Techos verdes: Una herramienta viable para la gestión ambiental en el sector hotelero del Rodadero, Santa Marta?

Green Roofs: A feasible tool for environmental management in the hospitality sector of El Rodadero, Santa Marta?

Seweryn Zielinski1 Mario Alberto Garda Collante2 Juan Carlos Vega Paternina3  

1. Estudiante de Maestría en Manejo Integrado Costero, Universidad del Magdalena, Profesionales Gestión de Turismo Sostenible de la NHTV Universidad de Ciencias Aplicadas, Holanda

2,3. Estudiantes de Ingeniería Ambiental y Sanitaria, Universidad del Magdalena Grupo de Investigación en Sistemas Costeros, Universidad del Magdalena, Santa Marta, Magdalena, Colombia.  

Recibido para evaluación: 29 de Septiembre de 2011 Aceptación: 28 de Marzo de 2012 Recibido versión final: 17 de Abril de 2012  


RESUMEN 

El acelerado desarrollo urbana genera una serie de problemas no solo sociales y económicos, sino también ambientales. Los techos verdes son unas de las nuevas tecnologías que pueden ser utilizadas como herramientas para la gestión ambiental en los edificios. Sin embargo, existen muchas barreras que impiden su implementación a gran escala. Este artículo hace una revisión profunda de las experiencias y resultados de numerosas investigaciones en el tema, destacando los beneficios de los techos verdes y mostrando las barreras para la implementación de ésta tecnología en el sector hotelero del Rodadero, Santa Marta. la metodología consistió en la revisión de resultados de investigaciones llevadas a cabo en diferentes ciudades del mundo, hacienda énfasis en las realizadas en condiciones climáticas similares a la zona de estudio. Adicionalmente, se aplicaron encuestas a los gerentes de 18 hoteles en El Rodadero con el fin de conocer su opinión acerca del tema. Como resultado, se concluyó que los techos verdes pueden ser herramientas muy efectivas para la gestión ambiental si son implementados a gran escala. Sin embargo, en el caso de El Rodadero, ésta es una opción poco viable, aunque existe un interés de implementar proyectos pilotos que podrían disipar la desconfianza de los empresarios. 

PALABRAS CLAVES: Techos verdes, cubiertas verdes, azoteas ecológicas, gestión ambiental, El Rodadero, Santa Marta 


ABSTRACT 

The accelerated urban development generates a series of problems, not only social and economic, but also environmental. The green roofs are one of the new technologies that can be used as a tool for environmental management in buildings. However, there are many barriers that prevent from their implementatión on a large scale. This article is based on a detailed review of the experiences and results of many studies on the subject, underlining the benefits of green roofs and demonstrating the limitations for their implementatión in the hotel sector of El Rodadero in the city of Santa Marta. The methodology consists of secondary research of studies carried out in different cities, making an emphasis on researches in climatic conditions similar to those in the study area. Additionally, the owners and managers of 18 hotels were interviewed about their opinión on the topic. In result, it was concluded that green roofs can be an effective tool for environmental management if they are implemented on a large scale. However, in the case of El Rodadero it is not feasible, although there is an interest to implement pilot projects that could dissipate the lack of confidence of the local managers. 

KEYWORDS: Green roofs, ecológical roofs, environmental management, El Rodadero, Santa Marta 


1. INTRODUCCION 

Más de la mitad de la población mundial se concentra en las ciudades y ésta concentración se convierte en una amenaza. El acelerado desarrollo urbana genera una serie de problemas, no solo sociales y económicos, sino también ambientales, especialmente visibles en las ciudades de los países en vía de desarrollo, las cuales carecen generalmente de la infraestructura adecuada para mitigar los efectos de la desordenada expansión urbana. Además, como las grandes ciudades norteamericanas o europeas, también enfrentan la contaminación del aire, el efecto de la isla de calor ylo la insuficiente capacidad de los alcantarillados durante fuertes lluvias. 

Una respuesta a éstas problemáticas ha sido proporcionada par la ciencia y las nuevas tecnologías; desde soluciones relativamente simples como el incremento de la cobertura de áreas verdes, hasta las tecnologías sostenibles relativamente nuevas como la energía solar, los materiales de construcción que reflejan los rayos solares, la reutilización de aguas lluvias y las técnicas empleadas para el almacenamiento de agua y energía. Entre estas tecnologías ecológicas recientes, están los techos verdes que nacieron como respuesta a la dificultad de expansión de áreas destinadas a la vegetación en los núcleos urbanos. Los techos verdes, conocidos también como techos ecológicos, cubiertas verdes, sistemas de naturación y azoteas verdes, son una nueva forma de incorporación de masa vegetal a la vida urbana, en aquellos espacios que han sido poco valorados como los envolventes de las edificaciones (Garcia, 2010). 

En los últimos arias, ha aumentado la utilización de los techos para cultivar plantas, no solo par razones estéticas, sino también para mejorar la calidad ambiental del entorno (Li et al., 2010). Las plantas pueden reducir el calor par media de la reflexión de la radiación solar y la generación de sombra. También pueden disminuir el calor a través del proceso de transpiración, el cual reduce la temperatura dentro y fuera del edificio (Fujii et al., 2005). Finalmente, las plantas pueden mejorar la calidad del aire, removiendo sus contaminantes y atrapando las partículas en sus hojas (Nowak, Craney Stevens, 2006). De ésta manera, los techos verdes logran cada vez más reconocimiento como una tecnología moderna y ecológica para enfrentar el cambia climático y los problemas ambientales más comunes en el media urbana (Jim y Tsang, 2011). 

Sin embargo, a pesar del gran potencial que ofrecen las cubiertas verdes a las ciudades, el riesgo de que estos sistemas no cumplan con su función puede ser alto. Par la tanto, la cuestión de factibilidad de instalación de un sistema de cubierta verde es un factor crítico, ya que el costa es elevado y la tecnología demuestra alta sensibilidad al clima. Adicionalmente, los factores culturales y legales también dependen de las condiciones locales. En otras palabras, la viabilidad de la implementación de techos verde varia de un techo a otro y también de una ciudad a otra. Par lo tanto este artículo busca introducir el tema de los techos verdes, y mostrar las ventajas y limitaciones para su adopción en la zona norte del Caribe colombiano. 

El área de estudio ésta ubicada en El Rodadero en el Distrito Turístico, Cultural e Histórico de Santa Marta. La muestra se centra en el sector hotelero, considerado el más apto para la implementación de tecnologías sostenibles, principalmente para los siguientes factores: 

Muchos alojamientos hacen parte de grandes cadenas hoteleras que generan altos ingresos, lo cual permite realizar una gran inversión a largo plazo; 

Es más factible implementar los techos verdes en el sector hotelero, ya que la gran mayoría de los edificios tienen un solo propietario; 

Los techos verdes se vuelven jardines ecológicos y pueden ser utilizados como miradores, aumentando substancialmente el atractivo turístico del hotel; y 

Hay una tendencia en el sector hotelero hacia la responsabilidad socio- ambiental que aumenta el atractivo del hotel y es un factor importante para los turistas. No cabe duda que el sector comercial cuenta con la mayoría de éstas características, demostrando un alto potencial para la implementación de las cubiertas verdes. Sin embargo, la superficie par unidad de los techos de los hoteles es mucho mayor que la de los edificios comerciales en El Rodadero. Par lo tanto el estudio se centra en el sector hotelero. 

Los tipos de techos verdes 

Existen diferentes sistemas de naturación en cubiertas; sin embargo, los más comunes se pueden clasificar en tres tipos: 

intensivos Se consideran como jardines convencionales; son accesibles y tienen sustratos espesos que alojan una variedad de plantas, desde comestibles y arbustos, hasta arboles (Agencia de Protección Ambiental del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, 2009) Los techos intensivos requieren que la capa del sustrato sea mayor de 30 em , lo que aumenta el peso del sistema. Además, el costo de instalación y el mantenimiento son elevados ya que se requiere riego, fertilización y poda constante. Se procura que este tipo de sistema se realice en construcciones nuevas, ya que es necesario un cálculo estructural detallado debido a que el peso del sistema es superior a los 250 kg/m2 , hasta los 400 Kg/m2 (Lopez, 2010) la imagen 1 muestra un ejemplo de un !echo verde intensivo 

Semi-intensivos Estos sistemas que se observan en la imagen 2, se consideran intermedios, debido a que el espesor del sustrato oscila entre los 12 y 30 em., lo que disminuye la selección de especies vegetales en comparación con el sistema intensivo, aunque brinda más posibilidades que el sistema extensivo. Requieren mantenimiento regular El peso aproximado del sistema es entre 120 y 250 kg/m2 (Garcia, 2010) 

Extensivos Estos sistemas son de bajo mantenimiento y generalmente se instalan en lugares inaccesibles. A menudo se plantan en ellas especies con poco requerimiento de humedad, con solo 5 a 15 em. de sustrato y suelen subsistir con agua de lluvia. la vegetación es de bajo porte, usando generalmente especies endémicas o adaptadas a las condiciones ambientales. Por ello su mantenimiento es mínimo. El peso aproximado del sistema oscila entre 60 y 140 kg/m 2 (Stovin et al., 2007). Así, ésta clase de cubierta verde es la más apta para ser utilizada en construcciones existentes, ya que se necesitan mínimos refuerzos en la estructura para soportar el peso adicional.  

Componentes de los techos verdes 

Para que el sistema de vegetación tenga las condiciones de funcionamiento optimas, los siguientes componentes que están en la gratica 1, son necesarios (Garcia, 2010): 

Soporte base que sirve para el apoyo de todos los componentes.

Membrana impermeabilizante anti- raíz que inhibe el crecimiento radical de las especies vegetales. Capa drenante cuya función es recibir las precipitaciones y conducirlas hacia los desagües de

la cubierta. También puede servir como almacén de agua.

Capa filtrante que evita el paso de las partículas finas del sustrato hacia la capa drenante. Capa de sustrato cuya función es servir de soporte físico a la capa de vegetación, suministrándole

los nutrientes, el agua y el oxígeno necesarios.

Capa de vegetación con una selección de especies vegetales que depende del sistema de naturación elegido.  

Los beneficios 

Los beneficios de los sistemas de techos verdes han sido investigados en todas partes del mundo. Los numerosos estudios han cuantificado estos beneficios. Sin embargo, la multitud de variables que determinan el desempeño de cada sistema impide dar una respuesta definitiva. Los siguientes datos son los resultados de las investigaciones más recientes que han permitido mejorar la compresión de los beneficios de techos verdes. 

Mejoramiento de la calidad del aire: la contaminación del aire en el ambiente urbano es uno de los problemas de mayor importancia para la salud humana. Los estudios demuestran que la vegetación puede contribuir significativamente a la reducción de la contaminación del aire en las ciudades (Nowak, 2006). la vegetación retiene polvo y partículas contaminantes presentes en el aire por medio de la adhesión (Jun, Yu y Gong, 2008) y gracias al efecto de microclima. Jun Yang et al. (2008) demuestran que el nivel anual de retención de los contaminantes del aire en Chicago por hectárea del techo intensive es de 85kg. En las ciudades más pequeñas este resultado oscila alrededor de 0.2 kg por m2 por año (Kuhn y Peck, 2003). Además de filtrar las partículas del aire, las plantas captan C02 y liberan oxigeno (Li et al., 2010). la investigación de Li et al. (2010) concluyó que en Hong Kong, en un día soleado, un techo verde extensivo puede reducir la concentración de C02 en su entorno hasta en un 2%. Otros estudios reportan un 37% de reducción de dióxido de azufre y una reducción de l21% del ácido nitroso (YokTan y Sia, 2005). 

