ANÁLISIS DEL DISCURSO DE POSESIÓN DE JUAN MANUEL SANTOS: LA IDEOLOGÍA DE LA UNIDAD NACIONAL

ANALYSIS OF THE INAUGURAL ADDRESS OF JUAN MANUEL SANTOS: THE IDEOLOGY OF NATIONAL UNITY

Ligia Yamila Villarraga*
Universidad Nacional de Colombia
lyvillarragap@unal.edu.co

Artículo de reflexión. Recibido 19-09-2011, aceptado 30-05-2012


Resumen

Este artículo muestra las estrategias discursivas presentes en el discurso de posesión del presidente Juan Manuel Santos, leído el 7 de agosto del 2010. Estas estrategias son usadas por el primer mandatario (el enunciador) con el fin de establecer una ideología llamada la Unidad Nacional, con la que comienza su gobierno. Las teorías planteadas por Duranti (2000) sobre los actos de habla y por Gallucci (2005) sobre las estrategias de legitimación son el eje teórico-metodológico del proceso de análisis textual. El texto está dividido en cuatro partes: la introducción, el planteamiento de la ideología, las propuestas y el cierre alusivo al gobierno anterior.

Palabras clave: análisis del discurso, Unidad Nacional, ideología, actos de habla, estrategias de legitimación.


Abstract

This article shows the discursive strategies used by Juan Manuel Santos in his inaugural address, delivered on August 7 of 2010. These strategies were used by the President (the enunciator) in order to establish the ideology of National Unity as the pillar of his administration. The theoretical-methodological guidelines for the process of textual analysis are provided by Duranti's speech acts theory (2000) and Gallucci's theory regarding legitimization strategies (2005). The article is divided into four parts: introduction, formulation of the ideology, proposals, and conclusions referring to the previous administration.

Keywords: discourse analysis, National Unity, ideology, speech acts, legitimization strategies.


Introducción

Por medio del discurso se reflejan (consciente o inconscientemente) aspectos ideológicos propios del enunciador que lo distinguen como perteneciente a un grupo ideológico. Para expresar una ideología, se hace uso de una serie de estrategias discursivas con las que se trata de influir en el pensamiento de otros.

El uso de estrategias discursivas es de gran interés para el análisis crítico del discurso (ACD), que estudia este fenómeno comunicativo como un medio por el que se crean grupos ideológicos a través de las interacciones sociales. El discurso político, al ser un tipo de interacción social, recibe gran atención en los estudios sobre análisis crítico del discurso.

En este trabajo se busca presentar las características principales del discurso de posesión del presidente Juan Manuel Santos (el enunciador), leído el sábado 7 de agosto del 2010. Este discurso muestra una serie de elementos con los que se pretende presentar la ideología de la Unidad Nacional, a la que se muestra como fundamento del nuevo gobierno. En el discurso se hace una propuesta general para cumplir con la Unidad Nacional -que se deberá seguir por medio de unos pasos (propuestas más específicas)-, y también se afirma que se deberá seguir con el trabajo hecho por el gobierno anterior. Se presentará, entonces, primero, un análisis sobre los temas y subtemas del texto y, luego, se realizará el análisis de las estrategias discursivas de este discurso.

Antecedentes

Entre los trabajos de análisis crítico del discurso hechos sobre discursos políticos presidenciales en Latinoamérica se encuentra el texto de María José Gallucci (2005), "Argumentación y funciones estratégicas en el discurso político venezolano: el cierre de campaña del referéndum revocatorio presidencial". Este trabajo usa como marco teórico los postulados de Perelman y Olbretchs-Tyteca para estudiar las distintas formas de persuasión, y para las estrategias discursivas utiliza la teoría de Clinton y Shafner.

Este análisis muestra de qué manera son usadas estrategias de persuasión, tales como coerción, legitimación y encubrimiento, por parte del presidente Hugo Chávez, y también por parte de Enrique Mendoza, líder de la oposición, para persuadir al pueblo venezolano a votar a favor o en contra del referéndum revocatorio presidencial del 2004.

El trabajo "El discurso de Hugo Chávez: Bolívar como estrategia para dividir a los venezolanos", de Irma Chumaceiro (2003), muestra cómo el presidente usa la figura de Simón Bolívar de manera estratégica para, por una parte, legitimar la política y acciones del gobierno y, por otra, deslegitimar las acciones de los adversarios.

El trabajo de Silvia Jiménez (2005), "La dimensión retórica y el discurso de Álvaro Uribe Vélez sobre el conflicto armado en Colombia", toma como objeto de análisis el discurso de Uribe del 21 de marzo del 2002, para la campaña presidencial, en el que se refiere al conflicto armado; también analiza el discurso del 26 de mayo del 2002, una vez se ha confirmado su victoria en las elecciones, y, por último, estudia un discurso suyo ante las Naciones Unidas, en el 2002. En los tres discursos se observa cómo el presidente maneja los argumentos, dependiendo del tipo de auditorio al que se dirige, con el fin de persuadir a los destinatarios finales del discurso: los medios de comunicación y el pueblo colombiano.

Por último, el trabajo de Stella Arenas (2009), Análisis crítico del discurso político de Álvaro Uribe Vélez: la estrategia ideológica de la seguridad democrática, se basa en la teoría propuesta por Norman Fairclough, y toma como objeto de análisis una entrevista concedida a la cadena radial RCN el 1 de abril del 2005 (en plena campaña reeleccionista). En el estudio se observa que el presidente Uribe muestra una perspectiva sociopolítica a través de tres estrategias: la creación de una identidad individual como líder político, la influencia de esa identidad dentro del proyecto de seguridad democrática y, por último, la creación de una ideología por parte del presidente. Con estas estrategias, el entonces candidato presidencial intentaba influenciar a los colombianos para convencerlos de los beneficios de la continuidad de la seguridad democrática.

Justificación

La política es una forma de interacción social que se basa en una ideología y que crea una forma de pensamiento. Para que esta ideología se consolide, tiene que atraer la atención de un grupo de personas que se sientan identificadas y/o convencidas con esta. Para que una corriente política se consolide como tal, se debe valer de ciertas estrategias que se presentan por medio del discurso político.

El discurso es el medio por el cual se ejerce poder sobre las personas; por lo tanto, el discurso político hace uso de varias de las estrategias discursivas (mitigaciones, eufemismos, sinonimias, entre otras) para ganar adeptos. Este fenómeno es de gran interés para el análisis crítico del discurso, que no solo se interesa por estudiar las estrategias discursivas a nivel gramatical o semántico, sino también a nivel pragmático: la intención (acto ilocutivo) del enunciador, que generalmente no es explícita, pero que es el eje fundamental del discurso.

El discurso de posesión del presidente Juan Manuel Santos, al ser de tipo político, puede ser objeto de estudio para el ACD, puesto que es muy importante comprender qué es lo que realmente se está comunicando a la gente sobre el nuevo gobierno y cuáles son las tácticas usadas para ejercer el poder. Con este discurso se busca la forma de crear una imagen positiva del enunciador, tanto para sus seguidores como para sus opositores.

El plan de gobierno, las propuestas, las tradiciones, las alusiones al gobierno anterior y a los problemas sociales más importantes son partes fundamentales de este discurso, que recurre a estrategias lingüísticas y pragmáticas que reflejan aspectos muy importantes de la ideología en la que se va a fundamentar el nuevo gobierno, y con las cuales se ejerce poder sobre el pensamiento colectivo.

Objetivos

Objetivo general:

Analizar las estrategias discursivas que se presentaron en el discurso de posesión del presidente Juan Manuel Santos.

Objetivos específicos:

Metodología

En el análisis del texto se tomaron en cuenta los siguientes elementos:

(1) identificación de temas y subtemas,

(2) tipo de vocabulario más usado: sustantivos, adjetivos más empleados, etc.,

(3) estructuras gramaticales: oraciones simples o complejas,

(4) estilo: uso de impersonalizaciones, eufemismos, hipérboles, etc.

(5) y pragmáticas: tipos de actos de habla.

Como marco teórico se emplea el concepto de ideología, expuesto por Teun Van Dijk en el texto Ideología y discurso (2003): "[La ideología es] un tipo de cognición social y, más específicamente, un conjunto de creencias básicas que fundamentan las representaciones sociales de un grupo" (Van Dijk, 2003, p. 25).

