Editorial

En Colombia la educación pública se ha desdibujado por unas políticas que, con el perdón de los lectores, llamaré de embrutecimiento masivo. Una política de ampliación de la cobertura educativa sin hacer inversiones en la calidad de los docentes, en mejoramiento continuo de la infraestructura y en un sistema de remuneración, pero también de exigencia, que les permita dedicarse realmente a su labor, no es una política seria de un Ministerio de Educación.

Los docentes de las instituciones públicas hoy en día, son mal remunerados. Esto tal vez como consecuencia de que en otra época tuvieran prebendas en exceso, situación que se ha dado a todo nivel, incluso en la educación superior pública.

Grandes estudiosos hacen reflexiones sobre los errores que se cometieron al desarrollar sistemas que, según ellos, son los causantes de la crisis de las universidades públicas en Colombia. Sin embargo, no hacen mención a la grave crisis presupuestal. Critican el alto costo de las principales universidades públicas, pero no señalan que éstas son las que lideran la mínima investigación del país. Comparan la productividad y efectividad de los modelos de los otros países pero no comparan los montos de inversión en educación e innovación de los mismos frente al nuestro. Critican sistemas que ahora les parecen aberrantes, pero no advierten los sistemas económicos y sociales que ellos han implantado y que ocasionan grandes inequidades en la sociedad colombiana.

Pero como mi idea es no hacer lo mismo y más bien construir para mejorar, el enfoque debe centrarse en la búsqueda de soluciones que generen equidad, alejándose del ritual de favorecer a algunos pocos. Recordé, mientras reflexionaba sobre este tema, a un estudioso de la educación quien en un foro en Vancouver, por allá en 1993 afirmaba: "Las universidades de todo el mundo se encuentran ante una situación muy diferente a la que prevalecía hace apenas pocos años. La expansión de la esfera del saber y su articulación con la dinámica productiva les plantea innumerables problemas para mantener su identidad como instituciones de sabiduría y cultura" (Gago, 1993).

En mi reflexión encontraba cómo en Colombia estamos viviendo exactamente la misma historia, se esta desdibujando la identidad universitaria para crear "fabricas de profesionales" y no instituciones de formación superior, con criterio propio y un enfoque hacia la satisfacción de las necesidades sociales. No quiere decir esto que las universidades no deben considerar las necesidades cambiantes de la economía, de los empresarios y de los agentes sociales en general, sino que éste no puede ser su enfoque fundamental. Esa es la causa de la inmensa proliferación de instituciones de educación superior que buscan una posición en el mercado educativo y no la formación de calidad de sus estudiantes.

Superar esa visión mercantilista y mantenerse como un ámbito abierto a la sociedad, en su calidad de formadora de profesionales íntegros e integrales, es el reto de la educación superior, en mi concepto. La educación es un tema no solo apasionante sino prioritario para el desarrollo de cualquier sociedad y en Colombia, al parecer, se están poniendo en práctica las políticas del imperio romano… pan y circo ¿será eso lo que nuestro pueblo necesita?


Este número trae cuatro secciones. La primera, de Marketing, trae investigaciones sobre algunos aspectos de carácter emocional o hedonista que contribuyen a la creación de valor para el consumidor, los factores determinantes de la confianza hacia el intermediario en la industria del trueque comercial, los clusters en los negocios electrónicos y una investigación para el mercado español sobre el riesgo percibido por los consumidores en los medicamentos genéricos. En la sección de Gestión de operaciones y tecnología, se trabaja el proceso de solicitud y concesión de ayudas a la innovación a la PYME industrial en México, un análisis de la sostenibilidad de una cadena de biogas en Brasil y una metodología de modelamiento de cadenas de suministro. En la sección de Contabilidad y finanzas se presenta una propuesta para la medición de la información sobre riesgos, un análisis multivariante de las Incompatibilidades con la función de auditoría en España, un análisis sobre la legitimidad organizacional de los informes contables externos y finalmente, un artículo sobre historia de la contabilidad española en el que se aborda la política fiscal y la contabilidad municipal para el periodo de 1745-1899. La revista se cierra, como es costumbre, con la sección de Aportes a la investigación y la docencia que presenta una metodología para la medición del riesgo de mercado.

 

Edison Jair Duque Oliva

Editor general

PROFESOR TIEMPO COMPLETO UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA