaba, aunque sin permitirse ninguna señal tumultuosa. El abogado del acusado pidió término para responder a la acusación y le fue concedido, de manera que hasta de aquí a 8 días no se continuará el alegato.

   Los jueces y los abogados están vestidos de ropa talar negra. Los primeros de seda y lo mismo el procurador del rey, y los segundos de lana, la manga es ancha y viene hasta el puño de la casaca, al cuello llevan colgando una especie de arandela y al hombro izquierdo una pequeña beca de colegial, de color negro. Los jueces la guarnecen de pieles blancas. Todos tienen un bonete negro redondo pero el de los jueces está adornado con un galón de plata y el de los abogados con cinta de terciopelo negro. Los jueces se juntan paralelamente a una mesa larga. El público y los abogados, incluso el del acusado, se mantienen fuera de la barra. Sólo el presidente mantiene puesto su bonete. El procurador del rey habla del mismo modo. De allí a la plaza de Châtelet por el puente que va de la isla a ella (Pont du Change).

   (Nota: La sala está colgada de papeles, no hay solio. Un Santo Cristo está colocado en donde pudiera haber solio. El busto del rey está a un lado del salón).

   En la plaza está la fuente del Palmero, antes de la Victoria. Consiste en una gran columna de piedra en cuyo capitel está una estatua de bronce de la Victoria con dos coronas de laurel en las dos manos. Por toda la columna se leen los nombres de las batallas célebres del tiempo de Napoleón, como Ulm, Lodi, Marengo, las Pirámides, Danzig, etc. El agua sale por cuatro cuernos de la abundancia. Cuatro estatuas representando la ley, la fuerza, el pudor y la vigilancia, colocadas sobre el pedestal, están en pie cogidas por las manos. De esta plaza bajé al Louvre por la plaza de la escuela, donde hay otra fuente; crucé por el patio de dicho palacio y entré en casa a las cinco. Varias personas estaban en el tribunal de la taquigrafía para llevar los alegatos de las partes.

   Por la noche estuve en el salón Bossange a la invitación de la reunión de americanos, y no había nadie. A las 9 pasé a la soirée de Mme. O'Reilly.

   No se trató sino del decreto del rey prorrogando las cámaras, es decir, emplazándolas para el 2 de septiembre en virtud de que la respuesta de la cámara de diputados manifestaba oposición al gobierno, esto es, al ministerio de Polignac, Bourmont, Montbel, Guernon Ranville. Yo me ocupé de tomar informes de un señor sobre las contribuciones directas e indirectas de la Francia.

1830. Marzo 20.

   Sábado: He sido presentado al abogado Renouard. He recibido un convite para comer el lunes próximo de parte del conde y la condesa de Rochechouart, hijos del señor Ouvrard. He consultado un médico porque me siento malo de una irritación al oído. Le Journal du Commerce da cuenta del juicio de ayer en el tribunal correccional de policía y dice que yo estaba allí entre los espectadores. No salí hoy por mi enfermedad. Por la noche estuvo a verme el general Pedraza. Recibí un billete del embajador inglés, lord Stuart de Rothsay, diciéndome que podía ir a visitarlo cualquier día antes de la una, en virtud de que Cooper sin mi conocimiento, le pidió una hora para presentarme.

1830. Marzo 21.

   Domingo: Fui a misa a la capilla real con billete pero no pude ver a la familia real porque su tribuna está al frente del altar mayor y los hombres quedan colocados casi debajo de la tribuna. La capilla es pequeña pero bonita y servida con alhajas de gusto. A los dos lados hay galerías para las señoras. Un piquete de 16 soldados ocupa la capilla en el centro. La misa es rezada y sirven a ella cuatro eclesiásticos y cuatro acólitos. La música es magnífica y el canto divino, pues cantan las actrices de la gran ópera, entre ellas Mme. Malibran. Me pareció que la música y el canto no dejan oír misa devotamente.

   Recibí convite del general Morán para comer hoy en su casa y no lo acepté porque estoy enfermo, pero fui a las 7 para manifestar el aprecio del convite y por ver a Suberville y a su señora, y a Santamaría. En el día estuvieron a visitarme Suberville, Pedraza y Leleux, coronel de Cartagena y secretario de guerra de aquel estado en 1812, en la Nueva Granada. Después de estar con Morán fuimos Acosta y yo a la soirée del señor Brongniart, miembro de la Academia de las Ciencias, a quien fui presentado el día que asistí a la sesión del instituto. Allí se me presentó al barón de (...), geógrafo, al hijo de Brongniart (Alfonso), joven de 25 años que por sus luces en ciencias naturales ha merecido tener hasta 12 votos para miembro de la academia, y al célebre químico Dumas, que me ofreció hacerme ver la Escuela Central de Artes que él dirige y la Escuela Politécnica. Vi en la casa de Brongniart dos relieves d'après nature: el curso de los Alpes, la parte de Mont Blanc y el otro del Vesubio. Recibí una carta de Londres de la Casa de Michols & Lucas avisándome que tenía en su poder un paquete de cartas para mí.

1830. Marzo 22.

   Lunes: Contesté a la Casa de Michols & Lucas instruyéndola para que entregase el pliego a mi antiguo edecán Carlos Wilthew, a quien también escribí en el particular.

   Habiendo conocido en casa de Jomard a un italiano, Balbi, escritor que se ocupa de trabajar una obra sobre América, lo llevé a presentarlo al general Pedraza para que pudiese tomar noticias de él sobre Méjico. Allí conocí al señor Morán, mejicano. Fui a casa de los condes de Rochechouart, no a comer porque estoy enfermo, sino a cumplir con el convite y me acompañó don Jerónimo Torres. El conde es un general del ejército y es de los que marchan en la expedición de Argel. Comió allí el señor Ouvrard y otras personas que no conocí.

1830. Marzo 23.

   Martes: Escribí nuevamente a la casa de Michols & Lucas de Londres para que entregase el paquete que tiene para mí a la casa de Darthez en caso de que Wilthew no ocurriese inmediatamente a recogerlo. No salí hoy por mis males.

1830. Marzo 24.

   Miércoles: Recibí una esquela de convite de la Sociedad General de Geografía para concurrir a una sesión general el viernes, presidida por el barón Hyde de Neuville; una carta del señor Rougemont de Löwemberg muy satisfactoria excusándose de no haberme podido contestar la que le dirigí enviándole la introducción del señor Merck; como yo no he querido ir a verlo, él ha conocido su falta y me ha escrito rogándome le disculpe. M. Jullien me ha escrito proponiéndome llevarme toda la semana a diferentes sociedades o tertulias, unas que ya conozco y otras en que no he estado. Leleux ha estado a verme y me ha dicho de parte del embajador inglés lord Stuart que espera verme, pues le será muy plausible. He recibido de Mr. y Mme. O'Reilly un convite para comer en su casa el viernes próximo. El conde de Tracy y M. Andrieux me han enviado tarjetas de visita. El general Pedraza me ha convidado a ir mañana a ver la maestranza de artillería. Fui a la soirée de M. Jomard y allí vi a M. Roux de la Rochelle, ministro de Francia en Hamburgo, que me habló él primero. Vi también a un turco que ha sido gobernador de una provincia de Egipto.

1830. Marzo 25.

   Jueves: Me ha visitado Prompt, a quien conocí en Bogotá. M. Varaigne me ha invitado a ir hoy al Museo de Artillería y habiendo ido yo con Pedraza a casa del doctor Paulin, médico, con igual objeto, conocí allí a los señores Bernardino Rivadavia y doctor Agüero, funcionarios del gobierno de Buenos Aires. Con ellos visité por segunda vez dicho museo y la biblioteca destinada para los oficiales de artillería, en que además de los libros propios de su arma hay historiadores, políticos y hasta el concilio de Trento. Vi los trabajos hechos por la comisión científica que llevó Bonaparte a Egipto. Consiste en magníficos grabados representando las ruinas de Memphis, las pirámides, etc., etc. También hojeé un diccionario de la lengua china. Vine a casa con Rivadavia y Agüero, que me acompañaron y conversaron largamente sobre América. El señor Sismondi estuvo a visitarme y más antes el conde de St. Aulaire, par de Francia, que me dejó una tarjeta porque yo estaba fuera (pagué hoy el alojamiento por 30 días cumplidos a razón de seis francos diarios, lo que hace 180 francos o 36 pesos fuertes). No salí por la noche.

1830. Marzo 26.

   Viernes: Escribí a Garro a Bruselas. Fui con Joaquín Acosta a la Escuela Central de Artes y Oficios, donde se enseña la geometría descriptiva, la física, mecánica, química y explotación de minas en el primer año del curso. Actualmente hay 145 educandos. Visitamos los laboratorios en los cuales estaban trabajando algunos jóvenes, las salas de geometría donde trabajaban otros y otras piezas destinadas a los trabajos de física. Se enseña teórica y prácticamente. Cada educando paga 600 francos anuales por la enseñanza, porque no viven dentro de la casa. En cada pieza trabajan 6 u 8 jóvenes bajo un inspector general que, paseándose por el corredor, puede ver a los educandos por un cristal que tienen las puertas de cada una de las piezas. El curso dura 2 años; el establecimiento es una empresa de particulares. Desde allí pasamos a ver al coronel Lanz. De venida por el boulevard entramos a ver el relieve de cartón que representa la ciudad de San Petersburgo perfectamente imitada y sin haber omitido la más pequeña cosa de las casas, calles, palacios, jardines, iglesias, estatuas, establecimientos benéficos y científicos, etc., etc. Un hombre nos explicó largamente cada una de estas cosas.

   Entramos a la bolsa. Hay una gran sala donde se reúnen los banqueros, agentes, corredores, etc., a cuyos lados en lo alto están las galerías destinadas a los curiosos. Alrededor de las columnas cuadradas que circundan la sala se leen en letras de oro los nombres de las plazas mercantiles de Europa y los varios correspondientes para inscribir nuevos nombres. Las pinturas parecen relieves. Es un edificio magnífico. Visité a Mme. Salazar. Por la noche fui a comer a casa de Mme. O'Reilly, donde concurrieron Constant, Suberville y su señora, Santamaría y tres diputados más; yo ocupé la derecha de la señora. Constant tiene una conversación muy chistosa y satírica. De allí pasé a las 9 al Hôtel de Ville a la sesión general de la Sociedad de Geografía presidida por el conde Hyde de Neuville, a la cual había sido convidado. Dieron una medalla de honor al capitán que ha hecho el viaje a una ciudad del Africa llamada Tombuctú. Se leyó un largo discurso sobre los progresos de las ciencias geográficas. A las diez y media salí de allí y pasé a la soirée del conde Mironi, italiano, la cual se reduce a tocar y cantar, lo que se ejecuta por artistas distinguidos como Zucchelli, Mme. Malibran, etc. Anoche cantó Mme. Marinoni, italiana. La concurrencia de ambos sexos era numerosa.

1830. Marzo 27.

   Sábado: Ha llegado de Londres Wilthew. He visitado al embajador inglés lord Stuart Rothsay, que habla español y se ocupó de preguntarme sobre Colombia. La casa del embajador es magnífica y perfectamente amueblada. De allí pasé donde Constant, luego donde el señor Rougemont, donde Mme. Salazar y donde el barón D'Aubigny; a todos los encontré. Recibí del señor Sismondi una carta diciéndome que el conde St. Aulaire tendría el mayor gusto en presentarme a su señora y que los sábados por la noche, los lunes, martes y miércoles la podía visitar. Fui presentado por M. Jullien a Mme. Montgolfier, señora de 84 años, viuda del célebre inventor de los globos aerostáticos; me recibió afablemente y me dijo porción de cumplimientos finos. La soirée o tertulia de esta señora es muy concurrida; se canta, se toca piano y se baila; dos señoritas cantaron muy bien, la una ha viajado por toda Europa y tendrá 25 años. De allí pasé al concierto vocal e instrumental del polaco Alberto Sowieski que fue muy concurrido y grandemente aplaudido. Se redujo a música y canto. Oí un solo de guitarra tocado por el español Son, magníficamente, otro de piano, y no pude llegar a tiempo para oír el de cuerno. Este polaco tiene 24 años y es un genio superior en música de piano. La cantarina era Mme. Kuntze.

1830. Marzo 28.

   Domingo: Ayer he escrito a Bogotá, a mi casa, por conducto de Prompt, que me ha ofrecido remitir con seguridad las cartas. Recibí convite para comer de parte de la mujer de Rothschild el jueves próximo. Fuimos a visitar al obispo Grégoire, el general Morán, Santamaría y yo. De allí pasamos al palacio de Luxemburgo a ver las galerías de pinturas, que se componen solamente de cuadros excelentes de la escuela moderna francesa. Después visitamos la cámara de los pares, que es una pieza colgada toda de terciopelo verde con lises de oro, donde los asientos están colocados en anfiteatro. Todo es serio y de lujo. Hay diferentes piezas para reuniones de comisiones, conferencias y para la biblioteca de la cámara. Allí en la misma cámara están al frente de los pares las estatuas de Catón de Utica, Demóstenes, Escipión, Camilo, Licurgo, y en la otra las de Cicerón, Pericles, Cincinato, Epaminondas, Milcíades, Hércules, Foción, Aristides y Leonidas. La escalera está adornada con las estatuas de Caffarelli, Dessaix, Marceau, Joubert y Kléber. Luego pasamos a visitar las piezas donde habitó la reina María de Médicis, que tienen muchos dorados que demuestran la infancia de las artes. Vuelto a casa, recibí una visita del señor Arago, director del Observatorio Astronómico. Recibí de Londres el pliego de la casa de Michols & Lucas que contenía una carta de Jamaica del doctor Azuero, e impresos de Bogotá contra la administración constitucional (me costó este pliego 20 francos, es decir, 4 pesos).

   Comí con Pacho en casa de Cooper, es decir que yo estuve en la mesa, pues mis males no me permitieron comer.

1830. Marzo 29.

   Lunes: Fui a casa de Mme. Salazar, al bautismo del niño de que me ha hecho padrino, y se bautizó en efecto en la iglesia de San Roque, habiendo sido la madrina doña Ignacia Montilla de Streker, a quien conocí hoy; es hermana del general Montilla. Allí estaban Palacio y Rodríguez. El ministro recibió 20 francos, los criados de la casa, el ama y los sirvientes de la iglesia tuvieron una gratificación voluntaria. Los pobres reciben limosna.

   Chanviteau me ha visitado segunda vez. Estuve en el teatro francés a ver la representación de Hernani, obra romántica de Víctor Hugo en oposición al género clásico; el teatro es grande y hermoso pero más pequeño que el de la Academia, no hay orquesta alguna. La pieza fue aplaudida y silbada. Los actores fueron muy aplaudidos. Este es el teatro donde han brillado Moliere y Taima y donde Racine, Corneille y Shakespeare han hecho admirar sus tragedias.

1830. Marzo 30.

   Martes: Fui con el general Pedraza y el doctor Paulin a casa de Rivadavia y Agüero, desde donde pasamos a visitar el Hotel de los Inválidos, grande y hermoso edificio fundado por Luis XIV. Entramos por el jardín, donde hallamos muchos militares inválidos sentados a la sombra de la arboleda. El edificio tiene 3 pisos y puede recibir 7 mil hombres. La iglesia de tres naves se compone de pilastras corintias, toda ella es de mucho gusto. El altar mayor está cubierto de un techo de bronce sobre cuatro columnas del mismo metal. Allí hay una tabla donde se han anotado las personas que han sido enterradas, como Duroc, duque de Froioul; Bessières, duque de Istria; Guibert, etc. Lo que se llama el Dôme es un edificio magnífico; la cúpula es dorada por fuera, el piso adornado de mosaicos y alrededor hay seis capillas hermosísimas. A un lado del Dôme está el sepulcro de Vauban, enfrente, el de Turenne. Los refectorios para los soldados son grandes, con mesas redondas de a 12 cubiertos cada una. Los oficiales de capitán abajo, tienen el suyo servido con vajilla de plata regalada por la emperatriz María Luisa. Napoleón regaló a este establecimiento una biblioteca de 20.000 volúmenes. No pudimos ver la sala donde están los planos en relieve de las principales plazas de Francia porque se necesita un permiso expreso del ministro de la guerra. La cocina es correspondiente al establecimiento; grande, limpia y económica. Aquí, en este hotel, estaban depositadas más de 2.000 banderas tomadas por el ejército francés, que los aliados recuperaron después de la caída de Napoleón. Del lado del Dôme hay 4 alamedas hermosas que terminan en otras tantas calles. Los militares viejos, los heridos y los inválidos son mantenidos en este establecimiento que goza de los placeres del paseo y del estudio. Los señores Rivadavia y Agüero estuvieron en casa. M. Jullien y M. Baumann también me visitaron. El señor Gavoty me ha invitado a comer el día 8 del entrante.

1830. Marzo 31.

   Miércoles: Recibí carta de Londres, del doctor Bowring. Fui a visitar la Escuela Politécnica fundada en 1795 y hoy está bajo la protección del delfín. Se enseña en ella geometría, artillería, ingeniería, puentes y calzadas y mineralogía. Los señores Arago; Dumas, químico; Puissant, geógrafo, dan aquí sus cursos. No pudimos ver todos los establecimientos porque el portero se había salido a la calle y no se encontraron las llaves. Estuvimos en la Biblioteca de Santa Genoveva que tiene 100.000 volúmenes y más de 2.000 manuscritos; cerca está el colegio de Enrique IV. En la biblioteca dicha se ve el plan en relieve de Roma a razón de 1 pulgada por 90 pies. Por todos los salones están colocados los bustos de varios hombres célebres de Grecia, Roma y Francia. Después visité a Mme. Suberville. Con Rojas, Wilthew y los Acostas hicimos el paseo de la biblioteca y de la Escuela Politécnica. No he salido esta noche porque me siento todavía indispuesto.

1830. Abril 1o.

   Jueves: Fuimos a las 9 a la fábrica de porcelana de Sèvres (2 leguas de París) con el general Morán, Santamaría, los Acostas, Wilthew, Pacho y Rojas. El camino es por toda la orilla derecha del Sena. La fábrica de porcelana está dirigida por el señor Brongniard que tuvo la bondad de hacernos mostrar todas las oficinas. La fábrica está en el lugar de Sèvres, población de tres mil almas. Vimos todas las oficinas donde empieza a fabricarse la loza, donde se barniza, donde se cuece, se pinta, se dora y se deposita. Las piezas hechas y reunidas en dos salones, son magníficas. Hay una especie de museo donde están las muestras de la fábrica desde que ella se estableció. En otra están las de todas las lozas y porcelanas conocidas del mundo. El gobierno mantiene esta fábrica con muchos gastos. De allí pasamos al palacio de St. Cloud, donde regularmente pasan los reyes la primavera y el verano. Este palacio está muy inmediato a Sèvres y frente está el palacio de Meudon. Visitamos los salones y salas, alcobas, cámaras, recámaras, comedores, etc., del rey, del delfín y de la delfina. Todos los cuales están amueblados con bastante gusto y algún lujo. Aquí fue donde Napoleón hizo su 18 brumario. Pasamos a los jardines, pabellones, etc., que manifiestan la hermosura que tendrán en la primavera. Regresamos a París por el bosque de Bolonia y el pueblo de Passy y entramos por los Campos Elíseos. De regreso a casa encontré esquela de visita del embajador inglés lord Stuart de Rothsay, de Varaigne y Vidaurre.

   A las 6 fui al convite de Rothschild, que se compuso de 24 personas, hombres y señoras. Entre los primeros, los señores Martignac, anterior ministro del interior; conde Roy, seis veces ministro de hacienda; el ministro plenipotenciario del Brasil, vizconde de Itabibuya; el hijo del mariscal Soult; la viuda e hija del mariscal Souchet; la mujer del conde Laborde. La mesa fue servida con los más magníficos útiles y con exquisitos manjares. Es la más suntuosa y lujosa que he visto. Entre 20 clases de vinos que nos sirvieron fueron el célebre Tokay y... Yo me senté a la izquierda de Rothschild (barón) teniendo en medio una señora anciana bastante conocida, cuyo nombre he olvidado. A las 9 salí de esta casa y pasé a la soirée del barón Ternaux, donde estaban Suberville y su señora.

1830. Abril 2.

   Viernes: Hoy cumplo años y es aniversario de mi nacimiento. He estado bastante arromadizado. He escrito hoy a mi familia por medio de Gavoty. Por la noche fui a la soirée de Mme. O'Reilly, y donde la princesa de Salm, que me ofreció enviarme de Prusia para donde parte inmediatamente, un ejemplar de las obras que ha publicado. Recibí convite para comer el domingo venidero donde la baronesa D'Aubigny, hija del conde general Charpentier.

1830. Abril 3.

   Sábado: Fuimos con los señores Rivadavia y Agüero a visitar el gabinete de historia natural al Jardín del Rey. Empezamos por las salas de anatomía comparada, establecimiento único en Europa. Se reduce a mantener los esqueletos de hombres y mujeres de todas las naciones, de todos los animales, fetos, monstruos, momias, etc., luego cada una de las partes del cuerpo animal. Allí se presenta la naturaleza desde que se engendra hasta que muere. Hay un número prodigioso de cráneos de hombres, mujeres y niños, y de animales de toda especie. Esqueletos humanos hay unos para ver la osamenta, otros para ver sólo las arterias. Se han reunido todas las especies posibles de fetos monstruosos conservados en cristal. Pasamos por las casas donde se conservan las plantas de países cálidos, a las salas de esqueletos de cuadrúpedos, volátiles y acuátiles. En ellas vimos, entre un número considerable de animales, el hipopótamo, el búfalo, el rinoceronte con cuernos y sin ellos, el pescado llamado delfín, el peje espada, el peje sierra, el tapir, cuadrúpedo, el caballo barquir lanudo como carnero, el pescado de una cola larga como espada llamado renard o zorra, tigres y leones de Africa que espantan, etc. De allí fuimos a las salas de mineralogía y de reptiles e insectos. Vimos la cristalización de los diamantes, diferentes piedras preciosas, diversos mármoles, jaspes, ágatas, etc. Una piedra de hierro meteórico, una aerolita, varios fósiles marcados de la figura de pescado. Nos pareció todo esto admirable, rico e importante en su género. Por todas estas salas están los bustos de Daubenton, Linneo, Tournefort, y la estatua de Buffon. Subimos a un pequeño montículo llamado laberinto desde donde se ve toda la ciudad de París. Aquí vimos un hermoso cedro del Líbano.

   De aquí pasamos al depósito de vinos, Halle aux vins, que es un vastísimo edificio dividido en grandes almacenes, grandes corredores y anchas calles, en el cual caben hasta doscientas mil pipas. Allí mismo están todos los escritorios (bureaux) de multitud de mercaderes y todos tienen jardines pequeños. Una reja alta de hierro figurando lanzas, circunda este establecimiento. Continuamos por todo el muelle izquierdo del Sena y vimos el mercado de las frutas, los lavaderos, el famoso hospital Hotel-Dieu, el palacio del arzobispo ya en la isla de la ciudad y la metropolitana (Notre Dame) a la cual entramos. Es una iglesia bastante bella, de cinco naves y con estatuas de bronce y buenos cuadros y relieves. Tiene 104 pies de alto, 405 de largo y 150 de ancho. Los arcos de las tres puertas principales tienen multitud de relieves. Está trabajada la piedra como filigrana. En una de las torres está la gran campana llamada Bourdon de 32 mil libras de peso; el badajo tiene 976; la iglesia tiene 45 capillas, 120 gruesos pilares, 108 columnas, y toda está enlosada de mármol. El altar mayor también es de mármol blanco. Luego nos separamos en el Louvre. Por la noche fui a la ópera italiana, a la representación de beneficio de Mme. Malibran; se compuso de una escena de Pigmalión ejecutada por ella y del Tancredo, música de Rossini. En esta pieza la Malibran hizo de Tancredo y cantaron Levasseur y Mme. Damoreau divinamente. El público aplaudió a todos y con particularidad a la beneficiada, a quien durante la representación y después, le tiraron sobre el teatro coronas de flores y ramilletes. Ha quedado cerrada la ópera italiana y comienza el día 13 la ópera alemana. Cooper me ha mandado un billete para entrar a la capilla del rey mañana. El general Pedraza ha estado a visitarme.

1830. Abril 4.

   Domingo: No fui a la capilla porque se hizo muy tarde por esperar a Cooper, que estaba en el campo. Visité al general Devereux, al señor Borrego, y al coronel Leleux, que no estaba en la posada. Vi a Mme. Salazar. Fui a comer a casa de D'Aubigny con su señora, su madre y varios parientes del general Charpentier. Me hicieron muchas atenciones, principalmente la señora que, como he dicho, es hija de la condesa Charpentier. Rengifo estuvo a visitarme.

1830. Abril 5.

   Lunes: Fui donde los Acostas, donde el escultor David, don Jerónimo Torres y Delgado. Don Jerónimo estuvo en casa y por supuesto no nos encontramos. Volviendo para mi posada pasé por el palacio de la Legión de Honor, los bureaux de la guerra, el cuartel de los guardias de corps, y por el palacio que hizo edificar Napoleón para el alojamiento de los embajadores extranjeros. David me mandó un billete para asistir a una sesión general del Instituto de Francia. No salí por la noche.

1830. Abril 6.

   Martes: He escrito al general Charpentier a Bruselas; también al coronel Muñoz a New York por conducto de Delgado. Fuimos a ver el abattoir Montmartre (carnicería) que es un grande edificio de piedra dividido en calles y patios con grandes piezas para depositar el ganado vacuno y el lanar destinado a la matanza, y pequeñas piezas para matarlos y conservarlos. Es un establecimiento verdaderamente magnífico; corresponde a la ciudad y fue construido en tiempo de Napoleón.

   Fui a la soirée del general Lafayette; allí volví a ver y hablar con los señores Lefevre y Chauvelin que había conocido antes. Este último es diputado y fue embajador en Londres en el tiempo de la muerte de Luis XVI. Es marqués.

1830. Abril 7.

   Miércoles: Fui con Joaquín Acosta al observatorio a visitar al señor Arago que tuvo la bondad de mostrarnos el establecimiento, hay en él pocos instrumentos pero los que hay son magníficos. Una luneta ecuatorial que sigue el movimiento de las estrellas, un gran círculo, diferentes telescopios, agujas de la última perfección y el famoso anteojo que sirve para determinar la meridiana. Hay modo de conocer la electricidad de la atmósfera por medio de un hilo de plata que está prendido de un pararrayo y termómetros enterrados para conocer el grado de calor de la tierra a 25 pies de profundidad. El señor Arago nos regaló un anuario de longitudes. (En el observatorio está la sala llamada bureau des longitudes). De aquí pasé con M. Jullien a visitar al vizconde de Chateaubriand, que me hizo una acogida muy afable; su conversación se contrajo al estado actual de Colombia y a las esperanzas que había de tranquilidad.

   De venida para casa vi la fuente Desaix en la plaza Delfina que fue elevada a costa del ejército, en memoria del general Desaix, muerto en Marengo. El busto del general está coronado por la Francia representada en una matrona. Dos genios tienen los nombres de las victorias conseguidas por el héroe. Encontré cartas de visita del señor Chanviteau y del caballero d'Esmenard que conocí en Bogotá en 1824. Recibí una carta de Milán de la mujer del coronel Cestari (colombiano) preguntándome por su marido.

   En otra sala del observatorio están los bustos de Laplace, La Grange, D'Alembert, Bréguet, La Condamine, Newton y la estatua de Dominique Cassini. Por la noche fui a la escuela real de música y declamación, vulgarmente llamada conservatorio, donde se dio un concierto espiritual ejecutado por 80 o 100 músicos. Un solo de bajón por el primer músico del rey de Suecia, Preumeyer y otro de violín por Massard, joven de 25 años. 20 jóvenes y 30 del sexo femenino cantaron el Agnus Dei y otra cosa que no me acuerdo. Todo fue grandemente aplaudido. Esta escuela enseña hasta 400 educandos, música, canto y declamación; 24 de ellos son mantenidos por el gobierno, de cada sexo 12. Fue fundada por Luis XVI en 1784 a propuesta y según el plan del barón de Breteuil. Recibí carta de Garro.

1830. Abril 8.

   Jueves Santo: He contestado a la señora Cestari lo que sé de su marido. He escrito al doctor Röding a Hamburgo. Estos días, ayer, hoy y mañana, se hacen los paseos por los Campos Elíseos al bosque de Bolonia, llamados de Long Champs, en los cuales toda la inmensa población de París se traslada a otros lugares a pie, a caballo y en coche. Las personas de alto rango y las ricas ostentan sus galas en sus trajes elegantes y de moda, en sus coches y en las libreas de sus lacayos. Yo estuve desde las 2 hasta cerca de las 4 en los Campos Elíseos. Casualmente conocí al ex príncipe de la Paz, Godoy, que pasó en coche, en un rico carruaje de 4 caballos con su mujer, la Tudó.

   A las 6 vino el señor Gavoty a llevarme a comer a su casa conforme me había prevenido. Hubimos 20 en la mesa, entre ellos un señor Mathieu, con quien trabé conocimiento y me ha ofrecido cartas de introducción para su familia en Ginebra. Salí a las 10 para casa.

1830. Abril 9.

   Viernes: Estuve en oficios en la iglesia de San Roque. Después paseamos Carlos y yo por los boulevards y las Tullerías. El general Pedraza me ha dejado un billete para poder ver las galerías del duque de Orleans en el Palais Royal.

1830. Abril 10.

   Sábado: Fuimos Wilthew, Rojas y yo a ver la manufactura real de tapices pintados llamada de Gobelins. Esta es una fábrica de lienzos con colores diferentes que salen de los telares con la idéntica semejanza de un cuadro de pintura. Vimos trabajar estos cuadros y magníficas alfombras destinadas para el coro de la iglesia metropolitana y para las salas del palacio de las Tullerías.

   Es una manufactura singular, primorosa y dispendiosa. Yo visité a Chanviteau, a Suberville, Santamaría, Gavoty, el barón D'Aubigny y Mme. Salazar. M. Jullien me ha invitado para presentarme en diferentes tertulias distinguidas, la semana entrante. Estuve donde Mme. Montgolfier por la noche. He escrito al coronel Concha con su hijo Vicente.

1830. Abril 11.

   Domingo de Pascua: Visité a los señores Brongniard y Wardem. Los diarios dan noticia del mensaje de Bolívar al congreso de Bogotá, el 20 de enero de este año. Fui a la soirée del conde Destutt de Tracy. Allí conocí a M. Bignon, a quien Napoleón dejó encargado en su testamento que escribiese la historia de la diplomacia francesa en el imperio y lo ha ejecutado ya.

1830. Abril 12.

   Lunes: He escrito al doctor Méndez, arzobispo de Caracas, para que reciba a mi negrito Cruz y lo mande a Bogotá. El debe irse de aquí con Vicente Concha a Puerto Cabello. Recibí esquela de visita de parte de M. Rougemont para comer el domingo 18 en su casa. Fui al Campo de Marte, donde se había anunciado que el rey pasaría la revista de la guardia real en celebridad del aniversario de su entrada a París después de la caída del imperio; pero el día ha estado tan lluvioso que no hubo nada. De allí pasé a ver a don Jerónimo Torres. Por la noche fui a visitar al señor Sismondi que parte mañana para Ginebra, y como vive en casa del conde St. Aulaire fui presentado a la señora St. Aulaire y a sus tres bellas hijas; la señora es muy amable y tuvo la bondad de convidarme a comer el miércoles próximo. He visto la iglesia de San Sulpicio que pasa por el tercer edificio de su clase en París y ciertamente es hermoso; reúne los tres órdenes de arquitectura: jónico, dórico y corintio. Esta iglesia ha adquirido algún nombre por los sermones que en ella predicó Massillon. A las 9 visité al general Pedraza.

1830. Abril 13.

   Martes: El duque de Baden ha muerto; su sucesor es su hermano Leopoldo. También ha muerto el gran duque de Hesse-Darmstadt; su sucesor es su hijo Luis II. Hoy he leído el mensaje de Bolívar al congreso y su proclama, ambos documentos de fecha de 20 de enero. Visité a Santamaría y al general Morán. Fui a comer en la reunión mensual que tiene la Revista Enciclopédica; conocí allí y hablé con el almirante inglés sir Sidney Smith, con Pigault Le Brun, con el general Bernard y varios otros. Por la noche fui donde el general Lafayette y le presenté a Wilthew. Allí hice estrecho conocimiento con el americano que ha estado últimamente de encargado de negocios de los Países Bajos.

1830. Abril 14.

   Miércoles: He escrito un memorial con fecha de ayer al Libertador presidente general Bolívar, pidiéndole que haga imprimir el proceso que me formaron en Bogotá con motivo de la conjuración del 25 de septiembre de 1828 y la representación que dirigí de Bocachica el 13 de diciembre, refutando la injusta sentencia del comandante de Bogotá. He tomado esta medida en vista del mensaje que el presidente ha dirigido el 20 de enero al congreso. Este memorial va por conducto del señor Palacio que aquí es agente del gobierno colombiano. Fui a llevarlo a dicho señor y no lo encontré en su casa. Visité a los señores Agüero y Rivadavia. También al señor Baumann. A las seis fui al convite de Mme. la condesa St. Aulaire, al cual asistieron Mme. la condesa de Boigne, el duque de Broglie, par de Francia, el señor Lebrun, literato miembro del Instituto, y otros dos que no conocí. La conversación rodó sobre los negocios políticos de Colombia. La señoritas hijas del conde me preguntaron con interés sobre la educación de las señoritas en Colombia y Mme. Boigne sobre la organización política de nuestra República. Salí a las 9, habiéndome advertido Mme. St. Aulaire que sólo los jueves y domingos no recibía por la noche, para que pudiera yo ir. Pasé a la soirée de M. Andrieux y de aquí a la de M. Jomard. Todo el mundo me preguntaba con interés mi opinión sobre la dimisión del general Bolívar.

1830. Abril 15.

   Jueves: Volví donde Palacio y no lo encontré; entre tanto él estuvo en casa y me dejó una esquela. También han estado el general San Martín, el señor Chevalier y el barón de Champy, amigo del señor Arago, que me ha convidado a una reunión el lunes próximo, es decir, a una tertulia. Dejé esquelas de visita donde el caballero D'Esmenard, donde Rothschild, Ouvrard, el conde St. Aulaire y el conde de Rochechouart. El vizconde de Chateaubriand me ha dejado una esquela de visita.

   Fui al Campo de Marte a ver la revista; estaban reunidos como 12 o 14 mil hombres de artillería, infantería y caballería, perfectamente uniformados y magníficos. El rey pasó la revista a caballo, acompañado del delfín y de una multitud de mariscales y generales. Detrás iba un coche con la delfina, la duquesa de Berry y el duque de Bordeaux, y otro con la familia de Orleans. El rey me ha parecido buen mozo y con alguna semejanza al general Nariño. Concluida la revista que se redujo a pasear por entre las filas de los cuerpos, desfilaron las tropas por delante de su majestad, él tomó su coche y partió para su palacio. El cuerpo que más me ha gustado fue el de artillería volante, después los guardias de corps y el regimiento de granaderos (infantería). Los suizos son los menos brillantes. Comí con el general Morán y Santamaría; éste ha aprobado mi representación al Libertador presidente; un diario, el Courier Français, dice que el general Lafayette se ha encargado de verificar una reconciliación entre Bolívar y yo, y añade que sería un suceso importante.

1830. Abril 16.

   Viernes: Hoy he despachado a mi negro Cruz Cabrejo para Puerto Cabello, con Vicente Concha, y al efecto le he escrito al arzobispo de Caracas para que lo remita para Bogotá. Al negrito le he entregado su carta de libertad.

   Recibí carta de Bruselas del general conde Charpentier. El señor Palacio recibió el pliego para el gobierno de Colombia de que he hablado. El general San Martín, que estuvo en mi posada, ha hablado al fin conmigo. Estuve por la noche en la tertulia de Mme. O'Reilly.

1830. Abril 17.

   Sábado: Recibí convite de M. y Mme. Jomard para pasar la soirée en su casa el 21 del corriente. Estuve en casa de M. Jullien y luego donde el escultor David, que me ha invitado diferentes veces para permitirle tomar mi busto. He escrito al señor Gorostiza con Wilthew que parte hoy para Londres.

   Estuve por la noche en la sesión general que tuvo la Sociedad de la Enseñanza Elemental, presidida por el conde Lasteyrie. Se redujo a leer algunos informes de comisiones sobre los trabajos de la sociedad en todo el año anterior y uno de ellos fue sobre la enseñanza libre. Se expusieron al público las muestras de escritura, dibujo lineal y costuras de los jóvenes de ambos sexos de todas las escuelas del reino y ejecutaron algunos cantos varias niñas y niños. La sala estaba muy concurrida de señoras y de hombres. Todo terminó a las 10, habiéndose empezado a las 7 y media.

1830. Abril 18.

   Domingo: Fui con D. Acosta a la sesión general de agricultura presidida por el ministro del interior Montbel; de allí pasamos a visitar al general San Martín, que no estaba en su casa. Recibí varios pedazos de los diarios de los Estados Unidos sobre los negocios de Colombia, que supongo haberme remitido de New York el señor Burkle. El general Aubert vuelve a pedirme noticias de su cuñado el coronel Taulet. Vicente Roche ha estado a verme y a traerme memorias de Madrid, nuestro ministro en Londres.

   A las 6 fui al convite del señor Rougemont de Löwemberg; en él estuvieron varios personajes notables, de los cuales fue uno el conde de Müllinen, ministro del rey de Wurtemberg en esta corte, que a la entrada de los aliados en 1814 era edecán del emperador Alejandro y ahora es yerno de Rougemont. Fui presentado también al encargado de negocios en Suiza. Dicho ministro me convidó a su soirée el lunes 26 de los corrientes. Me tocó estar a la mesa al lado del conde Gady, suizo, hoy coronel ad interim de la guardia suiza por la menor edad del duque de Bordeaux; me dijo que había servido bajo Luis XVI, que había hecho la guerra contra la revolución y que había sido edecán del conde de Artois, Carlos X. Me hizo mil preguntas sobre la organización del ejército colombiano.

1830. Abril 19.

   Lunes: M. Morin, ingeniero de puentes, ha estado en casa de parte de M. Wardem a tomar algunas noticias meteorológicas sobre Colombia, y le he dado las que han estado a mi alcance. Estuve donde el ministro de las ciudades anseáticas a visar mi pasaporte, de allí pasé a visitar a Mme. Salazar y luego a dejar esquela de visita donde el señor Rougemont. Fui a comer con el barón de Champy a una casa destinada a tener una sociedad (cercle) donde hay gabinete de lectura, billar y juego de whist y chaquete y una mesa redonda bien servida y concurrida de personas de distinción. A mi lado quedó el general Borelli, que ha hecho la guerra en España en 1811 y en 1823. El señor Champy se esmeró en atenderme. Pasé después a la Academia (Grande Opera) donde se dio el Conde de Ory; me gustó mucho más que en Francfort, y el ballet Marte y Venus, que es divertido y con graciosas decoraciones. Bailó mademoiselle Taglioni.

1830. Abril 20.

   Martes: He estado en la policía general a tomar una licencia para residir en París, la cual se me dio por seis meses sin fijar yo el término y quedó allí mi pasaporte. Fui a la ópera cómica, donde se representó La Fiorella, música de Auber, y Une folie, música de Méhul; me parecieron muy graciosas.

1830. Abril 21.

   Miércoles: He dado a un hijo del general Serviez un certificado sobre los servicios y muerte de su padre. He dejado esquelas de visita donde el conde Müllinen y donde el barón Champy. He cambiado 808 pesos en escuditos a razón de 81 francos ¼ cada onza. He escrito a los señores Foke y Brandenburg para que me dirijan cualquiera carta para mí al señor Suberville a esta capital. Visité a Mme. Suberville. El general Lafayette me ha dejado una esquela de visita. El señor Caleb Cushing, escritor, me ha enviado dos obras que ha publicado: El Anuario Americano (American Annual Register) en que se encuentran documentos de Colombia de 1826 y 27 y el elogio de Adams (John) y de Jefferson. M. David me ha escrito suplicándome vuelva a su atelier para continuar el busto. He ido por la noche a la soirée de M. Jomard, que es la última; estuvo muy concurrida y brillante. Un poeta leyó un canto sobre Egipto, otro recitó de memoria algunas poesías, y M. Jussieu, sobrino del célebre Jussieu, dijo tres fábulas graciosas. Yo me despedí del señor Jomard, quien me suplicó asistiera a su casa cuando yo regresara a París.

1830. Abril 22.

   Jueves: He mandado a los señores Boué et Dumas, Oppermann, Thuret, B. L. Fould Oppenheim, las cartas de introducción que he traído para ellos. Hoy he recibido carta de Arrubla del 28 de enero en que dice no haber novedad en mi casa.

   Estuve con el barón de Champy donde el señor Arago. Después fui solo donde el estatuario David. Por la noche estuve un rato en la ópera cómica La Fiancée, música de Auber, y Pedro y Catarina; esta última no vale cosa. Después fui a la soirée de M. Montrol, escritor, y allí tuve una larga disputa con los editores de El Constitucional sobre las agitaciones políticas de Colombia y el estado de civilización de la América del Sur para tener gobiernos federativos.

1830. Abril 23.

   Viernes: Visité al señor Cushing, americano; a Vidaurre, a Santamaría, y hablé con la casa de Laffitte para poner en ella algunos reales que tengo conmigo. Por la noche estuve donde M. Jullien corrigiendo un artículo que le he dado sobre los progresos que ha hecho Colombia bajo el régimen constitucional. Después fui donde Mme. O'Reilly, donde conocí y empecé a tratar al conde Lanjuinais, par, hijo del antiguo par del mismo nombre, escritor político. Recibí invitación a comer el domingo en casa de los señores Fould Fould Oppenheim, a quienes me introdujo la casa de Setler y Messing de Hamburgo. El doctor Paulin me ha mandado billetes para asistir a la sesión de las cuatro academias reunidas del instituto.

1830. Abril 24.

   Sábado: Visité a los señores Fould Fould Oppenheim, y me excusé de aceptar su convite. El estatuario David estuvo en casa a concluir el busto. Fui a las dos con el general Morán y Santamaría al instituto a una sesión general de las cuatro academias; había numeroso concurso de hombres y señoras. La sala es redonda, con galerías y tribunas para los espectadores; los asientos de los miembros del instituto son en forma de anfiteatro (allí están cuatro estatuas de Bossuet, Fenelón, Descartes y Sully). Los de la Academia de las Ciencias y de la Academia Francesa están vestidos de casaca negra toda bordada de seda verde. Se leyeron varias memorias por varios miembros. El historiador Lacretelle leyó algunos fragmentos de la historia de la independencia de la Grecia que fueron muy aplaudidos. Comí en casa del general Morán. De vuelta a casa encontré una esquela de convite del conde St. Aulaire y un convite de parte de M. Thuret, cónsul general del rey de los Países Bajos para comer el martes próximo.

   Fui presentado en la soirée del barón Cuvier, célebre naturalista, miembro del instituto y consejero de estado, que me recibió atentamente y en seguida me presentó a Mme. Cuvier y a la hija de ella. Allí hablé largamente con un inglés que ha estado en Bolivia en tiempo de Sucre y en el Perú en tiempo de la dictadura de Bolívar.

1830. Abril 25.

   Domingo: Los diarios hablan de las bases de la nueva constitución de Colombia y de la comisión del general Sucre y el obispo Estévez a Venezuela. Parece que se conserva el gobierno central. Estuve en la sesión general del Ateneo de Cortes y después visité al obispo Grégoire, que me regaló varios manuscritos sobre la educación en Dinamarca. De regreso vi la procesión para trasladar las reliquias de San Vicente de Paúl; es una cosa como las nuestras, a la cual concurre innumerable gentío. Me han visitado el barón de Champy y el señor Baumann. Recibí esquela de visita del conde Müllinen, enviado extraordinario del rey de Wurtemburg en París. Estuve en la ópera cómica Fra Diávolo.

1830. Abril 26.

   Lunes: Recibí una esquela del conde St. Aulaire convidándome a comer de parte de la condesa de Boigne, que fue la señora que comió en casa del conde cuando yo fui convidado. Estuve a visitar al señor Thuret, que me hizo un recibimiento eminentemente afable, me convidó a su casa de campo y me ofreció cartas para Londres y Amsterdam; habló de los negocios políticos de Colombia.

   El señor Rougemont me ha convidado a comer nuevamente para el próximo domingo. El señor Vidaurre ha estado en casa y le he leído mi manifiesto (he cambiado 5 mil pesos en onzas de oro colombianos a razón de 82 francos cada una, que me produjo 25.666 francos, es decir, a un 2).

   Fui a la soirée del conde Müllinen; numerosa y brillante me pareció; allí estaban casi todos los miembros de la lista diplomática, vi al ministro de Austria, el conde Apponyi; al enviado extraordinario de Baden, barón Barkheim; al encargado de negocios de Suiza, del Brasil, al ministro de Rusia, al del Brasil, etc.; vi también a la hija del general Moreau. Conversé con el encargado de negocios del Brasil, con un señor amigo del doctor Röding de Hamburgo y con el barón Hanau, alemán, escritor de economía política, que pareció sorprendido de lo que me oyó sobre el particular y sobre las observaciones que le hice contra su sistema de formar graneros de reserva.

1830. Abril 27.

   Martes: He paseado por las Tullerías y los Campos Elíseos con el barón de Champy. He arreglado con la casa de Rougemont de Löwemberg la colocación de mis fondos; le he entregado 40 mil francos (8 mil pesos) a razón del 3% al año, como consta de la carta en respuesta de la mía. Fui a comer donde M. Thuret, conocí a su señora, su hija, y dos hijos. Entre las personas que estuvieron en la mesa fue una el encargado de negocios de Suiza y una parienta de M. Bresson, con dos hijas hermosas, una de las cuales ha viajado en el Canadá y en los Estados Unidos. Bresson es el agente del gobierno de Francia en Bogotá.

   A las 9 fui a la soirée del general Lafayette, que fue numerosísima; allí fui presentado al hijo del conde Las Cases, que acompañó a su padre a Santa Elena durante los primeros años de la cautividad de Napoleón; nuestra conversación relativa al prisionero, me agradó infinito. Volví a ver al ex encargado de negocios de los Estados Unidos en Bruselas, Mr. que me repitió muchos cumplimientos lisonjeros y me presentó a su señora. El general Lafayette me ha emplazado para conversar sobre los medios de obtener una reconciliación con Bolívar; el martes próximo debemos hablar para fijar el día de la conferencia. M. Jullien me ha convidado a comer el sábado próximo.

1830. Abril 28.

   Miércoles: Mr. Cooper ha venido a llevarme a su quinta, pero yo me he excusado de ir por estar comprometido con el conde St. Aulaire para comer donde la condesa de Boigne. El conde vino a las tres y cuarto a llevarme. La condesa me pareció extremadamente amable, ella me presentó al barón Pasquier, ex ministro de negocios extranjeros y al mariscal Marmont, duque de Ragusa, a cuyo lado me tocó estar en la mesa; este señor me hizo mil preguntas sobre el ejército colombiano, modo de hacer la guerra, capacidad militar de Bolívar y si era fácil establecer una monarquía. Alabó infinitamente nuestra ley de manumisión y nuestra organización militar en batallones de a 8 compañías, la cantidad de sueldo que se paga a nuestra tropa. Me ofreció hacerme acompañar a ver el palacio de las Tullerías luego que el rey parta para St. Cloud. Al otro lado me tocó una señora de 70 a 80 años que se ocupó de hablar de la corte de Luis XVI, a la cual estuvo unida. La condesa de Boigne al despedirme me dijo que podía visitarla todas las noches.

   A las ocho y media tomé la diligencia para ir a la quinta del inglés Cooper (dos leguas de París) y llegué a ella a las 9 y cuarto. Allí encontré a la madre y a una hija del coronel inglés Hamilton, que celebró en Bogotá el tratado de comercio de la Inglaterra con Colombia, que está casada con un cirujano, Couits. Dormí aquí.

1830. Abril 29.

   Jueves: Cooper y yo fuimos al palacio de Meudon, que fue del rey de Roma y hoy es del duque de Bordeaux. Es pequeño, amueblado regularmente y decorado con pinturas y estatuas excelentes. El jardín y el parque son magníficos. De allí pasamos a pie por el pueblecito de Meudon y de Bellevue y entramos en la quinta de la señora Hamilton y de su nieta; el señor Couits me ofreció una comida para uno de los días siguientes. Encontramos al cura de Meudon, amigo de Cooper, anciano de 70 años muy amable y poseído del espíritu tolerante del Evangelio. Me quedé también en la quinta.

1830. Abril 30.

   Viernes: Regresé a París a las 9 del día. Fui con Champy a ser presentado al marqués de Argenson, diputado; me ha parecido un hombre de capacidad y que juzga bien rectamente de las cosas de Colombia. Me despedí de M. Wardem. Recibí de Chanviteau 325 francos por Carlos Wilthew. Pagué a Chanviteau 432 francos del viaje del negrito Cruz. Me ha visitado el coronel Fouquier, de los de Aury, a quien conocí en Bogotá. También el barón D'Aubigny. Fui con M. Jullien a ser presentado al conde Ségur, par de Francia, antiguo embajador en Rusia y miembro del instituto, este señor me hizo muchas preguntas de Colombia y me pareció que él desaprobaba la conducta del general Bolívar; él me presentó a su hijo, el general Ségur, miembro también del instituto y autor de la Historia de la campaña de Rusia. Allí fui presentado también al conde Noailles, diputado. Por la noche fui al establecimiento de M. Farina, italiano que tiene dos perros (Fido y Bianco) que hacen primores; componen palabras en francés, italiano, inglés, alemán y latín. Señalan la época cronológica de los reyes de Francia, adivinan varias suertes con los naipes, las flores que se les piden, los objetos, las banderas de las naciones y juegan una partida de écarté. Es admirable lo que hacen los perros sabios. Después estuve en casa de Mme. O'Reilly y me despedí. Ella me ofreció cartas de introducción para Nápoles.

1830. Mayo 1°.

   Sábado: Estuve con Santamaría hablando sobre el proyecto del general Lafayette; está de acuerdo conmigo en ideas. Me despedí del señor Andrieux, del señor Rivadavia y del señor Agüero. Fui a comer con M. Jullien; allí estuvo Vidaurre, el célebre pianista polonés Sowieski y otro del mismo país llamado Chodzko me ha ofrecido cartas de introducción para Dresde y San Petersburgo.

1830. Mayo 2.

   Domingo: Visité al obispo Grégoire. Comí en casa de Rougemont. Fui a la soirée del conde de Tracy y me despedí de él y de su hijo, el diputado M. Víctor de Tracy. Recibí carta de un negociante de El Havre, M. Perquer et Fils, avisándome que tiene en su poder dos cartas para mí, recibidas de Cartagena.

1830. Mayo 3.

   Lunes: Contesté al negociante de El Havre, enviándole la noticia de mi habitación en París. Contesté una carta de M. Lavignac a Bordeaux, en que me saludaba por haberme conocido en Bogotá; este francés fue desterrado en 1828 por el general Bolívar como amigo de la constitución. El señor Balbi ha estado conmigo rectificando las estadísticas de Colombia que va a publicar y para lo cual le di yo varias noticias. Paseamos por las Tullerías (jardín), Santamaría y el general Morán. Por la noche fui al teatro de Varietés, que es uno de los más conocidos porque se representan dramas, graciosos, vaudevilles. El teatro es pequeño y muy hermoso; me pareció más lucido que el de Vaudeville y el de Nouveautés.

1830. Mayo 4.

   Martes: Estuve en el diorama, donde se representan el famoso campo santo de Pisa, el diluvio y una parte de la iglesia de San Germán de Auxerre de París. Es difícil persuadirse de que lo que se está viendo son cuadros pintados y no materialmente el objeto que se representa. La pintura y la luz natural concurren a la ilusión. Luego estuve en el diaforama; estos son cuadros que se ven por medio de lentes y que se mantienen alumbrados. La ilusión es pequeñísima y menos que en el panorama. Al fin estuve en el neorama, donde se representa la parte interior de la basílica de San Pedro en Roma, en el acto de estar el papa en oración. Este cuadro es magnífico y hace grande ilusión porque se cree uno realmente dentro de la basílica. Todas las personas y todos los objetos se representan al natural, es decir en todas sus dimensiones, pero me pareció más perfecta la ilusión en el diorama. El polaco Chodzko ha estado a visitarme y me ha traído dos volúmenes de la obra que ha publicado en 1829 titulada La historia de las legiones polacas en Italia bajo las órdenes del general Dombrowski, con una noticia sobre los sucesos políticos de Polonia de 1789 en adelante. Por la noche estuve con Pacho donde el general Lafayette. Recibí una carta de Arrubla del 8 de noviembre. Dos de mi señora Nicolasa, de Guaduas, de octubre, y una de Burckle de New York, con otra del coronel Torrens, encargado de negocios de Méjico en Bogotá.

1830. Mayo 5.

   Miércoles: He estado enfermo y me apliqué sanguijuelas. Recibí carta de Cartagena del 10 y 11 de marzo de M. Núñez y de Escobar, y de mi hermana, del 28 de enero. Estas son las que vinieron de El Havre. Me visitó el marqués D'Argenson. Estuve en la Academia Real a la reposición de la ópera Edipo en Colonna y del famosísimo baile Manon Lescaut, que ha merecido grandes y repetidos aplausos.

1830. Mayo 6.

   Jueves: El obispo Grégoire y el señor Borrego me han visitado. Estuve donde el general Lafayette invitado por él a tratar de la reconciliación con Bolívar. Yo le expliqué el origen y progresos de nuestra enemistad, las persecuciones que he sufrido, los ultrajes y mi injusta condenación; le dije que Bolívar era vengativo y orgulloso y que yo debía en mi desgracia actual no abatirme ni humillarme; que bajo estos principios dispusiera de mí como le pareciera conveniente y oportuno. Nada se resolvió porque me dijo que lo hablaría con Palacio.

   Por la noche estuve en el teatro italiano a la representación de la ópera alemana Freischütz, de Weber, en la cual ejecutaron los primeros papeles Mlle. Schröeder-Devrient, cantarina del teatro de Viena, y M. Heitzinger, que fueron grandemente aplaudidos; a la cantarina le echaron ramilletes de flores desde los palcos. Recibí carta de Bogotá de Teresa Suárez, del 7 de febrero, diciéndome que sabía ya mi llegada a Hamburgo.

1830. Mayo 7.

   Viernes: Recibí por el señor Murphy un oficio del señor Gorostiza, del 4 de mayo, incluyéndome la respuesta del secretario de Estado de Méjico, fecha 26 de febrero, en que en términos muy lisonjeros me contesta el gobierno sobre mi ofrecimiento de servir a aquella República en caso de que la invasión de Barradas, en Tampico, tuviera suceso, y no en otra circunstancia.

   He escrito a Arrubla y a mi casa con fecha de ayer; a Arrubla le encargo mande 4.000 pesos a Marcelino Núñez, a Cartagena a mi disposición, y a Núñez le suplico que me los remita a El Havre a la casa de Perquer e Hijos, de modo que llegue íntegra la cantidad. Con fecha de hoy escribo a Perquer sobre el negocio, instruyéndole que dicha cantidad la ponga a disposición de la casa de Rougemont de Löwemberg, en París.

   Recibí otra carta de Cartagena, de 28 de febrero, de Alcázar (Pablo) incluyéndome una de Arrubla del 14 de febrero y un paquete de impresos.

   Palacio y Santamaría han estado a hablarme sobre la proyectada reconciliación con Bolívar; yo les he dicho decididamente que la reconciliación estaba hecha por mi parte bajo las siguientes condiciones: 1a ) que el régimen político de Colombia fuese republicano y un poco federal; 2a ) que el general Bolívar de buena fe se adhiera a él y gobierne sin acepción de partidos y conforme a las leyes; 3a ) que se me satisfaga de los ultrajes y persecuciones que he sufrido. De otro modo no puedo prestarme a nada, porque todo lo contrario sería humillación y bajeza, indignas de mí y perjudiciales al bienestar de mi patria. A las 6 fui a comer a casa de Mme. O'Reilly; en la mesa estaban entre otras personas el conde Laborde, diputado, miembro del instituto, y el señor Guizot, catedrático de historia en la Sorbona. Contesté al señor Burckle a New York, por medio de la casa de Wells & Greem de El Havre.

1830. Mayo 8.

   Sábado: Hoy no he salido porque me he aplicado otra vez sanguijuelas. El señor Borrego, de Buenos Aires, ha estado en casa. Por la noche fui con M. David a la soirée de M. Cuvier.

1830. Mayo 9.

   Domingo: Ni de día ni de noche salí por enfermo. Estuvieron a visitarme Varaigne (que llevó la carta de Caracas de 26 de noviembre) y el joven negociante de Rochelle J. Lohmeyer. Por la noche me acompañó D. Acosta.

1830. Mayo 10.

   Lunes: Estuvo Palacio a decirme que habiendo hablado con el general Lafayette habían convenido en que fuésemos donde él los tres (Palacio, Santamaría y yo). Balbi estuvo a acabar de concluir la estadística de Colombia. Rivadavia, Agüero y Borrego también estuvieron a verme. El polaco Chodzko, autor de varias obras sobre la Polonia, me ha regalado dos cuadros, uno de la estadística de aquel país y otro del mapa del teatro de las operaciones de las legiones polacas en Italia, bajo el general Dombrowski, en tiempo del general Bonaparte. Al mismo tiempo me ha enviado dos cartas de introducción para San Petersburgo, para Mme. María Szymanowska, polaca, primera pianista del emperador y de la emperatriz, y otra para Dresde para el general Kniaziewicz. Estuve por la noche en el teatro de Madame, donde se representaron tres vaudevilles, uno de ellos titulado Philippe, de M. Scribe, que está en boga actualmente. El teatro es pequeño como el de Varietés, tiene más cabida por la disposición de los palcos, pero es menos bonito.

   La casa de Perquer et Fils de El Havre a quien escribí el 7 del corriente sobre el negocio que consta en este diario, me ha contestado de conformidad con mi propuesta y encargo. Estuve donde el señor Murphy, agente de Méjico, a visitarlo y llevarle el recibo para el señor Gorostiza, del pliego del secretario Alaman. También estuve donde Borrego. El barón Champy ha estado en casa. La Quotidienne del 1° del corriente, publica la carta del general Briceño Méndez al general Bermúdez, proponiéndole la monarquía para Colombia.

1830. Mayo 11.

   Martes: Fui a comer con Santamaría a la Chaumière du Mont Parnasse, donde se reunió la sociedad mensual de la Revista Enciclopédica. Allí vi varios conocidos; conocí a Mr. Aldini, inventor del aparato para preservar a los bomberos de quemarse cuando concurren a apagar el incendio; hicieron allí varios experimentos reducidos a tomar con un guante de amianto y qué sé yo qué otra composición, un hierro ardiendo, carbones, etc. Un señor Matieux me dio un proyecto de unión enciclopédica, convidándome a ser miembro de la sociedad a la cual pertenecen ya los Cuviers, Thénards, Jomards, Chaptal, etc.

   Dos señores me dieron noticia de que Riva Agüero había sido nombrado vicepresidente del Perú. Del convite nos fuimos a la última soirée del general Lafayette, donde nos esperaba Palacio. Quedamos él, Santamaría y yo de acuerdo con el dicho general de ir a su casa el jueves inmediato al medio día.

1830. Mayo 12.

   Miércoles: Estuve a ver el georama. Se reduce a ver un gran globo terráqueo de 120 pies de diámetro, en el cual se puede fácilmente estudiar la geografía. El globo está dispuesto alrededor de una sala, de manera que en la parte cóncava se ven todos los países, mares y tierras del mundo. Visité al señor Vaur. Fui a comer en casa del señor Suberville, donde también comieron Morán, Santamaría, el señor Ortiz, cónsul de Méjico en Burdeos y otro mejicano.

1830. Mayo 13.

   Jueves: Estuvimos donde el general Lafayette, Palacio, Santamaría y yo, y después de una larga conferencia quedó convenido que el dicho general escribiría a Bolívar una carta invitándolo a la reconciliación conmigo, pero sin ofender en ella, en lo más mínimo, mi honor y delicadeza, que ahora más que nunca deben salvarse. Fui al teatro italiano a la ópera alemana Fidelio, música de Beethoven; estuvo ejecutada admirablemente; el público se manifestó muy satisfecho y tanto que hizo repetir una escena. Mme. Schröeder-Devrient y M. Heitzinger desempeñaron maravillosamente los dos principales papeles.

1830. Mayo 14.

   Viernes: Estuve donde los señores Chodzko, Jullien y Roche. Recibí cartas de Bogotá, de fecha 21 y 22 de febrero de los dos Arrublas, de Aranzazu, Vélez, doña Manuela, mi tía, P. Montoya y el doctor Garay, las cuales me las ha enviado el señor Bresson con el cuñado de Martigny, cónsul de Francia en Bogotá.

   Estuve en el teatro del Odeón, donde se representaron Los dos ingleses y Cristina de Suecia; esta última pieza es del género romántico y fue muy aplaudida. La ejecución me pareció natural y perfecta. El teatro es tan pequeño como los de Varietés y Madame pero es más bonito que éste y menos que el primero.

1830. Mayo 15.

   Sábado: Visité al señor Lohmeyer, a Mme. Salazar y al barón Champy, que estaba enfermo. Fui a la ópera cómica, a la representación de la ópera L'auberge d'Auray, música de Herold Carafa, en la cual hace papel una inglesa, Miss Smithson, de una manera admirable. También se representaron L'exil de Rochester, música de Russo y el Rendez-vous bourgeois, música de Nicolo.

1830. Mayo 16.

   Domingo: Visitamos D. Acosta y yo al señor Grégoire y a los futuros suegros y novia de Rafael Ayala; se llama el suegro el coronel Durand Ste. Rose. Grégoire me dio carta de introducción para Londres, San Petersburgo y Copenhague. Por la noche fui al teatro Madame por conocer a los reyes de Nápoles, Francisco I y su esposa, que asistieron al teatro. El rey es viejo, la reina una vieja gruesa y colorada; él es hermano del príncipe de Salerno, un hombre grande, cabezón, color blanco. El duque de Orleans y sus hijos los acompañan.

1830. Mayo 17.

   Lunes: Estuve donde el doctor Rodríguez y leí varios papeles públicos de Caracas furiosos contra Bolívar. No salí por la noche.

1830. Mayo 18.

   Martes: Llevé a Gavoty la carta franca de M. A. Arrubla que ofreció cumplir. El coronel Durand Ste. Rose me ha convidado a comer para el jueves inmediato. Recibí carta de Enet de Hamburgo, de 12 de mayo, muy amistosa. Estuve en la ópera cómica a la representación de Lanilowa, música de Adam, y a la de Fra Diávolo.

1830. Mayo 19.

   Miércoles: El señor Mathieu, negociante que ha estado en Cartagena, me ha convidado a comer el lunes próximo en su quinta en Auteuil, Rue Boileau N° 8. No salí anoche.

1830. Mayo 20.

   Jueves: Recibí una carta muy fina del señor Merck, de Hamburgo, y por su conducto una de mi amigo el doctor Soto, fecha de Caracas hasta el 15 de diciembre. Yo he escrito a don Martín Tobar con fecha del 25 del corriente, entre otras cosas, quejándome de los periódicos de Caracas.

   Estuve en la sala Faibaut N° 9 a un concierto dado por el joven Philipa, de 14 años de edad, discípulo de Paganini, que a los once años ha recibido varias decoraciones por su talento en tocar violín. Fue muy aplaudido. La sala está dispuesta como un teatro con tres órdenes de palcos y sus bancos muy decentes. Ella es destinada a conciertos y canto.

   A las 5 fui a comer donde el coronel Durand Ste. Rose, futuro suegro de Ayala. Después de la comida hubo soirée, en la cual se bailó y se cantó. La mayor parte de las señoras eran inglesas. La mujer del coronel se dice tía o pariente del ministro Guernon de Ranville.

1830. Mayo 21.

   Viernes: Hoy conocí donde Santamaría, al señor Martín Villamil. Es un hombre rico, de talento y gran sectario del sistema de Gall. Me dijo que yo tenía la fisonomía de Napoleón, que mis órganos del cerebro indicaban que tenía mucha circunspección, memoria de localidades, carácter, pero no memoria de voces. Estuve muy divertido un gran rato oyéndolo discurrir sobre el tal sistema. También me dijo que tenía el órgano de talento general, como el duque de Wellington. Por la noche no salí.

1830. Mayo 22.

   Sábado: He escrito al señor Enet a Hamburgo y le he encargado diga al señor Merck que puede enviarme la carta de introducción para el cónsul anseático en Londres (que él mismo me ha ofrecido) por conducto del señor Rougemont. Los señores Villamil y Suberville me han visitado. Por la noche estuve donde Delgado. También escribí al doctor Röding a Hamburgo.

1830. Mayo 23.

   Domingo: Por la noche estuve en la ópera cómica a la representación de Les deux jaloux, música de S. Gail , Jean de París, música de Boïeldieu y La Jeune femme colère del mismo.

1830. Mayo 24.

   Lunes: A las tres fui con el señor Mathieu al pueblo de Auteuil, una legua de París, donde comí y regresé a las ocho. Este pueblo es muy bonito, a un lado tiene el grande bosque de Bolonia, St. Cloud, Meudon, y del otro, jardines particulares muy hermosos. En este pueblo han vivido Franklin, Boileau, Helvecio, La Fontaine, Racine, etc. Por la noche no salí.

1830. Mayo 25.

   Martes: Comí en el Café de París, en el boulevard, con el señor Champy. Por la noche estuve donde el general Morán.

1830. Mayo 26.

   Miércoles: Por la noche estuve en el teatro de la Puerta San Martín, donde está representando el famoso cómico Potier que dejará pronto el teatro. El edificio y decoraciones de palcos es grande y bastante bonito. Este es uno de los teatros pequeños.

1830. Mayo 27.

   Jueves: He entregado a la casa de Rougemont 5 mil francos más, con lo que quedan en ella, de mi pertenencia, 45 mil francos (cambié onzas españolas a 82 francos 10 sueldos y compré soberanos, moneda de oro inglesa, a 25 francos 10 sueldos).

   Estuve en el teatro italiano (Favart) a la ópera Oberón, que yo había visto en Hamburgo; el canto aquí ha sido mucho mejor y la última decoración que allá; la música es de Weber. Heitzinger y Mme. Schröeder-Devrient cantaron admirablemente.

1830. Mayo 28.

   Viernes: Hoy repite el Journal du Commerce la historia de la muerte del general Bolívar; ella es comunicada por un buque que ha salido de Angostura y ha hecho el viaje en 36 días. No salí por la noche. De día visité a Rivadavia. Vi los pozos artesianos cuya operación de cavarlos se hace por medio de máquina muy sencilla y de largas barras de hierro. Le leí a D. Acosta las memorias que escribí en Bocachica.

1830. Mayo 29.

   Sábado: Se desmiente la noticia de la muerte de Bolívar. Fui a la policía a buscar mi pasaporte y se me dijo que hasta el lunes se podía despachar porque había que tomar la orden del prefecto. Estuve donde el estatuario David.

1830. Mayo 30.

   Domingo: He escrito a Arrubla con fecha 25 y de hoy, y le recuerdo la remesa de 4 mil pesos para la casa de Núñez, de Cartagena, de que le hablé en otra carta del 6 del corriente; también escribí a M. A. Arrubla, a Aranzazu y a Vélez, a casa y a mi señora Nicolasa.

   Estuve en la iglesia de San Roque, donde, con motivo de ser pascua del Espíritu Santo, se cantó una misa solemne en que ejecutaron 160 músicos y cantores. Luego me despedí del abate Grégoire, y de vuelta a casa vi en el patio de las Tullerías al rey y la reina de Nápoles que salían para su palacio. Escribí a David dándole las gracias por haber hecho mi busto en bronce y habérmelo regalado. A las 3 fui con M. Jullien al pueblo de Charenton (media legua de París), a comer en casa de Mme. la baronesa de Cambry, señora de 75 años, muy amable, de talento, y amiga de la libertad americana; comieron sus hijos y nuera y dos personas más. Charenton es el pueblo donde la Liga tuvo su cuartel general y también Enrique IV. La casa de la señora de Cambry era la antigua posada Del Cordero (Auberge du mouton), donde Enrique IV vio a su querida Gabriela D'Estrées, cerca está la casa donde ella vivía; de regreso fui donde la familia de Durand Ste. Rose a despedirme. Allí estaban jugando las niñas y los tertulios juegos de prendas.

1830. Mayo 31.

   Lunes: Me despedí del coronel Lanz, de Rougemont y de Thuret. Rougemont me dio un crédito de 20 mil francos para Londres, Hamburgo, Viena, Florencia, Roma y Milán. Thuret me hizo ofrecimiento de créditos para Londres y Amsterdam y de carta de introducción, y me convidó a ir a su casa de campo, que es afamada.

   Tomé mi pasaporte en la policía, fue visado en el ministerio de relaciones exteriores y costó 10 francos. También me despedí del barón D'Aubigny. El señor Gutlin de Campron me visitó y me convidó a comer; este es un francés muy rentista que ha viajado en los Estados del norte y en Méjico, a quien conocí donde el general Morán. Igualmente me despedí del doctor Rodríguez, colombiano. Estuve en el palacio real, donde el duque de Orleans ha dado una gran fiesta a los reyes de Nápoles; todo el jardín, las galerías, los patios estantes, etc., estaban iluminados. Las galerías con vasos de diferentes colores; los convidados, dicen que eran cuatro mil, casi todos se pasearon en la gran azotea hasta media noche; allí se presentó el rey Carlos X al público que era inmenso, más o menos de 40 a 50 mil almas, y fue saludado con vivas. Mucho general, mucho uniforme y mucha gala y elegancia.

1830. Junio 1°.

   Martes: Está tomada plaza en la diligencia hasta Amiens para mí y Juan. Pacho y Pepe se quedan aquí, porque no puedo viajar con ellos haciendo tantos gastos. Me despedí de M. Jullien, que me dio cartas para Londres; el señor Thuret me ha mandado para Londres, Amsterdam y Berlín. El señor Appert, miembro de la sociedad real de prisiones, me ha enviado todo lo que ha publicado sobre ellas, hospicios, escuelas primarias, etc., y todo con una carta muy lisonjera. Habiéndome ofrecido ser miembro corresponsal de la sociedad de estadística de Francia, he escrito al presidente aceptando el ofrecimiento. Me despedí del señor Balbi. Por la noche estuve donde el general Morán y Santamaría.

1830. Junio 2.

   Miércoles: Estuve donde Varaigne, Champy, Suberville y Gavoty a despedirme; este señor se ha hecho cargo de dar a Pacho 40 pesos mensuales y no quiso recibirme el dinero que le dejaba. Fui a comer a la Chaumière du Mont Parnasse, donde me convidó el negociante Vaur; éramos 12 convidados: un general francés, un general de Haití, un oficial de la guardia que estuvo en España en el ejército francés en 1823 y después en Grecia, y algunos negociantes. La mesa estuvo muy alegre y animada, cantaron, gritaron y se divirtieron grandemente; el oficial de la guardia real que habla un poco español cantó boleros y canciones patrióticas de España contra Napoleón. Un negociante, Lefèvre, hizo de mi apellido este calembour o equívoco que es menester pronunciarlo para comprenderlo: "Si j'étais colombien je dirais: rendez nous cent ans d'air et nous vivrons longtemps". Esta noche estaba convidado a una soirée musical donde el doctor Cousin, médico que me ha recetado, pero no fui porque estaba bastante malo de un divieso.

1830. Junio 3.

   Jueves: Compré una docena de cucharitas doradas de café para regalarle a Mme. Salazar. Dejo ocho napoleones para el médico que me ha asistido y no me ha curado. Dejo a Pacho dinero para él y Pepe, para todo el mes de junio. Cambié 3.500 francos por soberanos de Inglaterra y notas del banco; los primeros a razón de 25 francos y 9 sueldos, las segundas a 25 francos y 10 sueldos. He pagado toda la cuenta del alojamiento y portero a razón de 20 francos mensuales, recibo de cartas, etc. Todo está preparado para seguir mañana. Por la noche estuve en el teatro alemán a la representación de La familia suiza, ópera de Weber.

AMIENS

1830. Junio 4.

   Viernes: Salimos Prompt y yo a las seis de la mañana en la diligencia, pasamos por Chantilly, comimos en Clermont y llegamos a las 9 de la tarde a Amiens, ciudad grande, célebre por la paz celebrada por Napoleón con la Inglaterra en 1801. La diligencia anda velozmente, cada dos o tres leguas cambia caballos y postillones; asi es que hoy hemos andado 32 leguas. Hemos pasado una porción de pueblos más o menos regulares, entre ellos Chantilly y Breteuil son los mejores. Hemos visto algunos hermosos jardines y pares de varias casas de campo. El terreno es desigual pero encanta verlo tan cultivado de cereales y de algunos viñedos. Nos alojamos en el Hôtel de France.

1830. Junio 5.

   Sábado: Hoy descansé en Amiens porque me ha estropeado mucho la diligencia ayer. Escribí a Pacho con Prompt, que se volvió a París a las cuatro de la tarde. Visité la catedral que es bastante buena y por el estilo de la de Notre Dame de París. He andado por la ciudad y no me ha parecido mala. Aquí hay teatro y se representa tres veces a la semana. Ayer reparé por el camino que después de arar la tierra, la igualan con una máquina triangular de madera llena de clavos largos y después pasan por encima un gran madero pesado para desmenuzar los terrones grandes. Emplean precisamente el estiércol para abonar la tierra (engraisser) y lo recogen en los caminos.

1830. Junio 6.

   Domingo: Salí a las 9 en la diligencia; a las 6 de la tarde comí en St. Paul, lugar mediano; durante la noche pasamos por Air y St. Omer, dos plazas fortificadas y a las 9 del siguiente día llegué a Calais. El país es como el que dejé atrás, bastante poblado, muy cultivado, y el camino en partes empedrado y en partes no.