Al emitir un discurso, este se realiza desde el punto de vista de un integrante de un grupo social, lo que convierte al enunciador en un actor social con capacidad de avalar, objetar, criticar y/o realizar acciones sociales desde un punto de vista específico. Al respecto, Van Dijk asevera lo siguiente: "Por el hecho de ser un sistema de ideas de grupos sociales y movimientos, las ideologías no solo dan sentido al mundo (desde el punto de vista del grupo), sino que también fundamentan las prácticas sociales de sus miembros" (Van Dijk, 2003, p. 16).

Hay una correlación entre el postulado de Van Dijk y el de Margret Jäger sobre este punto, al cual se refiere como postura discursiva, que define de la siguiente manera:

Por la postura discursiva entiendo la ubicación [ideológica] desde la cual participan en el discurso, y lo valoran, los individuos, los grupos o las instituciones. La postura discursiva produce y reproduce los enmarañamientos discursivos especiales, que se nutren de las situaciones y de la vida diaria que, hasta el momento, hayan experimentado los sujetos implicados en el discurso. De este modo, la postura discursiva es el resultado de la implicación que tiene el individuo con los diversos discursos a los que ha quedado sujeto, el resultado de su hallarse "entretejido con" ellos, ya que, en el transcurso de su vida, el individuo ha procesado estos discursos hasta convertirlos en una determinada postura ideológica. (Jäger, citado por Wodak, 2003, p. 84)

Los discursos determinan la postura ideológica del individuo y establecen un conjunto de supuestos socialmente compartidos por un grupo específico. En el discurso político es común la búsqueda del poder mediante la influencia en la conciencia y las actuaciones de sus destinatarios.

Por otra parte, del texto de María José Gallucci (2005) se toma en cuenta, principalmente, el concepto de legitimación, que

[...] comunica implícita o explícitamente el derecho a ser obedecidos, el emisor provee los argumentos necesarios para que los receptores actúen a su favor. Para poner en práctica esta estrategia, el emisor político cuenta con varias opciones lingüístico-discursivas: presentar argumentos sobre los deseos de los votantes, invocar principios ideológicos generales, proyectar un liderazgo carismático, alardear sobre los propios logros y autopresentarse positivamente. (Gallucci, 2005, p. 56)

Para el análisis de los actos de habla, se usa el texto de Alessandro Duranti (2000), Antropología lingüística, capítulo 7, "El habla como acción social", en el cual se muestra la siguiente tipología:

[...] Al utilizar la lengua, podemos hacer cinco cosas: (i) decir a las personas cómo son la cosas (asertivos), (ii) tratar de conseguir que hagan cosas (directivos), (iii) expresar nuestros sentimientos y actitudes (expresivos), (iv) producir cambios a través de nuestras emisiones (declarativos) y (v) comprometernos a hacer cosas en el futuro (compromisivos). (Duranti, 2000, p. 302)

Características generales del texto

El discurso de posesión consta de 46 párrafos con 5 225 palabras. Para el desarrollo del análisis, el texto se divide en cuatro partes: introducción, planteamiento de la ideología, propuesta general y objetivos específicos, y referencia al trabajo hecho por el gobierno anterior.

Es importante mencionar que, debido a que el discurso de posesión es muy extenso, en este análisis se toma como muestra un total de 13 párrafos: 1 párrafo correspondiente a la introducción; 4 párrafos sobre el planteamiento de la ideología; 2 párrafos de la propuesta general y 4 párrafos de propuestas específicas, y 2 párrafos sobre el trabajo del gobierno anterior.

Análisis del texto

Identificación de temas y subtemas

(a) Introducción:

La introducción del texto consta de 2 párrafos, contiene un agradecimiento, una exaltación de las características sociales que el enunciador le atribuye a Colombia y, por último, un mensaje alusivo a un ritual tradicional indígena, sobre el que se basa para fundamentar su plan de gobierno.

(b) Planteamiento de la ideología:

Consta de 10 párrafos y se divide en dos partes: en la primera, denominada "La generación del Bicentenario", el enunciador recurre a un momento histórico como argumento para fundamentar la ideología mencionada posteriormente. Luego, se introduce la ideología llamada la Unidad Nacional; esta se retoma en la última parte del texto, en la cual se usan las palabras "un nuevo amanecer", las que hacen alusión a "la Colombia que todos soñamos".