Manejo de aguas lluvias: Los techos verdes tienen la capacidad de retención de agua, almacenándola en el sustrato, donde es absorbida por las plantas y luego devuelta a la atmosfera mediante el proceso de evaporación y transpiración (Wong et al., 2003; Carter y Keeler, 2008). Los estudios de estos investigadores demuestran que las cubiertas verdes tienen la capacidad de absorber, filtrar, retener y almacenar entre 40 y 80 por ciento de la precipitación anual que cae sobre ellas, dependiendo de la intensidad de las precipitaciones y el tipo y grosor de la capa del sustrato. Una capa de 12 em. demora hasta 12 horas en comenzar a liberar el agua almacenada durante un evento de lluvia y continua liberándola durante cerca de 21 horas (Scholz- Barth y Tanner, 2004), lo que ayuda a reducir la tasa de flujo y el volumen del agua en el sistema de alcantarillado (Lopez, 2010). Además de reducir el flujo de agua, los techos verdes retardan el memento critico de la descarga al drenaje, ya que el sustrato necesita tiempo para saturarse (Carter y Jackson, 2007). 

Regulación de la temperatura y ahorro de electricidad: la vegetación sobre las cubiertas tiene un alto efecto de aislamiento térmico, ya que la capa de sustrato funciona como un colchón que no permite que el techo se caliente (Gernot, 2004). En este contexto, las mediciones realizadas a una cubierta verde en Nottingham Trent University demuestran que mientras la temperatura exterior promedio es de 18.4°C y la temperatura bajo la membrana de un techo normal oscila alrededor de 32.0°C, bajo la membrana del techo verde es de 17.loc (Livingroofs. orgy Ecology Consultancy Ltd., 2004). En efecto, los techos verdes reducen el consume de electricidad por el sistema de aire acondicionado (Wong et al., 2003) hasta en 50% (Akbari, 1995). Además de tener la función de aislador, las cubiertas verdes reducen la temperatura del ambiente por medio de procesos fisiológicos de la vegetación como son la evapotranspiración, la fotosíntesis y la capacidad de almacenar calor de su propia agua. 

Prolongación de la vida útil de la cubierta: Los sistemas de naturación ayudan a proteger las cubiertas de fluctuaciones extremas de temperatura, lo que aumenta la durabilidad estructural de la cubierta (Teemusk y Mander, 2009). Con las cubiertas verdes, se puede extender la vida de un techo a 40 años, que es el doble de una cubierta tradicional (Ibanez, 2008). En Europa, donde la tecnología de techos verdes inicio hace más de 20 años, algunas investigaciones concluyen que las membranas cubiertas por vegetación pueden prolongar la vida del techo hasta 50 años (Roofscapes, 2002 citado en Kosareo y Ries, 2007) o 60 años (Livingroofs.org y Ecology Consultancy Ltd., 2004). 

Reducción del efecto de isla de calor: El efecto de isla de calor es el aumento de la temperatura en zonas urbanas, en relación con los alrededores. En ciudades grandes, ésta diferencia puede alcanzar hasta los 5o C, siendo la Ciudad de México un ejemplo especifico que alcanza los 9°C de diferencia (Akbari, 1995). Las zonas urbanas cuentan con extensas áreas de superficie dura que absorben radiación solar y reflejan este calor de nuevo hacia la atmosfera (Landsberg, 1981). la vegetación, debido a su comportamiento térmico y físico, absorbe el calor y lo utiliza a través del proceso de evapotranspiración, reduciendo la temperatura urbana y el efecto de smog (Akbari y Konopacki, 2005).  

Creación de hábitats: Los techos verdes pueden convertirse en hábitat de fauna menor, contribuyendo a la conservación de la biodiversidad en áreas urbanas. Estudios detallados sobre la relación entre los techos verdes y la biodiversidad han sido realizados desde 1997. Como resultado, la utilidad de las cubiertas verdes para los voladores pequeños ha sido comprobada (Johnston y Newton, 2004). Las cubiertas verdes también proporcionan espacio para anidación de comunidades de aves nativas (Baumann, 2006). El UK Biodiversity Actión Plan considera los techos verdes como un importante vínculo entre los habitats fragmentados que proporciona nuevos espacios para especies raras y protegidas (Currie y Bass, 2010). 

Reducción de ruido: la combinación de sustrato, plantas y capas de aire dentro del sistema de techo verde actúa como una barrera de sonido y proporciona una reducción significativa del ruido en el interior del edificio. En las cubiertas verdes, una parte de la onda es absorbida por las plantas y el substrate, y otra parte es reflejada y desviada (Renterghem y Botteldooren, 2009). En este marco, Renterghem y Botteldooren (2011) investigaron cinco casos de cubiertas verdes, tomando datos antes y después de la instalación de los sistemas, y llegaron a la conclusión de que el aislamiento acústico proporcionado por las cubiertas excede 10 dB. Los investigadores descubrieron que el sustrato bloquea las frecuencias bajas, mientras que las plantas lo hacen con las frecuencias altas. Adicionalmente, el grueso del sustrato es el factor más importante que absorbe las ondas, ya que los mejores resultados fueron registrados en techos con capa de 180 mm. Finalmente, un estudio de Kalzip (citado en Livingroofs.org y Ecology Consultancy Ltd., 2004) demuestra resultados similares, registrando la reducción promedio del ruido de 8 dB. 