CALAIS

1830. Junio 7.

   Lunes: Llegamos a Calais, ciudad de 12 mil almas y con un fuerte. El pasaporte fue presentado en la policía, el equipaje fue llevado a la aduana aunque no se registró, el maire expidió el permiso de embarcarme, lo visó la autoridad marítima y satisfice el pasaje mío y el de mi criado, a saber: 16 pesos incluso la gratificación para el conductor y el postillón. Todas estas diligencias se hicieron rápidamente, guiados por uno de tantos comisionados que se ocupan de facilitar a los viajeros su tránsito. Pasé al puerto y ya había salido el buque de vapor. Resolví embarcarme en el paquebote francés, y mientras salía almorcé en el Hôtel La Couronne. Salió el buque a las doce, y la calma nos tuvo 14 horas en el estrecho que atraviesan los buques de vapor en tres o cuatro horas. El pasaje me costó 5 pesos. En Calais hay una columna en memoria del desembarco de Luis XVIII el año de 1814. El puerto es bastante bueno.


INGLATERRA

LONDRES

1830. Junio 8.

    Martes: A la una de la noche desembarqué en el puerto de Dover o Douvres y me alojé en el Hôtel de París. Mi equipaje quedó en una casa que está al entrar en el puerto. A las 8 fui a la aduana, donde registraron el equipaje y me hicieron pagar 3 y medio chelines por un retrato y un mapa. Luego ajusté el pasaje a Londres, por 32 chelines, y tomé un pasaporte provisional, dejando el mío en la oficina para recogerlo en Londres. Todo se hizo rápidamente, en términos que las 10 del día me puse en la diligencia y seguimos. A las doce llegamos a Cantorbery, ciudad regular, a las 3 a Rochester, ciudad más grande, donde comimos, habiendo pasado por... y luego por las ciudades de Gravesende y de Darthorph, habiendo llegado al hotel Sablonier en la plaza Leicester de Londres a las 8. Anduvimos por tanto, cerca de 80 millas en 10 horas, habiendo hecho alto media hora en Cantorbery, y media en Rochester, fuera del tiempo que se emplea en cambiar los caballos, operación que se hace volando. El país está perfectamente cultivado de Cantorbery a Londres, tan poblado y tan sembrado de casas de campo que admira y complace verlo. El camino, las diligencias, los caballos, sus arneses, la cultura del campo, las poblaciones, todo me ha parecido mejor que lo que tengo visto. Los pueblos son alegres y aseados, los hoteles muy decentes. Cuatro millas antes de llegar a Londres hay tantas poblaciones que parece una ciudad continuada, y edificios muy bellos rodeados de jardines. La ciudad hasta ahora me ha parecido grandísima, las casas edificadas con bastante simetría, aunque las paredes están negras; las calles muy anchas y enlosadas, los lados sin los caños que París tiene en medio. En las poblaciones hay algunas casas de paja, casi todos los techos son de teja en lugar de pizarras y algunos edificios son de palo, los más de ladrillo o de adobe. Me parecen todas las mujeres muy bonitas.

1830. Junio 9.

    Miércoles: Escribí a Carlos llamándolo. Olvidé anotar que después de mi salida de París me pidieron el pasaporte en Air, en Saint Omer y en Calais; en Inglaterra, sólo en Douvres para darme otro. En el bureau de las diligencias en Calais, firmé en el registro de pasajeros para justificar que había llegado sin novedad; en la aduana de Douvres firmé también para comprobar que mi equipaje había llegado intacto. En Inglaterra no me han exigido estas formalidades. El vestido generalmente de las mujeres difiere mucho aquí del de Francia; casi todas cargan gorra, en lugar que en Francia sólo la usan las señoras y gente de comodidad. Los trabajadores aquí cargan saco blanco largo en vez del corto azul que usan en Francia (blousse). Los criados y criadas llevan en vez de delantal una especie de medio camisón que cubre desde el pecho hasta abajo y sólo por delante. De París a Calais nos mortificaron los pobres y los muchachos pidiendo limosna con impertinencia, lo que no ha sucedido de Calais a Londres sino en un solo punto. En París no se pide limosna, quien lo hiciera sería castigado como vagabundo. Vino Carlos Wilthew y hemos buscado un alojamiento particular que consiste en una antecámara, una alcoba y un cuarto para el criado, todo por dos guineas por semana. El paraje es Leicester Square, Leicester Street, número 7. Luego salí con Carlos a dar una vuelta por la ciudad y pasamos por calles excelentes, unas más hermosas que otras, sobre todo las de Regent Street. Vimos por fuera la abadía de Westminster, las oficinas de marina y de guerra, la ópera italiana, el hermoso parque del Regente, el hermosísimo de Hyde Park, donde está una grande estatua de águilas dedicada al lord Wellington del bronce de los cañones tomados en varias batallas. Entramos en el palacio de St. James a preguntar por la salud del rey; desde la puerta y por todos los corredores y cámaras se encuentran lacayos ricamente vestidos con diversos uniformes; unos a la antigua, otros de etiqueta; los unos con alabardas, otros con bastones, y otros con pedazos de varas en la mano. En la sala había dos grandes señores que mostraban a un innumerable gentío el boletín de los médicos. También pasamos por la casa del parlamento, que está cerca de la abadía de Westminster. Por la noche di con Joaquín Acosta una vuelta por Regent Street; el alumbrado de la ciudad es con gas, muy hermoso. Aquí hay establecida recientemente una gendarmería destinada a velar en la conservación del orden público. Esta noche dormí en mi nuevo alojamiento.

1830. Junio 10.

    Jueves: Fui con Acosta donde el señor Bowring y me dio una carta de introducción para Mr. Hume, miembro del parlamento, y dos billetes para entrar en el museo de la sociedad anseática y en el jardín zoológico. El señor de la Costa, vecino de Guayana, me ha visitado. Envié al señor Gorostiza y al señor Tato las cartas que traje para ellos.

Moneda inglesa

   Libras (soberanos), 20 chelines cada una. Hay de oro solamente.
   Guineas, 21 chelines cada una (imaginaria).
   Soberanos, 20 chelines. De oro.
   Medio soberano, 10 chelines.
   De plata, corona o crown, 5 chelines.
   1 chelín, 12 peniques.
   De cobre, penique de a 1 y de a 2.
   Papel del banco desde 5 libras en adelante.

    Estuve en la casa del parlamento y vi la sala de la abadía de Westminster donde están los tribunales de justicia. Es grandísima y muy elevada. Aquí se reúne la cámara de lores en tribunal. Aquí fueron juzgados el lord Stratford, Carlos I, lord Melville, etc. Luego entramos a la antesala de la cámara de los comunes, donde vimos entrar al speaker (presidente) vestido de ropa talar negra con una gran peluca del tiempo de Luis XIV, precedido de un portero vestido de etiqueta y de otro que lleva al hombro una gran maza bronceada, y otro llevaba la cola del vestido. Para hablar con algún diputado que no se sabe dónde vive se da un papel a uno de los porteros de la cámara. Así lo hice yo para ver a Mr. Hume, quien vino y me hizo varios cumplimientos. El me presentó a sir James Mackintosh, para quien tenía cartas de introducción. Allí vi a sir Robert Wilson y en la cámara conocí a O'Connell. Entré a la cámara con Mr. Hume y me senté adentro; la sala es pequeña, sin ningún adorno, de figura cuadrilonga y entabladas las paredes como coro de canónigos. Los asientos están paralelos a las paredes, forrados en tafilete y formando anfiteatro. El speaker se sienta en una especie de confesionario separado de la testera de la sala. Los diputados conservan sus sombreros puestos y se acomodan en los asientos como les parece mejor. Para hablar se paran y se quitan el sombrero y dirigen la palabra al speaker . La cámara de los lores está en el mismo edificio. Por la noche fui al teatro Drury-Lane, donde se representó la ópera El sitio de Belgrado, y Le Brigand; tomé asiento en los primeros palcos, que me costó 10 chelines. El teatro es menos grande que la Academia de París, muy elegante, alumbrado con lámparas de cristal y bujías y en lo más alto con gas. El primer orden de palcos, que se parece a un balcón, está concurrido por señoras vestidas como para baile, es decir, sin gorras. Los palcos están servidos por lacayos con libreas, la música y los actores me han parecido fríos y poco excelentes. Hay un gran salón (Foyer) donde se pasean elegantes y bellas inglesas que se brindan a los hombres; es la feria de las mujeres. El señor Gorostiza me ha visitado hoy. He consultado un médico.

1830. Junio 11.

    Viernes: Me ha visitado el señor J. J. Tato, oficial de la legación mejicana. Acosta ha estado conmigo. El señor Gorostiza me ha convidado a comer mañana y me he excusado. Fui con Carlos a llevar las cartas de introducción para los señores Hartmann & Cía., Baring et Frères, Jones, Fonseca, Syllem de Grauthof y Sanpeon Botard. Dejé una esquela de visita a los Darthez. De paso vi la casa de despacho del lord mayor de Londres, la iglesia de San Pablo, el banco y la bolsa. El banco es un edificio muy sólido y de buena arquitectura. La bolsa, a la cual entramos, es un claustro bastante grande con hermosas columnas, estatuas de reyes o de hombres notables, y una estatua al medio; es mejor la bolsa o lonja de París. La veleta de la cúpula tiene en la punta una langosta (homard). Entré a la iglesia de San Pablo, que me ha parecido soberbio edificio. Se tiene por el segundo después de la basílica de San Pedro de Roma. Su figura es una cruz con dos naves por todos lados, tiene 500 pies de largo y 285 de ancho. Su arquitectura es de orden corintio; la fachada del oeste es mirada como la mejor arquitectura en el mundo. No tiene columnas en el interior sino magníficos pilares y varias galerías. La media naranja es famosa. Por todo el edificio se ven los monumentos que el público ha consagrado a los grandes hombres de la Inglaterra de toda profesión. Es notable el de Nelson, vestido con la pelliza que le regaló el gran señor, descansando sobre un ancla; la Inglaterra conduce a dos jóvenes y les muestra con interés la estatua de Nelson; un terrible león guarda el monumento. Al pie de este grupo de estatuas de mármol están los nombres de Copenhague, Nilo, Trafalgar. Este monumento, como todos los demás, es de mármol. Allí están los dedicados al doctor Johnson, filósofo; a Howard, amigo de los enfermos y de los encarcelados; lord Cornwallis, gobernador de Bengala; el general Picton; el general Abercromby, el general Moore y varios otros marinos muertos combatiendo contra los franceses.

    La estatua de la reina Ana está en el patio al entrar en la iglesia, porque fue en su reinado que ella se concluyó (en la galería de la media naranja están colgadas varias banderas tomadas en el campo de batalla). Todo este vasto edificio está rodeado de una hermosa reja de hierro. Comí con Carlos en su casa, con su madre y una hermana. De vuelta conocí a Mme. Stuart. Fui al teatro de Covent Garden, donde se representó una pieza de Shakespeare. Me pareció muy hermoso y más grande que el de Drury-Lane, pero no tan elegante. Los usos, orden de palcos, etc., son los mismos. Fui al salón real de feria de mujeres públicas, pero sólo por curiosidad. En el teatro bailó una niñita de ocho años.

1830. Junio 12.

    Sábado: Fui con Acosta a visitar la abadía de Westminster, uno de los mejores edificios de Londres, donde se coronan los reyes y se entierra a ellos y a los grandes hombres. La arquitectura es gótica, magnífica, y la figura una cruz. Dentro está la capilla llamada de Enrique VII, cuyo sepulcro está allí; en ella se reúnen los caballeros de la Orden del Baño y sus banderas están colgadas a los dos lados. También están los sepulcros de Eduardo el Confesor, de Isabel, con la particularidad de estar enterrada en el mismo lugar que María de Escocia, decapitada por ella, el de Ricardo II, el del duque de Montpensier, emigrado francés, y otros. Por todo el edificio se ven monumentos de mármol más o menos hermosos y las sepulturas de grandes hombres, allí está el del conde de Chester junto al de su primera mujer, y ha quedado vacío el lugar para la segunda, porque ella no quiso que la enterraran a la izquierda; el de Fox, teniendo al pie dos estatuas figurando dos esclavos que lloran su muerte; el del lord Mansfield sentado en su cátedra; el de Pitt, levantado por el parlamento; el de Newton teniendo perpendicular a su cabeza un gran globo celeste; el de una joven particular (Warren) cuya estatua parece de lo mejor; el de un esposo que defiende a su mujer de la saeta que le dirige la muerte.

   En un grupo están los monumentos de Milton, Shakespeare, Thomson, Richardson, Addison, Dryden, Gray, etc. En la capilla de Enrique VII hay mosaicos muy antiguos y por consiguiente muy ordinarios. Vimos la capilla donde se coronan los reyes, es una especie de alta tarima del lado izquierdo del altar; en otra capilla están las sillas destinadas a la ceremonia desde tiempo inmemorial, y son de madera muy ordinaria. En otro lugar están los bustos en cera de Guillermo y María, de las reinas Isabel y Ana, del lord Chatham y de Nelson, todos con sus vestidos naturales y muy perfectos. En otra parte están los sepulcros de Fox al frente del de Pitt, ambos muertos en 1806; cerca del de éste, el del lord Castlereagh, muerto en 1822, y a su lado, muy cerca, el de Mr. Canning, muerto en 1827.

    Salimos de Westminster, entramos al Alien Office a entregar el pasaporte y tomar el permiso de residir dos meses, todo gratis, como en Francia. De allí fuimos al jardín de St. James (Saint James Park) que es muy extenso y hermoso aunque con la particularidad de estar ordenado sin ninguna simetría. En medio hay un pequeño río que de intento se le ha hecho. Cerca está un monumento que consiste en el gran mortero con que los franceses bombardearon a Cádiz en 1812 y que fue abandonado después de la batalla de Salamanca, ganada por el duque de Wellington; este cañón fue regalado por las cortes de España al príncipe regente y colocado de su orden sobre un monstruo marino que le sirve de montaje. Después fuimos al sitio en que fue decapitado Carlos I en 1745; allí está una estatua de Jacobo II que indica con el dedo el lugar donde lo decapitaron.

    Escribí hoy a Pacho a París. Vi el famoso puente de Waterloo, famoso por su longitud, solidez y porque está tan perfectamente plano que parece una tabla.

    Por la noche fui con Acosta al teatro de la ópera italiana, King's Theater. Es el más grande y bello que he visto y está bien cuidado. No tiene balcones; los palcos todos están adornados con colgaduras. Del piso a la galería, hay seis órdenes de palcos, el anfiteatro, y la galería es hermosa. Este es el teatro de moda, el más caro y al que asiste toda la gente rica y fashionable. El parterre o patio cuesta media guinea y la luneta una guinea. Se representó la ópera de Rossini La Cenerentola, o Cendrillon; Mme. Malibran hizo el primer papel; Donzelli, Santini y el primer bajo de Europa, Lablache, todos cantores acreditados. Después hubo el baile Flora y Zephyro, en el cual danzó la Taglioni de París. Casi todas las bailarinas son francesas. Observé con pesar que los ingleses ni conocen ni sienten la música; regularmente aplauden y piden repetición de los pasajes estrepitosos y fuertes.

1830. Junio 13.

    Domingo: Empezaré a anotar los usos y costumbres del pueblo inglés, que en todo difiere de los otros de Europa. La nobleza es aquí lo primero en todos respectos, y después las gentes que llaman fashionables. El comercio, es decir los comerciantes y los manufactureros, no tiene en la sociedad grandes consideraciones. La cocina inglesa es simple y sencilla, poca profusión. Hay en esto como en todas las cosas un sistema constante. En las casas no hay concierges como en Francia; aunque las puertas siempre están cerradas, se abren por la portera y se cierran cuando se golpea o se toca una campana; el modo de golpear tiene sus reglas. Los salones tienen poco adorno de espejos, lámparas, relojes, etc., como en Francia. Los hoteles son muy sencillos, aunque algunos muy grandes y todos limpios y aseados. No se acostumbra fijar convites en las paredes: o se ponen en una tabla al pie de la pared, o de alguna reja, o algunos hombres andan por las calles con ellos levantados en una especie de estandarte. No hay la abundancia de oficios de correos que hay en París, es decir para fuera de la ciudad; en lugar de eso un hombre recorre todo el día una calle con una campana recogiendo las cartas para llevarlas al correo. Hay los coches que llaman ómnibus, pero no toman pasajeros en las calles. Hay pocos cabriolés, bastantes fiacres y en lo general decentes. A todo salón, teatro, reunión, etc., se puede entrar con el paraguas o bastoncito, pero no hay como en Francia quien lo recoja a la puerta y luego cobre dos sueldos al devolverlo. El comercio y los manufactureros viven en uno de los seis cuarteles de la ciudad. Los que se dedican a la marina en otro y la nobleza y gente fashionable en otro, en el de Westminster, que es donde están los teatros, el parlamento, las cortes de justicia, los palacios y jardines principales; el almirantazgo, la tesorería, etc.

   Londres se cree que tiene un millón 400 mil almas de población porque el año 1821 tenía un millón 200 mil. Tiene de largo de 8 a 10 millas, de ancho 5 a 7. La atmósfera está siempre oscura a causa del humo que sale de las chimeneas y, como es de carbón de piedra, el horizonte siempre es negro y desagradable; las casas no son grandes y consiste en que aquí no viven en una de ellas tres o cuatro familias como en otras partes de Europa. Todas casi están construidas de ladrillo. Lo mejor es el empedrado de las calles y el alumbrado. Los domingos se cierran todas las tiendas como en Francia, no hay teatros, ni más función que el paseo de Hyde Park o Kensington Gardens. Todos los negocios se deciden aquí previa una discusión, lo que contribuye a difundir las luces y crear un interés común hacia cualquier especie de materias, asuntos, empresas, etc. He visitado al señor Gorostiza. Por la tarde fuimos Acosta y yo a pasear por Hyde Park que estaba lleno de gente a pie, en coche y a caballo. Todos los domingos es el paseo de moda y parece un paseo de los de semana santa en Long Champs, de París. Este parque o jardín es grandísimo, rodeado de pequeñas pilastras de hierro y, como los demás jardines, tiene vacas, corderos y otros animales para hacerlo más campestre e interesante. Esta mañana pasé por Green Park, que está contiguo al de St. James. Aquí está el nuevo palacio del rey, que está al concluirse. Luego comimos en el hotel de Stratford una comida muy inglesa. He observado que los criados de los hoteles no cargan el delantal que tienen los de Francia. En Alemania y aquí, los criados se visten muy decentemente. Por la noche no salí, pues ya he dicho que los domingos no hay diversiones. El señor Darthez me ha visitado.

1830. Junio 14.

    Lunes: Llevé una carta de introducción al lord Lansdowne y fui con Acosta a Terrington Square a buscar un alojamiento. Visité a Tato. En esta ciudad hay más de 70 plazas todas sembradas de árboles y rodeadas de rejas a manera de jardines, lo cual contribuye a hermosear la ciudad. También hay en algunas de las principales calles unas pequeñas plazas redondas que llaman circos, pero sin arboledas. En la de Picadilly vi una casa que tiene la fachada egipcia, es decir el orden de arquitectura, la forma de la puerta y de las ventanas, las esfinges, los jeroglíficos, etc. Parece que es única en su especie. La grave enfermedad del rey causa muchos perjuicios a la industria porque esperando de un día a otro su muerte, por la cual ha de llevarse luto rigoroso por un mes y medio, ni la nobleza ni la gente de moda compra nada para pasar la estación. Generalmente se cree que el haber una reina será muy favorable a la industria del país. Por la noche estuve con Tato en Drury-Lane y vi la escena graciosa de aplaudir la mitad del teatro a un cantor y la otra silbarlo; pedir una la repetición y oponerse la otra; salir el cantor a repetir y hacer bulla para impedirlo, salir por tres veces cuatro personas a hablar y no poder por la bulla. Esto duró un gran rato y aun continuó al empezar la representación del Brigand. Pero nada hubo de más que palmadas, silbidos, Not!, bravo!, hear!, según el partido que cada uno tomaba.

1830. Junio 15.

    Martes: Los diarios hablan de que por noticias de La Guaira del 28 de abril se sabe que Bogotá se ha adherido a la independencia de Venezuela, aunque no se explica el modo.

    Estuve en Terrington Square N° 51 a buscar un alojamiento donde sólo se hable inglés. Fui con Carlos a la institución británica donde se exponen los magníficos retratos de los soberanos y hombres ilustres de Inglaterra y de Europa, hechos por Lawrence. Allí están los de Metternich, Nesselrode, Hardenburg, Castlereagh, Canning, Blücher, Platoff, Wellington, Lasdowne, Capo d'Istria, Liverpool, la familia real de Inglaterra, etc. Por la noche volví a la cámara de los comunes y entré a ella.

   La viuda del general Miranda se ha interesado en que vaya a vivir a su casa, según me ha mandado a decir con Acosta.

1830. Junio 16.

    Miércoles: Estando arreglado otro alojamiento, he tenido que obligarme a pagar una semana el que tengo como si lo habitara, porque es costumbre avisar una semana antes de mudarse y yo no lo sabía. He arreglado con la casa de Hartmann & Cía. de esta ciudad, el transporte de algunos intereses de Colombia a aquí; existe una carta suya del 14 en que me habla del modo de verificarlo, la comisión, costos, etc.; en esta virtud he escrito a Arrubla para que remita a Núñez a Cartagena seis mil pesos, y a éste para que los dirija por el paquete inglés a la dicha casa de Hartmann, Old Broad St. 6 Adams Court. También escribí a Josefita, a Pardo y a mi señora Nicolasa para recoger algunos otros intereses. Este pliego va de aquí a El Havre a la casa de Perquer & Fils, corresponsal de Núñez, con fecha del 17. Hoy he paseado por el pasadizo llamado Burlington Arcade, que no es tan bello como los de París aunque las fachadas son de arquitectura muy buena. He visto un mercado cerca de Covent-Garden. He comido segunda vez en casa de Carlos Wilthew. Recibí de Mr. Hume permiso firmado por el lord Clifton para ir a la cámara de los lores.

1830. Junio 17.

   Jueves: Visité al señor Herrera de Guatemala (Próspero) que me visitó ayer. Fui con Wilthew a ver el magnífico puente suspendido de Hammersmith, que me pareció mejor que el que había visto en París sobre el Sena. Se pagan 4 peniques pasando en berlina, a pie medio penique y en coche de dos caballos, un chelín por ganado, corderos, etc. (Sigue Nota del Editor...)... a dos millas de Londres. De vuelta vimos nuevamente a Hyde Park y a Kensington Garden, donde los árboles son mucho más grandes, En Hyde Park además de vacas y corderos merinos hay muchos venados y gansos. También pasamos por la oficina de la Real Sociedad Humana para salvar los que se están ahogando en un río que corre por el parque; vimos los botes y las redes como atarrayas para el efecto. Estuvimos en Russell Square, que es una de las más bonitas plazas de Londres, y en la nueva plaza de Belgrove, cerca del mismo Hyde Park, donde los edificios se están edificando con mucho gusto y simetría. Comí con Tato en un hotel inglés; el servicio es excelente, todos los guisados están cubiertos con sus tapas, los criados no tienen delantal. Luego fuimos a la gran ópera italiana, a los Horacios y Curiacios de Cimarosa y el Turco en Italia, de Rossini. Los principales papeles fueron la Malibran, Donzelli, Curioni, Santini, Lablache y Mlle. Blassis (francesa) que canta perfectamente bien. También danzó la Taglioni en el baile de Guillermo Tell. Las señoras pueden sentarse aquí, en Inglaterra, en el patio y luneta. No se hacen hileras para entrar como en Francia. Todo el mundo ha de ir a este teatro de etiqueta aunque ya se permite la... Gorostiza me ha visitado. Compré cigarros habanos a tres peniques cada uno.

1830. Junio 18.

    Viernes: Hoy me pasé a 51 Terrington Square, donde por vivir y comer pago cinco libras por semana, y lo sufro por ensayar si puedo aprender algo de inglés. Estuve con Acosta en Greenwich (seis millas de Londres), paseé por el magnífico parque y jardín donde está colocado el observatorio sobre una colina. El parque tenía una manada de venados. Allí mismo está un establecimiento del gobierno para enseñar la náutica a 400 jóvenes hijos de marineros... (Sigue Nota del Editor...), 400 los rudimentos primarios, con tal que sean también hijos de marinos. Al lado está otro establecimiento para niñas igualmente hijas de marinos. El lugar es bastante grande. Se encuentra el hermoso y vasto edificio donde se recogen los marinos inválidos y son mantenidos y vestidos del estado que forma la marina, dejando cada mes un montepío. Allí tienen su hospital, médicos, boticas, paseos, etc., de modo que hay ahora cerca de tres mil inválidos tratados mucho mejor que los inválidos de París. El edificio tiene cuatro cuerpos, y da sobre el Támesis. De Greenwich pasamos a Woolwich, donde están el arsenal y la gran maestranza de artillería. Un oficial nos mostró todo este hermoso establecimiento en virtud de una recomendación que consiguió Acosta. Vimos la fundición donde se taladran los cañones por medio de un molino tirado por caballos, donde se liman y se graban las armas en los cañones de cobre y bronce porque los de hierro se hacen por contrata con Escocia, en razón de que son más baratos. Vimos las salas donde se sierran las maderas, se pulen los palos y se cortan las trozas, todo por sierras movidas por vapor; es increíble la prontitud con que se hace todo esto y con que se forma una vara esférica de un cuadrado. El vapor ahorra los brazos y el tiempo. Para mover las grandes trozas, levantarlas, etc., se usa de máquinas tan sencillas que un solo hombre las maneja. Hay aserraderos de 7 sierras, de 6, 5, 4 y 1. Vimos las salas de los herreros y los almacenes de sillas, atelajes, ruedas, guarderas, etc., para la artillería, las muestras de toda especie de utensilios para su servicio, morteros, carroñadas, cañones, trenes, etc., en número inmenso.

   En los patios están colocados millares de cañones de todos calibres y millares de cureñas de hierro. Vimos la sala para confeccionar los proyectiles, para afinar la pólvora, para probarla en una especie de cañoncito que se mueve como un péndulo, las muestras de la pólvora de todas las naciones de Europa, la fábrica de cohetes a la Congreve y mil cosas más, indispensables en un tan vasto caserío y magnífico establecimiento.

   El oficial nos dijo que en tiempo de guerra 30 mil jóvenes elaboraban cartuchos. Por ser ya tarde no pudimos ver los relieves de las plazas de guerra inglesas, como Quebec, Gibraltar, etc., y la escuela militar. De regreso a Londres pagué al cochero 4 chelines y, después de haber andado media cuadra para casa, me alcanzó el cochero para devolverme un chelín que le había dado de más... ¡Qué cosa tan rara en un cochero de carruaje público! Por la noche estuve en la tertulia de mi patrona que tiene siete hijas. Acosta y Rengifo y el sobrino de Rocafuerte estuvieron también.

1830. Junio 19.

    Sábado: Me visitaron don Jerónimo Torres y Southerland segunda vez. Fui con Wilthew a pasear; estuvimos en Kensington Garden, donde está el palacio de la duquesa de Kent, que no tiene apariencia de palacio. Hay grandes arboledas en desorden, estanques y paseos; este jardín tiene menos regularidad que otros; es espacioso, bien cuidado y en vez de soldados a las puertas hay lacayos muy atentos. Después fuimos a Regent's Park, que es otro jardín nuevo, espacioso, lleno de vacadas, paseos para coches y gente a pie y a caballo. Por un lado tiene una famosa reja de hierro y edificios bastante hermosos y de arquitectura regular. Aquí está el establecimiento zoológico formado por una asociación particular (ménagerie); pagando un chelín se ve una porción de animales cuadrúpedos y volátiles de las cinco partes del mundo. Además de las fieras y animales que había visto en París en el jardín de plantas, vi el tapir, especie de puerco grande de crin lisa, el kangaroo de la nueva Holanda o Australasia, animal que tiene las piernas la mitad más grande que los brazos; el perro lobo de Italia, color blanco bastante lanudo; el Nyl-shau de la India, diferentes especies de águilas, un hermoso león africano, hienas, leopardos, panteras, tigres, el cóndor, un gallo negro inglés que imita al pavo real en su armadura y paseo, el buey de Birman de color rucio, corcovado con cara de asno, orejas de puerco y cuernos cortos. Para ser este establecimiento de particulares me ha parecido bastante provisto, bien arreglado y bien colocados los animales para pasar todas las estaciones.

    En Portman Square vimos la casa del lord Nelson, el célebre marino inglés. En la estación de invierno la buena sociedad de Londres no tiene espectáculos ni soirées , ni bailes como en París: o se van al campo donde dan convites en sus magníficas quintas o se pasan a viajar en el continente. Es en mayo, junio y julio que la sociedad tiene sus diversiones en la capital: teatros, suntuosos bailes, soirées o partys, comidas, etc. Ya se va desterrando el pugilato para divertir al público. Las carreras a caballo son muy fomentadas o concurridas por los ingleses; las de Ascot son las más nombradas. En las casas hay campanas y aldabón para tocar a la puerta; los criados tocan la campana y los caballeros la aldaba. Por la mañana no se visita a las señoras y aun cuando se vea a la señora, no se ve a las hijas; es poco antes o después de comer que éstas son visibles. La comida ordinaria es pescado, asado, legumbres, poco pan, vino que no sea de Francia (porque es muy caro), queso y rara vez una torta de dulce o budín. Después se sirve té. El almuerzo es café con leche y algunas veces carne fría o alguna ave. Ordinariamente se come a las 6 de la tarde y a veces más tarde. Los convites de etiqueta son a las ocho regularmente. Se usa también poca fruta. El servicio es rumboso, es decir platos con sus cubiertos de plata o plateados, buena loza y buenos cubiertos. Ningún inglés ni inglesa habla a nadie en ninguna parte si antes no le ha sido presentado. Por la noche tertulia en la casa, estudiando inglés.

1830. Junio 20.

    Domingo: Visité al señor Gorostiza, a Tato, a Southerland. Fui con Acosta a la capilla del embajador de Baviera donde hay una excelente música y canta la Malibran, pero no pudimos entrar porque estaba repleta de gente. Pasamos a la sociedad cooperativa dirigida por el célebre Owens (escocés) que da lecciones todos los domingos y ha tenido séquito en los Estados Unidos. El objeto de su instituto es mejorar la sociedad introduciendo una especie de comunidad de goces a favor de la anulación de las fortunas, las riquezas y trabajo material e intelectual de los hombres. Por filosófico que sea el proyecto, yo pienso que es irrealizable, principalmente en Estados gobernados monárquicamente. Entre mis papeles conservo un prospecto del diario que ha empezado a redactar en el particular. No salí por la noche.

1830. Junio 21.

    Lunes: Hoy he avisado a la casa de Hartmann & Co. que he escrito a Colombia para que le envíen 6 mil pesos por mi cuenta, de los cuales dispondré oportunamente. He escrito a Pachito a París, a Mme. Salazar y al doctor Rojas sobre su viaje a Colombia con ellas. También escribí ayer a Marcelino Núñez, recomendándole a Acosta (Joaquín) y hoy a los Arrublas, Burckle a New York con el mismo objeto. Un hermano del general Illingrowth, intendente de Guayaquil, me visitó; él, Acosta y yo, fuimos a ver los almacenes de Londres y los de Catarina (London Dock, Katherine Dock), donde se depositan los efectos importados y los de exportación. Los primeros son vastas salas, o de madera o de ladrillo, edificadas a la orilla del gran bassin donde anclan los buques de todo porte, tan arrimados a tierra que se puede pasar a bordo sin necesidad de una tabla. Por toda la orilla del bassin hay máquinas muy simples para embarcar y desembarcar los efectos. En las calles que forman dichos almacenes hay fajas de hierro en todas direcciones para facilitar el movimiento de los carros en que se llevan los efectos a los almacenes. Entramos a una de las trece bodegas para almacenar el vino, y fue preciso llevar candiles para entrar por ella porque es muy oscuro, no obstante que en las testeras hay lámparas que reflejan la luz por medio de una plancha de cobre. Nos dijeron que allí había 14 mil pipas y que en las bodegas donde está almacenado el ron no se entra con luz, sino que por medio de reflectorios se introduce la luz en la bodega y de allí con otro reflectorio se conduce a las pipas para reconocer el número o la marca. Hay en estos almacenes subterráneos, bombas para renovar el aire de cuando en cuando. Además de los almacenes llamados de Londres hay los de Katarina, que son nuevos, bastante hermosos y también edificados a la orilla del otro bassin. Además hay almacenes llamados de las Indias Orientales y de las Indias Occidentales; estos últimos son los más vastos. De allí nos embarcamos en un bote y bajamos el Támesis al punto donde se está haciendo el célebre puente llamado tunnel, que pasa por debajo del río, y que ahora se ha suspendido a dos tercios de su longitud por falta de dinero. El puente tiene la figura de un tonel con arcos de distancia en distancia, donde se colocan lámparas con gas para alumbrarlos porque uno es para ir de una parte a otra, y otro igual para venir, sin que se encuentren los carruajes. Las bóvedas son de piedras muy sólidas que no dejan penetrar el agua; su ancho es de 3 y media varas y está marcado el lugar por donde deben transitar los carruajes, y una especie de acera para la gente de a pie. La altura del pavimento a la bóveda puede ser de 4 varas. La profundidad desde el nivel de flor de agua del río es de 60 pies, porque el río tiene 15 solamente, y lo demás es greda y piedra arenosa. Hay un gran tubo por todo el piso de esta especie de puente que parece destinado a sacarlo cuando se pudiera llenar de agua. La vista de este puente desde un extremo es hermosísima. Se paga un chelín por verlo y entrar.

   El puente queda bastante inmediato de los almacenes de Katherine y de London. De allí volvimos a la ciudad y pasamos por la famosa columna de piedra levantada para perpetuar la memoria del terrible incendio de Londres de 1666. Tiene 202 pies de altura, lo que la hace más elevada que la de Trajano de Roma y la de Vendôme de París. El diámetro es de 15 pies. Entregué al señor Macaulay una carta de introducción del señor Grégoire de París. Al regreso a casa encontré una esquela de visita del oficial de la legación colombiana, P. Casas, con el nombre del ministro, doctor Madrid. Pagué visita a don Jerónimo y a Rengifo. Por la noche fui con Carlos y una hermana suya al teatro Hay-Market, donde se representó el Otelo de Shakespeare, cuyo papel hizo Kean, tenido como uno de los primeros trágicos ingleses. El teatro es pequeño pero elegante; está ordenado y alumbrado como los demás grandes teatros. Entrada al parterre, 3 chelines; un asiento de palco, 5 chelines. El actor Kean me gustó bastante, sin embargo de que no entiendo el inglés.

1830. Junio 22.

    Martes: Dos médicos han venido hoy a examinar mi enfermedad. Un maestro de inglés ha comenzado a darme lecciones para hablarlo. Por la noche no salí y me aplicaron sanguijuelas.

1830. Junio 23.

    Miércoles: El señor Gorostiza me ha visitado y convidado a comer el sábado. Fui con Acosta a visitar a la viuda del general Miranda, que vive donde mismo vivió su marido. Nos mostró la librería, el pupitre del general, la banda que le regaló Katarina II de Rusia, un bastón de carey, y me ofreció alojamiento para cuando volviera a Londres. De allí pasamos al Museo Británico, que se compone de objetos de historia natural, de una biblioteca de 100 mil volúmenes y de estatuas antiguas y restos de algunas antigüedades preciosas de Grecia y de Egipto. Las salas destinadas a objetos naturales no contienen todo lo que parece debe merecer una ciudad como Londres. Vi un grandísimo carnero de Islandia, los fósiles de cocodrilos y de la salamandra, que dicen son muy raros en los museos europeos. En la sala de antigüedades además de una porción de bustos y de estatuas, hay pedazos de relieves y de cornisas tomados del Partenón de Atenas, grandes pedazos de basalto, la famosa cabeza de Memnón de Egipto, una mano y un brazo, todo de una dimensión disforme, vasos redondos y cuadrados como para baños; aquí está el baño llamado de Alejandro el Grande, Isis y otros objetos curiosos y respetables por su antigüedad. Dícese que en esta parte el Museo Británico es singular. Hay también cosas escritas en papiro en caracteres egipcios. Pasamos por la plaza de Bloomsbury, donde está la estatua de bronce con pedestal de granito de Carlos Fox, levantada en 1816; está representado sentado cubierto con una capa. En frente y a distancia como de 100 varas está la estatua de bronce del duque de Bedford, en la plaza que tiene su nombre. Este duque es un rico propietario de Inglaterra y del partido de la oposición.

    Recibí carta de Pachito del 18 de junio de París. Casas me ha dicho que vino a visitarme en nombre de Madrid y que éste me suplicaba que lo viese antes de morirse pues estaba muy malo.

1830. Junio 24.

    Jueves: No salí en todo el día ni por la noche. Herrera, de Guatemala, ha estado segunda vez a visitarme.

1830. Junio 25.

    Viernes: He pagado 5 libras esterlinas por mi alojamiento y subsistencia de la semana cumplida hoy. He ido por la noche con Acosta a los jardines de Vauxhall, que tienen una reputación superior a los de Tívoli de París. El edificio consiste en un gran claustro de madera con anchos corredores cubiertos y dos semicírculos a los lados, también con corredores. Por todos ellos hay mesas preparadas para servir cenas. Pueden caber 12 a 16 mil personas. En el medio del patio hay una especie de tribuna donde se coloca primero la música de viento que sirve para danzar, y después una orquesta cuyos ejecutores deben ponerse sombrero apuntado; desde allí cantan algunos cantores y cantatrices varias piezas de música. El alumbrado del edificio forma una vista hermosísima; consiste en vasos de cristal de diferentes colores, o pendientes de lámparas, o formando diversas figuras, o colgados de los techos de los corredores de una manera que parece un cielo perfectamente estrellado. Hay un pequeño y bonito teatro donde se representan vaudevilles, otro más pequeño para títeres que hacen sus óperas por medio de los cantores que los manejan, panoramas y paseos. Se baila y se ven hermosos juegos artificiales. Cuando las noches son buenas en el verano (que es la estación de estas diversiones) concurre mucha gente de la nobleza y de moda. El precio de entrada es de 4 chelines. Regresé a las 12 de la noche. El señor Bowring me ha visitado y el señor Zebadúa, comerciante de Guatemala.

1830. Junio 26.

    Sábado: A las 9 se ha divulgado la noticia de la muerte del rey George IV en su palacio de Windsor (20 millas de Londres) a las 3 de la mañana. Multitud de hombres han recorrido las calles de la ciudad publicando este acontecimiento y vendiendo un papel que lo refería. Ayer me visitaron el señor Molini, antiguo secretario del difunto general Miranda, y un mejicano llamado Francisco de Borja Migoni. Hoy he duplicado a Arrubla y a Núñez a Cartagena, las cartas del día 16 del corriente en que les encargué me remitieran 6 mil pesos a la casa de Hartmann & Co. de esta capital. Estas cartas se ha encargado el señor Gorostiza de hacerlas dirigir a Colombia por el próximo paquete, de manera que es probable que lleguen a Cartagena a fines de agosto y a Bogotá en septiembre próximo. Poco después de divulgada la muerte del rey se juntó el consejo presidido por el duque de Clarence, sucesor al trono, y allí fue proclamado con el nombre de Guillermo IV. Después él dijo en el consejo de ministros que nada podía hacer mejor que seguir los pasos de su hermano, y continuó el ministerio. Seguidamente las cámaras de los lores y de los comunes prestaron el juramento de fidelidad al rey. Los ministros extranjeros recibieron una nota avisándoseles la muerte del rey. Las tiendas comienzan a cubrirse de blanco y negro o de tablas por este acontecimiento. El luto riguroso comienza el día 30 por seis semanas y debe cargarlo todo el mundo.

    Comí en casa de Gorostiza en compañía de Migoni, Zebadúa, Bowring, el editor general del Courier (con quien conversé largamente por haber estado sentado a mi derecha) y los oficiales de la legación Mangino y Tato y el comerciante Darthez. Allí supe la nueva farsa de Bolívar en Bogotá el mes de abril y leí algunos documentos públicos de Bogotá. Se reduce todo a que en Casanare hubo un movimiento en favor del pronunciamiento de Venezuela, a que los principales vecinos de Popayán dirigieron una petición al congreso con fecha 29 de marzo, diciendo que era menester ceder a la naturaleza de las cosas y al impulso de la opinión pública formando una confederación para evitar la guerra con Venezuela que los granadinos no querían hacer, porque los venezolanos no debían considerarse según los principios del derecho público como facciones, puesto que una gran parte disidente del resto de un Estado que tiene medios para sostener sus deliberaciones no puede ser tratada así. Concluyen pidiendo la convocatoria de un congreso granadino, y la adopción del régimen federal que de día en día se deja desear por los pueblos como una necesidad imperiosa. Otro papel firmado por el general Obando en Bogotá, expresa iguales sentimientos y habla de la efervescencia de la capital. Fundado en todo esto el gobierno provisorio de Bogotá (D. Caycedo, Osorio, Márquez y Herrán) o instigado por Bolívar que veía decidida la opinión en favor del pronunciamiento de Venezuela y de la federación, pasó el 15 de abril un mensaje al congreso provocándolo a disolverse y reunir una convención de la Nueva Granada. Esto produjo un gran altercado en el congreso en que García del Río y De Francisco llamaron revolucionario y traidor al gobierno provisorio. Entre tanto los ministros de Inglaterra, Brasil y Norteamérica pasaron una nota al gobierno en que expresaron que sin ánimo de intervenir en los negocios domésticos y sin poder apreciar las razones del mensaje del gobierno al congreso, declaraban que cualquier cisión del territorio colombiano les impondría el deber de retirarse como habiendo cesado en sus funciones, y que los tratados concluidos con Colombia por sus respectivos gobiernos se tendrían como no existentes. Esta escandalosa nota produjo su efecto: el consejo declaró que conservaría la integridad nacional y el consejo de Estado proclamó presidente a vida, a Bolívar, quedando suspensos los debates de la cámara. Bolívar tomó el mando ... "Miranda, secretario de la legación en Inglaterra y a un tiempo encargado de negocios".

1830. Junio 27.

    Domingo: Darthez estuvo a visitarme. Yo fui a ver al doctor Madrid y a su señora a Barnes Terrace. Encontré a Madrid tan postrado que me pareció un cadáver; luego que me vio soltó a llorar apretándome la mano, y me dijo en un tono que apenas le podía percibir: "que él había sido siempre mi amigo y guardándome la más grande lealtad, que jamás había escrito ni hablado una sola palabra contra mí y que así lo había asegurado al general Bolívar; que su posición era muy delicada, que había procurado sostener al general Bolívar por todos los medios que le parecieron justos y que si volvía yo a ejercer alguna influencia en los negocios públicos de Colombia, como él lo creía, me recomendaba encarecidamente a su familia". La señora Madrid ha conservado respecto a mí el mismo cariño antiguo. Estuve con Bowring en el club llamado el Ateneo, el mejor de Londres por la calidad de la sociedad y por la magnificencia del edificio; parece un palacio por su arquitectura, extensión y adornos. No salí por la noche.

1830. Junio 28.

    Lunes: A las diez se ha hecho una salva de artillería por la proclamación de Guillermo IV. Es uso y costumbre cerrar la puerta de lo que llaman la ciudad cuando muere el rey y mantenerla cerrada hasta la proclamación del sucesor para impedir que éste usurpe o prive a la ciudad de sus privilegios y libertades, ceremonia que hace palpar los derechos de la ciudad al menos advertido; hay muchas de estas exterioridades que parecen ridículas que sirven para presentar al pueblo objetos reales que les recuerdan sus libertades. El lord mayor hace abrir la puerta cuando toca el heraldo para solicitar que pueda pasar el acompañamiento para Royal Exchange. En el palacio de St. James el día de la muerte del rey, el sucesor ha leído un pequeño discurso en que lamentó la pérdida de su hermano y ofreció gobernar la nación conforme a sus leyes, usos y costumbres. Después el lord chancellor le recibió el siguiente juramento en presencia de toda la familia real, los lores espirituales y temporales: "Juro, dijo el rey, gobernar este reino conforme a los estatutos del parlamento, a los usos y costumbres recibidas. Juro mantener y defender la religión reformada". Entonces los miembros de la familia real y los lores espirituales y temporales le prestaron el juramento de obediencia firmando todos una declaración en la cual afirman que lo reconocen como a su legítimo y único soberano. Después expidió órdenes el rey para cambiar en la liturgia William donde decía George. Seguidamente firmó el rey otra declaración ofreciendo respetar las libertades de la Iglesia de Escocia.

   El doctor Madrid ha muerto hoy. Recibí carta de Garro desde París, fecha 23 del corriente. Estuve donde Gorostiza.

1830. Junio 29.

    Martes: Visité a Bowring y le di copia de mi representación dirigida desde París a Bolívar. Escribí a Chanviteau a París con Joaquín Acosta, para que le entregue 200 pesos que yo tenía en poder del doctor Madrid para comprar libros, y a Pachito para que los reciba de Acosta y los entregue a Gavoty, a cuyo efecto también escribí a éste. Escribí igualmente a Santamaría y a Domingo Acosta (una levita de paño fino, un chaleco blanco de tela, otro de lana y otro de seda me han costado 9 libras, 11 chelines, 6 peniques, que equivalen a 48 pesos de nuestra moneda).

    El luto es diferente para asistir a convites, para salir por la tarde y para pasear: las gacetas publican los pormenores de esta muda. Casi todos los almacenes y tiendas no contienen hoy sino géneros y cosas propias para luto. Visité al señor Zebadúa.

1830. Junio 30.

    Miércoles: Recibí carta de Hamburgo de los señores Ruperti y Enet del 24 de junio. Fui presentado por Bowring al señor Merle, editor principal del Courier. Visité la Torre de Londres, edificio vasto y fortificado a orillas del Támesis, construido en tiempo de Guillermo I y que sirve de prisión de Estado, habiendo sido palacio de habitación de los reyes desde Guillermo el Conquistador hasta la reina Isabel. Los cañones de esta torre se disparan en el nacimiento de la familia real o en celebración de algún suceso notable. Tiene una puerta por debajo de un puente, la cual se llama puerta de los traidores. Entre las murallas de este edificio hay varios departamentos divididos por calles y también hay cuarteles de soldados.

   Las puertas se abren y se cierran con muchas ceremonias y formalidades. Hay aquí lacayos (warder) que conducen a los extranjeros a visitar los salones, un chelín... en cada sala, y están con unas libreas raras: una especie de levita colorada con galones de seda, la corona y unos sombreros redondos de terciopelo negro con lazos de cintas de diversos colores.

    Vimos primero la ménagerie pagando un chelín cada uno.

    Hay pocos animales: un disforme león, un tigre, leopardos, hienas, osos, monos y algunas aves. Pasamos al salón llamado de armaduras españolas, el cual contiene los despojos de las armas blancas y de fuego tomadas a la Armada Invencible de Felipe II de España. Se nos mostraron una especie de torniquetes para apretar los dedos, que se dice eran traídos por los españoles para hacer confesar a los ingleses dónde tenían escondido su dinero. Vimos el hacha con que se dice haberles cortado la cabeza a Ana Bolena y a Juana Gray. También se ve una figura de cera de la reina Isabel a caballo en actitud de revistar el ejército que iba a oponerse al desembarco del ejército de Felipe II en 1558. Seguimos a la sala Small Armoury, donde están colocados 30 mil fusiles de una manera muy graciosa, que se sirve de un pequeño espacio de terreno y se conservan limpios en la más fácil aptitud de ser tomados. Hay otra sala igual que contiene 150 mil fusiles. Con ellos, las pistolas y otras armas se han formado mil figuras vistosas y elegantes. Entramos en el salón tiro de artillería donde hay diferentes piezas antiguas y varios trofeos tomados al enemigo. Aquí está uno de los cañones de primera invención, otro de palo de que se sirvió Enrique VIII contra Bolonia. Un gran mortero de 18 pulgadas de que se sirvió Guillermo III contra Namur. Una pieza de 30 obuses de 1 y medio, que disparan a un mismo tiempo. Un cañón francés lleno de relieves y en cuyas gualderas hay dos figuras grabadas de hombres. La sala House Armoury contiene varias efigies o figuras de los reyes de Inglaterra armados a la antigua usanza, todos montados a caballo. Eduardo I, Enrique III, VII y VIII, Carlos I, Jacobo II, lord Stanford, etc. Hay figuras armadas de los antiguos lanceros, arqueros, infantes, etc. Hay un caballo con una silla muy elegante y grandísimos estribos traídos de El Cairo. Varias corazas tomadas en Waterloo. Se pagan dos chelines por cada persona. Ultimamente vimos (también por dos chelines), la cámara donde están las joyas de la corona, las cuales se ven por entre una reja de hierro y a favor de varias lámparas, una mujer explica su uso y dice su valor. Hay allí la nueva corona imperial con que fue coronado George IV, de valor de un millón de libras, toda montada en diamantes y piedras preciosas: tiene tres hermosísimas perlas que se dice empeñó Carlos I o II en Holanda por 18 mil libras, un disforme rubí cuyo valor se ignora y un grandísimo zafiro (color azul). La antigua corona de Eduardo el Confesor, dos globos, dos coronas de reina, una para el príncipe de Gales, cinco cetros brillantísimos, dos brazaletes, un par de espuelas, dos espadas llamadas de lo temporal y espiritual, la espada de la misericordia sin punta y sin filo, vasos de oro para servir el vino, saleros, palanganas, jarras, la fuente bautismal donde se bautizan los hijos de los reyes, y una aceitera magníficamente trabajada, todo lo cual es de oro puro enriquecido de piedras preciosas destinadas a servir en la coronación de los reyes. De regreso para casa vi por fuera el magnífico edificio de correos, concluido en el reinado de Jorge IV: su arquitectura es de orden jónico; el frente tiene 6 columnas, a los lados, cuatro cada uno.

   Las cartas se distribuyen en el reino por mail coaches que tienen su guardia y que hacen el servicio por contrata con el gobierno. Andan ocho millas por hora. Pueden viajar pasajeros en estos coches y se pagan 6 peniques por milla. Esta renta produce al gobierno 1 millón y medio de libras, sin incluir la Irlanda. Esto da una idea de la cantidad de comunicaciones que hay en Inglaterra, de la vivacidad del comercio, etc. La Compañía de la India tiene su oficina para recibir en India House, todas las cartas para cualquier parte del mundo y de allí se pasan a la administración general de correos. La correspondencia para Africa se recibe en otra parte (cerca del Royal Exchange, la bolsa) y de allí se pasa a la dicha administración general. Para Francia salen correos martes, miércoles, jueves y viernes. Para Holanda y la Bélgica, Alemania y norte de Europa, martes y jueves; para Suecia, jueves; para Portugal, martes. Para América y las colonias de Sotavento cada primer miércoles del mes. Para las de Barlovento el tercer miércoles. Para Madera y el Brasil el primer martes. Para Gibraltar y el Mediterráneo el primer martes. Para Buenos Aires el tercer martes de cada mes. Hay en la ciudad 60 oficinas que reciben cartas para la administración general de correos y 153 para repartirlas en la ciudad misma pagando dos peniques. Además, un hombre con una campana anda recogiendo la correspondencia de las casas.

1830. Julio 1.

    Jueves: No salí ni de día ni de noche. Escribí a Bentham por consejo de Bowring, suplicándole me permitiera conocerlo personalmente.

1830. Julio 2.

    Viernes: Me ha visitado hoy Joaquín García Toledo, secretario interino de la legación de Colombia. No salí ni de día ni de noche.

1830. Julio 3.

    Sábado: He recibido una esquela de ayer muy satisfactoria de Jeremías Bentham convidándome a comer el lunes próximo. Es muy notable y honroso para mí que este sabio generalmente respetado en el mundo culto y jefe del partido radical ilustrado y mejorado en Inglaterra, concluya su carta con estas palabras: "Je suis, monsieur, avec le respect que votre renommée m'inspire, tout à vous. Jeremías Bentham".

    Hoy se ha enterrado el cadáver del doctor Madrid. No se usa en Inglaterra convidar a los entierros, como en Francia, por esquela. Los amigos del difunto sin embargo asisten a esta ceremonia. Los funerales son más o menos notables según el rango del muerto. Las personas destinadas a llevar el féretro se visten diferentemente aquí de como se visten en Alemania y en Francia. El carro que lleva el ataúd está cubierto de plumeros negros y los cocheros y mozos de a pie llevan sombrero redondo cubierto de un puño largo de seda negra. Los cadáveres de mujeres son acompañados por hombres con capas negras y por mujeres vestidas de saya y basquiña como entre nosotros.

1830. Julio 4.

    Domingo: Pagué visita a los señores Southerland, Migoni (rico negociante mejicano) y a Illingrowth. La hermana de éste, señora muy amable, me convidó a comer hoy y no acepté. Estuve con Acosta en el club Unión Literaria, donde hay gabinete de lectura y salas para comer a un precio bastante moderado. Cuatro libras anuales para cada individuo de la sociedad. Aquí conocí al profesor de matemáticas De Morgan, que me ha ofrecido proporcionarme visitar la universidad. No salí por la noche.

1830. Julio 5.

   Lunes: He escrito nuevamente a Núñez a Cartagena y a Arrubla a Bogotá, renovándoles el encargo de enviarme 4.000 pesos por la casa de Perquer a El Havre y 6.000 a la de Hartmann a Londres según mis cartas de París de 6, 25 y 30 de mayo para la primera remesa, y de Londres de 16 y 26 de junio para la segunda. Dichas cartas de hoy las he puesto en el correo dirigidas a Cartagena a Núñez (una carta sencilla vale 3 chelines, 6 una doble). Tomé mi pasaporte en el Alien Office de donde es preciso que pase a la aduana.

    Comí hoy con Jeremías Bentham. Este es un anciano de más de 80 años, alegre, bajo de cuerpo, gordo, robusto, pelo enteramente cano que le cae por las espaldas, vestido antiguo y sencillo, sin corbata ni nada de afeite. Costumbres patriarcales, trato franco y ameno, cabeza despejada aunque ya olvida los nombres de las personas, talentos vastísimos y algún tanto de vanidad. Antes de comer nos paseamos por su pequeño jardín, me mostró la casa donde vivió el célebre poeta Milton, que ahora es de él y la en que vive Mill, amigo del general Miranda; me mostró el busto suyo que le ha regalado el estatuario David, de París, y el retrato del general Miller al servicio del Perú. Me habló ventajosamente de Rivadavia y con grande respeto del general Lafayette. En la mesa nos sentamos, dos jóvenes que le escriben, yo a su frente y él; la comida bastante abundante y exquisita; poco vino porque él no lo acostumbra. Durante la comida hablamos de Colombia y de Bolívar, y sus opiniones son eminentemente liberales. Dijo que no había tirano que no tuviera su Timoleón, y que esperaba que no fuera Bolívar la excepción de esta regla consoladora para la libertad. Habló de la constitución de Francia, y de la de Inglaterra, dando la superioridad a la primera; explicó el radicalismo del partido popular en Inglaterra y pasó en revista las opiniones de Canning, Brougham, Mackintosh, y Hume, de los torys y de los whigs. De Hume habló ventajosamente. Después de la comida quedamos solos, tomé café de moka y él tomó mucho té; me mostró algunas de sus obras publicadas ya en español y otras todavía sin publicar en inglés; me regaló tres cuadernos de las primeras. Entre las segundas está el proyecto de código militar para el ejército de tierra y para la marina. Me regaló dos pequeñas monedas del tiempo de George II y me mostró una gran medalla alusiva a la Restauración. También me dio a leer impresas las cartas que ha recibido de varios personajes, entre ellas una del rey de Baviera y otra de un almirante de Rusia. Vi también todas las muestras de las monedas de Guatemala que le ha regalado el señor Valle. Nuestra conversación duró hasta las 12 de la noche, de una manera que quedé enteramente complacido. Al retirarme me suplicó que le escribiera en lo sucesivo y que me mandaría unas cartas para Rusia.

1830. Julio 6.

    Martes: Fui a ver la universidad. Es un hermoso edificio con columnata de orden corintio donde se enseñan los idiomas, filosofía, matemáticas, historia. De ahí fui a la aduana, también hermoso edificio situado a orillas del Támesis, a recoger mi pasaporte y el permiso de embarcarme. Luego me despedí de los señores Darthez. Estuve donde Gorostiza a enviar al ministro de Rusia mi pasaporte para el pase y el secretario respondió que visase el pasaporte en la legación de Colombia y lo devolviese para consultar al ministro sobre si podía o no visarse. Por la tarde comí con Carlos en casa de Mme. Stewart, donde sirvieron una excelente y abundante comida.

1830. Julio 7.

    Miércoles: Estuve donde García Toledo y visó el pasaporte que voy a enviar donde Gorostiza. Pagué cuatro bustos de yeso que hice hacer para el busto de bronce de David de París, y le regalé uno a Joaquín Acosta. Fui a visitar a la viuda del doctor Madrid al pueblo de Barnes Terrace. El señor Próspero Herrera me ha regalado la obra de Alvaro Flórez Estrada sobre economía política. Concluí unos apuntamientos sobre los sucesos de Colombia para dejarle a Bowring, que se ha interesado en ello fuertemente. La gaceta de ayer (Morning Herald), referente a papeles de New Orleans, dice que yo ofrecí mis servicios contra España al gobierno mejicano y que el gobierno me dio una respuesta muy amistosa.

    El ministro de Rusia no ha querido dar pase ni a Tato ni a mí para Rusia; esta ocurrencia me obliga a cambiar de resolución y viajar por Holanda, yendo de aquí a Ostende. El señor De Morgan me ha invitado para asistir a la universidad el 14, a una distribución de premios; como debo partir pasado mañana, no puedo aceptar.

1830. Julio 8.

    Jueves: Fui a ver la fábrica del gas. Consiste en una gran pieza donde hay muchos hornos de hierro donde se echa el carbón de piedra para extraerle el gas por medio del fuego y de tubos perpendiculares. Me acordé de los hornos de Zipaquirá para calcinar la sal. De esta pieza pasa el gas a purificarse a otra pieza y de ésta a un gran patio donde están los almacenes de bronce o hierro. Aquí hay tubos para comunicar el gas a las calles donde están las linternas. No habiendo quién me explicara en francés o español las operaciones de la fábrica, quedé sin comprender algunas otras. El olor del gas es detestable. Por la noche estuvo a verme Martínez, de Panamá, para quien me mandó Ruperti una carta de introducción.

1830. Julio 9.

    Viernes: Escribí a Bentham despidiéndome y a sir Robert Wilson diciéndole que estimaba sus esfuerzos en favor de la causa de América y de Colombia, pero que no lo había procurado visitar porque no pensase que lo hacía, no como a un abogado de nuestros derechos, sino como a un particular amigo de Bolívar.

    Escribí a mi hermana remitiéndole con la señora viuda de Madrid el busto de bronce que me regaló David en París; por consiguiente escribí a la señora Madrid suplicándole que lo llevase. Recibí visado mi pasaporte por la embajada de los Países Bajos. Me despedí de Wilthew y de su madre. Comí por segunda vez en casa del señor Gorostiza. Joaquín Acosta se fue para París antier, 7 del corriente. Recibí carta de Bentham eminentemente honrosa y satisfactoria y unos libros de su parte para el almirante ruso Mordvinof. He pagado todo el gasto de mi alojamiento y he regalado unos guantes a las niñas.

1830. Julio 10.

    Sábado: A las nueve me despedí de mi patrona y me dirigí con Wilthew al embarcadero. Me embarqué en el buque de vapor Ramona para Ostende (2 libras yo, 1 y media libra el criado, fuera de comida de ambos), el cual empezó a andar a las 11 y media del día. A las 8 pasamos por Margate, ciudad regular a la derecha del Támesis y muy inmediata a su embocadura en el mar de Alemania. A las 2 y media de la mañana fondeamos en el puerto de Ostende (Países Bajos). El Támesis presenta a sus dos orillas un país bastante pintoresco, poblaciones bonitas, vacadas, rebaños, quintas, sementeras y colinas pequeñas. Un número prodigioso de buques suben y bajan el río, y entre ellos muchos de vapor. En el momento que llegamos a Ostende vinieron dos empleados de aduana y quedaron a bordo. Yo pasé a la policía a visar el pasaporte y lo visaron inmediatamente, después a una oficina a sacar el permiso de desembarcar el equipaje, y lo tomé sin dilación y, al fin, a la oficina donde lo registraron sin demora. Todo esto se hizo con prontitud a pesar de la hora, y verificado así, me embarqué en una barca que hace el viaje a Bruges por un canal ficticio. Ostende es una ciudad fortificada, poco grande y nada bonita. Las mujeres usan una especie de capa negra con capilla, como frailes.

GRAND

1830. Julio 11.

    Domingo: Salimos a las 5 de la mañana por el canal, tirando la barca caballos como en las diligencias. El país es llano, más abundante en prados para ganado que en sementeras. Hay algunas poblaciones bastante pequeñas. De trecho en trecho hay puertas que se abren para una sola persona con una tuerca, para dar paso a los buques que van y vienen por estos canales, y que, o son tirados por caballos o por hombres; se paga un peaje. A las ocho y media del día llegamos a Bruges (un franco y medio cuesta el pasaje por cabeza tomando el mejor lugar), ciudad poco considerable en el día, aunque no es pequeña (25 mil almas). Bruges fue el centro del comercio de Italia y las ciudades anseáticas en la Edad Media. Aquí fundó Felipe el Bueno, la orden del toison de oro por su casamiento con Isabel; los emblemas indican el progreso de la agricultura y comercio en aquel tiempo. Desembarcados, atravesamos en una diligencia la ciudad, para embarcarnos en otro canal para Gand. A bordo de otra barca semejante a la anterior y servida de la misma manera, salimos a las 10 del día y llegamos a Gand a las 4 y media de la tarde, pagando por el pasaje en las primeras cámaras 2 y medio francos. También hay puentes, peajes, pequeñas poblaciones, menos vacadas y rebaños que de Ostende a Bruges, y muchas arboledas y alamedas. En Gand posé en el Hôtel de los Países Bajos. Esta es una ciudad grande, bastante regular, cortada por canales y con paseos públicos agradables. Aquí nació Carlos V, aquí se hizo la pacificación llamada de Gand en 1576, al principio de la revolución de estos países contra Felipe II; aquí se insurreccionaron los habitantes contra Carlos V y aquí se refugió Luis XVIII en 1815. Por la noche fui al circo olímpico. Las corridas de caballos estuvieron graciosas. Vi además esta noche correr a la vez sobre dos caballos. Después de haber estado en Londres me parecen estas ciudades miniaturas y muy desaseadas. Gand tiene manufacturas de telas, encajes y paños. Tiene teatro. Hay universidad. De aquí se va a Bruselas por diligencia y por buque de vapor en ocho o diez horas. De Ostende a aquí también hay diligencia que viene en 6 horas. Uno de los gastos más considerables de un viajero y que se hace insensiblemente, es el del pago de llevar y traer el equipaje de los hoteles a la diligencia o barco y de éstos a las posadas.

AMBERES

1830. Julio 12.

    Lunes: Di un paseo por la ciudad cuya población es de 75 mil almas. Estuve en una de las plazas que sirve de paseo público, en la iglesia de San Nicolás, que es regular, frente al magnífico edificio de la universidad, cuya portada de 8 columnas se dice es una imitación del Panteón de Roma, y en la especie de torre que los ganteses levantaron para hacer ostentación de su riqueza. Hay diferentes sociedades literarias. El palacio donde nació Carlos V es hoy una fábrica de hilar algodón.

    A la una del día salimos en la diligencia para Amberes (trece francos por mí y mi criado) que dista nueve leguas. Atravesamos el país llamado de Waes, que si se ha de creer a los flamencos es uno de los más y mejor cultivados de Europa, de toda especie de cereales y de una planta que da el color de la cochinilla, la garance. Pasamos por los lugares de Lokren (15 mil almas), San Nicolás (14 mil), que tiene una hermosa plaza, y Beveren. Llegamos a la orilla del Escalda, inmediatamente lo atravesamos en un buque de vapor (6 centavos cada persona) y desembarcamos en las calles de Amberes a las 7 de la tarde. El Flandes oriental tiene muchas fábricas y muchos canales. A Gand solo la atraviesan cuatro ríos, lo que hace que tenga 80 puentes. Me alojé en la posada de La Couronne y tomé la diligencia para mañana hasta Breda a razón de 18 francos por mi criado y yo. Aquí en Gand se hizo la paz de Inglaterra y los Estados Unidos, en junio de 1814.

BREDA

1830. Julio 13.

    Martes: De aquí hay buque de vapor a Rotterdam; en 12 horas baja el Escalda y luego sale al mar. Llegué a Breda a las 6 menos cuarto de la tarde. El camino ha sido bueno, todo está empedrado y con alamedas. El país está bastante poblado pero menos cultivado que el que pasé ayer, y pantanoso. Esta es la provincia llamada el Brabante septentrional. Breda es ciudad fortificada y tiene 10 mil almas de población. La ciudad es regular. Tiene un parque o paseo bastante bonito y se llama Valkenbourg. En la iglesia protestante hay un mausoleo levantado a un conde de Nassau, obra del célebre Miguel Angel. Consiste en una tumba de piedra de toque (color negro) sobre la cual está tendida la figura del conde y de su mujer; otra piedra del mismo color sirve de cielo y está sostenida por cuatro estatuas que la cargan al hombro y tienen la rodilla derecha en tierra. La una representa a Julio César, con esta inscripción: Virtute belica imperari, fortitudo; la otra a Régulo, con esta otra: Fidem infractus servavi, magnanimitas. "Je n'ai jamais violé ma parole une fois donnée". Estas dos estatuas y las del conde y su mujer, son de alabastro o mármol. Aquí en Breda hay sociedades literarias y de pintura, fábricas de paños y alfombras. Aquí estuvo refugiado Carlos II de Inglaterra huyendo de Cromwell y de aquí salió a ocupar el trono de Inglaterra después de la muerte del Protector. Se celebró aquí en 1566 el acto de nobleza conocido con el nombre de compromiso, en que solicitaba de la gobernadora Margarita de Parma, hermana de Felipe II, la conservación de las leyes y privilegios de la nación y la supresión de la Inquisición. Esta famosa representación, firmada por 400 nobles, dio lugar a la denominación de Gueux, apodo dado en la revolución. A cuatro leguas está Berop-Zoon hacia el mar, plaza muy fuerte, fortificada por Cohorn; a ocho, hacia el interior, está la plaza fuerte de Bois-le-Duc. Posé en el hotel Le Lion d'or. En Anvers estuve nuevamente en la famosa catedral gótica de siete naves. Vi el púlpito de madera celebrado, de Verbrugen, y el sagrario hecho por el mismo que representa el Arca del Antiguo Testamento. Entre las diferentes sociedades e instituciones de Anvers es nombrada la Academia de Pintura y Dibujo. En la puerta de la iglesia catedral está la inscripción dedicada al célebre pintor Matsys, que había sido herrador y que se hizo pintor para casarse con la hija de otro pintor que había ofrecido no darla a ninguno que no ejerciera su profesión. Se conserva este suceso por la siguiente inscripción: Connubialis amor de mulcibre fecit appellem. En frente de esta inscripción está el pozo cuyas fajas de hierro fueron hechas por el mismo Matsys a martillo, sin usar lima alguna para afinarlas.

LA HAYA

1830. Julio 14.

    Miércoles: Salimos en la diligencia a las 2 de la mañana, a las 5 llegamos a Moerdyk, lugar pequeño, y nos embarcamos con la diligencia en un buque de vapor para atravesar un brazo del Meuse. Continuamos y a las siete entramos en Dordrecht o Dort, ciudad antigua situada en una de las diferentes islas que forma el Meuse y que hacen parte de la Holanda meridional. Dordrecht tiene cerca de 20 mil almas y se cultiva tabaco, cultura bastante extendida en esta provincia, en la Holanda septentrional y en el Flandes oriental. En esta ciudad comenzó la secta de arminianos, condenada en un sínodo calvinista reunido aquí mismo en 1618. Aquí tuvieron los estados de Holanda su primera sesión de la asamblea provincial. Pasamos otro brazo del Meuse en una barca grande en que cupieron la diligencia y los caballos, y que se tira por medio de un grueso cable. Proseguimos el camino y a las nueve estuvimos frente a Rotterdam, a la cual llegamos a las nueve y media, después de pasar en un buque de vapor un tercer brazo del mismo Meuse. Hay diez leguas de Breda a Rotterdam, el país es bajo, pantanoso, cultivado, con buen camino y alamedas. La vista de Rotterdam es hermosa; es una ciudad de 72 mil almas, muy industriosa y comerciante, atravesada por muchos canales que cruzan las calles, a cuyos bordes hay filas de árboles, y donde se cuentan muchos puentes suspendidos que se levantan para dar paso a los buques. Buque de todo porte llega a las calles de Rotterdam, lo cual, junto con la hermosa arboleda que corre a lo largo del Meuse y que forma calle con los edificios regulares que tiene la ciudad, forma un paseo bellísimo, superior en mi opinión a los boulevards de París. La bolsa es más pequeña que la de Amberes; es de piedra de sillería, cuadrada, y sus pilares son de una sola piedra. El almirantazgo es bueno. La iglesia de protestantes, llamada de San Lorenzo, tiene una torre que no se ha concluido y encierra tres monumentos de mármol a la memoria de los almirantes Witt, Brakel, Kortenner. La sinagoga es un edificio sencillo que tiene en la portada una inscripción hebrea. Hay algunas sociedades como la de física experimental y de bellas artes. Tiene teatro, vauxhall y una sala para dar conciertos. Hay fábricas de agujas, de colores, aguafuerte y estofas de lana. Rotterdam es la patria de Desiderio Erasmo, que nació en 1467; cerca de la iglesia de San Lorenzo está su casa, muy pequeña, donde se conserva esta inscripción: Haec est parva domus, magnus qua natus Erasmus. Sobre un puente cerca de ella está la estatua de bronce de este sabio en traje de doctor con un libro en las manos. El filósofo Bayle, autor del diccionario que lleva su nombre, murió aquí desterrado de su patria, Francia. He visto una esclusa o dique con la cual preservan los holandeses su patria de inundaciones; es una gran puerta fuerte que se abre y se cierra con tuercas. Sin esto, todo este país, hoy tan poblado y tan industrioso, sería un lago inútil. Cerca de esta ciudad, a 11 leguas hacia el interior, está Utrecht, frente al Rhin; en ella se celebró el acto de unión de las provincias de Güeldre, Holanda, Frisia, Zelanda, Utrecht, Zutphen y Overysel en 23 de enero de 1579, que aseguró la federación de las provincias unidas declaradas independientes de España. También se celebró aquí el tratado de paz en 11 de abril de 1713 entre Francia, Inglaterra, Portugal, Prusia, Saboya y Holanda, entre España y Holanda y entre España e Inglaterra, después de la guerra de sucesión de España, que duró 12 años. Utrecht tiene universidad y en la provincia del mismo nombre se cultiva tabaco.

    A tres leguas de Rotterdam está Brielle, plaza fuerte en la isla de Voorne; en ella desembarcó el príncipe de Orange para reparar las pérdidas que había sufrido defendiendo la libertad de las provincias unidas. Por consejo de su suegro, el almirante Coligny, formó una marina y emprendió las operaciones que al fin dieron libertad al país. Los marinos se llaman gueux de mer. Al otro lado de la isla está Hellewestshuis, puerto donde se embarcan para ir a las colonias holandesas; de él salió Guillermo III con su mujer, María, hija de Jacobo II, a ocupar el trono de Inglaterra en 1688.

    Después de haber recorrido la ciudad y almorzado en el hotel S. Lucas, salí a la una y media de la tarde para La Haya, adonde también puede irse por un canal que toca en Delft y sigue a dicha ciudad. Hay cuatro leguas de Rotterdam a La Haya, se pasa por Delft, ciudad de 15 mil habitantes, bastante bonita y cruzada de canales cuyos bordes tienen alamedas. Esta ciudad existía desde el tiempo en que Julio y Claudio Civilis levantaron su voz en favor de los bátavos oprimidos por Nerón. Hay aquí un arsenal, una escuela de ingenieros, artillería y marina, fábricas de paños y de lana, de estufas e instrumentos de física y matemáticas. Esta es la patria de Hugo Grocio, cuya estatua de mármol está en la que se llama iglesia nueva. También está en ella el monumento levantado a Guillermo de Orange, libertador de la Holanda, asesinado en esta ciudad en virtud de la proscripción de Felipe II. Sucedió esto el 10 de julio de 1584. El mausoleo es de mármol sostenido por cuatro columnas, debajo de las cuales está la estatua a cuyos pies se ven las de sus dos hijos, Mauricio y Federico Enrique, y un perro como emblema de la fidelidad.

    A las cuatro llegué a La Haya, residencia actual de la corte. Es una ciudad muy bonita, limpia, cruzada igualmente de canales y de alamedas. Tiene 55 mil almas y sus calles, así como las de Rotterdam y Delft, en lugar de enlosados tienen aceras de ladrillo parado. De las 6 a las 7 y media he recorrido la ciudad y visto lo siguiente, lo cual dará una idea de su extensión: la plaza de parada, el grande y pequeño parque de Noorhout y el gran parque de La Haya, que es bastante extenso, con arboleda frondosa, una parte en alamedas y otra al natural, con canales y casas de palo con café, bizcochos, etc. Al centro toca la música militar algunas piezas de las 6 a las 8 de la tarde, pagada por la sociedad de física y literatura llamada Diligentia; allí se reúne el público. Lo he visto reunido y me ha parecido tan poco numeroso que me acordé de la retreta de Bogotá. Esto tiene el haber estado antes en París y Londres. El parque me ha agradado mucho, no obstante esta circunstancia. Al fin de él hay remedos de las plazas de Londres (squares) y existe el palacio del rey llamado de Bois. De un lado y dentro del mismo parque hacía ejercicio un regimiento de infantería, del otro hay una manada de ciervos. Pasé por el teatro, por el palacio del príncipe Federico y por el del príncipe de Orange, que ambos no tienen apariencia sino de casas regulares edificadas sencillamente, y por el antiquísimo edificio llamado la corte de los antiguos condes, Binnenhof; está en medio de una especie de lago y forma un vasto edificio donde hoy tienen sus sesiones los estados generales y despachan otras corporaciones. En la antigua capilla donde actualmente se hace el sorteo de la lotería y de la deuda diferida, estuvo preso el patriota venerable Barneveldt, de donde salió para ser asesinado judicialmente para satisfacer la venganza del príncipe Mauricio de Orange; también estuvo preso Grocio.

    Desde Breda para La Haya hay grande abundancia de ganado vacuno y poca agricultura. La entrada y salida de Delft es bellísima porque se camina por alamedas, pabellones de café, quintas, jardines y el canal que corre a la izquierda. He posado en el hotel Le Lion d'or. Esta ciudad y la de Delft, edificada de ladrillo, conservan en las casas el color natural de él, lo que unido a la igualdad de color con que pintan las cenefas de las ventanas y puertas, les da una perspectiva agradable. Rotterdam es lo mismo. He visto por el tránsito las tourberies, es decir, donde se hace con boñiga y juncos la turba, que sirve para calentarse en invierno en lugar de leña. El sol seca esta mezcla y después se corta como ladrillo. No salí.

1830. Julio 15.

    Jueves: De aquí se va a Amsterdam o por canales o por tierra, ya tocando en Leyden o ya en Haarlem; seis diligencias salen diariamente. Visité la biblioteca real que tiene 100 mil volúmenes clasificados por materias y colocados en salas pequeñas; hay un gabinete de medallas antiguas y modernas y una sala donde se muestran los adelantamientos progresivos del arte tipográfico. El edificio es de piedra de sillería, la escalera de mármol con barandas de hierro. Entré a ver la sala de la segunda cámara de los estados generales. La escalera es de palo; la forma de la sala un cuadrilongo, y los asientos están paralelos aunque divididos en 6 secciones. Su colgadura es sencilla; las paredes y la bóveda cóncava son de estuco blanquísimo con columnas corintias embebidas en ellas. El trono es hermoso. Al frente está la silla del presidente, una banca paralela a los asientos sirve de mesa y sobre ella está el tintero para cada diputado. La primera cámara o de pares es más sencilla; los asientos están colocados en forma elíptica y la silla del presidente no tiene esa especie de solio que tiene el de la otra cámara. El embovedado tiene la figura de una concha de tortuga dentro de la cual está un jeroglífico representando por medio de mujeres las provincias unidas de Holanda. En otra sala y en la de los pares están los retratos de los príncipes de Orange: desde Guillermo el Taciturno que acaudilló la santa revolución contra Felipe II, hasta Guillermo V, padre del rey actual. Estuve en el teatro a la representación de la ópera el Freischütz, que había visto en Hamburgo y París. Me pareció mal ejecutada bajo todos respectos, o al menos no como en las dichas ciudades. El teatro es pequeñísimo para ser el único en esta capital y no había trescientas personas. Se representa en francés. Allí estuvo un joven como de doce años que es hijo del príncipe hereditario de este reino.

HAARLEM

1830. Julio 16.

   Viernes: Cerca de esta ciudad, a tres cuartos de legua, está el pueblo de Scheveningen, a la orilla del mar, muy hermoso y limpio. Está habitado de pescadores y es el paseo de todo el mundo, principalmente para almorzar. Salí de aquí en la diligencia de las dos de la tarde y llegué a Leyden a las 3 y media por un camino excelente, a cuyos lados continúan viéndose praderías cubiertas de ganados.

    Leyden es una ciudad bastante regular, de 54 mil almas, situada en la orilla del antiguo lecho del Rhin, que la atraviesa y forma islas reunidas por innumerables puentes y, por consiguiente, está cruzada también de canales. En la historia de la revolución de estos países es célebre por el famoso sitio que sostuvo en 1574 en el cual el burgomaestre Van der Werf hizo prodigios de firmeza. Aquí existió Juan Lusac, que en un diario que redactaba defendió la revolución de los Estados Unidos, por lo cual Washington le dio las gracias repetidas veces. Boerhaave, que nació cerca de esta ciudad, dio lecciones en la universidad que fundó el príncipe de Orange en recompensa del sitio enunciado. Van Swieten nació aquí y, discípulo de Boerhaave, se fue a Viena porque siendo católico no podía ocupar la cátedra de su maestro. Descartes y Grocio fueron catedráticos en esta universidad. En la iglesia de San Pedro reposan las cenizas de Boerhaave, donde se ha levantado un sencillo monumento de mármol negro con esta inscripción que explica los principios de este célebre médico: Simplex sigillum veri. En la casa municipal se conservan empajados los pichones que sirvieron al príncipe de Orange para comunicarse con los sitiados de Leyden y Haarlem. Hay aquí un hotel para inválidos. Tiene la ciudad diferentes sociedades literarias y científicas, algunas fábricas y en sus contornos agricultura. En la biblioteca, que se compone de 40 mil volúmenes, existen dos esferas construidas por St.-Gravesande y Musschembroek. Hay teatro.

    Salimos de Leyden después de las 4 y a las 6 y media llegamos a Haarlem, ciudad de 20 mil almas, situada a orillas del Spaar, cuyas aguas la cruzan en diferentes canales y sobre los cuales hay puentes firmes y levadizos. Es bonita ciudad y sus alrededores encantan por el cultivo de los jardines de flores y las elegantes casas de campo que se ven. En esta ciudad cometió crueles asesinatos el hijo del feroz duque de Alba, después de haber ofrecido a la guarnición todas las garantías correspondientes en una capitulación. La industria fabril es asombrosa; se construye todo género de obras de toda clase de metales y maderas, hueso, etc. La iglesia de San Bavon es gótica; su bóveda es graciosa. Aquí se conservan dos campanas hechas con el metal tomado en Damieta, en el siglo XIII, en la cruzada de San Luis. De la bóveda están colgados los modelos de un buque que teniendo una sierra en la proa, cortó a toda vela la cadena que cerraba el puerto de Damieta, lo que hicieron los habitantes de Haarlem en la dicha guerra de la mencionada cruzada.

    Oí tocar el famosísimo y disforme órgano, único en Europa, que tiene 5 mil tubos y 68 registros. Pagamos dos ingleses y yo 12 florines por oírlo una hora; admira y encanta: remeda una tempestad furiosa de tal manera que aun estando prevenido espanta el ruido del viento impetuoso, los horrendos truenos, la lluvia, todo se oye idéntico. Después de serenada la borrasca cantan los pájaros. El órgano tiene 3 órdenes de teclas y los grandes bajos se tocan con los pies. Debajo está un monumento de mármol compuesto de 3 figuras representando la poesía, la América y la piedad; cuatro columnas corintias de mármol negro cubren este grupo. En Haarlem nació Lorenzo Koster, a quien los holandeses suponen inventor de la imprenta en 1420 o 25, a quien su amigo Fust robó los caracteres que Gutenberg montó en Maguncia. Vi la casa donde vivió y a su frente se ha levantado una estatua de piedra con esta inscripción:

   "Memoriae sacrum typographiae ars artium omnium conservatrix, hic primum inventa circa annuum 1450".

    La misma inscripción tiene la puerta de la casa y la lápida que cubre su sepulcro en la iglesia de San Bavon. En la casa municipal existe el primer libro impreso en la imprenta de Koster titulado Speculum humanae salvationis. Hay aquí igualmente sociedades literarias y científicas. En un tiempo se vendieron aquí los tulipanes (flores) a un precio excesivo; tal fue el frenesí de entonces. La más grande máquina eléctrica.

AMSTERDAM

1830. Julio 17.

   Sábado: Dejé el alojamiento La media luna y salí a las 8 de la mañana para Amsterdam, donde llegué a las 9 y media por un camino como los anteriores. A la derecha se ve el mar llamado de Haarlem y a la izquierda el golfo T'Z, también del mar. En Amsterdam me alojé en el Gran Doelem y entregué inmediatamente mi pasaporte. Esta ciudad, la primera de este reino en comercio y riqueza, tiene más de 200 mil almas de población, está situada a orillas del golfo T'Z, cerca del mar llamado de Zuidersee. Tiene cuatro leguas de circunferencia, sus calles aunque angostas están bien empedradas y las aceras de ladrillo, y las cunetas y puertas de casas lo mismo que en Haarlem, Leyden, La Haya, Rotterdam; también está cruzada de canales y puentes. El Amster la atraviesa, de cuya palabra y de la de Dam, que significa dique, se ha formado el nombre de la ciudad. Luis Napoleón rey residió aquí en 1808. El actual rey de los Países Bajos fue inaugurado en 1814 en calidad de príncipe soberano de las provincias unidas, habiendo desembarcado en Scheveningen el 30 de noviembre de 1813. Dícese que la ciudad tiene 280 puentes y un gran número de esclusas. Inmediatamente salí a recorrerla, estuve en el museo, donde hay más de 400 cuadros de la escuela holandesa, unos de fantasía y otros de retratos de los personajes más nombrados de este reino. Dícese que esta galería es famosa; a mí me han gustado los cuadros, cuyo catálogo conservo en mis papeles. Entre los retratos vi con sorpresa el del feroz duque de Alba. De ahí pasé a ver el hotel del almirantazgo, que es un grande edificio cerca del cual está el arsenal, que es magnífico. Visité las grandes ramadas de madera que sirven para la construcción de los buques de todo porte y en las cuales se están actualmente construyendo cinco fragatas de guerra, los almacenes provistos de todo cuanto se necesita para ellos y los talleres donde se construyen todos los efectos necesarios para la artillería y la marina. En las ramadas se pueden construir a la vez cinco fragatas y navios, cuatro corbetas, 4 bergantines y buques menores. Todos estos talleres están en un edificio muy largo, unido al arsenal. De regreso al alojamiento me vine por una de las mejores calles de la ciudad, que tiene la apariencia de las de Londres, con la diferencia de que en estas hay canales a cuyos bordes hay alamedas; se llaman las dos calles Heeremgrecht y Keijsergrecht. De paso vi cerca de la sinagoga dos judíos con la barba larga y vestido talar morado.

   En el museo hay dos cuadros detestables que fueron los primeros que se hicieron cuando se descubrió la pintura al óleo. En el puerto está fondeado un barco de un palo (yacht) todo dorado y lujoso, en el cual se pasea el rey por la bahía y lugares de los contornos. Estuve en uno de los 3 teatros de la ciudad, el de Amster Street, que es muy pequeño. Se representaron en holandés una tragedia y un vaudeville; aunque no entiendo el idioma, comprendí el asunto de la primera y me agradó. Es tal el uso del tabaco de humo en este país, que en el teatro se permite a los actores fumar la pipa en los papeles en que debería figurarse el fumarla. Las damas se apoderan del pequeño patio con unas gorras disformes que impiden ver la escena; en Londres no se permite a las personas que ocupan el parterre traer gorras. Estuve en una sala de baile por medio florín.

1830. Julio 18.

    Domingo: El viaje de Breda a Rotterdam me costó 11 florines (inclusive el criado y pasajes de ríos), de Rotterdam a La Haya 2 y medio florines, de La Haya a Haarlem cuatro florines, y de Haarlem a Amsterdam dos y medio florines. Los alojamientos y comida no son caros a excepción de esta ciudad y La Haya. En lo que se llama Bélgica me ha parecido todo muy económico. En Amsterdam hay diferentes sociedades literarias, científicas, de bellas artes y de beneficencia, como en casi todas las ciudades de este reino. Hay una casa de trabajo para extinguir la mendicidad, otra de refugio para los viejos, para las viudas y para los huérfanos. Hay un ateneo con una biblioteca regular, un jardín botánico y una sala de anatomía; allí se enseñan por 12 catedráticos, diferentes ramos de ciencias y literatura. El instituto de Amsterdam, o instituto real de los Países Bajos, se compone de cuatro clases: matemáticas, literatura nacional, literatura extranjera y bellas artes. Pasé por la escuela de navegación, situada en el puerto; en el patio hay en tierra una fragata armada para la instrucción y después practican los educandos en otra, en el puerto, navegando. El puerto puede contener mil buques de todo porte; el muelle es excelente y se hacen actualmente trabajos nuevos para reducir la entrada hacia el arsenal. Hay aquí un banco con el nombre de Banco de los Países Bajos, que emite billetes y notas y descuenta letras revestidas de tres firmas de conocida responsabilidad a imitación del de Bruselas y el de París. Por la tarde he dado un paseo por los lugares más concurridos, con un compositor de música que comió en el hotel, después de haber estado en el café de París. El paseo es hermoso, por alamedas plantadas a orillas de las canales, por las cuales entramos al jardín principal, llamado parque; pasamos por el principal puente del Amster, llamado Pont des Amoureux; por todo este paseo se ven a la derecha prados cubiertos de vacadas. Todo el pueblo se paseaba; encontramos algunas mujeres de la provincia de Frisia, donde se conservan las antiguas costumbres y vestidos; los huérfanos asistidos y educados en las casas destinadas al efecto; los varones vestidos de negro pero la chaqueta la mitad colorada, y las hembras también vestidas de negro con su delantal blanco y una cofieta como pañuelo en la cabeza. Vimos la casa de depósito de las mercaderías y géneros de importación y exportación. El teatro holandés construido de madera y el gran cuartel donde caben 14 mil soldados. En el parque hay una casa y un jardín donde todo el mundo toma refrescos y oye una orquesta los domingos, pagada por el dueño del establecimiento. A las 10 de la noche nos retiramos. De un lado del parque hay una calle donde sólo habitan judíos. También pasamos por frente de la casa de los huérfanos.

1830. Julio 19.

    Lunes: En continuación de mis excursiones fui a la iglesia nueva, antes de Santa Catarina; es un edificio de poca consideración, la reja del coro es de cobre perfectamente trabajado, el púlpito es de caoba y sobre la especie de lápida que sirve de techo hay una alta torre de la misma madera. Las vidrieras pintadas representan uno o dos pasajes del Antiguo Testamento. Hay varios monumentos consagrados a la memoria de diferentes almirantes holandeses; el de Ruyter es el mejor, sin duda alguna. De allí pasé a la iglesia vieja, antes de San Nicolás, edificio regular; admiré los vidrios pintados al óleo que cubren las ventanas. Están pintados varios misterios de la ley de gracia y una alegoría al reconocimiento de la independencia de Holanda por el rey de España en 1648 por la paz de Münster. Me ha parecido esta pintura sobre el vidrio eminentemente superior. También hay en la iglesia varios monumentos consagrados a otros almirantes del país. Estuve después en la lonja, comenzada en 1608, el mismo año en que se hizo la tregua por doce años con la España; el edificio es cuadrilongo, rodeado de galerías y de pilares, así como la lonja de Amberes. El Amster pasa por debajo del edificio. Fui en seguida a la antigua casa municipal convertida en palacio en tiempo del rey Luis Bonaparte. Es un edificio de piedra de sillería desde el cimiento hasta el techo y los holandeses lo llaman "octava maravilla del mundo". El arquitecto Van Campen dio el plan. Es cuadrado, tiene 166 pies de altura. El mismo año del reconocimiento de la independencia se comenzó a edificar y se concluyó siete años después, gastándose treinta millones de florines. Las salas interiores son casi todas de mármol de Italia y el cielo raso de piedra esculpida; en todas las piezas se ven estatuas y relieves de mármol magníficos, chimeneas también de mármol con relieves y columnas soberbias, cuadros superiores y entre ellos dos pinturas que cuesta creer que no sean altorrelieves. Todo el palacio está adornado con gusto y lujo. La sala antes llamada del Trono y hoy convertida por el rey de los Países Bajos en comedor, es elegante por su dimensión, altura y adornos. El gran comedor es soberbio y sobre todo la sala de baile, que tiene 94 pies de altura, y por todas las paredes hay estatuas y relieves de mármol. Es lo mejor que, en su línea, he visto hasta ahora, así que he estado asombrado de ver la perfección de las artes, el gusto y la riqueza que muestra la antigua mansión de un rey de la fábrica de Napoleón. En lo más alto del palacio hay una azotea desde donde se descubre el mar Zuidersee, el de Haarlem, el golfo T'Z, las campiñas, muchas poblaciones, innumerables molinos de viento para aserrar madera, piedra y mármol y hacer aceite, rapé, etc.; se ven las torres de algunas iglesias de Haarlem y de Utrecht que están a tres leguas, y aun cuatro, de distancia, la multitud de barcos fondeados en el puerto, los que navegan, en fin, toda la gran ciudad de Amsterdam. Es un magnífico panorama. Viendo desde esta altura la plaza y calles por donde andaba la gente, la vi tan pequeña que me acordé al momento de Sancho cuando desde el caballo Clavileño descubrió la tierra como un grano de mostaza y los hombres como avellanas. Este recuerdo me hizo reír un rato a solas porque yo andaba solo recorriendo la ciudad. Es de advertir que este edificio fue hecho para servir de casa municipal y que sólo ha recibido los adornos de cortinas y muebles para convertirlo en palacio. Por la tarde di otro paseo por los alrededores. He visto un entierro: el acompañamiento va vestido de negro con saco y calzón corto, sombrero a la Napoleón y un cresp&oacu te;n negro atado al brazo izquierdo. El féretro, en coche, no lleva los plumeros que los de Londres, los cocheros cargan un sombrero de terciopelo negro como nuestros clérigos, con un crespón en lugar de las borlas de doctor que éstos llevan. A las 8 volví al alojamiento porque no hay ninguna diversión esta noche. En verano sólo hay abierto el teatro alemán.

1830. Julio 20.

    Martes: He escrito a Pacho a París. He dado una vuelta por el puerto por ver si podía hablar con el capitán del buque de vapor. Estuve en el teatro alemán y me divirtió un vaudeville titulado L'ambassadeur turque.

1830. Julio 21.

    Miércoles: La gaceta de la ciudad anuncia mi llegada y habla de que Bolívar había salido de Bogotá para Cartagena decidido a abandonar a Colombia. He visitado la institución fundada por los francmasones para los ciegos de uno y otro sexos. Hay en ella cuarenta actualmente, todos jóvenes, y se les enseña a leer, escribir, los principios de la religión, música, aunque de memoria, y algún oficio como tejer medias de lana, hacer canastos, sillas, mesas y cualquier otra cosa fácil. El método de enseñanza se reduce a emplear gruesos caracteres de plomo para hacerlos conocer las letras, juntarlas y leer sobre papel que ha de dejar grabadas las letras en relieve. Ejercitado el tacto de los aprendices, llegan a leer y escribir y, sobre todo, a aprender algún oficio que les preserve de la mendicidad. En Utrecht hay escuelas de sordomudos. También he visitado las salas donde se conservan todas las máquinas y utensilios inventados y de que se hace uso en estas provincias para la agricultura y los animales destinados a ella. Todo se refiere a la agricultura solamente, y hay máquinas y utensilios que me han parecido sencillos y económicos. Conservo entre mis papeles el catálogo de ellos que puede servir de guía para solicitar los modelos dibujados o ir a dibujarlos en caso de que se quiera hacer su importación en Colombia. Estuve a ver el taller del pintor alemán Schoenbergen, que ha merecido bastante reputación en París y Londres; sus cuadros son paisajes. Por la noche fui al parque a una especie de vauxhall donde se dio una representación compuesta de diversos trozos de óperas. Antes oí un concierto bastante raro: un ciego remeda con la boca los siguientes instrumentos: flautines, flautas, clarinetes, basón y trompa y acompaña una especie de guitarras que tocaba. También remedó con gran propiedad varios pájaros, la gallina y los pollos, el gallo, los perros pequeños y grandes, el gato, una pelea entre ellos y varias otras escenas de la misma naturaleza. Fue muy aplaudido.

1830. Julio 22.

    Jueves: A las 10 de la mañana atravesé el estrecho del golfo T'Z, para ir a Broek y a Zaandam, dos lugares situados en la península que forma dicho golfo. El lago de Haarlem, el mar de Alemania y el Zuidersee. Broek, habitado por gentes ricas, presenta el aspecto de un jardín. Las casas situadas al borde de un lago formado por los canales que atraviesan el territorio no están unidas entre sí, cada una tiene uno o dos pequeños jardines de flores con algunas estatuas: están pintadas de verde y extremadamente aseadas. Para entrar a las principales casas es menester quitarse los zapatos y tomar chinelas, el interior está enladrillado de mármol de diferentes colores y hay una limpieza minuciosa. La puerta principal de la casa no se abre sino cuando hay un matrimonio, un bautismo o que muera alguno de la familia. Dícese que aquí se observan las antiguas costumbres de los bátavos. Zaandam o Zaardem, situado a orillas del río Zar y del mismo golfo T'Z, tiene 10 mil habitantes y fábricas de papel muy nombradas. Hay también una limpieza excesiva en las calles y en las casas, jardines hermosísimos, y las casas están pintadas igualmente de verde. Ellas como las de Broek son generalmente de madera. Aquí visité la modesta habitación de Pedro el Grande, cuando aprendía en el arsenal a construir buques: es una pequeña casa de madera con dos salas y una muy reducida alcoba que hoy se ha cubierto de una ramada por orden de la princesa de Orange, hermana del emperador de Rusia, para preservarla de la influencia del tiempo. Sobre la chimenea hay una lápida de mármol colocada en 1813 por el emperador Alejandro, con una inscripción en latín que así lo atestigua. La morada del soberano y regenerador de la Rusia ha sido visitada por muchos hombres distinguidos, entre ellos por el emperador José II de Alemania, los emperadores Pablo y Alejandro de Rusia, el rey de los Países Bajos y su familia. A las 6 y media volví a Amsterdam y en el café de París, calle Calvers Straut, leí en las gacetas francesas que Bolívar había positivamente salido de Bogotá para Cartagena, decidido a embarcarse para Inglaterra, que se había retirado de los negocios públicos impelido por las circunstancias y que el congreso de Bogotá había elegido el 4 de mayo presidente del Estado a Joaquín Mosquera y vicepresidente a Domingo Caycedo, que inmediatamente había prestado el correspondiente juramento y encargándose del gobierno. Por la noche estuve en el teatro alemán; se dio una comedia y después hizo un hombre varias pruebas de destreza corporal, haciendo cosas que parecía tener el cuerpo todo de seda.

1830. Julio 23.

    Viernes: A 6 leguas de aquí a orillas del Zuidersee está el pueblo de Hoorem, puerto concurrido. Dicen los holandeses que aquí nació René Van Twijsk, que perfeccionó la brújula, y Guillermo Schouten, que dobló en 1616 la punta meridional de la América, a que dio el nombre de cabo Hoorn, hoy cabo de Hornos.

   Los holandeses son industriosos, laboriosos, sobrios, fríos, hospitalarios, de estatura mediana y en lo general decididos por el comercio. A fuerza de trabajo y de perseverancia han convertido en un país cultivado y bien poblado, un terreno pantanoso, expuesto a frecuentes inundaciones. En las provincias de Frisia, Groninga, Overisel y Holanda, el terreno es más bajo que el mar. Con diques y esclusas ellos han logrado contenerlo. Se cultiva tabaco (cuyo uso es general aun en las reuniones públicas), granos y flores; se cría mucho ganado y se exporta de Alemania mucha madera de construcción. Las ciencias y las artes también se cultivan con suceso por los holandeses: la pintura y el dibujo se ejercen con más generalidad. La situación baja de este territorio bañado por muchos ríos navegables ha proporcionado la apertura de canales en todas direcciones para facilitar el comercio y fomentar la agricultura; pero si los holandeses no hubieran sacudido la dominación de España y proclamado la más completa tolerancia religiosa, no hubieran tenido ocasión de emplear sus perseverantes esfuerzos con tanto suceso para llegar a ser ricos y felices. Las ciudades marítimas florecieron a favor de la concesión de privilegios. Las mujeres, aunque no son tan bellas como las inglesas, pasan por afables y graciosas. París es la reina de la moda; aquí como en las demás partes de Europa he visto que las señoras visten según quieren las modistas parisienses. El aseo es uno de los principales caracteres de este país. Sin embargo, hay una gran diferencia del pueblo bajo de aquí al de Londres: aquí se muestra en él la indigencia, lo que lo hace distinguir claramente. En estas provincias como en Hamburgo, Berlín y otras ciudades de Alemania las mujeres públicas están alistadas por la policía y mantienen sus casas de rendez-vous. El servicio de las diligencias es bastante regular; el terreno no ofrece desigualdades y los caminos están cuidados; como la piedra es tan rara, los enladrillan con ladrillo parado. Los omnibuses no tienen cubierta a los costados. Los cafés y restaurantes no son comparativamente tan numerosos como en París y otras ciudades de Francia. Los holandeses aman al actual gobierno y a la familia reinante, que ya se sabe que profesa su misma religión, y acusan a los belgas de no tener el mismo afecto, acusación que no me parece infundada, aunque no me atreveré a decir que los belgas tengan o no razón. Las provincias de Holanda se gobiernan por burgomaestres elegidos por los ciudadanos y aprobados por el rey.

    Las gacetas inglesas del 19 del corriente publican nuevos pormenores sobre la separación de Bolívar de los negocios públicos y su arribo a Cartagena a mediados de mayo para embarcarse para Europa.

   He pagado mi pasaje a Hamburgo en el buque de vapor a razón de 60 florines el mío y 41 mi criado, que todo hace 42 pesos colombianos más o menos. En el cambio he dado una libra o soberano de Inglaterra por 12 florines, 2 sueldos: 20 sueldos hacen un florín.

    Por la noche estuve en casa del pintor Schoenbergen cuya mujer ha sido cantarina, donde se juntaron otras personas que pasaron la noche cantando y tocando. En la mesa vi hoy un negociante alemán con quien había comido en París, en casa de Rougemont.

1830. Julio 24.

   Sábado: A las 9 de la tarde me fui a bordo del buque de vapor, en el cual me encontré con Mr. Hughes, encargado de negocios de los Estados Unidos en Bruselas, que había conocido en casa del general Lafayette y que ahora va con su familia a Stockolmo como encargado de negocios. A las 2 de la mañana salió el buque.

1830. Julio 25.

    Domingo: A las 11 pasamos por la isla de Urk en el mar de Zuidersee, dejándola a la derecha. A las 2 pasamos por entre las islas de Vlienland y Forscheling y salimos al mar del Norte. Toda la costa de la provincia de Frisia se ve perfectamente poblada y tanto en ella como en el lado opuesto se ven poblaciones bastante grandes. Enkhuisen y Medemblick a la izquierda, Hindelopen y Harlingen a la derecha.

HAMBURGO

1830. Julio 26.

    Lunes: A las 7 de la mañana se vio la isla de Heligoland. A la 1 entramos en el Elba, tocamos en Cuxhaven, y a las 7 fondeamos en el puerto de Hamburgo. Hicimos por tanto el viaje de Amsterdam en 42 horas. Yo me alojé en el Hôtel de Russie que antes había habitado.

1830. Julio 27.

    Martes: He dado una vuelta por la ciudad. Estuve en el teatro, a La muette de Portici. He recibido carta del arzobispo de Caracas del 25 de mayo en que me dice haber pagado mi letra de 281 pesos. También me ha escrito Rojas de París con fecha 16 del mismo julio.

1830. Julio 28.

    Miércoles: Escribí a París a Gavoty pidiéndole mis cartas, a Pacho, a Rojas, al señor Grégoire, y a M. Jullien. A Londres escribí a Carlos Wilthew, a Tato y a Mme. Hynd, mi patrona. Recibí carta del señor Gorostiza y de Sir Robert Wilson, de Londres. Una esquela de visita del señor Sieveking. He visitado al señor Pardo, al doctor Röding y al doctor Frick. También visité al señor Hughes que se va mañana para Stockolmo. Estuve en el teatro.

1830. Julio 29.

    Jueves: Recibí esquela de visita del señor Hughes, y convite del señor Sieveking para comer el día 4 del entrante en su casa de campo llamada Hamm.

1830. Julio 30.

    Viernes: He escrito al señor Gorostiza y a Jeremías Bentham a Londres. Un ruso que vive en el mismo hotel me ha pedido con instancia algunas monedas colombianas que no se conocen en su país y le he dado dos de a peso de oro y un escudo. El señor Hasperg, cónsul de Prusia, me ha convidado a comer en su casa de campo el lunes próximo 2 de agosto. Un comerciante llamado Schlessinger ha estado a visitarme con motivo de decirme que había recibido de los Estados Unidos una carta para mí, que había remitido a París. Por la noche estuve en el teatro, a la ópera Belmonte y Constanza.

1830. Julio 31.

    Sábado: He conocido al conde Leuchturn d'Esstingen, de Stuttgart, que me ha dado la dirección de su casa para que procure verlo si yo voy a aquella capital. También he visto al señor Ruperti y a otros antiguos conocidos de cuyo nombre no me acuerdo. Estuve en el teatro, a la ópera El califa de Bagdad, de Boïeldieu y a la comedia de don Agustín de Moreto El poder de la sangre.

1830. Agosto 1.

   Domingo: He enviado al doctor Oldermann unos libros y una carta de introducción que me dio en Londres el señor Richard Duane, amigo de Bentham. Se habla de una revolución en París contra el gobierno.

1830. Agosto 2.

    Lunes: He recibido esquela y visita del doctor Oldermann, con quien iré mañana a comer al campo. He recibido cartas de París, de Pacho y de Rojas, del 26. Me han visitado los señores Oliveira y cuñado, emigrados de la isla Terceira. Ayer estuvo el señor Caldeira, cónsul del Brasil. Fui con el señor Hasperg a comer a su casa de campo; su señora se esmeró en mostrarse amable. Estuvimos en la mesa cuatro hombres más y tres señoras, uno de los convidados fue el señor J. P. Gurnning, socio del señor Huth de Londres, que me interesó a que lo viese cuando volviera a Londres; vive en el número 9 South Street Fitzbury Square. A las 10 regresé a mi posada con un barón austríaco suegro de Hasperg.

1830. Agosto 3.

    Martes: Fui con el señor Oldermann y el abogado doctor Franck al campo del lado de Blanquenesse; comimos allí. El té lo tomamos donde la bella Mariana, que es un café en el campo donde la señora es una joven que ha pasado por la más hermosa del país, y en efecto lo es, a pesar de que va entrando en los 40; es sumamente amable y urbana.

1830. Agosto 4.

    Miércoles: He dirigido a Copenhague una carta que me dio el obispo Grégoire para el señor Abrahamson, edecán del rey y caballero de varias órdenes; lo he hecho porque estoy decidido a no ir allá. El señor Merck me ha convidado a pasar en su casa la soirée el viernes próximo.

   A las 4 y media fui con M. y Mme. Hasperg a la quinta del síndico Sieveking a comer; se reunió una sociedad de 30 personas principales; yo conduje a la mesa a Mme. Sieveking. Su marido dio un brindis por el triunfo de las leyes y me hizo el favor de mencionarme con mucha honra. En la huerta del jardín vi con mucho gusto un pedazo de maizal que me hizo recordar a Hato Grande. A las 9 y media regresé a Hamburgo. He sido convidado a comer por el cónsul de Wurtemberg, M. Stavenuter, para mañana.

1830. Agosto 5.    

    Jueves: Hoy he firmado un oficio al secretario de gobierno de Colombia incluyéndole una representación para el congreso de fecha 4 de julio de Londres, exponiéndole la injusticia de mis padecimientos y persecuciones (no ha ido todavía).

   El señor Merck me ha convidado a comer en su casa de campo de Horn el lunes próximo 9.

   El señor Hesse, de Altona, me ha invitado y convidado a comer. El conde, primer chambelán de la reina de Wurtemberg, me ha dado una carta de introducción para Munich para el conde de Saporta. Fui a comer a la quinta del señor Stavenuter, cónsul de Wurtemberg, a quien conocí en casa del señor Hasperg y tuvo la bondad de convidarme. Estuve en el teatro a una parodia de Nicolás Paganini, el célebre violinista, que estuvo muy divertida.

1830. Agosto 6.

    Viernes: Estuve en el teatro a la ópera Le Maçon, de Auber; después en la soirée del señor Merck, que estuvo muy elegante; se tocaron bellas sinfonías, cantaron algunos aficionados y vi un nuevo instrumento parecido al piano y cuyo sonido es más dulce que el del órgano. Ignoro su máquina.

1830. Agosto 7.

   Sábado: Undécimo aniversario de la Batalla de Boyacá. He escrito al doctor Soto y le mando una copia de la carta de Bentham y de mi memorial al general Bolívar del día 13 de abril de 1830 dirigido desde París. Me ha visitado el señor Cristiano Bockmann, agente de la marina real de Dinamarca. Estuve en Altona a visitar al señor Santos y al señor Hesse. Me ha gustado el entierro de un coronel ruso, católico, en que la tropa ha hecho el acompañamiento. El ataúd de terciopelo rosado tenía encima una cruz de terciopelo blanco, el sombrero y la espada del difunto; un hombre de negro llevaba en un cojín negro las decoraciones, los oficiales de la guarnición seguían al féretro de dos en dos, el ataúd era cargado por los militares.

1830. Agosto 8.

    Domingo: Fui a comer segunda vez en la casa de campo del señor Hasperg.

1830. Agosto 9.

   Lunes: He escrito al almirante Mordvinof a Petersbourg, enviándole un paquete que Bentham me entregó para él, con una carta en que me recomendaba de un modo muy favorable. Esto va por conducto del ministro ruso Struve, a quien ha hablado al efecto el señor Hasperg. He recibido cartas de Arrubla del 7 de abril, de mi señora Nicolasa del 21, de Vélez y Aranzazu de marzo, del padre Garay, de Antonio María Santamaría, la Carmela, su hijo Alejandro, y del padre Manfredo, de los Cayos. De Pachito, de París, del 3 de agosto. He ido a comer a la casa de campo del señor Merck, donde había una compañía de 24 personas, entre ellas M. y Mme. Sieveking, M. y Mme. Dammert.

1830. Agosto 10.

   Martes: He escrito a Gavoty a París y a Rojas, mandándole 200 pesos prestados para su viaje a Colombia, con una carta de varios encargos para Bogotá, principalmente sobre mis intereses. Hoy recibí de Amsterdam mi alfiler de diamantes que había dejado olvidado en el Hotel del Grand Doelen. Recibí carta de Arrubla del 14 de marzo en que me da indicios poco favorables de mi hacienda. Estuve a visitar al doctor Oldermann y al señor Caldeira. Fui al teatro, a la ópera Le Sacrifice Interrompu, música de Auber. Mi pasaporte está visado para Berlín.

1830. Agosto 11.

   Miércoles: He librado en favor de Rojas a París contra Rougemont de Löwemberg mil francos a cuenta de mis fondos. Con fecha de ayer he escrito a mi casa y a doña Nicolasa y a Arrubla, principalmente sobre el manejo de la hacienda de Hato Grande. También he escrito al doctor Soto con fecha del 7. He recibido por cuenta del arzobispo de Caracas 42 libras esterlinas y 12 chelines (212 pesos y 3 centavos), habiendo él entregado en Caracas 281 pesos en colombianos de plata que han producido la pérdida de 69 pesos. Estuve en el teatro a la representación de una pieza rara, que ni es ópera ni vaudeville, ni pantomima ni drama; hay hermosas decoraciones, trajes ridículos y caprichosos, encantamiento, etc. Se llama La Paysanne Millionnaire.

1830. Agosto 12.

    Jueves: Recibí carta de París del 6, del señor Suberville, incluyéndome una de Madiedo de New York del 1° de julio. Fui con el portugués Melo (negociante) a Altona a comer donde el señor Hesse que me había convidado hacía tres días. Recibí una libranza para Munich de parte de Merck, en nombre de Rougemont de Löwemberg.

1830. Agosto 13.

   Viernes: Cambié libras esterlinas en oro y en papel de Banco de Inglaterra por federicos o luises de oro: a 17 marcos courant los primeros y a 16 marcos y 14 chelines los segundos. Los federicos me costaron a 14 marcos, 5 chelines.

   He tomado 2 plazas en la diligencia de aquí a Berlín a razón de 11 pesos, 4 reales cada una o 38 marcos y algunos chelines. En el teatro hubo el Cendrillon, ópera de Nicolo.

1830. Agosto 14.

    Sábado: Me despedí personalmente del señor Merck y del señor Enet; por cartas, del señor Sieveking, de los señores Hasperg y Santos y por esquelas, de los señores Blücher, Donner y Baur de Altona. A las 9 de la noche tomé la diligencia habiendo pagado por 18 días de asistencia y alojamiento en el hotel, 124 marcos o 38 pesos. Salimos a la hora dicha y me tocó viajar con M. G. Deetz, negociante de Berlín que habla un poco en español; las primeras 7 millas de camino (millas de Alemania) son malísimas; es territorio danés.

   Luego empieza un camino excelente no empedrado sino por el mismo método inglés, que se dice llega hasta Berlín.

1830. Agosto 15.

   Domingo: Tomamos café en Boitzenburg, almorzamos en Vellahm, comimos a las 12 en Ludwigslust y cenamos a las 7 en Kletzche. El camino continuó en el mismo excelente estado de ayer. El país está poco cultivado pero tiene rebaños y ganado vacuno. El terreno es desigual. Hay bastantes poblaciones aunque no grandes. Ludwigslust es la residencia del gran duque de Mecklemburg-Schwerin, ciudad de 7 mil habitantes; el palacio es bastante grande, las calles todas con alamedas y la entrada al lugar poblada de casas de campo con jardines y huertas. Por la noche pasamos por Westenhausen, población regular, y a la tarde fueron registrados nuestros equipajes en la aduana de Warnow perteneciente a la Prusia.


PRUSIA - BERLIN

BERLÍN

1830. Agosto 16.

   Lunes: Tomamos café a las 5 y media de la mañana en Nauen, pasamos por Spandau, plaza fuerte, aunque ya abandonada, y a las 8 y media entramos en Berlín; yo me alojé en el Hôtel de Russie. Antes de llegar a sus arrabales se pasa por el jardín real de Charlottenburg, residencia del rey en verano, que tiene un hermoso palacio, teatro y parque de que también disfruta el público. A la puerta del primer patio del palacio hay dos estatuas de mármol de dos gladiadores y sobre ella una especie de media naranja a la manera chinesca. Luego se entra por una famosa alameda que atraviesa dicho jardín real y a cuyos dos lados hay casas bastante bonitas que se asemejan un poco a las inglesas; al entrar en la ciudad se pasa por debajo de un arco triunfal sobre el cual está un genio tirado por cuatro caballos, todo de bronce y que parece haber sido llevado a París y recuperado después de la caída de Napoleón. Desde aquí comienza la parte nueva de la capital de la Prusia. Se corre una hermosísima calle recta con buenos edificios particulares, magníficos edificios públicos, una triple alameda de frondosos árboles, puentes excelentes de hierro con pedazos de granito y pórfido, estatuas, el palacio del rey y otros varios objetos de que iré hablando particularmente. En esta calle están casi todos los principales y mejores establecimientos y edificios, como el palacio, la universidad, el arsenal, la ópera, la escuela de artillería, los inválidos, etc.

   Berlín tiene 200 mil habitantes, residencia de la corte y hoy del rey Guillermo III, sobrino del Gran Federico, casado con una condesa que no es reina. Tiene el rey 61 años, cuatro hijos y 3 hijas; el heredero, Federico Guillermo, es casado con una hermana del rey de Baviera, los otros con dos princesas de Weimar y el... (Alberto) está próximo a casarse con la princesa Mariana de los Países Bajos. Una hija está casada con el emperador Nicolás de Rusia, otra con el príncipe Federico de los Países Bajos y otra con el gran duque de Mecklemburgo, Paulo. La moneda prusiana es la que he dicho ya, hablando de mi viaje en el Rhin de Maguncia a Aix-la-Chapelle.

   El palacio del rey es bastante hermoso, de orden corintio y grande; pero el rey no habita sino una casa particular, que habitó siendo príncipe. El río Spree atraviesa la ciudad en diferentes canales. Sobre uno de ellos está el puente donde se halla la estatua ecuestre en bronce de Federico I, a cuyo pie están cuatro prisioneros de cuerpo entero. Frente a la universidad está la estatua en bronce del general Blücher con un sable en la mano y un cañón al pie. Al frente están dos estatuas de mármol dedicadas por Guillermo III a dos de los mejores generales prusianos que estuvieron en Waterloo; uno de ellos es Bülow. En el mismo hotel están posados cuatro (Sigue Nota del Editor...) habaneros que viajan hace dos años: llámanse De la Luz, García, y Alfonso. Con ellos fui a un café donde leímos los periódicos franceses, que, no obstante que sólo hablan de la última revolución gloriosa de París, se permiten leer libremente. Estuvimos también en el teatro real a la representación de la comedia alemana El criado de dos señores y una graciosísima parodia de la ópera del Freischütz que me pareció bien ejecutada.

1830. Agosto 17.

   Martes: Fuimos al museo (establecimiento nuevo) colocado en un edificio hermoso de arquitectura jónica, frente al palacio del rey. Consiste en una rotunda magnífica y diferentes salas bien decentes. En la rotunda y en las salas bajas hay un considerable número de estatuas, bustos y relieves antiguos, los más, traídos de Roma. En las salas del primer piso hay innumerables cuadros de todas las escuelas europeas, antiguas y modernas. Allí vimos por casualidad al barón Alejandro de Humboldt y hablamos con él; le merecí las expresiones más honoríficas y muy particulares atenciones. El hizo que se diese la orden de que se nos admitiese en el museo todos los días sin necesidad de billete. Vimos en una de las salas el hermosísimo vaso que el emperador Nicolás de Rusia ha regalado al dicho Humboldt: es de venturina con asas de oro; tiene tres pies, 9 pulgadas de alto. El señor Deetz con quien vine de Hamburgo me ha visitado; él trajo para Humboldt el cronómetro que vi ahora 7 meses en casa de Kessel, en Altona, el cual le ha sido regalado por el rey de Dinamarca. Por la noche fuimos al circo olímpico, que no vale gran cosa, con excepción del edificio que es regular.

1830. Agosto 18.

   Miércoles: Al salir de Hamburgo recibí carta de Gorostiza incluyendo dos de introducción por parte de los Darthez para Sajonia. Hoy he mandado a los señores Schiller frères la carta de introducción que me dio Merck, y a los señores Mendelsohnn y Cía., las dos que me dieron Thuret en Paris y Hesse en Altona.

   Me ha visitado el barón de Humboldt y se ocupó largo rato de hablarme de Colombia y del general Bolívar; dijo que él hacía mucho tiempo que había visto que la vida del general Bolívar era un obstáculo para la libertad de Colombia. La constitución boliviana la llamó absurda. También fui visitado por la casa de Mendelsohnn. Humboldt dijo que yo había procedido en Colombia en los negocios políticos del modo con que debía hacerlo un magistrado constitucional y honrado. Continuamos visitando el museo en el cual la mayor parte de los cuadros son de la escuela italiana, unos al temple, otros al óleo y algunos con color. Hay cuadros del siglo XIII, de Ticiano, Vinci, Fray Pablo Lippi, Signorelli, Sanzio, padre de Rafael de Urbino, del mismo Rafael, de Correggio, Dominiquino, etc. Tengo el catálogo de todos. Pasamos al arsenal, edificio hermoso, adornado por fuera de armaduras y jeroglíficos. En la parte baja están depositados los cañones y el servicio de artillería; todos los cañones nuevamente fundidos tienen cerca de la boca esta inscripción: Pro gloria et patria y cerca del fogonazo esta otra: Ultima ratio regis. Nada vi aquí superior al arsenal de Woolwich de Londres. En la parte alta están depositados en una sala muy extensa 100 mil fusiles, pistolas, carabinas, armas blancas y mil banderas tomadas en los campos de batalla por el ejército prusiano; todo esto está colocado con grande orden y simetría, de tal manera que al entrar parece el salón colgado de damasco y de acero. Aquí vimos banderas de casi todos los pueblos y un gran número tomadas a la Francia desde el tiempo de la República. Tiene mucha semejanza este establecimiento a la Torre de Londres. En este salón están las estatuas de Federico Guillermo I y de Blücher; ésta se halla en un paraje adornado con cuatro columnas que parecen de acero, sobre la cual da vuelta un ramo de laurel de bronce amarillo. En el patio hay 22 cabezas de piedra en actitud de morir; todas son diferentes.

   Por la noche fui a la ópera, edificio bastante hermoso, decente, y en el cual se dice que caben de 4 a 5 mil personas. Es más grande que la Academia de París, pero quizá más elegante. El palco del rey, situado en medio, en el primer piso, es magnífico. Se representó el Fra-Diávolo bastante bien. Estuve en una mala sala de baile.

1830. Agosto 19.

   Jueves: He visitado al señor Schiller, al señor Deetz y al barón de Humboldt. Por la noche he estado en el teatro del rey a la representación de Arsena o la misántropa, especie de ópera, música del maestro de capilla Francisco Glasser. Tiene decoraciones bonitas y estuvo ejecutada bastante bien.

   He dado una vuelta por la ciudad; cada vez me parece una ciudad hermosa: calles rectas, casas muy regulares, edificios públicos excelentes, buena policía, alumbrado de gas, diligencias y coches de alquiler bastante decentes. Hay una multa para los que fumen tabaco por la calle. Recibí carta de Rojas, de París del 9, avisándome que está decidido a irse para Colombia el 20 del presente, en un buque que debe salir para Santa Marta, de Burdeos.

1830. Agosto 20.

   Viernes: Fuimos con el señor Deetz a visitar las dos casas de moneda; en la una se acuñan las monedas de plata y en la otra las de oro. La fundición y ensaye se hace como en la de Bogotá. La máquina para adelgazar los rieles es sencilla y consiste en una especie de molino horizontal movido por el agua, donde a la vez se adelgazan seis rieles; la de acordonar es una invención nacional, la manejan dos hombres, a la vez se acordonan seis piezas, cayendo por sí mismas, de modo que mientras de un lado se acordona la una, pasa la otra al lado opuesto. Las matrices se graban como las monedas por medio de un cilindro. Hay también máquinas para acuñar las monedas sin que haya riesgo de que el volante coja los dedos; un resorte hace mover una pieza que coloca la moneda sobre la matriz y arroja la que se ha acuñado. En Düsseldorf, ciudad prusiana del Rhin, está el inventor de esta máquina y se llama el señor Worn. De allí pasamos a ver la universidad, que es un edificio bastante espacioso. En las piezas bajas están las clases y en las altas un gabinete zoológico; en éstas vimos innumerables aves, reptiles, pescados, algunos cuadrúpedos, plantas marinas, conchas, etc., aunque nada de mineralogía porque este ramo está colocado en otra parte, ni de insectos porque estaban cerradas las salas. Entre lo raro que vi fue el sapo de Surinam que por cada arruga de la espalda pare los hijos. La mayor parte de las aves son de América. En las puertas de la universidad entre varios carteles fijados leí uno en latín en que se proponía una cuestión teológica sobre las opiniones de Melanchton, contrarias a las de Lutero. Luego fuimos a ver el palacio del rey. El interior tiene piezas adornadas con lujo, aunque antiguo; en ellas hay varios cuadros de la escuela italiana, vasos antiguos, relojes de música de diferentes clases que vimos tocar, un aparador para la sala donde se distribuyen a los caballeros las órdenes militares, lleno de grandes piezas de plata doradas o de oro compuestas de palanganas, jarros y fuentes, todo muy hermoso; una gran lámpara de cristal que regaló al rey el de Inglaterra, George IV, 16 estatuas de mármol de los antiguos electores de Brandenburgo hasta el Gran Federico, varios retratos de soberanos y entre ellos el de Napoleón subiendo los Alpes por David, bustos de Jerónimo y Luis Bonaparte, vasos de Sèvres con algunas de las batallas de Napoleón, una famosa estatua de mármol de un Aquiles hecha por un artista de Berlín (Schadow el joven, ya muerto) y una cómoda antigua de resortes que dicen costó 14 mil escudos prusianos o 14 mil thalers.

   Por la noche fuimos al teatro a la ópera Fidelio de Beethoven, en que cantó la señorita Heinefetter. Allí vimos al rey en un palco particular vestido sencillamente, lo mismo que su mujer; en el gran palco real estaban los príncipes Carlos y Alberto, sus hijos (aunque ninguno es el hereditario) y varios generales; los príncipes conversaban familiarmente con todos, el rey parece robusto, un poco trigueño y colorado, con bigotes; no se le recibe en el teatro con señal ninguna de aplauso. Todo el mundo se mantiene sin sombrero durante los entreactos lo mismo que cuando se representa. Recibí una carta de la señora Ninón de Cassel, hijastra del general Even, preguntándome por su padrastro.

1830. Agosto 21.

   Sábado: Hace cuatro días que llueve seguido. Recibí cartas de Bogotá, del 14 de mayo de Arrubla, Vallarino y Merizalde; de Cartagena del 4 de junio, de Alcázar. Ayer hemos pasado por la plaza donde está el teatro llamado Schauspiel, que es el tercero de la ciudad; a sus dos costados hay dos iglesias bastante buenas cuyas columnatas son de orden corintio. Respondí a la señora Cassel. Fuimos a ver la fábrica real de porcelanas, que se asemeja bastante a la de Sèvres; todas las operaciones se hacen casi lo mismo. Después vimos el almacén donde había cosas muy primorosas. De allí pasamos a la casa donde se recogen los jóvenes de ambos sexos desamparados o viciosos para corregirlos; es un establecimiento fundado y mantenido por una sociedad particular. Los muchachos trabajan en los oficios de la cocina, en el jardín, en hacer y lavar su ropa y en aprender algún oficio mecánico o música y canto. Se les enseña a leer, a escribir, contar, geografía, y principios de la religión. Una de las cosas que hacen son tornillos, y aquí se ve que la división del trabajo facilita las operaciones y economiza tiempo. Entre los educandos hay un joven de las islas de Sandwich, color amulatado y cabello crespo; habló algunas cosas en su idioma. La casa nos pareció regularmente organizada y por supuesto utilísima. Luego nos dirigimos fuera de la ciudad a ver lo que llaman El Monumento y consiste en una hermosa y alta columna de hierro figurando una torre gótica en la cual hay varias estatuas del mismo metal representando genios, y debajo el nombre de algún lugar célebre por haber triunfado el ejército prusiano; allí se leen: Leipzig 18 de octubre de 1813; París 30 de marzo de 1814; Belle Alliance 18 de junio de 1815, y otros. Una inscripción alemana testifica que el rey ha levantado aquel monumento al pueblo prusiano que ha combatido por la patria. Dícese que costó millón y medio de thalers y que tiene 20.600 quintales de hierro. Su situación es sobre una colina desde donde se ve bien la ciudad. Cerca está el Tívoli, jardín de baile con un pequeño teatro. Finalmente estuvimos en la famosa sala de conciertos en el teatro Schauspiel; es de figura de paralelogramo con galerías, dos de ellas con columnatas imitando el mármol. Por toda ella están los bustos de los compositores alemanes; allí se ven los de Haydn, Mozart, Weber, Beethoven, Wieland, Goethe, Schiller, etc. La estatua del cómico Iffland por Tieck, que conocí. Es la más hermosa sala de conciertos que yo he visto, y se asegura que cuando se ilumina presenta el punto de vista más imponente. En las galerías hay lugares para el rey, los cuales están colgados de seda. Por la noche estuve en el teatro a la ópera bufa El zapatero alegre, en que la señora Fio mereció muchos aplausos. He recibido convite del barón de Humboldt para almorzar mañana con él.

1830. Agosto 22.

   Domingo: Almorcé con Humboldt y había allí 8 personas más, todas las cuales eran literatos con excepción de un caballero florentino que pertenece a la corte de Toscana y viaja en Alemania. Fuimos al parque de Charlottenburg, residencia del rey en la primavera, a media milla de la ciudad; el jardín es hermosísimo, allí está el monumento de la última mujer del rey actual, obra de Rauch. Consiste en una gran mesa de mármol sobre la cual está tendida una mujer, cruzados los brazos sobre el pecho, la pierna derecha sobre la izquierda y vestida de una túnica blanca. Esta obra nos ha parecido superior, interesante y magnífica. Ella está en una especie de capilla dentro del jardín de doble columnata de mármol goteado como granito, orden toscano. El estatuario es alemán.

1830. Agosto 23.

   Lunes: Además de los establecimientos y edificios notables de que he hablado hay en Berlín el palacio de Monbijou, la Academia de Ciencias donde está el teatro anatómico y el observatorio, el banco, el hotel de inválidos, la iglesia católica de Santa Hedwiges, por el estilo del Panteón de Roma, la iglesia catedral donde están los sepulcros de los reyes y electores, la iglesia gótica de Santa María, academia de artes, academia militar, academia de artillería, la sociedad real de medicina y cirugía, la institución clínica, la escuela de veterinaria, los colegios de Johannisthal, de Grauen Kloster y otros dos más, varias sociedades de beneficencia, la academia de canto, hospitales, etc. Hemos pasado por la plaza llamada de Guillermo, adornada con estatuas. Las cinco de mármol son de otros tantos célebres capitanes de la guerra de 7 años; Schwerin, Seidlitz, Keith, Winterfeld y Zeithem, por Schadow, y la otra de Federico Guillermo, por Schluter, que es de bronce. Visité la librería real que tiene de 200 a 300 mil volúmenes clasificados por materias y colocados en diferentes salas. El edificio es de piedra, orden corintio hecho en tiempo del Gran Federico, sobre la puerta principal tiene esta sencillísima inscripción: Nutrimentum spiritus, que fue dada in promptu por el lector de Federico cuando éste le preguntó cómo se podría decir en latín Nourriture de l'esprit. Vi diferentes obras sobre América, algunos manuscritos en latín, varias pinturas antiguas mejicanas sobre una tela fabricada de corteza de árbol; retratos pintados de Carlos V, el marqués de Pescara y los de Lutero y Melanchton con algunos renglones de su propia letra y sus firmas; un relieve en madera del siglo V, representando el Vicarius urbis Romae; una inscripción en bronce del tiempo de Vespasiano, un Evangelio del siglo XV con un relieve en bronce de Jesucristo, guarnecido de piedras preciosas, de trabajo muy ordinario; un libro nuevo impreso en letras de oro que contiene varios trozos de poesías de los mejores poetas antiguos y modernos ingleses, alemanes, franceses e italianos. Existe en la biblioteca el modelo en metal de la primera máquina neumática. Están también los retratos de los hombres célebres de la Francia: Buffon, Racine, Corneille, Montesquieu, Lafontaine, etc. El doctor Spiecker, uno de los directores de la biblioteca, me mostró el establecimiento; luego fuimos al gabinete anatómico donde están los esqueletos de un número considerable de animales cuadrúpedos y acuátiles, de hombres, mujeres y niños, todas las partes del cuerpo humano, monstruos, fetos y todo cuanto es relativo a tan interesante establecimiento, que parece ser completo. Aquí vi cuatro hermafroditas en cera y dos al natural. Estuvimos también en el gabinete de mineralogía que está al cuidado del señor Weiss y que parece abundantísimo. El señor Weiss nos mostró todas las salas y nos hizo varias explicaciones de las muestras de los metales. Vimos todas las que el barón de Humboldt ha traído recientemente de su último viaje a la Siberia y al Asia; entre ellas un grano de platina del peso de 3 libras y el modelo de otro grano de 9 a 10 libras que dejó en San Petersburgo, y de un grano de oro de peso de 22 libras, hallados uno y otro en las minas de Rusia. También vimos el grano de platina que trajo de Colombia ahora 30 años. Hay en el gabinete una piedra de Africa que se dobla como cartón. Una pirámide compuesta de todas las clases de mármol de la Siberia y toda especie de minerales. Por la noche fui a la ópera La Dame Blanche, de Boïeldieu.

1830. Agosto 24.

   Martes: Fui a la escuela de sordomudos mantenida por el gobierno. Hay de uno y otro sexo y de todas las edades. Se les enseña a leer, escribir, contar, geografía y oficios.

   El sistema de enseñanza es por señas y haciendo letras con las manos. Los educandos articulan difícilmente las palabras. Dos jóvenes mantienen un diálogo largo rato.

   Habiendo tenido la ocasión de conocer al príncipe de Plucker, militar, él me proporcionó visitar la escuela de cadetes y la visité con el gobernador de ella, el general Brausen. Hay 200 a 300 jóvenes, hijos de militares los más, que residen en casino militar; se les enseñan matemáticas, el servicio militar y los principios elementales de artillería. Están en la escuela 3 años si han de salir para las plazas de sargentos, y 4 años para los empleos de oficiales. Todo está arreglado con economía, las alcobas para dormir tienen 6, 8 a 12 camas. El comedor es un gran salón pero cada doce jóvenes tienen una mesa. Hay una pequeña biblioteca con libros de todas materias. Allí puse mi nombre en un libro en el cual vi las firmas del emperador Alejandro, del actual emperador Nicolás, la del general Dewitz. En un salón bastante hermoso están los retratos de los generales prusianos más célebres, el de Federico II y el del actual rey. Al pie del del rey, está la espada de Napoleón tomada por Blücher en Waterloo y regalada por él a la escuela de cadetes.

   Pasamos después a ver el diorama que representa el interior del camposanto de North-Hampton y una catedral al tiempo de salir el sol. Nos pareció famosísimo; se tocan campanas y un órgano para mantener mejor la ilusión viendo la iglesia.

   Por la tarde estuvimos en la academia de canto, donde se enseña a más de 200 personas de ambos sexos; sólo había como cien, las cuales cantaron el miserere de Franck. La sala es hermosa, con columnas corintias embebidas en la pared y bonitas galerías.

1830. Agosto 25.

   Miércoles: El señor Deetz me ha regalado la novela de Cervantes La tía fingida, impresa en Berlín. He visitado a Mme. Cassel (Ninón), hijastra del general Even. Hemos estado en el gabinete de artes situado en el Gran Palacio; consiste en varias curiosidades antiguas y modernas de todos los países. Lo que más llamó mi atención fue lo siguiente: una figura de cera representando al Gran Federico vestido con la misma casaca, sombrero, camisa y botas que él usó; sus guantes y bastón; un modelo de un molino de viento hecho por Pedro el Grande en Holanda y los instrumentos de carpintería de que se sirvió en su aprendizaje; los vestidos de gala de los caballeros de Sancti Spiritus de Francia y de la Jarretera de Inglaterra; un vestido de doctor de la universidad de Oxford; el sombrero de Napoleón y todas sus decoraciones, encontrado todo en su coche después de Waterloo; dos balas de cañón dea 24" disparadas en una batalla por los dos ejércitos, que encontraron en el camino; varios instrumentos de música de la China que parecen bandolas, violines, gaitas y flautas; varias pinturas de la China hechas sobre vidrio, pinturas chinescas sobre papel hecho de arroz que parece terciopelo; vestidos de hombre y mujer de mandarines, bordados con mucho gusto; estatuas de una piedra blanca que llaman de tocino; una capa del cacique de Sandwich hecha de plumas de diferentes colores sobre un tejido que parece atarraya; botas chinescas de raso negro con suela de cartón doble; un ajedrez de marfil hecho en China, una comodita de señora hecha de carey con relieves finísimos; varias figuras de cera representando las diferentes cartas de la República mejicana, unos calzones y chaqueta de un rico campesino mejicano; una capa de paja; chinchorros y mantas de América. Una palangana de plata dorada con relieves de marfil representando varios pasajes del Antiguo Testamento, vasos de ámbar trabajados en relieve; el ámbar al natural y el palo que lo produce; el juicio universal figurado en pequeñitas estatuas de marfil; una estatua de Hércules ahogando al león; la cabeza del general Moreau en cera, coronada de laurel con este verso: Intaminatis fulget honoribus generosus exul (Horatius). La sala de este gabinete contiene mil otras curiosidades dignas de verse. Luego fuimos a la Academia de Artes, donde se enseña el dibujo, pintura y escultura; allí están una infinidad de modelos de estatuas, bustos, relieves, etc. Visitamos después la casa donde vive el rey, que es más bien un museo que un palacio; la pieza donde trabaja tiene su librería, mapas, etc., es muy sencilla; más lo es la en que duerme. En todas las demás salas hay cuadros magníficos, estatuas de Canova y del prusiano Schadow, vasos de mármol italiano, vasos de porcelana y de cristal de Rusia, estatuas de los generales prusianos, el modelo de todos los regimientos prusianos en cera; en un biombo están los carteles de convite de todos los teatros de París y Londres y los retratos de las cantatrices y bailarinas de la ópera de París. Estuve en la ópera, a la La Clemenza di Tito, de Mercantonio, música de Mozart.

1830. Agosto 26.

   Jueves: Fuimos a ver la academia de artes o escuela politécnica de industria civil, donde el gobierno hace enseñar a los jóvenes que se distinguen en las escuelas del reino, dibujo, escultura, matemáticas, química y mecánica. En este establecimiento hay modelos de toda especie de máquinas y de toda especie de manufacturas trabajadas en el reino, y de estatuas y relieves. Por consiguiente esta academia abraza muchos más ramos y con más perfección que la otra que visitamos ayer. Visitamos después el taller del escultor Rauch y tuvimos el gusto de encontrarlo y de disfrutar de los informes que nos dio sobre varias obras que estaba trabajando. Escribí a Hamburgo al doctor Röding, al general Lafayette a París; al príncipe Plucker enviándole los dos folletos publicados en la Revue Encyclopédique sobre Colombia. Por la noche me despedí de Mme. Cassel.

1830. Agosto 27.

   Viernes: Hoy hace un año me embarqué en Puerto Cabello para Europa lleno de placer al dejar las prisiones a que injustamente se me había reducido y de pesar al separarme de mi patria por la primera vez. Fui a ver los planos en relieve de algunas plazas de guerra y me gustaron mucho. Entre los que vi hay, los de las plazas francesas de Lille, Estrasburgo, Mezières, Cambray, Valenciennes y Condé, la de los Países Bajos de Philippeville y la de la Baviera, de Landau, tenida hoy por la confederación germánica. La de Coblentz y otras de Silesia. La escala es de 6 líneas por 50 toesas. Tomé plaza en la diligencia para Postdam y costaron las dos 50 silber grotschen. Por la noche fui a la ópera Le Maçon.

POSTDAM

1830. Agosto 28.

   Sábado: Me despedí por escrito del barón de Humboldt, por estar en el campo con el rey. También del señor Deetz, a quien dejé mi firma por complacerlo. Envié a Mme. Cassel un cuaderno en español para que recordase la lengua de Castilla (pagué la posada y costó todo con los criados 36 thalers, que equivalen a 26 pesos colombianos). A las 6 de la tarde tomé la diligencia para Postdam adonde llegué a las 9 y media (4 millas de distancia) por un camino excelente cubierto de alameda. Postdam es una ciudad de 16 mil almas situada en una isla que forman los ríos Spree y Halven en la cual tenía su residencia ordinaria el Gran Federico. Posé en el hotel L' Heremite. He tomado ya dos plazas en la diligencia para Dresde y pagado por ellas 10 pesos nuestros o 12 thalers.

   NOTA: Las rentas de Prusia fueron en 1829, 46.359.500 florines, de modo que paga cada individuo 6 florines, 6 kreutzers, de los cuales la mitad son por contribuciones indirectas. En Francia paga cada individuo 29 francos, 88 céntimos de contribuciones directas, y 19 francos, 44 pesos de indirectas; por consiguiente el total es de 49 francos, 32 céntimos.
   El sistema de aduanas prusianas es excelente; las manufacturas y las artes y las ciencias son muy fomentadas. Se publica en el budget.
   El rey es muy amado y tiene la reputación de honradísimo.
   (Sigue Nota del Editor...).

1830. Agosto 29.

   Domingo: Reunido aquí con los mismos señores de La Habana, fuimos a ver el palacio viejo donde se conservan todos los muebles que sirvieron al Gran Federico y donde Napoleón estuvo alojado 3 días. Los muebles están muy usados. Hay una sala llamada de música porque en ella tocaba el rey la flauta; allí están la mesa y su carpeta de terciopelo verde sobre la cual firmaba; la carpeta está llena de gotas de cera, de lacre y de tinta; en otra sala están la mesa, carpeta y tintero donde él escribía ordinariamente; la alcoba está toda engastada en plata y cerca, su biblioteca, toda francesa y empastada; se conservan en ella su visera para resguardarse de la luz y los cuadernos de una traducción de Ovidio que a su muerte quedaron sin encuadernar; una pequeña sala de comedor con una mesa redonda en la cual se servía sin necesidad de criados; en ella comió con Voltaire; una sala llamada marmórea porque es de mármol, en la cual daba convites y hacía el ejercicio con los soldados cuando el tiempo estaba malo.

   De aquí fuimos al palacio de mármol, fuera de la ciudad, situado a la orilla misma de un lago; este edificio es pequeño, tiene un jardín, y es de mármol de Silesia; está regularmente alhajado; hay un reloj de mesa que fue de Luis XVI y dos de Mme. de Pompadour. El comedor es bastante hermoso. Luego pasamos al palacio de verano llamado Sanssouci, donde residía más Federico, y atravesamos por lo que llamaron la colonia rusa que es una reunión de casas a la rusa, de madera sin tallar, cubiertas de lo mismo, con enrejado de adornos en los alares (están habitadas por verdaderos rusos). La situación de este palacio es bellísima, tiene lindos jardines, naranjerías, invernáculos, parque, estatuas, etc. En un frente es una doble columnata semicircular figurando patio y a cierta distancia se ven unas ruinas hechas a propósito para recreo. En el jardín están los sepulcros de once perros de Federico y sobre cada losa el nombre de ellos; un molino de viento con cuyo dueño se entretenía conversando familiarmente. Dentro del palacio se muestra la alcoba donde murió, su biblioteca también francesa, un famoso retrato de Gustavo Adolfo de Suecia, una rotunda hermosa toda de mármol, el cuarto donde vivió Voltaire, la mesa de escribir, el tintero, el canapé y la cama; yo escribí algunos apuntamientos sobre la misma mesa del filósofo de Ferney. De allí pasamos al palacio nuevo, edificado por el Gran Federico según sus planos, después de la guerra de 7 años, como para mostrar que tenía aún recursos abundantes.

   El palacio propio tiene un exterior magnífico, al frente hay dos pequeños edificios iguales, de arquitectura corintia, que hacen una obra primorosa; al otro lado están los jardines. En este palacio estuvo el emperador Alejandro y se le festejó con torneos. Hay una sala que llaman la gruta, la cual está incrustada de conchas nácares, caracoles y minerales de una manera particular y graciosa, haciendo varias figuras. La incrustación de los minerales hace de las paredes un gabinete de mineralogía; entre estas figuras hay remedos de cristalizaciones y de agua helada en el invierno. Aquí hay un pequeño teatro. Los adornos del palacio son antiguos. En Sanssouci hay una magnífica sala de 350 pies de largo en que están colocados varios cuadros de la escuela italiana y holandesa.

   De regreso a la ciudad entramos a la iglesia de la guarnición, donde está el famoso monumento de Federico; consiste en una especie de altar de mármol, columnas de mármol goteado, orden corintio, y sobre ellas dos armaduras y dos águilas de mármol blanco, a los lados banderas cogidas en la guerra; del medio de las columnas sale un púlpito bien trabajado, también de mármol; tras de esta especie de altar hay una capillita de mármol negro y dentro está la caja de estaño que contiene el cadáver de Federico y otra que contiene la de su padre. Napoleón visitó este lugar y dijo: Si vous étiez encore vivant, je ne serai pas ici.

   Cerca de esta iglesia hay una grandísima ramada toda de madera para enseñar a los reclutas en tiempo de invierno. En esta ciudad hay varios establecimientos; una casa donde se educan 600 niños huérfanos de militares, una casa de inválidos, una casa de educación de cadetes, una fábrica de armas, un gabinete literario, etc. Por la noche fuimos a ver una italiana enana que tiene 27 años de edad y 23 pulgadas de alto; es muy viva, habla alemán, ruso y polaco y se casará pronto en Varsovia con otro enano. Vimos otro monumento de Rauch en Sanssouci, al natural, de la difunta reina.

1830. Agosto 30.

   Lunes: La Prusia tiene 12.000.000 de habitantes y un ejército muy superior a su población. El sistema de servicio militar es por conscripción, sin que nadie pueda servir por reemplazo. A los 20 años está obligado todo hombre a entrar a servir en la milicia y de ella al ejército por sólo tres años, después de cuyo tiempo pasa a la reserva, que es lo que en tiempo de guerra refuerza los batallones. El rey es apasionadísimo por la milicia. Dejé a Postdam a las 9 de la mañana, a la una comimos en Freunbriezen y a las 8 cenamos en Hartzberg, territorio prusiano; a las 7 y media del día siguiente llegamos a Dresde, habiendo recorrido 24 millas alemanas. En el coche en que yo venía había un oficial prusiano retirado, que, hablando conmigo en francés, me dijo que yo parecía español. A mi respuesta de que no lo era ya, porque mi país era Estado independiente y se llamaba Colombia, me hizo varias preguntas sobre nuestro ejército, el modo de hacer la guerra, y particularmente sobre Bolívar; yo procuré ser moderado respecto de la conducta política de nuestro Libertador e hice el elogio de su conducta militar; el oficial me repuso que sin embargo de lo que yo decía había hombres de importancia en Colombia que eran enemigos de la conducta política de Bolívar, lo que a él le tenía dudoso acerca de si era o no exenta de ambición. Mi respuesta se redujo a decir que en efecto tenía enemigos personales y enemigos de sus principios políticos y que el tiempo diría con justicia quienes tenían razón. El oficial nombró a Sucre como contrario a Bolívar y no acordándose de mi nombre dijo estas precisas palabras: "Hay otro general que ha sido presidente de Colombia cuando Bolívar estaba en el Perú que dicen tiene grandes talentos y muchos servicios, el cual ha sido completamente opuesto a las ideas de Bolívar por sostener las leyes de su país". Este elogio me hizo ruborizar y no descubrirme, pero mi criado a poco rato, en una parada para mudar caballos, me descubrió y el oficial me hizo mil cumplimientos lisonjeros. Esta anécdota me proporcionó ocupar mejor puesto en la diligencia, porque comunicado por el oficial a los pasajeros quién era yo, un caballero prusiano (que supe después que era el señor consejero Bose de una especie de municipalidades) me hizo tomar a su lado lugar y nos ocupamos de canjear noticias acerca de Prusia y de Colombia. Llegamos a Hartzberg, donde él se separó para el lugar de su residencia, me dio una carta de introducción para Dresde, para el barón de Bodenhausen, gentil hombre de la cámara del rey de Sajonia, y me pidió mi firma para conservarla como memoria.

SAJONIA - DRESDE

DRESDE

1830. Agosto 31.

   Martes: Llegamos a Dresde a las 7 por un terreno bastante estéril, excepto los alrededores de esta capital, y por un camino excelente. Dresde es la capital del reino de Sajonia, muy desmembrado hoy después de la paz de 1815 en castigo de la fidelidad del rey a Napoleón; está situado sobre el Elba, sobre el cual hay un magnífico puente de 16 arcos, tiene 60 mil almas y fue fortificado en 1813, como que en sus arrabales se dio la batalla que repuso los negocios de Napoleón en 1813. Moreau murió aquí y hay un monumento levantado por el emperador de Rusia a su memoria. Yo me alojé en el hotel Berlín. Como la ciudad no es muy grande, la he recorrido en mucha parte esta tarde. Sobre el gran puente del Elba pasan por una acera los que vienen de una parte a otra y por la otra los que van. Hay un Santo Cristo de bronce fundido por un elector de Sajonia, y una inscripción latina atestigua que fue destruido por los franceses y restablecido por el emperador Alejandro. Hay una calle ancha con su alameda parecida a la de Linden Strasse de Berlín, pero no tan hermosa como aquella; al empezarla hay una estatua ecuestre de bronce de Augusto Segundo, hermano del rey actual Antonio I, que profesa la religión católica, no obstante que fue en Sajonia donde más se sostuvo y se propagó la religión reformada. He visto exteriormente casi todos los principales edificios notables de Dresde. La ciudad está rodeada de una colina cultivada y llena de casas de campo, lo que forma una vista muy agradable. Por la noche hubo ópera alemana, La Dame Blanche. En este mismo teatro se representan óperas italianas. Hay otro teatro pequeño en los arrabales. El teatro no es grande ni elegante.

1830. Septiembre 1°.

   Miércoles: He visto la famosa galería de pinturas que hace llamar a Dresde la Florencia de Italia (Sigue Nota del Editor...). Tengo el catálogo. Entre los cuadros más afamados que se ven en ella se cuentan la Venus de Ticiano Vecelli, la Madona de Rafael, la Noche, de Correggio (o de Allegri), el San Sebastián y el San Jorge, del mismo. Hay por lo menos 1.200 cuadros de la escuela alemana, flamenca e italiana (La Magdalena de Correggio, la de Battoni, la mujer de Putifar, etc.). Vi también la exposición de las academias de dibujo y pintura del reino, compuesta de cuadros dibujados o al óleo, porcelana pintada y vidrio también pintado; esta exposición comprueba los progresos que hace la pintura en Sajonia y el esmero con que el gobierno la protege. La cría de merinos está también tan adelantada que se reputan las lanas como las mejores de Europa. A 4 millas están las minas de plata de Freiberg que se trabajan científicamente y producen al gobierno grandes utilidades; según los informes que me ha dado un tal Pardo, español enviado de España para aprender la materia, hay más de 100 minas, las cuales dan 2 gramos por ciento y son las que menos, otras 10 a 12. Los trabajadores son pagados a razón de 6 u 8 groschen (tercera parte de un thaler) por día, estando obligados a trabajar 8 horas, a vestirse y comer con este salario; he visto en Berlín un plano en relieve de estas minas regalado al rey de Prusia. La porcelana de Sajonia que se trabaja en Meissen es superior a la de Sèvres por la finura de la pasta, aunque no por la pintura y dorado; Meissen está a 2 o 3 millas distante de la ciudad. En el teatro hubo ópera italiana, Don Juan, de Mozart; cantó Rubini, hermano del famoso cantor italiano.