(c) Propuestas:

Consta de 31 párrafos, en los que el enunciador hace una propuesta general, llamada la prosperidad democrática, que trata sobre el cumplimiento de necesidades básicas -salud, educación, vivienda y alimentación-; para el cumplimiento de estas, hace unas promesas más específicas, las cuales ocupan la mayoría del texto.

(d) Reconocimiento del trabajo hecho por el gobierno anterior:

Consta de 3 párrafos. Esta parte del discurso se refiere tanto a las fuerzas militares como al presidente saliente.

Estrategias lingüísticas y discursivas presentes en el texto

Introducción

En la primera parte del texto se presentan tres interjecciones:

(1) ¡Le llegó la hora a Colombia!
¡Gracias, Dios! ¡Gracias, Colombia!

En la primera interjección, el emisor usa una expresión metafórica en la que usa las palabras "le llegó la hora" para trasmitir la idea de que el nuevo gobierno inicia una era encabezada por Santos. Luego, en la segunda interjección, el emisor acude a un aspecto ideológico (la religión) para mostrar una parte espiritual ante los oyentes; en la tercera interjección, agradece a todos los colombianos en conjunto (sin discriminar entre seguidores y opositores). Estas dos últimas interjecciones contribuyen a la construcción de la imagen positiva del enunciador.

(2) Nuestro país es una maravillosa combinación de culturas, de razas, de talentos, de riquezas naturales que nos hace únicos en el planeta.

Esta oración atributiva se inicia con el adjetivo posesivo "nuestro"; con ella el enunciador sigue con la idea de Colombia como un conjunto, expresada desde la tercera interjección.

(3) En un acto simbólico, con profundos significados trascendentes, los "mamas" me entregaron un bastón de mando y un collar con cuatro piedras.

(4) Una representa la tierra que debemos cuidar. Otra representa el agua que es la fuente de la vida. Otra representa la naturaleza con la que debemos estar en armonía. La cuarta representa el gobierno, que debe respetar el orden de la naturaleza y la voluntad del creador.

(5) Tierra, agua, naturaleza y buen gobierno -esos símbolos preciados- harán parte integral de la administración que hoy comenzamos.

En (3), el enunciador introduce una anécdota simbólica; con ella muestra que le da importancia a la cultura tradicional del país. En (4), se omite el sujeto (piedra) en todas las oraciones, y se utilizan los adjetivos "una", "la otra" y "la cuarta" como sujetos, para así destacar no a los sujetos -las piedras- sino lo que representan. En (5), el enunciador usa los símbolos "tierra, agua, naturaleza y buen gobierno" como ejes fundamentales del gobierno entrante.

(3), (4) y (5) muestran la importancia que el enunciador le otorga a un ritual simbólico indígena; con esto también alude al reconocimiento que hace del legado cultural de una de las minorías étnicas del país. Estos enunciados tienen como objeto mejorar la imagen positiva del enunciador, al llamar la atención de los oyentes y, en especial, la de los pertenecientes a minorías.

Planteamiento de la ideología

(6) Hace doscientos años, en esta misma plaza, (i) un puñado de neogranadinos dio los primeros pasos hacia la independencia. (ii) Somos la generación del Bicentenario: una generación con sentido del pasado y con vocación de futuro.

(7) Al asumir el cargo de Presidente de la República de Colombia, el más alto honor pero también la mayor responsabilidad que otorga la patria, siento que nos miran desde la historia nuestros padres Bolívar, Santander, Nariño y todos los hombres y mujeres que lucharon por darnos la libertad.

(8) Si ellos regresaran, verían con regocijo y con asombro cuánto ha crecido este país; cuánto se ha multiplicado; cuánto se ha transformado. Pero también sentirían desilusión, porque doscientos años después no hemos alcanzado la justicia social ni consolidado la paz, soportes de la verdadera libertad, esa libertad por la que ellos vivieron y murieron.

En (6), en la primera oración, marcada con (i), se hace uso de un acto de habla asertivo (Duranti, 2000) -realizado por la frase metafórica e hiperbólica "un puñado de neogranadinos" y seguida por el predicado metafórico "dio los primeros pasos hacia la independencia"- para introducir un momento histórico (el Bicentenario), que es usado como estrategia discursiva para legitimar el planteamiento de la ideología mencionada posteriormente.