Beneficios físicos y psicológicos: Los techos verdes proveen beneficios psicológicos y físicos relacionados con relajación, regeneración, reducción de estrés y provisión del aire más limpio (Hartig et al. 1991). Samangooei (2006) identifica multitud de casos que demuestran la relación positiva entre las cubiertas verdes y los beneficios psicológicos y físicos para las personas. 

Beneficios sociales: Los beneficios sociales incluyen la integración del edificio a entornos naturales, las variadas posibilidades de diseño y la utilización del espacio para descanso y esparcimiento (Ibanez, 2008). la implantación de sistemas de naturación aumenta la superficie verde en las zonas urbanas y permite utilizar un espacio que actualmente ésta desaprovechado. Especialmente los techos verdes intensivos presentan un potencial muy alto para áreas altamente urbanizadas. Para un hotel ubicado en el centro de la ciudad, un jardín en el techo es una ventaja competitiva, ya que la vegetación proporciona un espacio verde altamente valorado por los turistas. Además el techo puede ser utilizado como mirador y cafetería. 

Reconocimiento y responsabilidad ambiental: Los techos verdes son fácilmente reconocibles, ya que los edificios que implementan ésta tecnología difieren significativamente de los demás edificios en las áreas urbanas. Por lo tanto, las edificaciones de este tipo reciben un cierto reconocimiento, especialmente en aquellas ciudades donde apenas se están implementando por primera vez. Es común que los primeros edificios que instalan una cubierta verde sean comerciales, como hoteles y empresas reconocidas, o públicos como universidades e instituciones municipales. Estos edificios son casos exitosos de responsabilidad socio- ambiental, por lo que reciben publicidad en medios de comunicación local, nacional, hasta internacional. Además del reconocimiento, las empresas privadas e instituciones públicas aprovechan la imagen de responsabilidad socio­ ambiental en sus campañas de marketing. 

Incremento del valor comercial: la popularidad de los espacios verdes también se refleja en los valores inmobiliarios. Hoy, existen muchas experiencias documentadas, especialmente en Europa, donde las cubiertas verdes proporcionan un valor agregado, aumentando el precio comercial de los edificios, en la mayoría de uso residencial (especialmente torres de apartamentos), oficinas, hoteles, edificios para la recreación y el esparcimiento (Ibafiez, 2008). Fuera de Europa también se ha registrado una dinámica similar. En Tokio, se han comenzado a instalar cubiertas verdes para incrementar el valor del m2 en los edificios (Agencia de Protección Ambiental del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, 2009). Finalmente, en los estados Unidos, se ha registrado un aumento en el valor de los edificios con techos verdes entre 6 y un 15% (Johnston y Newton, 2004). 

Productividad y generación de ingreso: Los techos verdes generan la posibilidad de practicar la agricultura urbana que es una manera creativa y práctica para aprovechar áreas subutilizadas de las ciudades. Según los resultados del proyecto piloto de Kortright (2001), las condiciones para cultivar en techos no difieren sustancialmente de las condiciones en tierra. Las experiencias más recientes de Canadá (Santropol Roulant, 2011), estados Unidos (Geller, 2009), Reino Unido, Japon, Singapur, Tailandia y Taiwan (Hui, 2011) confirman que la producción de alimentos de autoconsumo e incluso venta es completamente viable. 


2. Metodología 

El proyecto se desarrolló par media de revisión detallada de información secundaria, complementada par recolección de información primaria (principalmente entrevistas y encuestas). Los resultados de los estudios sobre los techos verdes en diferentes países fueron la base para identificar las barreras para la adopción de ésta tecnología en la región Caribe en Colombia. 

Las barreras naturales fueron identificadas par media de la revisión bibliográfica de las investigaciones realizadas en condiciones similares a las del proyecto. En la región Caribe no se ha investigado el tema de cubiertas verdes, para lo que el marco de referencia más cercano se limita a casas de estudios en Australia y el sur de España. 

Finalmente, las barreras psicológicas y económicas fueron identificadas a través de entrevistas con los gerentes de los hoteles en El Rodadero norte (Distrito de Santa Marta) y par media de revisión bibliográfica. En la primera fase, se identificaron los establecimientos turísticos par media de la búsqueda de prestadores de servicios en el Registro Nacional de Turismo del Ministerio de Comercia, Industria y Turismo (http://minturismo.mincomercio.gov.colprestadoreslprestadores_report. asp). De ésta manera, se determinaron 72 hoteles en El Rodadero y El Rodadero Sur. Se descartaron los apartamentos registrados como establecimientos de alojamiento y hospedaje, ya que los dueños tienen muy poca injerencia sobre todo el edificio. Como resultado, se obtuvo un total de 38 casas válidas, de los cuales 26 fueron en El Rodadero Norte. 

En la siguiente fase, se analiza si los techos de los hoteles son aptos para la instalación del sistema de cubiertas verdes. Se tuvo en cuenta los techos pianos y de baja pendiente, descartando los techos de alta pendiente y hechos de materiales de baja durabilidad. Los edificios de los hoteles fueron identificados par media del Mapa Ruteable de Colombia para Garmin GPS Versión 12.0 (http:// \IVIIVIIII.pamacol.com/mapas.php) con el cual se ubicaron los hoteles en el software Google Earth (earth. google.com). Sin embargo, la baja precisión del mapa ruteable no permitió identificar la posición de los edificios en las imágenes de satélite en Google Earth. Par lo tanto, la geo- referenciación manual se llevó a cabo entre el20 y 24 de junio de 2011, la que adicionalmente permitió inspeccionar visualmente la prefactibilidad de los sistemas en los techos. Como resultado del análisis, se redujo el número de casas a 23. la visita revelo que dos establecimientos estaban en proceso de remodelación de la planta física y uno fue descartado par la alta pendiente del techo.  