 1830. Septiembre 2.

   Jueves: Habiendo llegado los señores de La Habana, fui segunda vez a la galería de pinturas y a la sala de exposición de estatuas, dibujos y pintura al óleo, al lápiz y al fumino. Dimos también un paseo por toda la ciudad. El general Kniaziewiczk, polaco, para quien traje carta de introducción del señor Chodzko de París, me ha visitado. Por la noche nada.

1830. Septiembre 3.

   Viernes: He visitado al general Kniaziewiczk, y el barón de Bodenhausen lo ha hecho a mí. Hemos visitado las salas donde se guardan todas las armaduras antiguas, las armas blancas y de fuego, monturas, arneses y vestidos.

   Es abundantísima esta colección y pertenece a todas las épocas. Entre las cosas curiosas que hay son las siguientes: un sombrero al tres, de Pedro el Grande, y la espada que cargó en su viaje por la Alemania y Holanda; la espada y las pistolas de Carlos XII, una pistola de Luis XIV de marfil, la armadura de Sobieski y de Gustavo Adolfo, la armadura y arneses de Augusto II, rey de Polonia y elector de Sajonia. Una silla de montar de Napoleón.

   La moneda de este reino es la misma que la de Prusia, con la diferencia que se cuenta por grossten groscher y no por silber groscher; 24 de los primeros hacen un thaler. Este reino se gobierna sin constitución escrita, pero se goza de libertad de hecho. Hay una cámara llamada estados generales que vota los subsidios y nada más y se compone de los nobles propietarios y de los diputados que envían algunas ciudades, entre ellas Leipzig; la Academia de Leipzig envía también uno o dos diputados. El rey actual tiene 72 años y es hermano del rey difunto Augusto III. No tiene hijos que hereden el trono (el heredero es su hermano Maximiliano, que tiene hijos; el príncipe Federico es heredero suyo).

   El reino tiene 2.200.000 almas. Hay diferentes establecimientos científicos y de beneficencia; una escuela de fortificación y de artillería, una casa de industria donde se enseñan 3 mil personas; (Winckler, naturalista, da lecciones y Heusinger las da de filosofía); la academia de pintura y de arquitectura.

   Fuimos al palacio a ver lo que llaman Grüne Gewölbe o cámara verde, que contiene lo siguiente en diferentes salas preparadas con aparadores, armarios y adornos de espejos, etc.: varias estatuas de bronce en pequeño copiadas de originales antiguos, como el toro de Farnesio copiado del que existe en Nápoles de mármol; la estatua ecuestre de Marco Aurelio, cuyo original está en Roma en el capitolio; varios vasos de todas figuras, platos, estatuas y relieves, todo de marfil primorosamente trabajado; un Santo Cristo de marfil, obra de Miguel Angel; un navio todo de marfil, velas, jarcias; varios vasos y animales hechos con los huevos de avestruz y algunos tallados con primor; ranas, pájaros y otras figuras hechos con la concha nácar enteriza y engastados en plata u oro; un calvario de grandes perlas finas sin labrar; muchas figuras de animales y de hombres hechas con perlas de una manera graciosa y particular, empleando una sola perla en cada figura; una cómoda de ámbar de diferentes colores regalada al rey de Sajonia por Federico I de Prusia; cuatro mesas con bellos y magníficos mosaicos hechos en Florencia, lo mejor que he visto hasta ahora; una grande chimenea de porcelana hecha en este reino, guarnecida de piedras encontradas también aquí; multitud de vasos y palanganas disformes de plata dorada; algunos vasos de oro puro y la taza de oro macizo de que se sirvió Pedro el Grande (como una concha) en sus viajes; botellas y vasos de una especie de cristal muy rojo inventado por Kunchel casualmente por haberse empeñado en buscar la piedra filosofal o el modo de hacer el oro; vasos y platos de una piedra color verde claro llamada heliotropo, otros de lapislázuli, otros de cristal de roca, algunos de ópalo, piedra blanca más fina que el alabastro. En los engastes hemos visto muchas cosas de cornalia (color de granate) de granates orientales y de Bohemia, colores al natural, etc.

   Ultimamente vimos las joyas de la corona, compuestas de espadas, bastones, cadenas, decoraciones, etc., guarnecidas de grandes diamantes, esmeraldas y otras piedras preciosas. Los diamantes son muchos y grandes, tanto que he quedado sorprendido de ver tanta riqueza; hay diamantes de más de una pulgada, y una de las decoraciones está guarnecida de ópalo. Aquí se muestra la célebre agatha onix, piedra particular, color entre azul y verde, única en su género. Si los diamantes son brillantes, este reino tiene un tesoro en ellos. Por la noche fuimos a un café y jugamos billar. Un hombre ha venido con un libro a pedir limosna para los pobres y es obligación de dar.

1830. Septiembre 4.

   Sábado: Fuimos al museo o palacio japonés, donde está una regia colección de estatuas y relieves antiguos y modernos, el depósito de la porcelana y la biblioteca. Visitamos las salas de estatuas, y en ellas he notado particularmente dos leones egipcios, una loba de Rómulo y Remo de piezas y los dos niños de mármol, obra antigua; un fragmento de Palas desconocido, que le ha dado mucho que pensar a los anticuarios; un joven metido dentro de un cubo, el cubo es obra acabada; algunos vasos antiguos y algunos otros fragmentos encontrados en Herculanum en 1706. La porcelana está depositada en 18 salas; hay en ellas porcelana antigua de Sajonia, del Japón, de China, diferentes juegos de servicio de mesa, todos los animales, figuras de hombre, grandes vasos y tazas de cristal de las primeras fábricas de Venecia y mil otros juguetes raros y curiosos; aquí se muestra el regalo que le hizo Napoleón al rey, de 4 grandes magníficos vasos, algunos platos y tazas de la fábrica de Sèvres.

   La biblioteca está distribuida en 26 salas muy decentes, contiene 280 mil volúmenes repartidos por materias y naciones; así hay departamentos de historia y de literatura inglesa, de historia y literatura española, etc. El bibliotecario, señor von Falkenstein, tuvo la bondad de ir él mismo mostrándonos el establecimiento y aun de pedirme mi firma para conservarla como una memoria, esto además de haber firmado el libro en donde firman todos los que visitan la biblioteca. Vimos una hermosa edición con estampas de la historia de Inglaterra, de Hume; una antigua crónica en español del Cid Campeador, una edición rara del acto por el cual los daneses abdicaron su soberanía en el rey en 1709, un manuscrito mejicano con jeroglíficos que nadie ha podido adivinar hasta hoy, el cual lo regaló Carlos III; un Alcorán que se dice haber pertenecido a Bayaceto II, impreso en vitela; la firma de Gustavo Adolfo, cartas escritas por Lutero y Melanchton, a los cuales se han añadido las caricaturas que en aquel tiempo se publicaron contra la Silla Apostólica; la firma de Hugo Grocio en varias cartas reunidas recientemente, la de Sixto V (cardenal Montalto) también en una colección de cartas, fragmentos de la Biblia impresos en Maguncia en 1457, recién descubierta la imprenta, y algunos otros libros curiosos. Por la noche se dio la ópera Oberón, de Weber.

1830. Septiembre 5.

   Domingo: En el teatro vimos al príncipe Maximiliano, hermano del rey, sucesor de la corona y suegro de Fernando VII de España; es un viejo de 70 años. Fuimos a la iglesia catedral católica, donde se celebra todos los domingos y fiestas principales una misa solemne a la cual asiste toda la familia real; la orquesta y el canto son magníficos; por la primera vez he oído cantar a un castrado italiano. Después de la misa toda persona que quiera ver pasar la familia real para su palacio se coloca haciendo calle en un paraíso, nosotros lo hicimos así y pasó ella en el siguiente orden: porteros, lacayos, gentiles hombres vestidos de gala, el rey, anciano de 76 años, cuerpo pequeño y uniforme colorado militar, la gran duquesa de Toscana su sobrina, el príncipe Maximiliano su hermano, de uniforme blanco, su hijo el príncipe Federico, otro, el príncipe Juan y sus demás hijos. Después estuvimos en un edificio grande de construcción semicircular, arquitectura antigua, en el cual está el gabinete de historia natural y la academia de artes o depósito de curiosidades; visitamos estas salas, y entre las cosas curiosas que vimos fue lo siguiente: una porción de relojes de mesa con música, figurando diversos animales y por medio de diferentes máquinas; un reloj de un gran círculo que a un mismo tiempo muestra la hora que es en todas las partes del mundo; una bola de madera que abriéndose en dos contiene algunos pasajes del Antiguo y Nuevo Testamento en relieves; una lámina de madera con caracteres en relieve que parece toda de bronce, una cuenta pequeña en la cual se ven innumerables figuritas de hombres por medio de un microscopio; porción de relieves y miniaturas de cera; y un chaquete en que cada peón tiene el retrato de un elector de Sajonia; una herradura de caballo rota con las manos del elector Augusto en prueba de su fuerza; el primer espejo hecho en Sajonia, y tiene 464 años; un naipe francés que tiene 300 años y otro español sin colores; algunos muebles de Augusto II; cuchillos encabados de coral y de concha nácar, una gran cuchara color rojo, que se dice ser hecha de pellejo de puerco; una gran copa hecha de cuero de jabalí; el bastón de Tilly; un órgano de 212 años cuyos tubos son de papel; un espejo rojo; otro órgano con tubos de cristal; una peluca de cristal; un vaso hecho de la concha de la fruta de una palma de las islas Malvinas; un cuadro que parece pintado y es hecho con arena y polvo. Por la noche estuvimos en el teatro de fuera de la ciudad, situado en un jardín hermoso donde hay despacho de café y orquesta. Se representó El rey de los Alpes. Desde este punto se ven los pintorescos y hermosísimos alrededores de Dresde.

1830. Septiembre 6.

   Lunes: Por tercera vez he estado en la galería de pinturas. El ministro austríaco ha visado mi pasaporte para Viena, y el de Baviera para Munich. Estuve en el teatro a la representación de la comedia inglesa Carlos XII, y del vaudeville El secretario y el cocinero.

1830. Septiembre 7.

   Martes: He tomado dos plazas en la diligencia de aquí a Bayreuth por 18 escudos de Sajonia que equivalen a 16 pesos y reales. La mitad de mi equipaje va a otra diligencia porque así como en Berlín y Hamburgo, sólo se abonan 30 libras a cada pasajero. Para complacer al señor Falkenstein, bibliotecario, le he dejado la firma del general Bolívar en una carta antigua de 1818 que escribió conmigo desde Guayana, a Justo Briceño a Casanare. Escribí a Pacho a París para que me enviase mis cartas a Munich por conducto del señor Meyer, negociante. Por la noche, La muette de Portici, regularmente.

1830. Septiembre 8.

   Miércoles: Tomé la diligencia a la 1 del día para salir de Dresde y a las 6 llegamos a Freyberg, ciudad que fue fortificada en la guerra de 30 años y a cuyas inmediaciones están las minas de plata de que he hablado anteriormente. A las 10 del día siguiente hemos entrado en la Baviera. El terreno que he andado es el más montañoso que tengo visto en Europa, en términos de que en algunos parajes hemos tenido que subir a pie las colinas dejando vacía la diligencia; pero es muy hermoso todo el país, muy cultivado, bastante poblado y con rebaños de merinos y vacadas.


BAVIERA

BAYREUTH

1830. Septiembre 9.

   Jueves: A las 10 del día entramos en el territorio bávaro, pasando por la primera aduana de la frontera; comimos en Hof (ciudad mediana) a la una, y llegamos a las 8 a Bayreuth, ciudad de 12 mil habitantes, habiendo andado de Dresde a ella cerca de treinta millas. Antes de llegar a Bayreuth hay unas ruinas de castillos antiguos, los cuales están situados sobre una eminencia que domina la población y que hay al pie de ella. El terreno es también quebrado aunque poco menos que el de Sajonia, cultivado, poblado y lleno de rebaños y vacadas; la vista del país de Hof hasta aquí me ha hecho recordar del terreno que Sube a San Gil, que se le asemeja bastante, y la vista de las vacadas pastoreadas por mujeres para defender las sementeras me ha recordado el pastoreo de nuestros indios, principalmente por Cajicá, junto a mi hacienda. Me alojé en el hotel Le Soleil y recibí mi equipaje, habiéndose hecho antes la ceremonia de registrarlo en la aduana.

1830. Septiembre 10.

   Viernes: Día de San Nicolás; segundo año de la entrega del gobierno a Bolívar.

   He pasado el mayor trabajo para entenderme con la oficina de la diligencia por no haber en ella quien hablase francés, ni inglés, ni encontrarse un criado o domestique de place que lo hablase ni en la posada ni en la calle. Por casualidad dimos con un caballero, fabricante, que tuvo la bondad de sacarme del embarazo y hablar en la posta. He determinado irme de aquí en un coche particular porque la diligencia no pasa hasta el lunes y la ciudad no ofrece ningún género de distracciones ni aun sociedad, porque no hablo alemán.

   El coche me cuesta 11 florines de Baviera, que es decir cuatro pesos y seis reales de Colombia.

   He estado por la tarde en lo que se llama Château de l'Ermitage, que es un bello jardín cerca de la ciudad donde reside el príncipe Pío, primo del rey de Baviera (que vi paseándose en el jardín); las casas están edificadas bruscamente, es decir, con piedra sin labrar, y lo mismo las columnatas; hay grutas artificiales, ruinas y estanques donde se hace un juego gracioso con las aguas por medio de fuentes. La moneda de Baviera es semejante a la de Francfort; se cuenta por florines, moneda imaginaria; un florín tiene 60 kreuzers, un thaler prusiano tiene 150 kreuzers.

   Un luis de oro, 10 florines y 100 kreuzers, más o menos; por consiguiente, un peso nuestro tiene dos florines 3 kreuzers.

   En esta ciudad hay dos teatros que ahora están cerrados, paseos públicos, dos sociedades particulares y algunos establecimientos de caridad. En la mesa he encontrado personas afables que me han proporcionado ver la ciudad y acompañado en los paseos.

NUREMBERG

1830. Septiembre 11.

   Sábado: Salí a las 5 de la mañana habiendo pagado poco más de tres pesos en la posada, precio baratísimo.

   En esta ciudad se vive con muy poco y cómodamente; dos cámaras en una casa particular cuestan 50 florines al año, y con un florín diario, me dicen que se puede vivir muy bien. A la una comí en la Villa de Genfenberg y a las seis y media llegué a Nuremberg.

   El terreno continúa montañoso hasta cerca de esta ciudad, siempre cultivado y bastante poblado y provisto de ganado que pastorean como rebaños de carneros, lo mismo los ganados. Cerca de Nuremberg he visto varias plantaciones de tabaco. Es muy general el uso de tirar los carros con bueyes y vacas en vez de caballos. Los hombres de edad que conducen los carros usan un gran sombrero al tres.

   En Baviera es donde más peajes he visto pagar en el camino y los caminos son bastante buenos y están cuidados regularmente.

   Me alojé en el hotel Le Cheval Rouge. En la mesa al cenar he encontrado también algunas personas que me han procurado informes de la ciudad y del país, entre ellas un doctor Campe, literato, que me habló del descubrimiento de la América por Behaim, de esta ciudad, antes de Colón, sobre lo cual nos emplazamos para examinar las pruebas de esta pretensión, que el historiador Robertson tampoco cree fundada.

1830. Septiembre 12.

   Domingo: Nuremberg es una ciudad de 30 a 35 mil almas. En otro tiempo fue ciudad imperial, es decir, una de las que compusieron la famosa liga anseática. Saliendo de Bayreuth queda a la izquierda la ciudad de Amberg, camino directo a Munich, y a la derecha la de Bamberg. De Nuremberg puede irse a Munich por tres direcciones: o tomando por la izquierda, por Ratisbona o por el centro, por la plaza fuerte de Ingolstadt, o por la derecha, por Augsburgo, ciudad en la cual se reunieron los de la religión reformada en el siglo XVI y procuraron el acto que contenía la profesión de su doctrina y que es conocida en la historia con el nombre de "La Confesión de Augsburgo". El doctor Campe me ha enviado un libro impreso en Estrasburgo en 1802, titulado Histoire Diplomatique du Chevalier Portugais Martin Behaim de Nuremberg avec la description de son globe terrestre para M. Christophe Théophyle de Murr, traduite de l'allemand para le citoyen H. Jansen. En esta obrita de cien páginas, el autor examina la cuestión del pretendido descubrimiento de la América por Behaim, cita porción de escritores en comprobación de que Behaim no ha hecho tal descubrimiento, refiere todo lo acaecido a Colón, desenvuelve muchos hechos y concluye por asentar que Behaim no descubrió el estrecho de Magallanes, ni hizo su globo terrestre antes del primer viaje de Colón. Este globo que se supone trabajado por Behaim antes del año de 1492 o en el mismo año, y el haber estado al servicio de Portugal al tiempo de los descubrimientos de las islas Azores y de una parte de la costa de Africa, es lo que ha dado lugar a que unos pocos escritores alemanes hayan querido atribuirle la gloria que pertenece sólo a Colón, aunque ciertamente el tal Behaim tenía vastos conocimientos geográficos y opinaba por la existencia del nuevo continente.

   Ya se sabe que los ingleses también han disputado a Colón su gloria, atribuyéndola a un tal Madoc, hijo del rey de North Wales en el siglo XII, según la autoridad de Powell, que los noruegos por su parte quieren haberla tenido en el siglo X, y los españoles por la suya se la atribuyen igualmente, según lo sostiene Gómara (después hablaré más del asunto según lo que vaya descubriendo en los días subsiguientes).

   La ciudad aunque grande es triste; sus calles son irregulares y no hay una que sea derecha. Las iglesias en lo general son góticas; en la de Notre Dame, que es pequeña, se hacía la promulgación del emperador de Alemania por los electores del imperio. En la plaza del mercado hay una fuente cuyo pilar es una torre gótica de piedra; el pedestal está rodeado de una reja de hierro; leones pequeños alados y sin alas en la actitud de sentados, arrojan el agua por la boca. Al lado de la iglesia de San Lorenzo hay otra fuente graciosa; un grupo de mujeres en pie y haciendo un círculo arrojan delgados chorros de agua por los pechos, y al pie de ellas, en el pedestal, varios tubos los arrojan más gruesos hacia lo alto, lo cual forma un juego gracioso. Fui al teatro a la representación en alemán, sólo por no tener qué hacer; el edificio es malísimo y no está preparado como los teatros, pero estaba repleto de gente; las señoras y no señoras, se apoderan aquí de la luneta y patio como en Amsterdam; una escena hubo en que Napoleón pasó revista a algunos cuerpos; luego que salió el actor todo el mundo lo aplaudió y gritó ¡bravo!, y concluida, hizo el público que saliera a recibir nuevos bravos sólo porque representaban al antiguo emperador de los franceses.

1830. Septiembre 13.

   Lunes: Fui a visitar al doctor Campe y a llevarle el libro que me había prestado ayer; hablamos de la cuestión de Behaim y convino en que no había tenido parte alguna en el descubrimiento de la América; con este motivo tocamos la materia de la Independencia de América y me dijo que él veía en Bolívar un imitador de Bonaparte; me exigió algunas noticias geográficas para rectificar sus ideas respecto de la división actual de los nuevos Estados americanos; con un mapa a la vista y un lápiz le fui marcando los límites de las siete Repúblicas fundadas en las antiguas colonias de España, sus nombres exactos, sus capitales y sus principales puertos, con las advertencias necesarias respecto del estado actual del Paraguay y de Montevideo. El doctor Campe en recompensa me mostró su galería de pinturas de la escuela alemana, italiana y holandesa, que contiene excelentes cuadros; hay un cuadro griego pintado sobre madera que él consiguió en Ravena (la Virgen, el Niño y San José); pinturas alemanas del siglo IV, todas sobre madera; algunas de uno de los más antiguos pintores de Nuremberg (Dürer); del Ticiano, del Veronés y Vinci, un nacimiento de Jesús del Ticiano, que se tiene por obra maestra; el retrato de Metsys y el de su mujer hechos por él mismo, pintor flamenco de profesión, por casarse con ella (Sigue Nota del Editor...). Hablamos también de la pretensión justa o injusta de los holandeses sobre que Koster inventó la imprenta antes de Gutenberg; y me dijo que era una pretensión infundada y que era fácil poner en claro los derechos de Gutenberg a esta invención. Para pagar al doctor Campe su bondad le he dado los dos cuadernos impresos en la Revue Encyclopédique de París sobre Colombia y Bolívar. Por casualidad he conversado en la mesa con un conde ruso y hablado de la revolución de Francia; ha dicho que ha sido una rebelión, que el rey Luis Felipe no podría mantenerse en el trono, que era rey hecho por el populacho de París, y otras cosas por este tenor. Dijo también que se decía existir un tratado de Francia con la Austria (que yo dudo mucho) por el cual debía el duque de Reichstadt, hijo de Napoleón, ocupar el trono de Francia, extinguida que fuera la descendencia directa de Luis XVIII. A sus ojos el duque de Bordeaux es el rey legítimo. Yo, sin decidir que la revolución parisiense ha sido legítima, le he presentado algunas observaciones en clase de dudas para traerlo a la conclusión de que no podía haberse hecho otra cosa que lo que aparece decretado por las cámaras después de la revolución de los últimos días de julio. Es menester advertir que yo hablaba sin saber quién era dicho señor, y lo supe después de que se levantó de la mesa.

   Estuve en el teatro, a la ópera Juan de París de Boïeldieu. La gaceta habla de conmoción popular en Dresde; la ha habido en Leipzig al principio de este mes, en Aix-la-Chapelle y en los Países Bajos después de la revolución de París, y en Brunswick contra el duque soberano.

1830. Septiembre 14.

   Martes: El doctor Campe me ha regalado una carta geográfica de la Baviera, una estadística del mismo reino, y una noticia sobre los artistas alemanes, todo publicado por él (vive en Kaiser Strasse), y me prometió publicar lo que yo quisiera comunicarle.

   He tomado diligencia para Ratisbona por diez florines para mí y mi criado, que equivale a poco menos de cinco pesos. La cuenta del hotel con dos billetes de teatro ha montado a diez y ocho florines. Habiendo hecho conocimiento en la mesa con el negociante Juan Gotlieb Falke que había estado en España seis años, me condujo a casa del negociante Förster a ver el gabinete de curiosidades que ha formado, y lo vi con gusto, habiendo también visto dos mapas que se dice hechos por Behaim, y según la prolija descripción que de ellos hace Mürr. El señor Falke me trajo hasta la casa en la diligencia y me exigió que le dejara mi firma. A las tres de la tarde salí de Nuremberg y a las ocho de la noche cenamos en Neumarkt, lugar poco considerable, y continuamos hasta Ratisbona. Nuremberg tiene galerías de pinturas y biblioteca (está el globo terrestre de Schoener hecho en 1520, con un manuscrito en latín de la geografía de Tolomeo). En ella hay mapas antiguos, entre ellos el de Diego Ribera, según el tratado de Tordesillas de 1494 entre España y Portugal, al tiempo del descubrimiento de América.

RATISBONA

1830. Septiembre 15.

   Miércoles: Llegamos a Ratisbona a las 8 y media de la mañana y me alojé en La Croix d'Or. El camino continúa un poco quebrado, el país muy lleno de bosques y bastante poblado. Ratisbona o Regensburg (llámase Regensburg porque el río Regens entra en el Danubio muy inmediato a la ciudad). La ciudad tiene de veinte a veinticinco mil almas y está situada en el Danubio, que dividido en dos brazos atraviesa una parte de la ciudad. Aquí se reunió la dieta del imperio desde 1662 hasta 1806, que pasó a Francfort del Mein. La catedral es gótica, las calles en lo general estrechas y torcidas, hay fuentes con diversas y graciosas figuras. De Nuremberg aquí hay 14 millas alemanas. Visité la iglesia de San Emerard, que fue convento de frailes; no tiene de particular sino el cuadro del altar mayor que representa el martirio del santo arzobispo de esta ciudad y la pintura del techo que por todos lados se presenta de frente, otros dos mártires y un modelo del sepulcro de Cristo en Jerusalén hecho en sus dimensiones naturales. Como los alemanes son tan comunicativos y atentos, hice conocimiento en la mesa con dos personas que me introdujeron a la Sociedad de la Armonía, donde se leen los papeles públicos; en ellos he visto que el gobierno francés ha escrito a todos los gobiernos de América asegurándoles que está pronto a recibir sus ministros y tratar con ellos de igual a igual. Parece que la separación de la Bélgica de la Holanda está decidida aunque sujeta siempre a la dinastía actual de Orange y Nassau. Por la tarde di vuelta por el paseo público (porque en Europa no hay una mediana ciudad que no tenga alamedas y jardines), que está situado donde en otro tiempo hubo fortificaciones; aquí se encuentra el monumento levantado por la ciudad al famoso astrónomo Kepler, que consiste en una especie de templo de 8 columnas dóricas cubiertas de una bóveda a cuyo alrededor están en relieve los signos del zodíaco, y sobre la cúpula un hemisferio de bronce; debajo está el busto de mármol con esta inscripción "Kepler". Un relieve en el pedestal sobre el cual está el busto, representa un ángel descubriendo una ninfa. También se encuentra en el paseo el palacio del príncipe Taxis, que tiene una biblioteca excelente que pueden visitar los extranjeros libremente. Fui al teatro, a la representación de la comedia Le Mariage de Raison, el edificio es regular y el teatro bueno y grande.

1830. Septiembre 16.

   Jueves: Ratisbona, como Augsburgo, fue también ciudad imperial libre. De aquí se va a Viena en 44 horas por la posta. Estuve en el palacio del príncipe Taxis, que es un edificio considerable, y en la biblioteca, que es realmente numerosa y se halla en una bella sala con sus galerías, el bibliotecario me mostró el primer libro impreso sobre botánica en 1487, con láminas muy comunes, y una de las obras impresas en Maguncia poco después de la invención de la imprenta. No hay en esta biblioteca un solo libro en español. En la de la ciudad no se encuentra nada de raro; todo lo que había cuando los conventos fueron extinguidos ha sido trasladado a Munich, lo mismo que los cuadros de los mejores artistas. Hay en la ciudad una casa de educación para los huérfanos de la religión protestante. El príncipe Taxis está fabricando un palacio para sus caballos; los he visto en sus caballerizas provisionales, son treinta, muy hermosos, servidos por lacayos bien equipados y cubiertos con sus buenas mantas; cada caballo tiene un nombre inscrito en una lámina a la entrada de la caballeriza. He arreglado mi viaje a Munich en coche particular por catorce florines, que equivalen a seis pesos más o menos.

   En el Hôtel de Ville está hoy la sala donde tenía sus sesiones la dieta del imperio que Carlos V presidió cuando Wallenstein fue destituido. Es una pieza casi cuadrada, embovedada de madera con ventanas góticas y vidrieras redondas muy pequeñas; a los lados está la sala de la reunión de los obispos y la de los príncipes; en la primera se hace hoy el sorteo de la lotería.

   Estando en la sala vinieron cuatro personas y preguntaron por mí al negociante que me acompañaba y, presentado a ellas, me hicieron sus cumplimientos; eran el burgomaestre de la ciudad, el comandante de la guardia cívica, un mayor de ella y un comisario de policía. Esto me confirma que el carácter de los alemanes es atento. Después fui a la catedral, que, como dije antes, es gótica y muy buena. Hay de particular en ella las vidrieras de las ventanas pintadas perfectamente al modo antiguo, un monumento de un arzobispo (Dolberg) hecho de mármol, en que un ángel escribe las últimas palabras que pronunció al morir, y una joven teniendo en la mano izquierda las armas del arzobispo llora mirando al busto. La estatua de bronce del elector de Baviera, Enrique IV, cardenal de la Iglesia romana, está en medio de la iglesia, de rodillas delante de un crucifijo. El altar mayor es guarnecido de plata, los candeleros y tazas para flores lo mismo, y todo esto lo muestran como una cosa notable porque es de plata. En un altar está una figura de cera de San Juan Nepomuceno que lo representa muerto y tal cual el santo era, vestido de clérigo con una muceta de doctor; resulta que el santo era de talla pequeña, sin barbas y de color trigueño

   He examinado el puente que está sobre el Danubio, y en una de las dos islas que forma el río de uno y otro lado del puente hay muchos molinos de agua para aserrar maderas, moler los granos y fabricar papel. Yo he visto una de esas fábricas muy despacio porque la señora dueña de ella tuvo la bondad de mostrarme todas las oficinas. En la mesa hoy he sido buscado por varias otras personas para hablarme, y entre ellas por el doctor Meinel, abogado en la Corte de Apelaciones de Munich, que me ha ofrecido acompañarme a ver en aquella capital lo que hay de importante, a cuyo efecto me ha dado la dirección de su casa: vive en la calle Herzogspitalgasse N° 11-44 au 1er. étage. Un pintor de Munich que me llevó a ver ayer el monumento de Kepler se ha empeñado en hacer mi retrato y hoy ha hecho el dibujo con mucha prontitud.

   El conde de Reichstadt, que ha estado esta noche en la cena, me ha dicho mil cumplimientos lisonjeros por mi conducta en Colombia, de cuya historia está bastante impuesto.

FREISSING

1830. Septiembre 17.

   Viernes: Salí a las cuatro de la mañana, almorcé en Ambersberg, comí en Meinburg y llegué a posar a Freissing a las siete de la tarde, en el hotel Le Cerf d'Or. Freissing es un lugar regular. El camino hoy continúa menos quebrado, cultivado bastantemente, sobre todo de lúpulo, y bien poblado.

MUNICH

1830. Septiembre 18.

   Sábado: Salí a las siete de la mañana y llegué a Munich a las doce. El camino es perfectamente llano desde Freissing y poblado. Cerca de Munich hay un canal que conduce a dicha parte, lo retuvo y me dio otro papel. Posé en el hotel Le Cerf d'Or.

   Munich o München es la capital del reino de Baviera, situada a orillas del río Isar en una explanada. La ciudad parece muy bonita y tiene de 70 a 80 mil almas. El reino de Baviera fue elevado a monarquía en 1806 por Napoleón, después de la batalla de Austerlitz; Luis I es hoy el soberano, que tiene la reputación de hombre ilustrado; es hermano de la mujer del príncipe Eugenio Napoleón y por consiguiente tío de la actual emperatriz del Brasil; también es hermano de la mujer del príncipe hereditario de Prusia. El heredero de la corona de Baviera es el joven que vi en Cassel en diciembre último, que había venido allí de la universidad de Gottinga. La Baviera tiene cuatro millones de habitantes, una constitución liberal y varios establecimientos públicos. Está dividida en 8 círculos a la cabeza de los cuales hay un comisario gobernador, presidente de una corporación llamada regencia, la que dividida en dos secciones, una para lo tocante a rentas y otra para la administración interior, es la directora del círculo. Hay dos cámaras, la una llamada de consejeros del imperio o pares, nombrada por el rey y hereditaria, la otra de diputados nombrada por los círculos, por electores que paguen cierta suma de impuestos directos. La libertad de imprenta está garantizada; la religión de la corte y de una parte del reino es la católica. Los bávaros parecen en lo general contentos con su gobierno. La Baviera fue el Palatinado o, mejor dicho, el estado del gran duque palatino en el imperio de Alemania. He dado una vuelta por la ciudad y he visto por fuera el palacio del rey, que es un edificio grande sin particularidad alguna, y el teatro de la corte, de orden corintio, que tiene una apariencia hermosa. El palacio tiene un jardín público poco extenso que sirve de paseo. En una plaza hay una columna corintia de mármol rojo sobre cuya cúspide está una imagen de la Virgen en bronce, y cuatro ángeles matando al diablo adornan el pedestal. En la misma plaza hay una guardia militar de infantería con dos piezas de artillería. Las calles, unas son anchas y derechas, otras muy angostas y generalmente torcidas. Es muy general el uso (con excepción de las señoras), de una cosa hecha de galón de plata u oro que cargan las mujeres de adorno en la mitad de la cabeza. He enviado al banquero Meyer una carta avisándole que tengo una de recomendación del señor Merck. Esta noche no hay nada en el teatro.

1830. Septiembre 19.

   Domingo: El hijo del banquero Meyer estuvo a visitarme y me hizo los ofrecimientos de costumbre. Fui a la iglesia de la corte, que es un edificio muy regular. Tiene pilastras en las cuales están embebidas dobles columnas acanaladas de orden corintio y una infinidad de relieves; el altar mayor se compone de cuatro columnas espirales fajadas con una rama de laurel, todo de piedra. El señor Meyer me ha llevado a la sociedad donde se exponen las pinturas de la escuela de dibujo, donde vi una copia de la Transfiguración de Rafael pintada antes del famoso cuadro que existe en Roma; a la sociedad literaria donde se leen todos los diarios y a la sociedad del museo, donde también se leen diarios extranjeros, se juega billar, etc. y en todas quedé apuntado para ir cuando quiera. He visitado al conde de Saporta, para quien me dio una carta el conde Leuturm D'Estingen; me ha hecho mil ofrecimientos y tratándome con mucha amabilidad. Por la noche fui al teatro con Meyer a la representación de una tragedia en que el famoso actor Eslair fue grandemente aplaudido. El teatro es hermosísimo, grande, nuevo, con 5 órdenes de palcosy un balcón, escenas decoradas, excelente orquesta, etc. Las escaleras son de mármol, las columnas de cerca del foro de orden corintio, doradas; el palco del rey colocado en el centro está adornado de espejos grandes y de relieves dorados. Es el mejor teatro que he visto en Alemania.

1830. Septiembre 20.

   Lunes: En Hamburgo ha habido una conmoción bastante seria, igualmente en Cassel y en Oldemburgo; por todas partes hay conmociones. El rey de Sajonia ha llamado de corregente al príncipe Federico, su sobrino. El conde Saporta me ha visitado. Visité a los señores Meyer y Meissen. He estado en lo que llaman Glyptothèque, que es el edificio donde está la colección de estatuas y antigüedades; el edificio es magnífico, de orden dórico, las salas hermosas, enladrilladas de mármol de diferentes colores, los embovedados pintados y dorados con mucho gusto; es lo mejor que he visto en este género. Allí se ven un gran número de antigüedades egipcias, griegas y romanas que por no estar todavía impreso el catálogo de ellas, no he podido conocerlas todas; hay pinturas, bustos, pedazos de estatuas, relieves, vasos, candelabros, etc., un París y una Venus de Canova, un Adonis de Thorwaldsen (escultor danés que aún vive), una ninfa de Schadow y un busto de Rauch. Visité seguidamente la iglesia de jesuitas donde está el monumento dedicado por su mujer al príncipe Eugenio Napoleón, hecho por Thorwaldsen; consiste en la estatua en pie del príncipe vestido a la romana, teniendo en la mano derecha una corona de laurel y la izquierda puesta sobre el corazón, una matrona a su lado está sentada escribiendo en una lámina y dos ángeles a la izquierda se miran mutuamente con semblante triste; encima del monumento se lee en letras de oro: Honneur et fidélité. Allí mismo están depositados sus huesos. Luego fui a la catedral, edificio medio gótico donde está el sepulcro de Luis de Baviera, emperador de Alemania; es de bronce y de trabajo muy bueno. Pasé después al museo brasiliense que pertenece a la Academia de Ciencias, donde hay buena colección de objetos de historia natural bien colocados y conservados cuidadosamente. La mayor parte es traída del Brasil. También hay vestiduras, armas, lozas, etc., de los indios brasilienses y algo de la isla Otahití y de Kamchatka. Para ser particular, este museo me ha parecido bien rico. La ciudad me parece muy bonita; edificios hechos con gusto, jardines, paseos, boulevards, una buena policía, todo contribuye a hermosearla en la parte material. He estado en el palacio del rey; las salas están adornadas con lujo aunque al estilo antiguo, la cama que fue del rey Carlos VII es de lo más magnífico que he visto; todos sus aprestos son bordados de oro con el más grueso realce imaginable; en un cuarto hay una lámpara de marfil hecha por el elector Maximiliano I. Hay corredores con diferentes cuadros. Se edifica actualmente un nuevo palacio de grande altura y dimensión en la plaza del teatro. En la Sociedad Literaria leí en un diario de París que el 13 de junio había recibido el nuevo presidente de Colombia a los ministros del Brasil y de Inglaterra. En la Gazette de France del 9 de septiembre, leí el siguiente artículo tomado de la gaceta de Berlín: "Berlín, 28 Août: Le Géneral Santander habite ici depuis quelque temps et s'est acquis la considération générale par sa simplicité et l'amabilité dont il fait preuve dans les cercles. M. Alexandre de Humboldt s'est principalement chargé de rendre agréable au général son séjour dans notra capitale". Hoy hemos visto un capuchino en la calle, y su convento está fuera de la ciudad; vi que las gentes le saludaban quitándose el sombrero con respeto.

1830. Septiembre 21.

   Martes: Mis pasaportes están ya visados para ir a Italia. Por medio del señor Meyer y del doctor Meissel he conocido diferentes personas, la mayor parte banqueros. En prueba del carácter alemán, diré que un bávaro que ha sido ministro en Viena, sólo porque dos días he comido a su lado me ha ofrecido carta de introducción para Viena, y otro me ha regalado un paquete de tabacos habanos muy buenos.

   Estuve en la Biblioteca Real, que está colocada en 57 salas y corredores con bastante cuidado: dícese que tiene más de 50 mil volúmenes y 16 mil manuscritos, entre ellos una gran cantidad de manuscritos orientales. Muchos de todos estos se nos mostraron por el bibliotecario: los hay del siglo IX adornados de láminas y pinturas muy curiosas; otros son engastados en láminas de plata doradas y algunas con relieves de marfil. Vi un manuscrito del siglo IX escrito sobre papiro, un alcorán que perteneció al padre La Chaise, confesor de Luis XVI. Otro escrito sobre vitela roja en letras de oro y de plata, y algunos libros impresos recién descubierta la imprenta. Todos los más son evangelios y oraciones devotas. Fui después a la galería de pinturas que pertenece a la corte: está colocada en salas muy decentes y con mucho método. La galería es menos numerosa que la de Dresde: hay cuadros de las escuelas alemana, flamenca e italiana.

   Allí están, del español Murillo un San Benito dando limosna a los pobres, dos muchachos pobres comiendo fruta, otros dos jugando dados y a su lado otro comiendo pan, una vieja espulgando a su hijo que está también comiendo, y otro casi de la misma naturaleza; de Van der Werf hay una multitud de cuadros excelentes; de Tenniers (alemán) hay varios y, sobre todo, los retratos de un viejo y una vieja; de Rubens hay muchos y el principal el asesinato de los niños inocentes; de Rafael hay varios, verbigracia la Santa familia, y de Van Dyck hay algunos. La galería es muy escogida. Por la tarde fui con Meyer a pasear por lo que llaman el jardín inglés, que es un parque hecho por el gusto inglés y que verdaderamente es hermoso. Runfort (americano) lo hizo convirtiendo un pantano en un delicioso jardín donde todas las semanas se reúne la música militar a tocar un día. Meyer me presentó a su señora, que es una dama joven y bonita; juntos fuimos al teatro, a la ópera Otelo de Rossini, que me pareció bien ejecutada y el baile tan bueno como en París, con excepción de la Taglioni. Cantó la señorita Scherner haciendo el papel de Desdémona, y me pareció que correspondió a la reputación que tiene de buena cantarina y actriz.

1830. Septiembre 22.

   Miércoles: He estado con el conde Saporta en un cuartel de infantería donde están acuartelados hoy dos regimientos. Es un grande edificio con un patio disforme, con largos corredores donde hacen ejercicios los soldados, cuartos para dormir, almacén, etc. Las mujeres de los soldados viven en el cuartel y hay vivanderas que venden víveres confeccionados y frutas. En cada cuarto hay diez o doce soldados con su cabo, allí comen en una mesa y duermen: cada compañía tiene su almacén de fusiles, fornituros, menaje, etc., que sale del almacén general y está a cargo del pagador y del mayor. Los oficiales se reúnen al mediodía para recibir órdenes del coronel, y a la misma hora se presentan al coronel todos los individuos del cuerpo que tienen que representarle algo. El prest del soldado son siete kreuzers, de los cuales gasta cinco en la comida o rancho. El reclutamiento se hace por conscripción y dura el servicio seis años. El reclutamiento tiene su biblioteca militar, con un gran número de cartas geográficas, y en ella se conserva el uniforme del difunto rey, que era coronel del regimiento a que pertenece Saporta.

   El doctor Meinel me presentó al ministro de Francia, conde Rumigny, y éste a su señora, que es hija del mariscal Mortier, duque de Treviso. Me convidó a comer hoy dicho ministro y fui a las cuatro de la tarde: fui presentado al ministro de justicia del rey, al ministro de Rusia y a algunos señores más. He recibido cartas de Bogotá del siete de junio de mi señora Nicolasa, y del 14 del mismo de mi familia y de Arrubla; de Pacho, de París, del catorce de septiembre.

1830. Septiembre 23.

   Jueves: He escrito a Pachito y a Gavoty. También a Arrubla y a Merizalde a Bogotá. La casa de Rougemont ha pagado mil francos a Rojas, por consiguiente me quedan en ella cuarenta y cuatro mil francos solamente. He sido presentado al señor Kennstorf (Place Maximilienne), banquero bastante instruido y muy amable. He visitado la galería de pintura del príncipe Eugenio, la cual contiene excelentes cuadros antiguos de todas las escuelas y algunos modernos. Entre estos son notables Belisario de Gérard: Ossian recibiendo en los Campos Elíseos los héroes franceses muertos en el campo del honor, por Girodet (francés); entre los antiguos, algunos de Murillo y de Ribalta. Tengo el catálogo. En la misma galería están las tres gracias y la Magdalena por Canova, escultura magnífica, un amor por Bossio (francés). Eros y Anteros por Algardi, un pastor con su cordero herido, por Chaudet (francés), dos modelos de los sarcófagos de Escipión y de Agrippa; una de las águilas de plata que Napoleón mandó de Santa Elena al príncipe Eugenio, el sillón donde trabajó Napoleón desde el consulado hasta 1810. También vi el palacio de dicho príncipe, que estaba magníficamente amoblado; tiene teatro, billar, etc., en una están los retratos de la actual emperatriz del Brasil, su hija, de la mujer del príncipe real de Suecia, Oscar, también su hija, el del príncipe mismo y el del rey Maximiliano, suegro del príncipe Eugenio.

   Aquí en Munich hay varios establecimientos de beneficencia, casas de corrección de mujeres, casas para pobres, para locos, etc. Hay uno donde se da la sopa que llaman de Redemfort. El señor Meyer me ha escrito insertándome la noticia positiva que da la gaceta de Augsburgo de la muerte dada al benemérito general Sucre. Parece que la decantada contra-revolución de Venezuela en favor de Bolívar, se ha reducido a miserables tentativas que han sido sofocadas por el gobierno.

1830. Septiembre 24.

   Viernes: Visité al señor Meinel y vi al señor Meyer en su escritorio. Está ajustado el viaje a Innsbruck en coche particular por 20 florines, que pagaré en compañía de un inglés que viaja conmigo. A las tres fui a comer en casa del señor Meyer, donde entre otras personas estaba el coronel bávaro Heideck, chambelán del rey, que ha servido en Grecia con mucha distinción; es un hombre instruido que ha servido en el ejército de Napoleón en España, Portugal, Rusia y Alemania. Muchas preguntas nos hicimos recíprocamente sobre el estado de la Grecia y de Colombia. Quedé muy complacido de su amabilidad.

BENEDICKTBAUERN

1830. Septiembre 25.

   Sábado: Segundo aniversario de la revolución de Bogotá que me ha causado tantos perjuicios personales. Pagué el alojamiento, que costó por todo (incluso la composición de mi reloj) cuarenta y cuatro florines, y salimos de Munich a las 6 de la mañana. El conde Rumigny ha estado ayer a visitarme y yo he escrito hoy despidiéndome. Comimos en Wen-hof, dormimos en Benedicktbauern, al pie de los Alpes. El país está muy cultivado y poblado.


TIROL ALEMAN

INNSBRUCK

1830. Septiembre 26.

   Domingo: Salimos a las cinco de la mañana y almorzamos en Valchense a orillas del lago del mismo nombre, entre los Alpes. Comimos en Mittenwald, último lugar perteneciente a Baviera, y llegamos a Innsbruck a las ocho de la noche, donde posamos en El Aguila de Oro. Al salir de Baviera nos pidieron los pasaportes, igualmente en la aduana al entrar en el Tirol, que pertenece al emperador de Austria, y después en Innsbruck. En la aduana tuvieron la cortesía de no registrarme mis baúles y por lo único que averiguaron con interés fue si traíamos tabaco porque la importación de este género es prohibida. Los Alpes tirolianos son una cadena de montañas tan elevadas las que más, como las de Monserrate en Bogotá; en las cimas no hay vegetación ninguna y están cubiertas de nieve. De trecho en trecho se encuentran pequeños valles cultivados, selvas de pinos y bastantes caseríos y poblaciones. El camino es bueno; los habitantes del Tirol usan su vestido nacional: los hombres calzón de cuero curtido tan corto que no pueden agarrar la media, que queda floja, y cordones largos de color morado, gran chaqueta, chaleco encarnado y sombrero con flores; las mujeres un gorro de paja en esta forma (Sigue Nota del Editor...), o de pieles, corbata negra echada la punta del pañuelo hacia atrás, medias de color con hebillas diferentes o medias de lana sin pie: entiéndase que este vestido es de la gente común. Las casas generalmente son techadas de pedazos de tabla. En ninguna parte he visto tantos Santos Cristos e imágenes en el camino, como en la Baviera y el Tirol. En Mittenwald vi un baile de gente común, el cual se reduce a valsar. Esta parte de los Alpes abunda en chamois, especie de venados. El río Isar nace aquí. Al remontar esta cordillera hay un lago llamado Lorf yal centro de la travesía dos más: el de Valchensee, es muy bonito. Todo este tránsito ofrece vistas agradables que para un europeo deben de ser encantadoras.

1830. Septiembre 27.

    Lunes: Innsbruck es la capital del Tirol, que en otra época fue condado. Está situada sobre el Inn, que atraviesa una parte de la ciudad, y tiene catorce mil habitantes y una guarnición militar. Los edificios son regulares; la casa del gobernador militar es hermosa, delante de ella está el teatro y una pequeña plaza donde se ve una pequeña estatua ecuestre de bronce de Leopoldo V, que se mira como obra maestra.

   La universidad está acreditada. En la iglesia de la corte hay 28 estatuas de bronce de trabajo magnífico, unas de mujeres, como la reina Juana, madre de Carlos V, Fernando el Católico, Arthur de Inglaterra, Godofredo de Bouillon y otros famosos caballeros con sus armaduras. Innsbruck está situado en un valle bastante hermoso; aquí he visto sementeras de maíz y mazorca bien granadas. En la posada en que estoy estuvo alojado en 1792 el conde de Artois, hoy Carlos X, destituido del trono de Francia. Por la tarde hemos recorrido los arrabales desde donde, entre otros lugares, se ve la villa de Hall; estuvimos en el jardín público, en una pequeña iglesia de un convento de capuchinos y en el casino, donde no hay diarios franceses ni ingleses. El gobierno comienza a dictar algunas medidas para aliviar los impuestos del pueblo, con lo cual podrá evitar que se turbe la tranquilidad del país, asegurada además con 80 mil soldados que Austria está enviando a Italia. Está ajustado el viaje de aquí a Trento en coche particular por cuarenta florines, que ayuda a pagar el inglés con quien he venido. En esta parte del Tirol se cuenta por florines y kreutzers o por francos de Francia, pero una pieza de 24 kreutzers bávaros, vale aquí sólo veinte.

ZERKING

1830. Septiembre 28.

    Martes: Salimos a las seis de la mañana, comimos en Brenner y posamos a las siete de la noche en Zerking. El país es pintoresco; empiezan a encontrarse sementeras de maíz y hay bastantes caseríos y poblaciones; entre Zerking y Oshard las aguas de los Alpes corren en sentido contrario, las unas hacia el este, las otras hacia el sur para Italia. Los habitantes de este país beben el vino que se produce abundantemente aquí mismo, en lugar de cerveza. El camino está lleno de Santos Cristos e imágenes de la Virgen y de los santos. Las poblaciones son muy pequeñas. El camino sigue el curso del río y en la parte montañosa está construido haciendo aberturas en la peña viva, y colocando en la orilla piedras altas o barandas para impedir cualquier desgracia a los carruajes.

BOTZEN

1830. Septiembre 29.

   Miércoles: Salimos a las cinco de la mañana; a las 9 llegamos a Brissen o Bresannone, ciudad regular situada en un vallecillo a orillas del Eisach, cuyos habitantes tienen una fisonomía desagradable y un vestido oscuro muy triste. La catedral o iglesia principal es gótica, comimos en Klausen o Chiusa a las 12, y dormimos en Bolzano o Botzen. El país está bastante cultivado, principalmente de viñas, aunque las montañas no lo están sino hasta cierta altura. Se habla ya aquí un poco el italiano, pero no generalmente. Se ven bastantes ruinas de castillos antiguos colocados sobre colinas que dominan las poblaciones. Bolzano es una ciudad mediana donde se tienen cuatro ferias al año, y está situada a orillas del mismo Eisach, cerca del Adige. Nos alojamos en el mismo hotel y en la misma pieza donde estuvo alojado el papa Pío VI en 1782 cuando iba a Viena a impedir la reforma religiosa que empezó a hacer el emperador José II, y lo supe porque en el cuarto hay incrustada en la pared una lápida que así lo asegura.

TRENTO

1830. Septiembre 30.

   Jueves: Salimos a las 6 de la mañana, habiéndonos reunido a otro inglés que nos suplicó le diésemos lugar en nuestro coche. Comimos en Saluber a las 12 en una posada, en donde encontramos un clérigo bibliotecario de Trento muy afable e instruido, con quien conversamos de todas materias, y se mostró extremadamente liberal, tolerante e impuesto de los negocios públicos, lo que nos hizo pensar un buen rato. A las cuatro tomamos chocolate y jugamos billar en Labies, primera población del Tirol italiano y a las 6 llegamos a Trento, al Hôtel de L'Europe.

TOMO II


TIROL ITALIANO

1830. Octubre 1°.

   Viernes: Trento es una ciudad antigua situada a orillas del Adige en un valle pintoresco al pie de los Alpes, capital del Tirol italiano. Su población es de 10 a 14 mil almas. Desde que se entra en el Tirol italiano se empieza a ver la gente con el color trigueño o pálido, y mujeres de ojos negros graciosos.

   Estuve en la iglesia de Santa María Mayor donde se reunió el concilio general que tiene el nombre de la ciudad: es un edificio gótico cuyos altares, por las columnas de mármol que todos tienen, dejan ver que se pisa en las inmediaciones de Italia; en la catedral, que también es gótica, terminó dicho concilio sus sesiones. No pude menos que acordarme de nuestro obispo Lasso, que es tan devoto del concilio tridentino, cuando andaba recorriendo la iglesia. Estuve también en la iglesia de Ermitas.

   De Trento se va a Venecia o por Bassiano y Primolano, o por Verona; este último camino es más largo. También se va por el lago de Garda a Verona, embarcándose en Riva en buques de vapor y desembarcando en Peschiera; esta ruta han elegido los dos ingleses con quienes he venido a Trento y por consiguiente yo seguí mi camino solo. Primolano, que aún pertenece al Tirol italiano, es la patria del célebre Canova. Salí pues, a las 9 del día, en una carroza que me costó 8 florines de Austria hasta Verona. Comí en Roveredo a las doce y dormí en Borghetto, último lugar del Tirol italiano, adonde llegué a las 6. Todo el país está cultivado de viñas y moreras. En Roveredo hay filaturas de seda muy nombradas; este es un lugar de 10 mil almas cuyos edificios en lo general son de piedra. Casi todas estas poblaciones están techadas de teja como las nuestras.

   De Bolzano aquí, he observado que en las posadas se tienen las armas de todos los soberanos y príncipes que se han alojado en ellas; casualmente en Bolzano, Trento y Roveredo he estado donde han posado el emperador Alejandro, el emperador Francisco I y varios otros príncipes, entre ellos Carlos X de Francia, siendo conde de Artois, en 1791 y 1792.

VERONA

1830. Octubre 2.

   Sábado: Salimos a las 6 de la mañana y llegué a Verona a las 11 siguiente. El primer lugar que se encuentra en Italia es Orsenigo. El territorio está cultivado como el de ayer y Verona es una de las ciudades italianas donde más se cultiva y se trabaja la seda.


ITALIA
REINO LOMBARDO - VENETO

    Verona, ciudad de 70 mil almas, está situada a orillas del Adige, es de las más antiguas de Italia, ha disputado a Como el haber sido la patria de Plinio y sirvió de reunión al último congreso de soberanos en 1822, cuando se decidió de la suerte de España constitucional después del famoso congreso de Laybach y Troppau, en que la Santa Alianza proclamó sus principios políticos. Verona perteneció a la República de Venecia. A poca distancia de Borghetto empieza el territorio italiano del cual se ha dicho que: "nulla di piu ammirabile ch'un suolo il piu fertile sotto il clima, piu bello ovunque intersecato di vive acque, ovunque populato da villaggi e adomo di superbe cittá: tal e l'Italia". Algunas millas antes de llegar a Verona se desemboca en los Alpes cerca de Rivoli, donde Bonaparte dio una batalla en 1796 a los austríacos, y se anda por una llanada cubierta de moreras, dejando sobre la izquierda la cadena de montañas que se dirige hacia Venecia siempre disminuyendo su altura.

   Posé en el hotel La Torre di Londra.

   He visto hoy lo siguiente: la Porta dei Borsari edificada en tiempo de Galieno en doscientos cincuenta y dos; el anfiteatro, que se dice que es el mejor conservado de los que se conocen de los romanos: tiene de circunferencia 1.331 pies, su forma es elíptica y puede contener 23.464 personas; la arena tiene 464 pies de longitud y 347 de latitud en forma elíptica. En la esquina de una calle están los sepulcros de la familia de Scala, soberanos de Verona, trabajados en mármol en manera gótica. La catedral como todas las iglesias tiene sus altares, y las columnas del altar mayor de mármol de diferentes colores; la cúpula de la media naranja es pintada por Giordano; aquí un cuadro de la Asunción de la Virgen por Ticiano. La iglesia de San Anastasio es excelente; casi todas sus imágenes son de mármol. Hoy comienza una de las dos ferias que se tienen en esta ciudad. Ella es la patria del pintor Pablo Veronés, de Maffei y del famoso arquitecto Sanmichelli. Fui al teatro Filarmónico, uno de los dos que tiene la ciudad, a la ópera I Baccanali di Roma, de Generali, la cual me gustó por el canto de las actrices Mme. Calvi y Mme. Cassatti. El teatro tiene cinco órdenes de palcos y están todos con cortinas. El público mantiene puesto el sombrero siempre.

1830. Octubre 3.

   Domingo: La moneda del reino lombardo-véneto es la austríaca pero se cuenta por liras y centésimos: una lira es una pieza de 20 kreuzer o de 100 centésimos. Tres liras hacen un florín de Viena, que viene a hacer como 4 reales de nuestra moneda. Hay monedas de oro llamadas sequines o ducados del imperio, valor de 13 liras y algunos centésimos. Hay monedas de plata de una lira, media lira, y un cuarto de lira, y las hay de cobre de cinco, tres y un centésimo. He oído en la iglesia de San Anastasio una famosa misa ejecutada por 60 músicos: había soprano. Por la noche a la misma ópera; Mme. Cassatti, magnífica.

MANTUA

1830. Octubre 4.

    Lunes: Aquí volví a reunirme al inglés Mr. Lynne y salimos a las 9 para Mantua, pagando por la carroza 18 liras. Pasando por Villafranca y Robervella llegamos a Mantua a las 2 de la tarde.

   Mantua está situada en una isla del Mincio, tiene 24 mil habitantes, es una plaza muy fuerte y fue en otro tiempo el estado de la casa de Gonzaga. Se sabe que Mantua es la patria de Virgilio, que nació cerca de la ciudad, en un lugar llamado Pietole o Andes; no hay un monumento consagrado al padre de la epopeya latina. El anfiteatro situado en una hermosa plaza donde se representan dramas para el pueblo, se llama Anfiteatro Virgiliano. He visto este pequeño edificio, la catedral y la iglesia de San Andrés, que es una cruz; en una y otra iglesia hay pinturas al fresco de Julio Rorriano y de Mantegna. La catedral tiene 7 naves; en dos cuadros están representados los concilios tenidos aquí, el uno por Alejandro II contra el ántipapa Clenardo, obispo de Mantua, y el otro por Pío II para promover una cruzada. En la de San Andrés se conserva en un subterráneo, en una caja dorada, un poco de la sangre de Nuestro Señor Jesucristo: al lado de la caja hay dos estatuas de mármol de Carrara por Canova representando la fe y la esperanza.

    La campiña de todo este país abunda en moreras y granos. Posé en el Lion d'Or. De aquí a Padua he ajustado una carroza por 56 liras austríacas.

MONTAGNANA

   

1830. Octubre 5.

   Martes: Reunido también con Mr. Lynne para ir a Venecia y ajustada la carroza por 72 liras, salimos a las 6 de la mañana, pasamos por Sanguineto, comimos en Legnago, fortaleza sobre el Adige, y dormimos en Montagnana. El camino es un arenal fastidioso y el país siempre cultivado.

VENECIA

1830. Octubre 6.

   Miércoles: Salimos a las 4 y media de la mañana, pasamos por Monselice y llegamos a Padua a las once, de donde continuamos el viaje sin visitar por ahora esta ciudad. De Padua en otra carroza y en 3 horas por un camino excelente rodeado de casas de campo magníficas, campiñas hermosas y fértiles y un canal del Brenta, llegamos a Fucina, habiendo pasado por Dolo y otros lugares. En Fucina tomamos una góndola para atravesar el canal (5 millas) y pasar a Venecia, a donde llegamos a las 4 de la tarde al hotel El león blanco. El camino de Padua a Fucina es magnífico bajo todos aspectos.

   Venecia, cuyo poder y riqueza son bien conocidos en la historia de la Edad Media, está situada en varias islas reunidas por medio de puentes, y de manera que parece que sale del mar; tiene hoy sólo 100 mil habitantes y goza desde el mes de febrero anterior del privilegio de puerto franco.

   La situación de esta ciudad es única y el viajero se asombra de ver que existe casi sobrenaturalmente. Venecia dejó de ser República en 1797, que Napoleón la reunió al reino de Italia. Sus calles son canales y sus carruajes son barcas llamadas góndolas, que están forradas con una tela negra que parecen féretros.

   Di una pequeña vuelta por la parte por donde se puede ir a pie, donde están todos los almacenes y tiendas, y pasé por el puente de Rialto, el gran puente que está sobre el canal principal que atraviesa la ciudad en forma de una S al revés, y luego entré en la famosa plaza de San Marcos. Fui grandemente sorprendido de ver la magnificencia de los edificios que circundan la plaza, que son la iglesia de San Marcos, el Palacio Ducal, el Palacio Real, las Procuradurías y La Moneda. Nada me ha herido (Sigue Nota del Editor...) tanto en Europa como esta parte de Venecia.

   Aquí está la gran torre desde la cual Galileo hacía sus observaciones astronómicas, la columna sobre la cual está el león llamado de San Marcos, a un lado otra igual columna con la estatua de San Teodoro; al frente de la iglesia, tres palos de navío sobre tres pedestales de bronce en los cuales se enarbolaba la bandera de Venecia.

   La plaza de San Marcos da hacia el mar, y pegados a ella fondean los buques que no son de tres palos. Sobre la puerta de la iglesia están los cuatro caballos de bronce dorado modelados por Lisipo, que los venecianos tomaron en Constantinopla en el siglo XIII en tiempo de la guerra de las cruzadas. Por la noche fui al teatro de San Lucas, uno de los cinco que tiene la ciudad, que no se abren sino en el carnaval, y vi la representación de un melodrama.

   El teatro es grande, con 5 órdenes de palcos, pero no se mantiene la ilusión en las representaciones.

1830. Octubre 7.

   Jueves: Aunque la moneda corriente aquí es la austriaca, se cuenta por francos, y veinticinco kreuzer hacen un franco. Tomamos nuestra góndola para visitar algunos de los innumerables edificios públicos de que abunda esta ciudad y que testifican su antiguo poder y riqueza. Atravesando diferentes calles que están decoradas con los palacios de los patricios de Venecia y hoy convertidos unos en oficinas públicas y otros en casa de banqueros, llegamos a la iglesia de San Juan y San Pablo, templo vasto y magnífico a cuyos lados está la estatua ecuestre de Colleoni, general veneciano que se dice haber sido el primero que usó el cañón; esta iglesia como todas las de la ciudad está llena de monumentos sepulcrales levantados a los hombres ilustres de Venecia, unos más elegantes que otros y todos de mármol. Todas las imágenes de los templos son igualmente de mármol; lo son los altares, los adornos, etc. y aun en algunos hasta las columnas, y en todos se ven cuadros famosos de los mejores artistas y pinturas al fresco. Los edificios así como los mausoleos son de los mejores artistas y escultores de Italia de todas las edades. La iglesia de San Juan y San Pablo entre otras cosas notables tiene un altar de mármol negro de Vittoria, el mausoleo del Dux Vendramin, que es mirado como la prueba del alto grado de perfección a que había llegado la escultura veneciana y que se atribuye a Alejandro Leopardo; un hombre llamado Víctor Capella a los pies de Santa Elena, obra de Bertote, del siglo XV (esta estatua estaba en una iglesia de la isla de Santa Elena) y los bajo-relieves que representan la vida de Jesucristo en las paredes de la capilla del Rosario, cuyo trabajo delicado fue admirado por Canova; un cuadro de Ticiano representando el martirio de San Pedro Mártir, un altar de San Jerónimo y la estatua del santo por Bergamasco. La iglesia de jesuitas, templo moderno rico en esculturas: el altar mayor es magnífico, de columnas espirales de mármol goteado; el tabernáculo de lapislázuli: todas las paredes están incrustadas de mármol verde antiguo, que parece que son pintadas; el púlpito tiene una gran cortina de mármol incrustrada también de dichos mármoles, que parece natural. El cuadro de la Asunción por Tintoretto y otros de varios maestros celebrados. Este templo me gustó infinito y se conoce que sus antiguos propietarios, los jesuitas, eran aquí los que construyeron los más ricos.

   La iglesia de Santa María del Orto, templo antiguo sostenido por diez columnas de mármol griego que forma la nave principal; la mayor parte de los cuadros y frescos son de Tintoretto. Aquí están los mausoleos de la familia Contarini. La iglesia de Santa María de Fratti, templo grande y magnífico, obra de Pissani; al lado del altar segundo del costado derecho de la iglesia, está la sepultura de Ticiano con estos versos: "Qui giace il gran Ticiano de Vecelli, emulator de Zeussi e degli Appelli"; murió en 1575, en tiempo de la peste, por lo cual no se le levantó mausoleo; se pensó elevarlo en la época de Zuliani, pero la muerte de éste lo impidió; Canova dibujó un diseño para el efecto, y por una circunstancia particular ha servido para levantar el del mismo Canova, muerto en Venecia en 1822. Se admira en esta iglesia una estatua de San Jerónimo, de Vittoria, una urna elegante en el estilo lombardo que contiene las cenizas de Santiago Marcello; el mausoleo erigido al general Pessaro, un cuadro de Bellini representando la Virgen y algunos Santos; la Asunción de Salviati, un cuadro de Ticiano representando la Virgen y la familia de Pesaro; el coro con excelentes relieves de madera y, en fin, el magnífico mausoleo levantado a Canova enfrente de la sepultura de Ticiano, en el cual han trabajado siete estatuarios.

   Iglesia de carmelitas descalzos, adornada de esculturas, pinturas y dorados: la fachada, de Sardi, es toda de mármol. El palacio Manfrin, donde hay una rica colección de cuadros y algunas muestras de historia natural: hay cuadros de Giorgione (mujer); de Rubens, Murillo, Ticiano, Reni y otra Magdalena del Correggio en distinta postura.

   La basílica de San Marcos es el templo más magnífico de Venecia, todo decorado de mosaicos con cuadros, excelentes estatuas y 500 columnas de mármol de diferentes colores (de verde antiguo, serpentina y pórfido): es imposible consignar en este diario todo lo que este templo contiene de magnífico, ni dar una idea de ello. La fachada es de 5 pilastras de bronce, tiene 5 medias naranjas y 3 naves. Todo lo que no es de oro, de bronce o mosaico, está revestido de mármol oriental. Al entrar por la puerta principal se notan sobre el piso algunos ladrillos de mármol rojo que señalan el lugar donde el papa Alejandro III, refugiado aquí, se reconcilió con el emperador Federico Barba-Roja mediante la interposición de Venecia en 1177. En la sacristía se ven los mosaicos más perfectos.

   En la plaza grande de San Marcos, de figura paralelograma, está lo que se llama el palacio real y fue la habitación de los procuradores de San Marcos, la primera dignidad de la República de Venecia, y, al frente, el edificio nuevo donde después habitaron; el primer edificio tiene 3 órdenes: el de abajo, de pilastras, el segundo y tercero de columnas acanaladas y capiteles corintios: tiene 50 arcos. El otro edificio tiene 36, aunque no es del gusto del otro. Frente a la basílica de San Marcos están los 3 mástiles sobre pedestales de bronce con excelentes relieves, obra de Leopardo, los cuales hacían alusión al poder de Venecia sobre los reinos de Chipre, de Candia y la Morea. Las dos columnas sobre las cuales está el león alado de San Marcos y la estatua de San Teodoro, son de granito oriental, transportadas del archipiélago, en el siglo XII, por el dux Michele, reconquistador de la Tierra Santa; la una es roja y la otra gris. Por la noche estuve en el teatro de San Benedicto, que, aunque es más pequeño que el de San Lucas, es más elegante.

1830. Octubre 8.

   Viernes: Subimos a la torre de San Marcos, que, como he dicho, sirvió a Galileo para sus observaciones astronómicas. Desde allí se goza de la mejor vista; a un tiempo se ve la ciudad, todas las islas inmediatas y muy pobladas, las montañas del Tirol y el mar Adriático.

   Ayer estuvimos en el jardín público que por orden de Napoleón se hizo a un extremo de la ciudad, teniendo el trabajo de traer la tierra desde el Tirol.

   Visitamos el palacio ducal, edificio magnífico que sorprende por la singularidad, atrevimiento y magnificencia en su construcción, y que él solo manifiesta la riqueza de Venecia y la perfección de las bellas artes. En este edificio se reunían todas las corporaciones de la República veneciana. En el patio principal hay dos cisternas de bronce. La escalera llamada de los gigantes es de mármol y de un trabajo exquisito; está adornada de dos estatuas colosales de Sansovino: Marte y Neptuno.

   Sobre esta escalera se verificaba la coronación de los dux. Al frente están los agujeros por donde se echaban los avisos secretos al gobierno; en. lo alto sobre ellos hay una inscripción que atestigua la venida de Enrique III, rey de Francia, a esta ciudad. Empezamos por la sala del Gran Consejo, hoy Biblioteca Real de San Marcos, decorada de pinturas alusivas a la historia de Venecia, por varios artistas afamados; la sala tiene 154 pies de largo y 74 de ancho: aquí está el cuadro de Tintoretto La gloria del Paraíso, que se dice haber empleado 7 años en hacerlo. Todos los retratos de los dux desde principio del siglo IX; el lugar donde debía estar el de Marino Faliero tiene pintado un paño negro y sobre él este epitafio: Hic est locus Marini Phaletri, decapttati pro criminibus. La biblioteca tiene 70 mil volúmenes y 5 mil manuscritos; ella data del tiempo de Petrarca, que donó la suya a Venecia. Se conserva el mapa-mundi de Fra Mauro dibujado en 1460; uno igual envió el autor al rey Alfonso IV de Portugal en el cual estaba indicado ya el Cabo de Buena Esperanza, que no estaba descubierto. Hay una gran colección de estatuas, bustos, medallas y bajorrelieves en mármol y en bronce de los mejores tiempos de Grecia: Leda y Júpiter, el soldado muerto, el robo de Ganimedes, etc. De esta sala se pasa a la del escrutinio, donde se hacía la elección del dux: aquí hay un arco dedicado al dux Morosini, llamado el Peloponesiano por haber conquistado el Peloponeso: la pieza está adornada de cuadros excelentes, entre ellos el juicio universal por Palma, la victoria de los venecianos en los Dardanelos por Liberi. Se continúa aquí la colección de los retratos de los dux. Se pasa después a la sala llamada de cuatro puertas por un corredor donde se ve el retrato del célebre Fr. Paolo Sarpi. La dicha sala tiene cuatro soberbias puertas de estilo romano decoradas con bellas estatuas y columnas: aquí hay cuadros afamados y especialmente la Fe, de Ticiano; de aquí se va a la sala anti-colegio o ante-cámara (la sala del colegio). La sala del colegio tiene también cuadros estimables de Tintoretto y de Pablo Veronés. Luego se llega al gran salón del senado o Pregadi, adornado igualmente de pinturas de los mismos artistas. Hay aquí a un lado una pequeña tribuna desde donde los senadores o pregadi, emitían sus opiniones. Después fuimos a la sala del Consejo de los Diez, a las de los Jefes del Consejo de los Diez y a la del Tribunal de los Inquisidores de Estado: todas están adornadas con cuadros de los mejores profesores y obras de mármol excelentes.

   Recorrimos las prisiones, situadas en el edificio más sólido que pueda imaginarse: cada prisión es como de 3 varas de largo y 2 de ancho, con doble puerta y un pequeño agujero para respirar el aire, da horror verlas; en una de ellas se distinguen todavía los salpiques de sangre de los decapitados; es preciso entrar por los angostos corredores con luces y por consiguiente a ellas. Las prisiones están unidas al Palacio Ducal por un puente cubierto llamado del Suspiro; por él atravesaban los presos que iban a ser decapitados: vimos el lugar de la ejecución dentro de las bóvedas, colocándose el verdugo de un lado donde no era visto de la victima, y cerca estaba una boca del canal que pasa por debajo del pavimiento (Sigue Nota del Editor...) donde era arrojado el cadáver. El gobierno ha hecho cerrar este puente y Napoleón la boca del dicho canal. Estremecido salí de este lugar de horror tan renombrado en la historia de Venecia.

   Fuimos seguidamente al palacio de la familia Grimani, donde hay una excelente colección de pinturas de la escuela italiana, estatuas, bustos, relieves, y de tapices gobelinos de la última perfección. En el patio principal está una estatuta colosal romana de Agrippa; en las salas, la de Demóstenes envuelto en una capa, los bustos de Vitelio y Caracalla, un fauno de Miguel Angel y los bustos de Julio César, Mario, Cicerón, Nerón, Tiberio, Berenice, Helena, Octavia y Livia, todo antiguo y de una perfección maravillosa; cuadros de Salviati, de Guido Reni y de Durero.

   Por la noche al teatro de San Benedicto.

1830. Octubre 9.

   Sábado: Tomamos la góndola y fuimos al arsenal, establecimiento vastísimo que tiene 2 millas de circuito y que fue trabajado en diversas épocas. Dícese que estaba tan provisto de obreros y de útiles para el servicio de la marina, que en 24 horas se construyó una góndola cuando Enrique III visitó esta República. Al entrar se ven cuatro leones de mármol del Monte Hymeto, cerca de Atenas, transportados de Grecia por Morosini. Dos de ellos de figuras colosales son muy estimados: el uno, que descansa sobre las piernas, estaba en el Pyreo de Atenas; el otro, que está acostado, estaba en el camino del puerto del Pyreo a la ciudad de Atenas. En el interior del edificio hay dos grandes salas con armas antiguas de fuego, y blancas para el ejército y la marina, y tres para la artillería. Entre lo más notable, el monumento de mármol al general almirante Emo, por Canova, que es alabado: la Fama escribe sobre la columna en que está el busto, Emo... y la victoria lo corona; el antiguo belitre para arrojar el dardo que rompía la coraza y la maza de hierro para romper el casco; la armadura de Enrique IV que él presentó a Venecia cuando solicitó ser nombrado patricio; una bandera turca tomada en la batalla de Lepanto, dos estandartes de embajadores turcos; uno de los primeros cañones hecho de cuerno y cuero y una bala de piedra; dos espadas regaladas a Venecia por los papas Pío II y Nicolás V; las llaves de esta ciudad, que fueron presentadas a Napoleón en la guerra de Italia; varios instrumentos de tortura o tormento, un casco que se dice haber pertenecido a Atila y un candado con que el señor Carrara, de Mantua, se aseguraba contra cualquiera infidelidad de su mujer. En el arsenal hay todas las oficinas correspondientes para el servicio militar, pero ninguna máquina de vapor mueve las máquinas, como en Wobesch.

   La sala para trabajar el cordaje tiene mil pies de largo. En otra sala están los modelos de las antiguas barcas venecianas y se conserva el del barco llamado Bucentauro, en el cual el dux celebraba el matrimonio con el mar, conforme a un establecimiento original en que un papa regaló al dux un anillo en señal de que Venecia era la señora del mar. En la sala donde antiguamente se guardaba dicho barco están hoy guardados los barcos de lujo en que el emperador y los reyes visitan esta ciudad, y también el que sirvió a Bonaparte para ocupar a Venecia cuando mandaba el ejército de Italia.