En la oración marcada con (ii), el enunciador realiza un acto de habla asertivo (subrayado en el ejemplo) y califica a sus oyentes como la "generación del Bicentenario". También lo usa para expresar una oración atributiva con la que pretende exaltar dos cualidades de la generación: "una generación con sentido del pasado y con vocación de futuro". Así mismo, se destaca la alusión que se hace a la Plaza de Bolívar, sitio que también está asociado históricamente con el Bicentenario.

En (7) y (8) se exalta el trabajo hecho desde la Independencia hasta la actualidad, pero a la vez se menciona el trabajo por hacer. Este acto de habla compromisivo aparece en la primera oración en (7), y continúa en la última oración en (8) (subrayadas en los ejemplos). En esta parte, el enunciador se muestra comprometido, tanto con los "padres de la patria" como con los de "la generación del Bicentenario", lo que usa como estrategia para el mejoramiento de su imagen ante los oyentes.

El enunciador se vale de una estrategia de legitimación: la enumeración de varias personas trascendentes de la historia de Colombia -Bolívar, Santander y Nariño-, que apoyarían la gestión del nuevo gobierno porque, según el enunciador, "si ellos regresaran [...] sentirían desilusión, porque doscientos años después no hemos alcanzado la justicia social ni consolidado la paz, soportes de la verdadera libertad", argumento con el cual el enunciador quiere justificar su propuesta política y hacerla ver ante el público como importante y necesaria.

(9) En el Bicentenario de Independencia es más oportuno que nunca que los colombianos nos decidamos por la unión y no por la confrontación.

(10) Un gobierno de Unidad Nacional, como el que propongo, lo que plantea no es una repartición burocrática sino una gran alianza para consolidar la Colombia que todos soñamos.

En (9), el enunciador usa una oración compuesta con la que continúa la alusión al momento histórico; caracteriza al pasado como una época de "confrontación", mientras que presenta al gobierno entrante como el gobierno de la "unión".

En (10) se hace la propuesta ideológica de la Unidad Nacional: esta propuesta muestra, más allá de una propuesta ideológica basada en un momento histórico, un acto de habla en el que se hace la exaltación e imposición del partido político al cual pertenece el nuevo presidente: el Partido Social de Unidad Nacional (Partido de la U). Según el enunciador, el objetivo de esta propuesta es lo que él llama "la Colombia que todos soñamos".

En esta última frase (subrayada en el ejemplo), se emplea una estrategia lingüística en la que el enunciador usa el plural para mostrarse como parte de un grupo que comparte dicho ideal, encubriendo de este modo un ideal personal (esta estrategia, de aquí en adelante, se llamará la estrategia del yo-nosotros). Este acto de habla tiene como objetivo llamar la atención e invitar a sus oyentes a que hagan parte de ese ideal personal del enunciador.

Este planteamiento de la ideología se retoma en los últimos 7 párrafos del texto, de los cuales se analizarán las siguientes partes:

(11) Colombianos: los invito a que compartamos la construcción de un nuevo amanecer [...]. En este nuevo amanecer vamos a desarrollar las potencialidades de nuestra gente, de nuestra tierra, de nuestras regiones, para conquistar las oportunidades globales de los próximos 50 años [...].

(12) Les pido a Dios todopoderoso, al pueblo colombiano, a la comunidad internacional, que me acompañen y me ayuden para sacar adelante la gran misión y responsabilidad que asumo en este año del Bicentenario de nuestra Independencia.

(13) Quiero agradecer desde ahora, en este día inolvidable de nuestras vidas, a mi esposa, María Clemencia, y a mis hijos, porque sé que serán mi fuerza y mi refugio en los días difíciles de gobierno, y sé que entenderán y acompañarán mis desvelos y el tiempo que destinaremos al servicio de la patria [...].

En (11) se inicia con el vocativo "colombianos", con el que el enunciador intenta llamar especialmente la atención al acto de habla directivo que le sigue. En esta oración, se emplea la metáfora "un nuevo amanecer" para expresar la idea de que el gobierno entrante inicia una nueva era en la historia del país (idea que fue planteada desde el inicio del discurso en la primera interjección); también se observa, en la siguiente oración, un acto de habla compromisivo, en el que, empleando la marca de plural en el verbo (resaltado en negrilla), se usa la estrategia del yo-nosotros para mostrar una promesa grupal.