Posteriormente, se aplicaron encuestas y entrevistas estructuradas enfocadas en la percepción de los gerentes de los hoteles acerca de los sistemas de techos verdes. El tamaño de la muestra se calculó con base en 23 hoteles y un nivel de confianza de 95%, y fue necesario hacer 22 entrevistas. Debido a la dificultad de entrevistar los gerentes y dueños de todos los hoteles, se obtuvo 18 entrevistas validas, lo que disminuyo el nivel de confianza a 11%. Para la sistematización de la mayoría de las preguntas, fue utilizada la escala Likert de 1 a 5, donde 1 represento respuesta negativa, 3 regular y 5 positiva. 

Para poder analizar la disponibilidad de los gerentes de hoteles para instalar techos verdes, se presentaron los beneficios del sistema para el hotel y El Rodadero. Este data se obtuvo cruzando datos de la efectividad promedio de techos verdes en las condiciones climáticas similares a las de El Rodadero, con la cobertura de los techos de todos los hoteles en El Rodadero aptos para instalar azoteas verdes. la cobertura se calculó con el software SIG ArcGIS® 9.3 (\IVIIVIIII.arcgis.com) utilizando las imágenes de satélite, derivados de Google Earth®, de los techos geo- referenciados previamente. Finalmente, las encuestas fueron tabuladas y procesadas en el Paquete estadístico para Ciencias Sociales SPSS® 19.0. 


3. RESULTADOS 

La factibilidad de la instalación de sistemas de techos verdes depende de varios factores que pueden ser clasificados en cuatro grupos principales: económicos, naturales, psicológicos y normativos relacionados con las políticas. Cada uno de estos grupos depende de condiciones locales; en otras palabras, la viabilidad de instalación de techos verde varia, no solo de un techo a otro, sino de una ciudad a otra, ya que los factores culturales y climatológicos son diferentes, como también los beneficios que los techos verdes pueden proporcionar a una ciudad particular. 

Beneficios de techos verdes para El Rodadero 

El Rodadero es el principal balneario de la ciudad de Santa Marta. Durante más de 50 años, el destino se ha vuelto el principal centro de la actividad turística en la región, ofreciendo una amplia oferta hotelera e inmobiliaria y una extensa zona de playa (1030 m), complementada por una variada oferta de servicios turísticos. No obstante, desde el principio, El Rodadero ha crecido de una manera no planificada, lo que llevo el destino a sus límites de capacidad de carga física. En consecuencia, El Rodadero ha sido afectado por el deterioro en la calidad de sus playas, la alta informalidad del comercio y los problemas de movilidad vehicular (Alcaldía Distrital de Santa Marta, 2009). 

El crecimiento poblacional ha causado uno de los principales problemas que afecta este destino turístico: la sobrecarga del sistema de alcantarillado en temporada de lluvias y durante la alta temporada turística. Según el Plan del Ordenamiento Territorial de Santa Marta, no existe alcantarillado pluvial, por lo que el alcantarillado sanitario actúa como receptor de aguas de escorrentía (Alcaldía Distrital de Santa Marta, 2000). En consecuencia, el rebosamiento de aguas servidas en las calles principales afecta la movilidad y la salud de habitantes y turistas. Debido a su capacidad de retención de aguas lluvias y retardación del momento crítico de descarga, los techos verdes podrían solucionar este problema. 

El Rodadero se puede dividir en dos zonas: norte y sur. ésta investigación contempla solamente la zona norte, que es el centro del desarrollo hotelero en El Rodadero. la zona norte tiene una cobertura urbana de aproximadamente 616.000 m2, de los cuales los techos cubren el 57% (351.120 m2). Los 23 hoteles identificados en ésta zona cuentan con 9.640 mV de techos, 2.75% de todos los techos en El Rodadero norte. Este es un porcentaje muy bajo, considerando que los beneficios indirectos de las cubiertas verdes se evidencian cuando éstas cubren por lo menos 10% de todos los techos en la ciudad. Para evidenciar la relación entre la cobertura y los beneficios se puede citar el caso de Bruselas. Según los cálculos de Mentens et al. (2006), si la ciudad tuviera 10% de los edificios cubiertos por techos verdes, la retención de aguas lluvias que entran al alcantarillado aumentaría en solamente un 2.7%. Aunque ésta es una opción viable, se necesitarían soluciones adicionales para realmente superar la cuestión de aguas lluvias. 

Por las razones similares, la gran ventaja de los techos verdes como una solución para el fenómeno de isla de calor, simplemente no aplica al caso de El Rodadero. El Rodadero Norte y Sur junto con el Corregimiento de Gaira tienen solamente 42.800 habitantes, por lo que nose registra el efecto de aumento de temperatura en la zona urbana. En este marco, se necesitaría que las cubiertas verdes cubran una gran parte de la ciudad para disminuir la temperatura, lo que parece poco viable en la zona de estudio. 

Por otra parte, en términos de la cobertura por áreas verdes, las azoteas ecológicas podrían proporcionar una solución viable. En El Rodadero Norte existe solamente un pequeño parque de menos de 400m2. Dado que los techos verdes capturan 0,2 kilogramos de PM 10 (Material particulado) por m2 al año (Wong et al., 2003), solamente los del sector hotelero atraparían 1928 kg del polvo al año. 