   Pasamos a la isla de San Lázaro, donde está el convento de los armenianos, frailes de San Benito que tienen por instituto difundir los conocimientos en Armenia; sólo pueden ser frailes los armenianos o los hijos de ellos. Un fraile nos condujo a la iglesia, a la biblioteca, a la sala de manuscritos orientales, donde hay un pequeño gabinete de historia natural y de instrumentos de física experimental, y a la imprenta, donde se imprimen todas las obras en la lengua armeniana. Dícese que los manuscritos son muy preciosos.

   Seguimos a la isla de Lido, donde hay una fortaleza y donde puede irse a pie hasta Malamoco, puerto principal de Venecia; de la orilla opuesta de esta isla se ve una gran parte del mar Adriático, y la costa que va a Trieste. Ultimamente fuimos a la isla de San Jorge Mayor, donde está la escuadra marítima; la iglesia es sencilla, pero magnífica; sus principales cuadros son de Tintoretto; el altar mayor de mármol y bronce es superior. En esta iglesia fue inaugurado papa Pío VII y se conserva su retrato en conmemoración. La portada del templo pasa por una obra maestra de arquitectura de orden compuesto.

   Por la noche fui al teatro Samuel, a la ópera La Semíramis de Rossini; el teatro es como los dos que he visto anteriormente.

1830. Octubre 10.

   Domingo: Habiendo tomado la gondola, fuimos al palacio Barbarigo, donde hay cuadros excelentes, principalmente de Ticiano; su Magdalena es ponderada; la Venus es muy buena; de allí a la iglesia de Santa María de la Salud, edificada en virtud de un voto de la República con motivo de una peste desoladora en 1630; la figura del templo es redonda con una nave que la circunda, la arquitectura es de orden compuesto y todos los altares de mármol de Carrara: los más notables, un gran candelabro de bronce, los cuadros de Ticiano, las bodas de Caná de Tintoretto, que dan frente por todos lados al observador, y algunas pinturas de Salviati. El techo de la sacristía tiene tres afamadas pinturas de Ticiano: la muerte de Abel, el sacrificio de Abraham y la victoria de David sobre Goliat. En este mismo edificio está establecido el seminario patriarcal.

   Pasamos luego a la Academia de Bellas Artes establecida en tiempo de la República y mantenida hoy con liberalidad por el gobierno austríaco; aquí se enseña de preferencia la arquitectura, escultura y pintura, y al efecto se han reunido en estos géneros los modelos más preciosos de los mejores maestros. En la sala de pinturas están el magnífico cuadro de la Asunción por Ticiano, que se estima como su obra maestra, y en cuanto puedo juzgar, creo que merece este aprecio; también son notables la Resurrección de Lázaro, de Bassano; el San Lorenzo Giustiniani, de Pordenone, que igualmente se estima como su obra maestra; el rico Epulón, de Bonifacio; el milagro de San Marcos para libertar un esclavo, obra clásica de Tintoretto; las Bodas de Caná, de Padovanino y el pescador que presenta al dux el anillo, obra clásica de Bordone; en la sala de escultura una numerosa colección de modelos de yeso de lo que hay de más notable en los museos de Roma, Nápoles, Florencia y Londres, y ahí están todas las obras de Canova; aquí se conserva en un vaso de pórfido la mano derecha de este célebre artista y el cincel de que se servía para perfeccionar sus trabajos; son notables un San Juan Bautista de pórfido, una puerta de tabernáculo esculpida en bronce por Donatello, tres candelabros de bronce de Leopardo, que servían para tener las tres urnas donde se echaban los votos para la elección del dux. En otro salón hay una colección de dibujos de Rafael, Miguel Angel y Leonardo, algunas pequeñas figuras en bronce, medallas y aun en piedras. En uno de los nuevos salones están los dos cuadros celebrados; el gran cuadro de la cena en casa de Levi, por Paulo Veronés, y el que representa la plaza de San Marcos y una procesión por Bellini; debo advertir que todos los cuadros y estatuas de artistas famosos fueron transportados a París por Napoleón y restituidos a sus respectivos lugares por el ejército aliado que lo arrojó del trono de Francia.

   Otra vez al teatro Samuel a la misma ópera, La Semíramis.

1830. Octubre 11.

   Lunes: Volví a la basílica de San Marcos a verla nuevamente. Por la noche al teatro San Benedicto.

1830. Octubre 12.

   Martes: He escrito a Pacho a París, y al señor Rougemont. Repetición de ver algunos establecimientos.

PADUA

1830. Octubre 13.

   Miércoles: Está tomada la diligencia hasta Ferrara por 16 florines, u 8 pesos, por dos personas. (La cuenta del alojamiento y subsistencia ha costado 96 francos de Francia). El pasaporte está visado por los cónsules del papa y de Toscana para ir a Florencia por Bolonia. A las doce de la noche nos embarcamos (Mr. Lynne y yo) para Mestre, donde llegamos a las dos y sucesivamente tomamos la diligencia para Padua, donde llegamos a las siete y media de la mañana. Yo he estado fuertemente atacado de vómitos y evacuaciones toda la noche.

FERRARA

1830. Octubre 14.

   Jueves: Padua es una ciudad grande aunque sólo poblada de 24 mil almas. Dícese que fue fundada por Antenor; ella es la patria de Tito Livio. Tiene universidad y varios establecimientos públicos. La iglesia de San Antonio es magnífica. El jardín público está decorado de muchas estatuas de los hombres célebres de Padua en todo género. Seguimos en este día nuestro viaje, comimos en Rovigo, ciudad de 10 mil habitantes, y llegamos a Ferrara a las siete y media de la noche. Antes de llegar a Rovigo se pasa el Adige en un barco, y el Po, antes de llegar a Ferrara, en donde por esta parte termina el reino Lombardo-Véneto. El Po es uno de los mayores ríos de Europa.


ESTADOS PONTIFICIOS

BOLONIA

   

1830. Octubre 15.

   Viernes: Ferrara, antes de los duques del mismo nombre, hoy legación de Roma, tiene 24 mil habitantes. La ciudad es grande y bastante hermosa; la catedral es gótica. El teatro se dice que es excelente. Yo visité con placer y respeto el calabozo donde el duque Alfonso tuvo encerrado al Tasso por el espacio de siete años y dos meses y del cual salió el año de 1586. Sobre la puerta hay una inscripción que refiere el hecho. Fui también a la universidad a ver la biblioteca, que contiene además de una gran colección de libros, los manuscritos de los poetas más ilustres de Italia; vi con admiración el original de la Gerusalemne liberata con las correcciones que le hizo Tasso en su prisión; el original del Pastor Fido de Guarini, cartas del Tasso al duque de Ferrara desde el supranombrado calabozo, algunas comedias escritas por Ariosto, su silla y su tintero. La tumba de este célebre ferranés está en la biblioteca, decorada de un monumento sencillo aunque elegante, con seis versos latinos de Guarini. No tuve tiempo de ver la casa que habitaron el Ariosto y Guarini porque partí a las diez del día para Bolonia en un coche particular que me costó dos escudos romanos. (Un escudo romano se divide en diez pauls y un paul en diez basochii, un sequin tiene dos escudos y el escudo equivale a un peso fuerte nuestro).

   El tránsito de Ferrara a Bolonia lo hice acompañado de dos jesuitas que me hicieron diferentes cuestiones sobre Colombia, sobre la religión, las órdenes monásticas, sus antiguos colegios, etc., y se manifestaron contentísimos de que la religión católica fuese exclusiva.

   Yo les toqué varios puntos en calidad de desear instruirme y les oí hablar de las persecuciones injustas contra la Compañía, de la gloria que de ello les resultaba, de la necesidad de la Inquisición, del poder temporal del papa sobre todas las potencias y de todas las doctrinas estrictamente ultramontanas; me preguntaron por la suerte de Bolívar y por su competidor; yo, a lo último, dije que no era uno solo el competidor del que había pretendido arrogarse la autoridad perpetua del país; ellos me repusieron que era uno el principal de ellos, el que había gobernado junto con él. A esto no quise descubrir quién era yo, por no entrar en cuestiones en un país donde se ejerce una rigurosa policía sobre el pensamiento y la palabra.

   Llegamos a Bolonia a las siete de la tarde y posé en el Gran Albergo Reale.

BOLONIA

1830. Octubre 16.

   Sábado: Bolonia es una ciudad de 70 mil habitantes, grande, bastante buena, legación del papa y situada al pie de los Apeninos, junto al río Rin; deriva su nombre de los galos boionenses que la llamaron Boiona, que después cambió en Bononia Felsina. Esta ciudad es la patria de Benedicto XIV y de los célebres pintores Aníbal Caracci (tío), Agustín y Luis Caracci (sobrino), de Guido Reni, de Dominiquino y Albano, que forman la celebrada escuela bolonesa y de quienes hay en la ciudad una abundante y preciosa colección de cuadros.

   El antiguo pintor Francia pertenece a la ciudad. He visto lo siguiente: la iglesia de San Petronio, edificio vasto en el cual se ve la famosa meridiana de Cassini; aquí fue coronado Carlos V por Clemente VII; la iglesia catedral, edificio pequeño pero elegante donde se ve la Anunciación de Luis Caracci al fresco, última de sus obras; la fuente de mármol con un Neptuno de bronce de Juan de Bolonia, la iglesia de San Pablo, bastante elegante, cuyo tabernáculo es de ágata, y la de Santa María Mayor. La galería de pinturas de Zanbeccari, que contiene cuadros excelentes de la escuela italiana, algunos de la flamenca y uno u otro del Españoleto. La universidad, donde se halla un regular establecimiento de preparaciones anatómicas en cera y al natural, una abundante colección de instrumentos de física experimental, y una sencillísima máquina para observar el movimiento de la tierra en los terremotos (esquema) que se mantiene fijada a la pared; un gabinete de antigüedades, bustos, vasos, bajorrelieves, medallas, etc., esta universidad ha tenido grande reputación. En uno de los corredores está el busto y un pequeño monumento de Galvani, el médico que inventó lo que se llama galvanismo. Visité también la Academia de Bellas Artes, donde se ha reunido una selecta colección de cuadros de la escuela bolonesa; son notables la Madona del Rosario, de Dominiquino, la Santa Inés por el mismo, San Andrés Corsino, el asesinato de los inocentes y Cristo en la cruz por Guido Reni, Santa Cecilia de Rafael. Esta es una colección famosísima.

   Por la noche fui al teatro comunal (uno de los tres de la ciudad), a la ópera El pirata de Bellini, en la cual cantó el afamadísimo Rubini (J. Bautista), y me sorprendió, no obstante que sabía la sublimidad de su voz; es lo que no se puede oír de semejante. El teatro es magnífico, ordenados los palcos en forma de balconcitos, bien iluminado, con 5 órdenes de palcos, y colgado como todos los de Italia. Dícese que es uno de los mejores de este país. También hubo baile, Baccanali di Roma; Abolitti, un bailarín y una bailarina me parecieron excelentes.

   En esta ciudad hay también músicos que tocan por las calles y en las posadas para pedir limosna, pero son los mejores que he oído; ejecutan una obertura de Rossini como cualquier orquesta.

1830. Octubre 17.

   Domingo: He continuado viendo la ciudad. Sus calles son angostas y poco limpias. En las ciudades de Italia, he reparado que las más de las calles tienen corredores con arcadas. Estuve en el paseo llamado Montagnola, que es un jardín público bastante regular; compré dos piedras fosfóricas que se encuentran en la montaña Paterno, que tienen la propiedad de brillar en la oscuridad como un carbón encendido. Esta montaña está a una legua de la ciudad. Por la noche volví al teatro a la misma ópera y baile, y siempre me pareció Rubini eminentemente superior a cuanto he oído hasta ahora. Anoche además de los aplausos que recibió al fin de cada escena, lo hicieron salir tres veces y después de concluida la función, a recibir nuevos y abundantísimos.

1830. Octubre 18.

   Lunes: Aquí hay dos torres de las cuales la una tiene más de 300 pies de altura y se llama Armelli. La otra de 140 pies está inclinada hacia una parte y tiene de desnivel 8 pies; llámase Torre Mota. Aquí se permite leer los papeles franceses; El Constitucional se halla en los cafés. No hubo teatro. Los viernes es prohibido abrirlos. El camposanto, magnífico. Las arcadas de la Madona de San Lucas.

1830. Octubre 19.

   Martes: Ajustado el viaje de aquí a Francia en coche particular (porque en Toscana no son permitidas las diligencias); por 7 franciscones o 7 pesos nuestros.

   Por tercera vez he oído a Rubini.

1830. Octubre 20.

   Miércoles: Por cuarta vez he estado en la ópera y cada vez me parece que Rubini es el mejor tenor que existe actualmente. Mezzofanti, bibliotecario, conoce 70 idiomas sin haber salido jamás de Bolonia.

CAFFAGGIOLO

1830. Octubre 21.

   Jueves: Salimos de Bolonia a las cinco de la mañana, almorzamos en Sarzana y dormimos en Caffaggiolo, adonde llegamos a las nueve de la noche, porque además de que las posadas son raras, la de Covigliajo estaba toda llena de pasajeros. Al salir de Bolonia se empieza a subir los Apeninos, que son montañas un poco menos elevadas que los Alpes, y poco pobladas en esta dirección.

   En Pietramala comienza la Toscana y aquí mismo está la aduana. Entre este lugar y Covigliajo hay un volcán que se llama el Monti di Fuoco, que constantemente arde y parecen dos candeladas; cuando llueve o que el tiempo no es sereno, aparecen más encendidas.

FLORENCIA

1830. Octubre 22.

   Viernes: Salimos a las siete de la mañana y almorzamos en Tagliaferro; llegamos a Florencia a las tres de la tarde. Nos alojamos en la Villa de Londres. Desde Tagliaferro el país es pintoresco porque está plantado de viñas y olivares por todas las colinas, hay muchas casas de campaña y un pequeño río. La entrada a Florencia es hermosa y la puerta de San Gallo es magnífica, a cuyo frente hay un jardín.


TOSCANA - FLORENCIA

   Florencia, capital del Gran Ducado de Toscana, está dividida por el Arno, situado en medio de pequeñas colinas del Apenino, y tiene más de setenta mil almas. La vista de la ciudad es hermosa, buenos y aun magníficos edificios la decoran, calles todas enlosadas, plazas con columnas y fuentes de mármol, iglesias del mejor gusto y habitantes afables que hablan con pureza el italiano.

   Boccaccio ha dicho de esta ciudad que es la más bella de las bellas de Italia. Ella es afamada por el depósito que contiene de bellas artes y por haber sido la patria de Galileo, Dante, Maquiavelo, Boccaccio y otros hombres ilustres. Américo Vespucio es florentino y Petrarca es toscano.

   Reina actualmente Leopoldo II, sobrino del emperador de Austria, y aunque no hay ninguna constitución, el gobierno es suave y liberal. La moneda es la siguiente: (en oro sequines y raspones, en plata, franciscones y paulos; un sequín tiene dos franciscones; un ruspone tres, un franciscone diez paulos, un paulo cuatro gracias). La moneda española tiene curso y estimación.

1830. Octubre 23.

   Sábado: He empezado a visitar a Florencia por el vasto y magnífico edificio llamado Galería Real, donde se han depositado muchas obras maestras de pintura y de escultura. He visto en lo que se llama La Tribuna: la Venus de Médicis, que se dice obra de Cleomenes, el Apolo, el Remouleur, los luchadores, el Fauno que se atribuye a Praxiteles. Aquí mismo hay cuadros de los mejores artistas italianos; son notables San Juan en el desierto, de Rafael; la Fornarina, del mismo; dos Venus de Ticiano, la Virgen de Andrés del Sarto y otros varios de Correggio, Caracci, Perugino, etc. En diferentes salas están colocados por escuelas los cuadros más selectos; hay de la escuela francesa, de la holandesa, flamenca, alemana, y de todas las italianas. Es imposible describir esos famosos cuadros. Los grandes corredores contienen sarcófagos, bustos y estatuas griegas, romanas e italianas del mejor gusto y perfección; son más notables la copia de Laocoonte, de Bandinelli; el Amor y Psyche, Ganimedes, dos Agripinas, Baco y un Fauno; el Baco de Miguel Angel, Diana, Venus saliendo del baño, Hércules luchando con el centauro, Augusto arengando, Trajano armado, un jabalí, dos perros y varios otros que sería molesto enumerar.

   Cerrada la galería pasé por la plaza del palacio, donde hay varías estatuas de mármol y de bronce; son afamadas: David vencedor de Goliat por Miguel Angel, Hércules y Caco de Bandinelli. Una fuente que se compone de un Neptuno de mármol adornado de ninfas y tritones por Juan de Bolonia. La estatua ecuestre de bronce de Cosme I por el mismo. La iglesia de San Juan Bautista, de figura octógona incrustada exteriormente de mármoles de diferentes colores, enladrillada de mármoles, tiene todas sus columnas de mármol y la bóveda adornada de conchas nácares.

   Anoche estuve en el teatro llamado Pérgola a la ópera El barbero de Sevilla de Rossini. El teatro es sencillo, de una especie de yeso que se llama scagliola, adornado con gusto, principalmente el palco del gran duque, y bien iluminado. Es una sala muy elegante y graciosa. El gran duque y su mujer asistieron al espectáculo.

1830. Octubre 24.

   Domingo: Estuve en la iglesia de San Cayetano, que es excelente. Por la tarde en el parque llamado Cascine: es el paseo de moda y, en efecto, se junta mucha gente a pie, a caballo y en carruajes, todos vestidos con elegancia y cuidado. El parque es grande y hermoso. Por la noche al teatro Pérgola, a la ópera La extranjera de Bellini, y al baile titulado La mona reconocida. El baile no es gran cosa.

1830. Octubre 25.

   Lunes: He visitado segunda vez la Galería y por consiguiente la sala llamada la Tribuna. En la plaza del mercado hay una fuente hecha de un jabalí de bronce que arroja el agua por la boca. Escribí al señor Fenzi para quien traje carta de recomendación, y vino inmediatamente a visitarme. También estuvo un compañero, el señor Horacio Hall, y me trajo una carta del señor Geller de Puerto Cabello del 1° de julio.

   Estuve en la catedral, edificio magnífico todo incrustado de mármol exteriormente, así como la torre; su forma es una cruz latina; tiene pintadas las ventanas y algunos mosaicos. En ella se han celebrado algunos concilios; uno presidido por Eugenio IV para reunir las dos iglesias latina y griega: una pintura hace alusión a este suceso. Otro en 1055 presidido por Víctor II asistiendo el emperador Enrique III, y otro en el pontificado de Pascual II. Entre otros monumentos se halla el de Dante, muy sencillo, con una inscripción latina. En Ravena se dice que existe un gran monumento dedicado a este célebre restaurador de la lengua italiana. Estuve también en la Academia de Bellas Artes, donde se enseña el dibujo, la pintura, la arquitectura, la escultura, el canto y la música. Por supuesto hay aquí modelos de todo género de los mejores maestros. Aquí está la manufactura de scagliola de que ya he hablado; también hay escuelas de grabado en piedra y en cobre. El gobierno protege con esmero las bellas artes.

   Por la noche fui al Teatro Nuevo o Gli intrepidi, a una comedia; el edificio y la sala son menos grandes y elegantes que los de la Pérgola; pero es excelente y decente.

1830. Octubre 26.

   Martes: He estado nuevamente en la Galería. Allí mismo he visitado las salas de Níobe y vi bronces antiguos y modernos. La primera consiste en diez y seis estatuas de mármol que representan la historia desgraciada de Níobe; la de la madre que acoge a su hija menor y la del hijo moribundo se tienen por obras maestras. En esta sala hay también famosos cuadros de todas las escuelas. La sala de bronces contiene estatuas, bustos y relieves de los mejores maestros, así originales como copias de estatuas célebres, como de la Venus de Médicis, los luchadores, el Fauno, etc. Aquí está el célebre Mercurio de Juan de Bolonia. En otra pieza está todo lo antiguo en bronce, a saber: estatuas pequeñas de dioses y sobre todo de Venus, ninfas, amores genios, bacantes, divinidades secundarias como la Victoria, la Fortuna, etc.; divinidades etruscas, animales de toda especie, donde hay un águila romana que se dice haber servido a la legión XXIV, altares, trípodes, candelabros, lámparas, cascos, espuelas, anillos, collares, espejos de metal blanco, inscripciones grabadas en bronce, un díptico de marfil del cónsul Basilio, del año 541, un manuscrito en cera de una cuenta de Felipe el Hermoso, año de 1301; utensilios de vajilla, llaves y cerraduras. Toda esta colección es numerosa. Son afamados una cabeza de caballo, un hombre arengando, la quimera, un joven y una Minerva.

   Pasé por el palacio Pitti, hoy residencia del gran duque, que perteneció a una familia particular: es un edificio vasto, gracioso y magnífico, construido de piedra bruta que sale del nivel de la pared (Boscaje). Cerca está la casa donde vivió Maquiavelo, lo cual se sabe por una lápida que se conserva en la puerta con el aviso. Estuve en la iglesia de Sti. Spiritus que pertenece al convento de agustinos calzados; es un templo regular y por supuesto sus altares son de mármol. Los frailes agustinos no cargan hábito blanco dentro del convento, ni los dominicanos capa negra fuera de él; todos los frailes y clérigos cargan sombrero de tres picos.

   Por la noche fui al teatro Pérgola, donde cantó Mme. Grisi en la ópera La extranjera.

1830. Octubre 27.

   Miercoles: Recibí del señor Fenzi un convite para comer en su casa de campo. Me aboné por quince días en el gabinete literario del señor Vieusseux, palacio Buonatelli, por quince pauls. Hice mi visita a la Galería y además visité la sala llamada Baroccio, donde hay cuadros de diferentes artistas (la Magdalena, de Carlos Dolci) y cinco mesas incrustadas de piedras preciosas; es la más grande, de figura octógona, se dice que trabajaron veinte obreros durante 25 años. La sala de inscripciones griegas y latinas donde hay además diferentes bustos antiguos, relieves, Isis en mármol e ídolos egipcios; aquí está el famoso hermafrodita dormido, estatua de mármol; la cabeza colosal de Alejandro y el busto de Bruto, que empezó y dejó sin concluir Miguel Angel. En otra pieza accesoria hay multitud de estatuas pequeñas egipcias. La sala de gemas y piedras preciosas: riquísima colección de figuras, bustos, cabezas, relieves, vasos, etc., de más de 400 clases de piedras duras, la mayor parte engastadas en oro y guarnecidas de diamantes. Hay objetos de ágata, de cristal de roca, de cornalina, de granate, esmeralda, amatista, jacinto, calcedonia, lapislázuli, jaspe sanguíneo, etc., todo trabajado en tiempo de la familia de Médicis.

   Escribí a Pacho a París, a Carlos Wilthew a Londres y al señor Meyer a Munich. Por la noche fui al Teatro Nuevo a una comedia.

   La ópera tuvo su origen en Florencia en el siglo XVI (después que los griegos cantaban sus tragedias en los teatros); la primera que se representó fue la Dafne de Octavio Rinuccini en una casa particular; después se vio la Eurídice y al fin la Arianna. Primero se introdujo cantar los aires, después el diálogo. Peri es el creador del recitativo, Cavalieri de los aires que perfeccionó Julio Caccini, vulgarmente llamado Julio Romano.

1830. Octubre 28.

   Jueves: La Galería está cerrada hoy como día de fiesta. Visité la iglesia de Santa Cruz, situada en la plaza del mismo nombre; es un templo vasto donde además de los cuadros hay una porción de monumentos consagrados a la memoria de los grandes hombres del país, entre ellos el de Galileo, reducido a una media estatua que tiene en la mano derecha un telescopio y por delante un globo, y a sus costados están de pie dos matronas que tienen en sus manos jeroglíficos propios de este célebre matemático; el del famoso trágico Alfieri, esculpido por Canova, el de Dante por Ricci, y consiste en la estatua del poeta sentado, una matrona en actitud de desesperación llorando su muerte, otra de pie mostrando al Dante; todas son más grandes que el natural; el de Miguel Angel Buonarroti por tres emblemas, el busto está en lo alto del sarcófago, al pie están sentadas tres matronas representando la arquitectura, la escultura y la pintura; el de Maquiavelo, que fue hecho 266 años después de su muerte por una sociedad particular de Florencia; el de Aretino (Leonardo Bruni) y varios otros como el de Lami. Es muy sencillo y muy elegante el que levantó la viuda del polaco Skotniski a su marido; una joven sentada sobre el sepulcro llora la muerte de éste y en lugar del busto del difunto hay un gran vaso medio cubierto por un paño. Todos estos monumentos son de mármol. La capilla de Niccolini contiene dos monumentos de esta familia, cuatro estatuas, y algunos buenos cuadros; toda ella está incrustada de mármoles de diferentes colores; los franciscanos que habitan el convento unido a la iglesia fueron los inquisidores cuando Urbano IV estableció en Florencia la Inquisición. Leopoldo, gran duque, la suprimió en 1782. Estuve en el Teatro Nuevo.

1830. Octubre 29.

    Viernes: Estuve en la Galería. Visité el museo de física e historia natural, en el cual vi lo siguiente: un globo terrestre y una esfera armilar de gran dimensión, dispuesta según el sistema de Tolomeo. Quince salas con diferentes preparaciones anatómicas en cera hechas con una perfección asombrosa y colocadas con orden y gusto, teniendo cada figura su diseño correspondiente que la explica; las tres primeras contienen las piezas anatómicas que representan los músculos; la 4a los huesos, dientes, etc.; en la 5a los órganos que sirven a la circulación de la sangre, como el corazón, las venas, arterias, etc.; en la 6a la estructura del corazón, los vasos sanguíneos, los órganos de la voz, del oído, las vísceras, los vasos linfáticos y la oficina del quilo; en la 7a. esqueletos, la placenta, el estado de preñez, etc.; en la 8a. todo lo perteneciente a los partos, los órganos de la generación y de la reproducción, el feto, el útero, etc.; en la 9a. los órganos de la digestión y de la respiración, el cráneo, el cerebro y sus dependencias. En la 10a., los nervios, el órgano de la vista, el espinazo etc.; en la 11, la distribución de ciertos vasos linfáticos y sanguíneos; en la 12, los vasos linfáticos más profundos de la cabeza, de los miembros, del tórax y del vientre; en la 13, el sistema de las venas; en la 14, el sistema nervioso y arterial; en la 15, varias preparaciones de anatomía comparada. En otra pieza está representada la desolación de una peste, la putrefacción de los cadáveres, etc. Todo esto hecho de cera con una perfección de que sólo Florencia es poseedora.

   El gabinete zoológico contiene varias salas con aves y pescados clasificados según Linneo. Otra contiene los reptiles, otra los insectos, otra los crustáceos y las arañas; otra con toda especie de conchas, la cual se dice que es de las más célebres de Europa. El de botánica contiene tres salas donde se conservan las colecciones de semilla, palos, resinas y plantas, frutos y herbario, todo imitado en cera. El de mineralogía contiene una rica colección de minerales distribuidos según los métodos modernos en ocho salas. Aquí se ven innumerables muestras de minerales de platina, de oro, plata, plomo amarillo, cobre nativo y cobre dependencias. En la 10a. los nervios, el órgano de la vista, el espinazo, rojo fibroso, de zinc, bismuto, cobalto, arsénico, antimonio, diferentes combustibles, sales, cal carbonada, piedras, fósiles, petrificaciones, etc., no vi el gabinete de física porque están reparando las piezas, ni el de química porque estaban trabajando los catedráticos. A la entrada del edificio está la estatua de Américo Vespucio al lado de la de Galileo. En el gabinete de mineralogía está la piedra llamada scagliola transparente, que reducida a polvo sirve para formar una pasta semejante al yeso.

   Por la noche estuve en el teatro a la representación del Mahoma, de Voltaire.

1830. Octubre 30.

   Sábado: Visita a la Galería. Todos los días anteriores he ido al gabinete literario a leer los diarios ingleses, franceses y belgas y algunas otras cosas útiles.

1830. Octubre 31.

   Domingo: A las tres tomé el coche para ir a la quinta del señor Fenzi que está a seis millas de la ciudad. La quinta es magnífica, había convidadas cincuenta y dos personas entre hombres y mujeres; la mesa estuvo servida con esplendidez y gusto, en los postres cantaron varios señores diversos retazos de óperas de Rossini (aquí todo el mundo de alguna educación conoce la música), después de la mesa continuaron la orquesta, se bailó seguidamente y algunas otras personas jugaban a los naipes o al billar. Yo salí de la casa a las doce de la noche y dejé una parte de la sociedad todavía divirtiéndose. Fui presentado a la señora Fenzi, que tiene una amabilidad encantadora; al barón Poerio, napolitano, miembro de las cortes de su país en 1820; al príncipe Corsini; a su nuera la condesa de Casigliano; al príncipe Borghese, cuñado de Napoleón; al ministro de Austria conde Bombelles, que me hizo muchos cumplimientos; al ministro prusiano barón Martens, sobrino del publicista; al duque de Dino, sobrino del príncipe Talleyrand, y a otras personas menos notables. El príncipe Borghese me convidó a su soirée el sábado próximo. Me tocó estar en la mesa al lado del secretario de la embajada austríaca que habla español y se ocupó de informarse del estado de Colombia, de la posibilidad de mantener la República o de establecer una monarquía. Quedé perfectamente satisfecho de la sociedad del señor Fenzi, y del carácter amable y obsequioso de los habitantes de este país.

1830. Noviembre 1°.   

   Lunes: Estuve en el paseo Cascine y en el cosmorama, que es una cosa parecida al panorama. Llevé billete de visita al señor Fenzi como es costumbre después del día de un convite. También a su compañero el señor Hak.

1830. Noviembre 2.

   Martes: Llevé billete de visita al príncipe Borghese y visité su palacio con el artista genovés Remondini. El palacio es un edificio vasto, magnífico, y de arquitectura rústica: tiene 32 piezas adornadas con lujo y elegancia, con la particularidad de que cada una está adornada con sedas de diferentes colores arregladas de diversas maneras. Tiene 3 salas para baile, la más grande, en donde están copiadas en yeso las estatuas de la tribuna en la galería real, es magnífica. Todos los techos tienen pinturas al fresco. El príncipe vive en otras piezas. Estuve en el teatro.

1830. Noviembre 3.

   Miércoles: Tomé 750 francos del señor Fenzi. Recibí un billete de visita del príncipe Borghese y convite de Fenzi para el próximo domingo. Estuve en la Galería y en la iglesia de San Lorenzo, donde se sepultan los duques de Toscana. El edificio es vasto y magnífico, el altar mayor de mosaicos de piedras finas, y la capilla llamada de Médicis es un octágono incrustada toda de jaspes de diferentes colores: también se ven alrededor de las paredes las armas de todas las ciudades de la Toscana en piedras finas. La capilla no está concluida; el pintor que está encargado de pintar la cúpula gana 36 mil franciscones, es Benvenuti. Dos estatuas de bronce de los duques Cosme II y Fernando I están colocadas en dos nichos. En la mitad de la iglesia está la piedra del sepulcro de Cosme de Médicis, a quien se le dio el título de Padre de la Patria. No se ha levantado ningún mausoleo a este soberano benéfico porque dicen los toscanos que el corazón de sus súbditos es el solo monumento de que sea digno el que mereció un título tan justo y tan glorioso. Por la noche fui al teatro Cocomero, donde se representaron dos actos de la ópera Otelo y otros de La extranjera. Además de los tres teatros que he mencionado en este diario, hay seis más pequeños.

1830. Noviembre 4.

   Jueves: Anoche oí tocar un concierto de bandola en el teatro, que fue bien aplaudido. Estuve en la galería viendo los sarcófagos romanos, los cuadros de los corredores y los retratos de una gran parte de los soberanos de Europa y de los hombres ilustres, o por las armas o por las letras, o por las artes. Teatro de la Pérgola: hay retratos de Scipión, Aníbal, Atila, Totila, de los papas y algunos cardenales. El de Colón y Américo Vespucio.

1830. Noviembre 5. 

   Viernes: Me ha visitado el barón Poerio. He conocido al señor Bucelli, empleado en Madrid. He estado en la Galería; he visto las dos salas donde están todos los retratos de todos los mejores pintores de Europa y he concluido de examinar los cuadros de los corredores. No me falta ya por ver en este establecimiento sino la sala de dibujos, grabados, medallas y monedas antiguas y de camafeos, las cuales se ven previo permiso del gobierno. En el teatro la Pérgola se ha dado el nuevo baile titulado El triunfo del amor; visité en su palco al príncipe Borghese; los italianos hacen vanidad de ser vistos en estos lugares rodeados de muchos amigos y conocidos. Los ingleses también las tienen en sus soirées o partidas.

1830. Noviembre 6.

   Sábado: He escrito a Pacho y a M. Jullien a París.

   Observación: después de lo que he visto de bellas artes en Europa, estoy persuadido de que un viajero recorriendo las galerías de cuadros y estatuas, y asistiendo a los teatros con personas de alguna inteligencia en bellas artes, aprende a conocer generalmente la pintura, la arquitectura, escultura y música. Además se instruye de la historia de los pueblos, sus usos y costumbres, de la mitología, y de otra porción de conocimientos útiles. Un viajero, además, si hace algún estudio serio, si trata algunos hombres célebres y frecuenta las buenas sociedades, y si visita los establecimientos de ciencias naturales, exactas y metafísicas, nada podrá serle tan útil como el viaje. Yo por mí sé decir que [en] estos viajes en que he recorrido la Francia, la Inglaterra, parte de la Alemania y de Italia, he aprendido más que en todo el tiempo pasado.

   Fui a visitar con el español Bucelli el palacio Corsini, familia muy distinguida a que perteneció Clemente XII; el palacio es un edificio vasto y magnífico aunque adornado interiormente a lo antiguo; hay en él una preciosa colección de cuadros de todas las escuelas (La poesía, de Carlos Dolci y La última noche de Troya, de Benvenuti) y algunas estatuas. La familia Corsini hizo gran papel en las guerras de los güelfos y gibelinos, y un príncipe estuvo a la cabeza de los primeros. Estuve en seguida en la iglesia de San Marcos, que pertenece a los padres dominicanos, cuyo convento fundó aquí San Antonino; el convento tiene dos claustros, en el uno está pintada al fresco la vida del santo, en el otro la de Santo Domingo; los retratos de los santos de la orden y de los papas y cardenales que ella ha tenido, también están aquí. El P. Fr. Jerónimo Savonarola predicó a fines del siglo XV la reforma que Lutero introdujo veinte o treinta años después; Savonarola era republicano, lo que le atrajo mil persecuciones de la familia de Médicis y al fin en 1498 fue quemado como hereje.

   En la plaza de la Annunziata está la estatua ecuestre del gran duque Fernando I.

   Visité la manufactura de piedras duras, que es una especie de mosaico. En todas las salas hay muestras de todas las piedras finas propias para el trabajo, mármoles de todas las especies, ágatas o calcedonias, granitos, pórfidos, alabastros, jaspes, etc., y la piedra de que se forma la scagliola, que es una especie de alabastro. Se trabaja con una cosa que parece lima para amoldar las piedras, y con un alambre se asierra la parte que ha de embutirse. La arena muy fina se aplica para facilitar la aserradura y limadura; el mosaico propiamente dicho consiste en pedazos de vidrio coloridos con que se imitan todos los objetos que se quieren representar para que parezcan pintados; el de piedras duras y finas no es menester darles color porque lo tienen naturalmente del color que se necesita. Con la scagliola ya he dicho que también se imita un mosaico de piedras duras, aunque es mucho más fácil ejecutarlo.

   A las nueve de la noche fui a la soirée del príncipe Borghese, que estuvo muy concurrida y elegante. Un gran número de personas eran ingleses o rusos, de ambos sexos. Yo fui presentado a varios de ellos cuyos nombres no recuerdo; al gran chambelán, marqués de Corsi y a su señora; al conde ruso Wittenstein, a un sobrino del conde Pozzo di Borgo, a la baronesa de Ponckembol, española; al encargado de negocios de Inglaterra, Bligh; al lord Normanby y a la marquesa de Corsi, sobrina del chambelán, que me convidó a verla en su palco a la Pérgola.

1830. Noviembre 7.

   Domingo: Entre las personas que vi anoche fueron la Catalini, famosa cantarina, y la amante de lord Byron. Hoy hace dos años que se pronunció mi injusta sentencia de muerte.

   La soirée del príncipe Borghese difiere de las de París en que es más elegante porque hay baile; ordinariamente las de París semanales se reducen a conversar y algo de música. Las de Londres, partys, son semejantes a las de Florencia; en unas y otras se hace ostentación de reunir el mayor número de convidados. A las 3 fui con el barón Poerio a comer en casa de Fenzi; fui presentado a la condesa Aldobrandini y a la condesa Rudolfi, mujer del ministro de Nápoles en Petersburgo; al señor Giordani, célebre literato florentino, y al caballero Quartara de Génova, banquero. Después de la comida fui con la señora Fenzi (mediante previa invitación) a la casa de campo del príncipe Corsini, donde éste había reunido un número considerable de campesinos y campesinas del contorno a bailar. Me parece que esta función popular debe atraer el afecto del pueblo a la nobleza, la cual se muestra en el campo muy popular. Así es que bailan mezclados unos y otros, al punto de que el duque Casigliano, hijo de Corsini, bailó con la camarista de su mujer y ésta con el ayuda de cámara del príncipe. El baile se reduce al valse y cuadrillas y al baile nacional llamado morfrino. También se baila el cotillón, que sirve para hacer diferentes pruebas simples de explorar la voluntad de las señoras sobre las parejas que eligen. Fui presentado al hermano del príncipe, que es secretario de Estado y del despacho del interior.

   Regresé a las dos de la mañana.

1830. Noviembre 8.

   Lunes: Visité al gran chambelán y le dejé un billete suplicándole me presente al gran duque, quien recibe todos los extranjeros que desean ser presentados. Estuve en la Pérgola y visité al príncipe Borghese y a la marquesa de Corsi; como los palcos son grandes y no se alquilan por el número de plazas que tienen, es costumbre visitarse recíprocamente los conocidos y amigos, cosa que me parece muy agradable, tanto más cuanto que durante un mes por lo menos se da en el teatro una misma pieza. El gran chambelán me dijo donde Borghese que sería presentado al gran duque el miércoles próximo con motivo del gran baile que da la corte, al cual debía ir. Conocí al príncipe Pignatelli, que es hermano menor del verdadero príncipe napolitano.

1830. Noviembre 9.

   Martes: Visité al barón Poerio. Me visitó el gran chambelán, marqués de Corsi, también el coronel inglés Milner. Por la tarde a la Galería y por la noche a la Pérgola, donde hice las visitas de costumbre.

1830. Noviembre 10.

   Miércoles: A las 8 y media fui al palacio del gran duque al baile que éste daba a la ciudad; un señor me presentó a la gran duquesa reinante, que me hizo algunas preguntas sobre si estaba contento en Florencia y por dónde había viajado. Presentado a la gran duquesa, viuda del último gran duque, me preguntó casi la misma cosa. El gran duque después de conversar conmigo largo rato sobre Colombia, su situación geográfica, caminos, poblaciones, etc., me habló de mi viaje por Europa; si ella me había asombrado, cuándo pensaba volver a América, si había nacido allí y si se podía mantener un gobierno sólido que inspirase confianza a todos. Ultimamente me dijo que había visto a Iturbide, que había hecho una locura en volverse a Méjico. El duque me pareció muy amable y muy popular; él como su mujer y hermanos bailaron toda la noche confundidos con las demás personas. La sala estaba bien iluminada, se sirvieron refrescos por criados en uniforme y espada y en una gran sala había diferentes cosas para cenar. La orquesta se coloca en una galería. Yo fui presentado a varios señores; me acuerdo sólo del primer ministro Fossombroni, quien es generalmente querido por sus principios liberales y por su prudencia. Dícese que se debe a él en mucha parte el que no se hayan admitido tropas austriacas en el ducado como ofreció Metternich. En el baile estaba el duque de Lucca, joven que tiene el aire de ser un poco alegre y disipado. El es sobrino del rey de España y heredará el ducado de Parma a la muerte de la archiduquesa María Luisa, pasando el de Lucca a la Toscana. Me retiré a las dos de la mañana.

1830. Noviembre 11.

   Jueves: Estoy un poco indispuesto. Fui a la Pérgola, a la ópera El pirata. Hice las visitas de costumbre.

1830. Noviembre 12.

    Viernes: Visité al señor Fenzi y al coronel Milner. El rey de Nápoles ha muerto y su hijo le ha sucedido con el nombre de Fernando II. Estuve en la Pérgola; la Corsi me presentó al príncipe romano Gaetani, que me hizo innumerables cumplimientos lisonjeros. Quedé convidado para ir mañana a la soirée de Mme. Corsi, mujer del chambelán, porque la muerte del rey de Nápoles suspende la del príncipe Borghese.

1830. Noviembre 13.

   Sábado: Estuve por la noche en la soirée de la marquesa de Corsi. Allí vi al marqués de Fontera (Sigue Nota del Editor...), portugués, que había visto en París en casa de Lafayette. Escribí a Pacho sobre mi presentación al gran duque. Vi algunas monedas egipcias que son delgadísimas y tienen jeroglíficos.

1830. Noviembre 14.

   Domingo: He leído gacetas de Grecia en francés. El gobierno a cargo de Capo d'Istria ha tomado el más vivo interés en la educación pública, en el arreglo de las rentas, del ejército, de la administración interior y en el establecimiento de un museo y gabinete de historia natural. A la Pérgola como de costumbre.

1830. Noviembre 15.

   Lunes: Hoy hace dos años que salí desterrado de Bogotá por amigo de la libertad, abandonando amigos, familia, bienes y patria. Vi la iglesia de Santa María Novella, donde se ha colocado en la fachada un cuadrante solar de mármol y la esfera armilar de Tolomeo. Por la noche a la Pérgola y además de las visitas de costumbre, hice la de Mme. Fenzi, donde fui presentado a la princesa..., napolitana, al marqués de Torrellana y su hijo.

 

1830. Noviembre 16.

   Martes: Ayer se ha ido para Roma el inglés Lynne con quien he vivido desde Munich. Por la noche estuve en la soirée de Mme. Fenzi. También en el teatro Ogni-Santi, que es un espectáculo para el pueblo, donde se dan óperas y bailes.

1830. Noviembre 17.

   Miércoles: El barón Poerio sale hoy para París desterrado de los dominios de Toscana; ignoro la causa. La Pérgola. También han desterrado al literato Giordani.

1830. Noviembre 18.

   Jueves: Llegaron mis amigos de La Habana. Estuve por la noche en casa de Fenzi; es mal visto que las niñas concurran a los bailes de las sociedades, porque en lo general en ellos hay poca delicadeza y ocasiones de corrupción.

1830. Noviembre 19.

   Viernes: Nada particular. A la Pérgola.

1830. Noviembre 20.

   Sábado: Por la noche a la soirée de Borghese. Allí fui presentado al conde Saurau, ministro de Austria en esta corte y antes secretario de hacienda y del interior y del Imperio. A la marquesa Geroni y al principe Gortschakof, ministro de Rusia, quien solicitó ser introducido conmigo por medio de Mme. Fenzi. El conde Saurau me hizo mil cumplimientos lisonjeros. El ruso me hizo muchas preguntas sobre Colombia, sobre la posibilidad de una monarquía, sobre el infante don Francisco de Paula, sobre Bolívar y la clase de sistema colonial que nos regía antes de la revolución; yo respondí a todo como republicano y hablando la verdad; al fin me dijo que luego que la tranquilidad se restablezca en Colombia bajo un gobierno que inspire confianza aunque sea republicano, sería reconocido por todas las potencias.

1830. Noviembre 21.

   Domingo: Comí en casa de Fenzi y estuvo allí el ministro austriaco. Por la noche a la Pérgola y visité a la marquesa de Genori.

1830. Noviembre 22.

   Lunes: He recibido carta de Bogotá del 14 de julio de Arrubla, del padre González y de mi hermana; otra de Cartagena del 5 de septiembre que contiene las más tristes noticias de Bogotá sobre la guerra civil y la suerte de mis amigos. Temo mucho por mis intereses según esta carta. A la Pérgola por la noche. Núñez ha recibido ya mi carta de 5 de julio sobre dinero.

1830. Noviembre 23.

   Martes: Visité al secretario de la legación austriaca, Franqui. He sido presentado al encargado de negocios de Francia, M. De la Noüe. Escribí a Núñez a Cartagena sobre envío de dinero, a Arrubla, a Cuéllar y a mi señora Nicolasa. Todas estas cartas las he remitido a Prompt a París para dirigirlas a Cartagena. Todos tienen orden de mandarme dinero por conducto de Núñez y éste por el de Perquer, Hartmann, Darthez o Baring de Londres, a quienes se debe advertir que lo pongan a disposición de Rougemont de París. También escribí a Pacho. Me visitó el encargado de negocios de Francia vizconde De la Noüe. No salí por la noche porque estuve enfermo.

1830. Noviembre 24.

   Miércoles: Hice avisar a Darthez y Cía., por medio del señor Luz, que podía enviársele algún dinero a su consignación para que lo tenga a disposición del señor Rougemont de París.

1830. Noviembre 25.

   Jueves: Estuve en el jardín Boboli, accesorio al palacio Pitti. Es un jardín bellísimo por sus alamedas, estanques, fuentes, situación, anfiteatros, estatuas y bustos. Tiene varias fuentes graciosas y particulares con estatuas de bronce y de mármol. Una gruta rústica, un anfiteatro de seis gradas rodeado de veinticuatro nichos donde están colocadas doce estatuas y doce vasos. Dominando el anfiteatro hay otro compuesto de gradas de césped al natural, en medio una fuente y estanques, alrededor de las gradas varios viñedos y en parte más dominante una estatua de la abundancia. Invernáculos donde se conservan los naranjos y otras plantas de países cálidos. Calles cubiertas de árboles pequeños que forman la bóveda, bosques, etc. Todo el terreno es quebrado, lo cual da una elegancia al jardín y proporciona descubrir desde lo más elevado la planicie de Florencia cubierta de casas, palacios y jardines que presentan la más bella vista. Se ha trabajado mucho en este jardín para hacerlo magnífico. Por la noche fui al baile de nobles, dado por una sociedad de la nobleza; fui convidado a él por el marqués de Corsi.

1830. Noviembre 26.

   Viernes: Volví a escribir a Cartagena al señor Núñez sobre remisión de dinero conforme a lo que le escribí el 23, y también a Arrubla y a todos mis apoderados, en una carta circular que he incluido a Núñez. Esta carta va a New York, a don Tomás Gener, recomendada por don Francisco García, de La Habana.

1830. Noviembre 27.

   Sábado: El teatro ha dado una ópera en beneficio de la Casa de Beneficencia.

   El duque de Wellington ha dado su dimisión a consecuencia de que en la cámara está pronunciada la mayoría contra el ministerio. El dos del corriente fue también cambiado el ministerio de Francia y entró Laffitte. El congreso de la Bélgica ha admitido el protocolo de las potencias Austria, Francia, Inglaterra, Prusia y Rusia, hecho en Londres a consecuencia de la revolución de Bélgica. Por la noche al palacio Borghese.

1830. Noviembre 28.

   Domingo: Nada particular. Por la noche se ha dado un concierto de música vocal e instrumental en la Pérgola. La Grisi ha cantado una famosa aria, y ella y tres más, el cuarteto de Bianca y Faliero, de Rossini.

1830. Noviembre 29.

   Lunes: He estado en el interior del palacio Pitti. Hay diferentes salas con cuadros exquisitos de todas las escuelas. Hay cuadros de Rafael, como la Madona de la Silla, la Madona de la Gran Duquesa, la Sacra familia, etc., las tres parcas de Miguel Angel, dos madonas de Murillo, el San Jerónimo de Correggio, la Magdalena de Ticiano, los horrores de la guerra, de Rubens, y varios otros de Allori, Dolci, Dominiquino, Caracci, Frati, Salviati, Rosa, Van Dyck, Perugino, Veronés, Tintoretto, Velásquez, Spagnoletto, etc., vi la famosísima Venus de Canova. Dos grandes columnas de alabastro oriental. Ocho cuadros de piedras duras de un trabajo exquisito. Varias mesas de lo mismo. La magnífica mesa de malaquita de Rusia que un ruso le regaló al gran duque, piedra verde jaspeada muy fina. Un soberbio baño de mármol que hizo trabajar Napoleón. Varios frescos de Benvenuti de una perfección admirable. Las piezas de este palacio están adornadas con lujo y gusto. Por la noche fui al Cocomero, a la ópera de Rossini La Gazza ladra.

1830. Noviembre 30.

   Martes: Estuve a ver el gabinete de física compuesto de una multitud de instrumentos de estática, aerometría, hidráulica, mecánica, etc. Hay todas las especies de termómetros conocidos, lo que forma la historia de este instrumento que descubrieron los académicos del Cimento, la primera sociedad científica de Europa. El cardenal Leopoldo de Médicis para merecer el capelo, destruyó los termómetros de Galileo. Vi el telescopio inventado por este astrónomo y la lente de que se sirvió.

1830. Diciembre 1°.

   Miércoles: He visto por segunda vez la Academia de Bellas Artes y la iglesia de Santa María. He sido presentado al barón Even, maestro de ceremonias del gran duque de Baden.

1830. Diciembre 2.

   Jueves: He estado en Fienzola (dos millas de la ciudad), antigua ciudad murada; se ven todavía restos de las murallas y del anfiteatro. La iglesia de San Alejandro fue edificada en el siglo VI; sus columnas son de mármol cipolino. Desde esta eminencia se descubre la pintoresca campiña de Florencia. He visto el palacio llamado Poggio Imperiale (una milla de la ciudad), que es magnífico y bien amueblado. Tiene algunos cuadros, excelentes frescos, bustos y el Adonis de Miguel Angel, estatua entera. Cerca está la casa que habitó Galileo por espacio de 10 años desterrado por sus opiniones astronómicas.

   Por la noche fui a la soirée de Fenzi. Catilina, acusado de conspiración, hizo de Fienzola una de sus plazas de armas.

1830. Diciembre 3.

   Viernes: Fui a Pratolino, casa de campo del gran duque, a seis millas de la ciudad. Este jardín está muy deteriorado. Hay de notable una gruta artificial y la estatua de piedra del Apenino, que tiene 60 pies.

1830. Diciembre 4.

   Sábado: El papa Pío VIII murió el 30 del pasado.

1830. Diciembre 5.

   Domingo: Comí en casa de Fenzi (he gastado dos pesos diarios en Florencia en alojamiento y manutención).

1830. Diciembre 6.

   Lunes: He comprado una carroza para viajar por ciento cincuenta y cinco franciscones, que son ciento sesenta pesos. He tomado mi pasaporte para Roma y he convenido viajar con don Francisco García, de La Habana. En efecto, hemos salido de Florencia a las tres de la tarde por el camino de Siena, dejando a la izquierda el de Perugia que también va a Roma. A las doce de la noche llegamos a Siena, ciudad que tuvo antiguamente cien mil habitantes, que fue en la Edad Media una República y que hoy sólo tiene diez y siete mil habitantes. Aquí se habla bien el italiano. Hay algunas sociedades de Bellas Artes.

   En Florencia además de la Academia Florentina, antiguamente de la Crusca, hay una sociedad de georgófilos o agrarios, una de mendicidad, donde se trabajan diferentes cosas, dos famosos hospitales, una casa para recoger los viejos menesterosos, un colegio de educandas y varios conventos de monjas donde también educan a las niñas.

1830. Diciembre 7.

   Martes: Anduvimos toda la noche anterior y hoy hasta las fronteras de Florencia, hemos pasado por poblaciones pequeñas y por un país cultivado aunque no muy poblado.

   El terreno sigue siempre desigual. A las cinco llegamos a Pontecantino, donde está la aduana de los Estados Pontificios, por la noche pasamos por Acquapendente, San Lorenzo Nuevo, Bolsena (antiguamente Volsinium, capital de los Volscos), Orvieto, Montefiascone, Viterbo, ciudad de doce mil almas y fortificada. El terreno es muy desigual y en partes fértil.


ROMA Y ESTADOS PONTIFICIOS

ROMA

1830. Diciembre 8.

   Miércoles: Anduvimos igualmente toda la noche y llegamos a Roma a la una de la tarde, habiéndonos costado el viaje a los dos, 63 pesos. Los alrededores de Roma son generalmente estériles. Antes de llegar a Pontemolle se ve el sepulcro de Nerón, de piedra bruta. En Pontemolle tuvo lugar la batalla de Constantino y Majencio y más antes el arresto de los embajadores alobrogues implicados en la conjuración de Catilina. Del fuerte a la ciudad se anda por la vía Flaminia. La entrada de Roma por la plaza del pueblo es magnífica; he dado un paseo por la ciudad y he visto el sepulcro de Adriano, hoy castillo de San Angelo, la Plaza de España, el puente de San Angelo sobre el Tíber, y el asombroso y magnífico templo de San Pedro, de que hablaré después, según que lo vaya examinando. Habiendo comprado el itinerario de Roma, me refiero a él en todos los pormenores de los monumentos que viere.

1830. Diciembre 9.

  Jueves: He tomado en la policía la carta de permanencia por tres meses; he buscado alojamiento particular en la calle del Corso N° 92, 3 piezas por 26 pesos mensuales. He estado en la gran plaza Navona, donde se tiene un mercado; hay aquí tres fuentes: la del medio tiene un obelisco sobre una roca, alrededor de la cual hay cuatro grandes estatuas que representan los ríos Ganges, Nilo, la Plata y el Danubio. Pasé por la plaza llamada del Pasquino, donde existe una vieja estatua de Menelao sosteniendo el cuerpo de Patroclo, sobre el cual se ponían los pasquines. Vi nuevamente la basílica de San Pedro. El puente del Angel tiene doce estatuas de los ángeles, y cada una un instrumento de la pasión de Jesucristo, y los dos apóstoles San Pedro y San Pablo.

   Aquí se empiezan a contar las horas del día desde las seis de la tarde y se sigue hasta 24, de manera que la primera de la noche por ejemplo, viene a ser la octava, y las siete de la mañana las tres. La basílica de San Pedro mirada con justicia como el primer templo del mundo ha sido hecha en tres siglos y ha costado 50 millones de pesos. Frente al templo hay una famosa plaza circular rodeada de columnas de a cuatro en fila, las cuales están decoradas de multitud de estatuas de santos. En medio de la plaza hay un gran obelisco sobre cuya pirámide está una cruz; a los lados hay dos fuentes que arrojan el agua hacia lo alto formando chorros muy graciosos. El obelisco fue consagrado por Calígula a Augusto y a Tarquino. El papa Sixto V lo colocó donde está. La fachada de la basílica es asombrosa; ocho gruesísimas columnas corintias la decoran; tiene 6 puertas que corresponden a igual número de entradas a la iglesia. Una de estas puertas es la que se llama Puerta Santa, que está murada y sólo se abre cada 25 años en tiempo del jubileo; otra es de bronce con relieves exquisitos que representan el martirio de San Pedro. La iglesia tiene de largo 575 pies y de ancho 417; por consiguiente es más grande que la de San Pablo de Londres, 106 pies y 166 de ancho, y que la de Milán, 158 pies. Su figura es una cruz latina, la cúpula o media naranja es magnífica. Sus columnas embebidas en las paredes son todas de mármol blanco y las de los altares de diferentes mármoles; está toda incrustada también de mármoles, decorada de grandes estatuas de santos fundadores de órdenes religiosas, de bustos de papas, de monumentos magníficos de algunos pontífices, de cuadros famosos y de mosaicos muy celebrados. El enladrillado es también de mármol. La bóveda es dorada sobre estuco, de una obra perfecta. El altar mayor se compone de 4 disformes columnas espirales de bronce doradas que cubren el sepulcro de San Pedro, delante del cual arden diariamente 112 lámparas; debajo de este altar está lo que se llama la confesión de San Pedro, donde se conserva el cadáver del apóstol; al pie está de rodillas la estatua de Pío VI, de Canova. La testera de la iglesia tiene el altar donde se conserva la cátedra o silla de San Pedro sostenida por cuatro doctores de la iglesia griega y latina de figura colosal; San Atanasio, San Juan Crisóstomo, San Ambrosio y San Agustín. La verdadera silla de San Pedro, que es de madera, está cubierta con la de bronce, que es la que se ve. El altar es de bellísimos mármoles de diferentes colores. Siendo imposible hacer el pormenor de los altares, capillas, monumentos, cuadros, etc., sin dejar de escribir un volumen, me refiero a la guía que conservo entre mis libros.

   El palacio llamado Vaticano está pegado a la basílica de San Pedro. Olvidaba que a un lado de la iglesia está una estatua de bronce de San Pedro en actitud sentada, por la cual se tiene una gran veneración. Dícese que esta estatua era de Júpiter, y a mí me parece que la cara tiene bastante semejanza con las que he visto de este rey de los dioses del paganismo. (Hay de Canova el monumento de Jacobo III de Inglaterra y el del papa Clemente XIII).

1830. Diciembre 10.

   Viernes: He estado donde Torlonia, banquero, y he tomado 200 pesos; me ha invitado a asistir a sus soirées los jueves.

   Roma moderna tiene 140 mil habitantes y está edificada sobre una parte de la Roma antigua; casi 25 pies está elevada la primera sobre la segunda; esta capital del mundo cristiano puede mirarse bajo diferentes aspectos: como la señora del mundo en tiempo de la República, como la corte de los Césares, como la silla del papa. En cuanto a bellas artes, ella ofrece monumentos interesantes de todas las tres épocas. Hoy he hecho una recorrida y he visto lo siguiente:

   Exteriormente grandes y magníficos palacios y suntuosos templos; de los primeros el palacio Doria, Venecia, Chigi, Torlonia; de los segundos: la iglesia de San Ignacio, la de Jesús donde reside el general de los jesuitas y la casa de profesión, la de San Marcelo, etc. En la plaza Colonna está la columna de Marco Aurelio de mármol, rodeada toda de relieves que representan sus hazañas militares en Alemania. Su altura, incluso la base de 88 pies y medio, y la altura total incluso el pedestal es de 148 y medio pies. En lugar de la estatua de Marco Aurelio que estaba en la cúspide, Sixto V puso la de San Pablo. La Columna Trajana levantada a este emperador por las victorias que alcanzó sobre los dacios, es la más bella que existe y el más célebre monumento de la antigüedad. Es un pie y medio más alta que la de Marco Aurelio. La estatua de San Pedro ha ocupado el lugar de la del emperador. Los relieves que representan las hazañas militares de Trajano contra los dacios y su rey Decébalo, son vistos como una obra maestra. Rafael, Polydoro, Julio Romano, se han servido de ellos como de los mejores modelos de escultura. La columna está en medio del Forum Trajanum, de que sólo hay vestigios de algunas columnas y de pedazos de estatuas. Había aquí una basílica donde se administraba la justicia, y la célebre Biblioteca Ulpiana; de todo esto sólo queda señalada el área de los edificios. El capitolio moderno es un conjunto de tres edificios magníficos debidos a Paulo III bajo la dirección de Miguel Angel. En la plaza está la magnífica e imponderable estatua ecuestre de bronce de Marco Aurelio. Al terminar la gran rampa por donde se sube hay dos estatuas de Cástor y Pólux, algunos trofeos de mármol que unos dicen son de Mario, otros de Trajano y algunos de Septimio Severo. Se ven allí dos columnas, la una era la que señalaba la primera milla de la Vía Appia, la otra se ha colocado por conservar la simetría. Este edificio está sobre el monte Capitolino, en el cual estuvo el capitolio antiguo; he subido por la escalera por donde pasaban los reos presos de la Mamertina a ser expuestos muertos al pueblo.

   El templo de Júpiter Capitolino, que estaba donde hoy está la iglesia de Aracoeli. La prisión Mamertina del tiempo de Anco-Marcio, donde se dice que estuvieron 9 meses presos San Pedro y San Pablo y donde murieron Yugurta de hambre, los cómplices de Catilina, Seyano y Simón, hijo de Jonás, jefe de los judíos tomados por Tito. En esta prisión se muestra la fuente que sirvió para bautizar a los alcaides que seguidamente recibieron el martirio. El arco de Septimio Severo, el de Tito y el de Constantino sobre la Vía Sagrada; la columna del emperador Focas, los restos del templo de Antonino y Faustina, el de la Fortuna o la Concordia, el de la Paz, el de Roma y Venus, el palacio de los Césares sobre el monte Palatino, los baños de Livia, revestidos todos de mármol con dorados y pinturas, el grande anfiteatro o Coliseo del tiempo de Vespasiano, donde cabían cerca de 100 mil personas, el templo de Vesta, y el de Rómulo y Remo, edificios todos que están en el célebre Forum Romanum, que hoy se llama Campo Vaccino porque sirve de mercado para vender el ganado. ¡Cuántas reflexiones y memorias me hizo recordar este lugar respetable!

   En el monte Palatino habitaron los primeros reyes, los Gracos, Fulvios, Flaccos, Catulos, Hortensio, Cicerón, Clodio, Catilina, Marco Antonio, el padre de Tiberio y el de Augusto. Todo lo he recordado hoy, entregado a consideraciones de la historia romana que me hacían mirar con santo respeto estos lugares. Por la noche nada.

1830. Diciembre 11.

   Sábado: Hoy comienzan en la basílica de San Pedro, los funerales del papa y he ido. El túmulo era magnífico y asistieron los cardenales, los canónigos de la iglesia y las comunidades religiosas. El concurso fue numeroso. Me gustó mucho el canto del oficio de requiem; hay dos sopranos castrados. No hay música. Los funerales duran tres días, en el último día se dice la oración fúnebre y se abre el cónclave seguidamente. Para los últimos responsos se revisten cinco cardenales del orden de obispos. Conocí al cardenal Pacca, al cardenal Fransoni, que fue el que pontificó, y al capuchino último general de su orden que conserva su hábito y sólo se pone el gorro rosado. Recibí ayer cartas de Pacho y del señor Enet de Hamburgo.

1830. Diciembre 12.

   Domingo: Estuve en la iglesia de San Carlos, que es muy buena y grande; sus cuadros de mosaico son excelentes. En mi excursión hoy he visto las ruinas del Forum y todo lo que diré: la iglesia de San Ignacio, una de las más magníficas de Roma; tiene tres naves y gruesas pilastras corintias. Las pinturas de la bóveda son exquisitas, del pintor Pozzi. Las dos capillas de la cruz de la iglesia son bellísimas por sus mármoles diferentes, bronces dorados y cuatro columnas espirales de verde antiguo, en una de estas capillas se conserva el cuerpo de San Luis Gonzaga en una urna de lapislázuli guarnecida de oro. Tiene famosos relieves y el mausoleo de Gregorio XV, de Le Gros. A esta iglesia está unido el Colegio Romano, donde los jesuitas enseñan latinidad, humanidades, lenguas orientales, filosofía y teología.

   El Panteón, hoy iglesia de la Rotonda, edificado por Agrippa el año 26 antes de la era vulgar, es de los monumentos antiguos el más insigne que haya quedado. El pórtico tiene 16 columnas de granito oriental de una sola pieza, de 38 y medio pies de altura sin incluir la base y el chapitel, y 14 de circunferencia. La fachada tiene ocho columnas. Pegado al pórtico está el templo de forma redonda decorado de columnas de mármol y de granito rojo. La altura de este edificio es igual a la del diámetro, a saber, 132 pies, la luz entra por una abertura circular que se ha hecho en la cúspide de la bóveda; este templo estaba revestido de bronce dorado, que es el que ha servido para hacer el altar mayor de San Pedro. Agrippa consagró el edificio a Júpiter Vengador. Aquí está un monumento muy sencillo consagrado al cardenal Consalvi, y las lápidas de los sepulcros de Rafael y Aníbal Caracci.

   La plaza del Panteón tiene un obelisco sobre una fuente. La plaza de Minerva tiene otro obelisco sobre un elefante. La iglesia de Minerva está sobre ruinas del templo que Pompeyo dedicó a esta diosa a causa de sus victorias. Además de los cuadros y de una multitud de bustos que tiene, se admira la capilla Aldobrandini, por sus mármoles y por dos monumentos de la familia de este nombre. La bella estatua de Jesucristo en pie con la cruz, es de Miguel Angel.

   El capitolio moderno lo he visto dos veces exteriormente. El arco de Septimio Severo. He examinado despacio con la guía en la mano las ruinas siguientes en el Forum Romanum: el edificio que está en el medio de los otros dos que forman el capitolio, está levantado donde estuvo el Tabularium, que era donde se guardaban las tablas de bronce que contenían los Senadoconsultos, y los decretos del pueblo relativos a los tratados de paz y de alianza y a los privilegios que había concedido. El templo de Júpiter Tonante erigido por Augusto a su vuelta de España, donde un rayo mató a su criado; quedan de él tres columnas corintias acanaladas de 4 pies y 2 pulgadas de diámetro, de mármol que hoy se llama de Carrara y antiguamente de Luni. El templo de la Fortuna; quedan de él 8 columnas de granito oriental de 40 pies de alto y doce de diámetro.

   Del templo de la Concordia, dedicado por Antonio Geminus, prefecto del tesoro militar, no quedan sino pocas reliquias. La Grecostasis o la sala para recibir los embajadores, de la cual quedan tres columnas de mármol acanaladas y de orden corintio. Se dice que estos restos sirven de modelo para arreglar las proporciones y adornos del orden corintio. La iglesia de San Lucas está edificada sobre las ruinas del Secretarium Senatus, donde el senado juzgaba las causas criminales que el emperador le enviaba. La columna dedicada al emperador Phocas.

   El templo de Vesta, sobre cuyas ruinas está la pequeña iglesia de San Teodoro: el edificio es circular y está dominado por el monte Palatino; pegado a este templo estaban el Lupercal, consagrado a Pan, y el higo ruminal, donde Fáustulo encontró a Rómulo y Remo.

   La Vía sagrada, hecha cuando la paz entre Rómulo y Tacio, pasa por debajo del arco de Constantino y cerca del anfiteatro; allí se reunían 4 calles. Yo me he paseado por esta vía, pensando en los ilustres romanos; sobre ella están las ruinas de la fuente Moeta Sudans, que existía desde el tiempo de Séneca; es de ladrillo y tiene la figura de un pan de azúcar. El pedestal del coloso de Nerón hecho por Zenodoto, que tenía 120 pies de alto y era de bronce. El templo de Antonino y Faustina, de que hay 6 columnas de 43 pies de alto, el templo de Rómulo y Remo, de figura circular, sobre cuyas ruinas se ha levantado la pequeña iglesia de San Cosme y Damián, cuyos cuerpos se conservan debajo del altar mayor. La basílica de Constantino, comúnmente llamada templo de la Paz; quedan de él tres grandes arcos y un pedazo de las bóvedas. Al lado está la iglesia de Santa Francisca Romana, donde se conserva el cuerpo de la santa en una urna adornada de mármoles preciosos y de bronces dorados. El mausoleo del papa Gregorio XI, obra de Oliveri, es magnífico; en la pared están embebidas dos piedras ordinarias donde se dice que se arrodilló el apóstol San Pedro para orar y hacer caer a Simón Mago. El templo de Venus y de Roma, dedicado y dirigido por el emperador Adriano; pocos son los restos que quedan de él. El Forum Romanum se comprendía entre el capitolio y el Palatino y era de forma cuadrada oblonga, estaba rodeado de un pórtico de dos altos, en el primero había tiendas, en el segundo se cobraban los impuestos. Al lado del Palatino estaba la sala del senado o curia, y a la derecha el Comitium, lugar destinado a las asambleas populares y a los procesos; a la izquierda el templo de Vesta, el de Cástor y Pólux y el pequeño lago de Saturno; al lado occidental tenía el templo de Julio César, la basílica Julia y el Keops y Saturno; el septentrional, donde está el arco de Septimio Severo, tenía el templo de Saturno, donde estaba el tesoro, el arco de Tiberio, el templo de Vespasiano, la escuela Xantha y el dicho arco, que es lo que existe. El lado oriental contenía el Secretarium Senatus, las dos basílicas emilianas y las tiendas donde Virginio tomó el puñal para matar a su hija. El medio de la plaza contenía la tribuna desde donde se arengaba al pueblo, llamada Rostra.

1830. Diciembre 13.

   Lunes: He ido a ver el palacio Quirinal o de Montecavallo, donde reside el papa en el verano, y que está sobre el monte Quirinal. El edificio es muy bueno y tiene hermosos jardines por el estilo francés. En la plaza llamada Montecavallo hay un obelisco de granito rojo de 45 pies de alto sin el pedestal. A sus lados están los dos famosos grupos griegos representando a Cástor y Pólux domando dos caballos. Dícese que son obra de Fidias y de Praxiteles y, por consiguiente, se consideran como obras maestras del arte.

   En este palacio se juntarán mañana los cardenales en cónclave para proceder a la elección del nuevo papa. He visitado las celdas donde habitarán ellos, que son pequeñas, la capilla donde se celebra la elección, donde cada cardenal tiene su asiento debajo de una especie de solio y cerca de una mesita.

   Todos los asientos están alrededor de la sala en la cual hay en medio una gran mesa cuadrada. En otra sala hay seis u ocho altares para que los cardenales digan la misa. Cada celda tiene un torno para recibir la comida de fuera, porque se ponen en incomunicación con la ciudad, para lo cual se muran las puertas del palacio y se levantan palizadas en la calle. Asegúrase que no irán los cardenales en procesión como es costumbre, porque se teme una revolución; así es que se han desterrado las personas nobles y se han arrestado otras. En una sala de este palacio hay una inscripción que atestigua que en ella recibió órdenes menores el infante de España don Francisco de P.

   Prosiguiendo mis excursiones en la ciudad he visitado a Santa María Mayor, una de las siete basílicas de Roma y de las cuatro que tienen la puerta Santa. Es un edificio magnífico, en la plaza hay una famosa columna de mármol acanalada de orden corintio, de 43 pies de alto, que se dice haber pertenecido al templo de la Paz; en el pórtico está la estatua ecuestre de Felipe IV de España. El interior de la iglesia es de 3 naves, sostenidas por 36 columnas de mármol blanco que se cree haberse tomado del templo de Juno, además de 4 de granito que sostienen los arcos de la cúpula. No tiene arcos ni bóvedas, sino cielo raso que se ha dorado con el primer oro traído del Perú. El altar mayor es compuesto de cuatro columnas de pórfido, rodeadas de palmas de bronce doradas; ellas forman un baldaquín magnífico: allí hay una urna de pórfido sostenida por cuatro ángeles pequeños de bronce dorado. La capilla del Sacramento erigida por Sixto V es suntuosa por sus mármoles, sus columnas de verde antiguo, relieves, estatuas, y por los monumentos del dicho papa y del de San Pío V. La capilla de la Virgen no es menos magnífica; el altar mayor es de lapislázuli, tiene igualmente bellos mármoles, mosaicos, pinturas, estatuas, relieves, y los monumentos de Paulo V y de Clemente VIII.

   Cerca de la puerta principal de esta iglesia están los monumentos de Clemente IX y de Nicolás IV. En otra plaza de este mismo edificio hay un obelisco aunque sin jeroglíficos. En la iglesia de San Martín presidió el papa San Silvestre dos concilios a que asistieron Constantino y Helena: tiene tres naves sostenidas por 24 columnas antiguas de mármol de diferentes colores. Por debajo del altar mayor se va a un subterráneo que se dice ser la iglesia de Constantino. La iglesia de Santa Lucía, que nada tiene de particular, pertenece a las monjas del mismo nombre. Pasamos por la calle Urbina, antiguamente Vicus patricius, nombre que se tomó de que Servio Tulio alojó allí los patricios para impedir que tramaran alguna sedición. La iglesia de Santa Pudenciana, pequeño edificio, está edificada donde estuvo la casa del prefecto Pudente, que alojó en ella a San Pedro: se conserva el altar de madera donde se cree que este apóstol celebró la misa. La capilla llamada Gaetani, rica en mármoles y bellas columnas de lumachela, contiene los pozos donde la santa conservó la sangre de tres mil mártires enterrados en dicha iglesia. La iglesia del Niño Jesús pertenece a las monjas que educan las niñas, principalmente para disponerlas a la primera comunión. Las fuentes: se llaman así porque quedan, en efecto, 4 que están en 4 esquinas; cada una tiene una estatua acostada.

   Observaciones: La población de Roma se compone de un gran número de gente pobre y miserable. La afluencia de extranjeros mantiene toda la que se dedica a postillones, cocheros, cavadores, y a los que tienen casas o cuartos para alquilar. Sin esto no podría subsistir esta población. Observan personas de toda condición que la frecuente muerte de papas arruina al Estado porque además de los gastos que ella causa, obliga a suspender las diversiones, los teatros, etc., de lo cual subsisten muchas personas. Los gastos de los funerales de León XII aún no se han pagado. El pueblo es generalmente ignorante; la carrera que se les abre es o la eclesiástica o la de lacayos o pintores, escultores y músicos. El estado eclesiástico es numerosísimo. El pueblo es supersticioso, tolerante, y no tiene un respeto servil por los eclesiásticos. Los que se dedican a la pintura usan generalmente el pelo a lo Rafael.

1830. Diciembre 14.

   Martes: He visto hoy lo siguiente: el monte Citorio, en cuya plaza está el obelisco solar que erigió Heliópolis a Psammético, primer rey de Egipto; Augusto lo transportó a Roma; tiene 68 pies de alto, sin el pedestal, que es moderno. En la misma plaza está el palacio llamado Curia Inocenciana, donde reside el Tribunal de la Rota, el cardenal camarlengo, el tesorero del Estado, y donde se verifica la lotería dos veces al mes. La iglesia de los padres de la misión que instruyen a los jóvenes que abrazan la carrera eclesiástica. En la plaza di Pietra están los restos del magnífico templo de Antonino, erigido por el senado y el pueblo romano; quedan de él once columnas corintias de mármol bastante maltratadas que forman uno de sus costados, y un pedazo de la bóveda; aquí está hoy la aduana. En la plaza de los Apóstoles, rodeada de grandes palacios, está la iglesia de los apóstoles que pertenece a los padres dominicanos. Tiene tres naves sostenidas por pilares corintios, en el pórtico está un monumento muy sencillo de Canova consagrado a su amigo el grabador de Venecia, Volpato; la amistad, representada por una mujer, llora delante del busto del difunto. En el interior del templo hay otro monumento de Canova, el sepulcro de Clemente XIV: la Templanza y la Clemencia están representadas en dos matronas y la estatua del papa. La fuente de Trevi o del agua virgen, toda es de mármol, figurando una gran roca, y la adornan varias estatuas. Es una obra graciosa y magnífica. He visto la procesión de los cardenales que han ido al palacio de Montecavallo a reunirse en cónclave; para esta función se reúnen las tropas en la plaza, se llevan coches de gala, asiste una gran porción del clero secular y regular cantando y concurre un inmenso pueblo. Se hizo la función a las 4 de la tarde. Recibí esquela de visita del caballero Torlonia.