Este trabajo en equipo se evidencia más en (12), en donde el enunciador, en una oración compuesta, acude a un acto de habla directivo, el cual inicia con la alusión al pensamiento religioso, que refleja una parte ideológica del enunciador, seguida por la mención de "el pueblo colombiano y la comunidad internacional", que, aunque son mencionados en último lugar, son la parte más importante de esa frase, pues es a ellos a quien va dirigido el mensaje.

Por último, en (13), el enunciador usa un acto de habla expresivo en el que hace referencia al aspecto familiar y/o sentimental, en el que agradece de antemano el apoyo que recibirá de su familia y les atribuye dos calificativos precedidos de un adjetivo posesivo: "mi fuerza y mi refugio". Luego sigue con un acto de habla asertivo al hacer la afirmación "sé que entenderán y acompañarán", seguido de dos eufemismos: "mis desvelos, y el tiempo que destinaremos al servicio de la patria". Este párrafo, al mencionar el aspecto familiar, se usa para exaltar la imagen personal del enunciador ante los oyentes.

Propuestas

Las dos partes del texto que se analizan a continuación se refieren a la propuesta general del plan de gobierno, la cual es titulada en el texto original como "La prosperidad democrática":

(14) En nuestro tiempo, el concepto de la libertad tiene su razón de ser y su plena expresión si está ligado a la dimensión de la justicia y la magnitud del bienestar social [...].

(15) De eso se trata en esencia la prosperidad democrática: de una casa digna (i), de un empleo estable (ii) con salario y prestaciones justas (iii), de acceso a la educación y a la salud; de un bienestar (iv) básico, con tranquilidad (v) económica, en cada familia colombiana.

En (14), el enunciador usa la oración compuesta (subrayada en el ejemplo) para realizar un acto de habla asertivo al definir el concepto de libertad, el cual usa para fundamentar la propuesta de la prosperidad democrática en (15), a la que define como cumplimiento de necesidades básicas.

En (15), el enunciador resalta el significado de lo que quiere dar a entender con "prosperidad democrática", para lo que usa una secuencia de sustantivos y adjetivos eufemísticos (resaltados con negrilla), e incluso metafóricos, como "tranquilidad económica"; todas estas palabras son utilizadas con el fin de dar un aspecto estético al propio discurso. Termina con la frase "en cada familia colombiana", que hace que el discurso político suene bastante prometedor, lo que tiene como finalidad resaltar positivamente la imagen del enunciador.

La siguiente parte del texto se refiere a las propuestas específicas que el enunciador hace para llegar a la "prosperidad democrática", de las cuales se analizarán las siguientes partes:

(16) (i) Hoy hablo a los más de dos millones y medio de compatriotas que están en situación de desempleo, y a sus familias. [...] // (ii) Nuestra meta es bajar el desempleo a cifras de un dígito, así como apoyar el emprendimiento de los colombianos // para que surjan más empresas rentables y generadoras de trabajo [...].

(17) (i) Hablo también a los niños y jóvenes de Colombia: (ii) nuestro empeño será proporcional a todos [...] una nutrición y una educación de calidad [...] // (ii) Queremos que cada estudiante tenga acceso a un computador [...] // (ii) Pondremos en práctica un amplio programa de becas-crédito // para que la falta de recursos deje de ser razón para que los bachilleres no ingresen a la educación técnica o universitaria. (ii) Impulsaremos la integración y colaboración de las universidades con las empresas // para que se imparta una educación que contribuya al desarrollo del empleo [...].

(18) A las familias de Colombia; a las que lidian cada día con los problemas de salud, con los pagos de arriendos o hipotecas, con los desafíos de la vida cotidiana, (i) quiero enviarles un mensaje de esperanza: (ii) trabajaremos // para que tengan una salud de calidad, por su derecho a una vivienda digna, para que puedan caminar por sus calles sin temer por su seguridad.

(19) (i) Y quiero que me escuchen en los campos -en las montañas, en las llanuras, las selvas y las costas de nuestra tierra- los campesinos de Colombia. (ii) Vamos a defender al campesino colombiano (ii), vamos a convertirlo en empresario, a apoyarlo con tecnología y créditos, // para hacer de cada campesino un próspero Juan Valdez [...].