Las barreras para implementar techos verdes en El Rodadero 

Aunque los techos verdes han sido implementados con éxito en muchos países, su viabilidad ésta determinada por varios factores locales como también regionales y nacionales. Algunos de estos factores son fácilmente determinables, mientras que otros requieren investigaciones adicionales. No cabe duda que es necesario realizar un arduo estudio de estos factores, debido a que la implementación prematura de cubiertas verdes en condiciones diferentes a las descritas en numerosas publicaciones presenta alto riesgo de que su funcionamiento no sea óptimo. Con base en las experiencias de diferentes países, se identificaron los principales grupos de factores que influyen en la implementación de los techos verdes. 

• Los factores naturales 

Dentro de los factores naturales se encuentran el clima, la precipitación y la vegetación. El clima es considerado un factor crítico para el éxito de un sistema de cubierta verde. Los techos extensivos del clima Norte- europeo son relativamente libres de mantenimiento. Sin embargo, Williams et al. (2010) demuestra que las azoteas verdes no han logrado la misma popularidad en Australia por las condiciones climáticas, más precisamente por los periodos largos de calor y sequía. El clima de Santa Marta es aún más seco que el de Melbourne, Sidney o Brisbane. Santa Marta cuenta con un periodo de sequias muy marcado durante 5 meses. Así, desde diciembre hasta abril, la ciudad recibe menos de 10 mm. de lluvia al mes. En comparación, Melbourne recibe entre 47 y 66 mm. durante todo el año, Sidney entre 77 y 130 mm., mientras que Brisbane entre 33 y 157 mm., con la excepción del mes de julio cuando recibe 23 mm. (\IVILVIIII.weather.com). Debido a estos largos periodos de escasez de precipitación, la probabilidad de sobrevivencia de las plantas es muy baja. igualmente, el costo adicional de instalar un sistema de riego puede introducir niveles de riesgo inaceptables. En éstas condiciones, solamente los techos verdes intensivos funcionarían sin mayor complicación. 

Marta es aún más seco que el de Melbourne, Sidney o Brisbane. Santa Marta cuenta con un periodo de sequias muy marcado durante 5 meses. Así, desde diciembre hasta abril, la ciudad recibe menos de 10 mm. de lluvia al mes. En comparación, Melbourne recibe entre 47 y 66 mm. durante todo el año, Sidney entre 77 y 130 mm., mientras que Brisbane entre 33 y 157 mm., con la excepción del mes de julio cuando recibe 23 mm. (\IVILVIIII.weather.com). Debido a estos largos periodos de escasez de precipitación, la probabilidad de sobrevivencia de las plantas es muy baja. igualmente, el costo adicional de instalar un sistema de riego puede introducir niveles de riesgo inaceptables. En éstas condiciones, solamente los techos verdes intensivos funcionarían sin mayor complicación. 

Las especies dominantes en la región de Santa Marta pertenecen al ecosistema de monte seco espinoso, según la clasificación Holdridge (Ruiz et al., 2002). Esto significa que su adaptación a condiciones climáticas exige que tengan un sistema de raíces profundas, que les permita acceder a los acuíferos subterráneos. No obstante, ésta característica las hace inadecuadas para los techos verdes, debido al perfil poco profundo del sustrato. En consecuencia, las plantas nativas deben ser seleccionadas y analizadas no solo desde el punto de vista de sobrevivencia, tasa de crecimiento y reacción a las condiciones de escasez de agua por largos periodos de tiempo, sino también de sus características físicas como la altura y profundidad del sistema de raíces. 

• Los factores económicos 

A pesar de que los investigadores están de acuerdo en que las azoteas traen muchos beneficios de diferentes tipos, el alto costo de instalación ésta visto como una de las principales barreras para su implementación masiva. la popularidad de los techos verdes en países como Colombia ésta adicionalmente afectada por el alto riesgo de que el sistema de cubierta no cumpla con las expectativas de su efectividad. Los beneficios, en términos cuantitativos, varían considerablemente de un estudio a otro, ya que la efectividad de los sistemas depende de muchos factores locales. En consecuencia, la falta de ejemplos para inspirar a los constructores y la falta de estudios a nivel local, que confirmen los beneficios ambientales y económicos de los techos verdes, son las verdaderas barreras para la implementación de ésta tecnología (Williams et al., 2010). 

En diferentes países del mundo, en la mayoría en países europeos y norte- americanos, se han hecho estudios de costo beneficio de los techos verdes. En cada uno de estos casos, se observó la diferencia entre el costo de construcción y mantenimiento, y los beneficios directos por un ciclo complete de vida de una cubierta verde. Aunque el costo de un techo verde puede ser 20% en Londres (Livingroofs.org y Ecology Consultancy, 2004), 26% en Washington (Clark, 2008), 54% em Washington (Paladino & Company, Inc., 2004) y hasta 83% en la Universidad de Michigan (Niu, 2010) más alto que el costo de un techo convencional, los beneficios directos a largo plazo como la reducción del volumen de aguas lluvias, el ahorro de electricidad y la vida extendida de la cubierta pueden sobrepasar su costo. En este marco, Carter y Keeler (2008) calcularon que el costo de un techo verde es 10 a 14% más alto que el costo de un techo regular después de un complete ciclo de vida de 60 años. Resultados similares obtuvo Paladino & Company (2004), concluyendo que a través del ciclo de vida de 40 años, el techo verde costara un 10% más que un techo convencional. Finalmente, el estudio de Dinsdale et al. (2006) demuestra que un techo verde puede llegar al punto de equilibrio entre los costos y beneficios monetarios en 20 años, asumiendo que su vida total es de 30 años. A pesar de que los estudios demuestran resultados diferentes, los investigadores están de acuerdo sobre los beneficios a largo plazo de estos sistemas (Carter y Keeler, 2008), aunque muchos de ellos son indirectos y no pueden ser cuantificados en términos monetarios.  