1830. Diciembre 15.

   Miércoles: He visto lo siguiente: la iglesia de San Agustín, unida al convento de agustinos, que es un edificio excelente, un poco gótico. Conserva el cuerpo de Santa Mónica; en una pilastra pintó Rafael al profeta Isaías. La iglesia de San Apolinar, pequeña, levantada sobre las ruinas del templo de Apolo. Cerca está el Seminario Romano, en el cual los jesuitas enseñan a los jóvenes que se dedican a la carrera eclesiástica. Frente a la iglesia de San Salvador está la casa de las hermanas francesas que enseñan gratis a leer, escribir, contar y costura. La iglesia de San Andrés del Valle es magnífica: tiene altares bellísimos por sus mármoles y arquitectura, cuadros y estatuas. Aquí está un monumento dedicado a una señora hecho por Fabres, el cual parece de un gusto exquisito. Alrededor de esta iglesia estaba la Curia Pompeya, donde se reunía el senado cuando había espectáculos en el teatro Pompeyo, situado igualmente cerca de este lugar; fue en esta curia que César fue asesinado; una parte de la iglesia era la escena del mencionado teatro. Ninguna de las noches anteriores he salido de casa.

1830. Diciembre 16.

   Jueves: He visto el museo del capitolio y la Protometheca. El museo contiene en el pórtico varias estatuas y bustos antiguos de mérito; es notable la estatua colosal de Pirro. La sala Canope, donde se han reunido varias estatuas egipcias encontradas en Canope de la casa de campo de Adriano en Tívoli; se ven el doble Hermes, Anubis con cara de perro y diferentes Isis. La sala de inscripciones, colocadas en orden cronológico pertenecientes a los emperadores desde Tiberio hasta Teodosio, algunas estatuas y relieves. La sala de la urna, donde está el magnífico sarcófago en que se ha representado una parte de los hechos de la guerra de Troya, el mosaico antiguo que representa a Hércules vestido de mujer. En la gran escalera están incrustados los fragmentos del antiguo plan de Roma encontrados en las ruinas del templo de Remo. La sala del vaso, donde está el soberbio vaso grande de mármol blanco, otro vaso de bronce dado por Mitrídates al Gimnasio de los Eupatricios, dos hermosos sarcófagos: en el uno se ha representado la formación y destrucción del hombre según el sistema de Platón, en el otro los amores de Diana y Endymion, el relieve llamado Tabla Helíaca y el celebrado mosaico de las palomas de Furietti, elogiado por Plinio.

   En la galería hay varias estatuas y bustos: están el de Junio Bruto, de Catón el Censor, Escipión el Africano, el de Foción, una estatua de Marco Aurelio, etc. En la sala de los emperadores están los bustos de los emperadores y de sus mujeres, la estatua que se llama de Agripina y algunos relieves. En la sala de los filósofos están los bustos de ellos; allí se ven Tucídides, Sófocles, Homero, Epicuro, Sócrates, Arquimedes, Lisias, Asclepíades, Aristóteles, Sapho, Demóstenes, Diógenes,etc. En el salón, entre varias obras antiguas son notables dos centauros de negro antiguo, un Hércules joven de basalto, dos amazonas, la estatua de Mario, un gimnasiarca, una vieja que se cree ser Hécuba, y un bello Harpócrates. La sala del Fauno tiene entre otras cosas el Fauno de rojo antiguo, un muchacho que juega con una máscara y otro con una paloma. El sarcófago representando la batalla de Teseo y los atenienses con las amazonas, y la Ley Real, que es una tabla de bronce (figura) que contiene el decreto del senado revistiendo a Vespasiano de la autoridad imperial. Y en la sala del Gladiador se han reunido las estatuas antiguas y los bustos más estimables, a saber: el gladiador moribundo, la Venus del Capitolio, el Fauno de Praxiteles, Antinoo, Flora, Juno, Electra o la tristeza, y Apolo.

ITALIA - ROMA

   El famoso busto de Marco Bruto y el de Alejandro Magno. En todas estas salas sólo hay moderno un busto hecho por Miguel Angel.

   La Protometheca es la reunión de los bustos de los hombres famosos en las letras, en las artes y en las ciencias, hijos de Italia, cuya mayor parte han sido hechos a costa de Canova. Allí están: Dante, Petrarca, Tasso, Metastasio, Miguel Angel, Ticiano, Sarto, Donatello, Galileo, Colón, Muratori, Rafael y muchos otros, incluso el del mismo Canova. Al pie del de Rafael hay estos versos:

    Ille hic est Raphael timuit quo sospite vinci
    rerum magna parens et moriente mori.

   Por la noche fui a la soirée de Torlonia, que estuvo muy concurrida. El palacio donde vive es magnífico; tiene estatuas y cuadros.

1830. Diciembre 17.

   Viernes: Mi excursión comenzó por la basílica de San Juan de Letrán, una de las más magníficas de Roma, llamada así porque está situada donde tuvo su casa Plancio Laterano. En esta iglesia se han celebrado varios concilios generales y a ella está anexo un palacio hermoso. La iglesia tiene 5 naves sostenidas por pilastras corintias. Los doce apóstoles están situados en la principal, en estatuas colosales de mármol. La capilla Corsino es magnífica por sus mármoles, estatuas y monumentos del papa Clemente XII y de su tío. En el primero está la famosa urna antigua de pórfido que estaba en el pórtico del panteón de Agrippa. El altar del Sacramento es suntuoso; el tabernáculo es de piedras preciosas y las gruesas columnas de bronce doradas que forman el altar, se dice que son las mismas que Augusto hizo fundir después de la batalla de Actium y dorar con el oro de los buques egipcios que estaban en el capitolio. La fachada de esta iglesia es famosísima. En la plaza está colocado el más grande obelisco de Roma, de 93 pies de alto sin el pedestal. Anexo a esta basílica está el que se llama el palacio de Constantino, que consiste en un claustro de columnas pequeñas de mármol, o lisas, o espirales, o acanaladas y muchas incrustadas de mosaicos. En los corredores se muestran un brocal de pozo que dicen ser el de la Samaritana, la piedra de granito en donde se jugaron al dado los vestidos de Jesucristo, la piedra donde cantó el gallo de San Pedro, la medida de la talla de Jesucristo y dos columnas del templo de Salomón rotas en la muerte del Redentor.

   En la plaza de San Juan de Letrán está igualmente la Santa Escalera, es decir, 28 escalones de mármol blanco de la casa de Pilatos, que para conservarlos se han revestido de madera y se suben de rodillas; la basílica, y la urna de basalto donde fue bautizado Constantino. La basílica de Santa Cruz en Jerusalén es una iglesia muy regular, llena de las reliquias de la Pasión de Jesucristo y varios santos. Entre las primeras un clavo, la esponja, parte de las vestiduras, etc., también un poco de maná y la vara de Aarón. A la izquierda de esta basílica están las ruinas del templo de Venus y Cupido. A la derecha las del anfiteatro castrense, llamado así porque estaba destinado a los combates de los soldados contra las fieras y a celebrar las fiestas militares (véase el día quince de enero). La puerta mayor sirvió para formar el acueducto claudiano, que se mira como uno de los mejores de Roma. Cerca están las ruinas de los arcos neronianos, continuación del mismo acueducto; uno de los conductos por donde pasa el agua fue hecho por Marco Curio Dentato el año 482 de Roma, con los despojos tomados a Pirro. Llámase el conducto Anno Vellio. Las ruinas del pretendido templo de Minerva Médica se ven en la dirección a Santa María Mayor; y los trofeos de Mario, que son restos de la fuente Julia y el Arco de Galieno bastante maltratado. En la iglesia de Santa Práxedes, que pertenece a los benedictinos, vi la columna en que azotaron a Cristo; es de jaspe, de 3 pies de alto. En la de San Pedro ad vincula, que pertenece a los canónigos regulares, está la cadena con que fue aprisionado San Pedro y el famoso monumento de Julio II, hecho según los diseños de Miguel Angel; este mismo escultor hizo la estatua de Moisés que se ve en dicho monumento y que pasa por una obra maestra de escultura de los tiempos modernos.

1830. Diciembre 18.

   Sábado: El día ha estado tan malo que no he podido salir, sino a dar una carta al conde Juan Giraud. Escribí a Fenzi y a Pacho.

1830. Diciembre 19.

   Domingo: He estado en el monte Pincio, que es el paseo de moda; en medio de este paseo hay un obelisco. La plaza del Pópulo es la más hermosa, porque además de un grande obelisco de 74 pies de alto que se ha colocado en la mitad, hay dos fuentes graciosas adornadas de estatuas y de esfinges; los edificios del recinto son uniformes y bellos. Cerca del monte Pincio está la villa de Médicis y la Academia de pintura que costea el gobierno francés, fundada por Luis XIV, la cual no es sola, porque la Austria, Nápoles, el Piamonte y algunos otros gobiernos de Alemania pagan las suyas. El Estado Pontificio tiene la Academia Real de San Lucas. Se enseñan en la Academia francesa: pintura, escultura, arquitectura y mosaico.

1830. Diciembre 20.

   Lunes: El conde Giraud ha estado a visitarme. He visto hoy la iglesia de Santa Inés, que por sus mármoles y sus columnas, sus relieves y estatuas, merece ser considerada como hermosa. Tiene la figura de una cruz griega. He pasado por la casa en donde se recogen y se educan gratis los huérfanos. Por el antiguo campo de Marte, donde se hacían los ejercicios militares y se reunía el pueblo romano para elegir los magistrados. He visto las ruinas de los famosos baños de Tito, estos establecimientos que primero se dedicaron a servir de baño al pueblo, se extendieron poco a poco, de modo que sirven también para paseos, ejercicios gimnásticos, y para reunirse los filósofos y oradores es una especie de sesión amistosa.

1830. Diciembre 21.

   Martes: El Journal du Commerce de París ha publicado mi asistencia a la corte del gran duque de Toscana en el artículo que añado a este diario:

    On nous écrit de Florence:
    Le 9 novembre, le grand duc a donné une superbe soirée a laquelle ont été invités les étrangers de distinction qui se trouvaient dans la ville. Nous y avons remarqué le général Santander: c'est avec plaisir, mais non sans étonnement, que nous avons vu le souverain de la Toscane, le neveu de l'Empereur d'Autriche, converser amicalment avec l'ex-vice-président de la Colombie".

    He visto algunas otras iglesias de menor importancia, la plaza de Farnesio, donde hay dos fuentes, y el hermosísimo palacio Farnesio que pertenece al rey de Nápoles. El palacio Spada, donde está la estatua colosal de Pompeyo a cuyo pie se dice fue asesinado César, y una estatua de Aristides sentado, y algunos excelentes cuadros de la escuela italiana y flamenca. El gran circo donde desde el tiempo de Rómulo se tenían juegos magníficos en honor de Neptuno, llamado Consus, por lo que se llamaron Consualia; aquí acaeció el robo de las Sabinas. Se hacían carreras de carros y de caballos, por lo que se denominó circo, y a los juegos circenses.

   Los emperadores agrandaron el terreno de modo que si en tiempos de César cabían ciento cincuenta mil personas, en el de Constantino cabían trescientas ochenta mil. El circo no tenía la forma del anfiteatro, pero estaba decorado de pórticos. La iglesia de Santa María in Cosmedin, levantada sobre las ruinas del templo de Ceres y Proserpina. Al frente estaba otro templo de Vesta (no en el que se conservaba el fuego sagrado) del cual se conserva lo principal: es de figura redonda con 19 columnas corintias de mármol blanco acanaladas; según las leyes de Numa cada curia debía tener un templo dedicado a Vesta. Cerca están los restos del templo de la Fortuna viril, mandado hacer por Servio Tulio en acción de gracias de haber sido elevado a la monarquía habiendo nacido esclavo; un cuadrado oblongo es su figura, cuatro columnas de frente y siete de costado componían su adorno; son de orden jónico y acanaladas; hoy es una iglesia de la Virgen. Al frente está la casa de Nicolás Rienzi, que en 1347 quiso resucitar la República romana, haciéndose tribuno. Inmediato está el puente Palatino, hoy llamado puente roto, porque en efecto lo está.

   El puente Fabricio, hoy Quattro Capi, conduce a la isla del Tíber llamada de San Bartolomé; esta isla fue formada por una gran cantidad de haces de trigo perteneciente a Tarquino, que el pueblo arrojó al río, no queriendo disfrutar cosa alguna de este tirano después de su expulsión. El puente Graciano conduce de las islas al lado derecho del Tíber, hacía el monte Vaticano, a la parte llamada Trastevere. Cerca está la puerta de Ripa Grande, que es el lugar donde Porsena acampó cuando Mucio Scévola intentó matarlo y se quemó la mano en su presencia, y como el senado le cedió este terreno en recompensa, se llamó Prata Mucia, prados de Mucio. Aquí fue también donde Clelia atravesó el río a nado para escaparse de los etruscos. Casi a la cabeza del puente Quattro Capi hay una fuente que imita una cascada.

1830. Diciembre 22.

   Miércoles: Nada de particular.

1830. Diciembre 23.

   Jueves: Me ha visitado segunda vez el conde Giraud, que es poeta bastante distinguido. Me ha escrito Fenzi, de Florencia, comunicándome que había vendido el dinero que le dejé a razón de ochenta y dos francos, treinta céntimos la onza española, cuyo producto estaba a mi disposición; su carta es de 21. Estuve donde Torlonia a la soirée, allí fui presentado a la sobrina de Giraud, Mme. Cowell, al duque Crochiano y al conde Sagaroli.

1830. Diciembre 24.

   Viernes: Por la noche estuve en la sociedad de la marquesa Cenci, y fui presentado al señor Gaetani, a la condesa Bandini, a la marquesa Piazzi y al encargado de negocios de Francia, M. (Pellouck). Hoy se ha presentado al cónclave el embajador extraordinario de Francia, marqués de Latour-Maubourg, y lo había hecho ya el de Austria; estas dos cortes y la de España hacen esta presentación en virtud de que son las tres potencias que tienen veto en la elección del papa.

1830. Diciembre 25.

   Sábado: He conocido a don José de Jesús Herrera, habanero.

   La marquesa de Bandini me dio anoche una medalla que sirve para poder entrar al palacio del cónclave a ver el registro de la comida de los cardenales.

1830. Diciembre 26.

   Domingo: He visitado a la señora Lorenzana, natural de Guayaquil, que tiene familia, lo que ejecuté por haber conocido uno de sus hijos.

1830. Diciembre 27.

   Lunes: He recibido carta de Arrubla del 14 de septiembre en que me dice su destierro a Antioquia y que Raimundo Santamaría queda encargado de mis negocios junto con Telésforo Rendón. También de Alcázar de Cartagena, del 5 de octubre. He estado en los tres talleres de Thorwaldsen, célebre escultor danés, y entre las obras que hemos visto han sido el monumento de Pío VII, la estatua ecuestre del príncipe Poniatowski, y la estatua de Copérnico, que deben ser colocadas (las dos últimas) en Varsovia; por la noche estuve donde la marquesa de Cenci.

1830. Diciembre 28.

   Martes: Recibí cartas de M. Jullien de París del 8 y 10 de diciembre, muy amistosas. Hoy he visto lo siguiente: la iglesia de Santa Susana, la fuente de Moisés o del agua feliz, que es una de las más hermosas de Roma; la iglesia de San Bernardo, hecha de uno de los edificios redondos que había en las termas de Diocleciano; en el huerto de este convento se ven restos del teatro que tenían las termas; estos edificios redondos contenían agua tibia o caliente para los baños; las termas de Diocleciano eran un vastísimo edificio donde se podían bañar a la vez tres mil doscientas personas; su forma era cuadrada y se componían de pórticos, patios, salas magníficas, teatros, nadaderos, alamedas, bosques, etc.; se hacían juegos gimnásticos, se estudiaba en la biblioteca Ulpiana que se trasladó del Foro de Trajano y había, en fin, la Pinacoteca donde estaban las estatuas y bustos de los hombres ilustres. Sobre esta sala se ha edificado la iglesia de Santa María de los Angeles, que pertenece hoy a los frailes cistercienses; su forma es una cruz griega, y se conservan 8 columnas de granito rojo de una grande dimensión que pertenecían a los Thermes. En ella hay un buen fresco de Dominiquino: el martirio de San Sebastián. Quedan de los Thermes algunos restos, que manifiestan su magnificencia. Detrás de ellos está el Castra Pretoria, es decir, los cuarteles de los soldados pretorianos desde los cuales daban muchas veces la ley a los emperadores: se ven algunos restos fuera de la puerta Pía. Por aquí queda también el baluarte de Servio Tulio, compuesto de murallas y fosos. En la iglesia de los Angeles está la meridiana de Bianchini hecha en 1701, y los monumentos de los dos famosos pintores Salvador Rosa y Carlos Maratta. A doce millas de la puerta Pía está el puerto de Lamentana, que era del territorio de los Sabinos. El Monte Sagrado queda hacia esta parte, dos millas de la puerta Pía.

1830. Diciembre 29.

   Miércoles: Me ha visitado en nombre de Tejada su actual secretario Lòrenzana.

   He escrito a Alcázar a Cartagena incluyéndole cartas para Arrubla, Raimundo Santamaría, Telésforo Rendón, mi cuñado Briceño, el doctor Antonio Amaya y mi señora Nicolasa Ibáñez, a todos los cuales hablo sobre intereses. Este pliego lo recomienda don José de la Luz a New York, a don Santos Suárez, y por el mismo conducto deben venir las respuestas dirigidas a París o a la casa de Chanviteau y hermanos o a la de Rougemont de Löwemberg. Volví a escribir a Núñez a Cartagena.

   He hecho cuarta visita a la basílica de San Pedro y he subido a la cúpula hasta la linterna, desde donde se goza de la vista de Roma y de una gran parte de la campiña. Esta noche debí haber ido a casa del señor Eynard, el generoso socorredor de los griegos, si hubiera recibido la invitación más temprano.

1830. Diciembre 30.

    Jueves: Recibí un paquete de gacetas de Bogotá hasta octubre que me inspiran tristeza por la suerte de aquel país. Conocí al marqués Potenziani, hombre instruido y liberal: me hizo mil cumplimientos; por la noche estuve en casa del señor Herrera de La Habana, a invitación suya.

   Hoy he recorrido el Vaticano, que es un grande e inmenso palacio donde ordinariamente habita el papa, adornado de jardines y fuentes y donde se ha reunido una inmensa colección de estatuas y bustos, inscripciones, sarcófagos, vasos, etc. Es imposible absolutamente dar una idea detallada de todo esto. La Capilla Sixtina tiene dos frescos de Miguel Angel y su famoso del Juicio Universal, que ha sufrido bastante de la humedad. La Capilla Paulina donde se hacen las cuarenta horas y se deposita el sepulcro, es pintada por Zuccari, Buonarroti y Sabotini, que ha padecido mucho del humo. Las logias de Rafael son corredores pintados por este pintor insigne y por sus discípulos; hay 30 arcadas y los pasajes son tomados del Antiguo Testamento: tienen arabescos. El Padre Eterno desembrollando el caos, pintura admirable, es de la mano de Rafael. Salas de Borgia, contienen frescos de Perino del Vaga y Pinturicchio, algunos relieves, vasos, un trepie de mármol, y los frescos antiguos que se creen griegos llamados las bodas de Aldobrandini y que pasaron por las más bellas pinturas hasta el descubrimiento de las de Herculanum. En la 4a. de estas salas hay fragmentos de tierra cocida antigua y un carro de bronce.

   El corredor de las inscripciones contiene un número considerable de ellas, paganas y cristianas sacadas en parte de los antiguos cementerios cristianos, y algunos sarcófagos y pedazos de estatuas muy buenas.

   Museo Chiaramonte, primera parte: contiene bustos y estatuas, columnas de mármol y sepulcros; lo más notable es Apolo sentado, algunos gladiadores, etc. Brazo nuevo del museo es una soberbia galería adornada de bellas columnas de mármol e iluminada por claraboyas, entre lo que contiene es notable: las estatuas de Lucio Severo, la nombrada de Minerva Médica, la colosal que representa el Nilo, Venus Anadyomene, una Amazona, Demóstenes, Eurípides, Ganimedes, etc. Segunda parte del museo: contiene innumerables estatuas, bustos, relieves, etc. Museo Egipciano: Hemycles de Belvedere, compuesto de diferentes salas donde se ha reunido una porción de monumentos egipcios y los modelos de las antigüedades del Partenón de Atenas existentes en Londres.

   Museo Pío Clementino: es un edificio elegante y bien adornado, el vestíbulo cuadrado es pintado de arabescos por Volterra; en medio está el nombrado torso de mármol llamado Torso de Belvedere, fragmento de una estatua de Hércules, esculpida por Apolonio. Vestíbulo del norte, tiene un gran bassin de mármol. Sala de Meleagro, así llamada porque su decoración principal es un Meleagro. Pórtico del patio: contiene muchos trozos de estatuas antiguas y bellos sarcófagos; en el primer gabinete están el Perseo y los dos pugiladores de Canova, obras de gran mérito; en el segundo gabinete está el célebre Mercurio de Belvedere, conocido con el nombre de Antinoo; en el tercero el imponderable grupo del Laocoonte; en el cuarto, la afamada estatua de Apolo de Belvedere. Sala de los animales: así llamada porque contiene todas las especies de animales preciosamente ejecutadas en mármol. Galería de las estatuas, que se compone de un gran número de ellas así griegas como romanas; son notables las de Clodio Albino, una Amazona, Posidipo y Menandro sentado, el grupo de Esculapio e Hygia, una Danaide, la bella de Ariadna abandonada, vulgarmente llamada de Cleopatra. La sala de los bustos contiene una porción de ellos. El gabinete destinado a varias estatuas o bustos: hay aquí una famosa silla horadada de rojo antiguo, y una taza de lo mismo, un Ganimedes, relieves exquisitos sobre Hércules, una Venus que sale del baño, el Apoteosis de Adriano en relieve. Sala de las Musas: así llamada porque se han colocado todas ellas en estatuas que forman la más rara colección. Esta sala está adornada con 16 columnas de mármol de Carrara. Se encuentran aquí un Hermes de Aspasia, otro de Pericles, otro de Salón, de Pitaco, Bias, una estatua de Licurgo arengando, un Hermes de Periandro. La sala redonda contiene estatuas y bustos colosales y un gran bassin de pórfido de cuarenta y un pies de circunferencia. La sala de cruz griega, magnífica, contiene la estatua de Augusto, un ídolo egipciano y algunos relieves y estatuas. Dos estupendas urnas sepulcrales de pórfido que sirvieron de sepulcro a Santa Constanza y a la emperatriz Helena, con famosísimos relieves. La escalera principal del museo es de mármol de Carrara, decorada de veinte columnas de granito, balaustradas de hierro y entablamento de mármol; aquí hay también estatuas. La sala de la Bighe: tiene varias estatuas, entre ellas la de Apolonio Thyaneo. La galería de los candelabros: contiene monumentos egipcios, vasos, candelabros y estatuas. (Siguen aquí dos otras salas que no se pudieron ver porque se reparaba el piso). Salas de Rafael: son las que todos los viajeros y todos los inteligentes admiran con mucha justicia; son cuatro pintadas al fresco por este insigne artista; en la una está el incendio de un pueblo con una naturalidad asombrosa, en la segunda la Escuela de Atenas, obra de un mérito singular, la disputa sobre la Eucaristía, el Monte Parsano y la Jurisprudencia; en la tercera, Heliodoro en el templo de Jerusalén, el milagro de Bolsena y la prisión donde el ángel liberta a San Pedro, obra que se dice ser la producción más estupenda del arte; la cuarta tiene la batalla de Constantino y otros pasajes de este emperador. La colección de cuadros en el Vaticano está reducida a veinte o veinticuatro solamente, pero ellos son los más asombrosos que se conozcan en la pintura moderna; las Tres virtudes teologales, de Rafael; la Transfiguración del mismo y la Madona de Foligno; la Piedad, de Caravaggio; Santa Helena, de Veronés; la Comunión de San Jerónimo, de Dominiquino; la Virgen, Santo Tomás y San Jerónimo, de Guido; la Magdalena de Guercino; el Nac imiento de la Virgen de Albano; la Crucifixión de San Pedro, por Guido; el gran cuadro del Ticiano representando la Virgen, Santa Catalina, San Francisco, San Sebastián, San Pedro y San Ambrosio; la Resurrección, por Perugino; la Coronación de la Virgen dibujada por Rafael y ejecutada por Julio Romano y Fattore, sus discípulos. No hubo tiempo de ver la biblioteca ni los jardines.

1830. Diciembre 31.

   Viernes: Estuve a ver a Tejada y comí con él, habiéndome convidado a ir a comer cuando quisiera. Por la noche estuve donde la Cenci. Hoy se canta un solemne Te Deum en la iglesia de Jesús, por el fin del año, al cual asisten el senado y los conservadores (cuatro) en gran procesión y los cardenales cuando no están en cónclave como ahora.

1831. Enero 1°.

   Sábado: Hoy se visita personalmente o por esquelas a todos los conocidos y amigos como en pascuas, por ser principio de año. Me visitó el marqués Potenziani. El embajador español se presentó al cónclave y vi la comitiva procesional muy brillante.

   Por la noche estuve en la Sociedad Filarmónica protegida por jóvenes y señoras aficionadas a la música; se cantaron varios trozos de óperas de Rossini y de Pacini; una de sus cantarínas fue la condesa Survaylof, joven rusa riquísima.

   Conocí allí a Pacini y al escultor Baruzzi, discípulo de Canova, que me ha ofrecido acompañarme a visitar el Museo Vaticano.

1831. Enero 2.

   Domingo: He comido en casa del marqués Potenziani y he conocido a su esposa.

1831. Enero 3.

   Lunes: He estado dos veces en el Museo del Vaticano con Baruzzi y habiéndome éste proporcionado conocer al caballero Visconti, secretario de la Sociedad Arqueológica, éste me explicó científicamente una porción de estatuas. He comido en casa del habanero Herrera. Tuve esquela de visita del señor Tejada y carta de Fenzi, del primero de enero, sobre intereses.

   Por la noche fui presentado por el señor Visconti al embajador de Austria, conde Lützow, y a su señora en la soirée que dan los lunes. También al señor Bischi, al señor Horacio Vernet, director de la Academia francesa de Roma y al señor Eynard, protector de los griegos, quien me invitó a sus sociedades por la noche.

1831. Enero 4.

   Martes: He comido con Tejada segunda vez; he escrito nuevamente a Raimundo Santamaría y a Rendón a Bogotá, sobre intereses, y la carta irá por conducto de Tejada.

   También escribí a Pacho a París. He estado por la noche en casa del señor Eynard, donde fui presentado a su amable señora, al embajador francés conde de Latour-Maubourg, y a la viuda del barón Staël, autor de las Cartas sobre Inglaterra.

1831. Enero 5.

   Miércoles: Fui con el señor Visconti al Monte Sagrado y eran de la partida el señor de Fresne, subsecretario de Polignac, y el ex par de Francia conde de D'Esturbel.

   De la Porta Pía al dicho monte, vimos lo siguiente: las bellas casas de campo Albani, Torlonia, y Pamphili. La iglesia de Santa Inés, muy elegante por sus columnas de granito, y la Porta Santa; hay en ella un busto del Salvador, de Miguel Angel, y un bello candelabro antiguo. La iglesia de Santa Constanza, de figura esférica, con columnas corintias dobles. Se ven las ruinas del hipódromo de Constantino, sobre lo cual dudan algunos; el columbario, donde se depositaban las cenizas de los muertos en huecos semi-circulares como nidos de palomas; esto era del tiempo de Augusto. Hay epitafios al pie de cada nicho; he aquí dos que copié: una madre a un hijo tierno:

       "Sanctus vixi quamdiu potui, sine lite, sine rixa, sine controversia, sine aere alieno, amicis, fidem bonam praestiti, peculio pauper, animo divitissimus, bene valeat is qui hoc titulum perlegit meum".
       Quod tu mihi debebas facere ego tibo facio mater pia.
      
    (Sigue Nota del Editor...)"

   El puente llamado Narses sobre el Anio y antes Nomentano, que fue destruido por los godos, y reedificado por Narses. Inmediatamente está el Monte Sagrado, colinas suaves y cubiertas de grama, adonde se sabe que dos veces se retiró el pueblo romano disgustado con los patricios. En el camino que parte estas colinas hay dos ruinas de sepulcros, uno de los cuales se dice que es el de Menenio Agrippa, el mismo que sosegó al pueblo con el apólogo del cuerpo humano. Diciendo yo al conde de D'Esturbel que el apólogo era ingenioso, me respondió: il n'est plus le temps de ramener un peuple avec un apologue.

   Más lejos están las ruinas de la casa de campaña de Phaon, liberto de Nerón, donde este monstruo se mató. Los romanos hacían sus sepulcros en los lugares más elevados de los caminos públicos, para dar seguridad a los viajeros, porque el pueblo temía las sombras de los muertos.

   Por la noche fui a la plaza de San Eustaquio, donde se venden mil juguetes que se compran para los niños en la Epifanía y se llaman Befana, con cuyo nombre los entretienen o los asustan para impedirles que sean traviesos. Luego estuve donde la Cenci.

1831. Enero 6.

   Jueves: El día lluvioso. Por la noche casa de Torlonia a la soirée.

1831. Enero 7.

   Viernes: Por la noche casa del marqués Potenziani.

1831. Enero 8.

   Sábado: Recibí carta de mi hermana de siete de octubre por conducto de los Darthez. La excursión de hoy fue por la Vía Appia, mandada hacer por Appio Claudio censor, de la cual se conserva una gran parte. Vi el primer convento que fundó Santo Domingo; el Arco de Druso, padre de Claudio, muy sencillo; el Trivium, una especie de garita con tres nichos que miraban a tres caminos diferentes, donde un muchacho esperaba el agüero bueno o malo según lo primero que veía venir hacia él; la puerta de San Sebastián, antiguamente puerta Appiana; el valle de Egeria, donde se supone que Numa conversaba con la Ninfa; la iglesia Domine Quo Vadis, nombre tomado de la pregunta que uno hizo a San Pedro fugitivo de Roma, y desde donde regresó a sufrir el martirio; el pequeño río Almón, donde según Ovidio los sacerdotes de Cybeles lavaban todos los años la estatua de la diosa y los instrumentos de su culto; el sepulcro de Priscilla, donde hoy vive una familia pobre. Al dividirse la Vía Appia de la Vía Adreática, hay varios sepulcros desconocidos; un columbarium o sepulcro de familia; la basílica de San Sebastián, donde se halla una estatua del santo, de un discípulo de Bernini; aquí están las catacumbas o subterráneos donde los primeros cristianos hacían el servicio divino, enterraban a los mártires y a los pontífices; son vastísimos y se ve todavía el lugar donde eran enterrados los papas y las señales de los mártires que eran o un vaso con su sangre o esta marca. El circo de Rómulo, hijo de Majencio o de Caracalla, del cual se conserva el meta o término de la carrera de los carros, la espina o calzada divisoria, los lugares donde tocaban los flautistas, donde se colocaba el emperador y donde se mantenían los carros y las famosas caballerizas. Cuatro partidas había en estos espectáculos según el color de los jinetes, a saber: blanco, verde, azul y rojo; el circo tiene mil quinientos sesenta pies de largo y doscientos cuarenta de ancho.

   El famosísimo sepulcro de Cecilia Metella, de forma circular, de ochenta y nueve pies y medio de diámetro, muy bien conservado; ella era mujer del triunviro Crasso. El sepulcro de Servilio Quadratus, descubierto en 1808 por Canova.

   Por la noche estuve en la Sociedad Filarmónica y donde la ex reina de Holanda Hortensia, hija de Josefina, mujer de Luis Bonaparte; allí fui presentado al príncipe de Musignano, hijo de Luciano Bonaparte, príncipe de Canino, y a su señora la hija del ex rey José Napoleón.

1831. Enero 9.

   Domingo: Hoy la excursión fue al monte Palatino, donde empezó a fundarse Roma, donde habitó su fundador, donde él fue encontrado, y el cual ha dado lugar a que se llamasen palacios las casas de los jefes de los Estados. Los cinco primeros reyes habitaron aquí. He visto el palacio de los Césares, el templo de Apolo dedicado por Augusto, las salas donde este emperador habitó, que hoy están adornadas de yedras, porque la luz entra por en medio del techo. Vi la cámara del inglés Mills, que ha comprado lo que se llama la villa Mattei. Fuera del recinto del Palatino están las termas de Caracalla y dentro de Roma los restos del teatro de Marcelo. Recibí convite del embajador de Austria para una soirée el martes inmediato. Fui presentado al señor Colyar y a su señora, ingleses. Estuve donde la marquesa (Cenci).

1831. Enero 10.

 Lunes: Introducido al profesor de arqueología Gherard, prusiano, me condujo a ver una colección de vasos etruscos recientemente descubiertos en los alredores de la Toscana e hizo una porción de explicaciones curiosas sobre sus pinturas, jeroglíficos, etc. Después proseguí con Visconti las excursiones por las ruinas de Roma; estuvimos en el Coliseo o anfiteatro Flavio y se nos explicó su composición, el lugar destinado al emperador, a los patricios, al pueblo y a los extranjeros; aquel por donde entraban las bestias feroces y donde se retenían como en un toril y todo lo demás conducente a formar una idea de este magnífico establecimiento. Pasamos a la Casa de Oro de Nerón, sobre la cual Tito hizo edificar las termas que tienen su nombre; de lo uno y de lo otro se conservan restos famosos que dan una idea de la magnificencia del edificio, y sobre todo una especie de arabescos perfectamente conservados, que se dice haber servido a Rafael para pintar los del Vaticano. Vimos también los restos del foro Palladium o del foro de Domiciano edificado de una parte del templo de Palas.

   Por la noche estuve donde la Cenci y fui presentado a la condesa Guiccioli, amante de Lord Byron. Me visitó el señor Colyar.

1831. Enero 11.

   Martes: Hice una segunda visita al Museo del Capitolio. Por la noche estuve donde el embajador de Austria, y fui presentado al escultor Thorwaldsen, al doctor Glasgow y su señora, ingleses, y a Lady Mary Deerbant, inglesa también.

1831. Enero 12.

   Miércoles: Me visitó Mr. Glasgow y su señora me convidó a la soirée de hoy, a la cual asistí. En ella fui presentado al secretario y al agente de doña María da Gloria.

   La excursión de hoy fue a las termas de Caracalla, edificio vastísimo donde como en los demás establecimientos de esta especie, no sólo había baños para el pueblo, sino bibliotecas, ejercicios gimnásticos y lugares para los gimnosofistas, que eran los que entretenían a los espectadores contándoles historias y respondiendo a las preguntas que les dirigían. Las termas tuvieron en mira un objeto político: Agrippa fue el primero que las hizo, Augusto se propuso distraer al pueblo de las reuniones del foro donde discutía los intereses nacionales y hacerle olvidar poco a poco la República. Las termas de Caracalla son las mejor conservadas.

   Pasé por el monte Aventino: en un paraje estaba la cueva de Caco, en otra el almacén de trigos a orillas del Tíber; en frente está hoy el puerto. Más adelante sobre la vía Ostiense está la pirámide de Cayo Cestio, un particular rico; tiene la figura de las de Egipto y está revestida de mármol blanco; su altura es de ciento trece pies y cada lado tiene sesenta y nueve de ancho. El puente Sublicio, el primero que se hizo en el Tíber por Anco Marcio y en el cual Horacio Cocles hizo su brillante defensa contra Porsenna; no existen hoy sino pequeñísimos restos.

   Una capilla edificada en el lugar donde San Pedro y San Pablo se separaron para recibir el martirio. La famosa basílica de San Pablo destruida por el incendio de 1823, y que hoy se reedifica a expensas de las ofrendas de toda la Europa.

1831. Enero 13.

   Jueves: Llevé esquelas de visita donde Mr. Glasgow, Mme. Mary, príncipe de Musignano, Mr. Hunskins.

   Visité el museo del Vaticano por la noche con antorchas; es imposible describir el efecto que hace la luz sobre las estatuas: se ven personas vivas en lugar de figuras de mármol. Después fui a la sociedad de M. Horacio Vernet, donde fui presentado al señor Morier, embajador de Inglaterra en Persia y comisionado a Méjico para celebrar el tratado de comercio con esta República.

1831. Enero 14.

   Viernes: He recibido convite para baile donde la duquesa Torlonia. Visité una rica colección de objetos chinescos pertenecientes al señor Martucci; allí se ven cuadros pintados en cartón representando las costumbres de la China, útiles para el servicio religioso y para las casas, vestidos de los habitantes, en fin, cuanto se puede desear para hacerse cargo de aquel país. Todo está en bronce o piedras preciosas. Una colección de plantas, aves y peces pintados, y cerca de cuatro mil columnas manuscritas en idioma chinesco. El examen de esta colección comprueba dos cosas: primera, que la China es un país muy antiguo, donde las ciencias y las artes no son desconocidas; segunda, que la religión católica tiene muchos usos en el culto idénticos a la de Confucio y unos principios, por ejemplo la encarnación, la Virgen, incensarios, etc. Dícese que el uso de la brújula fue descubierto en China mil cincuenta años antes de la era cristiana.

   La excursión fue del lado de la Vía Appia hacia el vallecito de la Caffarella, donde está la gruta de la ninfa Egeria; aquí hay una fuente. Augusto revistió de mármoles esta gruta, teniendo la pretensión de ser respecto de los césares lo que Numa fue después de la fundación de Roma. Juvenal se queja en un hermoso verso de que se hubiera así profanado la virginidad de aquel lugar. Cerca de la gruta, sobre una pequeña eminencia, hay un bosquecillo para recordar la memoria del bosque donde Numa se paseaba cuando venía a consultar su ninfa.

   A media milla de distancia hacia Roma, está el templo del dios ridículo, el cual fue dedicado al genio de la vuelta o del retorno (Génie du retour) por haber levantado Aníbal el sitio de Roma; está construido de ladrillo, así como el templo del dios Baco o de Camenas, que eran las musas que inspiraban a los legisladores; aquí se muestra el ara de los sacrificios de Baco, que es una media columna, y dos ánforas grandes para el vino (esquema). Desde aquí se ven a corta distancia los templos dedicados al dios de los caminos y a la victoria que obtuvo Veturia sobre Coriolano, haciéndolo desistir de atacar a Roma; se llama de la fortuna Muliebre. El sepulcro de los Scipiones, en forma de catacumbas, descubierto en 1780. El monte Celio, así llamado porque un capitán etrusco, Cele Vibonna, se alojó aquí viniendo en auxilio de los romanos. Sobre él están la iglesia de San Juan y San Pablo, que es bonita y pertenece a los padres de la Pasión; en el jardín se ven los magníficos restos del Vibarium o el parque donde se mantenían las bestias feroces destinadas al anfiteatro; cerca está la iglesia de la Navicella, en cuyo espacio estaban los alojamientos de los soldados extranjeros, castra peregrina.

   También está en esta montaña la iglesia de San Esteban de la Rotunda, de figura redonda, que se dice haber sido el templo de la buena diosa que Clodio profanó. En las paredes que rodean la columnata que está al medio, se han pintado los horrores del martirio de algunos cristianos.

   Por la noche fui a la Sociedad Filarmónica.

1831. Enero 15.

   Sábado: He escrito nuevamente a Santamaría y a Rendón a Bogotá, por conducto de Núñez, de Cartagena, sobre remisión de intereses. Estas cartas van a New York dirigidas al señor Tomás Gener. También he escrito a mi hermana.

   La excursión fue al monte Esquilino; allí están las ruinas de una gran sala que impropiamente se llama el templo de Minerva Médica. Pasé por el circo castrense segunda vez y por la pirámide de Cayo Cestio, en la cual entramos. Nos paseamos por encima de los restos de las antiguas murallas de Roma del tiempo de Aureliano. Alrededor de la pirámide enunciada está el cementerio de los protestantes. Vi los restos del Forum de Augusto.

   Por la noche estuve en el teatro del Valle a comedia y ópera; el edificio es malo y la sala sucia.

1831. Enero 16.

   Domingo: Por la noche estuve en la sociedad de la princesa Colonna, señora tan amable y tan buena conmigo que sin que yo lo advirtiese me retrató, ella misma, poniéndome a aprender un juego. Me convidó al teatro el jueves a ver la galería de su magnífico palacio.

1831. Enero 17.

   Lunes: Recibí esquela de visita del príncipe Musignano, de Mr. Ingram, inglés, y de Vernet. He visitado la Biblioteca del Vaticano, compuesta de diferentes salas de gusto y de un gran salón dividido en dos naves. Esta biblioteca es la más grande de Italia por el número de manuscritos griegos, latinos, italianos y orientales. El gobierno mantiene varios intérpretes; 2 para la lengua latina, 2 para la griega, 1 para la hebrea y otro para la siriaca y árabe. En la gran sala hay una colección de vasos ítalo-griegos y etruscos. En todas las demás se ve lo siguiente: un calendario ruso pintado en madera, un pedazo de tela de amianto, un gran vaso de Sèvres regalado por Carlos X de Francia, 2 candelabros de la misma fábrica regalados por Napoleón; varios utensilios y pinturas de los antiguos cristianos, algunos instrumentos para darles martirio, muchos escritos antiguos sobre papiro, frescos famosos de Mengs, estampas antiguas y modernas, medallas, una colección de tierra cocida, varias antigüedades profanas de bronce de que usaban los antiguos y la historia de los concilios generales pintada al fresco. También se ha pintado al fresco la vida de Pío VI y de Pío VII. Hay un cuadro excelente que representa al arquitecto Fontana presentando a Sixto V el plan de la biblioteca, pintado por Escipión Gaetano. Por la noche fui presentado al príncipe de Montfort, Jerónimo Bonaparte, ex rey de Westphalia, y a la princesa su esposa, hermana del rey de Wurtemberg y prima hermana del emperador de Rusia, señora amabilísima; el príncipe conversó largamente conmigo, paseándonos en la sala, sobre los usos de Colombia, y me invitó a volver a verlo en cualquiera de las noches siguientes, pues en todas recibe. El príncipe me pareció joven todavía, alto, trigueño, delgado y con algunas facciones parecidas a Napoleón.

1831. Enero 18.

   Martes: He estado en el palacio Colonna, donde hay una numerosa colección de cuadros, salas amobladas con lujo, y una de ellas hermosísima por su magnitud y adornos. Los jardines son grandes y bonitos, ellos están en una parte de las termas de Constantino.

   Aquí se ven dos disformes pedazos de mármol del templo del sol. Recibí un convite para comer en casa de Jerónimo Bonaparte. Estuve por la noche en la sociedad del príncipe Musignano.

1831. Enero 19.

   Miércoles: La excursión de hoy fue al Foro. He recorrido nuevamente los restos de los monumentos de este célebre lugar y me he hecho cargo del lugar donde estuvo el templo de Saturno, que era donde se guardaban los tesoros de los dioses, la Curia Hostilia después se llamó Julia, la tribuna o rostra, que se cambió después a otro lugar en consecuencia de la conjuración de los Gracos, y que fue donde realmente se expuso al pueblo la cabeza de Cicerón; la roca Tarpeya, el templo de la Concordia, el Tabularium, las prisiones Mamertinas, en cuyos calabozos entramos y vimos la fuente y la columna donde estuvieron atados los apóstoles San Pedro y San Pablo; la parte de la Vía Sacra por donde subían al capitolio los triunfadores, la Grecostasis y el templo de Vesta. Después visitamos el teatro de Marcelo, sobrino de Augusto, y el pórtico de Veturia su madre, que se construyó para que los espectadores pudieran guarecerse de la lluvia: hoy sirve de pescadería.

   Fui a comer con el príncipe de Montfort, que junto con su señora me distinguieron mucho y se ocuparon de informarse de las cosas de Colombia; me senté a la izquierda, seguidamente a la princesa. Después estuve donde Potenziani y donde Mr. Glasgow. Conocí al príncipe Braschi, comandante de la guardia noble, y a la condesa Marcolini. El día de San Antonio Abad se bendicen en la iglesia de este nombre, que es de monjas, todos los caballos de los coches y carros.

1831. Enero 20.

   Jueves: Visité las termas del Trajano, iguales a todas las demás, y de las cuales se conservan las salas donde se depositaba el agua para inundar el Coliseo cuando se querían dar funciones de barcos; estas termas están unidas a las de Tito.

   Recorrimos nuevamente el Foro y la columna de Trajano, a cuya cúspide subimos, el Foro de Augusto y su sepulcro, convertido hoy en anfiteatro.

   Finalmente estuve segunda vez en la villa de Borghese y vi las estatuas, bustos, frescos y demás trabajos de escultura que contiene; de Bernini hay trabajos excelentes, como los tres amores dormidos. También está aquí un famoso hermafrodita.

   Por la noche fui a la soirée de Torlonia, que ha sido la más brillante que he visto en Europa, no sólo por el concurso, sino por el magnífico local en que se dio el baile.

   El palacio estaba bien iluminado y todas las salas decoradas de estatuas. El Hércules y Lycas de Canova.

1831. Enero 21.

   Viernes: He comido con Tejada y he visitado al canónigo Vásquez, agente del gobierno mejicano en esta capital.

   No salí por la noche.

1831. Enero 22.

   Sábado: Fui presentado a la princesa Gabrielli, hija de Luciano Bonaparte, príncipe de Canino, y después estuve en la soirée de Hortensia.

1831. Enero 23.

   Domingo: Estuve en la bendición de caballos en San Antonio Abad y después a vísperas de San Pedro.

   Comí en casa de Potenziani. Después fui donde la señora Colonna, donde me mostraron el retrato que me había hecho. Recibí convite para el baile del embajador de Austria.

1831. Enero 24.

   Lunes: Fui otra vez al museo del capitolio y visité las salas llamadas de conservadores, que contienen cuadros de artistas distinguidos; los más notables son el de Santa Petronila de Guercino, copiado en mosaico para San Pedro; la Sibila Pérsica del mismo, la Magdalena de Tintoretto, la Comunión de San Jerónimo por Aníbal Caracci; la Sibila Cumana de Dominiquino; Rómulo y Remo mamando de la loba por Rubens, la presentación de Jesús por Fr. Bartolomé de San Marcos; la inocencia por Romanelli; San Sebastián de Guido; el rapto de Europa por Paulo Veronés. Por la noche estuve en la soirée de Mr. Ingram, que tiene su señora e hijas.

1831. Enero 25.

   Martes: Estuve en el teatro de Apolo o Fordinone, a la ópera de Pacini Le corsaire y al baile de Barbe blue. El teatro es nuevo y bastante regular; cantaron bien la Mariani y la Cornati. Poco bien la Albini.

1831. Enero 26.

    Miércoles: Visité el estudio del señor Camuccini, primer pintor de Roma que merece una gran reputación por su colorido, dibujo y propiedad de los vestidos. Sus principales cuadros son pasajes de la historia romana, el cuadro de un milagro de San Francisco de Paula es admirable. Pasé después al palacio Rospigliosi, donde está el famoso fresco de Guido Reni, la Aurora, precediendo al carro del sol; hay algunos cuadros buenos, entre ellos Adán y Eva, de Dominiquino y los apóstoles de Rubens. Seguí al palacio Sciarra, donde entre otros buenos cuadros se ven en la galería una copia de la Transfiguración, de Rafael, por Valentín; Roma triunfante por el mismo, Moisés por Guido; una virgen de Albano, otra hermosa de la escuela de Buonarroti, otra del Sarto, una Santa Familia de la escuela de Rafael, una Fornarina de Rafael, los jugadores, obra bellísima de Miguel Angel Caravaggio, y la vanidad y la modestia, de Vinci, cuadros admirables. Una Magdalena de Guido, otra del mismo llamada de las Radices, el martirio de San Erasmo, que es el borrón del Poussin del cuadro que está en el Vaticano. Me ha visitado el príncipe Gabrielli. Por la noche estuve en la soirée del embajador de Austria.

1831. Enero 27.

   Jueves: Visité los salones donde vive el papa en el Quirinal, que están modestamente adornados de gobelinos, frescos y muebles sencillos. Allí mismo vi los salones destinados al emperador de Austria, los cuales están amoblados y adornados con gusto y lujo. Hay cuadros buenos y frescos. Hice otra recorrida al museo y galerías del Vaticano. Conocí al general B. Leppel, prusiano.

   Por la noche fui presentado al ministro de Prusia, M. Bunsen.

1831. Enero 28.

   Viernes: He visitado el palacio Borghese, que además de ser uno de los mejores de Roma posee la mejor galería de pinturas. Entre los cuadros más notables he visto los siguientes: una Virgen con el Niño Jesús y San Juan, bosquejado por Rafael, una Sibila de Guido Cagnari, la adoración de los magos de Bassano, el incendio de Troya, de Baroccio; la casa de Diana, obra maestra de Dominiquino; la deposición de la cruz, grande obra de Rafael; la Sibila Cumana, de Dominiquino; una media figura de Vinci; la Fornarina de Rafael, pintada por Julio Romano; el hijo pródigo, de Ticiano; el teatro de César Borgia, de Rafael; las tres gracias, obra maestra del Ticiano; el amor divino y profano, del Ticiano, y dos Vírgenes por Andrés del Sarto. En una cámara está el sarcófago de Adriano.

   Comí con Tejada. Por la noche estuve en la soirée de la Hortensia en obsequio de Jerónimo Bonaparte, en la cual no hubo inglés alguno; bailaron todos los príncipes y princesas, no sólo los bailes del día, sino una porción de bailes antiguos franceses, el nacional de Roma y el cotillón. Me pareció que todos estaban muy alegres.

1831. Enero 29.

   Sábado: He visitado los subterráneos de San Pedro, donde fue la antigua basílica y donde están los sepulcros de muchos papas. En el altar llamado la Confesión de San Pedro, está una urna donde se depositan los palios de los arzobispos que hacen las monjas de Santa Inés con la lana de los cordones que se bendicen el día de la santa.

   Visitamos segunda vez la Biblioteca del Vaticano con el señor Mai, custode de ella y hombre eminentemente instruido, que acaba de hacer publicaciones interesantes sobre los manuscritos que ha descubierto de Cicerón. Nos mostró uno de los antiguos manuscritos en pergamino de La República de este famoso orador, sobre el cual se había escrito en el siglo IV un comentario de los salmos de San Agustín; otro de algunas leyes anteriores al código teodosiano, sobre el cual se había escrito la vida de algunos padres de la Iglesia. Otro de Terencio del segundo siglo, según el parecer de Policiano; otro de cartas de Fronton a Marco Aurelio y a Lucio Vero, su hermano. Como en aquellos tiempos no había papel suficiente (porque no estaba descubierto) los pocos pergaminos que existían con algunos escritos eran borrados para escribir encima asuntos religiosos; ahora se procura hacer revivir lo borrado por medio de la nuez de agalla, y se logra saber lo que contiene a fuerza de trabajo y de estudio. Vimos también un Virgilio escrito en pergamino con figuras pintadas. Vimos una sola hoja del Virgilio manuscrito que tenía Petrarca.

   Por la noche estuve en la Academia del Nudo, que es la escuela de dibujo y de relieves, presentándose un hombre desnudo de modelo, el cual es pagado por el gobierno. Después estuve en la soirée de la princesa Gabrielli.

1831. Enero 30.

   Domingo: Hace tres días que se siente bastante frío. Por la noche estuve donde la señora Colonna.

1831. Enero 31.

   Lunes: Ha caído hoy bastante nieve. Me han visitado el general Leppel y el conde Wallwitz, sajón. El señor Bunsen también. Por la noche estuve donde M. Eynard y donde Montfort.

1831. Febrero 1o.

   Martes: Comí en casa de Musignano. Estuve en la soirée de lady Mary Dierkwit.

1831. Febrero 2.

   Miércoles: El cañón de San Angelo ha anunciado a las diez y media la elección del papa; todo el pueblo se dirigió inmediatamente hacia el Quirinal, y yo también, a ver la publicación que hace el primer cardenal del orden de los diáconos, Albani, acompañado de otros cuatro. El cardenal electo es el señor Cappellari, de edad de sesenta y cuatro años, veneciano, de la clase media de la sociedad, que ha tomado el nombre de Gregorio XVI.

   Poco después de la publicación salió el papa al balcón del Quirinal y dio tres veces al pueblo la bendición. Lo hace vestido de muceta carmesí, grande estola y nada más; lo acompañan cuatro arciprestes, y uno de ellos con la cruz; el pueblo manifiesta mucho contento. Comí en casa de Torlonia.

1831. Febrero 3.

   Jueves: Hoy he visto la solemne procesión del tránsito del papa a la basílica de San Pedro desde el Quirinal. La carroza del papa, de gran lujo en medio de las tropas, llevó al papa con dos cardenales de una a otra parte; por todo el tránsito, el papa daba la bendición al pueblo. Primero pasó a la capilla Sixtina, donde fue adorado de los cardenales, y después entró en la basílica sentado en una silla lujosa cargada por ocho personas; llegado al altar principal, se sentó sobre él con la cara vuelta hacia el altar de la catedral de San Pedro, y allí por tercera vez los cardenales le besaron el pie, la mano, y recibieron dos ósculos y un abrazo del papa. Después dio él la bendición al pueblo y regresó al Quirinal. El gentío fue inmenso y todos los embajadores asistieron de gala. El castillo de San Angelo hizo dos salvas al paso del papa de ida y regreso. La ciudad se ha iluminado esta noche.

   Yo fui al brillante baile de Torlonia.

1831. Febrero 4.

   Viernes: Comí con Tejada. Llevé esquela de visita al embajador de Francia. Por la noche estuve en la soirée de Mme. Glasgow, donde hubo baile y cuadros vivos.

   Por la mañana han paseado ocho lacayos montados, las ocho banderas que deben darse en premio al dueño del caballo que en el carnaval llegue primero al puesto señalado como término de la carrera.

1831. Febrero 5.

   Sábado: El carnaval comienza hoy; se reduce a lo siguiente: desde las dos de la tarde recorren los coches toda la calle del Corso, yendo y viniendo a la plaza del pueblo, y se tiran unos a otros y a los balcones confites y flores, lo cual forma una diversión alegre. Todas las ventanas y balcones se cuelgan de cortinas de seda. La tropa de infantería y caballería recorre la calle y ocupa diversos puestos para mantener el orden público. A las cuatro pasa en una brillante carroza el gobernador de la ciudad, y poco después los senadores vestidos elegantemente y con acompañamiento. Gentes vestidas de máscaras pasean la calle. A las cinco se hace la corrida de caballos, reducida a soltar algunos para que corran la misma calle solos, y el primero que llega gana una bandera y algunos escudos; el segundo la mitad de la cantidad solemne. Los caballos deben ser de raza italiana. Estas diversiones atraen a la dicha calle un gentío inmenso. Por la noche estuve en la soirée de la condesa de St. Leu.

1831. Febrero 6.

   Domingo: Hoy se ha consagrado de obispo el papa y se le ha coronado en San Pedro. El gentío que ha concurrido ha sido inmenso. Primero se hizo la consagración por el cardenal Pacca en la forma acostumbrada; después pontificó el papa, cuya función es particular, ya por las ceremonias y ya por la multitud de asistentes de las diversas jerarquías de la Iglesia. La coronación se hizo en el balcón de San Pedro y, concluida, dio el papa la bendición. (Me refiero al cuaderno que trata de esta solemnidad). Siendo domingo no hubo carnaval. Por la noche hubo la hermosa iluminación de San Pedro; primero se ilumina toda la cúpula, torres y fachada de un modo, y a las seis se ilumina repentinamente de otro, de una manera brillante y singular, de tal modo que sorprende. A las siete se ejecutaron los fuegos artificiales en San Angelo, bastante graciosos y hermosos por las diversas ideas que representaban. Se llaman Girandola. Concluido todo, fui al teatro de Apolo a la ópera de Pacini Los árabes en las Galias, y el baile Fernando e Isabel, asunto americano. El día antes de la coronación se han distribuido cuatro mil escudos a los pobres, a razón de un paulo por persona, y se repite lo mismo en cada aniversario. Además se ha señalado la cantidad de cincuenta escudos para cincuenta jóvenes pobres que se casan en Roma, y diez para quinientos de los Estados Pontificios.

   Se ha ofrecido vestuario o cama para quinientos pobres de Roma y para cinco mil de los dichos Estados.

1831. Febrero 7.

   Lunes: Continuó el carnaval lo mismo que el sábado. El embajador de Francia ha dado una fiesta brillantísima esta noche, a la cual he concurrido.

   Recibí carta de Londres, de Tato, del 18 de enero.

1831. Febrero 8.

    Martes: Escribí a Acosta a París. El carnaval ha seguido lo mismo. Nada hice esta noche.

1831. Febrero 9.

   Miércoles: El carnaval ha estado lo mismo y yo anduve en carroza. Por la noche fui al teatro Argentina a la tragedia Aristodemo, de Monti.

 1831. Febrero 10.

   Jueves: Todo lo mismo que ayer, estuve en el teatro Aliventi, al baile de máscaras, y después a casa de Mme. Starke, donde hubo también baile y disfraces.

1831. Febrero 11.

   Viernes: Hoy se suspende el carnaval. La revolución ha comenzado en los Estados del papa por Bolonia, el día 5 del corriente. En Módena fue antes. Las cinco potencias reunidas en Londres han declarado la neutralidad de la Bélgica.

   Por la noche estuve en la soirée del príncipe de Montfort.

1831. Febrero 12.

   Sábado: Hoy se ha publicado la absoluta prohibición del carnaval a consecuencia de la revolución de los Estados Pontificios, y de que se temía que Roma fuera revolucionada; las tropas han permanecido formadas en diversos puntos y por la noche hubo un alboroto que no tuvo resultado. Comí con Tejada.

1831. Febrero 13.

   Domingo: Se toman diferentes medidas de precaución y de seguridad por el gobierno.

1831. Febrero 14.

    Lunes: Todos los establecimientos públicos están cerrados. Por la noche estuve en la sociedad de lady Airey.

1831. Febrero 15.

   Martes: Me despedí del príncipe Musignano.

1831. Febrero 16.

   Miércoles: Me despedí del príncipe de Montfort. Vi la fuente de las tortugas y la iglesia de Santa María in Capittuli.

1831. Febrero 17.

  Jueves: Me despedí de Vernet y de Potenziani. En la casa de éste conocí al cardenal Nembrini, arzobispo de Ancona.

1831. Febrero 18.

   Viernes: Comí con Tejada. Me despedí de Mme. Hortensia.

 1831. Febrero 19.

   Sábado: Fui a Frascati, pueblo situado a doce millas de Roma, en montaña, que en la primavera es deliciosísimo. El antiguo Túsculo estaba en la cima de la colina, patria de Catón el censor y morada de Cicerón. Vi la villa Aldobrandini, que tiene graciosos chorros de agua (jets d'eau). Vi los restos de la academia que tenía Cicerón, los de su casa tusculana, los de un anfiteatro, baños y un acueducto.

   Desde este punto se domina la explanada de Roma y se ve el lago Gabirio, cerca del cual estaba la antigua Gabia, que gobernó el hijo de Tarquino, la cima donde acampó Aníbal después de Cannas y el palacio de verano del papa, Castelgandolfo.

   Visité la Ruffinella, casa de campo que pertenece hoy al rey de Cerdeña. Grotta Ferrata es un lugarcillo donde está un convento de monjes griegos de San Basilio; la iglesia tiene cuatro frescos de Dominiquino, de una composición y propiedad admirables.

1831. Febrero 20.

   Domingo: He continuado despidiéndome. Por la noche estuve donde la Sra. Colonna.

1831. Febrero 21.

   Lunes: Habiendo visado el embajador de Austria mi pasaporte para Nápoles, el ministro napolitano no quiso firmarlo, por lo que he determinado irme a Florencia.

   He visto la galería del palacio Fesch (Falconieri), que contiene un gran número de cuadros de todas las escuelas; es muy notable el de los soldados jugadores, de Guerard Wotte. He comido en casa del general Leppel, prusiano. He recibido cartas de Bogotá, de Arrubla del 7 de agosto y de Alcázar, de Cartagena, de 22 de septiembre y de cuatro de diciembre, interesante.

1831. Febrero 22.   

    Martes: Nada particular. Despedida.

TERNI

  1831. Febrero 23.

   Miércoles: Salí de Roma a las seis y dejé a la izquierda el camino de Viterbo para tomar el de Perugia. Hasta Civittá Castellana, donde hay una fortaleza, se extiende la autoridad del papa después de la revolución de Bolonia y la de la Marca de Ancona; los puestos avanzados de la guarnición estaban en Borghetto. Frente, en Otricoli, estaban las de los insurrectos, compuestas de guardia nacional armada con toda especie de armas de fuego y decoradas de una cucarda tricolor, colorada, verde y blanca. Dormí en Terni.

   Por todos los lugares del tránsito estaban armados los ciudadanos. Dicen que Civittá Castellana era la antigua Veyes (otros dicen que era Falari). Otricoli, Narni, Terni, pertenecen a la Sabina.

   Terni es la patria de Tácito, está situada en un vallecillo. Los Apeninos forman por toda esta ruta muchos valles. Cerca está la cascada de Marmora; las aguas del Vellino tienen la virtud de petrificar las plantas.

MAGIONE

1831. Febrero 24.

   Jueves: Salí a las seis, almorcé en Foligno y dormí en Magione. Pasé por Spoleto, ciudad regular. Foligno, ciudad bonita de quince mil almas, situada en un valle hermoso, bañada por el antiguo Clitumnus, en cuyas orillas se criaban los bueyes más blancos para servir de víctimas; la Madonna degli Angeli (un pequeño lugar) es la iglesia que tiene las indulgencias de la porciúncula; al frente, en una colina, está Asís, patria de San Francisco y ciudad de cuatro mil almas. Perugia es una ciudad considerable de quince mil almas, la patria del maestro de Rafael, Pedro Vannucci. Está situada sobre una colina. El país todo presenta mucho cultivo. En todas estas ciudades estaba la guardia nacional haciendo el servicio.

INCISA

1831. Febrero 25.

   Viernes: Salí de Magione, almorcé en Arezzo (Arezzo es una ciudad bonita, manufacturera, de diez mil almas de población y la patria de Petrarca. Los pueblos de Montevarchi y de Figline son bastante regulares). Y dormí en Incisa.

   Del pueblo de Camuccia se anda a orillas del lago de Perugia, el antiguo Trasimeno, donde Aníbal destruyó al cónsul Flaminio; el lago es hermoso y grande. En Orsuja comienza la Toscana; aquí hay una aduana. Dícese que en Orsuja fueron destruidos los diez mil romanos muertos en la batalla de Trasimeno. La ciudad de Cortona está al frente de Camuccia; era una de las principales ciudades de Etruria. No lejos está Chiusi, la antigua Clusium, corte de Porsenna. Allí termina el Estado Pontifício; más adelante, de Magione hasta Camuccia, el país es bello, bañado de ríos y cortado por valles fértiles.

 FLORENCIA

1831. Febrero 26.

   Sábado: Salí a las siete y llegué a Florencia a las diez del día, atravesando un país delicioso, poblado y cultivado, y caminando por la orilla derecha del Arno. Hoy he visto en Florencia a Southerland, que viene de Londres. Visité a Fenzi.

1831. Febrero 27.

   Domingo: Se me ha dicho que los extranjeros no pueden permanecer aquí sino tres días, y aunque Fenzi me ha ofrecido fiarme, he resuelto seguir viaje para Génova y Milán, para donde he conseguido pasaportes.

   Comí en casa de Fenzi y fui a la Pérgola, donde se dio la ópera de Bellini Monteschi e Capulletti o Romeo y Julieta. Visité a los Corsis, a la Casigliano y a Borghese.

1831. Febrero 28.

   Lunes: Visité la galería. Fui al mismo teatro y a la misma ópera.

1831. Marzo 1°.

   Martes: Escribí a Pacho a París. Hoy he leído en el Journal du Commerce del 21 de febrero la muerte del general Bolívar acaecida cerca de Santa Marta el 17 de diciembre de 1830. Pérdida para la Independencia.

1831. Marzo 2.

    Miércoles: He recibido carta de M. M. Núñez, de Cartagena, del 5 de enero de 1831, en que me comunica la muerte del general Bolívar. También me dice haber recibido de Arrubla 4.184 pesos, de los cuales me ha remitido por New York a la casa de Perquer de El Havre 3 mil pesos en escudos y pesos colombianos; y por la de Hartmann de Londres 1.120 pesos, que todo hacen 4.120 pesos, quedando los 64.00 restantes para gastos. He escrito un artículo para Londres sobre la muerte de Bolívar. He comido con Southerland. He estado en el teatro de la Pérgola.

PISA

1831. Marzo 3.

   Jueves: Salí de Florencia a las 7 del día, almorcé en la Scala y llegué a Pisa a las 3 de la tarde, habiendo atravesado un país hermoso, poblado, cultivado, en partes plano, y en donde se ven las regulares poblaciones Empoli y Pontadera.

   Pisa (República en la Edad Media), tiene veinte mil almas de población y está dividida por el Arno; su apariencia es hermosa, su temperatura es muy benigna aun en el invierno. La catedral (gótica) es hermosa y de mármol. El interior está adornado de relieves y buenas pinturas. La torre, que está desunida del edificio, tiene de raro el estar desnivelada de 13 pies; toda es de mármol y su altura es de 190 pies. Desde el último cuerpo se ven Liorna, los baños de San Julián, la Cartuja y una gran extensión del país. El Bautisterio es raro, porque todo es de mármol y gótico. En el interior hay excelentes relieves griegos y romanos. El camposanto, hoy llamado mausoleo, es un edificio singular: está lleno de objetos de antigüedad, sepulcros y frescos de Giotto, Orcagna y Memmi. Allí está un monumento de Thorwaldsen, relieve representando la curación del ciego Tobías. La iglesia y plaza de San Esteban son buenas. Hay en Pisa jardín botánico, biblioteca perteneciente a la universidad, observatorio, seminario y teatro muy regular. Liorna es uno de los primeros puertos de Italia, tiene 60 mil habitantes, de los cuales son 20 mil judíos a quienes se permite su sinagoga. He tenido el gusto de encontrar aquí a los señores Rafael Arboleda y Manuel María Mosquera, mis compatriotas. Por la noche estuve en el teatro, a la ópera Romeo y Julieta, de Vaccari.

1831. Marzo 4.

   Viernes: He permanecido aquí por estar con los dichos señores, mis compatriotas, y he comido con ellos a su invitación.

SPEZIA

1831. Marzo 5.

   Sábado: Salí a las siete y llegué a Lucca a las nueve del día, de donde continué y llegué a dormir a la Spezia a las ocho de la noche. El Arno desemboca entre Liorna y Viareggio, que es un puertecito de Lucca. Lucca es la capital del ducado del mismo nombre que pertenece al infante de España Carlos Luis, heredero presuntivo del de Parma, Guastalla y Plasencia. Es una ciudad bastante hermosa y de treinta y cinco mil almas de población, situada en una bella llanura bañada por el Serchio. Todo el país está cultivado con esmero; el mejor aceite se produce aquí. Entre Montramis y Monza se pasa a Pietra Santa, lugar grande que pertenece a la Toscana. Después se entra en el ducado de Modena, al cual pertenece la ciudad de Monza, pequeña pero linda ciudad. El duque es Francisco IV, hoy fugitivo de sus Estados por causa de la revolución, aunque Monza no ha tomado parte; seguidamente se llega a Carrara, donde hay una academia de escultura, y se producen los mármoles de este nombre. Todo el camino se aproxima a la costa del mar y en partes es llano y en partes montañoso


PIAMONTE Y REINO DE CERDEÑA

1831. Marzo 4.

   Viernes: El reino de Cerdeña (Carlos Félix es el nombre del rey, con cuya muerte se acaba la casa reinante de Saboya), empieza en Sarzana, lugar bastante grande y que pertenece al ducado de Génova, antiguamente Liguria. Sarzana era de Toscana, pero en el siglo XV se cambió por Liorna el gobierno de Génova. Se puede ir embarcado a Genova desde Lerici en quince horas. La Spezia está situada en el golfo del mismo nombre. La moneda piamontesa es la misma francesa. El golfo dicho era el antiguo puerto Luni.

 GÉNOVA

1831. Marzo 6.

   Domingo: Salí a las seis, almorcé en Materana y llegué a Génova a las diez de la noche a la Croce di Malta. El camino se acerca absolutamente a la orilla del mar, está hecho sobre roca viva, bien conservado y defendido de cualquier descuido en los carruajes; en algunos parajes el camino atraviesa las montañas por medio de galerías. El país es muy montañoso y bastante poblado.

   Chiavari es un lugar bastante regular. El pueblo bajo se viste de paño ordinarísimo, medio morado y, en vez de sombrero, usa gorro de lana y una capucha con un medio capote para defenderse del agua. Los caseríos en los cerros hacen bella vista.

1831. Marzo 7.

   Lunes: Génova, patria de Colón, fue la capital de una República poderosa durante muchos siglos, hasta que en 1805 fue incorporada al imperio francés. La población actual es de noventa mil almas y su situación es al pie de unas colinas. Los edificios y grandes palacios la hacen una ciudad hermosa; en lo general las calles son angostas, excepto la de Balbi, la Nuova y la Nuovíssima, que son anchas y hermoseadas por edificios excelentes. El pueblo es en parte manufacturero y en parte marinero. La gente femenina de media clase y la baja usan un paño blanco o de color sobre la cabeza, como en nuestros países cálidos, para ir a misa. No se permiten en los gabinetes de lectura sino los periódicos franceses realistas. He recorrido la ciudad y he visto lo siguiente: el exterior del palacio del rey, antes de la familia Durazzo, el de la reina viuda, el de los antiguos dux y los de las familias Doria y Spinola. La iglesia metropolitana o de San Lorenzo, que es de estilo gótico, revestida de mármoles interior y exteriormente. La capilla de la nave de la derecha tiene un grupo de dos ángeles en mármol sosteniendo un cuadro de la Virgen; la capilla de la nave de la izquierda tiene otro grupo de dos ángeles adorando un vaso que contiene el Sacramento: este me parece mejor que el otro; es obra de Gagnini, discípulo de Canova. El altar mayor contiene una estatua de bronce de la Virgen, obra de Bianchi. Se conserva en la sacristía un gran vaso de esmeralda llamado Sacro Latino, hallado en Cesarea en 1101, en que se dice haber tomado Jesucristo el cordero pascual: es de cuarenta centímetros de magnitud y un metro veinte centímetros de circunferencia. La capilla de San Juan Bautista contiene las cenizas del santo y un sarcófago antiguo. Las mujeres no pueden entrar en esta capilla en pena de que una mujer hizo cortar la cabeza del Bautista.

   La iglesia de San Ciro, rica en mármoles y con pinturas de diferentes artistas.

   La iglesia de Nuestra Señora de las Viñas, de tres naves con columnas de granito agrupadas de dos en dos. La iglesia de la Anunciación es bella por sus mármoles, pinturas y dorados. La iglesia de San Ambrosio, que pertenece a los jesuitas, de tres naves, está incrustada de mármoles. Hay aquí dos cuadros de Rubens: la Circuncisión y el milagro de San Ignacio con una endemoniada, y una Asunción de Guido Reni. La iglesia de San Esteban, gótica; hay aquí un bello cuadro en que Rafael trabajó la parte superior y Julio Romano la inferior: el martirio de San Esteban protomártir. La iglesia de Santa María de los Remedios, cuya fachada es hermosa. Los paseos de la ciudad son los antiguos baluartes y el que llaman Acquasola, que es un bien pequeño jardín en que se trata de imitar en parte el gusto inglés. Las colinas que circundan la ciudad están fortificadas con varios reductos.

   Vi al señor De la Rue, banquero, y me entregó dos cartas de los señores Meyer y Meissel de Munich en que me avisan la muerte de Bolívar.

   Por la noche estuve en el teatro de marionetas, donde se representa la toma de Argel y la pantomima de Judit y Holofernes; me agradó esta diversión y sobre todo ver los muñecos bailando como las danzarinas de la ópera.

1831. Marzo 8.

    Martes: El pueblo habla un jergón italiano que es difícil de comprender y desagradable al oído. El temperamento es poco sano a causa de la variación continua de los aires. En mi excursión hoy he visto lo siguiente: una colección de cuadros de venta de todas las escuelas, entre los cuales hay excelentes de Ticiano, de Vinci, de Rubens y uno de Rafael. El teatro Real llamado Carlos Félix, de arquitectura bella, de mármol de Carrara, con escaleras magníficas, atrio y foyer soberbios. Es uno de los mejores de Italia. El interior está dorado con simplicidad y adornado por el gusto italiano con bastante elegancia. El gran palco del rey está en el medio. Los órdenes de palcos son seis. La iglesia de Nuestra Señora de Carignan, que pertenece a la familia Sauli, paga todos los gastos incluso el Capítulo. Su arquitectura es una imitación de San Pedro de Roma; su forma, la de una cruz griega. Aquí dos estatuas de mármol más que naturales de Puget, la una de San Sebastián y la otra de San Sauli, son bellísimas; hay cuadros de Piola, de Maratta y de Guercino. Frente a esta iglesia está el puente de Carignan, que une dos colinas: debajo del puente hay casas altas y calles.