En las oraciones marcadas con (i), el enunciador utiliza una estrategia para llamar la atención de un tipo específico de oyente, para tal fin utiliza las expresiones "hoy hablo [...], quiero enviarles [...], quiero que me escuchen [...]", en las que omite el sujeto, puesto que queda explícito en la forma verbal que emplea: primera persona del singular.

Estas formas verbales crean un contraste con la forma verbal de las oraciones marcadas con (ii), con las que se inician las enunciaciones de las propuestas en oraciones compuestas, las cuales empiezan usando los verbos en plural, o algunos pronombres (resaltados con negrilla), para decir que la realización de la propuesta se va a hacer por medio de un trabajo de equipo. Esta estrategia la utiliza el enunciador para crear una imagen positiva, y la continúa usando en las oraciones subordinadas introducidas con la preposición "para".

Cabe resaltar que, en el ejemplo (19), el enunciador se vale de un elemento simbólico característico de Colombia, incluso a nivel internacional, mencionado en la oración subordinada, "Juan Valdez", el cual usa para mostrarse muy comprometido con la población a la que va dirigido el mensaje.

Reconocimiento del trabajo hecho por el gobierno anterior

(20) Sea el momento -en esta plaza que vio nacer nuestra libertad- para hacer un homenaje, el más justo de todos, a nuestras fuerzas armadas. Mi saludo de gratitud a nuestros soldados, infantes de marina y policías que ahora mismo, ahora mismo, arriesgan sus vidas por proteger las de todos los colombianos, así como a los que me antecedieron y sucedieron en el Ministerio de Defensa. ¡Gloria y honor a las fuerzas armadas de Colombia! [...].

(21) Quiero rendir también un tributo especial, un homenaje desde el fondo de mi corazón, a un hombre que brillará en la historia patria como aquel que devolvió a los colombianos la esperanza en el mañana y la posibilidad de recorrer sin miedo nuestro hermoso país: el presidente Álvaro Uribe Vélez . (i) Las próximas generaciones mirarán hacia atrás (ii) y descubrirán, con admiración, (iii) que fue el liderazgo del presidente Uribe, un colombiano genial e irrepetible, el que sentó el país próspero y en paz que vivirán.

(22) Recordarán también que a su lado, como soporte de su afecto y de su hogar, (i) estuvo una mujer excepcional, (ii) ejemplo de lucidez, (iii) sencillez (iv) y calidad humana, (v) que trabajó con dedicación (vi) y discreción // por las causas más justas: doña Lina Moreno de Uribe [...].

En estos tres apartes, el enunciador realiza actos de habla expresivos, en los que alude a dos aspectos que marcan la imagen del nuevo presidente: su cargo anterior como ministro de Defensa, y su relación tan cercana con el presidente saliente y con la ex primera dama.

En (20), el nuevo presidente rinde un homenaje a las fuerzas armadas colombianas, en el que usa la estrategia del yo-nosotros, seguida por una serie de alabanzas, en las que asegura que los militares "arriesgan sus vidas por proteger las de todos los colombianos". El enunciador enfatiza esta afirmación al usar una estrategia de repetición de la frase "ahora mismo" y de la palabra "todos".

En la última parte del párrafo se hace uso de una interjección en forma de alabanza que, unida a la afirmación acerca del duro trabajo que realizan los militares, pretende crear una imagen abnegada y heroica de los militares; esto de parte de un exministro de Defensa que fue (y sigue siendo) señalado de haber aceptado y/o encubierto falsos positivos militares. Esta parte del texto pretende, implícitamente, "limpiar" la imagen de las fuerzas militares y del presidente mismo.

En el ejemplo (21), el enunciador realiza un acto de habla expresivo (subrayado en el ejemplo), con el que califica al presidente saliente como a un "hombre" del que asegura que "devolvió a los colombianos la esperanza en el mañana y la posibilidad de recorrer sin miedo nuestro hermoso país". Usando la estrategia del yo-nosotros, al emplear la palabra "colombianos", hace que una afirmación personal parezca nacional y que, de este modo, la afirmación suene más trascendental.