En Colombia, los estudios del ciclo de vida de un techo verde son escasos y en el caso de la costa Caribe, no existen. Cabe preguntarse si los análisis costo beneficio llevados a cabo en países muy diferentes a Colombia son creíbles, ya que los costos son diferentes y algunos de los beneficios directos no aplican en el caso Colombiano. De la misma manera, las tasas por recolección de aguas lluvias, tan comunes en algunos países europeos y ciudades norteamericanas, no están implementadas en Santa Marta o Colombia, por lo que el periodo de recuperación de la inversión podría ser más largo. Similar, el nivel de ahorro de electricidad de hasta un 50% es dudoso en el caso de edificios de más de 10 pisos, que predominan el sector hotelero en el Rodadero, porque los techos verdes aíslan solamente el último piso. Por otro lado, el beneficia principal de un techo verde es su larga vida en comparación con un techo convencional, por lo cual todavía no se debe descartar la viabilidad económica de estos sistemas en el Distrito de Santa Marta. 

El costa par m2 de una cubierta verde ha sido calculado para los pioneros de ésta tecnología en el país. Según la empresa Biotectonica, instalar un m2 de cubierta verde extensiva vale entre 180 mil y 200 mil pesos. Según las encuestas y entrevistas hechas para los autores, los dueños y gerentes de hoteles consideran que el costa de los techos verdes es demasiado alto, a pesar de los beneficios. Así, solamente un 11.1% de los encuestados estaría dispuesto a instalar un techo verde, dado un tiempo de 25 años para la recuperación de la inversión. Cabe resaltar que según los estudios anteriormente citados, la inversión en un techo verde necesita un periodo mínima de 20 años para recuperarse. Una pregunta similar, con el periodo reducido a 10 años, recibió aprobación de 55.6% de los encuestados. Finalmente, en el caso hipotético de la recuperación de la inversión en 5 años, todos los hoteleros estarían dispuestos a instalar uno. Este resultado demuestra que el tiempo de recuperación de la inversión es el factor clave para implementación de ésta tecnología a gran escala. También se evidencia que la responsabilidad socio- ambiental en el sector hotelero en El Rodadero es muy escasa.  

En necesario destacar que este enfoque económico de la mayoría de los hoteleros ésta inducido en mucha parte por la competencia al interior del sector y por lo tanto, por un moderado ingreso de algunos de los establecimientos. Además, varios hoteles investigados son relativamente nuevas y todavía necesitan recuperar la inversión hecha para su construcción. Como lo exponen los gerentes, sería mucho más rentable invertir en la ampliación de la oferta hotelera y recuperar ésta inversión durante una temporada alta, que gastar más de 50 millones de pesos en un techo verde que necesita más de 20 años para recuperar su costo. Por otro lado, se observó la tendencia de los hoteles de categoría alta (4 y 5 estrellas o equivalente) de tener más énfasis en la calidad ambiental y la responsabilidad social. Esto es fácilmente entendible, ya que los hoteles de categorías superiores hacen un mayor esfuerzo para obtener certificaciones de calidad turística (Green Globe, NTS-TS) o de gestión ambiental (ISO 14001). También el gasto es menor en comparación con los ingresos que generan. En este contexto, dos hoteles de categorías superior declararon que están interesados en instalar techos verdes intensivos y ya han consultado expertos en el tema. 

• Los factores normativos relacionados con las políticas 

Un estudio publicado en 2008 encontró que en las ciudades donde prima la implementación de los techos verdes, las políticas y los incentives económicos han tenido mayor impacto sobre la acogida de ésta tecnología (Drivers Jonas, 2009). Por ejemplo, en países como Alemania, Holanda, Japon, estados Unidos, Suiza y Suecia, desde hace varias décadas, existen políticas para premiar económicamente prácticas sostenibles en los edificios (Ibanez, 2008; Lopez, 2010). Tokio y Toronto han demostrado que se puede incentivar la construcción de techos verdes a través de legislación y financiación municipal. En este marco, algunas ciudades en Suiza implementaron incentives financieros hasta 50% del costo total del techo verde. 

En Colombia, solamente en Bogotá, la Secretaria Distrital de Planeación y la Secretaria Distrital de Ambiente están adelantando el Código de Construcción Sostenible que orientara a los constructores sobre las normas que deben seguir para hacer edificaciones sostenibles y sobre los incentives que conseguirán con ello. Con el mismo fin, trabaja el Consejo Colombiano de Construcción Sostenible que plantea implementar el Sello Ambiental Colombiano para Edificaciones Sostenibles en 2011. Sin embargo, éstas dos iniciativas encajadas en la promoción de tecnologías sostenibles en los edificios son de carácter voluntario. Según Carter y Fowler (2008), estos tipos de recomendaciones y políticas no han resultado en incentives financieros y regulaciones que han fomentado la industria de techos verdes en muchos países. En caso de Colombia y la mayoría de los países latinoamericanos, los incentives económicos por parte de gobiernos locales son difíciles de conseguir, ya que hay muchas cuestiones de mayor importancia en las agendas de los gobiernos. 

Como consecuencia, la falta del apoyo político, la ausencia de criterios y principios de sustentabilidad en los marcos regulatorios vigentes para la construcción y la falta de políticas son algunas de las razones por las cuales los techos verdes no han logrado un mínimo reconocimiento en la costa Caribe. la experiencia de muchas ciudades demuestra que muchos de los obstáculos para la implementación de techos verdes son superados cuando nuevas políticas fomentan la demanda para productos y proveedores (Williams et al., 2010). Como lo demuestra el resultado de la encuesta, si el gobierno ofreciera rebajas de impuestos para edificaciones sostenibles, además de introducir incentives económicos de hasta el 50% del costo de la cubierta verde, todos los hoteleros estarían dispuestos a instalar un techo verde. Este es el secreto del éxito de ésta tecnología en muchos países. 