   El palacio del rey, que además de estar adornado con bastante gusto y elegancia contiene una pequeña galería de estatuas, un teatro y una colección de cuadros, entre los cuales son muy notables la Cena copiada por Valentín, del de Veronés, el amor fabricando un arco, copia de Caracci; del Correggio, la Dolorosa y el Salvador de Carlos Dolci; la Santa conversación de Van Dyck, San Bernardo, de Ribera, el Descendimiento, de Miguel Angel Caravaggio, copia del martirio de San Pedro del original de Guido Reni; Pandora, de la escuela de Rubens, una Santa Familia de la escuela de Rafael, la Casta Susana, de Rubens, el famosísimo cuadro de Paulo Veronés la Magdalena a los pies de Jesucristo en casa del fariseo, el cual se reputa una obra maestra.

   Hay en esta ciudad universidad donde se enseñan las ciencias, la medicina y las bellas letras, a ella están unidos un pequeño jardín botánico, y un gabinete de historia natural. Además de la Biblioteca de la Universidad, que tiene 40 mil volúmenes, hay dos más. En establecimientos de beneficencia hay una escuela de sordomudos, un Conservatorio para niñas llamadas fieschinas, una casa de pobres, otra de locos e incurables. La de sordomudos fue fundada por el padre Assarotti, y la de pobres sirve a un tiempo de corrección; la mitad del trabajo es para los recogidos; las muchachas cuando se casan reciben de doscientos a cuatrocientos francos de dote. Las fieschinas se llaman así del nombre del fundador de la casa, Domingo Fieschi; en este establecimiento se hacen las primorosas flores de mano bien conocidas en el comercio. Hay también una academia de pintura, dibujo y escultura, grabado y arquitectura, donde se enseña gratuitamente a los genoveses.

   Una casa de moneda, arsenal y puerto franco.

1831. Marzo 9.

   Miércoles: La excursión de hoy ha sido como sigue: al palacio Brignoli, que se llama rojo, que es de excelente arquitectura y con columnas de mármol: hay en él una buena colección de cuadros entre los cuales son notables de Van Dyck, un San Sebastián de Guido Reni, una Anunciación de Caracci (Luis), pintada sobre cobre, una Virgen de Guercino, un San Juan Bautista de Vinci, una Asunción de Correggio, el magnífico cuadro pintado en cobre por Carlos Dolci, representando a Jesucristo en el Huerto de los Olivos sudando sangre, y las Sibilas, de Guido Reni. El palacio Serra, decorado al gusto moderno: hay en él una sala riquísima por sus dorados, la arquitectura, muebles y adornos; es de un gusto y de una magnificencia sin igual. Dupaty lo ha admirado en sus cartas sobre Italia. El palacio de la familia Durazzo, magnífico por sus muebles, por su arquitectura y por sus escaleras; la colección de cuadros es excelente: los más notables son la Magdalena de Ticiano; los Fariseos que muestran a Cristo la moneda, por Guercino; la mujer adúltera de Procaccini; la caridad romana de Guido, San Eustaquio del mismo, Cleopatra del mismo; Porcia, un niño dormido, este cuadro es magnífico; San Sebastián del Dominiquino y otros de Spagnoletto.

   La iglesia de San Felipe Neri, que es bellísima y tiene una estatua de mármol de la Virgen, obra de Pouget. La casa de pobres donde se recogen los pobres, los incapaces de trabajar y aun los de mala vida. Hay hombres como mujeres. El establecimiento está bien arreglado, con separaciones correspondientes para los dos sexos, y muy aseado todo. He visto los dormitorios, la cocina y las salas de los talleres, y todo me ha parecido excelente.

   Ayer he hablado de esta casa que tiene hoy cerca de mil mujeres de todas edades y setecientos del otro sexo. Puede contener dos mil doscientas personas. He tomado mis pasaportes para seguir a Milán, y cien franciscones de la Casa La Rue, por cuenta de Fenzi.

VOGHERA

1831. Marzo 10.

   Jueves: Salí a las siete de la ciudad; almorcé en Ronco y dormí en Voghera.

   El camino está bien cuidado y de cuando en cuando se suben y bajan algunas colinas, la más elevada es la Bochetta. Por todo él, hay caseríos, poblaciones y cultivos.

   Se pasa por Nevi, ciudad situada en una hermosa llanura, de población de siete a ocho mil almas, y el depósito del comercio de Levante para la Alemania y la Lombardía.

   Fontone, otra ciudad de ocho a nueve mil almas que tuvo fortificaciones; el camino hasta Voghera es una sola llanura.

   Voghera es otra ciudad de once mil almas situada entre Alejandría y Plasencia, dos plazas fuertes que están sobre el Po.

   El principal cultivo por aquí es la morera.

1831. Marzo 11.

   Viernes: Salí a las seis y media, almorcé en Pavía y llegué a Milán a las tres de la tarde. Antes de llegar a Pavía se pasa el Po por un puente de barcas y luego un brazo del Tecino, lo mismo.

   El camino continúa perfectamente llano cubierto de moreras, cortado por canales y dominado por los Alpes, que se ven distantes con sus cimas blancas de nieve.


LOMBARDIA

    Pavía es una ciudad grande, antigua corte de los reyes lombardos, con una universidad afamada desde los más remotos tiempos y con más de veinte mil almas de población.

   Por uno de sus arrabales pasa el Tecino, el cual se atraviesa por un gran puente cubierto que tiene trescientos cuarenta pies de largo.

   Al salir de la ciudad hacia Milán se ve el célebre campo de batalla donde fue hecho prisionero Francisco I por las tropas de Carlos V en 1527.

   Tres millas antes de llegar a Milán se ve la famosa catedral que termina en el camino, que en esta parte va en línea recta.

   Me alojé en el Albergo Reale.

   Milán, capital del reino lombardo-véneto, y antes del reino de Italia, es una hermosa y gran ciudad cuya población pasa de 130 mil habitantes; hoy es gobernada por un virrey que depende del emperador de Austria. La ciudad está atravesada por tres canales que son los conductos por donde hace comercio con el Adriático. He estado esta noche en el teatro Cárcamo, a la ópera de Bellini La sonámbula y al baile I furori dell'Amore. Han cantado el imponderable Rubini y la celebradísima Pasta: ésta la he oído por primera vez con sorpresa, pues corresponde justamente su voz, su estilo y su alma en la acción, a la inmensa reputación de que goza como la primera cantarina de Europa.

1831. Marzo 12.

   Sábado: La visita por la ciudad me ha proporcionado ver lo siguiente: la magnífica catedral de estilo gótico de cinco naves y toda de mármol. Tiene más de dos mil estatuas interior y exteriormente y su perspectiva es asombrosa. Las ventanas son de vidrios pintados. San Ambrosio y San Carlos Borromeo han sido sus arzobispos. La capilla donde se conserva el cuerpo del segundo es magnífica por sus relieves de plata maciza y por la gran caja que conserva los despojos del santo, que es de pedazos de cristal de roca montados en plata, la cual fue regalada por Felipe IV, rey de España. Las armas del rey que adornan el monumento son de oro puro. Una estatua bastante buena de San Bartolomé desollado, obra de Marco, tiene esta inscripción: "Non me Praxiteles sed Marcus finxit ignotus". A lo largo de la iglesia se ha hecho una meridiana. El edificio es un poco oscuro. El rito que se observa es el ambrosiano, por el cual se conserva el bautismo por inmersión, media cuaresma, etc.

   La biblioteca ambrosiana fundada por un Borromeo, contiene preciosos manuscritos y modelos de los mejores escultores y pintores.

   Se conserva el famoso cartón de Rafael, de la escuela de Atenas, y varios bosquejos y pinturas de Vinci, Lubi y Ticiano, en el patio hay una palma (palmier) de bronce muy graciosa y tan natural que M. Lalande la ha creído natural.

   En el palacio real he visto en un cuarto medio abandonado todos los bustos y cuadros en que se ha representado a Napoleón, el famoso cuadro de David en que lo pinta pasando los Alpes, la silla y el trono que sirvieron al príncipe Eugenio cuando residía en esta ciudad. ¡O tempora!

   Se me ha concedido sin ninguna dificultad un permiso para permanecer aquí veinte días, y el Comisario General de Policía deseando conocerme me ha introducido a su oficina y ha conversado un poco sobre Colombia.

   Estuve en el famoso teatro llamado la Scala, a la representación de la ópera de Meyerbeer El cruzado en Egipto, y al baile gracioso de Emma princesa del Norte, que tiene excelentes decoraciones. El teatro por su magnitud y elegancia es de los primeros de Europa; tiene seis órdenes de palcos adornados con cortinas de sedas azules, y cada orden tiene cuarenta y tres palcos. Sus adornos son dorados.

1831. Marzo 13.

   Domingo: Los ducados de Módena y de Parma han sido pacificados sin resistencia de parte de los revolucionarios por las tropas de Austria, en virtud de que perteneciendo a la familia del emperador y debiendo en cierto caso incorporarse al Imperio, no se faltaba al principio de la no intervención.

   La pequeña iglesia del Paraíso, donde el apóstol Bernabé plantó una cruz y predicó el Evangelio. La iglesia de San Esteban, de tres naves, donde fue asesinado Galeas Visconti, de los señores de Milán. La de San Nazario, edificada por San Ambrosio; aquí hay una inscripción al famoso Juan Jacobo Trivulzio, muy afamado por su proezas militares: "Qui nunquam quievit, quiescit. Tace". Me acordé de Bolívar.

   La iglesia de San Fidel, que fue de los jesuitas, es pequeña pero hermosa y de arquitectura elegante. Por la noche estuve en el Cárcamo a oír a Rubini y la Pasta en La sonámbula. Vi el baile anterior y otro precioso llamado Tutto al contrario.

1831. Marzo 14.

   Lunes: He tenido cartas de Roma y de París. Mi visita por la ciudad se ha limitado a lo siguiente, que además me ha acabado de persuadir de que Milán es una hermosa ciudad donde las calles tienen menos irregularidad que en otras partes y sobre todo hay buena policía, que falta en las demás.

   He visto la iglesia pequeña de San Bartolomé, la de San Francisco de Paula y la de San José; esta última es bonita. La de San Marcos, que tiene cuadros y frescos muy buenos. La de la Virgen del Carmen. Generalmente todas las iglesias son hermosas y de buena arquitectura. He comenzado a visitar la Academia de Ciencias y Artes, donde se enseña dibujo, escultura, arquitectura y grabado. He visto la galería de pintura que contiene bastante número de cuadros de las escuelas italianas y algunas de las otras; se admira de Rafael, el matrimonio de la Virgen; del Dominiquino, la Virgen con algunos santos; de Guercino, Abraham y Agar; de Albano, la danza de los amores; de Guido Reni, San Pedro y San Pablo; de Bellini el viejo, la predicación de San Marcos en Alejandría; de Paulo Veronés, la adúltera, etc.

   Las salas donde existen dichos cuadros son hermosísimas, iluminadas por arriba y divididas por columnas imitando el mármol. El edificio es un palacio soberbio donde reinan la solidez y el gusto. En Milán hay para la instrucción pública dos liceos donde se enseñan bellas letras latinas, ciencias naturales, filosofía, física, matemáticas, química y alemán, y escuelas públicas llamadas gimnasios, donde se enseña gramática, literatura italiana, latina y griega, geografía, historia y matemáticas. Además de las escuelas públicas las hay particulares con la aprobación del gobierno, y al fin de cada año escolástico hay un concurso general de escolares para la distribución de premios. Hay escuelas de sordomudos, de mosaico, de veterinaria; hay casa de huérfanos, un seminario eclesiástico, un colegio militar de huérfanos, en gran parte hijos de militares que están adoptados por el gobierno; hay otros colegios para niños y tres para niñas debidos a fundaciones particulares; el de San Felipe está destinado en parte a las hijas de los que han hecho importantes servicios al Estado. Si a esto se agregan las manufacturas de seda y la platería, joyería y bordados, las fábricas de coches, de instrumentos matemáticos, de música y muebles, una fábrica de porcelana, algunas refinerías de azúcar, etc., se verá que Milán es una ciudad importante en Italia.

   Por la noche fui al Cárcamo a la ópera Ana Bolena, de Donizetti, en la cual interpretaron divinamente Rubini y la Pasta.

1831. Marzo 15.

   Martes: He enviado a Gavoty a París una libranza de dos mil francos contra Rougemont para indemnizarle de los gastos hechos a Pachito González y Pepe. He escrito a Munich a los señores Meinel y Meyer, y a Hamburgo a Enet.

   He visto lo siguiente: los dos grandes cuarteles de San Francisco y del Castillo, la inmensa plaza de armas de figura cuadrada, en la cual están el último de los dos dichos cuarteles, el arco de la paz que no está concluido, y la Arena o Circo. El Arco quedará famosísimo; tiene semejanza con el de Constantino de Roma, y está dedicado a la paz de 1814.

   El circo es un vasto edificio empezado en tiempo de Napoleón, donde se hacen corridas de caballos, de carros y de barcos porque se puede inundar; tiene diez graderías y caben 36 mil personas. El pulvinar es de orden corintio y de columnas de granito; la arena en su mayor longitud tiene cuatrocientas brazas milanesas y doscientas en la mayor anchura. La iglesia de San Alejandro, que es muy buena por sus mármoles y arquitectura, es de la forma de una cruz griega; el altar mayor y el púlpito están incrustados de piedras preciosas. La iglesia de San Lorenzo, de figura octógona y de arquitectura excelente; frente a esta iglesia hay diez y seis columnas corintias que pertenecían a las termas herculanas construidas en tiempo de Maximiliano Hércules: son de tres pedazos de mármol blanco. La iglesia de Nuestra Señora de las Gracias es un edificio sencillo donde hay frescos muy buenos de Ferrari y cuadros de Campi. En el refectorio del convento que pertenecía a esta iglesia (hoy cuartel de gendarmes y bomberos) está el afamado fresco de la Cena, de Leonardo de Vinci, que aunque bastante deteriorado deja sin embargo conocer su gran mérito. La iglesia de San Ambrosio, donde ha oficiado este doctor de la iglesia latina, y cuyas puertas hizo cerrar el emperador Teodosio por el asesinato de Tesalónica, es un edificio gótico de tres naves a cuya entrada hay un claustro rodeado de galerías. En esta iglesia se coronaba a los emperadores con la corona de hierro; en las paredes de este claustro están encajadas varias inscripciones antiguas encontradas en el fondo del área de la iglesia. Dentro de ellas hay una serpiente de bronce (Sigue Nota del Editor...) que dicen unos ser la del desierto, y otros el símbolo de Esculapio, a quien estaba consagrado un templo en este lugar; el pulpito está montado sobre un gran sarcófago de mármol; en el pulpito se ven un águila y una figura humana de bronce que por su irregularidad indican ser muy antiguas; el altar mayor es singular por su antigüedad; el baldaquín descansa sobre cuatro columnas de pórfido. Cerca de esta iglesia se halla la pequeña de San Pedro de Caminadella, en cuyo bautisterio se dice que fue bautizado San Agustín. Es de notar que una gran parte de los conventos suprimidos sirven hoy de cuarteles, casas de beneficencia o educación pública. Estuve en la Scala, a la ópera de Pacini El condestable de Chester, que me gustó poco.

1831. Marzo 16.

   Miércoles: He tenido un verdadero pesar con la derrota del ejército polaco acaecida a fines de febrero en Praga. Hoy he visitado lo siguiente: los baluartes antiguos convertidos en paseo, el colegio de huérfanos, la mayor parte hijos de militares. La iglesia de Santa María de San Celso, es una de las mejores de Milán por su arquitectura y buen gusto. La estatua de mármol de la Virgen es de Fontana. Los pilares corintios tienen los chapiteles de bronce. La fachada tiene varios relieves y estatuas y el interior de la iglesia tiene tres naves. Los frescos de la cúpula son de Appiani y tienen mucho mérito. La portada tiene un pequeño pórtico. La iglesia de San Eustorgio tiene una torre bien elevada, algunas capillas de una arquitectura exquisita, bellos mármoles y mausoleos de poco gusto; en la puerta hay una especie de púlpito cuadrado de piedra donde dicen que predicaba San Pedro Mártir contra los herejes. En una capilla existe una gran urna de mármol revestida de yeso donde dícese que fueron depositados los tres reyes magos; este sepulcro tiene esta inscripción: Sepulchrum Trium Magorum. Antiguamente se hacía en Milán una representación a lo vivo de estos tres reyes que se dirigían a Belén a adorar al Niño Jesús. Aquí existen las cenizas de San Pedro Mártir, gran sostenedor de la Inquisición. La iglesia de Santa María de la Porta es regular y de muy buena arquitectura. La de San Sátiro es igualmente muy regular; ésta tiene la particularidad de formar la figura de una (T) y para suplir la cabeza de la cruz, se ha figurado por medio de una perspectiva excelente.

   Por la noche estuve en el teatro Cárcamo a La sonámbula, y como de costumbre Rubini y la Pasta han hecho prodigios con sus voces sonoras, melodiosas, flexibles y bien dirigidas. Hay en el baile un tal Molinare que es un pantomímico muy celebrado.

1831. Marzo 17.

   Jueves: He estado en el jardín público hacia la Puerta Oriental, el cual es bastante regular; hay una gran sala para dar bailes en las fiestas públicas y un pequeño teatro. El virrey tiene también aquí una hermosa casa de campo. El virrey es el príncipe Reiner, hermano del emperador de Austria, casado con la hermana del príncipe Carignan, heredero presuntivo del trono de Cerdeña. La capilla de la iglesia de San Bernardino es particular porque las paredes y los adornos de los arcos y puertas son de calaveras y huesos incrustados simétricamente. Fui al Cárcamo a oír a Rubini y la Pasta.

1831. Marzo 18.

   Viernes: Estuve a ver los trabajos de fundición de las estatuas colosales de bronces con que debe adornarse el arco de la Paz o del Simplón. Fui segunda vez a la galería de pinturas y a la academia de pintura, arquitectura y escultura; allí están todas las obras premiadas cada año, tanto en las dichas artes como en dibujo, y cada una de ellas tiene escrito al pie el nombre del que la hizo. En la sala de yesos hay varios monumentos sencillos dedicados a Costa, Casti y Appiani; este último es de Thorwaldsen, y consiste en un relieve de las tres gracias graciosamente colocadas. Por la noche como de costumbre, al Cárcamo. Hay una famosa copia de la Cena de Vinci, por Bossi, ya muerto. El cartón de la escuela de Petrarca, excelente, es del mismo.

1831. Marzo 19.

   Sábado: He visto algunas cosas de nuevo. Por la noche fui al teatro Re a la comedia de nota El benefactor y la huérfana. Representaron los famosos actores Vestris y la Marchioni, de la compañía al servicio del rey de Cerdeña.

1831. Marzo 20.

   Domingo: Estuve en el paseo de la Puerta Oriental, que es muy concurrido y la nobleza ostenta su riqueza con magníficos carruajes. Vi allí al virrey. Comí con los mejicanos Maneyro y Negrete; por la noche al Cárcamo, a la ópera de Ana Bolena.

1831. Marzo 21.

   Lunes: Recibí dos mil francos de la casa de Mariette, por cuenta de Rougemont. Comí con Offensamt, de Bremen, a quien conocí en Hamburgo. Fui al teatro Re, a la comedia de Goldoni, El poeta fanático, que estuvo grandemente ejecutada por Vestris.

1831. Marzo 22.

   Martes: He tomado mi pasaporte para Ginebra. He estado en el hospital a ver lo que llaman la exposición, y consiste en colgar por todos los claustros en ciertos días de la semana los retratos de los que han beneficiado considerablemente el establecimiento.

   He subido al techado y duomo de la catedral, donde se conoce mejor el bello trabajo de este hermosísimo edificio. Por la noche a la comedia Carlos Goldoni en París.

DOMODOSSOLA

1831. Marzo 23.

   Miércoles: Salí de Milán a las siete y media de la mañana, almorcé en Sexto Calendas, y dormí en Domodossola. El camino es todo llano, cultivado y poblado; en Milán comienza la famosa calzada del Simplón. Cerca de Soma, antes de Arona, se cree que tuvo lugar la derrota de Escipión. Arona es la patria de San Carlos Borromeo, cuya estatua colosal de bronce está sobre un cerro. En Sexto Calendas acaba la Lombardía: aquí se pasa el Tecino en barca y comienza el hermoso Lago Mayor. El territorio desde el otro lado del Tecino pertenece al Piamonte. El lago tiene cincuenta y nueve millas de norte a sur y cinco a seis de este a occidente, las aguas son claras y producen excelente pescado; en él están las bellas islas Borromeas, que son Isla Madre, Isla Bella y otra; la segunda es una casa de campo con una numerosa galería de cuadros y un lindo jardín. Dicho lago se llamaba Lacus Verbanus.

1831. Marzo 24.

   Jueves: Salí a las seis, almorcé en el Simplón y dormí en Fourtemagne. El camino continúa por la llanura treinta y nueve millas distante de Domodossola, y luego se empieza a subir los Alpes.

   A poco se encuentra la primera galería, es decir, el camino que se ha hecho horadando las rocas y haciéndoles aberturas a los lados para que entre la luz. Esto es admirable. Las galerías en este asombroso camino del Simplón son seis. El Piamonte acaba en Iselles, de manera que el pueblo del Simplón pertenece al Valais, en Suiza. Del Simplón hay que caminar en traîneaux, desmontado el coche, porque la nieve es tanta y el camino tan pendiente que no se sabría por dónde se debía andar si no se fijasen estacas largas de trecho en trecho. Cerca de la barrera donde se cobra el peaje a razón de seis francos por caballo de tiro, se encuentra el hospicio de los padres de San Bernardo, donde se da comida y alojamiento gratis a los pasajeros; hay otro hospicio nuevo. En Berissal se vuelve a remontar el coche y se empieza a descender los Alpes hasta cerca de Fourtemagne. El camino tiene ocho metros de ancho y en las galerías seis. Por todo el camino del Simplón a Berissal se encuentran solamente de trecho en trecho casas de madera llamadas de refugio. Es imponderable el esfuerzo que se ha hecho para construir este camino cómodo y lleno de pilastras para impedir cualquier estrago al borde de los precipios, de galerías para penetrar por entre las rocas, de murallas para contener el desplome, de puentes para unir las montañas y evitar los torrentes. Dícese que se emplearon tres mil trabajadores, y que se gastaron ciento setenta y cinco mil libras de pólvora.


SUIZA

VEVEY

1831. Marzo 25.

   Viernes: Salí a las siete, almorcé en Martigny y dormí en Vevey. Como he dicho, el Valais comienza en el Simplón y acaba cerca de Ginebra, quedando entre su término y esta ciudad, la Saboya. El Valais es un valle a orillas del Ródano que se va ensanchando por entre altas montañas. El país parece poco poblado, se habla generalmente alemán, el pueblo parece pobre, las figuras de los dos sexos son desagradables, hay cotos, y las mujeres cargan un sombrero pequeño, envuelta en la copa una cinta anchísima plegada.

LAUSANA

   Hay maíz. Los puentes son de madera y el camino no es muy bueno. La religión es la católica. Sien es la capital. El lago Leman o de Ginebra empieza en Villeneuve, antes de Vevey. En St. Maurice se toma el camino para Ginebra sobre la izquierda del lago, y para Lausana hacia la derecha.

1831. Marzo 26.

   Sábado: Sali a las siete y llegué a Lausana a las nueve. Posé en el Falcon. Lausana es la capital del cantón de Vaud; ella tiene quince mil almas de población y el cantón ciento sesenta mil. Está situada a orillas del lago, es bonita y las mujeres son bellas. No se ve todavía aquí el traje suizo. También se ha revolucionado este cantón, como casi todos los de la confederación, para mejorar su constitución; así es que en todos los lugares he visto plantado el árbol de la libertad donde flamea la bandera nacional.

   Habiendo tenido necesidad de consultar un médico, vino el doctor Scholl, que se mostró tan fino, que después de haberme hecho mil cumplimientos me condujo a introducirme al gabinete de lectura y me hizo pasear la ciudad. En el jardín público hay un juego para tirar el arco. La religión del cantón es la reformada o de Calvino.

1831. Marzo 27.

   Domingo: La Confederación Helvética, o Suiza, tiene de población dos millones de almas, poco más o menos, y está dividida en 22 cantones cuya población está repartida con mucha desigualdad porque Berna, por ejemplo, tiene doscientos noventa mil habitantes y Vri once mil doscientos. El gobierno general reside dos años en Berna, dos en Lucerna y dos en Zürich. El Congreso de Viena de 1815 había declarado la neutralidad perpetua de Suiza,, y la Dieta General ha hecho después de los sucesos de París de julio de 1830, igual declaración. Cada cantón contribuye con su contingente de hombres para el ejército y una suma de dinero. Los empleados están pagados con una economía que toca en mezquindad. El cantón de Vaud tiene su constitución democrática, el poder legislativo reside en un consejo nombrado por los electores de los lugares y el ejecutivo en un consejo compuesto hoy de 13 personas. Después de la revolución de París, casi todos los cantones han mejorado sus constituciones, haciéndolas más liberales. La constitución se somete a la sanción de la mayoría del cantón. La moneda se divide en batz; un batz equivale a tres sueldos de Francia; los francos de Suiza son triples de los de Francia. Así, mil francos suizos que son veinte mil batz, equivalen a tres mil francos franceses, o sesenta mil sueldos.

   He estado en el gabinete de lectura o círculo literario, y me he detenido hoy aquí a causa de la irritación que me atacó en Milán.

GINEBRA

1831. Marzo 28.

   Lunes: Salí a las diez del día, almorcé en Coppet y llegué a Ginebra a las cuatro de la tarde, por un camino lleno de caseríos, pueblos, alamedas y casas de campo, el cual viene por la orilla del lago de Ginebra. Esta ciudad es capital del cantón del mismo nombre; ella tiene veinticuatro mil habitantes y el cantón cuarenta y cuatro mil. Está situada en una punta de dicho lago, donde sale otra vez el Ródano. Rousseau ha hecho célebre a Ginebra. Daunou, después de él. Cerca está Ferney-Voltaire, donde residió Voltaire, y el lugar donde habitó Mme. Staël. Se usan en estos cantones unos coches de dos asientos con ruedas muy pequeñas que los tiran uno o dos caballos, pero quedan los viajeros sentados de costado hacia el tiro. Me parecen muy ligeros, y respecto de los demás carruajes de Europa muy republicanos. El lago se navega en buque de vapor, es decir, los viajeros para ir de una ciudad a otra de las situadas a sus orillas. En la revolución de Vaud los cocheros y arrieros intentaron quemar el barco como perjudicial a sus intereses particulares; lo mismo han hecho en algunos condados de Inglaterra los obreros con las máquinas que han disminuido los operarios. ¡Y estamos viendo esto en la Europa culta en el siglo XIX! Por la noche no salí.

1831. Marzo 29.

   Martes: He visitado al señor Sismondi, que es de opinión que yo debía irme inmediatamente para Colombia. He visto la catedral, que es gótica, grande y hermosa. La casa de la ciudad (Hôtel de Ville), los paseos, la máquina hidráulica, y el Museo y gabinete de Historia Natural. El museo tiene cuadros, algunos de los cuales son de pintores de Ginebra; tiene los modelos de las mejores esculturas conocidas y algunas originales de escultores del país. En el gabinete de Historia Natural hay una sala de medallas antiguas y modernas. Por la noche volví donde el señor Sismondi a invitación suya.

CAMPAGNOLE

1831. Marzo 30.

   Miércoles: Salí acompañado del señor de Kay, americano que hace un año que salió de Bogotá y ha tenido relaciones con todos mis amigos. Almorcé en St. Cirque y dormimos en Campagnole. De St. Cirque a Les Rousses (una posta y tres cuartos) se pasa la parte más alta del Jura, que estaba tan llena de nieve que nos costó trabajo pasar sin arrastrarnos. Aquí en Rosies está la aduana de Francia y se empieza a ver el pabellón tricolor, árboles de la libertad y blousses o sacos azules que usan todos los paisanos. Hasta Campagnole pasamos por tres aduanas.


FRANCIA

DIJON

1831. Marzo 31.

   Jueves: Salimos a la seis y media, almorzamos en Montsous-Vaudrey, pasamos por las ciudades de Poligny, Dole, Auge, fortificada, y llegamos a las siete a Dijon, capital del departamento Cote D'Or, antiguamente de la Borgoña, que tiene 21 mil habitantes, en una situación agradable. El monte Jura termina en Poligny, el camino de León se reúne cerca al puente del Saona entre Poligny y Mont-sous-Vaudrey. Cerca de Dijon se halla el pueblo de Genlis, a cuyas inmediaciones está el chateau de la célebre Mme. la condesa de Genlis. He visto la guardia nacional haciendo ejercicio, los arrieros leyendo las gacetas montados en sus carros y todos llenos de entusiasmo por la libertad de Francia.

CHÂTILLON-SUR-SEINE

1831. Abril 1°.

   Viernes Santo: El americano ha seguido anoche para París por la Malle Post. Yo salí a las diez de Dijon y dormí en Châtillon-sur-Seine. Todo el país está cultivado y poblado, el terreno es desigual.

NANGIS

1831. Abril 2.

   Sábado: Hoy es día de mi santo y cumplo años. Salí a las seis, almorcé en Troyes, ciudad de veinte mil almas, capital del departamento de Aube, y dormí en Nangis, habiendo pasado por las ciudades de Bar-sur-Seine, Nogent-sur-Seine y Provins. El país está más poblado.

PARÍS

1831. Abril 3.

   Domingo de Pascua: Salí a las seis, almorcé en Charenton, y llegué a París a la una del día, habiendo tenido el gusto de ver a Pacho. No salí por la noche.

1831. Abril 4.

   Lunes: De Roma a París, por Florencia, Génova y Milán hay ciento noventa y dos postas de mil ciento ochenta y dos millas. Las millas de los estados de la iglesia, de Toscana y de la Lombardía no son iguales. El transporte por la diligencia cuesta cincuenta pesos.

   Visité al señor Vásquez, que conocí en Roma y es hoy obispo de Puebla. Estuve en la Academia Real, a la ópera La muette de Portici. Pacho está bastante malo. Recibí carta de Josefíta, del 21 de noviembre y siete de diciembre, de Arrubla del 29 de octubre de Antioquia, y de Alcázar del 26 de diciembre. También de Cuéllar, Crespo, Teresa Suárez. Yo he escrito con fecha de ayer a Josefíta, a Rendón y a Alcázar, acusándole el recibo de todas sus cartas hasta la dicha fecha del 26. Este pliego va por conducto del americano G. C. de Kay, que he conocido en Ginebra.

1831. Abril 5.

   Martes: He escrito a Mr. Perquer de El Havre preguntándole si no ha recibido tres mil pesos de mi pertenencia. He puesto tres mil francos donde Rougemont. Por la noche estuve en la ópera italiana, La gazza ladra de Rossini, en la cual ejecutaron admirablemente Lablache, David y la Malibrán-García. He recibido convite de Rougemont para el domingo.

1831. Abril 6.

   Miércoles: Me han visitado don Jerónimo Torres, Acosta, Delgado y el general Herrán. Estuve en el Circo Olímpico a la representación de 18 pasajes muy importantes de la vida y muerte de Napoleón; famosa cosa.

1831. Abril 7.

   Jueves: He tomado alojamiento en el Hôtel de Berlín, para todos, por ciento cincuenta francos al mes. Estuve en la ópera italiana, al Tancredo de Rossini. La Malibrán y la Vesperman ejecutaron bien.

1831. Abril 8.

  Viernes: Me han visitado Leidersdorf, el señor don Lorenzo Zavala, ex ministro de hacienda de Méjico, y el señor Pérez, cónsul general de Chile en París. Estuve en Varietés, donde se representaron cuatro vaudevilles de las circunstancias presentes, muy graciosos.

1831. Abril 9.

   Sábado: Visité a Santa María; estuve en la ópera El barbero de Sevilla de Rossini, en la cual Lablache y la Malibrán hicieron maravillas.

1831. Abril 10.

   He visto la revista pasada por el rey a un cuerpo de seis a ocho mil hombres, la mayor parte de guardias nacionales. Por consiguiente he visto al rey, al duque de Orleans, al de Nemours, al general Gérard, al mariscal Soult y al conde Lobau. Recibí aviso de El Havre de haber llegado a mi disposición tres mil sesenta pesos en monedas colombianas. ¡Gracias a Dios! Fui a comer donde Rougemont.

1831. Abril 11.

   Lunes: Recibí cartas de Bogotá del 14 de enero, de R. Santamaría, avisándome que remitía dinero a Cartagena; de mi señora Nica y de B. Pardo. De Antioquia del 12 de enero, de Arrubla, y de Cartagena, de Núñez del l° de febrero, en que me avisa la remisión a Londres de 2 mil pesos más. No salí de noche.

1831. Abril 12.

   Martes: Estuve en la comida de la Sociedad de la Revista Enciclopédica y conocí allí al diputado García, al español Beltrán de Lis, y al célebre Lablache. Después estuve donde el general Lafayette y conocí al general Pepé, napolitano que mandó las tropas constitucionales contra los austriacos en 1820.

1831. Abril 13.

   Miércoles: He escrito a Bogotá a Rendón, Santamaría (respuesta de la suya del 14 de enero), a Josefita, a mi señora N., y una larguísima al doctor Soto y Azuero. A Antioquia, a Arrubla, en respuesta de la de 29 de octubre. A Núñez a Cartagena en respuesta de la suya de 5 de enero y 1° de febrero sobre intereses; a Alcázar en respuesta a las de 14, 4 y 26 de diciembre. Este paquete lo lleva don J. J. Negrete a New York, a entregar al señor don Tomás Gener. También he escrito a New York a éste y a Madiedo y al ex-presidente Mosquera. He preguntado a Hartmann de Londres cuál es el líquido montante que tengo en su poder según los avisos de Núñez. Estuve en la Cámara de Diputados. Por la noche al teatro Nouveautés.

1831. Abril 14.

    Jueves: Recibí carta de mi señora Nicolasa del 7 de enero, con los apuntes de los trastos que se han vendido. No salí por la noche.

1831. Abril 15.

   Viernes: Habiendo recibido de Perquer & Fils dos letras valor de quince mil francos a cuenta de tres mil sesenta pesos que he recibido para mí de parte del señor Núñez de Cartagena, he cobrado hoy la dicha cantidad de quince mil francos. Estuve en la Cámara de Diputados y conocí a los ministros Périer, Montalivet, Barthe, Sebastiani y Argout, y a los diputados Royer-Collard, Odilon Barrot, Dupont de L'Eure, Lamarque, Salverte, Corcelles, Bérryer, y otros menos distinguidos. Por la noche estuve en la gran ópera a oír al célebre violinista Paganini. Después de sus conciertos se dio el baile Flora y Céfiro.

1831. Abril 16.

   Sábado: He acusado recibo a Perquer de los quince mil francos. Estuve en la ópera italiana al Matrimonio Segreto de Cimarosa. Lablache, David, la Tadolini y la Conradi ejecutaron muy bien. Antier y ayer ha habido reuniones del pueblo en las cuales se han oído los gritos de ¡Viva la República!

1831. Abril 17.

   Domingo: Estuve en el Odeón a la tragedia de Marino Faliero y al Napoleón, de Duval.

1831. Abril 18.

   Lunes: Estuve en Vaudeville, a la comedia Madame Du Barry y Luis XV. He recibido carta del señor Hartmann de Londres con la cuenta de lo que le debo por seguros de seis mil pesos, porte de cartas, comisión, etc., y según ella me quedan líquidos en su poder ciento cuarenta y ocho £, 17 chelines 5, producto neto de mil veinte pesos enviados por el paquete Gold Finch, de Cartagena, en enero último.  

1831. Abril 19.

   Martes: Recibí de Perquer & Fils de El Havre libranza por 361 francos, 80 centavos, resto líquido de 3.600.00 pesos recibidos de Cartagena, los cuales produjeron en francos 15.634.60 pesos. Es decir, que he recibido 15.361 francos, 80 céntimos.

   Estuve donde el general Lafayette, y allí se comunicó la noticia de una gran victoria obtenida sobre los rusos mandados por Diebitch.

1831. Abril 20.

   Miércoles: Estuve en la ópera italiana el Don Juan, de Mozart. Recibí carta de Mosquera.

1831. Abril 21.

   Jueves: He visitado a Humboldt, y aprueba mi resolución de permanecer en Europa todavía. He escrito sobre esto un artículo a los diarios de París. Con fecha 15 he dirigido una representación al congreso de Colombia pidiendo se publique mi causa y mi representación a Bolívar enviada de Bocachica.

1831. Abril 22.

   Viernes: He estado en el Circo Olímpico, a la representación de los Leones de Mysore, lo que se reduce a una pieza en la cual salen leones, un tigre, un búfalo, dos culebras buios, dos llamas del Perú, un pelicano, un canguro, monos, guacamayas y caballos.


PARIS

1831. Abril 22.

  Todo esto es gracioso, y es singular que Mr. Martin se encierre en la jaula con los leones y los provoque con un palo y se acueste sobre ellos.

1831. Abril 23.

   Sábado: Estuve en el Diorama y en el Panorama con Santamaría; en el primero se ven tres cuadros representando la vista de París desde Montmartre, el sepulcro de Napoleón en Santa Helena y el 28 de julio delante del Hôtel de Ville. En el segundo, el navío Scipion en el combate de Navarino del 20 de octubre de 1827 entre la escuadra turco-egipcia y la combinada rusa-inglesa y francesa, mandadas por Heydem Codrington y De Ryny. La escuadra turca tenía 130 velas y la combinada 27, de las cuales eran 10 navíos. Es inexplicable la ilusión del Diorama y del Panorama. Hoy se publicó en Le Constitutionnel un artículo que yo dirigí sobre mi resolución de no ir todavía a Colombia; lo agrego aquí. (No está en el cuaderno original).

1831. Abril 24.

   Domingo: Estuve en el teatro de los jóvenes de M. Comte.

1831. Abril 25.

   Lunes: Mr. Hartmann me avisa en carta del 22 del corriente que el producto líquido en mi favor de la remisión de $2.040.00 por el Emulous es de £399,9-3, que reunidas a la cantidad anterior de £148,18-15 hacen el total de £548,7-8 (salvo yerro). Este es el producto de $3.060 en doblones recibidos de Cartagena.

1831. Abril 26.

   Martes: He escrito hoy por El Havre y conducto de Perquer a Núñez, acusándole recibo del dinero remitido a Londres y El Havre; a J. M. Arrubla sobre lo mismo; a Telésforo Rendón y a Alcázar a Cartagena. Comí en casa del barón Bludanski, militar prusiano, y allí conocí al redactor general del Méssager des Chambres. Recibí una carta de Azuero de Bogotá, del 28 de julio y 6 de agosto.

1831. Abril 27.

   Miércoles: Estuve en la ópera italiana, a la Semíramis de Rossini y la Proba d'una opera seria de Grocco. Consulté a Dupuytren sobre mis males.

1831. Abril 28.

   Jueves: Me ha visitado el general español Quiroga, compañero de Riego. He recibido carta de Arrubla de 6 de octubre y de mi señora Nica de 7 de febrero de Bogotá. Estuve en la ópera italiana.

1831. Abril 29.

   Viernes: He recibido carta de New York de Rojas y de Gener de 31 de marzo avisándome que ha empezado una reacción en Colombia en favor del régimen constitucional. Gener ha recibido mis cartas de 23 de noviembre y de 15 de enero. Queda saldada mi cuenta con la Casa de Rougemont hasta el 27 del corriente abril y resulta que me quedan en ella 39.716 francos, ganando un interés anual del 3%, según resulta de sus avisos y cuentas.

1831. Abril 30.

   Sábado: He escrito a Josefita, a doña Manuela Ibáñez y a mi señora Nica, por El Havre, acusando recibo de sus cartas hasta enero último.

1831. Mayo 1°.

   Domingo: Recibí carta de Kingston, de Núñez, de 14 de marzo, avisándome remitir por el paquete Elizabeth a la casa de Hartmann 500 pesos, y que estaba desterrado de Cartagena por consecuencia de la revolución de las sabanas, que dice haber sido sofocada. Con motivo de ser hoy el día del rey ha habido ayer teatros gratis y distribución de víveres a los pobres. Hoy ha habido diferentes juegos en los Campos Elíseos: marionettes, sombras chinescas, etc., iluminación general, fuegos artificiales, paseo como en Long Champs y varias otras diversiones, pero nada de juegos prohibidos.

1831. Mayo 2.

   Lunes: Hoy he visto la revista de las tropas de línea, pasada por el rey en Campo de Marte; había de 40 a 45 mil hombres de toda arma, bien vestidos y bien disciplinados.

1831. Mayo 3.

   Martes: He sido presentado a la princesa de Belgiojoso, milanesa, muy liberal e instruida. Allí fui también presentado al conde Lasteyrie y al célebre diputado de la cámara Odilon Barrot, que me hizo muchas preguntas sobre las cuestiones políticas que han dividido a Colombia. Conocí al general Sercognani, romano, que tomó parte muy activa en la última revolución del Estado Pontificio. Ha muerto el rey de Cerdeña y ha sucedido al trono el príncipe de Carignan, Carlos Amadeo, de la casa de Saboya.

1831. Mayo 4.

   Miércoles: Estuve en Louvre, donde se han expuesto todos los trabajos de los artistas franceses en pintura, escultura, grabado, litografía, arquitectura, etc. Sólo de pintura hay 3.600 cuadros, aunque no todos son superiores. Tengo el catálogo de todos.

   Por la noche estuve en la soirée de la princesa de Salm, donde fui presentado al célebre escritor de economía política Juan Bautista Say.

1831. Mayo 5.

    Jueves: Asistí a una sesión del Instituto con motivo de la recepción de los nuevos académicos Cousin y Viennet; el primero, filósofo profundo, hizo el elogio de Fourier a quien reemplazaba, y el segundo, poeta, hizo el del conde Ségur cuya vacante ocupaba.

1831. Mayo 6.

   Viernes: Nada particular.

1831. Mayo 7.

   Sábado: Estuve en el teatro francés, a la tragedia Francesca de Rimini y a la comedia de Picard La Petite Ville.

1831. Mayo 8.

   Domingo: No ha muerto el abate Grégoire. Estuve en el teatro francés, a la tragedia Demetrius, y a la de Carlota Corday.

1831. Mayo 9.

   Lunes: Recibí carta de Hartmann del 16 del corriente en que se me avisa tener a mi disposición 97 libras, 12 chelines y 5 peniques, producto líquido de 34 onzas de oro (496 francos) que le remitió Núñez por el paquete Elizabeth. Así tengo hasta hoy en la casa de Hartmann de Londres 646 libras esterlinas y 1 penique. Por la noche fui a la ópera El conde de Ori de Rossini y al baile La Belle au Bois Dormante.

1831. Mayo 10.

   Martes: Acusé recibo a Hartmann de su carta. Comí en la reunión mensual de la Revista Enciclopédica. Estoy resfriado.

1831. Mayo 11.

   Miércoles: Nada particular. Continúo resfriado. Atrouppements en la plaza de Vendôme, porque la policía quitó las coronas de flores que desde el 5 habían depositado muchas personas al pie de ella. Ayer también hubo de estas reuniones peligrosas.

1831. Mayo 12.

   Jueves: Un poco mejorado. Todo tranquilo. Fui al Vaudeville.

1831. Mayo 13.

   Viernes: Recibí carta de Hamburgo de Enet, de 4 del corriente. Sigo bien. He escrito a Gener a New York incluyéndole carta para Núñez de Cartagena, acusándole recibo de la suya de 14 de marzo de Jamaica y de las 31 onzas de oro enviadas por el paquete Elizabeth. He escrito a mi hermana, a mi señora Nicolasa, y a Cuéllar pidiéndole un estado de productos de la hacienda en el tiempo de mi ausencia. También he escrito a R. Santamaría y a Madiedo a New York, incluyéndole mi representación al congreso de Nueva Granada pidiendo la publicación de mi causa.

   Estuve en Varietés al Amphigouri.

1831. Mayo 14.

   Sábado: Comí en el Rocher de Caneal, convidado por Leidersdorf; estuvimos en la mesa don Jerónimo Torres, Southerland y Domingo Acosta.

1831. Mayo 15.

   Domingo: Hoy ha pasado revista el rey a la guardia nacional de París y de la banlieu en el campo de Marte; fue la función magnífica, había como 100.000 hombres bien armados y vestidos, de cuyo número había poca caballería y artillería.

   Por la noche estuve en el teatro francés, a la Fille d'honneur, comedia de Duval, y a la de Bonjean, Naissance, Fortune et Mérite, ou L'épreuve électorale.

1831. Mayo 16.

   Lunes: He estado con Acosta en Versalles. Esta es una ciudad de 25.000 almas, a cuatro leguas de París. Aquí está el famoso palacio y parque de Versalles cuyos jardines, estatuas, estanques, fuentes, cascadas, naranjería, etc., lo colocan en la clase de los primeros palacios de Europa. Los salones están desmantelados desde la revolución de 1790; se conservan algunos cuadros de pintores afamados, como Paulo Veronés. El interior del palacio es de mármol. El exterior de piedra de sillería y de arquitectura magnífica. Dentro del parque están los pequeños palacios llamados Grand et Petit Trianon, el primero edificado por orden de Luis XIV para su querida Mme. de Maintenon, y el segundo para otra querida, Mme. de Montespan; este último es muy gracioso y el parque es bellísimo. Se han edificado cabañas suizas, lecherías, grutas artificiales, ruinas, etc. Aquí pasaba la reina Antonieta algunos días jugando con la corte, de aldeana. A las 6 volvimos a París.

1831. Mayo 17.

   Martes: Nada particular.

1831. Mayo 18.

   Miércoles: Lo mismo.

1831. Mayo 19.

   Jueves: Estuve en la escuela de sordomudos, fundada a sus expensas por el abate L'Epée en 1760 y convertida en escuela real por la ley de 1791.

1831. Mayo 20.

    Viernes: He escrito a mi hermana a Bogotá remitiéndole mis retratos y algunas chucherías para los niñitos, todo lo cual va por conducto de M. Mathieu, vecino de Santa Marta. Estuve donde la princesa de Salm.

1831. Mayo 21.

   Sábado: Nada particular. Estuve en el teatro francés a la tragedia titulada Camille Desmoulins.

1831. Mayo 22.

   Domingo: Nada particular. Por la noche estuve en los jardines de Tívoli, donde hay iluminación de colores, fuegos artificiales, maroma, alcides, baile, orquesta, etc. Es mucho menos que el Vaux-Hall de Londres.

1831. Mayo 23.

   Lunes: Tomé mi pasaporte para Londres; voy con Pacho y Acosta y dos criados. La diligencia hasta Calais me ha costado para todos, inclusos 6 francos al conductor, por persona 267 francos, 50 céntimos. Cada plaza en el coupé cuesta 53 francos, 10 sueldos, y en la imperial 38 francos, 10 sueldos. Pago el viaje a Acosta por gozar de su compañía en Inglaterra. Estuve por la noche en el teatro Gymnasio a los vaudevilles La pensión bourgeoise, La favorita y Le buffon du Prince.

1831. Mayo 24.

   Martes: Recibí carta de Bordeaux, de M. Lavignac, y la contesté inmediatamente. Comí con el general Devereux, que me convidó. Estuve donde la princesa Belgiojoso. Me despedí de M. Rougemont.

1831. Mayo 25.

    Miércoles: Fui presentado al célebre abogado M. Mauguin, que me comprometió a verlo después para que le impusiera de todos los negocios de América. Me pareció fort obligeant. Estuve en la ópera cómica, a la Zampa, o La estatua de mármol, de Herold.

1831. Mayo 26.

   Jueves: Recibí carta de Alcázar, de Cartagena, del 4 de abril, y de Rojas, de New York, del 14 ídem. Por la noche fui a la ópera alemana Don Juan, de Mozart.

1831. Mayo 27.

   Viernes: Salimos para Inglaterra a las 8 de la mañana, D. Acosta, Pacho, mis dos criados y yo. Comimos en Beauvais, cabecera del departamento del Oise, y anduvimos toda la noche. El terreno es un poco desigual, el país cultivado y poblado.  

CALAIS

1831. Mayo 28.

   Sábado: Pasamos por Abbeville, plaza fuerte, por Montreuil, donde almorzamos, por Boulogne-sur-Mer, que es una ciudad muy regular y situada en la costa, y llegamos a Calais a las 7 de la tarde; posamos en el hotel Bourdon de Rignolly.

DOUVRES

1831. Mayo 29.

   Domingo: Visados que fueron los pasaportes, nos embarcamos en el buque de vapor a las 10 y ¾ del día y llegamos a Douvres a la 1 y ¼ siguiente. El pasaje costó 10 chelines por cada uno de nosotros y 5 chelines y medio por cada criado.

   Posamos en el Hôtel de York. Vimos los cuarteles de la tropa sobre la eminencia que domina la ciudad y la triple escalera subterránea que se hizo cuando el ejército francés en Bolonia amenazaba con un desembarco en las costas de la Gran Bretaña.


INGLATERRA

LONDRES

1831. Mayo 30.

   Lunes: Tomamos la diligencia para Londres a las 10 de la mañana. Pasamos por Canterbury, Rochester, Gravesande, Dafort y Chatham y llegamos a Londres a las 7 y media de la tarde. El pasaje cuesta 28 chelines el interior, y 15 fuera por persona; nosotros tomamos el exterior.

1831. Mayo 31.

   Martes: Tomamos alojamiento en Duke Street, St. James 27, a razón de 3 guineas por semana, por una cámara y alcoba para mí, una pequeña cámara para Acosta, otra para Pacho y otra con dos camas para los criados. Recibí carta de Núñez de Kingston del 15 de abril, dándome noticia de la revolución del departamento del Magdalena. He recibido de la casa de Hartmann & Cía., la suma de 641 libras esterlinas y 7 pequines que estaban en su poder, de mi pertenencia hasta hoy, día de la fecha. Nada me queda en ella hasta hoy l° de junio. Estuvimos en la ópera La Medea de Meyer, en la cual ejecutaron la Pasta, Rubini y Lablache.

1831. Junio 1°.

   Miércoles: Es hoy que he recibido de Hartmann & Cía., las 641 libras y 7 chelines. Hoy empieza el alojamiento a contarse.

1831. Junio 2.

    Jueves: Hemos paseado por la ciudad con Pacho y por los parques. Fui al teatro italiano, a la Semíramis, en que la Pasta ejecutó divinamente.

1831. Junio 3.

   Viernes: Vista a la ciudad. Por la noche a Drury Lane, a la comedia de Sheridan La escuela del escándalo, y la Escuela de Brienne o Napoleón.

1831. Junio 4.

  Sábado: Visité a Gorostiza y tomé mi papel de residencia.

    Por la noche a soirée a casa del doctor Bowring, donde entre diferentes personas a quienes fui presentado (incluso dos miembros del parlamento) fue una un bramán de Mogol, el primero que ha salido de su país para Europa, hombre instruido y gran reformador en materia de su religión. El color de este hombre es excesivamente bronceado, gordo, alto, con bigotes, y habla sólo inglés. Por medio de Bowring me hizo mil preguntas sobre la población de Colombia, el influjo del clero, la tolerancia religiosa, la conducta de Bolívar (que desaprobó) y sobre lo que harían con él si allá se pusiera a ganar prosélitos para su religión.

1831. Junio 5.

   Domingo: Nada particular. Comí en casa de Wilthew.

1831. Junio 6.

   Lunes: Nada particular ni de día ni de noche.

1831. Junio 7.

   Lunes: Fui a visitar la escuela o casa de educación donde está el hijo del señor Manuel Fenzi, por encargo especial de su madre. La casa está a cargo del doctor Jameson en Wyke School, Lyon Hill, de Brent Fort. Vi al joven, y el director me mostró todo su establecimiento, que es sencillo, arreglado y limpio. Por la noche estuve en la ópera, al Tancredo, y cantaron la Pasta y Mme. Mary Lalande, que cantó muy bien.

1831. Junio 8.

   Miércoles: Visité a los Darthez. He recibido convite de Gorostiza para comer el 15 del corriente. Tuve carta del general Herrán de París del 1° de junio. Vi otra vez a San Pablo y la bolsa.

1831. Junio 9.

   Jueves: Fui a Hampton, a las carreras de caballos, que estuvieron muy concurridas y brillantes aunque no como las de Ascot. Pasé por el parque real Bushy-Park, que es hermoso.

1831. Junio 10.

   Viernes: Vi dos orangutanes de la isla de Borneo, de dos a tres años de edad; es el mono que más se asemeja al hombre: parecen dos negritos. Por la noche fui a oír segunda vez al asombroso Paganini. Me visitó Mr. Logan Envers.

1831. Junio 11.

  Sábado: Estuve en la sociedad real asiática, donde hay reunidos una porción de objetos curiosos de aquella gente, como armas, estatuas de Buda, relieves groseros, minerales, pinturas, papiros, cartas del príncipe real de Persia a la sociedad, un firmán aprobando la elección del patriarca de Constantinopla, un alcorán, esqueletos de animales, reptiles y varios otros de los objetos que componen un museo.

1831. Junio 12.

   Domingo: Paseamos en Hyde Park y comimos con Carlos en su casa.

1831. Junio 13

   Lunes: Estuve en el Museo Británico y en la hermosa biblioteca, donde hay una sala vastísima que contiene la librería regalada por Jorge IV. Vi por segunda vez los famosos restos de estatuas y grupos del Partenón de Atenas (Sigue Nota del Editor...), el ave ibis de que hacían uso los egipcios en sus jeroglíficos junto con el ganso, el búho, la serpiente y el escarabajo; algunos útiles sacados de Herculanum (Sigue Nota del Editor...), etc. Me visitó el señor Moreno, encargado de negocios de Buenos Aires. Recibí carta de Cartagena, de Alcázar, de 29 de abril, informándome de la capitulación de la plaza y de la caída de Urdaneta. De Núñez, de Jamaica, del 2 de mayo, confirmando dichas noticias. Estuve en el teatro Adelphi, donde Potier representó El burgomaestre de Zardam y El beneficiado.

1831. Junio 14.

   Martes: Visité al ministro de Buenos Aires, Moreno, y al general Tomás Mosquera.

1831. Junio 15.

   Miércoles: Escribí a Alcázar y a Núñez en respuesta a sus cartas recibidas el 13. A Raimundo Santamaría sobre las cuentas de Cuéllar e indemnización de los daños hechos en mi hacienda. Al doctor Soto. Todas estas cartas van a Gener, a New York, a quien le he escrito también. Al joven Lorenzo Lleras he respondido hoy su carta de New York, y comí en casa de Gorostiza y fui presentado al embajador de Holanda, el barón Falk; al ministro de Prusia, barón Bülow y a su señora; al subsecretario de relaciones exteriores de Inglaterra, Mr. Backhouse; al encargado de negocios del Brasil, señor Matos. Comieron además el ministro de Suecia y el de Hannover.

1831. Junio 16.

   Recibí carta de Alcázar, de Cartagena, del 7 de marzo, y de Vallarino. Por la noche fui al Covent Garden.

1831. Junio 17.

    Viernes: Nada particular. Recibí carta de Alcázar, de Cartagena, del 27 de marzo, y de Vallarino. Estuve en Adelphi, a ver a Potier en Les Plaideurs de Racine, L'Homme de 60 ans y Le cuisinier du Comte Buffon.

1831. Junio 18.

   Sábado: Nada. Por la noche estuve en el anfiteatro o circo olímpico, donde se corren caballos, se baila maroma, y se representa; esta noche dieron Mazeppa, tomado de un cuento de lord Byron. El teatro es bonito, aunque menos grande que el circo de París. Hay un caballito tan pequeño que parece un carnero negro; dicen que es de raza danesa.

1831. Junio 19.

   Domingo: Esta tarde he visto en el paseo de Hyde Park al rey confundido con los demás y en la manera más simple y sencilla. Comí con Carlos.

1831. Junio 20.

   Lunes: Habiendo visitado a Darthez, él me llevó a la casa de moneda, a Katherine Dock, a una fábrica de rapé y de tabaco para pipa y a otra de hacer cigarros. Con este motivo supe que el año de 1825 había producido la importación de tabaco de La Habana 1.000 libras y que en este año el producto había sido de más de 50.000 libras; que el total de la renta había sido de cerca de 3.000.000 de libras. Una libra de tabaco en hoja, cualquiera que sea su procedencia, paga de derechos 3 chelines, y una libra de cigarros 6 chelines. Cada bulto de tabaco debe tener más de 100 libras. Con motivo de visitar los almacenes de vinos en Katherine Dock, supe también que un galón de vino de Francia paga 7 chelines de derechos, y de España solamente 3 chelines, 7 pequines. Por cada barrica o pipa de vino se paga un penique por semana a la compañía del establecimiento y 3 peniques por cada vez que se va a probar el vino para venderse. Hablando de puertos francos, supe que esta franquicia significaba que se podía importar allí toda clase de mercaderías sin pagar derechos ni a la entrada ni a la salida, y que la ventaja era el proporcionar surtido a los cargamentos para países extranjeros con los géneros y efectos del país del puerto franco; los géneros prohibidos llegan sólo hasta el puerto y no se introducen en el interior.

1831. Junio 21.

   Martes: Se abrió hoy el parlamento por el rey en persona; vi la comitiva del rey y todo el lujo de su acompañamiento, carrozas, caballos, coraceros, policía etc., etc. Comimos donde Miss Stuart, con Caro.

1831. Junio 22.

   Miércoles: Hoy da la Sociedad Horticultural un gran almuerzo (por billetes que cuestan una o dos guineas) en el cual presenta toda especie de frutas cultivadas en Inglaterra. Yo he asistido por una guinea. El lugar de reunión es un hermoso jardín de la sociedad en el cual se forman tiendas de campaña para servir la comida y las frutas; había de 3 a 4.000 personas elegantemente vestidas que paseaban por el jardín o bailaban en la sabana. Cuatro bandas de música tocaban alternativamente, una de ellas era rusa, que tocaba los cuernos rusos solamente. Me ha parecido la función brillante y popular. Por la noche me despedí de los señores Luces que se van para su país, La Habana.

1831. Junio 23.

  Jueves: Nada. Por la noche a la ópera La italiana en Argel de Rossini, en la cual ejecutó Mme. Rambaux muy bien, La proba d'un opera seria, y a Paganini.

1831. Junio 24.

   Viernes: Hoy ha habido recibimiento por la reina (Drawing room); toda la nobleza y caballeros han ido al palacio, las señoras elegantemente vestidas, y es de etiqueta que se adornen la cabeza con plumas blancas. Comí con Mr. Logan, oficial escocés que me convidó hace cuatro días.

1831. Junio 25.

   Sábado: Nada particular. El ex emperador del Brasil ha llegado a esta ciudad.

1831. Junio 26.

   Domingo: Comí en casa de Carlos. He sido convidado a comer por Bentham y por Mr. Brown.

1831. Junio 27.

   Lunes: Escribí a Mme. Fenzi a Florencia un informe detallado sobre su hijo Horacio, que está aquí en una casa de educación y lo visité al efecto.

1831. Junio 28.

   Martes: Nada particular. Visité la galería llamada British Institution, que se compone de 172 cuadros de particulares de las escuelas italiana, flamenca e inglesa. Tengo el catálogo.

1831. Junio 29.

   Miércoles: Comí con Jeremías Bentham y me regaló varios folletos y obras que está publicando; la carta a los franceses sobre la cámara de los Pares, un folleto sobre la pena de muerte, su código militar y su codificación. Nuestra conversación, que duró cuatro horas, rodó principalmente sobre política en general, jurisprudencia, Francia, Inglaterra y Colombia.

1831. Junio 30.

    Jueves: Visité la exposición de retratos en miniatura de los personajes más notables de la historia de Inglaterra desde el siglo XVI. Comí con el señor Guillermo Brown, que conocí en Roma. Recibí carta de New York de Joaquín Mosquera, y de Gener, del 1° de junio corriente. Estuve en la sociedad de artes donde se conservan todos los modelos e invenciones de toda especie de máquinas, manufacturas, etc., y hay cuadros y estatuas de yeso. También hay, en pequeño, famosísimos relieves del Partenón de Atenas.

1831. Julio 1°.

   Viernes: Nada particular.

1831. Julio 2.

   Sábado: Vi un disforme y rico vaso hecho en Birmingham, es de hierro revestido de cristal con ricos y primorosos esmaltes, tiene 15 pies de alto y 14 de diámetro y le caben 5.400 botellas de vino. Su precio es de 10 mil libras esterlinas. Por la noche estuve en la ópera Otelo, en la cual la Pasta y Rubini ejecutaron muy bien.

1831. Julio 3.

   Domingo: Nada particular. Noticias interesantes. Un caballo de los que arrastran los carros con cerveza cuesta aquí de 80 a 150 guineas. Se ha descubierto que el humo que sale del horno de cocinar el pan produce alcohol, y al efecto se coloca sobre el pan un tubo que salga por el agujero del horno. Un preso en Francia que se propuso no tomar alimento, murió a los 62 días, su complexión era robusta, pocos días antes de morir su cuerpo exhalaba un hedor insoportable.

1831. Julio 4.

    Lunes: He escrito a Mosquera, a los sirvientes y a Lleras, enviándole copia de mi última representación al congreso pidiendo la publicación de mi causa para que él la publique en los diarios de los Estados Unidos. Estuve a ver la refinería de azúcar de Mr. Winder, que es un establecimiento considerable. Todo se hace por el vapor. El azúcar bruta negra se derrite con agua, la cual se le extrae por evaporación en calderas aparentes aplicando un método particular que ha merecido el brévet de la invención. No se usa de barro para tapar la boca de la vasija donde se hace el depósito del azúcar, sino de una especie de miel. Se refinan diariamente 15 mil libras de azúcar y se vende el quintal de la ordinaria ya refinada a 35 chelines; un quintal tiene 112 libras. Pasamos luego a visitar la famosa cervecería de Barclay & Perquin que tiene un extenso establecimiento, en el cual se hacen diariamente 800 barricas de cerveza de 650 pintas cada una. Vimos las grandes vasijas donde se revuelve la cebada con el agua, los toneles donde se echa el lúpulo hervido con aquella composición, que es como un horno, las piezas para enfriar la cerveza, para fermentarla y depositarla. El vapor hace andar las máquinas y por diversos canales se pasa de una parte a otra. Los toneles de depósito son 170 y los más grandes contienen mil barrilles. Las piezas de fermentación son grandísimos cajones contenidos con vigas y puntales de hierro para impedir que la fermentación los rompa.

1831. Julio 5.

   Martes: Fui a visitar la Casa de Moneda. El vapor mueve en ella todas las máquinas de adelgazar los rieles, de cortar y acuñar. Hay de las primeras 3 dobles para comenzar a adelgazarlos. Dos dobles para estirar las láminas y ponerlas en estado de cortar la moneda. En dos pequeñas máquinas manejables por un hombre se prueba la lámina para ver si está con el diámetro legal, cortando una pieza de moneda; luego se pasan las láminas a donde se cortan por el vapor en una máquina que tiene 12 cilindros, que cortan cada uno 60 piezas por minuto. El cordón de la moneda se hace en el acto de acuñarla, poniendo sobre la hembra del cuño una cosa redonda que contiene el cordón y que lo comunica a la moneda por la acción del macho del cuño. Los volantes son 8 y una faja de cuero que recibe las monedas, las coloca en el cuño y las retira a un tiempo (Sigue Nota del Editor...). El número primero es un canuto donde se colocan las monedas, las cuales caen por el lugar cuatro sobre la fajita de acero 5, colocándose en el círculo 2. Esta fajita se mueve para adelante y para atrás por el vapor; al ir para adelante retira la moneda entrada en los cilindros 3 y coloca la que ha recibido cuando vuelve para atrás. Las medidas están hechas con tal exactitud que no desmienten una línea. La fundición de los metales se hace en hornos bajos de hierro y en vasijas de piedra lápiz; los rieles se forman en cajas de hierro cerradas al efecto. Se nos mostraron monedas de cobre de un cuarto de penique y de plata ligada de 1, 2, 3, 4 y 5 peniques. La casa puede elaborar en un día 500 mil monedas o piezas. Los cuños se hacen con las matrices, del mismo modo que las monedas. Por la noche estuve en casa de Mr. Hynde. He tomado la diligencia para Cambridge a razón de 12 chelines por persona fuera y somos tres, Acosta yo y mi criado Juan. Por la noche estuve en la sociedad de Mme. Hynde.

CAMBRIDGE

1831. Julio 6.

   Miércoles: Salimos a las 2 de la tarde, y pasamos por Royston y llegamos a Cambridge, ciudad de 40 mil habitantes y una de las primeras universidades del reino. El país está muy poblado y perfectamente cultivado de cereales y legumbres. La universidad se compone de 17 colegios, de los cuales visitamos el de la Trinidad, que es vastísimo, el de San Juan, el de la Magdalena y el del Rey; éste, como los demás y las iglesias, es de arquitectura gótica. Vimos la librería, en la cual hay algunos manuscritos orientales, un facsímil en latín de la magna carta, algunos edictos chinos y turcos. El museo de Fitz-William tiene algunos cuadros de la escuela italiana y flamenca. Los más son de la escuela alemana e inglesa. Tengo en mis papeles el cuaderno que instruye lo correspondiente sobre los colegios y la universidad y me refiero a él. De Londres a Cambridge, 51 millas.

STANFORD

1831. Julio 7.

    Jueves: Salimos a la 1 de la tarde para Huntington, ciudad regular donde se reúne la diligencia de Londres para Stanford, donde llegamos a las 7 y media de la tarde (millas de Cambridge a dicha ciudad, 38), pasaje afuera 11 chelines y medio por persona. El país, tan cultivado como el de ayer, menos plano y hay bastantes rebaños.

DONCASTE

1831. Julio 8.

   Viernes: Salimos de Stanford a las 8 de la mañana, pasamos por las ciudades regulares de Grantham, Newark, Tuxford, Retford, Bowting Noor, y llegamos a Doncaster a las 8 de la tarde (millas 73 y pasaje afuera 15 chelines por persona). El país igual a los anteriores.

YORK

1831. Julio 9.

   Sábado: Salimos a las 3 de la mañana, pasamos por las regulares ciudades de Pontefract, Tadearter, y llegamos a York a las 8 del día (millas 38, pasaje 9 chelines por persona fuera). El país idéntico aunque ayer y hoy hemos visto mayor número de rebaños y vacadas y parques de la nobleza. Hasta aquí hemos observado que los caminos son excelentes, las diligencias bien servidas, el país perfectamente cultivado y dividido en pequeñas porciones, las poblaciones aseadas, ninguna guarnición de tropas en todo el tránsito, en ninguna parte se pide el pasaporte y en todas las ventas de licores y de cerveza se vende tabaco.

   York tiene una importancia política en la historia de Inglaterra. Se dice que residió aquí el emperador Severo. Hemos visitado la famosa catedral gótica, cuyo interior es el más magnífico que he visto y corresponde a la reputación que tiene. El río Ous atraviesa la ciudad, es navegable, y por el steamboat se va a Liverpool en 15 horas. La ciudad tiene 30 mil almas más o menos. Hay algunas manufacturas. Este es el mayor condado de Inglaterra.

NEWCASTLE

1831. Julio 10.

   Domingo: A Newcastle, condado de Northumberland (75 millas y 20 chelines de pasaje por persona fuera), cerca de Doncaster vimos un campo dispuesto para carreras de caballos. Ahora 50 años se iba de York a Londres en 4 días en la diligencia en que se va hoy en 30 horas; lo mismo sucedía en casi toda Inglaterra a causa de que los caminos no se habían mejorado tanto. En la sacristía de la iglesia catedral de York nos mostraron varias curiosidades, entre ellas un cuerno de elefante que pertenecía a Alfredo el Grande, los libros de oración de Carlos I y Carlos II, la silla más vieja donde se coronaban los reyes y antiquísimos anillos de los arzobispos. Para ir a Newcastle pasamos por los lugares regulares de Easinwold, Thwosh, Allerton, Darlington, Durham, capital del condado del mismo nombre. El país es en todo idéntico al anterior.

BERWICK

1831. Julio 11.

   Lunes: Hoy hemos visitado una de las muchas minas de carbón de piedra de que abunda el condado de Northumberland. Ella está laborada a favor de una máquina de vapor de fuerza de 80 caballos, la cual sirve para sacar de la mina afuera los canastos de carbón y reconducirlos vacíos, operación que se ejecuta en un minuto. El carbón se extrae del mineral tal cual se usa, y para separar el grueso del que se reduce a casi polvo, se cierne por entre rejas delgadas de hierro. En todas las minas hay caminos de hierro para facilitar el transporte de los carros y de las ruedas de hierro en que se colocan las canastas. La mina tiene 145 yardas de profundidad y bajamos a ella a examinarla; consiste en diversas bóvedas por donde pasan carros tirados por caballos con el carbón extraído de la parte más lejana de la bóveda al punto por donde se saca fuera, que es un agujero de 2 varas de diámetro, que fue por donde nosotros bajamos vestidos de mineros. Dentro de las minas hay caballerizas para los caballos, agua en fuente y ventiladores artificiales con una serie de ruedas así (Sigue Nota del Editor...) de tela que recíprocamente se comunican el aire hasta llegar a un horno encendido. La mina se llama Elswyel. Salimos a las 10 de la mañana, pasamos por Morpeth, Alnwick, Belfort, y llegamos a Berwick a las 8 de la noche (73 millas y 12 chelines dentro, y 7 fuera en coche de oposición). Berwick es ciudad marítima de 9 a 10 mil almas de población. El río Tyne, navegable, atraviesa a Newcastle. Newcastle es la mejor ciudad que hasta ahora hemos encontrado en esta ruta.

1831. Julio 12.

   Martes: Salimos a las 6 de la mañana (51 millas y 15 chelines dentro y 10 fuera). Pasamos por la ciudad marítima de Dumbar, por Haddington, y llegamos a Edimburgo a las 2 de la tarde. El país, mucho más quebrado que el anterior y cultivado lo mismo. No hemos visto ninguna persona vestida a la escocesa y la gente del común del pueblo anda en lo general sin zapatos. Posamos en el hotel Falconer.

   Edimburgo, capital de Escocia, tiene 161 mil almas, incluso el puerto llamado Leith; está situada en terreno desigual: se compone de antigua y nueva ciudad, unidas estas dos partes por puentes, debajo de los cuales hay edificios a causa de que la antigua ciudad es más alta, y edificada toda la nueva de piedra de sillería; las calles son anchas y rectas, los edificios grandes y simétricos, alumbrados por gas, plazas hermosísimas con jardines e iglesias góticas. Hay también edificios públicos de arquitectura griega, como el colegio o universidad y la Sociedad Real. Edimburgo es considerada como la primera ciudad científica de la Gran Bretaña, su universidad es afamada principalmente en ciencias metafísicas y medicina. Tiene la ciudad diferentes establecimientos científicos, y de beneficencia y caridad. Hemos visto hoy la mayor parte de la ciudad nueva y vieja, exteriormente el Banco, el Real Exchange o la Lonja, el Registro y diferentes iglesias. El monumento levantado por suscripción a lord Melville, lord del almirantazgo, el cual consiste en una columna acanalada modelada sobre la de Trajano de Roma, de piedra coronada con la estatua del lord. De noche, nada.

1831. Julio 13.

    Miércoles: Visité al profesor de Historia Natural, doctor Jameson, para quien traje carta de introducción. Hemos visto el palacio de Holyroot, donde reside hoy el ex rey de Francia Carlos X y el duque de Bordeaux. Visitamos la iglesia o abadía que está arruinada y se dice haber sido edificada en el siglo XII. Se nos mostró la torre donde estuvo presa la reina María Stuart y las piezas donde vivió; en ellas se conserva su cama y la de Carlos I, las sillas, un bordado de su mano, un pequeño retrato suyo, la armadura de su marido lord Darnley. Un cuadro de la Concepción, pintura italiana, que fue despedazado por el célebre Knox, escritor en favor de la religión reformada; en una de las salas tuvo él una conferencia con dicha reina. Allí se muestra la pequeña escalera por donde entraba Darnley y el lugar donde fue asesinado el italiano Rizzio, favorito de la reina. Para ir a ver dos salas con retratos, pasamos por la antecámara del duque de Bordeaux, donde estaban dos criados sin libreas. Visitamos la universidad, edificio cuadrado magnífico, donde se dan lecciones de ciencias exactas, naturales y metafísicas. Las piezas para las clases son pequeñas y ordenados los asientos en anfiteatro. Vi el museo de la universidad, en el cual hay una numerosa colección de pájaros (3 mil especies), de minerales, conchas, cuadrúpedos, vestidos de indios, plantas marítimas, etc. Hay tres ladrillos tomados en las ruinas de Babilonia, de 15 pulgadas de longitud y latitud y 3 de profundidad, y 3 pedazos de una columna de granito de la cueva de Fingal en la isla de Stafford. Al salir del museo encontré al doctor Jameson, que después nos mandó convites para soirée mañana a las 10 de la noche. Estuvimos en la gran sala donde se reúnen los tribunales y que sirvió para el parlamento de Escocia. Por la noche estuvimos en el teatro Caledonians, que es pequeño, y se dieron 3 piezas graciosas y ridículas.