Después de mencionar al presidente Uribe, el enunciador usa una serie de actos de habla asertivos (enumerados en negrilla) basados en los verbos "mirarán", "descubrirán" y "vivirán". Con estos actos de habla se pretende crear una imagen positiva del presidente ante las generaciones más jóvenes, para lo que emplea una serie de sustantivos y adjetivos a modo de elogio:

(1) el liderazgo del presidente

(2) colombiano-genial-irrepetible

En (22), el enunciador también quiere resaltar la imagen positiva de la esposa del expresidente Uribe, al calificarla como "soporte de su afecto y de su hogar"; luego sigue con una serie de frases nominales en función adjetival que destacan las cualidades que el enunciador le atribuye a la ex primera dama (enumeradas en negrilla); por último, usa la frase "por las causas más justas" (subrayada en el ejemplo), con la que termina de crear la imagen positiva.

Nótese que el enunciador usa la estrategia de enumerar las cualidades de la persona antes de mencionar su nombre; es decir, primero crea la imagen positiva de una persona en abstracto y luego sí especifica el referente.

Conclusiones

En el discurso de posesión del presidente Santos, como primer discurso emitido desde su cargo como presidente, el mandatario hace uso de una estrategia de legitimación desde la que establece una ideología fundamentada en el momento histórico por el que pasa el país: el Bicentenario. De allí toma el concepto de libertad, que enuncia durante la mayor parte del discurso.

Para elaborar este concepto, el enunciador usa varias formas de legitimación que, dependiendo del tema del que hable, le dan un sentido diferente: por ejemplo, cuando empieza a hablar sobre la Unidad Nacional, el enunciador le otorga al concepto de libertad el significado de "justicia social y consolidación de la paz" (expuesto en el ejemplo [8]) en el que se basan sus propuestas; luego, cuando se refiere tanto a las fuerzas militares como al expresidente Uribe, afirma implícitamente que la libertad del país es una realidad gracias al trabajo hecho por ellos. Incluso, él mismo, al hacer mención de su antiguo cargo como ministro de Defensa (expuesto en el ejemplo [20]) -desde el que comandaba el trabajo hecho por los militares-, se muestra como copartícipe de esa construcción de la libertad colombiana.

También se refiere a la libertad cuando usa frases metafóricas, tales como "en esta plaza que vio nacer nuestra libertad [...]" (expuesta en el ejemplo [20]), las cuales emplea en varios apartes del texto, de modo tal que muestra la asociación entre la libertad y los lugares históricos.

La libertad como historia, como trabajo del gobierno anterior y como trabajo por hacer del nuevo gobierno son la base de la ideología de la Unidad Nacional, que se define en el texto como "la Colombia que todos soñamos" (expuesta en el ejemplo [10]), lo que crea un ideal de paz y prosperidad que comienza con el mandato de Santos. Este concepto es usado para crear una imagen positiva ante la audiencia, de la que espera ganar adeptos.

Para este mismo fin, el enunciador no se preocupa por mostrarse como una autoridad ante la audiencia, sino como una persona que está segura de lo que habla, que tiene sentimientos (exteriorizados mediante el uso de actos de habla expresivos) y que hace parte de un equipo (los colombianos) dispuesto a trabajar por la construcción de la libertad. En este punto, es muy importante destacar el uso reiterado -en todas las propuestas- de la estrategia del yo-nosotros empleada como promesa grupal aglutinante, y el énfasis en el empleo de diversos actos de habla (especialmente los asertivos), con los que intenta, por una parte, mostrarse como parte de una colectividad y, por otra, evadir responsabilidades frente a lo que dice. Todas estas estrategias están orientadas a ejercer poder sobre el imaginario popular.


Referencias

Arenas, S. (2009). Análisis crítico del discurso político de Álvaro Uribe Vélez: la estrategia ideológica de la seguridad democrática. Universidad Nacional de Colombia.

Chumaceiro, I. (2003). El discurso de Hugo Chávez: Bolívar como estrategia para dividir a los venezolanos. Boletín de Lingüística, 20, 22-42.

Duranti, A. (2000). El habla como acción social. En Duranti, A., Antropología lingüística (pp. 291-328). Madrid: Cambridge University Press.

Gallucci, M. J. (2005). Argumentación y funciones estratégicas en el discurso político venezolano: el cierre de campaña del referéndum revocatorio presidencial. aled, Revista Latinoamericana de Estudios del Discurso, 5(2), 49-75.

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