• Los factores psicológicos 

Las barreras psicológicas en la adopción de la tecnología resultan de la falta de conocimiento por parte de los actores (arquitectos, planificadores, constructores, dueños de edificios y habitantes de los edificios) y de las características culturales de la costa Caribe de Colombia. éstas dos características son probablemente las más significativas en la zona de estudio. Así, solamente el 27.8% de los hoteleros entrevistados ha oído hablar de los techos verdes; y ninguno de ellos conocía los beneficios que estos proporcionan. Lo anterior conlleva a que los techos verdes sean descartados en la fase del diseño de los edificios, debido a los subestimados beneficios del sistema (Drivers Jonas, 2009). ésta situación ésta además reforzada por la falta de información técnica confiable y la baja capacidad de asimilación publica del concepto de los techos verdes y sus beneficios (Lopez, 2010). 

En el caso de El Rodadero, las encuestas revelan que la limitación principal para adoptar cualquier tipo de tecnología sostenible es la falta de información y divulgación de los costos y beneficios a largo plazo. A pesar de que los hoteleros están de acuerdo con que las tecnologías sostenibles son efectivas y rentables, no quieren arriesgarse sin tener mayor conocimiento sobre éstas. Por tal motivo, los hoteles implementan medidas básicas como bombillos ahorradores, políticas internas de ahorro de energía y agua; algunos separan los residuos sólidos y solamente dos implementan algún tipo de tecnología sostenible más avanzada. No obstante, éstas medidas fueron tomadas más por razones económicas que por sus preocupaciones por el medio ambiente. Esto indica que los beneficios económicos directos a corto plazo prevalecen en el análisis de costo beneficio hecho por los interesados en estas tecnologías. 


4. CONCLUSIONES 

Numerosos estudios confirman que los techos verdes pueden ser utilizados como una herramienta viable para la gestión ambiental. Las cubiertas ecológicas proporcionan una variedad de beneficios, desde retención de aguas lluvias, ahorro de energía, filtración de partículas contaminantes en el aire y producción del oxígeno, hasta beneficios psicológicos y sociales. No obstante, el alto costo y el largo tiempo de recuperación de la inversión los hacen poco atractivos para los constructores, dueños de edificios o residentes. Según los resultados del estudio, los factores económicos son los que determinan la disponibilidad de los gerentes a instalar los techos verdes y no la preocupación por el medio ambiente, lo cual es el motivo principal en los países líderes en el tema. De ésta manera, los empresarios estarían dispuestos a adoptar la tecnología bajo la condición del corto tiempo de recuperación de la inversión (menor de 10 años) y mayores beneficios económicos después de este tiempo. 

Las barreras económicas tienden a ser las más comunes. Por ello, los expertos en el tema recomiendan implementar políticas que utilicen incentives financieros como herramientas de fomento para lograr una mejor y más rápida implementación de los techos verdes. Los incentives financieros indirectos reducen los montos de impuestos que deben pagarse, mientras que los directos cubren algunos de los gastos de instalación de una cubierta verde. Mientras que la ausencia de los incentives económicos es una barrera para una estrecha aceptación de techos verdes, los formuladores de las políticas tienden a ser reacios a incluir ésta tecnología en códigos de construcción y directrices de planificación hasta que haya datos de calidad donde se evalúen sus costos y beneficios en el contexto local. 

Así mismo, el desconocimiento del desempeño del sistema de naturación en condiciones locales hace muy riesgoso implementarlo desde el punto de vista económico. El clima cálido y los largos periodos de sequias pueden afectar la efectividad y el costo de la cubierta verde. Las especies de plantas locales aptas para vivir en condiciones de escasez de agua normalmente requieren una mayor profundidad de sustrato (30- 50 em.) y en algunos casos un mínimo riego, lo que aumenta no solo el costo de cubierta, sino también su peso. Como resultado, el peso puede impedir la instalación de la cubierta verde sin fortalecimiento estructural del techo. En éstas condiciones, la opción más segura y atractiva, especialmente para el sector hotelero, es la instalación de techos verdes intensivos con riego. Aunque ésta opción es muy costosa, los beneficios en términos de atractivo turístico son también altos. 

En consecuencia de lo expuesto, los techos verdes pueden ser utilizados como una herramienta para la gestión ambiental, pero la viabilidad de su implementación a gran escala en El Rodadero es muy baja, debido a las barreras económicas, naturales, psicológicas y a la falta de políticas referentes a ésta tecnología. Cabe destacar que los techos verdes proporcionan mayores beneficios indirectos para la ciudad cuando cubren una gran superficie: por lo menos el 10% de todos los techos en la ciudad. 

Aunque los techos verdes están ganando cada vez más importancia en las agendas de los gobiernos locales, ésta tecnología en Colombia ésta apenas en la fase piloto. En la costa Caribe, las cubiertas verdes no han logrado un mayor reconocimiento, como lo demuestran los resultados de las entrevistas con los gerentes de los hoteles en El Rodadero. ésta situación se debe a las barreras que existen para la adopción de ésta herramienta a gran escala, por lo que se necesitan más estudios en condiciones locales para definir la utilidad de ésta tecnología en el Distrito de Santa Marta. Finalmente, se recomienda realizar mayor esfuerzo para aumentar la conciencia de la ciudadanía acerca del tema para fomentar el proceso de implementación de una política local de techos verdes. 


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