1831. Julio 14.

   Jueves: Visitamos la Institución Real, que se compone de esculturas en yeso de las más célebres estatuas conocidas y de antigüedades escocesas, egipcias, asiáticas y americanas. Entre éstas se muestra la especie de guillotina inventada por el Regente Morton, con la cual fueron ejecutados el marqués y el conde de Argyle, Montrose, Gordon y él mismo, en 1581. El original de la representación dirigida a George III en el principio del siglo pasado y que produjo la revolución de 1715; una copia del solemne contrato religioso llamado Covenant: fue hecho en 1588 para conservar la religión de Escocia y con ocasión de la Armada Invencible; el pulpito donde predicaba Knox; el mango de paja que sirve para extraer el yare de la yuca y hacer el casabe en América, y otras curiosidades. En la sala de la Sociedad de Anticuarios, cuyo número es de 400 entre propietarios y corresponsales, están los retratos de Watt, que perfeccionó la aplicación del vapor; de Walter Scott, célebre romancista e historiador de Escocia, y de Murdoch, que aplicó el gas a la iluminación de las ciudades. En el museo hay una vasta colección de grabados de Volpato de todas las mejores pinturas y esculturas de todas las escuelas. Estuvimos en la soirée de Mr. Jameson, que estuvo concurrida y se cantó y bailó. Fui presentado a varios profesores y señoras; me acuerdo sólo del doctor Pillams, catedrático de humanidades.

   Edimburgo es patria de hombres muy distinguidos en las ciencias y en la literatura como Hume, Smith, Robertson, Smollet, Scott, Byron, Mackintosh, Jeffrey, Mackenzie, etc. Fergusson, historiador de la República romana; Napier, inventor de los logaritmos; Cullen y Munro, médicos. En lo general el pueblo escocés es amigo de la reforma parlamentaria, a causa de que el derecho de elegir está contraído a un número pequeño de electores. Hemos visto la casa donde vivió Hume, y se conservan la del profesor Robertson y la de Smith. Yo he dejado mi nombre en un libro en casa del profesor Jameson. Los escoceses son corteses, y menos fríos que los ingleses.

1831. Julio 15.

   Viernes: Nos visitaron los profesores Jameson y Pillams y nos condujeron a visitar lo siguiente: High School, donde se enseñan las lenguas latina, griega, y la geografía antigua y moderna; está dividida en cinco clases, de las cuales se ha aplicado a las dos primeras el sistema de Bell y Lancaster, o el monitorial, según lo llama el doctor Pillams, que ha hecho la aplicación. La enseñanza se reduce a traducir el latín, explicar las partes de la oración, reducir la construcción indirecta, hacer oraciones y leer correctamente la prosa y el verso. El Register Office, donde se conservan los archivos del reino; el edificio es vasto y hermoso, compuesto de una rotunda donde están los archivos depositados, de una gran sala y de cuadros. Vimos entre otras curiosidades y tratados originales la amistad o alianza de los reyes de Francia y Escocia, una bula del papa Urbano V, un acto del Parlamento de Escocia reconociendo los derechos del rey Roberto, una representación de los Pares de Escocia al Papa, el acto de unión de Escocia a Inglaterra en 1707, en el reinado de la reina Ana. Las dos coronas se habían unido en Jacobo I en 1603. Cartas autógrafas de Carlos I al conde de Argyle, de Carlos II, de la reina María Stuart, de la reina Isabel, de Jaime VI o I, de Catarina de Médicis, de Enrique II y IV de Francia, de la reina Ana de Austria y de otros hombres célebres de Inglaterra y de Francia.

    La biblioteca de la Universidad, colocada en una gran sala revestida de columnas de madera y de tablas; se dice que aquí se conserva el acto de esponsales entre María de Escocia y el delfín de Francia; la sala del antiguo parlamento, donde despachan los tribunales de Justicia, y fuimos introducidos a la alta Corte que estaba actualmente reunida, por un joven abogado que vimos anoche en la casa del doctor Jameson. Eran cuatro los jueces, vestidos de ropa talar encarnada de seda, con una especie de muceta blanca y corbata larga también blanca; el acusado estaba sentado frente entre dos hombres de la policía que conservaban puestos sus sombreros; a un lado del tribunal estaban quince jurados que debían decidir del hecho; como el acusado se confesó culpable, el jurado no falló y el tribunal pronunció públicamente la sentencia. Se siguió otro juicio y vimos hacer el sorteo de los 15 nuevos jurados. El resumen del proceso se imprime y se reparte a los jurados. Ultimamente vimos la biblioteca de los abogados, de 70 mil volúmenes; nos mostraron una de las primeras biblias impresas en Maguncia por Gutenberg y una copia manuscrita de la Vulgata de San Jerónimo. Aquí en el oficio de registro (que es donde se anotan todas las propiedades territoriales y las hipotecas), vimos también el acto original de juramento de Jorge IV y el del actual rey Guillermo, que prestaron al subir al trono, de conservar y respetar los derechos y privilegios de la Iglesia de Escocia. Esta Iglesia es presbiteriana y fue reconocida por un acto del parlamento escocés en 1592. Hemos visto la casa donde vivió Adam Smith y el monumento levantado a Hume. A Nelson también le han levantado otro sin ser escocés, y en el camino de Barych a Dumbar vimos una pirámide levantada al mismo por un amigo suyo.

   Además de los establecimientos científicos de que he hablado, hay aquí un jardín botánico, observatorio e institución astronómica, colegio real de médicos, sociedad de historia natural llamada werneriana en honor de Werner, de Freiberg, destinada a promover el estudio de ella, la sociedad de anticuarios, la sociedad especulativa dedicada a mejorar la composición de los discursos. La Real Sociedad Médica compuesta en gran parte de cirujanos, la Real Sociedad Física, compuesta en la mayor parte de jóvenes, en la cual se estudia química; la Sociedad Frenológica, para sostener las doctrinas de Gall, la Sociedad Pliniana, la Sociedad Highland, para promover las mejoras de las montañas en agricultura, inventos, etc., la Sociedad Caledoniana Horticultural, escuela de artes.

1831. Julio 16.

   Sábado: Hoy hemos sido igualmente conducidos por los profesores Jameson y Pillams a visitar los siguientes establecimientos: el hospicio de George Herriot (el nombre del fundador), para educar los hijos de los artesanos de Edimburgo; se les enseña un poco de latinidad, escribir, leer, aritmética, geografía y dibujo. Hacen ejercicios gimnásticos muy graciosos que los agilitan y robustecen. Son admitidos desde la edad de siete años hasta la de diez y seis, que salen a aprender algún oficio o alguna ciencia a expensas de la casa. Hay actualmente 182 jóvenes; otro establecimiento igual para las niñas hijas de mercaderes, a quienes se les enseñan los oficios de su sexo, música vocal e instrumental, geografía y francés; hay actualmente 92 niñas y entran desde la edad de 9 años y permanecen hasta los 17.

   El hospital u hospicio llamado de Watson, su fundador, para muchachos hijos de negociantes cuya educación es idéntica a la del primero. En éste son notables los baños y los útiles de lavarse la cara y las manos por su sencillez y economía.

   La escuela y asilo de los ciegos, donde aprenden a leer por medio de caracteres en relieve, a escribir, a contar por medio de caracteres que cambian de valor según el lado en que se colocan (Sigue Nota del Editor...) y que se clavan en agujeros; la geografía, por medio de globos que tienen marcados los países en relieve, los ríos en bajo, las capitales con cabezas de clavos y el mar en una superficie plana, y varios oficios mecánicos como hacer canastos, sillas, colchones, telas de lana y de algodón. Un ciego ha inventado un abecedario por medio de una cuerda de nudos y lazadas; en nuestra presencia ha examinado en geografía un ciego a otro ciego, preguntándole la latitud de algunos lugares y haciéndole buscar algunos países y ciudades. Las telas son excelentes y las hemos visto tejer. Otro ciego viejo nos ha asombrado diciendo de memoria el principio de cualquier capítulo del Antiguo y Nuevo Testamento que le citaba uno de los visitadores; su memoria feliz le ha hecho aprenderlo, de oírlo leer por más de treinta años. Otra escuela y asilo también de ciegos para las niñas y mujeres, donde aprenden los oficios de su sexo, geografía, astronomía y música instrumental y vocal. En nuestra presencia una joven arregló el sistema planetario en el plano de metal que sirve para la enseñanza de la escuela, y explicó la geografía en el globo en relieve, y otra tocó el piano y cantaron las demás. Ultimamente visitamos la escuela sesional que sirve para la educación de los jóvenes pobres de ambos sexos, a quienes se les enseña a leer, escribir, aritmética y principios generales de geografía. Hay actualmente 600 jóvenes cuyos exámenes presenciamos. El director se emplea de balde en esta ocupación por afecto a la educación pública.

   Estuvimos en el jardín botánico, que sirve también de paseo. En los invernáculos entre varias plantas de América vimos el café, el plátano, la caña de azúcar y las granadillas, pero no el cacao. En la colina llamada Carlton se hallan el monumento levantado a Nelson (Sigue Nota del Editor...), el Observatorio, otro monumento al profesor de filosofía Playfair y el llamado monumento nacional, que se está fabricando actualmente y consiste en una perfecta imitación del Partenón de Atenas, edificio cuadrilongo con ocho columnas de frente acanaladas, orden dórico. 

   Además de las escuelas enunciadas, hay de sordomudos, un hospital de locos, un asilo para mujeres que desean cambiar de vida mejorando su moral, y una casa de caridad, fuera de otros establecimientos para promover el trabajo y la moral.

1831. Julio 17.

   Domingo: Siendo hoy día de fiesta, las calles están desiertas y las iglesias pobladas. Se observa aquí con más rigor el domingo que en Londres, pues no hay abierta tienda de ninguna especie ni salen hoy diligencias ni ómnibus, excepto los coches del correo. Me visitó Mr. Bodenham, cuñado del cardenal Wells.

   En la Universidad de Edimburgo, fundada desde 1598 y aumentada progresivamente, hay las cátedras siguientes: humanidades, por el doctor Pillams; griego, matemáticas por el doctor Wallace, que he conocido; lógica por Ritchie; filosofía moral, filosofía natural por Leslie; retórica y bellas letras, historia universal, historia natural por el doctor Jameson. Teología, historia eclesiástica y hebreo. Leyes civiles, Instituta y Pandectas, leyes de Escocia, derecho público y el oficio de notarios. En medicina, que se considera esta universidad como la primera de Europa, hay las siguientes clases: dietética, materia médica y farmacia; práctica de física y química y farmacia química, teoría de física; anatomía y cirugía; teoría y práctica de partear; jurisprudencia médica, medicina clínica, cirugía clínica y cirugía militar. En el verano hay también clases de botánica, de historia natural, de partear y de clínica médica y quirúrgica. La universidad tuvo en 1828 a 1829, 2.110 estudiantes.

GLASGOW

1831. Julio 18.

   Lunes: Salimos a las 12 del día (12 chelines por persona dentro) y atravesando un terreno suave, cultivado y poblado de pequeños lugares, llegamos a Glasgow a las 5 de la tarde (41 millas). En Glasgow presenté mi carta de introducción a Mr. Easton, e inmediatamente vino al hotel a ofrecerme sus servicios y nos sacó a pasear la ciudad.

   Glasgow está situado cerca del mar (canal de San Jorge) con el cual comunica por el río Clyde, que siendo navegable hace de la ciudad un puerto de mucha consideración. Ella tiene cerca de 200 mil habitantes, el río la atraviesa y es manufacturera de tejidos de algodón. Los edificios son de piedra, aunque no tan elegantes como los de Edimburgo, ni las calles tan anchas y limpias. En el paseo público está un monumento muy sencillo consagrado a Nelson, cerca de la catedral la estatua del predicador Knox, en la calle principal la estatua ecuestre en bronce de Guillermo III, y en una plaza la del general Moore, muerto en la Coruña en 1809.

1831. Julio 19.

    Martes: Fuimos a ver una manufactura de carlaneanes ordinarios que está movida por el vapor. Examinamos desde las primeras operaciones de juntar el algodón bruto en un cajón para que por medio de 4 cilindros vaya reuniéndose y formando como una tela; de aquí pasa a otros cilindros con alfileres para ser escarmenado y al mismo tiempo reducido a copos. Luego pasa a los diversos husos donde se hila desde grueso hasta delgado. En todo obra el vapor, así es que hay máquinas con 80 husos de hilar en que una mujer o un muchacho basta para atenderla. En las salas donde están los telares basta una muchacha para atender a dos telares, porque la lanzadera va y viene de una a otra parte y suben y bajan los peines en fuerza del movimiento del vapor. Con él se envuelven los hilos en un grueso cilindro para disponerlos a ser colocados en el telar, y al mismo tiempo se tiñen por medio de dos cilindros elásticos, y se limpian con cepillos. Es prodigioso ver la aplicación del vapor al movimiento de todas estas máquinas, en donde la más pequeña cosa que necesitaría de la mano del obrero es hecha en fuerza de dicho movimiento.

   Visitamos la catedral, que es gótica y bastante buena. La universidad, donde se enseñan casi las mismas ciencias que en Edimburgo; el edificio está compuesto de varios cuerpos. En ella hay un museo que no vimos porque había que pagar un chelín por persona, así como en Edimburgo se pagan dos. Estuve en el teatro real; edificio pequeño pero bonito donde se hicieron representaciones de diferente género.

1831. Julio 20.

   Miércoles: Vimos la Bolsa o Exchange, que se está concluyendo, edificio grande de arquitectura corintia donde hay un gran salón dividido en tres cuerpos por columnas hermosas que sirve para leer todos los diarios y periódicos ingleses. Una suscripción mantiene el establecimiento. Paseamos por la parte nueva de la ciudad, que se está fabricando a semejanza de Edimburgo. Hay aquí otra estatua que es la de Guillermo Pitt. A las 8 de la tarde nos embarcamos en el steamboat para Belfast y a las 11 llegamos a Greenock, puerto marítimo en las bocas del río Clyde, por donde bajamos.

   De allí continuamos atravesando el canal del norte o mar de Irlanda en 18 horas, a causa del mal viento, y llegamos a Belfast a las 6 de la tarde siguiente.

   Antes de dejar la Escocia repetiré que los escoceses me han parecido más afables y tratables que los ingleses, y que me ha admirado el ver que sea tan poco general el conocimiento de la lengua francesa aun entre gentes de buena sociedad. El termómetro en Glasgow a la sombra estaba hoy en 64 de Fahrenheit.


IRLANDA

BELFAST

1831. Julio 21.

   Jueves: Llegamos a Belfast a las 6 de la tarde. Belfast es la tercera ciudad de Irlanda, regular, construida de ladrillo, manufacturera de lino y con más de 60 mil almas de población. Es puerto.

DUBLÍN

1831. Julio 22.

   Viernes: Salimos a las 5 de la mañana (30 chelines dentro por persona, 80 millas a Dublín) y pasando por un país bastante cultivado, con valles y montañas, con caseríos cuyas paredes se blanquean como en América, y por las ciudades de Dromore, Newry, Dundalk, Duntser y Drogheda, los cuatro últimos puertos. Llegamos a Dublín a las 6 de la tarde.

1831. Julio 23.

   Sábado: Dublín es la capital de la Irlanda, situada al pie de una cadena de colinas, y se extiende por una hermosa llanura. Sus edificios son de ladrillo aunque tiene bastantes de piedra, sus calles anchas, su extensión considerable, y la población de 200 mil almas. El pueblo bajo manifiesta su pobreza y los mendigos son en gran número. En la calle principal hay una gran columna levantada a Nelson, cuya estatua corona el monumento. El banco, antes el parlamento, es un edificio grande de arquitectura griega, y el de la universidad es vasto. El río Ana Lilfey atraviesa la ciudad y la constituye un puerto para buques menores.

   La Irlanda fue reunida a la Inglaterra en 1800, desde cuya época cesó el parlamento, compuesto de dos cámaras, la de los lores y la de los comunes. La unión se hizo en 1800 y el primer parlamento del Reino Unido se tuvo en Londres en 1801. La Irlanda fue conquistada por los ingleses en el siglo XII bajo Enrique II, favorecido por las disensiones civiles en que estaba el país, pues los reyes de Inglaterra tuvieron sólo el título de señores de Irlanda hasta el siglo XVI, que el parlamento irlandés les dio el de reyes, empezando por Enrique VIII. Desde la conquista de este país ha ocurrido una serie no interrumpida de conjuraciones contra la autoridad del rey de Inglaterra. Actualmente hay muchas peticiones para revocar este acto. Justamente está la parte del pueblo del Oeste muriéndose de hambre y desnudez, cuya calamidad creen hacer cesar en mucha parte revocando dicho acto.

   Dublín tiene diferentes establecimientos científicos, de caridad y beneficencia y manufacturas de seda, algodón y lana. La universidad, compuesta de dos colegios, recibe tres especies de estudiantes llamados en inglés fellow-commoners, que son los que pagan mayor suma y se distinguen en el vestido; pensioners, que pagan menos, y dizars, que nada pagan y sólo pueden ser treinta. Se enseña teología, derecho civil y público, griego, lenguas orientales, matemáticas, historia, filosofía natural, astronomía, anatomía y cirugía, química y botánica. Hay academia de pintura y de arqueología. Sociedad real, escuela dominical para los trabajadores, escuela para los muchachos pobres, y escuela de sordomudos. Un asilo para los viejos inútiles, otro para mujeres ciegas, otro para hombres, dos casas de corrección, una de las cuales se llama penitenciaría, tres para recibir mujeres de mala conducta que quieran enmendar su vida, una escuela para los hijos de los soldados y otra para los de los marineros irlandeses. Hay una sociedad para promover la educación de los muchachos pobres y otra para mejorar las prisiones. Para atender el socorro de los pobres hay otra, que hace mucho bien en un país donde es casi anual la calamidad del hambre. Entre las bellas plazas de Dublín debe tener un lugar preferente la de San Esteban, por su magnitud; allí está la estatua ecuestre de Jorge II. En otras calles están la de Guillermo III y Jorge III, también ecuestres, y la de Jorge I, pedestre. La catedral de San Patricio (iglesia protestante) es de arquitectura gótica pero está muy maltratada. Hay allí varios monumentos excelentes, entre ellos el del deán Swift. Se tienen igualmente depositados en ella los yelmos, espadas y banderas de los caballeros de San Patricio, de los cuales el rey es presidente. El parque del Fénix es hermoso; allí está el monumento levantado a Wellington muy sencillamente; en una pirámide están escritos los nombres de las batallas que ha ganado. En el parque hacía ejercicio de fuego una división de infantería, caballería y artillería ligera. El edificio llamado de las Cuatro Cortes, es hermoso por su arquitectura y por su extensión. Allí despachan las cuatro cortes, a saber: la de la cancillería, la de King's Bench, la de Common Pleas, y la del Exchiquier. La rotunda interior y la exterior de este edificio son famosas; en la interior están en relieve las estatuas de la sabiduría, la elocuencia, la justicia, el castigo, la misericordia y la libertad. Por la noche estuve en el teatro real, al beneficio de la célebre cantatriz inglesa Mrs. Wood en Les noces de Fígaro, de Mozart. La sala del teatro aunque pequeña, es tan elegante como la de Drury Lane de Londres.

1831. Julio 24.

   Domingo: Visitamos exteriormente el castillo, hoy el palacio del lord Lieutenant o virrey; es un edificio grande y bastante hermoso; tiene una capilla gótica y conserva lo que fue castillo en tiempos anteriores. La aduana situada a orillas del río, es un edificio elegante de arquitectura griega con estatuas exteriormente. En el muelle se han hecho diques para facilitar la carga y descarga de los buques. Habiendo tomado puestos para salir hacia Liverpool por la isla de Anglesey, Bangor y Chester, salimos de la ciudad a las 3 de la tarde, para embarcarnos en Kingstown, que es el puerto marítimo, en el steamboat cuyo precio es de 21 chelines en el gabinete por persona y 10 y medio para criados. El steamboat salió a las 4 de la tarde para Holyhead. El puerto está a 9 millas de Dublín (1 y medio chelines el pasaje). El mar estaba tranquilo y llegamos a Holyhead después de 6 horas y media de navegación. Holyhead es un pueblo en una pequeña isla que por medio de una calzada está unida a la isla de Anglesey.

BANGOR

1831. Julio 25.

   Lunes: Salimos a las 7 de la mañana para Bangor (26 millas y 6 chelines fuera, por persona). Atravesamos la isla, y dos millas antes de llegar al pueblo de Bangor pasamos el magnífico puente suspendido, que está en el estrecho de Menay que separa la isla de Anglesey de la Inglaterra. Nos quedamos en Bangor por ver y examinar dicho puente que con razón pasa por una obra atrevida de los modernos. El puente se empezó en 1819 y se concluyó en 1826, la parte que está entre los dos gruesos pilares sobre que descansan las cadenas de hierro que sostienen el puente tiene 240 pasos, y de uno y otro lado tiene arcos entre el agua. La anchura del canal y la obra del puente lo constituyen una obra admirable. Bajamos a las bóvedas que se han hecho en la roca para prender las cadenas y contenerlas a la misma roca. Bangor es un pequeño puerto que sirve para la exportación de... en que abunda este condado. El paisaje es pintoresco; el mar, las colinas cultivadas y pobladas, una ciudad en la punta de abra del puerto frente a la del Bangor; los buques que se ven a la vela, un río y el parque y castillo de lord Pewyns. No se permite entrar a los extranjeros en el parque.

LIVERPOOL

1831. Julio 26.

   Martes: Salimos a las 8 para Liverpool (20 chelines y medio fuera, por persona, y 79 millas), pasamos por Holywell, puerto en un río; por Chester, ciudad grande y antigua, y habiendo atravesado el río Mersey, llegamos a Liverpool a las 8 y media de la noche. El país de Anglesey y Bangor hasta Chester es una parte del principado de Wales donde se habla el idioma bretón antiguo, y cuya religión es en lo general de la llamada de los disidentes. Abundan las minas de cobre y de plomo. Cerca del estrecho de Maine está un monumento levantado al lord Douglas, y cerca de Deby, sobre una alta colina, otro a Jorge III. Como el país desde Bangor a Chester, está cubierto de sementeras, rebaños, valles, colinas y montañas, ríos y la costa del mar, presenta una vista muy interesante que se realza por algunas excelentes casas de campo de ricos propietarios. Cerca del lugar de Coway hay un puente suspendido de hierro.

1831. Julio 27.

   Miércoles: Liverpool es la segunda de las ciudades mercantiles de Inglaterra. Está situada a orillas del río Mersey, a 4 millas del mar, tiene cerca de 200 mil almas de población y es el conducto de la exportación de los productos de las grandes manufacturas de Manchester, Leeds, etc. Tiene hermosos edificios públicos de arquitectura griega, como el Liceo, el Exchange y la Lonja, y las iglesas de arquitectura gótica, entre las cuales es notable la de San Lucas, recientemente construida. En el patio de la Lonja está un excelente monumento de bronce levantado a Nelson, que consiste en un grupo de la muerte: Nelson, un soldado, un genio y una matrona, y al pie cuatro prisioneros. Los docks o bassins son 9, aunque no tan grandes como los de Londres. Por la noche estuvimos en el teatro, que es regular, a ver al célebre cómico Mathews.

MANCHESTER

1831. Julio 28.

   Jueves: Salimos de Liverpool a las 10 y andando por el camino de hierro en coches tirados por el vapor llegamos a Manchester en hora y media, habiendo recorrido 32 millas. Es admirable este género de transporte; 8 coches cada uno con 18 personas y sus equipajes, son tirados por la máquina de vapor que anda 30 millas por hora. El camino es todo plano, y los carriles de hierro son en relieve. Se han levantado puentes y calzadas para aplanar el terreno y aun se ha penetrado por entre la roca. Dícese que costó 900 mil libras esterlinas y todavía se trabaja en él. El pasaje cuesta 5 chelines por persona y es el único pedazo de camino donde no hay que pagar al guardián del coche, al cochero, al que coloca el equipaje, al que lo baja de las diligencias, etc.

   Manchester, situada sobre el río Irvel con una población casi igual a la de Liverpool, es la primera ciudad manufacturera de Inglaterra; sus manufacturas consisten principalmente en algodón, aunque hay también de seda. Vimos dos de una y otra especie. En esta ciudad hay edificios públicos excelentes, sociedades y establecimientos de beneficencia. Hay un canal que comunica con el Támesis y otro con el río que pasa por Liverpool. De Manchester a Birmingham el país continúa muy cultivado y poblado.

BIRMINGHAM

1831. Julio 29.

   Viernes: Salimos a las 7 y media de la mañana (15 chelines fuera, por persona y 84 millas a Birmingham) y pasando por las ciudades de Stokport, Macclesfield, Newcastle, Stafford y Hove, llegamos a Birmingham a las 6 y media de la tarde. Esta es una ciudad muy importante por las manufacturas de hierro, cobre y plata que tiene; su población es de 125 mil almas. En el contorno hay una gran abundancia de minas de hierro, a cuyo trabajo está aplicado el vapor. Hemos visitado la celebrada manufactura de Thomason, y hemos presenciado los trabajos para fabricar candeleras, platos, palanganas, cuchillos, botones, medallas, etc.; lo principal que hacen es de cobre plateado. También visitamos sus manufacturas de fusiles, sables e instrumentos de hierro y acero para la agricultura y las artes. Ultimamente vimos una fábrica de cristales. En todas estas fábricas hemos visto ocupadas las mujeres, muchachos y niños hasta la edad de 7 años.

1831. Julio 30.

   Sábado: Hoy es que hemos visto todas las manufacturas de que queda hablado.

OXFORD

1831. Julio 31.

   Domingo: Salimos a las 7 menos cuarto de la mañana para Oxford (15 chelines por persona fuera y 64 millas) y pasando por las ciudades de Stratford, Shipton, Woodfrock, llegamos a Oxford a las 2 de la tarde. La ciudad es bonita, tiene campiña alegre y un buen parque; ella tiene 24 colegios que componen la universidad, que se dice fundada por Alfredo el Grande. Los edificios son viejos y góticos. Así es que los colegios de Cambridge son más hermosos y la ciudad menos bonita que Oxford.


LONDRES

1831. Agosto 1°.

   Lunes: Salimos de Oxford a las 9 del día (55 millas a Londres y 14 chelines por persona), y pasando por Henly y cercanías de Windsor llegamos a Londres a las 3 y media de la tarde, habiendo alcanzado a ver la famosa función de la apertura del nuevo puente de Londres a que asistió el rey, la cual se redujo a una procesión real por el río desde Sommerset House y almuerzo à la fourchette sobre este dicho magnífico puente. El concurso fue inmenso y por todas partes fue saludado el rey de un modo afectuoso y entusiasta. El palacio de Windsor, que es magnífico, está a poca distancia del camino de Oxford a Londres y 26 millas de Londres. Pegado a él está el colegio de Eton.

   Recibí cartas de Alcázar, de Cartagena, de 26 de mayo, y de los Arrublas, de Antioquia, de 26 de febrero.

   Al terminar mi viaje por Inglaterra, Escocia e Irlanda, consigno las siguientes observaciones: este país es el mejor cultivado de Europa en cereales; tiene minas abundantes de carbón que hacen una gran riqueza, de pizarras, cobre, hierro, etc. Las ciudades se asemejan unas a otras, son tan aseadas como el interior de los hoteles y casas; todos los habitantes procuran vivir del mejor modo posible; los hábitos y costumbres son tan generales que caracterizan la nación; los caminos son todos excelentes por el sistema de Mac Adams, las diligencias y postas son servidas con prontitud, el alumbrado de todas las ciudades es con gas, la navegación es por vapor, los canales de comunicación son innumerables, los ríos navegables atraviesan casi todas las principales ciudades, y las máquinas de vapor están aplicadas en todas partes, así a las manufacturas como a la explotación de minas. Todo esto constituye a la Inglaterra la nación más adelantada de Europa, y como la instrucción pública está tan difundida, como la imprenta goza de la más completa libertad y todo el mundo tiene derecho de reunirse a discutir los negocios de la nación, el condado, la comunidad, etc., puede decirse que la Inglaterra es el primer país del viejo mundo. Es de observar que los ingleses propiamente conservan cierto aire de desdén o desprecio hacia los escoceses, y mayor hacia los irlandeses, y en represalias éstos y aquéllos miran a los ingleses con rivalidad y desafecto.

1831. Agosto 2.

  Martes: Nada. Estuve en el teatro a la representación de la ópera El barbero de Sevilla, La sonámbula, y al baile de Massaniello.

1831. Agosto 3.

   Miércoles: Nada. Estuve en el teatro a la representación de Las danaides y de otros vaudevilles franceses. He escrito pero no remitido, a Arrublas (los dos), a Alcázar, a mi hermana y a mi señora Nicolasa.

1831. Agosto 4.

   Jueves: Nada. Tuve cartas de Garro y de Santamaría.

1831. Agosto 5.

   Viernes: Vimos un indio de Manila enano que tiene 24 pulgadas de alto y 45 años de edad. Estuve en el teatro Artes donde, entre otras cosas, se vio el camino de Liverpool a Manchester y los coches tirados por la máquina de vapor railroad.

1831. Agosto 6.

  Sábado: Estuve en la ópera Ana Bolena. Como se cerró esta noche el teatro, se cantó a gran coro God save the king.

1831. Agosto 7.

   Domingo: Por la noche estuve en casa de Gorostiza.

1831. Agosto 8.

   Lunes: Recibí cartas de Rojas de New York, de 25 de junio, de Gener de 30 íd., de Núñez de Jamaica, del 16 de mayo. Estuve en Regent's Park, en el jardín zoológico, y por la noche en Vaux Hall.

1831. Agosto 9.

   Martes: Recibí carta de Aranzazu, de Maracaibo, del 12 de mayo.

1831. Agosto 10.

   Miércoles: Hoy hemos comido García, Carlos, Acosta y yo en conmemoración del 10 de agosto de 1819.

1831. Agosto 11.

   Jueves: Comimos con Carlos, su madre y hermana.

1831. Agosto 12.

   Viernes: Estuve en una fábrica de telas pintadas o estampadas a 3 millas de Londres y vi donde se confeccionaban los colores, donde se lavaban las sedas en un torno manejado por un hombre y donde se estampaban los pañuelos, los calicones, las medias de color, las muselinas, etc. Se estampa de dos modos: o con la mano o por el vapor. Con la mano se hace por medio de tablas en las cuales se colocan en cobre los dibujos que se hacen sobre la tabla misma, y ésta se empapa en las tintas. Los tintes están en vasijas y sobre ellos se coloca primero un cedazo de hule y encima otro de paño, que es sobre el que moja la dicha tela. También se estampa por medio de cilindros que pasan sobre una plancha de cobre donde están grabados los dibujos; esta plancha se empapa de tintes gruesos y al pasar por debajo del cilindro una especie de navaja limpia el tinte dejándolo sólo pegado al grabado. Lo mismo se estampan las medias, las marsellas, o géneros de seda para chalecos. Se ha introducido ya que vengan de la India las sedas blancas para estamparlas en Inglaterra. Por la noche fui a la cámara de los lores y la sesión ya se había levantado.

1831. Agosto 13.

   Sábado: Hemos tomado nuestros pasaportes para París.

1831. Agosto 14.

   Domingo: Nada particular. Estuve en el paseo de Hyde Park.

1831. Agosto 15.

   Lunes: Mandé hoy a Bogotá, Antioquia y Cartagena las cartas que escribí el 3 del corriente, que saldrán en el paquete de septiembre, primer miércoles.

DOUVRES

1831. Agosto 16.

   Martes: Salimos a las 10 del día para Douvres por el camino de Cantorbery, y llegamos a las 7 de la tarde. Esta noche han llegado aquí a Douvres, el ex embajador del Brasil, su mujer e hija.

BOLONIA-SUR.MER

1831. Agosto 17.

   Miércoles: Nos embarcamos para Calais y atravesamos el canal en menos de 3 horas. Comimos en Calais y pasamos a dormir en Bolonia-sur-Mer. Esta noche hemos visto en Bolonia la estimable familia de Mr. Henderson, que fue cónsul general de Inglaterra en Bogotá, y nos dieron minuciosas noticias de aquella ciudad, hablando siempre como amigos de la libertad.

1831. Agosto 18.

   Jueves: Salimos en la diligencia a las 9 del día, comimos en Abbeville, (plaza fortificada) a las 5 de la tarde, y amanecimos en Beauvais.


PARIS

1831. Agosto 19.

   Viernes: Continuando, almorzamos en Beaumont, y llegamos a París a las 12 del día. Me ha parecido París en esta vez triste, más sucio y feo. Por la noche estuve en el teatro francés, a la comedia de Delavigne L'école des vieillards y a la nueva de Depagny y Vigny titulada Dominique le possedé, que es muy graciosa.

1831. Agosto 20.

   Sábado: Ayer arreglé el alojamiento a razón de 130 francos mensuales si lo tomo hasta el viernes y de 150 si sólo es por un mes. Alojamiento para Pacho, yo y dos criados. Fui al teatro de los jóvenes, de M. Comte.

1831. Agosto 21.

   Domingo: Estuve en el teatro Nouveautés a los dramas Une nuit de Marion Delorme y Le voyage de la liberté.

1831. Agosto 22.

   Lunes: He escrito al señor Enet a Hamburgo avisándole haber pagado a la casa Rougemont 288 francos, 88 céntimos de la cuenta del Atlas de Europa. Comí con don José Alfonso, habanero. Visité a la familia de Depau, de New York, que conocí en Italia.

1831. Agosto 23.

    Martes: Nada.

1831. Agosto 24.

   Miércoles: Nada.

1831. Agosto 25.

   Jueves: He firmado una fuerte representación al gobierno de Bogotá pidiendo la publicación de mi causa seguida después del 25 de septiembre de 1828. Estuve en el teatro Vaudeville, donde, entre otras piezas, el celebrado actor cómico Montrier hizo cuatro papeles desfigurando la voz de tal manera en todos ellos, que era difícil conocer que fuera el mismo actor.

1831. Agosto 26.

   Viernes: Por la noche estuve en la ópera o academia de música, a la representación de Philtre, ópera de Auber, y del baile L'orgie, en la cual se ridiculizan no sólo las costumbres españolas, sino las cosas de la religión católica romana.

1831. Agosto 27.

   Sábado: Hoy he recibido cartas de Bogotá del 14 de junio, de Cartagena del 28 y de New York del 30 de julio, en que incluyéndome la gaceta de Colombia del 19 de junio, se encuentra en ella un decreto del poder ejecutivo del día 10 del mismo restituyéndome en los términos más honoríficos mis destinos y derechos, privados por la sentencia del 7 de noviembre de 1828. Igualmente hay en la misma gaceta dos representaciones en que se solicitaba este paso de justicia, la una de la Villa de San José de Cúcuta y la otra de más de 300 vecinos de la capital de Bogotá. En consecuencia retiro la representación de que he hablado el 25 como ya inútil. En el teatro francés vi Jacques Clément, pieza excelente, y otra titulada 1760 o Les trois chapeaux, costumbres de tiempo de Luis XV.

1831. Agosto 28.

   Domingo: Nada particular.

1831. Agosto 29.

   Lunes: Estuve con Alfonso en la cámara de diputados. En el teatro de Varietés.

1831. Agosto 30.

   Martes: Recibí cartas atrasadas de Bogotá de doña Nica de marzo l°, de Alcázar de 19 de mayo y de Arrubla de 6 de abril. Comí con el general Mosquera.

1831. Agosto 31.

   Miércoles: Nada.

1831. Septiembre 1°.

   Jueves: Recibí carta de Arrubla de 22 de junio y las comunicaciones oficiales del gobierno de que he hablado el día 27. Por la noche estuve en el teatro italiano, a la Ana Bolena, en la cual la Pasta, Rubini y Lablache ejecutaron maravillosamente. Comí con Alfonso.

1831. Septiembre 2.

   Viernes: Nada.

1831. Septiembre 3.

   Sábado: Recibí carta de don Joaquín Mosquera encareciéndome mi ida a los Estados Unidos. El Daily Advertiser habla de mí de un modo eminentemente honroso.

1831. Septiembre 4.

   Domingo: He escrito a Bogotá, a mi hermana, mi señora Nica, general Obando, general López, general Moreno, coronel Gaitán y Arrubla; a Cartagena, a Núñez y a Alcázar; a New York, a Gener y Lleras, avisándoles mi próxima partida para New York.

1831. Septiembre 5.

   Lunes: He contestado al secretario de la guerra y al mismo vicepresidente sobre el decreto de mi rehabilitación. También escribí a Mosquera a New York.

1831. Septiembre 6.

    Martes: Estuve en el teatro italiano con Mme. Angela Causici.

1831. Septiembre 7.

   Miércoles: Nada en particular. He tomado plazas para New York por El Havre, en el paquete Francisco I, a razón de 750 francos los tres, y 375 los criados.

1831. Septiembre 8.

   Jueves: Nada de particular.

1831. Septiembre 9.

    Viernes: Hoy he convidado a comer a los generales Herrán y Mosquera, a don Jerónimo Torres, a Manuel María Mosquera y a Acosta, y hemos comido en casa de Lantier, Richelieu 104.

1831. Septiembre 10.

    Sábado: Estuve en la ópera italiana, al Matrimonio secreto.

1831. Septiembre 11.

   Domingo: Estuve con M. Gavoty en Versalles a ver jugar las grandes aguas, cosa que merece verse por la variedad de vistas que eso presenta y por la reunión considerable de gentes que concurren. Las aguas son las que corren en las famosas fuentes del jardín del palacio real.

1831. Septiembre 12.

   Lunes: Nada en particular. Estuve en la academia al Conde de Ori, de Rossini y a la ópera y baile Le Dieu et la bayadère, de Auber.

1831. Septiembre 13.

   Martes: Estuve en la ópera italiana, a la Ana Bolena.

1831. Septiembre 14.

    Miércoles: Nada en particular. En la academia al Guillermo Tell, de Rossini, y al baile Manon Lescaut.

1831. Septiembre 15.

    Jueves: Al teatro italiano, al Tancredo, en el cual Mme. Pasta superó todo cuanto podía esperarse de su reputación.

1831. Septiembre 16.

    Viernes: He sido presentado al rey en su palacio de Neuilly por el conde Saint Maurice; fui en gran uniforme militar, y el rey, la reina y Mme. Adelaida, hermana del rey, me hicieron diferentes cuestiones sobre la geografía de Colombia y sobre su estado político. El rey me dijo que no teníamos que temer ataque ninguno de España y que lo que era necesario era formar un gobierno que inspirase confianza a la Europa y mantuviese el orden público.

1831. Septiembre 17.

    Sábado: Comí con Mosquera, Torres y Herrán. Ha habido émeutes, por la noticia de la capitulación de Varsovia.

1830. Septiembre 18.

   Domingo: He salido de París para El Havre a las 5 y media de la tarde. Pasé por Pontois.

EL HAVRE

1831. Septiembre 19.

    Lunes: Almorzamos en Ruán, capital de la Normandía, ciudad grande, manufacturera, situada a orillas del Sena, con famosa catedral gótica, comí en Ivetot y llegué a El Havre a las 7 de la noche.

1831. Septiembre 20.

   Martes: El Havre es una ciudad de 25 mil habitantes, bastante agradable y dividida en parte nueva y vieja; es muy comercial.

1831. Septiembre 21.

   Miércoles: Habiendo viento contrario, el buque no salió. Por la noche estuve en el teatro, a El barbero de Sevilla.

1831. Septiembre 22.

   Jueves: Salimos en el paquete Francisco I, a las 10 del día con dirección a New York; éramos 36 pasajeros. El buque tiene todas las comodidades posibles, y se cuida bastante regular a los pasajeros. Capitán Skiely. Desde el 22 de septiembre hasta el 9 de noviembre que fondeamos en la entrada de la bahía de New York, hemos hecho la travesía, habiendo experimentado 32 días de vientos contrarios o temporales hasta poco antes de llegar al Banco de Terranova.


ESTADOS UNIDOS - NUEVA YORK

NEW YORK

1831. Noviembre 10.

   Jueves: Entramos en la bahía por un estrecho a cuyos dos lados se han construido dos fortificaciones; más hacia la ciudad donde concurren los ríos del este y del norte, hay una segunda línea de tres fortificaciones, más adentro está New York, ciudad de 200 mil almas, bella, de apariencia holandesa e inglesa, construcciones de ladrillo, bastante limpia, y la primera ciudad mercantil de este país. Me alojé en el American Hotel, e inmediatamente vi a mis compatriotas Lleras, González, de Serrezuela, Avendaño, de Santa Marta, el coronel Medina, Maury, de Popayán, y otros. Al señor Gener (Thomas), al doctor Fortique, de Caracas, y a varios americanos que me han sido presentados y para quienes he traído introducciones.

1831. Noviembre 11.

   Viernes: Han continuado las visitas. Por la noche el cónsul de Suiza, Mr. De Rham, me ha llevado a un círculo semiliterario de que es miembro Mr. Gallatin.

1831. Noviembre 12.

   Sábado: Nada en particular. He recibido cartas de Bogotá hasta el 14 de septiembre, de Cartagena y Maracaibo; oficio del gobernador de Pamplona avisándome haber sido electo diputado a la convención, otro de congratulación de los vecinos de San José de Cúcuta, otro de los vecinos de Soatá, y un triplicado del decreto del poder ejecutivo.

1831. Noviembre 13.

   Domingo: Nada, fuera de aquellos informes generales sobre el país.

1831. Noviembre 14.

   Lunes: Nada. Nuevas comunicaciones como la del antigua maire de la ciudad, Mr. Hone; del actual, del de Albany, capital del estado, Mr. Bloodhood; el general de la milicia del circuito, Mr. Morton, que es al mismo tiempo secretario del concejo municipal de la ciudad; el distinguido general Scott; el teniente gobernador del estado, Livingston; el profesor del colegio colombiano, Moore, etc.

1831. Noviembre 15.

   Martes: He comido en casa de Mr. De Rham, secretario de M. Iselin, negociante suizo que pasa por de grande inteligencia y probidad.

1831. Noviembre 16.

   Miércoles: Estuve en el Teatro Americano Bowry, a instancias del director, y se representó el Virginius de Sheridan, los diarios y los carteles anunciando anticipadamente mi intención de ir a él.

1831. Noviembre 17.

   Jueves: Asistí con Mr. Depau al estreno del paquete Albany, donde hubo un convite presidido por el maire y asistido por una comisión de la capital de Albany, al cual fui invitado. Por la tarde comí en casa de M. Iselin y después fui a un baile en casa del señor Say, hijo del célebre Say, compañero de Hamilton en tiempo de la revolución de este país. Ya había estado en otro baile en casa de Mr. Prime, banquero.

1831. Noviembre 18.

   Viernes. Nada de particular. He visitado la Casa Municipal, edificio bastante hermoso y de gusto, donde tienen su despacho todas las corporaciones de la ciudad, y es de mármol blanco ordinario sacado de las canteras del país. Allí hay una sala donde se colocan los retratos de los maires y de todos los hombres que han servido al país; allí están los valerosos marineros, los gobernadores Lewis y Clinton, Jackson, Van Buren, Livingston, actual secretario del Estado, etc. Lafayette está allí también.

1831. Noviembre 19.

   Sábado: He escrito a Bogotá a mi familia y a todos mis amigos, y contestado las cartas oficiales que he recibido.

1831. Noviembre 20.

   Domingo: Hoy se ha embarcado Pacho González para Bogotá en el Medina. Lleva letras por 300 pesos para Cartagena. Comí con Depau.

1831. Noviembre 21.

   Lunes: Estuve en Tarry Town, a ver a la futura esposa de Joaquín Acosta. Es un lugar situado a la izquierda del Hudson, 30 millas de New York; 6 millas más arriba (hasta donde subimos el río en vapor) está la prisión de Sing-Sing, grande, fuerte y hermosa, en la cual los condenados trabajan las canteras de mármol de que hay gran consumo en New York. No conozco bien el sistema de detención, pero sé que hay mil presos a quienes es prohibido hablar entre sí, que habitan cada uno una celda y todo el día trabajan sin cargar hierro alguno que los asegure. Por la noche al teatro, que es bastante regular; hablo del del Parque.

1831. Noviembre 22.

   Martes: Nada en particular.

1831. Noviembre 23.

   Miércoles: Idem.

1831. Noviembre 24.

   Jueves: Idem.

1831. Noviembre 25.

   Viernes: Hoy se ha celebrado el aniversario de la evacuación de esta ciudad por los ingleses en la guerra de la revolución. La función se redujo a reunir la milicia de toda arma, pasarle revista Mr. general, que manda la del condado, desfilar después delante del corregidor y del cuerpo municipal de la ciudad, hacer fuego, tocar la música, poner transparentes de noche con algunas pinturas alusivas a la festividad, etc. Yo fui convidado por el Mr. general Morton, y por el cuerpo de artillería, y acompañé al general y al maire a las revistas. Después comí en casa de dicho general.

1831. Noviembre 26.

   Sábado: Nada de particular.

1831. Noviembre 27.

   Domingo: Nada de particular.

1831. Noviembre 28.

   Lunes: He visitado dos escuelas de niños de ambos sexos de 2 a 6 años y una de pobres, también de ambos sexos, que paga el estado. Hay 12 de esta clase Common School, y es una de las pruebas de la protección que se dispensa a la educación primaria. A los niñitos se les enseña a leer, geografía y escritura; todo lo demás lo aprenden cantando y jugando. En estas escuelas se ha adoptado el sistema de enseñanza mutua. Las de los pobres son excelentes. Hay cierto orgullo en que los padres paguen algo a los maestros por la enseñanza. En el estado de New York la educación primaria es de uno a tres, de modo que actualmente la tercera parte está en la escuelas. Por la noche soirée en casa de Mr. Hone.

1831. Noviembre 29.

   Martes: Visité la casa de refugio (dos millas fuera de la ciudad) donde se corrigen los jóvenes de ambos sexos condenados por los jueces a cierto número de años de encierro. Hay 241 muchachos y 42 muchachas; se les enseña a leer, escribir, moral, constitución, etc., y todos los oficios de carpintería, ebanistería, y platería. El estado contribuye en parte para sus gastos. Una comisión administra y supervigila el establecimiento. Cada joven tiene un cuartico pequeño, cerrado y aislado, y con proporción de hacer sus necesidades. En invierno tienen la escuela en el corredor, que está delante de los cuarticos de dormir (que tiene catres o coyes), y en verano en el comedor. Por la noche al teatro, La muette de Portici.

   También estuve en la casa de locos, donde son tratados con dulzura. El edificio es grande y limpio en extremo.

1831. Noviembre 30.

   Miércoles: He visitado el arsenal, donde actualmente se construyen dos hermosas fragatas de 64, una se llama Savannah. Este establecimiento de construcción y reparo de buques, corre por cuenta del gobierno. Las maderas se traen de la Florida, de bosques pertenecientes a él, y se trabajan y se depositan en almacenes aparentes; las unas están dentro del agua. El cordaje se adquiere por contrato. Los cañones se funden cerca de West Point. Todo lo demás de hierro se hace en el arsenal. Hay cuatro arsenales como éste en cada uno de los cuales se pueden construir a la vez dos fragatas o navíos y dos goletas.

1831. Diciembre 1°.

   Jueves; 2 viernes; 3 sábado: nada de particular.

1831. Diciembre 4.

   Domingo: He visitado las escuelas dominicales en las cuales se enseña a leer a todos los niños pobres y a los adultos que no pueden asistir a otras en el resto de la semana. Cuando ya saben leer se hacen ejercicios de lectura en la Biblia, con la particularidad que en el mismo día se lee en todas las escuelas dominicales la misma lección. La ventaja de estas escuelas consiste en que se hace la enseñanza de balde por personas que quieren hacer este servicio a su país, así es que en cada escuela hay 6 u 8 de ellas (hombres o mujeres) que en medio de un círculo de 8 ó 10 educandos, desempeñan el oficio de monitor. La escuela dura 3 horas en el día, a mañana y tarde, y se tienen claves de la hora de los oficios y regularmente en la misma iglesia. En Filadelfia existe una sociedad para toda la Unión que se ocupa de hacer imprimir y repartir libros de enseñanza; los gastos se cubren por suscripciones. También hay infants schools los domingos. Los niños de la gente de comodidad que van a esta clase de escuelas tienen cuidado de buscar los niños pobres y conducirlos. Comí donde Depau.

Diciembre 5. Lunes; 6 martes: soireé en casa de Mr. Rufus Prime.

Diciembre 7. Miércoles: Nada.

Diciembre 8. Jueves: Nada.

1831. Diciembre 9.

   Viernes: He visitado lo que se llama High School, cuya dirección está confiada al doctor Griscon. Ella sirve para la enseñanza de los dos sexos, los cuales están divididos en tres clases o salas, donde se aplica el sistema lancasteriano. En la primera se enseña a leer y escribir en pizarra, contar, y principios de moral; está añadida una clase para los niños de 3 ó 4 años, los cuales se ocupan en ejercicios gimnásticos para robustecerse y agilizarse; en cantar los himnos sagrados, marchar, hacer palmadas con compás, etc., todo para enseñarlos a una rigurosa disciplina que los prepare para ser buenos ciudadanos. En la segunda clase se enseña a escribir sobre papel, geografía, aritmética y gramática inglesa. En la tercera se enseñan principios generales de química, mecánica, historia natural, astronomía, francés, griego y sobre todo latín. En las clases de las niñas se enseña además bordado, dibujo, pintura de flores y francés solamente. Aquí las clases están reunidas con su monitor en asientos de herradura (Sigue Nota del Editor...). Los números uno son los taburetes de las niñas. El 2 el del monitor.

   He visto también una fábrica de gas; la resina de pino derretida que cae sobre los cilindros de hierro encendidos y se descompone, produce el gas para iluminar una parte de la ciudad.

1831. Diciembre 10.

   Sábado; 11 domingo; 12 lunes; 13 martes, nada de particular. El domingo comí en casa de don Pedro Harmony (Sigue Nota del Editor...).

1831. Diciembre 14.

   Miércoles: He estado en la americana de comunicación, American Tract Society, destinada a imprimir libritos morales, religiosos y de ciencias para repartir a todas las escuelas de la Unión; se publican en francés, inglés, español e italiano.

1831. Diciembre 15.

   Jueves. Soirée en casa de Mr. Sidney Brooks.

1831. Diciembre 16.

   Viernes: Estuve por la noche en la sesión anual de Young Men Society contraída a mejorar la moral de la juventud, precaviendo a los jóvenes extranjeros de ser víctimas de la inmoralidad y a cultivar el entendimiento. Esta sociedad que comenzó con 8 miembros, tiene ya hoy 700. Varias personas pronunciaron o leyeron discursos morales y una de ellas hizo ver los progresos que debían los Estados Unidos a la Unión y a la Session. Se proyectó y propuso redactar un periódico titulado All men advocate, y se recogieron suscripciones al efecto, del auditorio, que era numeroso.

1831. Diciembre 17.

   Sábado: (Hasta el jueves, nada).

1831. Diciembre 23.

   Viernes; 24 sábado; 25 domingo: comí en casa de Mr. Fox y Mr. Livingston,

1831. Diciembre 26.

   Lunes; 27 martes: comí con el general Pedraza y su señora.

1831. Diciembre 28.

   Miércoles; hasta el sábado. Hace tres semanas que hay todos los sábados una sociedad de aficionados a la música por suscripción, donde se toca y se canta. Yo he sido suscriptor.

1832. Enero 1°.

   Es costumbre en este país visitarse todos los conocidos y amigos hoy, para desear el año nuevo feliz. Entre las familias se hacen regalos pequeños, pero siendo domingo hoy, se transfieren para mañana.

Enero 2. Soirée en casa de Mr. De Rham.

Enero 3. Martes: Llegaron de Bogotá los Silvas y Portocarrero.

Enero 4. Miércoles: Soirée en casa de Mrs. Cutting. Cena en casa del general Lewis.

Enero 5. Jueves; 6 viernes: soirée en casa de Mrs. Boggs.

Enero 7. Sábado; 8 domingo: he escrito a Colombia a todos mis amigos.

Enero 9. Lunes: Hasta el jueves, nada.

Enero 12. Jueves: Comí en casa de Buckle (13, 14, 15, nada).

Enero 16. Lunes: Gran soirée musical en casa de Mr. Hone (17, 18, 19 nada).

Enero 20. Viernes: Soirée en casa de Mrs. Leslyard. 21 sábado: concierto (22 domingo).

1832. Enero 23.

   Lunes: Casamiento de mademoiselle Depau. Este matrimonio se hizo por un clérigo católico. Los novios son acompañados de un número indeterminado de padrinos y de madrinas, los unos y las otras solteros, vestidos todos uniformemente, regularmente de blanco. Los padrinos llevan al lado izquierdo de la casaca al pecho, un lazo de cinta blanca, y las madrinas un ramillete de flores en la mano que les regalan los padrinos. A los ocho días la novia recibe por la noche las visitas de sus amigos en la casa en donde vive, y si el novio tiene casa de sus padres, él los recibe de día allí. El oficio de los padrinos en casa de la novia es presentarle sus amigos y amigas. Es obligación de las madrinas dar un baile a los novios.

1832. Enero 24.

   Martes, 25, 26.

1832. Enero 27.

   Viernes: Partida musical en casa de Davis.

1832. Enero 28.

   Sábado: Concierto. 29 domingo: Ayer recibí una carta de las primeras personas de esta ciudad (entre ellas el general Lewis, Gallatin y Hone) en que empleando las expresiones más honrosas y satisfactorias en aprobación de mi conducta pública en Colombia, me convidan a un banquete en City-Hotel. Yo acepto y mañana daré la respuesta.

1832. Enero 30.

   Lunes: Respondí que el convite sería el 9 de febrero. Gran soirée en casa de Mme. Coster, antes mademoiselle Depau.

1832. Enero 31.

   Martes: Nada.

1832. Febrero 1°.

   Miércoles: Gran baile público de la primera sociedad de New York: me pareció europeo por la elegancia de las señoras, señoritas, adornos de la sala, espléndida cena, música, etc.

1832. Febrero 2.

   Jueves: Fui a la sociedad bíblica americana, donde pasaron una resolución muy honrosa a mí y me nombraron unánimemente vicepresidente de la sociedad. Por la noche soirée en casa de Mr. Brooks.

1832. Febrero 3.

   Viernes: Estuve en el Club de Amigos, donde tuve el gusto de conocer al señor Gallatin, secretario de hacienda de Jefferson, ministro en Inglaterra y diputado para la paz de Gand. Me habló largamente de la revolución de los Estados Unidos, de lo preparado que estaba el pueblo para el gobierno republicano, del buen juicio y rectitud de corazón de Washington, del amor que tenía a la verdadera gloria, del estado actual de Colombia, de la libertad de la Suiza, y de otras materias políticas. Es un hombre de cerca de 70 años, de estatura regular, color trigueño, robusto, risueño y desembarazado en sus maneras.

1831. Febrero 4.

   Sábado: Concierto vocal e instrumental.

1831. Febrero 5.

   Domingo; 6 lunes: gran soirée en casa de Mrs. Cutting (7 martes, 8 miércoles).

   Fui al teatro, a la ópera La Cenerentola, a oír cantar a Miss Austin.

1831. Febrero 9.

   Jueves: Hoy ha tenido lugar el convite que me han dado algunos distinguidos señores de esta ciudad, el cual fue presidido por el mayor general Morgan Lewis, oficial del tiempo de la revolución, juez en la corte superior de estado, miembro del senado y gobernador del mismo estado. Vice-presidentes fueron, el señor Hone, el señor Richard Lawrence y el señor Boggs. Al entrar yo en el salón donde estaban las mesas y ya sentados los convidados (casi 140) fui saludado con un palmoteo general. Tomé la derecha del presidente y algunos de mis compatriotas fueron colocados en lugares preferentes. Un clérigo hizo una deprecación a Dios antes de sentarnos, así como otro dio gracias concluida que fue la mesa y antes de los brindis. Hubo la mayor cordialidad y alegría y todos se esmeraron en obsequiarme. Dados los brindis de obligación por el presidente, yo tomé la palabra y expresé la efusión de mi gratitud por aquel obsequio. En el Daily Advertiser adjunto se verá todo el catálogo de brindis y mi discurso. A las 10 de la noche me retiré y la mesa continuó su alegría.

Febrero 10. Viernes; 11 sábado: Concierto vocal e instrumental.

Febrero 12. Domingo: Nada.

Febrero 13. Lunes: Soirée en casa de Mr. Hagerty.

Febrero 14. Martes; 15 miércoles: soirée en casa de Mr. Rogers.

Febrero 16. Jueves: Tertulia en casa de Mrs. Moore.

Febrero 17. Viernes: Tertulia en casa del reverendo doctor Wainewright.

Febrero 18. Sábado: Concierto vocal e instrumental.

1832. Febrero 19.

   Domingo: Asistí al entierro de Mr. Moore: aquí se usa que las personas que toman las borlas del ataúd lleven una faja de tela blanca terciada del hombro izquierdo al costado derecho, que regala la familia del difunto. Los parientes inmediatos del muerto asisten.

1832. Febrero 20.

   Lunes: Soirée en casa de Mr. Neal. 21 martes.

1832. Febrero 22.

   Miércoles: Hoy se celebra en todos los Estados Unidos el centésimo año del nacimiento de Washington. Aquí en New York se ha hecho lo siguiente: la víspera ha tocado por la noche una banda de música en el parque. Por la mañana de hoy los fuertes han tirado 101 cañonazos. Los buques han empavesado y todos los edificios públicos han enarbolado la bandera de la nación. Una procesión pedestre de los empleados civiles, de algunos militares, gremios, empleados diplomáticos y particulares extranjeros salió de la casa de ayuntamiento a una iglesia donde un clérigo hizo una oración fúnebre, se cantaron algunas piezas análogas al asunto y posteriormente el general Lewis (oficial de la Revolución), hizo otra oración. Después hubo refresco servido en el ayuntamiento. Se expuso al público la tienda de campaña de que se sirvió Washington en la guerra de la independencia y la bandera que se enarboló en 1783 cuando fue tomada esta ciudad. Por la noche todos los edificios públicos fueron iluminados y se dio un gran baile cívico y militar por suscripción, cuya sala estaba adornada de banderas; el retrato de Washington, su busto, el de Lafayette y algunos cuadros de las batallas de Trenton y Bunkerhill. Un ciudadano mostraba a los concurrentes la espada que Federico II de Prusia regaló a Washington de parte "del más antiguo soldado, al más grande".

Febrero 23. Jueves: Bailé el Charriers-room.

Febrero 24. Viernes: Soirée en casa de Mr. Schermorhout.

Febrero 25. Sábado: Nada.

Febrero 26. Domingo: Comí en casa de Mr. Depau.

Febrero 27. Lunes: Soirée en casa de Mr. Goodhue.

Febrero 28. Martes: Nada.

Febrero 29. Miércoles: Brillante soirée en casa del Señor Parish.

Marzo 1°. Jueves: Nada. 2 viernes: soirée en casa de Mr. Gallatin.

Marzo 3. Sábado: Soirée en casa de Mr. Moller.

Marzo 4. Domingo: Convite para comer en casa de Mr. Barbey.

Marzo 5. Lunes: Soirée en casa de Mrs. Boggs.

Marzo 6. Martes: Soirée en casa de Mr. James Murray.

Marzo 7. Miércoles: Opera de retazos de música de Rossini llamada "La Doncella de Judá" sacada del Ivanhoe, de Walter Scott.

Marzo 8. Jueves: Nada.

1832. Marzo 9.

   Viernes: Fui introducido al conde de Survilliers ("alias") José Bonaparte, que después de preguntarme sobre mi viaje en Italia y Francia habló de España como de un pueblo fácil de ser gobernado y de las preocupaciones que existían contra él (el conde); habló del sitio de Tolón con motivo de hacer una biografía honrosa del doctor Arganil, y siempre que nombraba a Napoleón decía "mi hermano" o el emperador; habló de su familia y particularmente del cardenal Fesch, su tío, de la autoridad absoluta que ejercieron Luis XIV en Francia y los borbones en España, de la dulzura del gobierno de Toscana y de otras materias generales de la historia moderna. Al despedirme me insinuó por tres veces que fuera a visitarlo a sus tierras. De Bolívar habló bien, y de Joaquín Mosquera y de Salazar. Lo acompaña siempre el capitán Sarry, que fue el que mandó el buque en que Napoleón fue de la isla de Elba a Francia en 1815. Después fui a una soirée donde el señor Goodhue.

1832. Marzo 10.

   Sábado; 11 domingo: Nada.


FILADELFIA

FILADELFIA

1832. Marzo 12.

   Lunes: Salimos (José M. Portocarrero y yo) para Filadelfia, embarcándonos en un buque de vapor a las 6 de la mañana, que navegó hasta las 10, parte en la bahía de New York y parte en el río Ravitam hasta el lugar de Nueva Brunswick (estado de New Jersey) en donde tomamos la diligencia hasta Trenton (30 millas) y aquí, embarcándonos nuevamente en buque de vapor en el Delaware, llegamos a Filadelfia a las 7 de la noche. Trenton es la capital de New Jersey. El viaje todo cuesta 6 pesos por persona fuera de almuerzo y comida.

   Todo el país está poblado de pequeños pueblos, y aunque la estación es todavía de invierno se deja ver que hay mucho cultivo y bastantes rebaños. New Brunswick es un lugar de 5 a 6 mil almas. Antes de Trenton está Princeton, donde hay un colegio; en sus inmediaciones ganó Washington una batalla. Cerca de Trenton hay un famoso puente cubierto sobre el Delaware; las orillas de este río, cultivadas y pobladas, tienen una apariencia hermosa. Vimos el paraje donde vivió el general Moreau y el en donde vive el conde de Survilliers, José Bonaparte.

1832. Marzo 13.

   Martes: Filadelfia es una ciudad hermosa, edificada de ladrillo, y cuyas calles anchas, rectas, con aceras de ladrillo y alamedas le dan un hermoso aspecto. Está situada entre el Delaware y el Skulky; las calles del uno al otro río tienen nombres, las que atraviesan sólo tienen números: 2a, 3a, etc. El Banco de los Estados Unidos es un edificio de mármol cuya fachada imita al Partenón de Atenas; el Banco de Gerard es de orden compuesto; la nueva casa de moneda, también de mármol, es de orden jónico. He visitado la sala donde se declaró la independencia de los Estados Unidos en 1776, pequeña en dimensiones pero grande en resultado. Allí está una estatua de Washington de yeso con esta inscripción: "El primero en la guerra, el primero en la paz y el primero en los corazones de sus conciudadanos". Me han visitado varias personas y he tenido ya convite para una soirée el 20 donde Mrs. Burd.

   Como he indicado ayer, hemos venido de Brunswick a Trenton por el estado de New Jersey y ahora estamos en el de Pennsylvania. Me refiero en población y demás, a mis observaciones generales sobre los Estados Unidos.

1832. Marzo 14.

   Miércoles: Filadelfia tiene 160 mil habitantes con los suburbios. La calle del mercado se llama así porque todo el medio de ella, en una extensión de 10 cuadras, está ocupado por un largo corredor cubierto que sirve de mercado. Es una idea excelente y única.

   Anoche estuve en casa de Mrs. Blight, née Fulton, y la oí cantar, y esta noche donde las señoritas Carroll, nietas del que únicamente queda vivo de los que declararon en 1776 la independencia americana.

1832. Marzo 15.

    Jueves: Como una inclinación hacia la aristocracia de parte de algunas familias es de notar que en las puertas de sus casas no tienen ni el número ni el nombre de la familia.

   Visité la penitenciaría o New Prison, situada fuera de la ciudad. Es un gran edificio de piedra de sillería sólido y dispuesto para recibir los delincuentes debidamente condenados. Su costo, así como la manutención de los presos es de cuenta del estado; su figura de estrella, y todas las celdas de los presos, viviendas de los sirvientes y del warder o custodio, constituyen el establecimiento digno de visitarse. Me refiero al cuaderno de estatutos, informes, etc. Hay actualmente 86 presos de ambos sexos que trabajan en diferentes oficios, como zapatería, tejería, y están separados y solitarios, reducido cada uno a una celda pequeña donde tiene la cama, las necesarias, agua permanente, un pequeño patio para pasearse una hora al día, una Biblia y un agujero para recibir la comida. Al paseo salen uno sí, y otro no, dejando una celda vacía. Para oír los sermones que predican en los corredores, se asoman al dicho agujero y para no verse los de enfrente se pasa una cortina doble a lo largo del corredor. No hablan por consiguiente entre sí los presos jamás, no tienen relación con sus familias, ignoran cuanto pasa, se alimentan y visten de un mismo modo sean cuales fueren sus proporciones y delitos. Pueden ser perdonados por el gobernador del estado. Nosotros hablamos con tres presos, con previo permiso del presidente de la inspección y observamos su melancolía; no es la soledad lo que más les atormenta sino el ignorar siempre de sus familias. Preguntado uno por mí, si creía que la prisión podría enmendar las costumbres de alguna persona, dijo que no siempre. Caben 514 presos y no está concluido el edificio. Se prueba actualmente el sistema de permitirle trabajar a los presos, porque es más dura la prisión dejándolos ociosos. No les es permitido ni fumar tabaco ni beber licor ninguno.

   Vimos lo que se llama Water works, que es la máquina para proveer de agua la ciudad, del río Skulky. Cinco grandes ruedas movidas por el agua hacen entrar y salir un émbolo en otras tantas pipas de hierro, a cuyo impulso sube el agua a una grande elevación donde hay estanques que la reciben y de los cuales se reparte a la ciudad, (Sigue Nota del Editor...) cero (0) es el eje de la rueda que se mueve circularmente, (1) es una gruesa manija que también se mueve circularmente, y que dando movimiento horizontal al hierro (2) hace entrar y salir los émbolos, (3) es el punto que une (1) y (2), de manera que se pueden mover ambos circularmente. Estuve en un gran concierto vocal e instrumental de la sociedad fundada para mantener los músicos pobres e inválidos.

 1832. Marzo 16.

   Viernes: Visité la casa de moneda, edificio pequeñísimo y viejo que pronto será reemplazado por uno nuevo (fachada de mármol, orden jónico). El vapor mueve las máquinas para adelgazar los rieles y cortar las piezas: se acordonan a mano. No vi acuñar. Para cortar las piezas hay una máquina cuyo principal movimiento circular produce otro perpendicular constante que hace cortar las monedas; un cilindro desigual al medio, produce dicha operación. (Sigue Nota del Editor...). Este cilindro pasado de A a B se mueve circularmente y un cilindro como éste (Sigue Nota del Editor...) colocado perpendicularmente y ensartado en el ojo (3), el cilindro (1) hace la operación. En 1829 se amonedaron 2.306 millones de pesos, un tercio en oro, y lo demás en plata.

   Por la noche fui a una sociedad de solo hombres, casa del señor Coxe. Visité también el arsenal, donde está en construcción el más grande navío que existe en la marina; debe tener 140 cañones y 4 baterías. Se llama Philadelphia. El museo, perteneciente a una sociedad particular, es bastante regular y más numeroso en pájaros. Tiene minerales, conchas, insectos, objetos asiáticos y de los indios de países americanos, y un pedazo del árbol debajo del cual Guillermo Penn hizo el primer tratado con los indios. El museo tiene todos los retratos de personas notables de los Estados Unidos y de algunos naturalistas extranjeros.

1832. Marzo 17.

   Sábado: En el museo hay también un esqueleto del mammout, casi un tercio más alto que el elefante y con dedos en las patas. En 1705 se encontraron los primeros huesos en Albany y se creyó que eran de gigante. El naturalista Cuvier es el que ha hecho una exacta y científica descripción de este gigante de los cuadrúpedos.

   Visité la academia de bellas artes, en donde hay modelos de las mejores estatuas antiguas que se conservan en Italia. También visité otro pequeño museo de otra sociedad particular. Por la noche estuve en una soirée de la señora Greland, francesa emigrada de Santo Domingo.

1832. Marzo 18.

   Domingo: Este es un día más triste aquí que en New York. Por la noche fui a casa del señor Cuesta, familia de Méjico. Filadelfia tiene 12 bancos fuera del de los Estados Unidos.

1832. Marzo 19.

   Lunes: Visité una escuela pública, que es de las que paga el estado; había en dos diferentes salas una escuela lancasteriana de niñas y otra de niños. Se les enseña a leer, escribir, contar, la geografía de los Estados Unidos; a las niñas a coser, y bordar tres veces en la semana. Hay escuelas privadas donde pagan los educandos, escuelas de niñitos y dominicales. La educación pública está más difundida en el estado de New York que en este de Pennsylvania. Hay aquí establecidas escuelas para negros y negras. Comí en casa de Mr. Chew. Me visitó Mr. Brown, ministro que fue en Francia. Estuve en una soirée muy bonita de Mr. Borie, donde conocí una porción de señoritas hermosas.

1832. Marzo 20.

   Martes: Visité la casa de refugio donde se reúnen los jóvenes de ambos sexos para corregirlos y castigarlos. Hay actualmente 124 varones y 40 hembras: todos hacen algún oficio, como zapateros, cartoneros, plateros, hacedor de clavos de cobre, devanadores de hilo, etc. Se divierten en ejercicios gimnásticos; tienen dos horas de escuela todos los días. Los vimos comer con orden y disciplina: uno de ellos en cada mesa, que tiene 12 ó 16 muchachos, sirve la sopa. Todos los días se les da carne y pan moreno, café al almuerzo y sopa a la cena. Cada uno duerme en un cuarto separado que se cierra y la puerta tiene un agujero para observar al que está adentro. Esta casa se fundó hace tres años y la sostiene el estado. El año de 1829 los costos subieron a 13 mil pesos y las utilidades a 22 mil.

   Visité igualmente la casa de pobres Alms house, donde hay 1.500 de ambos sexos; aquí se reciben los inválidos y los que no tienen de qué vivir; los cuales trabajan y aprenden algún oficio. Uno de los castigos que se impone a los perversos o de mala conducta, es dar vuelta con los pies a una gran rueda que hace mover diferentes husos para hilar.

   Por la noche fui a un famoso baile donde Mme. Bourel y conocí una porción de personas. Filadelfia tiene 4 teatros.

1832. Marzo 21.

   Miércoles: Hice con el cónsul de Suecia, Lorich, varias visitas: a Miss Robert, a Miss Makoe, la sobrina del señor Brown, Mrs. Rush, Miss Kierk, etc. No salí por la tarde sino a ver la sociedad filosófica americana que fundó Franklin; la librería es selecta. Vi el borrador que hizo Jefferson en 1776 para declarar la independencia de este país, la silla en que presidía la sociedad Franklin (muy ordinaria), la carta concedida a Chester por Guillermo Penn, en pergamino con su firma, y un volumen de las Memorias presentadas al congreso de Colombia en 1823 por los secretarios de Estado; no pude menos que enternecerme de ver este monumento del tiempo de mi administración en los días gloriosos de Colombia. Por la noche no salí a causa de un fuerte constipado que me impide hablar.

1832. Marzo 22.

   Jueves: Visité la escuela de sordomudos, que tiene educandos de ambos sexos, cuya permanencia allí dura sólo 3 años. Por la noche estuve en la brillante soirée de Mrs. Sergeant.

1832. Marzo 23.

   Viernes: Visité una fábrica de cortar o labrar el cristal, en la cual se hace el corte por medio de tornos movidos por el vapor. Por la noche estuvimos en una pequeña soirée de las señoritas Kneakles.

BALTIMORE

1832. Marzo 24.

   Sábado: Salimos a las 6 de la mañana por el buque de vapor para Baltimore, navegamos en Delaware hasta Newcastle (9½ del día); aquí tomamos la diligencia por un camino de hierro (rail-road) tirada por un solo caballo hasta French-Town (11½ del día) y embarcándonos en otro vapor bajamos el hermoso y ancho Chesapeake hasta Baltimore, adonde llegamos a las 5 de la tarde, habiendo pasado por el estado de Delaware y el de Maryland, a que pertenece Baltimore.

   Por la noche estuvimos en el teatro, que es pequeño y malo, se llama Adelphi, y hay otro más.

1832. Marzo 25.

   Domingo: Baltimore es una ciudad hermosa por la regularidad de sus calles y limpieza; tiene 80 mil almas de población, muchas manufacturas y buen puerto; dos pequeños teatros y colegios y sociedades útiles.


WASHINGTON

WASHINGTON

1832. Marzo 26.

   Lunes: Salimos a las 8 y media del día y llegamos a Washington a las 3 de la tarde por un camino bastante malo y en una diligencia estrecha, cargada de gente y mal forrada. El viaje de New York a Filadelfia cuesta $ 6.00. (De aquí a Baltimore 4 y a Washington 3, que hace todo 13 pesos fuera de subsistencia).

   Habiendo estado en una soirée de Mrs. Barry, mujer del administrador general de correos de la Unión, conocí al senador Daniel Webster, hombre de grandes talentos y de luces; habla sólo inglés; a Mme. Livingston, mujer del secretario de Estado, señora excelente; a los encargados de negocios de Suecia y del Brasil (Riveiro) y a otras muchas personas. La casa era pequeña.

1832. Marzo 27.

   Martes: Webster me llevó al senado, donde fui presentado al señor Enrique Clay, al vicepresidente Calhoun, y a otros tres. Hablamos los cuatro sobre los sucesos de Colombia y habiéndome preguntado Clay la causa principal de ellos, respondí "que era la suma ignorancia del pueblo, y la desmedida ambición del jefe que había dirigido la guerra de la independencia". Respuesta que la repitió otra vez diciéndosela a Calhoun como que la encontraba exacta. Nuestra conversación fue en inglés porque ellos no hablan otro idioma. Pasé a la cámara de representantes y conocí a Mr. Huntington, miembro de ella. En una y otra me fue permitido entrar. Las cámaras son de figura semicircular y los asientos de sus miembros están duplicados y triplicados sin formar anfiteatro. Cada uno tiene por delante una mesa, papel y tintero. El presidente de la de representantes está bajo un solio. El del senado no lo tiene. Para llevar papeles con mociones u otra cosa de los miembros al presidente o secretarios, hay jovencitos dentro de las salas que hacen ese servicio. Los senadores se mantienen sin sombrero y los diputados lo conservan puesto, pero al hablar, unos y otros se ponen en pie, así como el presidente del senado (que no era el vicepresidente) para dirigirse a los senadores,

   Hay más circunspección en el senado que en la cámara de representantes, y en ésta m&aa